lunes, 31 de octubre de 2011

Proceso de fabricación de un libro. El corrector


     "Un libro sin erratas no es libro, dos es la cantidad justa. Tres es un desastre.”
                                                                                    Borges

     Una de las figuras más olvidadas a la hora de publicar un libro es la del corrector. O tal vez no sea olvidada sino simplemente poco valorada. El corrector profesional es invisible. Muchos pensamos que con los correctores ortográficos de los programas informáticos ya es más que suficiente, sin tener en cuenta coherencias, consonancias o puntuación. Y sin embargo vivimos rodeados de letras. La palabra escrita está cada día más cerca de todos, incluso sustituyendo a la conversación oral. Tal vez los libros tengan ahora la opción del formato electrónico, pero también ahí están escritos con tinta. ¿Y nosotros? Cada día más cerca de las palabras en chats, blogs, sms y watsapp, sustituyendo estos dos últimos a horas de conversación en muchos casos. Por eso hay que hablar del corrector.

     Leí hace mucho que cuanto menos te gusta un argumento en una historia más puedes aprender de ella, porque te fijas en otros detalles. Tal vez os parezca una tontería, pero también dicen que una película que tiene una buena fotografía... bueno, supongo que habéis oído la broma muchas veces.
     En mi caso no sé si es así, pero sí que he tenido problemas con buenas historias por encontrarme una palabra mal ubicada que me frenaba a media frase, en mitad de una acción de la que de repente me desconectaba perpleja al ver esas letras colocadas de una forma tan poco afortunada. Muchas veces he echado la culpa a las traducciones, pero hay que reconocer que es algo que pasa tanto en traducciones como en libros en castellano original.
     El corrector es esa persona encargada de pulir el esfuerzo de un autor, pertrechado de diccionarios especializados, manuales, libros de lingüistas reconocidos, glosarios técnicos, páginas de Internet con el asesoramiento de la RAE... para que al final nosotros, los lectores, no sepamos que ese libro (o texto) antes tenía errores. Son los encargados de comprobar cada palabra, cada giro del lenguaje, leer y releer un párrafo para comprobar que todo esté correcto o incluir las modificaciones adecuadas para que el lector comprenda lo que lee de manera fluida y no tenga que dejar de leer. Porque no es todo ortografía, esa es la parte fácil. La sintaxis es otro tema. Y como esos dos, mil.
     Eso que dicen de un libro fácil de leer, seguro que tiene mucho que ver con su claridad, incluso, diría yo, con la longitud de sus párrafos y los signos de puntuación situados correctamente. Ahí tenemos Ulises, famoso por mil motivos, uno de ellos su puntuación.
      Tal vez pensamos que es la suya una tarea fácil, sentarse y leer. Pero si me preguntaran a mí, diría que no es una lectura disfrutada. Esta profesión requiere una gran dosis de paciencia y concentración, y para eso hay que estar solo. El corrector, sobre todo el autónomo, ha de pasar mucho tiempo solo. Leen atentos a letras descolocadas, ideas inconexas, líneas argumentales desdibujadas o frases sin brillo. Todo esto lo tienen que ir buscando y marcando sin modificar la línea de autor, el tono que le caracteriza en toda la obra. Si me permitís opinar... poco se puede disfrutar de una lectura en estos términos. Y luego repasarlo innumerables veces hasta considerar que está perfecto. 

     Me topé hace mucho con una reseña de una persona bastante seria en este mundo que instaba al final de su entrada a que alguien leyese el libro para que, en un comentario, le dijera de qué trataba. Había visto tantos fallos seguidos que no había pasado de la página noventa y decidió usarlo para lo mismo que estoy haciendo yo esta entrada: dar a valer la comodidad de un texto bien escrito que nos conduzca por sus ideas, más o menos peregrinas, de una forma fluida, sin sobresaltos. Para estos ya está la mente del autor que nos colocará un asesino en la próxima página, o no.

     No me despido sin la parte anecdótica, el ejemplo que en este caso me ha facilitado Manuela, una mujer estupenda que se dedica a este trabajo y que os la acercaré el próximo día...



     Menos mal que es un teatro...

     Gracias, Manuela, por tu ayuda para acercar esta profesión desconocida para muchos y por corregirme el texto, sirva de muestra.

     Y, como siempre, gracias a todos por pasar por aquí.

Memorias de una prostituta. Anne Smith




     "Cuando yo era muy niña deseaba ser la mujer maravilla para salvar a las personas, después he deseado ser una buena abogada para poder hacer justicia, deseé poder seguir bailando, quise estudiar teatro y soñé con Hollywood, deseé ser la novia de Superman. Soñé con una vida tranquila y normal, una infancia feliz y una adolescencia mágica, un marido e hijos... Soñé con ser una madre maravillosa... Sueños normales de niñas normales."



     Hay libros que me cuesta bastante decidirme a leerlos. No me refiero a los libros de género, no vengo a decir si me gusta más el terror que el romance, como así es, sino a temas concretos que me cuesta bastante enfrentarlos normalmente por tener unas ideas muy claras sobre ellos. Un ejemplo claro sería el Holocausto, me fastidia bastante como de una tragedia hay quien se ha comprado un piso de lujo y como, poco a poco, caemos en la desensibilización. Otro de estos temas es el que trata el libro de hoy y que ya lo toqué con el libro de Ángela Vallvey, la prostitución.
     Cuando ví que salía a la venta Memorias de una prostituta temí encontrarme con lo clásico, la pobre mujer que lo pasa fatal y es rescatada a última hora, bien por un príncipe tipo Richard Gere, bien por un policía. Anne Smith parece saber que no es lo normal y así nos lo hace ver en su obra.

     Estas memorias son las de una mujer brasileña, bailarina y con hijos, que viaja a España para ganar más dinero y mejorar un poco la vida de su familia. Nos va relatando los clubes, los hombres, los viajes y, por qué no, los "ángeles" que se le van apareciendo en el camino.

     Dicho así parece una historia más, pero al comenzar a leerlo, de lo primero que me dí cuenta es de que no dramatiza. Cuanta su historia con normalidad, como si no fuera una tragedia salir del país no se sabe bien a dónde ni el dinero que se debe para terminar de prostituta y separada de todo lo que siempre se ha querido. Su protagonista es una luchadora y poco a poco nos vamos enterando de su vida, también la pasada ha sido dura, tal vez tenga parte de huída la historia que nos cuenta, tal vez parte de desesperación por alejar a su familia de la situación que ella vivió. Es una mujer lista, sin medios pero que busca siempre recursos y que parece que va consiguiendo remontar del mundo en el que se ve inmersa. Aunque Anne nos recuerda sabiamente que tal vez sólo lo parezca, una prostituta es consciente de la escala social que ocupa y, en caso de olvidarlo, siempre aparece un alma dispuesto a ponerla en su sitio.

     Es un libro de lucha, de caídas y de mil historias contadas por las mañanas en el desayuno, historias todas iguales que producen desesperanza en cualquiera. A mí, particularmente, es ese tono que coge el libro de naturalidad al contarlo, pese a sentirse herida, pese a conservar siempre un pedazo de su mente para si misma, el tiempo que va tardando en reaccionar me pareció duro de leer. La posibilidad de que alguien vea normal el ser tratado así me apea incluso más que el propio trato porque no puedo evitar reflexionar sobre la sociedad de valores en la que nos movemos. Y este es el camino del libro, que tiene mucha sensibilidad, mucho amor, del bueno, del amor propio y fraternal, y una parte importante de denuncia social. Es la parte del libro que suena a palabras escupidas con amargura, datos y hechos conocidos por todos que muchas veces evitamos mirar de frente y que esta mujer nos los pone delante en este libro que demuestra su sinceridad no sólo con las palabras sino donando el 10% de sus ventas a Amunod y Ambar, asociaciones que combaten la prostitución infantil y juvenil. Un libro en definitiva, que no debería de pasar desapercibido.

     Gracias

domingo, 30 de octubre de 2011

El día de difuntos de 1.836. Mariano José de Larra




     "¿Y este mausoleo a la izquierda? «La armería.» Leamos:
     «Aquí yace el valor castellano, con todos sus pertrechos».
     Los Ministerios: «Aquí yace media España; murió de la otra media».
     Doña María de Aragón: «Aquí yacen los tres años».
     Y podía haberse añadido: aquí callan los tres años. Pero el cuerpo no estaba en el sarcófago; una nota al pie decía:
     «El cuerpo del santo se trasladó a Cádiz en el año 23, y allí por descuido cayó al mar».
     Y otra añadía, más moderna sin duda: «Y resucitó al tercero día».
     Más allá: ¡Santo Dios!, «Aquí yace la Inquisición, hija de la fe y del fanatismo: murió de vejez». Con todo, anduve buscando alguna nota de resurrección: o todavía no la habían puesto, o no se debía de poner nunca".


     No he podido evitar caer en la tentación de hablar de la próxima fiesta de Halloween, seguramente provocado por las hordas de brujas, esqueletos y asesinados por cuchillos de plástico en lugares a cada cual más extravagante que he visto estos dos últimos días por las calles. Y es que ni los niños, ni el cine (E.T. no hubiera sido lo mismo sin el truco o trato), ni muchísimo menos la literatura, han podido permanecer indiferentes a su influjo.
     No se si lo sabéis pero esta fiesta, originariamente All Hallows Eve (día de víspera de todos los santos) tiene un su origen en ritos Druidas. Estos sacerdotes se reunían una vez al año para invocar a Saman, dios de los muertos, y pedirle predicciones sobre el año venidero. Cuando los romanos llegan a tierras celtas se unen a la celebración invocando a Pomona entre tradiciones frutales. A partir de ahí la fiesta se expande entre brujos y adivinos y se la oculta bajo el nombre de "Día de todos los santos" para darle un cariz pseudocristiano que la hiciera pasar desapercibida y se exportó a Estados Unidos. Ellos hoy nos han exportado sus calabazas repletas de golosinas, aunque JackO'Latern también sea de origen celta. Un granjero mentiroso que trató de engañar al Diablo sin contentar a Dios, por lo cual su alma errante deambula alumbrándose tan solo por un nabo hueco con un carbón encendido dentro. ¿Os suena este Jack O'Latern? Bien, pues le cambiaron el nabo por una calabaza, en Estados Unidos había excedentes de calabazas y apenas plantación de nabos, y voilá, la calabaza de Halloween está servida.

     Pero bueno, me estoy enrollando, retomo con lo mío, los libros. Cúantos libros han pasado por estos temas o por sus cercanías, y los recordamos todos en estas fechas; tenemos a Bradbury y El árbol de las brujas, Sleeppy Hollow, El altar de los muertos de Henry  James... la lista es casi interminable. Pero yo hoy me decanto por algo más cercano,  El día de difuntos de 1.836, de Mariano José de Larra.

     En este artículo, conocido también como Fígaro en el cementerio, Larra nos cuenta un paseo hasta el cementerio, encontrándose con grupos de gente que, fieles a la tradición, se dirigen a visitar a sus difuntos. Nos relata lo que ve por el camino, las tumbas que se encuentra y lo que le parecer ver representado en ellas.

     Es un artículo pesimista escrito ante la restauración de la Constitución de 1.812. Hay una preocupación política y social por las consecuencias de dicha restauración, que deja su estela de malestar hasta el punto de considerarse más libres a los difuntos que a los vivos, por estar ellos exentos de preocupaciones. Vemos a un Larra sólo y desamparado, sin tener demasiado claro qué le depara el futuro ni esperanzas de encontrar algo bueno en él. Nos describe su visión del país con palabras dolidas, irritadas, pero sin perder su calidad literaria ni su incisivo tono. Pese a la amargura patente, el roce irónico en sus críticas casi despectivas a la hora de leer las inscripciones de las lápidas nos hace sonreír. Aunque, eso sí, la sonrisa de hoy es de esas de medio lado.

     Os aseguro que pensé en traer algo de terror, pero esta vez no ha podido ser. Ha ganado Larra, cuyos artículos son un plato para saborear lentamente.

     Gracias

   

sábado, 29 de octubre de 2011

Seis personajes en busca de autor. Luigi Pirandello




     "Hace muchos años sirve a mi arte (aunque parece que fuera ayer) una criadita agilísima, y por eso nada primeriza en el oficio.
Se llama Fantasía.
Es un poco despectiva y burlona. Aunque le gusta vestir de negro, nadie le negará que no tiene sus ocurrencias, así como nadie creerá que todo lo hace siempre en serio y sólo de esa manera. Mete la mano en el bolsillo, saca de él un gorrito de cascabeles, rojo como una cresta, se lo pone y desaparece. Hoy está aquí, mañana allá. Y se divierte llevando a casa, para que yo componga relatos, novelas y comedias, a la gente más insatisfecha del mundo: hombres, mujeres, muchachos, vinculados a extraños problemas de los cuales no saben cómo librarse; contrariados en sus proyectos, frustrados en sus esperanzas, y con quienes, en fin, de verdad que es muy fastidioso conversar".



     Bueno, hoy es viernes noche, escribo siempre por la noche lo que va a salir publicado al día siguiente. Creo que es algo que no había dicho aún. Por la noche, mientras me tomo un café después de la cena, es cuando me siento con total tranquilidad a hablar de libros mirando la estantería que tengo al lado. Hoy es viernes, antes de un puente para muchos, no para mí, y me parece un buen momento para jugar con Pirandello y su obra Seis personajes en busca de autor.

     Pirandello nos mete en un palco en el que están ensayando los actores de El juego de papeles, comedia de... Pirandello. Se van colocando cada uno en su sitio, llega el director y empieza el ensayo dando órdenes, hasta que irrumpen seis personajes en el teatro. Necesitan representar su historia, aunque claro, para ellos esa historia es su vida. Así que discuten con el director para conseguirlo quien piensa que tal vez, si les deja hacerlo... ¿tenga la obra para la que se crearon?

     Puede que para muchos sea algo novedoso el mezclar planos de realidad y ficción en lo que es de por si ficción, pero si habéis leído a Unamuno y su fabuloso Niebla, sabréis que no es tan nuevo. Podía perfectamente haberme decantado por Unamuno, y seguramente acabaré por traerlo aquí también.
     Lo bueno de Pirandello es que consigue convertir este teatro dentro del teatro en una forma de hacernos reflexionar sobre las apariencias y la realidad, enfrentamos la existencia con la imagen que recibimos y también con la que proyectamos. Por supuesto, la obra es un drama, es lo que correspondía al teatro de la época, un buen drama que mantenga la atención del público menos interesado en la filosofía y la reflexión. Pero lo hace de una forma tan integrada que no nos estorba a la hora de pensar tampoco.

     Las dos realidades planteadas son los actores, libres de interpretar un guión, y los personajes, condenados a su historia en una especie de contradicción que les permite caminar libremente fuera de su libro pero no les da la libertad necesaria para salirse de su papel. Tal vez, sólo tal vez, como aviso de las historias y los tropiezos condenados a repetirse. Los vemos incluso dar un anticipo de los sucesos que saben ya están escritos.
     Y ahi es donde interviene el director, dispuesto a dejar a esos personajes representar su historia para así conocerla y luego recluirlos a un guión que sigan sus propios actores. Pero, digo yo ¿acaso no están los personajes subidos a las tablas cuando los está viendo? Y pregunto además.. ¿cómo ven ellos sus vidas representadas al dedillo por otras personas diferentes?

     Y termino volviendo al juego con el que comenzaba. si para los actores ellos son reales porque no son conscientes de ser la ficción que nosotros leemos. ¿Cúantas veces somos nosotros mismos actores a lo largo de nuestras vidas?

     Gracias

viernes, 28 de octubre de 2011

Esperando a los bárbaros. J. M. Coetzee


     "Puede que en mi excavación sólo haya escarbado la superficie. Puede que a tres metros bajo tierra se encuentren las ruinas de otro fuero, arrasado por los bárbaros, habitado por los huesos de un pueblo que creyó que estaría a salvo entre altas murallas. Puede que cuando piso el suelo del Juzgado, si eso es lo que es, tenga bajo mis pies la cabeza de un magistrado como yo, otro sirviente canoso de un Imperio que, enfrentado finalmente al bárbaro, sucumbió en el terreno de su jurisdicción.
     Pero es el reconocimiento de lo aleatorio de mi malestar, de su dependencia de un niño que un día gimotea bajo mi ventana y al otro está muerto, lo que despierta en mí la vergüenza más profunda, la indiferencia más grande ante la destrucción. En cierto modo, sé demasiado; y una vez que uno se ve infectado de este saber no parece haber recuperación posible. Nunca debí haber cogido el farol para ver lo que estaba pasando en la barraca junto al granero. Por otro lado, no me era posible dejar el farol después de haberlo cogido. El nudo se enreda en sí mismo; no puedo deshacerlo. "



    Estaba hoy mirando las etiquetas y los autores que habían ido pasando por el blog durante estas semanas cuando, de repente, me empecé a encontrar mal. No podía ser cierto lo que estaba viendo.. no tengo en esta estantería que es mi blog ni un sólo libro de Coetzee. Imperdonable, los tengo todos en mi sala de estar y ni uno a disposición de quien tenga curiosidad por este hombre. Así que aquí poso el primero, Esperando a los bárbaros, que ha ganado por un margen mínimo a otra obra suya titulada Desgracia.

     Nos presenta Coetzee a un magistrado en el otoño de su vida que nos va contando los terribles sucesos que le tocan a medida que van transcurriendo.
El Imperio, da igual cual, afirma que los bárbaros les van a atacar. Así que mandan policías a un pueblo fronterizo a hacer detenciones... a todo aquel que sea diferente, da igual que no sea bárbaro. La situación se complica con torturas y llegan los militares. Listos para luchar. Aquí nuestro magistrado intenta mediar explicando que quien siempre estuvo allí y no supuso un peligro.... bueno, da igual lo que dijo, no lo escucharon. Al contrario.

     Es una novela magnífica, llevada con suavidad por unos terribles hechos que no por ser terribles la hacen menos adictiva. Acompañamos al magistrado, con una vida tranquila y sosegada, tal vez promíscua, al desbarajuste provocado por el ejército y por una mujer. Entramos con él en una espiral de miserias humanas que nos van atrapando hasta convertir la novela en un relato de casi terror psicológico, en el que Coetzee nos muestra la crueldad de la que el hombre es capaz con sus semejantes si se le da la oportunidad. También nos hace testigos de técnicas de tortura crueles, de amores, como no, amores absurdos, morbosos y casi violentos para acabar mostrando una psicosis colectiva y el nacimiento de una voz de quien menos se espera. Un hombre que vive un amor conmovedor, que levanta la voz y que, casi cualquier otro autor lo hubiera convertido en héroe desde el primer momento restando interés a la historia. Pero esta vez nuestro protagonista está en la vida real, y en esa, convertirse en héroe es algo muy difícil.

     El Imperio imaginario de Coetzee sirve para dar un toque de universalidad a la obra, hay mil situaciones a las que se puede aplicar este relato. La violencia se aprovecha de los más desfavorecidos en tantas ocasiones que no podemos evitar pararnos a reflexionar sobre la forma de escribir de este autor. Sus letras son duras, frías, pero tremendamente cercanas al mismo tiempo, sentimos con él. Se niega a darnos nombres porque no importan, hay mil así, y de esa forma nos quedamos con los hechos porque no hay otra cosa para distraernos, sólo está la vida que nos muestra.

      No caigamos en pensar que Coetzee es un surafricano denunciando el apartheid y leamos la obra como lo que es, una ficción, y así nos abriremos las puertas a disfrutar integramente de este título imprescindible en cualquier biblioteca. Incluso en esta virtual.
   
     Gracias

jueves, 27 de octubre de 2011

Sorteo de Blut de Víktor Valles

     Ya se que no es habitual que venga con entradas de sorteos pero esta vez es diferente.
El blog Entrada no para cualquiera organiza un sorteo. Su creador, Viktor Valles ha decidido organizar el sorteo de Blut, sí, es el señor que pone en el título de la entrada. Que según nos cuenta está a punto de enseñarnos su segunda obra y nos invita al sorteo de la primera.
     Lo que pide para participar es que seas del territorio nacional, da igual si tienes blog, página, o pc en tu casa. Sólo un mail y ya entras al sorteo y, si puedes, pues a sumar puntos.


     Este es el booktrailer, aquí están las bases y debajo tenéis el banner.
Sólo me queda preguntaros una cosa..

¿Quién argumentó a favor de la vida eterna?
   ¿Quién soñó con no ser efímero?


                                               
     Va de vampiros, y pinta pero que muy bien.

     Gracias


Ivanhoe. Walter Scott



     "El estado de Inglaterra en aquella época era muy cercano a la miseria. El rey Ricardo se encontraba preso en un país extranjero, bajo el poder del cruel Duque de Austria.
Incluso el lugar exacto de su cautiverio y el destino a que estaba sometido eran ignorados por sus súbditos, los cuales, al mismo tiempo, estaban sometidos a la más pérfida opresión.

El príncipe Juan, aliado con Felipe de Francia, mortal enemigo de Corazón de León, utilizaba toda clase de argucias con el Duque de Austria para prolongar el exilio y la cautividad de su hermano Ricardo, al que tantos favores debía.
Además dirigía todos sus esfuerzos a reforzar la facción que le era favorable, intentadoaumentar sus recursos para desplazar en la sucesión del trono, dado el caso de que el rey muriera, a Arturo, Duque de Brtania, hijo de Geoffrey Plantagenet y legítimo heredero, al mismo tiempo que su hermano mayor."




     Con vuestro permiso.... "Winter is coming"
     Para los que no lo hayáis reconocido es una de las frases insignia de Canción de Hielo y Fuego que, a priori no tendría mucho que ver con un escritor escocés del siglo XIX. Sin embargo, si nos vamos a referir a cualquier novela que nos refleje un tipo de vida medieval, donde salgan cotas de malla y justas a caballo y los caballeros se midan por la longitud y el peso de su espada, tenemos que hablar también de Ivanhoe.

     Ivanhoe nos cuenta la lucha de un hombre por salvar su nombre y el de la corona. Estamos en plenas cruzadas y hay fuertes luchas entre normandos y sajones. El rey Ricardo Corazón de León está en las Cruzadas luchando y el príncipe Juan sin Tierra pretende aprovecharlo para coronarse rey. Aquí es donde el rey obtiene ayuda de nuestro Wilfred de Ivanhoe.

     Estamos ante otro maestro de la novela histórica, que auna dos héroes de los más populares de la literatura inglesa, Ricardo Corazón de León  y Robin Hood, unidos para recuperar el castillo. Ya sólo eso debería de poner la piel de gallina a cualquiera. Pero es mucho más que eso, estamos en una época agitada rodeados de pugnas y caballeros donde las leyendas pueden hacerse realidad entre las páginas de un libro.
     Tenemos romanticismo ante un caballero que nos enamora sin necesidad de salir de su armadura, un amor, como no. Y un honor también. Y un nombre, el de Ivanhoe, que no queda para nada eclipsado por sus  acompañantes sino que se ve incluso fortalecido.

     Podría decir que es una novela caballeresca que sigue a la perfección el guión que tiene que tener. Tal vez un poco poética en sus formas, nos adentra junto a los protagonistas, totalmente definidos y convencidos de su papel en la historia, a lo largo de sus amores y luchas por la lealtad y los valores de una época ya muy olvidada. Pero claro, si dijese eso a los detractores les parecería notar un cierto tono jocoso en mis palabras. Y no es así, es una novela para disfrutarla como lo que es, una historia de caballeros. Pero de los de verdad, no de los que salen disfrazados a los mercados medievales.

     Gracias

miércoles, 26 de octubre de 2011

Hotel Savoy. Joseph Roth



     "- Yo pertenezco a los que están enterrados en la parte alta. ¿No vivo acaso en el sexto piso? ¿No me empuja el destino hacia el séptimo?
     - Usted está muy lejos de aquí"


     Ya comenté cuando traje La leyenda del santo bebedor que este autor me gustaba. Me gusta como se expresa, la forma en que se acerca a nosotros para contarnos miseras mundanas sin perder un toque de humor casi cáustico a ratos en muchos de sus libros. Llevo ya varios leídos y hoy me he decido por este, Hotel Savoy.

     Conocemos en este libro a Dan, un soldado judío que regresa a casa tras pasar cinco años en un campo en Siberia durante la Primera Guerra Mundial. Se da la circunstancia de que se hospeda en el Hotel Savoy unos días para así descansar y conseguir algo de dinero antes de continuar su camino. Y ahí es donde intimamos, en su relación con el hotel y sus inquilinos, casi una compañía de circo en la que no faltan los payasos, soñadores o ascensoristas chiflados.

     Este autor vivió la caída del Imperio Austrohúngaro y la Primera Guerra Mundial, lo cual refleja en muchas de sus obras. Vemos el conflicto personal que produce la desmembración de una patria con todo lo que ello conlleva para las personas que allí residen. Pero no se limita sólo a eso sino que también nos muestra las reacciones humanas ante el fin de un conflicto, ese período de adaptación a la paz mezclado con el luto y el temor por lo vivido. Y así lo hace en este libro en el que usa el hotel a modo de representación  social. El hotel es una imponente fachada de lujo en cuyo interior hay todo un orden jerárquico, ordenados curiosamente de forma inversa a la habitual para nosotros. Los ricos en los pisos inferiores.
     Viviremos la experiencia de este curioso hotel en el que su peculiar atmósfera nos envuelve hasta esperar huéspedes que no llegan. Nos encontramos ahora en un universo marcado por la ironía, como corresponde a este autor, y gracias a eso nos enfrentamos a el mundo que hay fuera del hotel; los repatriados rusos que llegan con sus miseras. Al final la bella fachada que esconde un feo interior nos sirve para aislarnos de la fea realidad entretenidos como estamos con la troupe. Y todo esto con humor, qué difícil.

     Os invito pues a venir a este hotel y ver la sociedad condensada en unas pocas plantas. Unas espaciosas, otras malolientes, todas ellas parte de la misma estructura y a la vez bien diferenciadas. No sea que sus huéspedes se mezclen demasiado, pese a que todos tienen rasgos comunes que, tal vez, sigan siendo los rasgos que mantiene la sociedad actual.

     Gracias






Hay un Hotel Savoy en cada ciudad... y cada cual que lo interprete como mejor le parezca.

martes, 25 de octubre de 2011

Crónica del pájaro que da cuerda al mundo. Haruki Murakami




     "Las lágrimas goteaban produciendo ruido, una tras otra, en el charco blanco del claro de luna y eran absorbidas por él. Las lágrimas, mientras caían, se bañaban en la luz de la luna y brillaban hermosas como un cristal. Y he visto que mi sombra también derramaba lágrimas. Incluso se veía, nítida, la sombra de las lágrimas. Señor pájaro-que-da-cuerda, ¿has visto alguna vez la sombra de una lágrima? La sombra de las lágrimas no es una sombra cualquiera. Es muy distinta. Viene de un mundo lejano especialmente para nuestros corazones. O tal vez no. Quizá las lágrimas que derrama la sombra son las auténticas y las que derramo yo son sólo la sombra. Lo he pensado entonces. Oye, señor pájaro-que-da-cuerda, seguramente no lo entenderás. Pero cuando una chica de diecisiete años, desnuda, derrama lágrimas a medianoche bañada por el claro de luna, puede ocurrir cualquier cosa. Es así."


     Si ayer contaba como una portada puede repelerme hay veces que un título me atrae. Sobre todo si viene de la mano de Murakami. Ver un título así de la mano de este hombre es motivo suficiente para que me pique la curiosidad. Y eso que soy asidua a las discusiones sobre su calidad literaria, que dudan de si su éxito es una moda pasajera.

     En Crónica del pájaro que da cuerda al mundo conocemos a Tooru un joven que trabaja en un bufete de abogados y, tras ponerse en contacto con él una mujer, su mundo se ve invadido por sucesos extraños que hacen la la realidad ondule. Su mujer desaparece y entran en escena personajes extraños que conducen a nuestro protagonista a un mundo mental, una dimensión que está reflejada en un lunar que le aparece en la cara.

     Murakami es un autor que unas veces nos trae historias y otra ideas, este libro, que me parece de los más complejos, pertenece a los segundos. Sus personajes no realizan grandes hazañas, no son gente diferente ni tienen una vida apasionante, son sus circunstancias las que se vuelven extraordinarias, y de lo que se trata es de verlos sobrevivir y moverse en ellas. Asistimos de mano del autor una vez más a  un mundo dentro de otro, constante habitual en él, siempre interpretable, y esperemos que pueda continuar diciendo que siempre sorprendente y con libros repletos de personajes irresistibles. Como Tooru empeñado en encontrar a su mujer.

     Además tengo que conceder a este libro lo mucho que me hizo pensar. Me tiré varios días dando vueltas al motivo por el que ponen semejante nombre a un gato, y muchos más pensando en el pozo al que baja Tooru y la imagen del pájaro.... esa se dibujó perfectamente en mi cabeza. Tal vez no le ví tanto simbolismo como he leído a los grandes críticos, o no me paré tanto a pensar en ello. Si que atisbas la sociedad de la que te habla, la extrañamente familiar sociedad en la que se ve inmerso el protagonista, eso es inevitable verlo y compararlo.

     Sin embargo mentiría si no dijera que me decepcionó un poco el final, esta vez Murakami no supo dejarme un buen sabor de boca al cerrar el libro pero, aún así, si echo la vista atrás hacia este pájaro... me parece una buena lectura.

     Gracias

     A vosotros.... ¿qué os parece Murakami? ¿Está sobrevalorado?

lunes, 24 de octubre de 2011

Sukkwan Island. David Vann




     “ Roy observaba el rostro serio y sin afeitar de su padre mientras trabajaba, la lluvia fría que goteaba al final de su nariz. Entonces parecía tan sólido como una figura tallada en piedra, todas sus ideas parecían igual de inmutables, y Roy no podía reconciliar a ese padre con el otro, que lloraba y se desesperaba y no tenía nada que pudiera durar”


     Es curioso lo que sucede con algunos libros. A mi este me pasó desapercibido mucho tiempo por su portada. El pez ese marcado cual vaca de poster de carnicería me resultaba todo menos atractivo, y tampoco me molestaba lo suficiente como para incitarme a coger el libro y averiguar el motivo de una portada tan singular.
Al final tuvo que ser la chica de la librería la que me hablase de él. Es lo bueno de las librerías habituales, nos van conociendo y alguna vez hasta se aventuran a preguntarnos por un libro o recomendarnos otro. Y, puesto que leerme los libros que entusiasman a otros es una especie de.... digamos que es mi forma particular de cotillear al prójimo, no me lo pensé y me llevé a casa un feo pescado en la portada de Sukkwan Island.
     Contaré hoy sobre el autor que, cuando tenía 13 años, su padre, un hombre depresivo, le preguntó en dos ocasiones si quería ir a pasar una año con él a Alaska. David Vann dijo que no, y dos semanas más tarde su padre se suicidaba. Si no habéis leído el libro ahora entenderéis el motivo de traer esta triste historia.

     Sukkwan Island es una isla salvaje del sur de Alaska, no está habitada, no es accesible y está repleta de bosques y montañas. Es el lugar elegido por Jim para ir a vivir un año con su hijo adolescente Roy, para intentar conocerlo un poco mejor. Tendrán que ayudarse ya que dependen el uno del otro para cazar, pescar y todo lo que significa sobrevivir aislados.

     Bien, lo primero que quiero decir es que no es un dramón. Por mucho que lo hayan comparado no es La carretera de McCarthy porque aquí estamos en una isla casi perfecta al principio, no hay peligros y no hay enemigos. Esta novela tiene además otra peculiaridad, la de intranquilizarnos, nos remueve por dentro desde la primera página. Porque no hay hueco para la sorpresa, desde las primeras páginas estamos vislumbrando lo que puede suceder, y aún así seguimos adelante. Vamos conociendo el proceso, el momento exacto en que todo cambia y deja de importar que no haya enemigos porque puede haber mónstruos. Tal vez alguno de vosotros no lo vea así, pero no soy capaz de verlo de otro modo, es mi forma de definirlo.
     Es una novela sorprendente, obsesiva, violenta incluso, con un gran poder para electrizarnos delante de sus páginas. Es claustrofóbico, sí, pero de esa curiosa forma casi morbosa que nos lleva a continuar leyendo sin coger aire hasta sentir que nos ahogamos. Vemos a Jim y, si conocemos la historia, imaginamos a su autor siendo adolescente, momento en que la escribió, vomitando un suceso que jamás debió ocurrir hasta hacer con él una ficción magnífica. Tengo que decir que hacía mucho tiempo que no me enfrentaba a un personaje como este padre, tan complejo y perfecto en todos sus defectos que hacen que lo acompañemos en este tortuoso camino junto a su hijo, que lo acompaña guiado por lo que sólo era un pretexto, cosa que nos olemos pronto mientras esperamos que el hijo se de cuenta, o que todo explote. Porque sabemos que en esta isla, lo único inofensivo es la naturaleza.

    Una de mis lecturas más impactantes de los últimos meses, aunque corréis el peligro de que os pase como a mí y os sacuda la idea de una sociedad vista por un adulto incapaz.

     Gracias

domingo, 23 de octubre de 2011

El paraíso perdido. John Milton



     " La potestad suprema le arrojó de cabeza, envuelto en llamas, desde la bóveda etérea, repugnante y ardiendo, cayó en el abismo sin fondo de la perdición, para permanecer allí cargado de cadenas de diamante, en el fuego que castiga; él, que había osado desafiar las armas del todopoderoso, permaneció tendido y revolcándose en el abismo ardiente, juntamente con su banda infernal, nueve veces el espacio de tiempo que miden el día y la noche entre los mortales, conservando, empero, su inmortalidad. Su sentencia, sin embargo, le tenía reservado mayor despecho, porque el doble pensamiento de la felicidad perdida y de un dolor perpetuo le atormentaba sin tregua. Pasea en torno suyo sus ojos funestos, en que se pintan la consternación y un inmenso dolor, juntamente con su arraigado orgullo y su odio inquebrantable. De una sola ojeada y atravesando con su mirada un espacio tan lejano como es dado a la penetración de los ángeles, vio aquel lugar triste, devastado y sombrío; aquel antro horrible y cercado, que ardía por todos lados como un gran horno. Aquellas llamas no despedían luz alguna; pero las tinieblas visibles servían tan sólo para descubrir cuadros de horror, regiones de pesares, oscuridad dolorosa, en donde la paz y el reposo no pueden habitar jamás, en donde no penetra ni aun la esperanza. "


     Como siempre que me decido con la poesía me cuesta mucho decidirme con una obra. Hoy traigo una obra magna que, tras haber traído La divina comedia por un lado y a Shakespeare por otro... no podía faltar.
     Tal vez no le veáis relación, pero si digo que traigo El paraíso perdido.. las cosas empiezan a encajar.
Se que tras leerme, algunos de vosotros tal vez os animéis y otros muchos tendréis bastante claro que no es una obra para vosotros pero aún así, sería una pena para cualquier amante de la literatura no acercarse mínimamente a este libro. Su autor, conocido por El paraíso perdido, tiene una extensa obra en la que se dedica principalmente a defender las libertades ideológicas y religiosas. Os diré a modo de anécdota, y en este caso he tenido que seleccionarlas, porque da para mucho, que Milton se quedó ciego y este poema se escribe por un secretario al que, según palabras del propio autor, escribe de día lo que el le dicta que soñó por la noche.

     El Paraíso perdido, nos cuenta en 12 cantos justo lo que su título promete, la pérdida del Paraíso, la caída de Lucifer, la desobediencia de Adán y la expulsión de ambos, justificando de algún modo la decisión de Dios.

     Eso es un resumen muy, muy resumido. Porque esta obra es mucho más. Ya en su inicio, vemos el infierno, donde Satán figura como rebelde e intenta con una palabrería asombrosa, llevarse consigo su grupo. Es entonces cuando, al no poder enfrentarse a Dios, fija su vista en Adán... el resto es historia.
Pero no es sólo la historia de todos conocida. Empecé diciendo que es un poema épico. Es así porque recuerda más a Odiseas que a Biblias el camino que Milton recorre en esta obra considerada una obra cumbre de la poesía inglesa y de la literatura universal. Ha recibido interpretaciones religiosas, políticas, épicas... de todo tipo en realidad y, precisamente por eso me fijé en este título. Ha tenido grandes detractores también, y, para mí, cualquier cosa que no genere indiferencia... merece la pena ser vista más de cerca.

     Tengo que decir que su lectura me fascinó, me embarqué en ella sin prisa y me encontré disfrutando tremendamente del camino, releyendo algunas partes puesto que era un libro que combinaba con otros, lo usaba para ratos tranquilos, las noches principalmente. Lo suelo hacer con obras que por sus dimensiones o su temática pienso que puedo cansarme de ellas y no disfrutarlas en su justa medida. Tal vez por eso, o por el lenguaje utilizado que te envuelve. O por esa figura de Satán fascinado por el hombre, que intenta seducir a Eva. O acaso fue El hijo de Dios a quien no se nombra puesto que no ha nacido pero que es de vital importancia en la historia, a fin de cuentas.. no hay historia épica sin héroe. La verdad que sobran motivos para rendirse a El paraíso perdido.

     Por estas razones y otras muchas disfruté tremendamente de esta obra y, precisamente por ellas, me queda grande esta entrada, como la de tantos otros libros que he ido acercando a mi estantería virtual. Pero voy a seguir sin poder resistirme a traerlos, a ratos. Y vosotros, este tipo de libros, magníficos en sí mismos ¿los tenéis en vuestras estanterías?

     Gracias

sábado, 22 de octubre de 2011

El coronel no tiene quien le escriba. Gabriel García Márquez



     "Se sintió puro, explícito, invencible, en el momento de responder.
     — Mierda."



     Con este autor no he sido fiel a mi costumbre. Normalmente, cuando hablo de alguien empiezo por la primera obra suya que me impactó, no por la mas conocida o famosa. En el  caso de este autor decidí empezar con Cien años de soledad cuando tiene otros libros que me calaron más al leerlos por primera vez, uno es Memorias de mis putas tristes y otro este que traigo hoy, El coronel no tiene quien le escriba, que llegó a mi en el instituto y lo leí en una tarde llegando a conmoverme su protagonista.

     El coronel, del que no llegaremos a saber el nombre, protagonista de este libro os muestra su vida durante tres meses. Vive con su mujer asmática en un pueblo de Colombia. Es coronel veterano de una guerra civil y espera sin desesperar la carta que indica que empezará a cobrar la pensión del Gobierno. Cada semana lo acompañamos a la oficina de correos a la espera de esa carta que mitigue el hambre que sufren su mujer y él. Tiene como posesiones más preciadas una máquina de coser convertida en comida y un gallo, símbolo o alimento.
     Tres meses en ese pueblo y a la espera de la deseada carta es lo que nos aporta el autor en esta obra, corta, simple casi en una primera lectura, pero cargada de símbolos si nos paramos a reflexionar. Es una novela realista pese a que asoma por ella Aureliano Buendía. Sin embargo ahora vivimos la etapa posterior a la guerra, La Violencia, y el hambre que se podía pasar. Así como la manera casi irracional de aferrarse a esperanzas y recuerdos.

     Es casi una obra triste, pero no en el sentido habitual ya que Márquez no convierte la historia en un drama. Sí, son ancianos, enfermos, pobres y tal vez pasen hambre. Pero también son presa de la compostura y esa dignidad de antaño ante el que dirán. La edad no tiene que matar al hombre que ha sido idealista, ni tampoco tiene que hacerlo sucumbir y ceder su libertad, y eso es justamente lo que nos muestra el autor en unas pocas páginas combinando unas situaciones comunes en muchas casas y haciendo de ellas una maravillosa historia que transcurre entre cuatro paredes.

     Muchos dicen que por su longitud este libro se puede considerar casi una anécdota, tal vez por eso me gustase tanto, siempre digo que me quedo con lo anecdótico de las historias, pero, en este caso.. hay más. Porque cuando cierras el libro, te retumba esa palabra, "mierda", junto al retrato del viejo coronel que te acompañará durante mucho tiempo después de haber cerrado el libro.

     Gracias.

viernes, 21 de octubre de 2011

Hay hueco para todos

      Ya hablé en su día de grupos de autores que se unen para intentar ayudarse, bien, el siguiente paso es darse a conocer. Así que hoy traigo una iniciativa de facebook que une autores y bloggers de literatura.
Hay un grupo en el que se ha establecido un punto de unión para que los autores que están empezando puedan contactar con bloggers que reseñen su obra, os animo a entrar. Es una buena forma, no sólo de dar a conocer un autor sino de que el autor reciba una opinión sincera sobre lo que ha escrito y para quien lo lee la oportunidad es de descubrir esos libros que tienen más posibilidades de pasar desapercibidos. A fin de cuentas no es lo mismo el libro de mesa que el de estantería, ni tiene la misma distribución una editorial que otra. Nos podemos estar perdiendo libros interesantes.
     El grupo en que se unen se llama RESEÑAS, os dejo la dirección https://www.facebook.com/#!/groups/278069195547890/ y os recomiendo pasar por él. Y, por supuesto, os animo a que os unáis.

     Recordad:

     Gracias

El desprecio. Alberto Moravia




     "La presente historia pretende explicar como, mientras yo seguía amándola y no juzgándola, Emilia, por el contrario, descubrió o creyó descubrir algunos defectos en mi y me juzgó y dejó, en consecuencia, de amarme"


     Hace unos años me tropecé con una película en la televisión titulada El desprecio, dirigida por Godard e interpretada por Jack Palance, Fritz Lang y Brigitte Bardot entre otros. Me encantó la historia, el cine dentro del cine, los personajes.. y me puse a investigar un poco. Resulta que era una adaptación de una novela de Moravia. Una buena excusa para leer algo suyo que quedó olvidada hasta que me tropecé no hace mucho con una librería de estas que tienen siempre libros en oferta y allí estaba, una edición pequeña y un poco fea, llamándome.
Y me llevé a casa El desprecio, de Alberto Moravia.

     Conocemos a Ricardo, un guionista de cine, y a Emilia, su mujer. Ambos forman un matrimonio que refleja los éxitos o fracasos personales del marido en su relación. Ricardo ve frustrado como su fidelidad y cariño hacia Emilia aumentan en la misma proporción que los de ella disminuyen, condenándolo a un desprecio en forma de silencio.
     Todo esto sucede dentro del mundo del cine, un mundo atractivo en el que nuestro guionista revive la historia de Ulises y Penélope.

     Es curioso como disecciona los sentimientos Moravia mostrándonos los más difíciles, la impotencia, la desesperación del torpe del marido que da por hecho su matrimonio, descuidándolo hasta que se descubre distanciado de la que sigue considerando la mujer de su vida. Es, para muchos, una reflexión sobre una causa habitual, un ejercicio de exploración de las faltas comunes que se ve mezclado con el apasionante mundo del cine. Asistimos con Moravia a una reinterpretación de la Odisea en la que el desinterés hace que Ulises se decida por el viaje, y tal vez a Penélope le importe poco la fidelidad que su marido le ha profesado durante su larga ausencia.

     Usa a Ricardo como narrador, un personaje sólido que se convierte en nuestro amigo y nos cuenta cada día el relato del desamor que sufre, ajeno totalmente a los motivos de su mujer para alejarse de él, lo cual hace que toda su seguridad vaya resquebrajándose poco a poco. No estaba preparado para ese desprecio que va sintiendo en forma de indiferencia de su esa mujer que no reconoce, esa que él veía de una forma y ahora se le muestra tan distinta. Asistimos como observadores privilegiados a través de sus ojos al proceso de negación y caída de su protagonista paso a paso. Casi podría decirse que es una novela psicológica por todo lo que nos enseña.
     Nos enseña un mundo en el que vales tanto como suena tu nombre hasta que buscas la razón. Nos conduce despacio hasta un final que no somos capaces de ver, llega un momento en que nos atascamos junto al protagonista, no vemos salida posible. Pero ahí acude Moravia a guiarnos otra vez por el camino adecuado concluyendo el libro de una forma maestra.

     En resumen, hoy os traigo un libro de sentimientos, pero no de amor. Traigo un libro de frustración, igualmente poderoso y magníficamente transmitido.

     Gracias

     PD. Para quien no le sonase, seguro que el cartel con esa mítica foto les ayuda a ubicar este film.

jueves, 20 de octubre de 2011

La insoportable levedad del ser. Milan Kundera



     “Hace siete años se produjo casualmente en el hospital de la ciudad de Teresa un complicado caso de enfermedad cerebral, a causa del cual llamaron con urgencia a consulta al director del hospital de Tomás. Pero el director tenía casualmente una ciática, no podía moverse y envío en su lugar a Tomás a aquel hospital local. En la ciudad había cinco hoteles, pero Tomás fue a parar casualmente justo a aquel donde trabajaba Teresa. Casualmente le sobró un poco de tiempo para ir al restaurante antes de la salida del tren. Teresa casualmente estaba de servicio y casualmente atendió la mesa de Tomás. Hizo falta que se produjeran seis casualidades para empujar a Tomás hacia Teresa, como si él mismo no tuviera ganas”


     Qué miedo me daba enfrentarme a este libro. Había leído mucho sobre que reflexionaba sobre la eterna....no sobre la idea del eterno retorno de Nietszche. Y eso, quieras que no, cuando lo que buscas es un libro para unas vacaciones, pues me echaba para atrás. Así que decidí dejarlo en casa y acabé con él en la maleta (ese misterio algún día tendrá su solución). Y así fue como llegué a La insoportable levedad del ser y conocí a Tomas.

     El libro nos cuenta la relación amorosa que tienen Tomas y Teresa y los altibajos por los que pasa. Entra en escena otra pareja, Franz y Sabina, que se involucran en la historia y en la cama de la pareja principal.
     Es decir que nos cuentan las historias de amor y desamor entre la parejas, hay muchísimos celos, angustias , momentos de lujuria y monotonía y todo lo que se nos pueda pasar por la cabeza ante una situación así.

     Bueno, esa es la historia porque el libro habla de mucho más. Kundera, un checo simpatizante con los comunistas, nos habla del drama social vivido en su país ante la invasión rusa que se fue metiendo en los hogares a través de un modelo político y económico que les venía impuesto. Nos muestra pues un complejo mundo lleno de interacciones sociales y políticas que generan problemas existenciales en muchas personas. Incluso la casualidad entra dentro de las posibilidades que nos plantea el autor, sin ella no habría historia. El hombre es leve, su peso apenas se nota si lo comparamos con todo lo que le rodea, es fácil ver ese mensaje.

     Si me preguntan a mí, tengo que decir que no soporto al limpiacristales, me cayó mal al principio y no volví a cogerle cariño. De verdad, no había manera. Y precisamente por eso tengo que juzgar el libro como una gran novela. Puede que veamos tópicos reflejados en ella, y que los retuerza hasta convertirlos en algo complejo, pero Kundera jamás pierde la sencillez en sus palabras y nos lleva de la mano por el camino de la vida de los personajes. Sus personajes están vivos y consiguen que nos involucremos con ellos. Cuando abrimos el libro, son sus vidas las nuestras, y cuando lo cerramos, nos acompañan sus reflexiones a las nuestras.
     Recuerdo especialmente al quinto gran personaje del libro, Karenin,  y la triste forma de hacernos ver la indiferencia ajena que tiene.

     Lo resumo en una frase, como hace Kundera
Einmal Ist Keinmal
Lo que sólo sucede una vez es como si no sucediera nunca


     Gracias

miércoles, 19 de octubre de 2011

La metamorfosis. Franz Kafka



     " Cuando Gregorio Samsa despertó aquella mañana, luego de un sueño agitado, se encontró en su cama convertido en un insecto monstruoso. Estaba echado sobre el quitinoso caparazón de su espalda, y al levantar un poco la cabeza, vio la figura convexa de su vientre oscuro, surcado por curvadas durezas, cuya prominencia apenas si podía aguantar la colcha, visiblemente a punto de escurrirse hasta el suelo. Innumerables patas, lamentablemente escuálidas en comparación con el grosor ordinario de sus piernas, ofrecían a sus ojos el espectáculo de una agitación sin consistencia. "


     Cuando este libro fue llevado a publicar, se le encargó a un tal Starke la ilustración de la portada. Kafka, al enterarse llamó a la editorial para evitar que se aceptara un dibujo del insecto diciendo:
     "¡Esto no, por favor![...] El insecto mismo no puede ser dibujado. Ni tan sólo puede ser mostrado desde lejos.[....]"
     Entonces ¿Qué libro traigo hoy si su autor no quería un insecto? El autor quería una metáfora y eso es lo que hoy traigo aquí, La metamorfosis


     La metamorfosis nos cuenta la historia de Gregorio Samsa, un hombre dedicado al comercio de telas que lleva una vida normal junto con su familia, a la que mantiene con el fruto de su trabajo. La historia se complica cuando una mañana se despierta convertido en un insecto.

     Kafka admitió en su día que, si bien la metamorfosis no es una confesión, si que reune los datos suficientes para poder considerarse una indiscreción. Así que podemos ver reflejada la vida y los problemas del autor en las vicisitudes del pobre Samsa.
     La historia, extraña  y apasionante, no trata de una transformación como si fuera la película de La mosca, sino que habla de relaciones y procesos internos. De ahí que no importe el insecto en que se transforma el protagonista. El libro trata de la soledad, y de la incomprensión que podemos sentir de las personas que nos rodean y como nos aisla y nos intentamos proteger. Cuando más se transforma Samsa, más humano lo sentimos, más nos proyectamos en él y mayor es la angustia que nos va generando la obra.
Samsa es aislado y su familia también por causa de su cambio, el mismo libro les castiga colocándolos un tiempo que empeora hasta salir un rayo de sol al desenlace de la obra, como una liberación. Es un libro que va atrapando en su lectura produciendo una pequeña angustia, la de la identificación, que va creciendo hasta convertirse en desasosiego. Lo cual, teniendo en cuenta la temática, es un mérito a considerar por parte del autor.

     Termino señalando que este tipo de clásicos son para descubrirlos en el momento justo, es un libro cortito que puede tentar por ese motivo, pero no gustará. Es mejor tener claro lo que se va a coger o nos resultará demasiado extraño.
     Animaos si no lo conocéis y, sobre todo, disfrutad de la lectura.

     Gracias

martes, 18 de octubre de 2011

Proceso de fabricación de un libro. Entrevista a una editorial (V)

     Hasta ahora parece que nos hemos quedado en el formato de libro habitual cuando cada vez hay más gente que empieza a dar el paso al formato electrónico. Eso no significa que vaya a desaparecer el papel, al menos hoy no voy a entrar en esa polémica, sino que por un motivo u otro se van acercando a este formato literario.
     Ojo, no vayamos a pensar que para entrar en el libro electrónico necesitamos un e-reader, cada vez más gente usa el teléfono táctil para leer o el tablet, exactamente igual que podemos utilizar el ordenador en casa. Echamos mano de un único dispositivo portátil para utilizarlo con la mayor cantidad de aplicaciones prácticas posibles.



     Es por eso que hoy acerco la Editorial Intangible, que tengo que decir que han sido amabilísimos conmigo facilitándome toda la información que les he solicitado de una forma clara y rápida. Documentado, ordenado.. una gente encantadora, de verdad. Desde aquí les doy las gracias por todo.

     Esta editorial, desconocida aún para muchos lectores, está haciendo una fuerte apuesta por el formato electrónico, en novela, ensayo, divulgación científica.... que el otro día pensaba yo lo diferente que hubiera sido mi paso por la facultad si las bibliografías vinieran en una tarjeta. Bien, su apuesta no es sólo en lectores sino en cualquier otro formato que permita la lectura digital, así que se acabaron las barreras del lector al pc o al móvil, y en su web vemos emuladores por si queremos probar la lectura.
     No hacen sólo eso sino que están apostando por lo que bien podría denominarse un nuevo género independiente, el Microrrelato. Lo han presentado en Liber y han obtenido un éxito y una repercusión importante. Presentaron su colección 5' para microrrelatos defendiendo la posibilidad de publicar o adquirir este tipo de relatos de forma independiente sin tener que recurrir a el típico libro recopilatorio. Es toda una apuesta en la que ellos además demuestran su fé con su Concurso de Mircrorrelatos 5' cuya segunda edición será este año y que tiene como premio un contrato de Edición 5'.

     - A partir de esta presentación me gustaría que comentáseis un poco el concepto de editorial en formato electrónico.
     - "Bueno, una editorial digital es la que realiza los procesos editoriales de forma totalmente digital, cuyos flujos de trabajo son ya telemáticos, para entendernos. Esto no quiere decir que luego, el producto, los libros, sean digitales. En una forma más frecuente se entiende la editorial que edita libros electrónicos, y esto siempre quiere decir que todas las fases están digitalizadas".

     - ¿Y la lucha contra la piratería?
     -"En cuanto a la piratería habría mucho que decir.
     La pirateria del libro electrónico es uno de los miedos que se ponen de relieve, por parte de los autores, que temen perder dinero; por parte de los editores; que temen perder dinero; por parte de los distribuidores, que temen perder dinero. Por qué no hay otra objeción seria.
     Ahora bien, es una excusa algo banal para evitar editar libros electrónicos. Sería como pensar que las casas de moda evitasen hacer bolsos porque se los piratean. Cierto las analogías están muy limitadas, pero la objeción principal que movemos por nuestra parte para aceptarla es otra.
     Si podemos pasar sin comprar otro bolsa esta temporada, o incluso un par de ellas, con lo libros es distinto y aún citando a un conocido “quien se compra un bolso falso no puede comprarse un bolso auténtico, pero no desea renunciar la glamur”. Repetimos, los libros son algo distinto. Los libros son vehículo de cultura y no solo de diversión o distracción. En una sociedad como la nuestra, en una sociedad del conocimiento, ¿podemos generar barreras de acceso al conocimiento? Cierto, el precio. Argumentar que hay quien piratea contenidos de 0,79, que es real, es una argumentación pobre. Porque podemos contra-argumentar que existe un 63% que paga por los contenidos, cuando siempre supusimos que se quería todo gratis y eso debe querer decir algo, mucho, sospechamos.
     Por otro lado la adopción de DRM ha demostrado su ineficacia contra la piratería pero su eficacia a la hora de desalentar al comprador. Y si eso no bastase el DRM constituye, en el fondo, un atentado para lo que definimos los derechos del autor: ejemplo de decálogos pueden hallarse en DOs Doce y en la página de la EFF (www.eff.org). En esto coincidimos plenamente con un buen segmento de los editores digitales independientes.
     Somos conscientes que de se argumentará que esto daña a los autores. Lo que de verdad daña a lo autores es que no les lean, y nadie piratea un libro no leído. La piratería, en última instancia, subraya el valor posicional del libro como objeto".

     - ¿Cómo surge Editorial Intangible?
     - "La idea surgió al reflexionar y comprobar que los tiempos de lectura y los tiempos a disposición del lector estaban mutando. En concreto y en el ámbito digital observamos que el lector más voraz deseaba leer algo más acorde con sus posibilidades temporales. Por otro lado al volumen de lectores digitales no se corresponde un igual número de e-readers, así que creemos que existe un buen maridaje entre los smartphones, tiempo y microrrelato."

     -¿Cómo definís el Microrrelato al que habéis otorgado una colección propia?
     - "La definición de microrrelato es algo delicada, algo cambiante y cada vez más exigente. Nosotros no somos unos puristas. Por lo general consideramos microrrelatos los relatos que alcanzan las 7 líneas, pero en  nuestro concurso los extendemos hasta las 30 y tenemos algunos que incluso alcanzan las dos o tres páginas. Lo importante es que haya concisión, que no se trate de un chiste o una anécdota sino de un relato concluso, sugerente, imaginativo, con un buen uso del lenguaje".

     -¿Publicación conjunta o separada del microrrelato? Qué diferencias hay para vosotros entre ambas fórmulas?
     -"Publicamos por separado porque consideramos que a este género no se le está haciendo justicia, literariamente hablando, y a sus autores tampoco. Nos hemos propuesto darle la dignidad que merecen y publicarlos como microlibros.
     Por lo general el microrrelato solo se edita en formato impreso como antologías, que a nuestro juicio contradice el espíritu mismo del microrrelato. La única honrosa excepción es Nanoediciones.
     Así pues se trata de una diferencia radical, de dar cara u ojos a cada microrrelato a crear un conjunto casi indiferenciable."
     De todas maneras y dicho lo dicho, el noviembre daremos una sorpresa proponiendo algo innovador también en este frente.

     - Enfocáis la lectura al tablet, el móvil, el e-reader y ahora en vuestra web hay emuladores para el pc y convertirlo en lector. No tenéis ninguna duda de su implantación, ¿también para los libros científicos o tal vez especialmente para esos?
     -"Los libros científicos son los más grandes beneficiarios potenciales del libro electrónico. Todos los estudios realizados lo demuestran de Springer a Elsevier pasando pro e-brary: precio, disponibilidad, ubicuidad, consultación, flexibilidad, rapidez, son los adjetivos más usados por sus usuarios reales y potenciales. Sin embargo deben superarse algunos escollos, como las notas o la bibliografía. En cualquier caso estamos convencidos de las virtudes del libro electrónico sin DRM en el campo científico. En nuestro catálogo tenemos ya un ensayo filológico y abrimos ahora una colección de divulgación científica. Si hoy por hoy tenemos un problema es el de encontrar textos de interés y autores interesados en publicar sus trabajos académicos".

     -¿Qué tipo de autores se pueden dirigir a vosotros para publicar? 
     - "Cualquier autor que tenga un buen libro que proponernos puede dirigirse a nosotros a través de la dirección lectur@editorialintngible.com.  Es conveniente que visiten nuestra página web y lean nuestra política de autor y nuestra política de edición, para evitar malos entendidos".

     -¿Qué tipo de obra es la más adecuada?
     - "Pongámoslo en negativo. No publicamos poesía, teosofía, horror o fantasía.
Si por el resto el libro a nuestros ojos merece, habrá siempre una oferta."

     -¿Tardáis mucho en responder?
     - "La verdad es que depende del género y de la cantidad de trabajo que se acumula. Por lo general por debajo de los tres meses."

     - ¿Cómo es el modelo de contrato para un formato electrónico? 
     - "Existen dos alternativas o el contrato de edición que comtemple solo la edición del formato electrónico o la cesión de derechos. En la página del gremio catalán de editores puedes hallar ambos, en catalán y castellano o también en la página de escritores.org"


     Reitero desde aquí mi agradecimiento a la Editorial intangible por su amabilidad y espero que os haya sido útil la información a todos. Para conocer un poco más de todo lo que os he contado podéis acudir a su web www.editorialintangible.com.


     Gracias

Las aventuras de un libro vagabundo. Paul Desalmand




     "Siempre se han quemado libros. Y, generalmente, después, no se ha tardado mucho en quemar seres humanos".



     Hoy traigo una rareza, estoy por apostarme el "Mientras" de Mientrasleo a que la mitad de vosotros no habéis oído hablar de este libro. El autor ya cambia, si os gusta el ensayo es fácil que haya caído en vuestras manos alguna obra de Desalmand. Esta es, de hecho, su primera novela.
Me tropecé con ella el año pasado en una librería de estas que te metes para hacer tiempo en una ciudad que no es la tuya, bueno, yo suelo hacer eso... veo museos, parques, iglesias.. y alguna librería. Manías. La cosa es que allí estaba este título que no supe muy bien como interpretar, así que cogí el libro y descubrí que el argumento es justo el que promete su curioso título. Nos cuenta las aventuras de un libro vagabundo.


     Nuestro libro nace en el mes de junio y es empaquetado junto con 49 más hasta la época adecuada, el otoño. Pasa meses en el almacén hasta ver la luz, o eso parecía porque lo devuelven y tarda mucho en conseguir estar en la calle. A partir de este momento empieza su azarosa vida pasando por puestos, tiendas, bibliotecas, asientos de transportes y muchos, muchos lectores.

     Y esta es la historia que nos acerca Desalmand, la de las estanterías y manos por las que pasa el libro y las historias que se van formando a su alrededor. Bien de otros libros, bien de lectores.
     Está contado en primera persona por el propio libro quien describe su viaje junto con una especie de filosofía de camino, que no deja ser filosofía de vida, aderezada con mil anécdotas de sus compañeros de estantería que ven en él un oyente perfecto. Eso hace que acuda a relatar lo que escuchó, haciéndonos partícipes del sentimiento que queda al morir el autor a su obra, impresionante pasaje ese, o contándonos el negocio que algunos pretenden hacer con los libros dedicados remitiéndose a algún ejemplo famoso y real, o mil aventuras más. Pensad en las posibilidades de una noche junto a Karenina o Bovary o quien se os ocurra y empezaréis a haceros una idea del viaje al que nos invita el autor. Y eso sin olvidar a los lectores, para todos los gustos también, con sus manías y sus vidas.

    No diré que es una obra maestra, pero es un libro original y divertido, lleno de ingenio. Si os gusta marcar frases, ni se os ocurra leer sin un lapicero porque desborda. Y nos cerca el mundo de los libros contando mil historias que, a mi que me encantan las curiosidades, me han parecido encantandoras.

     Después de clásicos y Los pilares de la tierra, me apetecía un libro liviano y rápido de lectura fácil. Y, sobre todo, diferente. Un libro de libros, de amor, de amistad, de vida.. eso es en definitiva Las aventuras de un libro vagabundo.

     Gracias

lunes, 17 de octubre de 2011

Los pilares de la tierra. Ken Follett




     "Fue entonces cuando el prisionero empezó a cantar.
Tenía una voz alta de tenor, muy pura. Las palabras eran en francés, pero incluso quienes no comprendían la lengua podían darse cuenta por la dolorida melodía de que era una canción de tristeza y desamparo.
Un ruiseñor preso en la red de un cazador
cantó con más dulzura que nunca
como si la fugaz melodía
pudiera volar y apartar la red.
     Mientras cantaba, miraba fijamente a alguien entre el gentío. Lentamente se fue abriendo un hueco alrededor de la persona a quien contemplaba y todo el mundo pudo verla.."


     Otra vez que me lanzo a la piscina con una obra que, a todas luces me supera para reseñarla. Pero no en vano lleva años en las listas de los más vendidos gracias al "boca a boca", ¿por qué no hacer lo mismo blog a blog? Así que tomo aire y empiezo a contar hasta diez, o mejor no, mejor empiezo a hablar de Los pilares de la tierra sin darme tiempo a pensarlo.

     Es muy difícil resumir el argumento de una obra como está, que tiene más de 1.400 páginas y personajes que se pasean por ellas campando a sus anchas. Diré que la obra comienza con un ahorcamiento público de un inocente, presenciado por una mujer embarazada que presa de la indignación grita una maldición que da arranque a la novela. El argumento de la novela girará en torno a la vida de dos personajes; Tom, un maestro constructor cuyo sueño es construir una catedral y a quien acompañaremos en el camino a coseguirlo, y Philip, un monje con buen corazón que va ganando su hueco en la historia. A partir de ellos y sus vidas que se entrelazan o distancian vamos a ir asistiendo a la construcción de una catedral que será el pilar del libro.

     Ken Follett nos acerca a Inglaterra en el siglo XII construyendo este entretenido thriller que, bien o mal documentado, reparte entre diálogos y descripciones, datos que nos hacen acercarnos a la época y costumbres que refleja en él. Entramos en un mundo de reyes, justas, villanos y damas, feudos y monjes, que se pasean por pueblos y castillos, recorriendo valles más o menos sombríos y que nos hacen partícipes de sus odios, amores, envidias y sueños.
     Destacaría su primer capítulo, capaz de arrastrarme a la lectura de un libro tan magno, como la obra a la que pretende hacer frente su protagonista Tom. En ese primer acercamiento consigue establecer una conexión con el lector que, de no perderla en el primer tercio, lo convertirá en fan hasta el fin de sus días. Cierto es que también tiene detractores, quizás menos sonados o más silenciosos, que sólo alzan la voz para decir que no es la obra maestra que muchos van proclamando.

     A mi me pareció una lectura entretenida. Cuando me enfrenté a ella, y la palabra adecuada es enfrenté, no olvidemos el tamaño del libro, uno de mis temores era encontrarme frente a una historia medieval convencional, que se basase en las acciones habituales de luchas por el poder y doncellas y justas. Es cierto que las hay, pero no lo usa Follett como argumento, sino que es accesorio, forma parte de la trama que va tejiendo a través de los personajes que aparecen en cada vuelta de página y que, estando desconectados, van poco a poco cruzándose unos con otros alrededor de la catedral.
     Está escrito con sencillez, que permite seguir la historia sin perderse y, al mismo tiempo, sin ser una obra que se pierda en los detalles proporciona vívidas imágenes de lo que nos va contando. Unas veces fruto de la imaginación y otras con imágenes prestadas de cualquier película. Poco importa en realidad, cuando se trata de mostrarnos una historia lo bueno es que consigamos verla. Y en este caso, hablamos de una historia de sentimientos violentos, pocas veces hay paz; aunque la falta de paz no olvidemos que no ha de significar necesariamente guerra, la misma pasión agita los espíritus con la misma violencia que la batalla.

     Me despido esperando vuestras opiniones, y me aventuro a decir que a pocos deja indiferente. O mejor no, bastante me he aventurado al traer este libro aquí.

     Gracias

domingo, 16 de octubre de 2011

El retrato de Dorian Gray. Oscar Wilde




     "En el centro de la pieza, sobre un caballete recto, descansaba el retrato de cuerpo entero de un joven de extraordinaria belleza; y, delante, a cierta distancia, estaba sentado el artista en persona, el Basil Hallward cuya repentina desaparición, hace algunos años, tanto conmoviera a la sociedad y diera origen a tan extrañas suposiciones.
Al contemplar la figura apuesta y elegante que con tanta habilidad había reflejado gracias a su arte, una sonrisa de satisfacción, que quizá hubiera podido prolongarse, iluminó su rostro".



     Oscar Wilde es otro clásico ineludible. Otro tesoro en cualquier biblioteca que merece un lugar destacado. Al menos en la mía lo tiene. Este título podía darme pie a disertar sobre bellezas interiores y exteriores para introducirlo pero.. hoy no, hoy simplemente digo que es un gran placer leer El retrato de Dorian Gray.

     Nos cuenta la historia de Dorian, un joven hermoso y heredero de una fortuna. Entre sus amigos se halla el pintor Basil, que decide pintarlo en un extraño cuadro que recogerá los años y experiencias de Dorian mientras este se mantiene joven. Además entra en escena Henry Wotton, un curioso personaje que cambiará la forma de ver la vida del joven Dorian..

     El libro si que trata sobre belleza y poder, está ambientado en Londres en el siglo XIX y hace una radigrafía perfecta de una hipocresía social que bien podríamos aplicar a la sociedad actual. Nos muestra el proceso de corrupción moral, la maldad, el daño y, como no, el paso del tiempo. Pero para mí es destacable la forma que tiene de escarbar en el alma humana buscando esos rincones que se sienten tentados por el lado oscuro, por el egoísmo y la ambición, no siempre económica.
     Vemos como Wotton irrumpe en el libro convirtiéndose en un personaje memorable, ingenioso y  sarcástico que se siente rápidamente atraído por la ingenuidad de Dorian y lo corrompe llevándonos despacio por el camino de la fealdad, mostrada perfectamente en el proceso degenerativo que sufre la imagen del cuadro a semejanza del alma de nuestro protagonista, cada vez más obsesionado con lo banal, más hedonista, convirtiéndose en un nuevo Fausto que pacta con el diablo. Vamos perdiendo poco a poco la esperanza de una redención de Dorian a medida que asistimos a su decadencia, que se acelera como una piedra rodando por una ladera. Nuestro personaje no tiene alma, porque es su conciencia la plasmada.

     Como ya he dicho, un libro magnífico de leer. Si no lo conocéis o sólo habéis sido testigos de sus versiones cinematográficas, os recomiendo que os deis un paseo por el interior de Dorian Gray y que, tal vez, os paréis a mirar el cuadro detenidamente.

     Gracias

sábado, 15 de octubre de 2011

Un cambio de cabecera

     Bueno, os cuento. Voy a hacer una entrada un poco diferente, por una vez no va a tratar de libros. Esta vez trata del blog.
     Ayer se puso en contacto conmigo María, una chica encantadora que leía en blogs, me había tropezado hacía poco con una estupenda reseña sobre Manga Nana en el blog Mi epílogo y había visto diseños estupendos, bueno, unos dragones impresionantes en Efluvios de color. Como me ha dado permiso os enseño un dragón y su habitación:

No me digáis que no son  impresionantes, pues hay de todo en su blog, manga, tatuajes, carbón, tinta, diseño gráfico... nada escapa a sus manos.

Bien, hablé con ella y me preguntó libros que me gustaran y el resultado ya lo podéis apreciar, tengo a Bulgákov y a Steinbeck conmigo con sólo mirar. A mi me gusta mucho y, como ya os digo, fue todo ayer!
Increible, verdad?

Además ayer pasamos las 30.000 visitas en el blog y ya hay más de 350 seguidores y en facebook enfre Mientras Leo y Entre montones de libros.. más de 1400. 
     Muchas gracias a todos, de verdad.

     Y muchísimas gracias María por el fantástico trabajo que hiciste.


   

Misery. Stephen King




     “-¡Yo no quiero su espíritu!-gritó torciendo los dedos como garras y sacudiéndoselas en la cara como si quisiera arrancársela de los ojos. ¡Yo la quiero a ella! ¡Usted la asesinó!
     -¡Yo no la maté!
     -¡Claro que no!-dijo con sarcasmo amargo-. Y si usted no fue Paul Sheldon ¿quién entonces?
     -Nadie -contestó con suavidad-. Simplemente murió.”



     Cerca de Hallowen todos tendemos a pensar en la literatura de terror y, como no, sale el nombre de este maestro del género. De hecho lo he visto en varios blogs en los últimos días y en las noticias hablando de su nuevo libro y de si hay una segunda parte de "El resplandor".
     La verdad, tentada estuve de poner en el título de esta entrada lo siguiente:

Proceso de fabricación de un libro. Los fans trastornados

     Misery cuenta la historia de Paul Sheldon, un escritor con una gran cantidad de fans gracias a una exitosa saga protagonizada por Misery Chastain. Harto de ser el autor de la saga a la sombra de su personaje decide asesinarla en el último libro y retirarse para escribir la novela de su vida. Terminada esta sufre un accidente y es recogido por Annie, una enfermera solterona que dice ser su fan número uno. Tenemos a Paul lesionado, en silla de ruedas y una enfermera psicótica que no acepta que muera su personaje favorito así que decide obligarle a resucitarla.

     Supongo que contada así la historia no parece mucho, pero King sabe lo dependiente que una persona puede llegar a sentirse cuando está impedido, y el miedo al castigo físico, y el terror que puede producir el sentirse observado por unos ojos inyectados en locura. Annie tiene esos ojos, y tiene que evitar que Paul se escape sin resucitar a Misery. El resultado es una novela adictiva en la que todo lo que tenemos a nuestro alrededor mientras leemos nos parece sospechoso. Vemos la locura de la enfermera exactamente igual que la ve Paul y sabemos cuando no tiene escapatoria y detrás de que puerta le espera el castigo. Lo mejor, o peor, de la novela es que el también lo sabe pero muchas veces es inevitable pasar por ahí, de ello depende su supervivencia.

     Consigue King que nos nos asfixie estar en una casa encerrados pero si la posibilidad de ser descubiertos simplemente moviendo una mano o un pie. Consigue que sudemos, que conozcamos íntimamente a Paul, sus miedos y sus escasas esperanzas de conseguir escapar. en mi caso lo leí casi de forma apresurada, mirando por encima del borde del libro, atenta a los ruidos de la habitación y, en una parte pequeña, con curiosidad por conocer la saga de libros que habían llevado a esa desequilibrada, a esas alturas yo ya pensaba en ella como "la loca", a una situación semejante y King no decepciona, nos lo demuestra con un capitulo final magnífico en el que queda patente una cosa. Hay libros cuya lectura afecta al lector, no necesariamente porque aprendas algo, o te hagan reír o llorar, sino simplemente porque miras las sombras de otro modo.

     A aquellos que escribís os pregunto... ¿no os da miedo?

     Gracias

     PD. La versión cinematográfica me encantó, posiblemente porque no hay mejor Annie que la elegida por el director