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jueves, 27 de febrero de 2014

Lista participantes en el sorteo



     Terminado el plazo tengo que decir que sois los mejores. Me he visto abrumada por la cantidad de gente que se ha apuntado al sorteo de este Diario de lecturas.

     Os comento, muchos no habéis puesto nada más que el deseo de participar y yo no sé si tenéis más puntos, ahora es el momento de decirlo. Y otros veréis que hay un punto extra, el de participar iba separado del de seguir al blog, el sorteo no tenía requisitos obligatorios.

     He sumado, anotado, repasado... y espero no haberme confundido, pero como siempre, si alguien no está conforme y me explica, rectificar es de rubi...sabios, rectificar es de sabios.

     Lo dicho, muchísimas gracias. De verdad. A veces uno no sabe qué más decir.

     ¡Ah, sí! la lista a continuación.

miércoles, 26 de febrero de 2014

Corazón coraza. Mario Benedetti



Corazón coraza
Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza.
Porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro.
Porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque 
la noche pase y yo te tenga
y no.

     Siempre que hablo de poemas cito a Bukowski, en ese poema suyo que nos habla de Dios mirando y diciendo "veo que he creado muchos poetas, pero poca poesía". Y lo hago porque me doy cuenta de que es la gran ausente en este blog, la poesía. Y no porque no lea, sino porque es difícil hablar de lo que un buen poema nos hace sentir y más aún hacerlo sin dejar una parte de nosotros mismos en el camino. 
     Me llama la atención de este poema lo cercano, lo tranquilo, lo sereno. La capacidad de hablar al oído con voz grave y despojarse de corazas para entregarse a un sentimiento. Y luego curiosamente hablarnos de ellas sin reproches hacia quien las tiene, el ser amado que tal vez en ese momento no esté a su lado. Dicen que es uno de los grandes poemas de amor de la literatura y, si os digo la verdad, me llama la atención que muchos de los grandes poemas o canciones de amor, sean en realidad de desamor. Y el poema de hoy, puesto que la poesía tiene muchas interpretaciones, me quedo con la mía para afirmar que no lo es. 

     Me gusta Benedetti, y me gusta este poema en el que no necesita confesar su amor al ser amado sino que lo hace en voz alta al mundo. Y  me gusta porque en mi mente lo hace a media voz.

     Y vosotros, ¿os acercáis alguna vez a la poesía? Me encantaría recoger vuestros poemas.

     Gracias

    PD. Se termina el plazo para apuntaros al concurso. Si aún no lo habéis hecho, es aquí.

    El poema en la voz del propio autor



martes, 25 de febrero de 2014

La fragilidad del neón. Juan Laborda Barceló




     "Un incendio en la oscuridad del desierto es igual que una cerilla dentro de un congelador: prende con facilidad, pero el frío de la noche se encarga de apagarlo.
     Aquel fuego, sin embargo, aún tardaría en extinguirse. Un grupo de hombres caminaba alejándose de las llamas, a cada paso sentían aliviarse el sudor de sus nucas."

     La cubierta. Mira que me gusta la cubierta de este libro, fue lo primero que me llamó la atención y no pasaría mucho tiempo hasta que las buenas opiniones se unieran a ese reclamo. Así que estaba claro que me lo iba a leer. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, La fragilidad del neón.

     Conocemos a Ramón Sandoval, un español exiliado que vive en París. Estamos en 1961 y su exilio también parece extenderse a su vida privada, es un hombre solitario con un hermano en Argelia, Manuel. En esta vida llena de recuerdos del pasado, con un trabajo como chófer de lujo, irrumpe Linda Darnell junto a su ayudante Claire convirtiendo al chófer en improvisado guardaespaldas de estas mujeres en una ciudad inquieta, revuelta en sus calles.

      Estamos ante una novela de perdedores, hayan triunfado o no, con vidas marcadas. Poco importa si están exiliados, si están luchando en otro país, si son estrellas de cine en un tramo que las lleva al ocaso, o si se trata de jóvenes ayudantes que huyen de sus recuerdos. Todos han atravesado situaciones en el pasado que los han dejado una marca imborrable que sigue latiendo, personajes con historia, con vidas.
     Y el neón, esos neones de burdel que iluminan a Ramón por un lado y los del tiovivo, relucientes, que aparecen en la portada, como si enfrentara así presente y pasado. Porque junto a las vidas, caen ideales, sueños e ilusiones y hay que seguir adelante. "Levantar la cabeza y recomponerse rápidamente" nos dice el propio autor en un momento dado, o tal vez mirar lo que vemos de hermoso e intentar aferrarnos a ello creyendo que va a librarnos de nuestra soledad. eso le sucede a nuestro protagonista al ver a Claire, y también lo acompañaremos en esta historia.

     Juan Laborda hace gala de una documentación fantástica que al mezclarse con la ficción da como resultado una más que entretenida novela histórica con poso a novela negra, sobre todo en los tonos. Pero más que eso, lo que nos deja en su segunda novela es un cuadro pintado a pinceladas de un momento turbulento de la historia. Ideales que se mezclan con colonialismos, el fin de la guerra en Argelia (no olvidemos a Manuel), y un París que se agita en las calles, convulsionando esa imagen que tendemos a tener de la ciudad del amor.
     Volvemos a los neones: se encienden cuando sale la estrella de cine para iluminar las visitas, la cultura, y se apagan cuando se cierran las puertas y desaparecen las sonrisas; se encienden para que veamos Notre Dame y se apagan para mostrarnos las revueltas y la sangre; se encienden y se apagan, pasado y presente. Así es esta novela en la que también descubrimos momentos tiernos, parpadeos de unas vidas que no dejarán indiferente al lector.

     Parece que cuando se habla de novela histórica todo el mundo tiende a pensar en aquellas que nos hablan de tiempos remotos, pero no es necesario trasladarnos tan lejos para encontrarlas. Y vosotros, ¿sois de los que al hablar de novela histórica os trasladáis automáticamente siglos atrás?

     Gracias

     Hoy os dejo el Booktrailer


lunes, 24 de febrero de 2014

La trama nupcial. Jeffrey Eugenides




     "Para empezar, mira todos esos libros. Sus novelas de Edith Wharton, ordenadas no por títulos sino por fechas de publicación. La colección de Henry James de la Modern Library, regalo de su madre cuando cumplió veintiún años. Los manoseados libros en rústica que tuvo que leer en la falcultad, mucho Dickens, algo de Troppolpe, junto con unas buenas raciones de Austen, George Eliot y las temibles hermanas Brönte. Un lote completo de libros de bolsillo en blanco y negro de New Directions, mayormente poesía de gente como H.D. o Denise Levertov."

     Tras leer Las vírgenes suicidas me quedé con el nombre del autor. Y poco después este título empezó a correr de boca en boca entre personas cuyo criterio se aproxima al mío, así que el veredicto era sencillo: tenía que leerlo. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, La trama nupcial.

     Conocemos a Madeleine, una joven que está en su último año de carrera y cuya tesis versa sobre el amor novelado, ese amor que levanta suspiros y que normalmente data de la época victoriana. Mantiene una relación con un joven llamado Leonard, que vive haciendo frente a sus problemas y estudios y otra no formal con Mitchell, que está enamorado de ella mucho más místico y reflexivo en torno a temas como el sentido de la vida.

     Eugenides coge lo que bien pudiéramos confundir con un triángulo amoroso normal y habitual y construye sobre esa base una novela espléndida, tanto como sus dos títulos anteriores pese a que no tiene nada que ver con ellos ni en las formas, para empezar el comienzo de la trama es muchísimo más pausado y tranquilo.
Nos presenta un ambiente sumamente atractivo, los universitarios de los ochenta, que están finalizando sus carreras y han de decidir el rumbo que toman en la vida, convirtiéndose así la novela en una historia de decisiones. Lo hace además sin quedarse en los tópicos, sino consiguiendo un ambiente perfectamente imaginable por parte del lector.

     Pero estamos sobre todo ante una historia de personajes, ellos son los que llevan el gran peso y los que nos muestras sus singularidades, fallos y virtudes hasta convertirse en únicos. Madeleine con su "Trama nupcial" en la que busca analizar la obra de autoras como Austen o Elliot, mientras se pregunta a sí misma cual sería la decisión correcta muchos años después de la época en que transcurren esas historias que tanto la fascinan. Y sus dos pretendientes, el viaje de Mitchel, la vida del genio Leonard, un personaje que se me antojó irresistible comparado una y mil veces ya con Wallace (tal vez sea ese el motivo).Una novela sobre decisiones que han de tomarse (al final volvemos a estar ante un triángulo y la decisión más vieja del mundo), el despertar a la vida adulta y  la responsabilidad de la juventud. Solo que... no todas las decisiones son iguales, como no lo son todas las formas de contar una historia. Y Eugenides sabe contar las historias de una forma excepcional y nos lo demostrará aquí al llevarnos hasta un final perfecto.

      Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?
 
     Gracias
   

sábado, 22 de febrero de 2014

Cogiendo polvo



     "Lo que obliga a leer es cuando sentimos que la obra es necesaria, escrita con una sensación de gran necesidad por parte del escritor de dejar que esa obra saliera a la luz.
     Hay muchos libros que suenan igual que otros, muchos poemas también. Los autores profesionales, con largas carreras, muchos escriben muy bien pero no realmente maravilloso. 
     Cuando lees algo maravilloso, todo cambia."
Paul Auster

     No sé si os pasa como a mi, o tal vez soy yo la rara, pero comprar libros me proporciona un extraño placer. Está claro que depende de la economía, pero esa sensación al salir de la librería con una bolsa y un libro que promete contarme una historia maravillosa (lo sé... promesas que no siempre se cumplen) es un momento inigualable. Salvo tal vez entrar a la librería, la anticipación a ese mismo placer.
     Muchos son los días que en Facebook o en twitter os enseño los libros nuevos que van entrando por mis estantes, y ahora estoy hablando de los estantes reales, esos que si pudieran se quejarían por el peso que llevan años soportando. Y es que... me gusta comprar libros. Pero no es mi culpa sino de los avances editoriales, las catas, las entradas en publicaciones culturales o blogs que me hablan de libros fantásticos o personajes que tengo que conocer. Y yo me lo creo, ¡los tengo que conocer!. Por no hablar de esa terrible enfermedad viral llamada boca a boca que provoca y que se transmite como la gripe, por el aire. Llega una persona a un grupo y le cuenta que ha leído un libro fantástico, maravilloso... y se lo compra a otra, que dice lo mismo y así pasa a otra y a otra... y evidentemente también lo cogemos. Porque además de estas gripes de tinta no nos vacunamos ni queremos hacerlo. Reconozcámoslo, es casi una excusa eso del boca a boca. En realidad y si por mi fuera me compraría... los de mis autores de siempre, los que he empezado a leer y me han gustado, los que la gente adora por curiosidad y esa misma curiosidad me llevaría a echar un vistazo a los que aborrecen. ¿Oh, Dios mío! creo que si por mi fuera me llevaría la librería entera a casa.
     Y luego pasa lo que pasa. Que no tenemos tiempo para todos. Vamos colocando los libros comprados con entusiasmo y nos faltan horas para leerlos porque seguimos comprando más. Y se acumulan sumándose hasta que un día encontramos un título que no recordamos haber comprado. Un libro que posiblemente ya se venda en bolsillo cuando nosotros cogimos la edición en tapa dura con sobrecubierta porque nos pareció preciosa  que... no hemos leído aún. Y lo miramos de reojo con eso que decimos conciencia mientras sabemos que no será el siguiente y nos decimos: "ya lo leeré" y cogemos otro. Hasta que llega esa temporada en que no compramos porque no tenemos tiempo o dinero y despejamos estantes. O tal vez una opinión particularmente fiable nos lo recuerde y nos reconciliamos así con nuestra conciencia por ir despejando esa lista de "pendientes" que ya tiene un lugar físico en nuestra casa.

     Al final, lo que sucede es que tenemos un vicio, la lectura. Y como buen vicio siempre queremos más, yo siempre quiero más de lo que más me gusta... y por eso compramos todo lo que queremos leer (no se nos olvide que realmente queremos leerlo y por eso lo traemos a casa) y nos podemos permitir. Aunque luego algunos permanezcan sin abrir durante más tiempo, ya los leeremos. Porque los vamos a leer, pero... las tentaciones de las librerías son tan irresistibles...

     Y vosotros, ¿también os pasa que necesitaríais el doble de horas?

     Gracias

     PD. Y como de librerías va la cosa os invito a visitar la Ruta librera del blog marcada con una pestaña en la parte superior.

viernes, 21 de febrero de 2014

Y las montañas hablaron. Khaled Hosseini




     "Muy bien, si queréis una historia, os contaré una historia. Pero sólo una. Que ninguno de los dos me pida más. Ya es tarde, y tú y yo tenemos un largo día de viaje por delante, Pari. Esta noche tendrás que dormir. Y tú también, Abdulá. Cuento contigo, hijo, mientras tu hermana y yo estemos lejos. Y tu madre también. Vamos a ver. Una historia. Escuchadme los dos, escuchadme bien y no me interrumpáis."

     Al igual que muchos estaba esperando un nuevo libro de Hosseini. Ya había leído sus dos títulos publicados y tenía curiosidad por el tercero, así que no lo dejé reposar más de dos o tres días en la mesa de novedades antes de traérmelo a casa. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, Y las montañas hablaron.

     Conocemos a la familia de Sabur, un hombre que se enfrenta a una difícil decisión en su aldea de Afganistan: va a dar a su hija Pari a una pareja acaudalada de Kabul, quedándose con Abdulá, su hijo mayor. Recorreremos en el libro tanto el pasado que lleva a esta decisión como el futuro que provoca para ambos niños.

     Khaled Hosseini se ha convertido en un fenómeno de masas. Más de treinta y ocho millones de sus dos primeros libros vendidos y colas de más de cinco horas en las librerías de Estados Unidos el día de la salida a la venta de este tercero, nos demuestran que conecta con el lector. Toma en este caso el título de un poema de William Blake, "Canto a la nodriza", dotando al libro de un lirismo en su nombre que es aún más palpable en su interior.

     En esta novela el autor cambia de estilo. Siguiendo en Afganistán, esta vez opta por contarnos varias historias unidas fuertemente en torno a los hermanos Abdulá y Pari. Introduce más personajes y no sólo eso, sino que se mueve en el tiempo para hacernos un retrato que va desde los años cincuenta hasta el momento actual. Nos queda así una historia coral que es un fiel reflejo de la situación en Afganistán, como si de una crónica se tratase en la que vemos reflejadas las distintas situaciones y clases sociales que allí se dan.
Conoceremos así a Sabur, el camino hacia su matrimonio actual, el nacimiento de sus hijos y las ramificaciones que se van abriendo en torno a su vida. Seguiremos a estos dos hermanos separados, y a lo largo de sus vidas recordaremos una y mil veces ese escueto razonamiento dado por los padres de los niños al hermano mayor para justificar su separación: "Tenía que ser ella. El dedo cortado para salvar la mano."

     No cabe duda que es un tema duro, que es una región dura y que esa ausencia marca a nuestros personajes, sin embargo no he notado esta vez el peso de lo narrado como en sus libros anteriores. Quizás por ser una historia coral que dispersa y aligera el ambiente, no ha conseguido emocionarme como hiciera con Cometas en el cielo. El resultado de esto es una buena novela, pero con mucha menos profundidad que deja al lector satisfecho pero con la sensación de haber podido tener más. Es una novela que nos aporta diferentes perspectivas, diferentes historias y que nos presenta muchos más personajes de los que estamos acostumbrados en el autor. Y lo hace bien. Conectando estas historias para darnos una visión conjunta de la vida de estos hermanos, pero me faltó ese punto que convierte a una novela en algo inolvidable. Tal vez, no niego que sea cierto, el mayor fallo de esta novela es la comparación con sus predecesoras, pero las comparaciones son inevitables ente libros de un mismo autor aunque éste se haya esforzado en cambiar sus formas.
     Hoy traigo un libro que hay que leer con calma, llegar a él sin pensar en soles o en cometas y así dejar que Hosseini nos cuente su historia, igual que hace Sabur en las primeras páginas.

     Y vosotros, ¿habéis leído alguno de los libros de Hosseini?

     Gracias

   

jueves, 20 de febrero de 2014

Leviatán. Paul Auster




     "Es una de las cosas que he pensado en el hospital, tumbado en la cama sin hablar durante tantos días. Si realmente hubiese querido perseguir a Maria Turner, ¿por qué iba a hacer cosas tan ridículas para que me tocase? Dios sabe que había formas menos peligrosas de llevar el asunto, cien estrategias más efectivas para llegar al mismo resultado. Pero me convertí en un ser temerario en aquella escalera de incendios, llegué a arriesgar mi vida. ¿Para qué? Por un diminuto achuchón en la oscuridad, por nada en absoluto."

     Leviatán es el título del libro más famoso de Thomas Hobbes, conocido por casi todos aunque sea de oídas. Y también es un monstruo marino enorme y realmente aterrador. Hoy además será otra cosa, Leviatán es el título del libro que hoy traigo a mi estantería virtual. Y no el de Hobbes precisamente, sino de Auster o tal vez de la novela inconclusa de uno de los protagonistas de la historia de Auster.

      Conocemos a Benjamin Sachs, escritor, que muere en la primera página de la novela al explotarle una bomba y también conocemos a Peter Aaron, escritor también, que se dispone a contarnos la historia de Sachs. Ambos escritores se conocen y sus coincidencias y desencuentros van marcando sus vidas, completándolas incluso

     Auster cuando escribe, siempre juega a dejarnos abierta la puerta de su universo. Si comenzaba hablando de lo que es Leviatán también puedo hablar sobre  Pater Aaron y preguntaros si os habéis fijado en sus iniciales. Aun autor le gusta jugar con el lector y nos presenta así a uno de sus alter ego más reconocidos, llegando incluso a casarlo con Iris (invirtamos las letras del nombre y tiremos de google, y así me entenderéis) para regocijo del lector habitual. La novela comienza por el final, ya sabemos quien muere dejando claro que en este viaje lo importante es el camino, los personajes, sus relaciones y las mil historias que van surgiendo y que luego el autor se encarga de encajarlas con una precisión milimétrica. Despega despacio, pero en apenas unas páginas ya nos sentimos interesados en esta historia en la que distinguimos la mezcla de realidad y ficción, poblada por personajes que brillan con luz propia, Sachs, Aaron, María, Iris... todos ellos magníficamente dibujados.

     Como pasa muchas veces con Auster, si pensamos en el protagonista principal de la historia tenemos dudas. En este caso no sabría decir si es Sachs; el escritor idealista, encarcelado, caído y vuelto a levantar, un personaje atractivo para el lector, en definitiva el muerto, o lo es el destino y esas casualidades que cruzan a todos una y mil veces. Estos cruces serán los que forjen la novela, provocando situaciones extraordinarias que nos llegarán vestidas bajo esa apariencia de normalidad que ya nos resulta tan familiar en la pluma del autor. Y si de personajes se trata no puede faltar María Turner, fascinante, tanto como la persona en la que se inspiró que no es otra que Sophie Calle. Todos ellos se van moviendo, tejiendo así una historia en la que nunca dejan de suceder cosas y que, puesto que comienza revelando el final, las dejaré para que las descubráis vosotros mismos.

     Puede parecer que esta vez he dicho mucho sobre la novela, pero tratándose de Auster es muy difícil no caer en la tentación de decir "Ah, ¿y te fijaste también en esto otro?" una y mil veces señalando aquí y allá, porque está llena de rincones para señalar. Hoy traigo una historia que refleja una sociedad, y que es la historia de un escritor contada por otro, o la historia de dos escritores en realidad, porque Aaron se va reflejando en sus letras a la vez que nos presenta a Sachs. Y si esto nos os parece suficientemente atractivo, traigo una llave al llamado universo austeriano en forma de novela. Una historia que merece la pena ser leída, sin lugar a dudas.

     Y vosotros, ¿ya os habéis animado a leer a Paul Auster?

     Gracias

miércoles, 19 de febrero de 2014

Sin una palabra. Linwood Barclay




     "Cuando Cynthia despertó, la casa estaba tan silenciosa que pensó que debía de ser sábado.
     Ojalá hubiera sido así.
     Si alguna vez había necesitado que fuera sábado, que fuera cualquier día menos un día de escuela, era ése precisamente. Tenía el estómago revuelto y la cabeza le pesaba como un bloque de cemento: le costaba un gran esfuerzo mantenerla sobre los hombros."

     Cuando me regalaron este libro me sonaba haberlo visto hacía un tiempo por todas partes, pero lo cierto es que no le había prestado una especial atención. No sería hasta las vacaciones que me animé a leerlo buscando esas lecturas que me permiten desconectarme del mundo unas horas, y justo eso fue lo que pasó.
Por eso hoy traigo a mi estantería virtual, Sin una palabra.

     Conocemos a Cynthia Archer cuando tiene quince años. Un día cualquiera se despierta tras una noche movida y descubre que sus padres y su hermano han desaparecido. Sin rastro. Una experiencia así es algo difícil de superar y aunque Cynthia hace una vida normal y tiene una familia con una hija, veinticinco años después aparecerá en un programa de televisión contando su historia para pedir ayuda. Sin embargo, las consecuencias de esa aparición televisiva pueden hacerla arrepentirse de haber hecho público su caso.

     Lo primero que sorprende de este libro es el narrador, ya que esta figura recae sobre el marido de Cynthia, otorgándonos así una perspectiva de la historia externa pero extremadamente cercana. Y lo segundo el comienzo; parte del momento en que la familia de ella desaparece, consiguiendo de esta forma que el lector comience en el mismo punto de partida que la protagonista, la incertidumbre.

     El libro, contado de una forma muy rápida, está pensado para tener al lector pegado a sus páginas mediante un argumento que, si bien no es excesivamente original en su resolución, si que va dando pequeñas sorpresas que nos mantienen entretenidos a lo largo de su desarrollo. Con descripciones muy medidas para que la narración mantenga el ritmo, una acción continua y los finales de los capítulos pensados para empujar a leer el siguiente, estamos ante un libro que dura apenas un par de días en las manos de cualquier lector. Y cuando digo cualquier lector es justo eso, estamos ante un libro que no se hace duro, con una intriga muy bien sostenida y un argumento que termina cerrando de forma hermética. No necesita muchas páginas para que sintamos esa necesidad de saber qué sucedió con la familia de la protagonista y sigamos las pistas que van apareciendo como si fuera algo personal.

     Muchas veces lo que buscamos en los libros es una historia que nos mantenga enganchados, con una buena dosis de intriga y que nos resulte fácil de leer, que mantenga una calidad. Sin una palabra aporta todo eso y nos lleva siguiendo las pistas de lo que sucedió hace veinticinco años en la vida de una adolescente convertida ya en mujer, consiguiendo despertarnos la necesidad de saber qué pasará en el siguiente capítulo. Cada vez. Así que no os diré que es una obra maestra, pero si que cumple lo que promete: una lectura que deja muy buen sabor de boca.

     Y vosotros, ¿también buscáis de vez en cuando este tipo de novelas?
   
     Gracias

lunes, 17 de febrero de 2014

La casa de la alegría. Edith Wharton




     "Selden se detuvo, sorprendido. En la aglomeración vespertina de la Estación Grand Central, sus ojos acababan de recrearse con la visión de la señorita Lily Bart.
     Era un lunes de principios de septiembre y volvía a su trabajo después de una apresurada visita al campo, pero ¿qué hacía la señorita Bart en al ciudad en aquella estación? Si la hubiera visto subir a un tren, podría haber deducido que se trasladaba de una a otra de las mansiones campestres que se disputaban su presencia al término de la temporada de Newport; pero su actitud vacilante le dejó perplejo."

     Tras leer La edad de la inocencia me quedó la curiosidad de volver a acercarme a esta mujer de vida casi escandalosa para la época que le tocó. Por eso no pasó mucho tiempo hasta que llegué a este título. Hoy traigo a mi estantería virtual, La casa de la alegría

     Conocemos a Lily Bart, una joven educada en la opulencia y preparada para casarse adecuadamente, acorde con sus virtudes, y a la que la pobreza le resulta algo tan lejano como feo. Al morir sus padres pasa al cuidado de su tía, una mujer con una posición social en nueva York y ve como van pasando los años sin conseguir casarse beneficiosamente, con lo que su posición se irá resintiendo. O, por supuesto, también hubiera podido elegir casarse por amor.

     Normalmente lo que me atrae más de este tipo de libros, son el reflejo social de la época que nos presentan. Y en este caso me topé con una autora muy meticulosa a la hora de describir los engranajes de una sociedad bastante cerrada que no duda en censurar y apartar a quienes no se rijan por sus normas. Lo representa de una forma perfecta a través de Lily, quien lejos de tener un respaldo económico suficiente, espera consolidarse en esa sociedad gracias a su belleza, sin darse cuenta del gasto que eso la supone y que no puede permitirse. La acompañamos viendo como sus errores son señalados una y otra vez y como ve escaparse el mundo al que siempre ha creído que merece pertenecer. Y es que Lily es un personaje difícil de olvidar, nos deja ver sus sentimientos, su ingenuidad y ese punto que la hace especial y la separa del mundo que anhela, la moral.

      Muy diferente de La edad de la inocencia, no duda en mostrarnos la caída de un personaje inolvidable arropado por una sociedad dibujada con trazo firme. Poco nos cuesta imaginar a Lily en ese entorno, ver como entra y sale de salones y conocer a quienes merodean a su alrededor. Y poco nos cuesta verla decidir entre el amor y la prosperidad, pero menos aún ver como tiene límites infranqueables, convirtiéndose en un personaje con el que nos encariñamos, y cuya segunda parte hacemos casi de la mano con ella hasta llegar a un final difícil de olvidar.
No quiero desvelaros más de esta mujer que sabe perfectamente lo que quiere, pero que también tiene una integridad que la impide llegar hasta determinados límites que para otras son tan normales como saludar al entrar en una sala de baile.

     Me llamó mucho la atención este título, así que investigué su procedencia llevándome una sorpresa. En todo caso, espero que lo anotéis. Lo que si os diré es que, aunque Edith Wharton se negó a incluir la cita a la que aludía el título de su novela, yo la usaré como broche:
     "El corazón de los sabios habita la casa del duelo pero el de los locos habita la casa de la alegría."
Eclesiastés, 7:4

     Da qué pensar. Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias

sábado, 15 de febrero de 2014

San Valentín fue ayer



     "Por eso fue el día de San Valentín,
     cuando cada ave vino aquí a buscar su pareja."
     The Parliament of Foules


     Recuerdo que hace tiempo, allá cuando la vida era en blanco y negro, una persona me hizo un regalo por San Valentín. Y mi reacción fue la normal en estos casos: me indigné. Es evidente, si uno celebra el cumpleaños es porque el resto de los días no cumple, y lo mismo sucede con los aniversarios. Entonces, ¿un regalo en esta fecha significaba a la fuerza que el resto de los días no se quiere? Supongo que entendéis mi indignación, sobre todo si os digo que era más que joven, niña.

     Dejando a un lado esta historia que a muchos seguro os ha provocado la risa, o cuanto menos la sonrisa,  es una fiesta que sigue sin figurar entre mis favoritas. A fin de cuentas si hay más de una docena de santos que llevan ese nombre y quedan repartidos en los calendarios, tan especial no será. Y por otro lado es lógico que dijeran Valentín a aquel que era valiente, fuerte y digno a la hora de defender sus creencias y puede que muchos, hace a saber cuantos siglos, acabaran siendo torturados por ello. Incluso hubo un Papa con este nombre, de esos de corto pontificado que a casi nadie nos suenan.
     Si acaso y por reconciliarme con esta fecha, por no hablar de grandes almacenes ni de subidas de azúcar a golpe de bombones y rosas de caramelo, os diré que Geoffrey Chaucer tuvo su parte de culpa en vuestra celebración de ayer. Y sí, me refiero al autor de Los Cuentos de Cantérbury. Allá por 1375 este hombre escribiría The Parliament of Foules, dejando testimonio de que en ese día se unían las aves y los humanos para encontrar una pareja. Chaucer lo fechaba en el 14 de febrero, como os decía, justo ayer.

     Ahora me diréis que esto lo digo por llevarlo todo a mi terreno y aprovechar para hablar de letras, de libros. Bien, me declaro entonces enamorada desde hace tiempo, presa de lo que pueden llegar a hacerme sentir unas letras. Y tal vez, dando por cierta esta declaración, sí que haya hecho por utilizar este día en el que nadie recomienda regalar un libro, para hablar también de ellos. Aunque sea de refilón. Es lo que tienen las pasiones, que nos gusta disfrutarlas a diario, incluso en San Valentín por raro que pueda parecer.

     Ayer os preguntaba por libros románticos cuando todos sabemos que un libro no necesita ser romántico para enamorarnos. Eso me pasó a mi con El Ruletista, que me ganó. Hay libros que nos dejan esa sensación. ¿Me podéis decir el vuestro? ese que os viene a la cabeza directamente.

     Gracias

     PD. La portada que he puesto es El Kamasutra. No enamora, pero como dijo Woody Allen: El amor es la respuesta, pero mientras esperas la respuesta, el sexo plantea algunas preguntas bastante interesantes.

     Espero, al menos, haber conseguido arrancaros una sonrisa.

viernes, 14 de febrero de 2014

Niños en el tiempo. Ricardo Menéndez Salmón



     "Y así como el instante de la concepción, ese misterioso empuje en el que los dos principios colisionan para cambiar el curso del mundo, resultó inaudible, con ambos actores ajenos a lo que nacía dentro de los cuerpos, así el instante de la desgracia fue también silencioso."

     Y eso es lo que me pasa con este autor. No necesito más que leer la primera frase de cualquiera de sus libros para sentirme bien.  Muchas veces he hablado aquí de las formas de expresarse, el estilo o como lo queráis llamar, y hoy vengo con un claro ejemplo de un autor que tiene una pluma propia y una manera de contar las cosas que lo diferencia del resto. Personalmente me gusta. Y por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, Niños en el tiempo.

     Niños en el tiempo es un libro compuesto por tres relatos. Nos habla de La herida incurable para una pareja que supone la muerte de su hijo, exponiendo su dolor. Nos relata en La cicatriz una infancia que bien puede ser la de Jesús, y no hace falta dar más referencias para que todos acertemos a adivinar a qué Jesús me estoy refiriendo. Y cierra el libro La piel, la historia de una mujer y un viaje que es además el viaje de la vida, parando en cada decisión que tomamos y que decide nuestro rumbo como si de un peaje se tratara.

     Antares. No había escuchado jamás ese nombre hasta que comencé esta historia y se mantuvo conmigo durante varios días, como una sombra. Antares: uno de los protagonistas del primer relato, un actor secundario en una representación del dolor más puro, la pérdida de un hijo. Uno no acierta a comprender lo que se debe de sentir y reza por no experimentarlo nunca hasta que Menéndez Salmón nos deja vislumbrarlo en esta historia. Porque cuando los asiduos de Menéndez Salmón cogemos este libro, ya sabemos lo que podemos esperar, conocemos su facilidad para mostrar ese tipo de cosas que otros dejan arrinconadas, y en este caso es el dolor.

     Siempre he oído decir que si quieres tener un taburete que no pierda el equilibrio ha de ser de tres patas. Y eso le sucede a este libro que os he contado es de relatos. Los tres son piezas de una historia que movemos durante su lectura hasta encontrar en la última el engranaje que hace que funcionen, el hilo, el punto de conexión: las palabras. Porque esta también es una historia de palabras y de lo que provocan al leerlas, al escribirlas, al mirarlas. Palabras sencillas y cuidadosamente colocadas que hacen que parezca fácil expresarse con la claridad del autor, que provocan que sea fácil leerlo y caer bajo su embrujo. Y que en este caso, forman una única historia.

     Hoy traigo un libro diferente, como todos los suyos, que se termina de leer con la satisfacción de saber que se está ante una buena historia, de calidad. Y os lo digo cuando ya han pasado días, y me paro un segundo y pienso: Antares, ¿de verdad no he conocido a nadie con ese nombre y es sólo la creación de una pluma?
     Ya sé que lo he dicho, pero me gusta mucho leer a Ricardo Menéndez Salmón.

     Pensaba sacar un libro romántico, pero no se me ocurría ninguno adecuado, aunque algo inventaré aunque sea mañana (creo). Por si no se me ocurre, os pido ayuda: ¿Me podéis recomendar libros que os parezcan adecuados a esta fecha?

     Gracias

jueves, 13 de febrero de 2014

La casa y el cerebro. Edward Bulwer-Lytton

 


     "Un amigo mío, que es hombre de letras y filósofo, me dijo un día como entre bromas y veras_
     -¡Figúrate! Desde que nos vimos por última vez, he descubierto una casa encantada en mitad de Londres.
     -¿Realmente encantada? ¿Y qué había...? ¿Fantasmas?"

     Un relato victoriano de fantasmas, relataba el subtítulo del libro. Y eso fue más que suficiente para detenerme delante de él.Lo sopesé como se hace con las cosas que ya sabemos irremediables, y decidí llevarme a casa este relato largo o novela corta de apenas cien páginas que mostraba en su cubierta las calles mezcladas con las tinieblas del atardecer de un Londres ya pasado. Y por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, La casa y el cerebro.

     En esta historia, el narrador, un hombre escéptico que se caracteriza por buscar emociones fuertes, conoce la existencia de una casa encantada en medio de la ciudad. Como no puede ser de otro modo, se pone en contacto con el propietario para que le permita pasar la noche en ella y nos deja el testimonio de lo que fueron sus horas allí. Pero no es sólo el relato de una noche en una casa encantada, sino también el de la reacción de su huésped y sus actividades posteriores relacionadas con la misma.

     Pocas veces me he topado con un título tan acertado para una historia como en esta. La acción, narrada en primera persona, se puede dividir perfectamente en las dos partes que contiene el título. La primera, dominada por la casa. Un hombre y su criado deciden pasar la noche en una casa que no ha albergado huésped durante mucho tiempo más de tres noches consecutivas. Nos relatara su experiencia mientras se funde en el ambiente fantasmal propio de un lugar antiguo rodeado de habladurías. Nos internará en ese miedo irracional ante un ruido, una luz y, sobre todo, una sombra. Y lo hará desde su mente luchando por ser racional, abriendo puertas y siguiendo pasillos mientras el lector se parapeta tras la espalda del propio protagonista.
     Y llegamos a la segunda parte, el cerebro, lo racional, la búsqueda de la explicación para lo que aparentemente no lo tiene; lo visto, lo vivido, lo oído. Porque nuestro hombre es una persona que gusta razonar todo lo que sucede a su alrededor, y buscará la explicación para la existencia de esta casa. Lo acompañaremos en lo que se nos puede antojar más intranquilizador que los propios fantasmas. La búsqueda del secreto de lo sucedido y de su conexión con la realidad será el broche de piedra de esta novela que, no sólo ha resistido con entereza el paso del tiempo, sino que se disfruta palabra a palabra.

     Porque en esta casa, por si aún no lo habíais deducido, hay fantasmas que esconden historias del pasado. Como en toda buena novela gótica. Y hay que reconocer que puede ser un placer recuperar estas historias de terror con regusto a clásicos y pasearnos entre los muros de una vieja casa encantada.

     Y a vosotros, ¿os gustan este tipo de relatos?

     Gracias

miércoles, 12 de febrero de 2014

El secreto de Aurora Floyd. Mary Elizabeth Braddon





     "Tenues rayos carmesíes resplandecen aquí y allá entre las frondosas sombras de los bosques de Kent. El rojizo dedo del otoño se ha posado ligeramente sobre el follaje con la frugalidad que emplea el pintor al colocar sus colores más brillantes sobre el lienzo; pero la majestuosidad que aún conserva la puesta de sol en agosto dora el apacible paisaje y lo ilumina todo con su esplendor."

     Se está volviendo costumbre que hable de esta editorial en particular, cuando no suelo nombrar las editoriales de los títulos que traigo. Y se está volviendo costumbre que no haya un título de su catálogo que no me resulte apetecible. Para no perder las buenas costumbres, justo es que hoy traiga a mi estantería virtual, El secreto de Aurora Floyd.

     Conocemos a Aurora Floyd hija única de una actriz y un noble, queda huérfana de madre y  bajo la tutela paterna desarrolla un carácter que puede considerarse discordante con su condición femenina. Para sacar a su hija de una situación comprometida, el padre la envía aun internado en el que algo ha tenido que suceder, ya que Aurora al volver a casa no es la misma muchacha que fuera a París. Regresa taciturna y malhumorada y, al encontrarse con dos pretendientes, no le queda otro remedio que ser consciente de la importancia que tiene que su secreto sea aceptado para saber cuál permanece a su lado.

     En plena época victoriana la autora escandalizó al sector más conservador de la sociedad con esta novela, lo cual no sirvió para eclipsar el éxito que obtuvo entre crítica y público. De hecho, quienes se escandalizaron con su Aurora también lo hubieran hecho con la vida de la propia autora de haberla conocido, pero ni lo uno ni lo otro sirvieron para que su obra fuera eclipsada. Eso sucedería con el paso de los años. Y hoy es aún desconocida para muchos, pese a que está comenzando a llegarnos su obra.

     Empezar diciendo que Aurora es una heroína victoriana sería quedarse muy corto, casi ser injusto. Porque no es una novela típica ni estamos ante un personaje de los ya conocidos del género femenino de época presentados como fuertes. Aurora da un paso más en muchos aspectos, es una mujer fuerte y segura de sí misma que, aunque la veamos sombría a su regreso del internado, no ha perdido ni un ápice de fortaleza y carácter. De ahí que casi parezca masculina para los ideales de la época. No le tembló la mano a la autora a la hora de dibujarnos a esta mujer, como tampoco lo hizo a la hora de dibujarnos a ninguno de los personajes que componen la historia. Porque tiene una meticulosidad que provoca en el lector la seguridad de conocerlos a todos. No sólo a los que parecen ser el triángulo protagonista, sino a quienes interactúan con ellos. Compone de este modo una historia alrededor de un secreto que nos sigue recordando, acentuándolo incluso para que no se nos despinte. Pero compone también una historia en la que nos habla de mucho más, nos habla de usos, costumbres, tradiciones y la forma de vivir las mujeres en aquel momento. Nos enseña a una mujer diferente y que hay cosas que pueden ser diferentes y lo hace con un estilo emocionante en el que conjuga dramas, amores y chantajes que van acelerando el ritmo de la historia, sobre todo a partir de la mitad.

     A estas alturas seguro que muchos os preguntáis por el secreto y, al menos la mitad, os supondréis que no os lo voy a desvelar ya que así disfrutaréis más aún del camino. Lo que si os puedo decir es que el final, sobre todo si pensamos en el momento en que la novela fue escrita, es para quitarse el sombrero. Lo mismo que la traducción que nos presenta la editorial.

     No sé vosotros, pero personalmente, cuando comencé el libro y leí "bosques de Kent"... no diré que me sintiera en casa, pero sí en un lugar conocido en el que había pasado muy buenos ratos literarios.

     Y vosotros, ¿disfrutáis con las novelas victorianas?

     Gracias

martes, 11 de febrero de 2014

Sorteo



     Los lectores desarrollamos nuestras manías, gustos y costumbres. Digamos nuestras rarezas, por qué no. Y nos dedicamos a coleccionar marcapáginas, libros firmados o lo que sea que nos produzca un placer añadido a la lectura. Porque, aunque parezca mentira, no son todo libros.
     Un poco de este tema trataba la pregunta que os hice el otro día: quería saber si os apetecía el sorteo de un Diario de Lecturas. Un cuadernito que sirve para apuntar lo que hemos leído, prestado, lo que deseamos o lo que vamos a regalar. Pero sobre todo sirve para una cosa: para mirarlo.
La respuesta fue clara y hoy vengo con el sorteo.

     Requisitos:
     El único requisito obligatorio es que os guste leer y os apetezca participar. Ponéis un comentario diciendo que queréis participar y se os asigna un punto: a fin de cuentas... ¿toca en un único número no os parece?

     Tendrán un punto extra las personas que sigan el blog y así lo reflejen en el comentario.
     La difusión también tendrá un punto por medio, ya sea Facebook, twitter, blog, banner (foto que abre esta entrada) o Google plus. Un punto por cada anuncio en red social y otro por colocar el banner.

     Todo ello deberá de quedar reflejado en un comentario, incluyendo los puntos que se tienen además del obtenido por participar.

     Y nada más, salvo deciros que los sorteos no entienden de fronteras, así que es internacional. Ah, y que el día 27 de febrero publicaré la lista definitiva de participantes intentando no equivocarme y el día 1 de marzo el resultado del sorteo.

     Gracias

lunes, 10 de febrero de 2014

Ánima. Wajdi Mouawad


     "Habían jugado tantas veces a morirse el uno en los brazos del otro, que al encontrarla ensangrentada en mitad del salón se echó a reír, convencido de estar asistiendo a una representación, a algo grandioso que consiguiera sorprenderlo esta vez, anonadarlo, pasmarlo, hacerle perder la cabeza, quedarse con él.
     Por la mañana, tras darle la bolsa de plástico amarillo, ella había dicho en tono jovial Compra atún porque el-atún-es-bonito, pero era evidente que estaba muerta, pues tenía los ojos abiertos, la mirada fija y, entre las manos, la herida, el cuchillo clavado en el sexo."

     La verdad que este libro me llamó la atención, de entrada, por la portada. Y fue llevarme a casa la "cata" de la librería y volver al día siguiente a buscarlo. Lo confieso, me pierden esas pequeñas catas con un capítulo o dos. Y normalmente me acabo comprando el libro. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, Ánima.

     Conocemos a Wahhch, un hombre felizmente casado cuya mujer espera un hijo. Un día al llegar a casa la encuentra brutalmente asesinada por un hombre que no se ha preocupado siquiera de no dejar huellas. Cuando la policía le explica hasta dónde puede llegar en su investigación pese a tener el nombre de quien le hizo eso a su mujer, será el propio Wahhch quien emprenda la caza de este monstruo a través de América buscando ver un rostro.
   
     Visto el argumento puede parecer una novela más, pero no lo es. Estamos ante una road novel que nos lleva por todo el país, y no es esa tampoco su característica principal. Aquí, lo verdaderamente llamativo, lo que le da fuerza a la historia y termina por producir un desasosiego en el lector, son los narradores. Estamos ante una novela coral en la que la historia nos la van contando animales. Y dicho así puede parecer extraño, pero parémonos a pensarlo por un momento. En realidad, y esta es la evolución del lector mientras avanza en la historia, vivimos rodeados de ellos; moscas, aves, perros, gatos o peces de colores que son testigos de nuestras vidas. Nos rodean, mudos espectadores de cuanto sucede a su alrededor. Así que el autor aprovecha esto y, aunque también habla el hombre, serán sin embargo los animales quienes más nos llamen la atención con su relato, sobre todo en la primera parte, e incluso aligeren lo terrible de la historia.

     Wahhch se encontrará durante su viaje con personajes difíciles de olvidar, personas que lo ayudan y también con la maldad convertida en hombre. Porque el camino hacia Ánima está lleno de maldad y al final es la historia de un hombre que está roto y necesita saber, necesita ver. Es una novela diferente, que te atrapa y hace que a ratos cierres sus páginas mirando un gorrión que se acaba de posar frente a la ventana con otros ojos. Una historia que me llevó por sus páginas con naturalidad pese a lo extraño que pueda sonar a quien no se haya acercado, y que entre presente y pasado me descubrió un nombre (impronunciable, lo sé) que me llevo anotado para buscar más obras suyas.
Me dejó además clara una cosa: no está todo dicho, por mucho que pensemos que ya está todo inventado... siempre puede aparecer algo que nos sorprenda.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana? Yo tengo El plantador de tabaco y La fragilidad del neón.

     Gracias

sábado, 8 de febrero de 2014

Entrevista a John Connolly

John Connolly estudíó filología inglesa en el Trinity College de Dublín y periodismo en la Dublín City University. Trabajó como periodista, camarero, funcionario, chico de almacén y pasó 5 años como freelance del Irish Times, periódico con el que sigue colaborando. Conocido principalmente por la saga protagonizada por Charlie Parker, ya con su primer libro, Todo lo que muere, fue nominado al Premio Bram Stoker y ganó el Premio Samus del año 2000 a la mejor primera novela de detectives.

     - ¿Cómo está Charlie Parker?
     - Gracias por preguntar. Charlie Parker está descansando mientras termino Empire, el segundo libro de las Crónicas de los invasores, que escribo con mi pareja Jennifer Ridyard. The wolf in winter, que sale a finales de este año parece haber tocado la fibra sensible tanto de mis editores, como de quienes han leído los primeros ejemplares, lo cual es muy agradable escuchar. Después de doce libros y trece historias, todavía me encanta escribir sobre Charlie, y quiero que la serie se mantenga fresca. He puesto mucho empeño en tratar de hacer algo diferente con The wolf in winter, así que crucemos los dedos.
     - Ya sé que a Charlie Parker no le gusta el jazz, pero y al autor: ¿Te gusta el jazz?
     - Aprecio el jazz así que he tratado de aprender más sobre él, aunque no soy un experto. Mis gustos viran hacia lo que creo que se llama "cool jazz". No así el bebop y ese tipo de músicas que me suenan como si una banda estuviera golpeando techos hechos de chapa. Supongo que depende de mi estado de ánimo. Tiendo a escuchar música más suave, sobre todo por la noche, cuando estoy leyendo. Pero creo que mis gustos musicales probablemente quedan mejor reflejados en las canciones que se escuchan en mi programa de radio semanal, ABC de XTC: punk, post-punk y la música New Wave de finales de los años 70 y los 80.
     - Parker es un hombre lleno de dolor. Ha sufrido mucho y tiende a recurrir a la violencia: ¿nos sentimos los lectores más atraídos por este tipo de personajes atormentados?
     - Ya sea como lector o como escritor siempre estoy más interesado en los personajes que se enfrentan a serios desafíos y que tienen que hacer grandes sacrificios. Estas son las historias en las que nos involucramos desde niños, en los cuentos de hadas con monstruos y héroes. 
     Considero además que como lectores, tenemos más curiosidad por los personajes que se enfrentan a situaciones extremas y se las consiguen arreglar de alguna manera para superarlas, o para seguir luchando sin perder la esencia de sí mismos durante el proceso. Parker, en el fondo, es un buen hombre. Lleva consigo el peligro y el dolor, pero está lleno de compasión.
     - ¿Por qué incluir elementos sobrenaturales en su obra?, ¿no le dio miedo al principio no ser tomado en serio como escritor al hacerlo?
     - El elemento sobrenatural siempre estuvo presente en mis libros, y se ha vuelto más fuerte a medida que las novelas han progresado. A menudo digo que yo no escribo novela negra realista. De hecho, no creo que la novela negra, en general, se pueda denominar realista.
     Me interesa el uso de la estructura de la novela negra pero para explorar otros temas: la empatía, la moral, la compasión, tal vez incluso la vida después de la muerte. Y también me interesa la mezcla de géneros, produciendo híbridos. Sé que esto no le gusta a todo el mundo, pero también tengo derecho a intentar hacerlo.
     En mi juventud como lector, mis dos géneros favoritos eran el policíaco y lo sobrenatural, así que nunca me ha parecido extraño querer combinarlos.
     - ¿Tenemos que preocuparnos los lectores de un final para Charlie Parker próximamente?
     - Sin desvelar demasiado, The wolf in winter, deja a Charlie en una encrucijada importante. Pero tengo la intención de comenzar la siguiente novela de Charlie Parker en las próximas semanas, así que no hay previsto un final para él aún.
     - ¿Cuánto hay de ti en Charlie Parker?
     - Parker no soy yo: él es más viejo, más alto y su vida personal es un poco más complicada que la mía. Pero todos mis personajes representan algún aspecto de mi propia naturaleza, y Parker probablemente, tiene más de mí que cualquier personaje salvo David, el protagonista de El libro de las cosas perdidas. Parker y yo compartimos gustos en música y por la comida, y vemos el mundo de forma similar.
     - ¿Nos puedes contar algo del futuro de Charlie, Louis y Angel?
     - The wolf in winter comienza con Charlie, Louis y Angel resolviendo algunas viejas cuentas pendientes con un personaje que será familiar para los lectores de la serie. De hecho, el libro marca el regreso de varios personajes que ya conocemos de entregas anteriores, aunque no creo que los nuevos lectores tengan ningún problema para coger la historia desde aquí. Pero entonces, Charlie se compromete a buscar a una chica que ha desaparecido cerca de una pequeña ciudad al norte de Maine, y lo que encuentra es muy extraño.
     - Malvados es una novela fantástica. ¿Puedes resumirla para aquellos que aún no se han decidido a leerla?
     - Malvados fue mi primera novela independiente, una oportunidad para tomarme un descanso de las novelas de Parker y probar algo independiente. Se trata de un thriller sobrenatural acerca de la batalla entre fuerzas desconocidas sobre una pequeña isla frente a la costa de Maine. La batalla se concreta en un gran policía llamado Joe Dupree, Melancolía, y un preso fugado llamado Moloch, que tal vez lleve consigo el espíritu del hombre que mató a todos los habitantes de la isla 300 años antes. Creo que quería experimentar con el ritmo en este libro, pero también quería escribir una novela en la que nadie, y cuando digo nadie me refiero a nadie, estaba a salvo. El lector no podía estar seguro de quién podría sobrevivir o morir y eso hace que sea una experiencia de lectura vanguardista.
     - Echando la vista atrás, ¿recuerdas tus primeros pasos? ¿fué difícil encontrar editorial?
     - Siempre he escrito. Empecé a escribir cuando era muy joven, y cogí un trabajo de periodista porque lo vi como la forma de ser pagado por escribir. Trabajé en Todo lo que muere durante dos años y medio antes de tomar la decisión de comprometerme a terminarlo. Y entonces cometí el error de presentar el libro a decenas de agentes antes de haberlo terminado, y conseguir así decenas de rechazos. Sólo un editor y dos agentes expresaron cierto interés en ver el libro una vez terminado y uno de ellos, Darley Anderson, fue particularmente alentador. Cuando terminé Todo lo que muere se lo envié a él, le gustó, y comenzó a presentárselo a más editores, pero eligiendo editores que fueran afines a lo que yo estaba tratando de hacer.
     El mundo literario ha cambiado mucho desde Todo lo que muere que salió en 1999, pero los agentes y editores y los lectores, aún siguen en busca de buenos libros. También he sido muy afortunado con mis redactores y editores, sobre todo en Gran Bretaña y Estados Unidos. Ellos han sido un gran apoyo para mi y me han permitido experimentar y desarrollarme como escritor. Encuentran la forma de publicar incluso el más extraño de mis libros y nunca han tratado de forzarme en una dirección u otra. Les estoy profundamente agradecido.
     - ¿Tienes algún proyecto entre manos?
     - Por el momento, como he comentado, estoy terminando Empire, la segunda novela de Las crónicas de los invasores (la saga de ciencia ficción/fantasía que escribo con mi pareja, Jennifer Ridyard). Después de eso, voy a volver con Charlie Parker y también tengo una historia corta llamada, The Children of doctor Lyall que aparecerá en una antología de Oxfam a finales de este año.
     - ¿Qué estás leyendo?
     - Adventures with the wife in the space: living with Doctor Who por Neil Perryman. Trata de la obsesión del autor con la serie de televisión, y su determinación de compartirla con su esposa viendo todos los episodios de dicha serie en orden. Es muy divertido y ha hecho que no me sienta tan solo en mi mundo nerd.

     Tengo que dar las gracias a John Connolly por su amabilidad y cercanía y, como no, a todos los que pasáis por aquí habitualmente.
     Gracias

     Bibliografía:
     - Todo lo que muere                              - Los amantes
     - El poder de las tinieblas                      - Las puertas del infierno
     - Perfil asesino                                       - Voces que susurran
     - El camino blanco                                 - Más allá del espejo
     - El ángel negro                                      - Cuervos
     - Los atormentados                                - Malvados
     - El libro de las cosas perdidas               - Nocturnos
     - Los hombres de la guadaña

viernes, 7 de febrero de 2014

Malvados. John Connolly




     "Moloch sueña.
     En la oscuridad de la celda de una cárcel de Virginia se remueve como un diablo viejo al que hostigara el recuerdo de su humanidad perdida. El sueño vuelve a acosarlo, el Primer Sueño, porque en él está su principio y su fin."

     Decir a estas alturas que me gusta Charlie Parker no creo que sorprenda a nadie. Es de mis detectives favoritos. Sin embargo no hay que conocer a un escritor por una obra ni tampoco por un detective. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual Malvados.

     En el año 1693 los colonos de la isla Santuario fueron exterminados cruelmente por un grupo de asesinos. Ya no estamos en 1693 y la isla parece estar en paz. Allí conocemos a Dupree, un policía muy especial que parece custodiar no sólo la isla sino también sus secretos. En Santuario vive una mujer con la que empieza a relacionarse, pero que parece ocultar un terrible secreto que está a punto de encontrarla.
Parece que la tranquilidad de la isla está a punto de finalizar.

     Pese a no ser una novela de Parker, y no aparecer en ningún momento, vemos perfectamente los rasgos de Connolly en toda la novela. Aunque es cierto que en este caso el toque sobrenatural va cogiendo peso a medida que avanzamos, no sería justo transformar esta novela negra en una de terror; todas las buenas novelas negras producen temor al lector y Connolly lleva años enseñándonos que los elementos sobrenaturales no han de restar seriedad a una buena historia.
      La trama es relativamente habitual y el autor no pretende cogernos por sorpresa salvo en un final totalmente cerrado, aquí los que tienen toda la importancia son los personajes. A medida que nos adentramos en la novela nos vamos dando cuenta de su valor, sus matices, su relevancia... incluso la de la isla, convertida casi en un personaje más. Además la ambientación que consigue en apenas un puñado de líneas hace que los acompañemos en sus paseos por esta inquietante isla.

     No os hablaré de novela adictiva, pero sí de disfrutar leyendo. Y si empezaba hablando de Parker os explico el motivo de no traer una novela suya, seguro que me entendéis: es una saga. De hecho es una saga bastante abultada, y soy consciente de lo que supone. empezar una saga sabiendo que nos restan por leer muchos libros desanima, por eso la mejor forma de familiarizarse con el autor, es buscar primero un libro independiente. Por eso os invito a conocer a Joe Dupre, apodado Melancolía.
     Y os aviso de una cosa: si os animáis a leerlo descubriréis que al pasar la última hoja y cerrar la historia, Connolly os ha dejado un curioso sabor de boca, como a polvo, hojas secas y tierra.

     Una novela estupenda que pronto nos traslada a una isla remota de Maine y que nos enseña una cosa: la violencia deja cicatrices no sólo en las personas, sino también en el tiempo. Cuando esas cicatrices se abren... bueno, eso os toca descubrirlo.

     Y vosotros, ¿sois de sagas o de libros autoconclusivos?

     Gracias

jueves, 6 de febrero de 2014

El niño 44. Tom Rob Smith


     "Como María había decidido morir, su gato tendría que arreglárselas solo. Ella ya se había ocupado de él mucho más de lo razonable. Hacía tiempo que las ratas y los ratones habían caído en trampas y servido como comida para la gente del pueblo. Los animales domésticos habían desaparecido poco después. Todos menos uno, aquel gato, su compañero, que ella había escondido.¿Por qué no lo había matado? Necesitaba una razón para vivir; algo que proteger y que querer..., una razón para sobrevivir. Se había prometido seguir alimentándolo hasta el día que no pudiera alimentarse ella misma."

     Hoy traigo uno de esos libros que se ven por todas partes y se les da un tiempo por saturación. Tiempo que acaba por alargarse y hasta hace unos meses que no lo encontré en una zona de ofertas no había vuelto a recordar. Visto de nuevo me lo llevé a casa, y recordando las críticas que había visto lo abrí casi con miedo: expectativas. Hoy traigo a mi estantería virtual, El niño 44.

     Conocemos a Leo Stepanovich, un agente de MGB que no es otra cosa que el servicio secreto ruso. Se ve acusado de traición y huye a las colinas junto a su mujer. Una vez allí, descubre que varios niños han sido asesinados de una forma espantosa y comienza a investigar las muertes.

     No sabía cuando compré el libro que estaba inspirado en la vida de un asesino en serie real llamado Andrei Chikatilo, "el Carnicero de Rostov", quien asesinó a 52 personas entre los años 70 y los 90. Lo que hace el autor es trasladarlo a otra época, a los años 50, para de esta manera perfilar el marco de los últimos años del estalinismo. Llegados a este punto tengo que decir que el libro es ficción, y que esa inspiración no lleva al autor a contarnos la historia de Chikatilo ni tampoco llega a ser tan truculento como la información que circula por la red sobre este hombre.

     Como comentaba la historia transcurre en los años 50, y el libro tiene una ambientación sobresaliente. Nos muestra como escenario una URSS gris, con apartamentos compartidos, vigilancia, pobreza o miedo. El realismo es casi palpable a medida que nos vamos adentrando en esta historia. Una historia dura a ratos, puesto que estamos hablando de niños y eso siempre es más complicado tanto de representar como de leer. La historia, que comienza de una forma casi brusca en el primer capítulo, va enganchando al lector para exprimirlo, dejándolo casi sin aire entre investigaciones y giros argumentales. No es de esos libros que hacen cabriolas, sus giros están bien sustentados, pero aún así tengo que reconocer que en algún momento me quedé de piedra.

     Una novela bien urdida, personajes que merecen la pena y páginas que nos atrapan deseando llegar al final pero con pocas ganas de que se nos termine el libro. Todo eso nos propone Tom Rob Smith y, además, no decepcionando en su final. Una novela francamente entretenida que lamenté haber tardado tanto en descubrir.

     Y vosotros, ¿también dejáis reposar esos libros que de repente nos inundan?

     Gracias


miércoles, 5 de febrero de 2014

La vida secreta de Walter Mitty. James Thurber




     "¡Vamos a atravesarla!". La voz del comandante sonó como el quebrarse de una delgada capa de hielo. Vestía el uniforme de gala, con la gorra galoneada inclinada gallardamente sobre un frío ojo gris. "No podemos hacerlo, señor. Se está convirtiendo en un huracán, si quiere mi opinión"."Nadie le ha preguntado, teniente Berg", dijo el comandante."¡Enciendan las luces de potencia!.¡Pongan el motor a 8.500!¡Vamos a atravesarla!".

     Ahora que se acercan los famosos Óscars descubrimos que este año ha sido un año de adaptaciones, y vuelven las discusiones de siempre: ¿libro o película? mientras otros siguen intentando adivinar si el premio será para tal o cual superproducción. Hoy traigo a mi estantería virtual un título que muchos conoceréis precisamente por su adaptación cinematográfica. Hoy traigo La vida secreta de Walter Mitty.

     Conocemos a Walter Mitty, un hombre normal con un matrimonio medio, tal vez con una mujer un tanto mandona, que escapa de la realidad mediante una puerta que lo lleva a otros mundos. Mundos en los que él siempre es quien salva, quien puede, quien manda. Mundos de los que se ve obligado a regresar para pisar el duro asfalto de la realidad.

     James Thurber fue un famoso dibujante de The New Yorker con un estilo característico y una ironía que aún hoy reconocen los aficionados. Sería trabajando en ese periódico, en 1939, cuando vio la luz La vida secreta de Walter Mitty, un relato corto, mínimo en realidad, que ha llegado hasta nuestros días con la misma fuera. De hecho existe el síndrome de Walter Mitty para denominar a las personas que viven con intensidad ese mundo onírico que interrumpe su realidad.
     Pero olvidémonos ahora de la película porque si llegamos a este relato buscando a Ben Stiller poco o nada lo vamos a disfrutar. Aquí nos encontramos con un matrimonio no demasiado feliz y un hombre que lo vive resignado salvo por sus momentos de fantasía. Hay un punto, como no, de fina ironía, incluso de crítica a este tipo de parejas representados en la historia como los Monroe, formados por mujeres dominantes y maridos que viven en una sombra constante. Sólo que Walter tiene otro mundo que irrumpe en la realidad sin un detonante aparente dejando al lector con un pie entre ambos durante unos instantes. Si su protagonista duda del mundo real, no lo hace sobre cuál es aquél en el que le gustaría vivir, su "vida secreta", la que le proporciona carácter, autoestima. Aquella en la que no es todo gris.

     La vida secreta de Walter Mitty es un cuento, de esos que tienen una dosis de fantasía y hacen disfrutar al lector antes de irse a dormir. Sólo que esta vez no es para niños, sino para nosotros. Un cuento en el que se nos invita a soñar con otras vidas, a escapar de la realidad cotidiana y que viene recogido con otros relatos del autor.
   
      Al final soñar es libre, y todos soñamos con algo. Como decían en una ya vieja película:  "Y tú, ¿cuál es tu sueño?". Yo no voy a preguntaros eso, pero sí me gustaría saltarme un poco la temática habitual y que hoy me dijerais cual ha sido vuestra mejor película del año.

     Gracias

     PD. Os dejo el trailer de la película



lunes, 3 de febrero de 2014

El increíble hombre menguante. Richard Matheson




     "Al principio pensó que era una ola sísmica, pero entonces advirtió que podía ver el cielo y el océano al otro lado. En cuestión de instantes, una cortina de agua se precipitaría sobre la embarcación.
     Estaba tomando el sol sobre el tejado de la cabina. Había sido una coincidencia que se hubiera incorporado sobre el codo y la hubiera visto venir."

     Esta semana la empiezo con un clásico. Una historia que leí hace tiempo y que me fascinó por todo lo que representaba. Por eso hoy traigo a mi estantería virtual El increíble hombre menguante.
   
     Conocemos a Scott Carey, un hombre de clase media que vive con su mujer y su hija una vida normal. Se ha trasladado para trabajar con su hermano e intentar mejorar. Un día se da cuenta de que algo va mal, se nota más pequeño. A partir de ahí todos aprecian que va disminuyendo de tamaño de forma constante y eso le condena a un terrible destino si no consigue frenarlo. Y también lo condena en vida, apartándose del mundo en esa lucha solitaria en la que su existencia es cada vez más insignificante.

     Lo cierto es que cuando leí el libro fue después de haber visto la película, pese a que sólo recordaba escenas sueltas. sin embargo me pareció una historia con mucho que aportar. Y así fue.
Me encontré con un hombre enfrentado a una situación imposible que le condena a la soledad. Pero la soledad de Scott no tiene nada que ver con la que el propio autor nos relataba en Soy leyenda. La lucha de este hombre por comprender lo que le pasa le aleja de su entorno, lo conocemos atrapado y solo en un sótano sobredimensionado y luchando contra una araña convertida en un terrible mónstruo. Y pronto nos damos cuenta de cómo ese sótano es un mundo, con sus trabas y dificultades y esa araña terrorífica no le aterra ni la mitad que sus propios miedos, se tiene que preparar ante lo inevitable. Si sigue luchando por su vida tendrá que enfrentarse a la consecuencia última de menguar: desaparecer.
     Y lo acompañamos en su historia mientras recuerda el avance de "su enfermedad", nos enseña su furia, su rabia, las consecuencias en su vida y nos adentramos en sus miedos y sus necesidades. Comer, abrigo, sexo, comprensión... es casi íntimo. Y no podemos apartar la vista de esta exposición de miedos y necesidades, de reacciones y sentimientos; en esta exposición de humanidad.
   
     Es una historia corta, perfecta para una tarde, que ha resistido el paso del tiempo de una forma impecable. Tanto es así que en un momento dado me sorprendí al descubrir que la mujer de Scott usaba enaguas para luego sonreírme al recordar que era lo habitual en ese momento. Si Kafka nos habló de un hombre que despertaba convertido en un insecto, Matheson nos propone a un hombre diminuto que se enfrenta a una araña gigante. Y yo os propongo descubrir la historia. Merece la pena.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias


   

sábado, 1 de febrero de 2014

Entrevista a Teddy Wayne

 Teddy Wayne vive en Nueva York. Ha estudiado en Harvard y Washington y colabora en periódicos de la talla del New York Times, Time, Vanity Fair o el Wall Street Journal. Recibió el Whiting Writer's Award y la beca de creación del Nacional Endowment for de Arts estadounidense. Su primera novela quedó finalista del PEN, el Young Lions Ficion Award y El Dayton Literaty. Su segunda novela La canción de amor de Jonny Valentine está revolucionando a los lectores.

     - ¿Qué te lleva a escribir una novela desde la perspectiva de una estrella del pop preadolescente?
     - Después de mi primera novela, Kapitoil que salió en 2010, experimenté algo por lo que pasan la mayoría de los escritores tras la primera publicación: extrañeza de ver su nombre expuesto y hacer apariciones públicas. Fue sobre todo gratificante, pero también me resultaba incómodo a veces y me pregunté como sería para los niños que pasan por todo eso a una escala mucho mayor.
     - Mientras estamos hablando, en algún lugar hay una madre que piensa que su hijo puede ser una estrella del pop, ¿qué le dirías?
     - ¡No lo hagas! Espera hasta que él o ella tenga más edad, hay tiempo de sobra para una carrera en el mundo de la música?
     - ¿Por qué crees que estos jovencísimos artistas son tan populares?
     - A los seres humanos nos gusta ver ese talento propio de un adulto en alguien tan pequeño, nos gusta el contraste que surge antes esos talentos en los niños prodigio. También adoramos la juventud y la inocencia, que cualquier estrella adulta no tendrá ya por razones obvias.
     - ¿Realmente Justin Bieber inspiró este libro? ¿Por qué Justin Bieber y no Taylor Swift o One Direction?
     - Hay algunas correspondencias con Bieber, pero Jonny tiene su propia personalidad. Bieber, para mi, es una figura mucho más convincente que Taylor Swift o los chicos de One direction, porque tiene menos "cómplices" - llego a la fama con menos edad que la Swift y además él lleva solo toda la carga de convertirse en un ídolo, al contrario que sucede cuando se trata de un grupo de chicos.
      - Jonny juega al video juego "The secret land of Zennon" a lo largo de la historia, ¿qué es ese videojuego para Jonny?
     - Es una forma de escapar de la fama a una vida más "normal", donde puede experimentar el mundo de una forma anónima. Se contradice el motivo habitual para jugar a los videojuegos, que es escapar de nuestra vida normal para experimentar la vida de un superhéroe.
     - ¿ Qué tipo de investigación hiciste para poder crear una respresentación tan fiel de la industria de la música?
     - Leí unos cuantos libros y artículos sobre músicos y cómo funciona la industria.
     - Y, ¿Qué más? ¿Qué otras investigaciones?
     - Afortunadamente, he sido un ávido oyente de música en vivo, así que podía utilizar mi propio fandom como investigación. También he leído acerca de otras celebridades infantiles, principalmente actores, ya que Jonny es un artista tanto actuando como en la música.
     - ¿Cómo se llega a expresar de una forma tan convincente como si fuera un niño de once años?
     - Tengo la madurez de un niño de once años.
     - ¿Qué nos puede decir acerca de la madre de Jonny?
     - Espero que se perciba en Jane amor y asfixia, protección y control. He tratado de no mostrarla como una madre unidimensional.
     - ¿Qué tipo de música te gusta?
     - Bob Dylan, el indie rock, pop de los años 50, muchas cosas.
     - Y ¿has escuchado algo de Justin Bieber?
     - Nada. Especialmente esta temporada...
     - ¿Qué será lo próximo de Teddy Wayne?
     - Una nueva novela y un guión de cine.
     - Y por último, ¿qué libro estás leyendo?
     - Puedo recomendaros el libro de Eric Lundgren "The Facades" que creo que en España no tardará en ver la luz con Malpaso.
     - Muchísimas gracias por tu tiempo.

     Tengo que agradecer a Teddy su predisposición y sentido del humor y, como siempre, a todos y cada uno de los que os asomáis por este espacio cada día. Cada vez.

     Gracias

     Bibliografía Teddy Wayne:
     - Kapitoil
     - La canción de amor de Jonny Valentine