Páginas

viernes, 31 de agosto de 2012

El error azul. Javier Lorenzo




     ""Ninguna mujer es culpable de que la amen dos hombres a la vez". La abuela Generosa siempre le decía eso. en voz baja claro; dirigi´ndose a las paredes antes que a cualquier ser vivo del mundo. Solía hacerlo mientras el sol se colaba por las persianas con una intención horizontal y carcelaria, mientras las acrobáticas motas de polvo jugaban con los rayos que se atrevía a invadir la estancia en la que holgaron sus muy venerables antepasados, y mientras el huevo de madera sobre el que zurcía calcetines o subía los puntos en las carreras de las medias se acomodaba a la copa de cristal tallado de Mallorca.
     - No, ninguna es culpable- repetían aquellos ojos gastados que no esperaban respuesta."

     Siempre había oído eso de que a los actores se les podía "encasillar". Pero no me había pasado nunca con un autor; los hay que son de género claro está, nadie imagina a Stephen King lejos de una historia de terror, pero no me refiero a eso sino a hacerlo de una forma pura y dura, a casi una única obra. Eso me pasaba a mí con Javier Lorenzo: era el autor de El último soldurio. Visto su siguiente libro... iba en la temática, así que cuando me fijé en la preciosa portada y el musical título del libro que hoy traigo, no ubiqué al autor. Me alegro de ello, me permitió llegar sin ningún tipo de contaminación a la historia, tan bella como el título que hoy traigo. Hoy traigo a mi estantería virtual, El error azul.

     Conocemos a Amelia, una mujer que es centro de un triángulo amoroso, Los otros vértices son Martín, huérfano desde la infancia que, junto a su tío, se ha convertido en un joven idealista y republicano; y Alberto, el hijo del alcalde que siempre mostró su carácter belicoso y durante la guerra luchó con los nacionales. Ambos enamorados de la misma mujer, no tuvieron evidentemente buenas relaciones entre ellos. Alberto nunca se acercó lo suficiente a Amelia, hasta que Martín desapareció....

     Lo primero que quiero señalar es que no estamos ante una novela sobre la Guerra Civil. En este caso no es más que un momento como otro cualquiera en el que se sitúa la historia. Evidentemente influye el contexto, pero no trata en ningún momento de hablarnos sobre guerras, víctimas de uno u otro bando, ni políticas. Señalo esto porque fue una de mis preocupaciones hasta que comencé a sumergirme en la historia. Vemos guerra, vemos exilios, vemos topos... pero no trata de eso El error azul. En realidad hoy os traigo una historia de amor y secretos, una historia que habla de una mujer fuerte y luchadora de esas que dejan su huella en nuestra vida lectora.  Contada a dos voces, por un narrador omnisciente y por Martín, nos adentramos en la vida de esta mujer que pagará por el un delito del que no tiene culpa: enamorar.
     Es una historia hermosa, sobre todo en sus formas y descripciones de paisajes y sentimientos. Tan hermosa como feos nos pueden parecer algunos de sus personajes o actos que nos narra de forma exquisita, provocando un contraste que no puede pasar desapercibido para el lector que se sorprende página tras página. Antes insistía en que no es una historia de la Guerra Civil, sin embargo, la documentación que demuestra en la época y las historias que nos va contando, nos sitúan haciendo que gane verosimilitud la novela. Generando el entorno perfecto para que podamos ver a nuestros personajes. Recuerdo que pensé en la camisa falangista cuando ví el título y me paré a leer la sinopsis, y lo admito sin pudor alguno pese a saber que nos hablaba de filatelia, de una pieza única en el mundo de los sellos que apasiona tanto como la joven Amelia a uno de nuestros protagonistas. Este sello incrementa su valor cuando se une a su hermano de color rojo, y aquí vuelvo a ver el simbolismo de las dos mitades de España, la azul y la roja, Alberto y Martín, en esta historia que no puedo dejar de recomendaros. Una historia sencilla y cercana, inclasificable esta vez, en la que, como en todas las guerras, lo difícil es saber si hay ganadores realmente.

     ¿Soy la única que descubre simbolismos en los libros o juega a descubrirlos o también os ha pasado alguna vez a vosotros?

     Gracias

     PD. Hoy sí, el booktrailer, disfrutadlo

jueves, 30 de agosto de 2012

La tumba compartida. Antonia Romero




     "Se oyó un sonido semejante al graznido de un cuervo. Los dos amigos se miraron y un gesto de terror se dibujó en sus rostros. El tercer hombre gritaba desde la entrada
     -¡Corred!¡Rápido! La puerta va a cerrarse, ¡salid de ahí! ¡AHORA!
     No dejaron de mirarse, los ojos de ambos habían quedado petrificados. Un gemido acabó por hacerles reaccionar. Ella estaba semiinconsciente en el suelo, un hilillo de sangre salia por la comisura de sus labios. Dulces labios aquellos."

     Muchas veces veo libros que me atraen y tardo en comprarlos porque son algo así como "una apuesta fija", por si no me deslumbra otro desde la mesa de la librería de turno. Algo así me pasó con el libro que traigo hoy, que he dilatado no su lectura pero sí su compra. Hago la diferenciación por un motivo claro, el día que lo compré lo eché un vistazo como es mi costumbre en los formatos digitales... y se coló entre mis lecturas actuales. Hoy traigo a mi estantería virtual, La tumba compartida.

     Conocemos a Maite, una anticuaria con tienda en Barcelona y asociada a Adrián. Está pasando por un momento complicado en el que su vida da un giro al reencontrarse con su hermano y recibe un amuleto. La casualidad quiere que un afamado arqueólogo entre en la tienda y, observando el amuleto, le indique que se trata de algo auténtico y no de la baratija que podía ser desencadenando así una búsqueda.

     Suelo comentar que las novelas sobre Egipto me gustan, faraones y tumbas secretas y tesoros escondidos. en su momento de hecho me saturé de leer sobre sus vidas y construcciones. Y ha sido Antonia quien me ha reconciliado con esta historia que, para empezar, se sitúa en el presente. Cierto es que la historia venía avalada no sólo por múltiples buenas opiniones, sino también por el premio Imprimatur, pero aún así supero con creces lo que yo esperaba.
     Se trata de una historia complicada, con varias tramas que se entrelazan poco a poco a través de las pistas que la autora nos va dejando durante la búsqueda de la tumba. Es una obra rica en personajes, no tanto por el número, pese a que hay muchos "figurantes" como en calidad, son personas sólidas que pronto alcanzan un nivel de entendimiento con el lector suficiente como para que los comprendamos y acompañemos en sus aventuras.

     Es una novela que se caracteriza sobre todo por eso que llaman lectura fácil buscando, con un elevado porcentaje de éxito, alejarse de los habituales caminos de este tipo de libros. He comentado muchas veces que la novela de aventuras es algo que vamos dejando de lado con el paso de los años, relegándolo a la época infantil y, no está de más, que de vez en cuando aparezcan autores como Antonia Romero que nos enseñen que las páginas siguen volando cuando estamos intentando hacer un descubrimiento, sin importar la edad que tenga el lector. Si buscáis una lectura de aventuras, amores, intrigas y secretos, no cabe duda de que es un título para tener muy en cuenta. De esos que suelo recomendar para periodos vacacionales.

     Además, creo que Egipto siempre nos va a parecer misterioso y lleno de secretos, pocos lugares hay que se le puedan comparar en ese sentido, ¿verdad?
Al menos yo siempre quise ser secretamente Indiana Jones... aunque fuera agarrando la almohada antes de dormir.

     Gracias

miércoles, 29 de agosto de 2012

Se acaba el verano. Novedades literarias




     Poco a poco y sin apenas darnos cuenta estamos terminando el verano. Un día miramos al cielo oscurecido y vemos que, pese a que son las siete y media, empieza a ser de noche. Atrás van a quedar los días de calor en que iba a la piscina y veía 50 sombras de sombrillas con 50 señoras debajo leyendo la historia de un tal Grey. Alguna joven despistada aún estaba descubriendo lo que eran Los juegos del hambre y otras buscaban en la penumbra a unos Cazadores de sombras que les habían dicho que merecían la pena conocer. Tampoco recordamos que hay cosas que valen La bolsa o la vida, que estuvo una vez El tiempo entre costuras y que había un Prisionero del cielo que sólo podía ser liberado en El nombre del viento. Se acerca septiembre a paso veloz así que cogemos La carretera buscando La librería ambulante que nos diga cuales serán las próximas novedades que empiezan a llegar estos días y que, si sus letras gustan o lo merecen (los críticos entendidos dirían, posiblemente con razón, que es algo que no siempre está relacionado), se irán posicionando como mejores lecturas de cara a la campaña festiva.

     Este otoño nos espera Rushdie con Luka y el fuego de la vida para hablarnos de lo que parece un sueño eterno de un cuentacuentos; y si se trata de cuentos Don DeLillo nos enseñará sus cuentos completos en un libro llamado El ángel Esmeralda. Será por cuentos en literatura, ¿verdad?. También nos espera Murakami en una historia de sexo y rock 'n roll en su obra Baila, baila, baila, obra que muchos esperamos para buscar ese punto de inflexión en sus historias. Amos Oz nos dice que aunque sea nuestra esposa, tal vez al enviudar descubramos que no hemos sido capaces de Conocer a una mujer, al menos a la nuestra. Y si se trata de mujeres, Isabel Allende nos habla de Amor en una recopilación de fragmentos sobre dicho tema.
     Y tenemos también a incombustibles, como Arturo Pérez Reverte y su obra El tango de la guardia vieja con sus amores e intrigas en distintos países durante 40 años. Y novela negra, apasionante, de mano de Patricia Cornwell y su Port Mortuary, Simenon se reedita para recopilar a su gran detective, Raymond Chandler, Ángeles Caso se pregunta Donde se alzan los tronos en plena Guerra de Sucesión, entre intrigas para conseguirlo y Antonio G. Iturbe nos presenta a La bibliotecaria de Auschwitz. También esperamos conocer la Misión Olvido de María Dueñas, hasta hace apenas nada y podremos buscar clásicos como el teatro de Brecht o alguna reedición de Charles Dickens por el bicentenario de su nacimiento; incluso habrá cuentos.... aunque si os digo la verdad, casi prefiero buscar los cuentos de Roald Dahl, esos que él decía que eran Cuentos en verso para niños perversos. Y los jóvenes leerán ahora Insurgente o seguirán con Oblivion 2. Y por faltarme de añadir a esta lista, creo que me faltan al menos mil.

     Dicen que el otoño es una estación triste, yo veo mantos dorados cubriendo las calles, mantos que crujen bajo mis pies y hojas que revolotean a mi alrededor, y veo libros, muchos, en los escaparates de las librerías. Aunque esta vez me fijo menos, hay un cartel en el escaparate que dice que habrá unos cuantos libros nuevos en el mercado, y yo llevo varios en la cabeza sin importarme si son o no novedades editoriales. Y también llevo en mi lector, entre otros a Nabokov que me espera para una buena lectura con café.

     Me estoy dando cuenta que tengo un montón de planes lectores para este otoño, ¿y vosotros? hay algún libro que tenéis especialmente ganas de leer?

     Gracias

martes, 28 de agosto de 2012

Vida y Destino. Vasili Grossman



     "La niebla cubría la tierra. La luz de los faros de los automóviles reverberaba sobre la línea de alta tensión que bordeaba la carretera.
No había llovido, pero al amanecer la humedad había calado en la tierra y, cuando el semáforo indicó prohibido, una vaga mancha rojiza apareció sobre el asfalto mojado. El aliento del campo de concentración se percibía a muchos kilómetros de distancia: los cables del tendido eléctrico, las carreteras, las vías férreas, todo confluía en dirección a él, cada vez con mayor densidad. Era un espacio repleto de líneas rectas; un espacio de rectángulos y paralelogramos que resquebrajaba el cielo otoñal, la tierra, la niebla."

     No se que me llevó a pedir este libro a círculo de lectores. No conocía el título cuando lo hice y la portada y el título no me llamaron mucho la atención. La verdad que pensé que iba a ser una historia más sobre la Segunda Guerra Mundial. Y, sin embargo, de todos aquellos títulos, algo me impulsó a pedir precisamente este. Tardé varios meses en leerlo y al terminarlo tenía esa sensación de haber acertado mezclada con la pena de no haberlo hecho antes. Por eso hoy traigo a mi estantería virtual, Vida y destino.

     Vida y destino cuenta una tragedia desde la gente corriente.Nos presenta a la familia Sháposhnikov para ello. Tres hermanas y un hermano, un campo de concentración y un viejo bolchevique, nos van relatando la historia de una gran guerra y un enfrentamiento trágico en el que la gente se encontró en un fuego cruzado entre dos regímenes totalitarios.

     Cuando Grossman presenta el manuscrito para su publicación, la KGB entra en su apartamento confiscando copias, papeles carbón, cuadernos de notas e incluso las cintas de la máquina de escribir. Pero no hizo esto que su autor cejase en su intención de ver publicada su obra. En el año 1.962, un censor del régimen informaría a Grossman que "su novela no podría publicarse en al menos doscientos años" dando por sentado que el libro podría hacer más daño a la Unión Soviética que el hecho por la famosa novela de Pasternak, Doctor Zhivago. Dos años después moriría su autor con la ilusión de ver publicado su libro y la convicción de que nadie lo iba a poder leer. Así sería hasta casi veinte años después, momento en que dos disidentes soviéticos colaboraron sacando el manuscrito hasta Suiza, país que lo publicaría. Para ello uno de los hombres fotografió el manuscrito mientras que el otro sacó de contrabando las películas. Finalmente, la novela vería la luz en Rusia en el año 1.988 y hoy en día es comparada por los críticos con el gran clásico Guerra y Paz.

     La primera sensación que tuve es de estar ante una novela ambiciosa, de esas que se dice son el trabajo de toda una vida. Infinidad de personajes se mueven entre los primeros años de la Segunda Guerra Mundial llevándonos por campos de trabajo o de concentración, Stalingrado, batallas, cazas... y que todo ello se iba a ver manejado a través de las pequeñas historias de las personas que les tocó vivir allí, aquellos que vivieron un infierno sin haberlo elegido y cuyos sentimientos fueron muchas veces mas viscerales que si hubieran tenido una vida más "normal".

     Hay una crítica feroz a los totalitarismos, al sistema soviético y al nazi. Y todo ello a través de personajes que nos van desgranando su vida entre horrores y conversaciones nocturnas de literatura, entre muertes de seres queridos y amores que emergen mientras las bombas destrozan el lugar. Pilotos, presos, científicos, soldados, amas de casa... todos ellos luchan arrasados por el momento que les toca vivir. Todos tienen una lucha física abierta por su país o sus creencias y, la inmensa mayoría llevan una lucha mucho más feroz en su interior. La que tiene su conciencia cuando ve la barbarie impuesta por las normas del Partido. Por eso, cuando Grossman dice Vida y destino se refiere justo a esa dualidad que se establece entre el individuo y la guerra usando la invasión alemana como detonante. Usa este momento porque chocan dos regímenes que infunden terror y que imponen sus normas de estado a las que piden lealtad oprimiendo así a quienes están bajo ellas desde varios frentes, desencadenando esas luchas interiores que suelen ser mucho más devastadoras que las bombas. Aunque sus victimas sean más silenciosas.

     Señalo para terminar que el autor huye de sentimentalismos que busquen que el lector tenga piedad u horror y lo hace desde la consciencia de que no son necesarios. Los hechos por si mismos lo demuestran y así nos lo expone ganando, para quienes como yo huímos de los "golpes de efecto", expresividad en cada una de sus letras. La de la constancia de que tal vez no se llamaron así sus protagonistas, ni estuvieron en ese lugar a esa hora. Pero si tenemos algo claro, es que lo que allí nos relatan, ha sucedido.

     Y vosotros qué pensáis, ¿se pueden tratar determinados temas sin caer en sentimentalismos o es inevitable tropezarnos con ellos?

     Gracias

lunes, 27 de agosto de 2012

La berlina de Prim. Ian Gibson




     "- Creo que debes ir ya.¡La situación es gravísima!
     Eward McKinley se levantó bruscamente de su raída butaca de cuero, contrariado de repente, y miró por la ventana de cristales teñidos por la mugre industrial de la metrópoli. Llevaba dos días lloviendo sin parar. Allí abajo, Fleet Street era un río de barro por el cual transitaban con dificultad multitud de coches, tranvías y peatones provistos de paraguas.
     -¡Qué mierda de clima tenemos en este país!- refunfuñó-. ¡Y estamos en agosto!- Volvió a su butaca y encendió la pipa que acababa de llenar pausadamente. Luego continuó-: La República se desmorona día a día, Pat, es evidente. En cualquier momento va a haber un golpe de Estado, volverán los jodidos Borbones, los españoles perderán otra vez sus libertades y se archivará el sumario. A mi juicio es ahora o nunca. Quizás me equivoque, pero no lo creo. Me lo dice mi instinto de periodista de toda la vida."

     Está claro que a medida que el verano toca su fin van apareciendo jugosas novedades literarias que muchos esperamos con ansia durante el mes de agosto. De entre todas ellas, siempre resuenan más unas que otras y poco a poco, serán estas o aquellas las que comiencen a perfilarse como favoritas para la campaña de Navidad.
Hoy traigo una de esas novedades a la que tenía muchas ganas de echar el ojo encima, un libro que ha ganado el premio Fernando Lara de novela 2.012. Hoy traigo a mi estantería virtual, La berlina de Prim.

     El día 27 de diciembre del año 1.870 el general Prim sufría un atentado a pocos metros del Congreso de los Diputados. Fallecería tres días después cambiando el rumbo de la historia de España y hoy, a dos años del bicentenario del nacimiento de Prim, la autoría sigue siendo un misterio. Y de ahí parte la historia que nos presenta Gibson.

     Cuando el periodista Patrick Boyd decide viajar a España para intentar esclarecer el asesinato de Prim, corría el año 1.873 y la Primera República estaba ya muy perjudicada pese a llevar menos de un año.Para ello viajará por Madrid, Hendaya, Sevilla... intentando juntar las piezas necesarias para poder resolver el misterioso asesinato. Patrick, hijo ilegítimo de una andaluza y un irlandés llamado Robert Boyd que fué fusilado en Málaga junto a cincuenta compañeros, está decidido a hacer lo que sea necesario para resolver el misterio.

     Entra con paso firme este autor en la novela histórica. Mezclando realidad y ficción nos enseña los diarios de un periodista ficticio cuyo padre existió realmente. Nuestro personaje ficticio tiene el firme propósito de descubrir lo que sucedió antes de que la agonizante República caiga dando al traste con cualquier esperanza de que se resuelva la investigación. Es un personaje complejo, tanto por su padre como por el momento en que llega a España, ha enviudado y está emocionalmente tocado. Utiliza al periódico en el que trabaja hablando de un reportaje sobre política, para poder cumplir su objetivo manteniendo una correspondencia activa con el diario.

     Pero no es sólo novela histórica, sino que en el más puso estilo thriller, vamos recopilando pistas que poco a poco van complicando la historia, y descubrimos que hay mucha gente que ha podido salir beneficiada con la muerte el general. Lo que consigue de este modo es una novela ágil en un momento convulso históricamente. Documentado de forma impecable, destacaría las descripciones de Doñana, a Machado y a un Galdós que está pensando en sus Episodios Nacionales. Una historia que me atrapó entre sus páginas de principio a fin, siguiendo a Boyle y mirando detrás de su espalda por si le podía suceder algo, cosa que se me antojaba posible en muchos momentos. Y, como toda historia que se precie, con la dosis justa de pasión y amor.

     Hoy traigo en definitiva, un libro de esos que se basan en personajes importantes pero relegados normalmente a un segundo plano en la literatura o el cine. Precisamente por ello me ha resultado más ameno, por no ambientarse en un momento harto conocido y repetido en mil páginas, y es que... a veces me canso de libros que siempre nos sitúan en las mismas épocas, y me resulta interesante viajar a otros momentos con esa gran máquina del tiempo que es la literatura, ¿no os pasa a vosotros que a veces tenéis la sensación de que hay muchos libros que se desarrollan los mismos períodos?

     Gracias

sábado, 25 de agosto de 2012

Entrevista a Gonzalo Garrido

     Gonzalo Garrido nace en Bilbao, ese que tan bien demuestra conocer en su obra (aunque se desarrolle cincuenta años antes de que él naciera). Es escritor y consultor de comunicación y, desde hace tres años, conocido en las redes por su blog Literatura Basura, siempre he pensado que el nombre de su espacio virtual dice mucho de la fina ironía de quien lo lleva . Es promotor además del Encuentro Blogs Literarios, un evento en que se reúnen blogger analizando tendencias literarias y espacios virtuales. Es además, frecuente látigo en twitter mediante frases cortas cargadas se sentidos para quien las quiera leer. En su primera incursión en el mundo de las letras con Las flores de Baudelaire ha demostrado tener mucho que aportar al panorama literario actual apadrinado, además, por un autor de la talla de Eduardo Mendoza.

     - ¿Cómo surge la necesidad de escribir?
     - Mi padre era un gran lector y siempre me inculcó el amor a los libros. Pero, además, era un hombre al que le hubiera gustado ser escritor y que, por distintos motivos, nunca lo fue. Siempre me transmitió que lo mejor que podía hacer una persona era escribir una novela o un ensayo, mucho más que otro tipo de actividades y, desde luego, que dedicarse a ganar dinero. Creo que eso me marcó más de lo que pensaba y me fue acercando desde la lectura a la escritura en un movimiento natural.
     - ¿Por qué un título como Las flores de Baudelaire?
     -  La novela quiere reflejar el poder que tiene el mal en la sociedad, en cualquier sociedad. Un mal que no tiene por qué ser extremo, que está compuesto de pequeñas traiciones, de continuas cobardías, de múltiples mezquindades. Creo que Baudelaire supo reflejar en Las flores del mal muchos de estos temas y me pareció que era una referencia muy adecuada.
     - El protagonista del libro tiene más de ciudadano que de detective, ¿investiga la ciudad y la época más que al crimen?
     - Tienes toda la razón. Es un ciudadano que investiga la condición humana –que es lo que más le atrae– con la excusa de un crimen repugnante contra una niña. Pero también quiere denunciar las diferencias sociales, los abusos, la hipocresía, etc. dado que era una época de gran desarrollo industrial y tecnológico, muy similar a la actual.
     - Dice Eduardo Mendoza que siempre que habla de una novela o con un autor, se la lee en profundidad, ¿cómo se siente viendo su primera obra avalada por Mendoza?
     - Sentí una gran emoción cuando leía las palabras que me dedicaba Eduardo Mendoza. De hecho, las tuve que releer varias veces para visualizar todo el significado. Sobre todo, me sorprendió la última afirmación. Que alguien de la categoría de Mendoza me elogie como escritor es muy gratificante. Desde luego, le debo mucho. 
     - Etiquetas. A mi personalmente no me gustan las etiquetas para los libros. La suya supongo que se podría catalogar como novela negra y, sin embargo tiene un fuerte componente social y sicológico de sus personajes, ¿Dónde la encuadraría usted?
     - Suelo definirla como una novela de intriga, ambientada en la primera guerra mundial, en la que la sicología de los personajes juega un papel fundamental en la historia. A eso hay que sumarle un alto componente de denuncia social. Pero es cierto que mucha gente la cataloga como negra. No me parece mal. Lo sustancial es que atrape al lector, le haga disfrutar de la historia,  pero también le sirva para recapacitar sobre su vida.
     - Ha elegido una época complicada, en la que la sociedad bilbaína parecía quedarse al margen de la historia mundial y lo ha reflejado con mucha claridad, ¿cuánto le ha llevado la documentación para conseguir plasmar ese realismo?
     - Toda novela tiene su complicación con la trama, los personajes, los diálogos, o las descripciones, etc. Pero mucho más si se desarrolla en otra época, ya que es necesario también estudiar los hechos históricos, los comportamientos... Total, que me vi envuelto en un trabajo creativo muy duro que me obligó a trabajar fuerte durante varios años, no sólo escribiendo, sino también leyendo historia y biografías de gente de comienzo del siglo XX, y tirando de hemeroteca.
     - El mal inherente a la sociedad y al hombre que vive en ella, ¿es una visión pesimista?
     - Sí, por desgracia. La lección fundamental es que aprendemos poco de los errores, que no fortalecemos el espíritu crítico, que no educamos para compartir el poder de manera democrática. Y los seres humanos somos egoístas y abusamos si nadie nos controla, si no hay por detrás  una civilización que nos aleje de la selva. Es triste, pero es así. Basta echar un vistazo a nuestra realidad.
     - Los Kruger, la ambición, la visión económica… ¿se ha visto influenciado por la situación actual para escribir el libro?
     - Cuando escribía la novela estábamos viviendo los años del boom inmobiliario, de la riqueza fácil. Todo era alegría y derroche. Pero yo presentía que eso no podía ser bueno, que estaba sacando lo peor de cada uno. Y quise buscar otra época cercana similar. Me fije en los años previos a la Primera Guerra Mundial y, sobre todo, durante la guerra. Entonces el mineral de hierro permitió crear grandes fortunas en el País Vasco y la neutralidad española también facilitó ganancias exageradas a costa del dolor ajeno. Era el marco ideal para construir la novela. Por cierto, tras la guerra, España entró en una profunda crisis similar a la actual por no haber aprovechado la coyuntura para mejorar su competitividad.
     - ¿Cómo está siendo su desembarco en el mundo editorial? ¿Es tan feroz como se ve desde fuera?
     - Es duro, pero muy divertido para alguien que viene desde fuera y que no vive de ello. Es un sector con grandes grupos que controlan desde los medios de comunicación a las librerías, pasando por los distribuidores, etc. Por tanto, competir con ellos es complicado. Sin embargo, creo que la imaginación es más importante que los recursos y, al final, triunfa el trabajo bien hecho y el boca a boca.
     - Tiene un estilo diferente en su obra, se sale de los caminos habituales y se va haciendo un hueco poco a poco en ventas,  ¿le da ánimos para pensar ya en su siguiente novela?
     - La buena acogida de los lectores, que ha hecho que en el mes de junio entrara entre las más vendidas en España, me anima a seguir escribiendo. Es una gozada ver que lectores anónimos te mandan mensajes comentando aspectos de la novela que tú ni te habías fijado. En cualquier caso, por ahora estoy muy concentrado en que la novela llegue al máximo número de lectores posible. Es mi gran reto. Después ya abordaremos con calma la siguiente.
     - Está muy presente en redes sociales, blogs... ¿qué opina de la modernización que está sufriendo el panorama literario en los últimos años?
     - Estoy a favor de las redes sociales por lo que suponen de enriquecimiento del panorama narrativo y lector. Desde que descubrí sus posibilidades dedico tiempo a estar en contacto con personas relacionadas con el mundo literario. Es muy gratificante.  Además, las redes sociales están cambiando la forma de escribir y de leer. Vamos hacia una novela corta, fragmentada, con hibridación de géneros y menos descriptiva, pero igual de apasionante que antes. Con respecto a la lectura, la tendencia es a una lectura compartida que va a suponer una revolución para la percepción de los libros y para la forma de interpretarlos. 
     - Y por último, ¿nos puede decir qué está leyendo ahora mismo?
     - Siempre llevo retraso en las lecturas. Estoy embarcado en un ensayo de Stefan Zweig, Tres maestros, donde analiza a Balzac, Dickens y Dostoievski. Al mismo tiempo ando con Erri De Luca, Los peces no cierran los ojos; con El Paseo, de Roberto Walser; y Punto Omega, de Don DeLillo. 

     Bibliografía:
     - Las flores de Baudelaire

     Quería dar las gracias a Gonzalo por su predisposición para hablar conmigo y su amabilidad desde el mismo momento en que me puse en contacto con él. He tenido además el placer de conocerlo y os recomiendo a todos que lo hagáis, mínimo, a través de sus letras.

     Y cómo no, gracias a todos los que os pasáis por aquí, es vuestra casa.

viernes, 24 de agosto de 2012

Las flores de Baudelaire. Gonzalo Garrido



     "Sucedió en uno de esos momentos en los que la vida deja de ser vida y se convierte en otra cosa. Fue a mediados de mayo de 1917. Lo recuerdo bien porque en aquella época nos habían llamado a los reporteros de La Gaceta del Norte, El Pueblo Vasco y El Noticiero a presenciar el primer vuelo experimental que se realizaba desde el aeródromo de Bilbao."

     Tal vez porque Las flores del mal es un título que me apasiona, y este libro hace una clara referencia a él. O tal vez por su portada, ciudad gris, armónica en sus grises, niños mirando y esa quietud rota por unas flores dibujadas en rojo. Sea como fuere, hoy traigo un libro que me pareció atractivo desde que tuve conocimiento de su existencia, es por eso que hoy traigo a mi estantería virtual, Las flores de Baudelaire.

     Conocemos a Alfredo Maldonado, fotógrafo profesional, investigador a ratos y tan observador como su profesión requiere. Tras llegar al escenario de un crimen particularmente cruento, decide investigarlo por su cuenta convencido como está de que la policía no hará suficientes esfuerzos.

     Con ese sucinto resumen pudiera parecer que estamos ante una novela negra con un detective aficionado. Una historia convencional, en definitiva. Pero si algo tiene el libro de Gonzalo, es que se aleja de la convencionalidad. Ambientado en Bilbao en los primeros años del siglo XX, toma el pulso de una ciudad a través de sus habitantes, convirtiéndola en un hervidero de intereses y secretos a media voz. Se apoya firmemente en la solidez de sus personajes, de todos ellos, desponjándolos de los estereotipos básicos para otorgar una visión más íntima. El protagonista muestra su secreto al poco de conocernos explicándonos su colección, para descubrirnos poco a poco que también colecciona secretos. Como casi cualquiera, detalles, vidas y momentos que otorgan solidez a una trama sin fisuras. Somos testigos de la transformación de una ciudad sin que use para ello un tono nostálgico de viejo recuerdo, más bien sucede lo contrario, afila su pluma para darnos buena cuenta de lo que sucedía en aquel momento y que bien podemos trasladarlo a la actualidad. De este modo, sus flores del mal van surgiendo entre callejones enredando sus raíces por toda la novela que es la ciudad en que se desarrolla.

     Leyendo sus letras da la impresión de que cada cosa está justo donde debe, no hay páginas sobrantes ni extensas descripciones. Y aún así salimos con el convencimiento de conocer perfectamente cada rasgo. Hay una crítica social velada pero fuerte acompañada de un toque irónico, un humor inteligente escondido que nos coge por sorpresa de boca de su protagonista. Y todo ello en poco más de 250 páginas en las que descubrí un autor a tener en cuenta y una novela que no es un simple thriller.

     ¿No pensáis que hay momentos históricos y actuales que sacan a relucir las ambiciones y dobleces de las personas? Yo si que lo creo, me sirve el momento actual, por eso la crítica que hace el  libro de hoy... me parece de plena actualidad.

     Gracias
   

jueves, 23 de agosto de 2012

Dime quien soy. Julia Navarro




     "- Eres un fracasado.
     - Soy una persona decente.
     Mi tía levantó la vista del folio que tenía en las manos. Lo había estado leyendo como si el contenido del escrito fuera una novedad para ella. Pero no lo era. En aquel currículo estaba resumida mi breve y desastrosa vida profesional.
     Me miró con curiosidad y siguió leyendo, aunque yo sabía que no había mucho más que leer. Me había llamado fracasado no con ánimo de ofenderme, sino como quien afirma algo evidente."

     La verdad que no me atraía demasiado esta historia debido a la saturación que tuve de carteles, entrevistas y publicidades varias. A veces me pasa, esas grandes campañas de marketing acaban por saturarme antes de poder acceder a la lectura. Pero claro, todo el mundo sabe que leo y me acabaron por regalar un libro que decidí poner debajo de todo de esa columna que desafía las leyes de la física junto a mi cama. Así a ojo.... le tocaría el turno dentro de entre 6 y 8 semanas. Demasiado pronto, vuelta abajo.... y entre 3 y 5 semanas más tarde lo rescaté y me lo empecé. Hoy traigo a mi estantería virtual, Dime quien soy.

     Conocemos a Guillermo, un periodista en paro al que su tía encarga investigar la vida de su bisabuela Amelia. Una mujer cuya última pista es su huída de España con un amante dejando marido y un hijo poco antes de que comenzase la Guerra Civil. A través de la vida de esta mujer recorreremos algunos de los hechos más relevantes de la historia contemporánea siempre de la mano de su bisnieto.

     Me parece bastante complicado explicar las sensaciones que me produjo este libro. Es un libro entretenido, que tiene bastante tirón para el lector que pronto se siente interesado en la vida de esta mujer. De su  mano descubrimos a una mujer lista, temperamental, pasional hasta sus últimas consecuencias. El mismo nieto nos lo avisa, la vida de su bisabuela huele a folletín. Y en cierto modo así es mientras recorremos países recopilando su historia de bocas de personas que poseen una inusitada memoria cargada de detalles. Muchas veces llega a ellos por insospechadas carambolas, pero lo mismo da, se trata de recorrer a golpe de biografía novelada cuantos más países mejor, cuantos más hechos relevantes, más personas, más sentimientos... Y tiene el problema de quien lleva la investigación, un personaje que no terminamos de coger, no se arraiga en la historia eternamente sorprendido, viajando pero carente de emociones que nos lleven a buen puerto. Me quedo con la historia que persigue, por supuesto, pero me sobra él.

     Dolor y amor se combinan a partes iguales en esta historia que, a ritmo de bestseller busca y, a juzgar por las cifras, consigue entretener al lector. Sin embargo no creo que sea la gran novela de su autora que ya nos había dejado muestras de su talento y madurez literaria.

     Y vosotros, cuando retrasáis la lectura de un libro ya comprado, ¿al final lo leéis o se queda cogiendo polvo por tiempo indefinido?

     Gracias

miércoles, 22 de agosto de 2012

Canción de hielo y fuego, ¿qué pasará tras Danza de dragones?



     Esta entrada puede contener spoilers, voluntarios unos y otros inventados con buen tino. A fin de cuentas en eso consiste teorizar sobre lo que se lee. Eso sí, se aceptan todo tipo de teorías, excepto una: Tyrion no es gruñón :P

     Canción de hielo y fuego es un fenómeno social y mediático además de ser un fenómeno de ventas. Si algo tiene de bueno un libro, es que incite a las personas a hablar y, en este caso y desde que descubrimos quien era el padre de Luke Skywalker, no hay una paternidad más controvertida que la del joven Jon Nieve. Porque seamos sinceros... hemos leído Juego de tronos, Choque de reyes, Tormenta de espadas, Festín de Cuervos y nos hemos lanzado sobre Danza de dragones, recuperando a nuestros mejores amigos de la saga. Y estamos impacientes pensando en Vientos de invierno y Sueños de primavera.

     Y sabemos su argumento, haciendo un resumen cortísimo tenemos la Guerra de los Cinco Reyes por la sucesión al trono por el Reino ante tres alternativas, más claro el Norte y las Islas del Hierro. También está el conflicto del norte (el Muro) y el del Este (campaña de Targaryen). Es decir que deberíamos estar hablando de quién ganará, pero no. Nosotros lo que tenemos son filias y fobias con los personajes de la saga y nos juntamos y las discutimos como si fuera un programa de cotilleo y ellos nuestros famosos o vecinos de turno. Porque veamos, ¿quién no opina que el enano es un tipo de lo más inteligente? tiene una lengua afilada, muy mala leche y casi casi.... estamos esperando el momento en que pueda llegar a joder a todos los que le han estado fastidiando en lo que lleva de historia.Si os digo la verdad, ya me gustaría a mí verlo de cabeza de dragón...
     Y tenemos a Jon Nieve, que queréis que os diga, si a alguien le cae mal el muchacho que levante el ratón y lo diga porque yo aún no he conocido a nadie. Recopilando información sabemos que se dijo:
     "Prométemelo Ned, prométemelo"
     Y tiempo después....
     "Es sangre de mi sangre, no tienes por qué saber más" dijo Ned a su esposa
     Conclusión lógica, es hijo de su hermana, que para eso se la encontró en una cama de sangre, tras parir como Dios manda en las historias épicas de tinte medieval. ¿No? El problema es que cuando tenemos resulta la primera parte, le ponemos de padre a Rhaegar quien, dicho sea de paso, es Targaryen y tuvo además un hijo con su mujer, Aegon en teoría muerto pero que bien pudo ser cambiado al nacer para mantener un Targaryen vivo. Es más yo tengo incluso una teoría sobre quien podría ser.
     Aunque claro, si Martin ha decidido hacernos la cama a todos y ha matado finalmente a nuestro amigo Jon, poco importa de quien sea o no hijo. Que todos esperamos que vaya a sacarse un as de la manga en el último momento pero, ahora que nadie me lee, tengo que decir que si ha decidido matarlo me quito el sobrero por el golpe de efecto.¡ Tiene a fans en medio mundo intentando crear una plataforma para salvarlo delante de pintas de cerveza y con el pin de La mano del rey puesto en sus camisas nuevas! Esta es mi teoría... dice Martin:
     "En cuanto vió al gran huargo blanco cazando en silencio a su lado entendió lo que era Nieve. Un cambiapieles siempre puede percibir a otro... El Don era poderoso en nieve, pero su juventud era inexperta, todavía luchava contra su naturaleza en lugar de aprovecharla en su esplendor"

     Y nada que añadir, es palabra de Martin y así todos contentos. Os lo suponéis, ¿no?

     Y me quedan tantas cosas, tenemos a los Lannister, que nos despiertan otro tipo de pasiones. Y entre ellos son aún más... apasionados. en realidad nos queda tanta gente que necesitaría estar escribiendo un par de días seguidos y aún no habría desbrozado la mitad de la mitad de las teorías que podría intentar sostener en el aire. Lo que está claro es que nos hemos quedado todos enganchados a este mundo con un trono hecho de espadas, sangre, traiciones y secretos. Es de las sagas que más ríos de tinta hace correr fuera de sus libros y de las que más se habla entre amigos que se lo recomiendan unos a otros y eso significa, que algo tendrá.

     Entiendo que hoy ha quedado al descubierto ese lado friki que afirmo tener y que pocas veces dejo traslucir a la superficie. Pero es lo que hay, me pirran los clásicos, la generación perdida, los autores torturados.... y tengo otra mitad que mira impaciente la fecha de estreno de El Hobbit mientras teoriza sobre si ha muerto un señor al que dan cuatro puñaladas al final de un libro a la espera de la siguiente entrega y mira las sombras de los árboles que están en colinas preguntándose si ahí dentro podría vivir alguien. Lo cual me recuerda que no me habéis contestado a una pregunta, no veo ratones en alto, ¿os gusta o no os gusta esta historia?

     Gracias

     PD. Y tú, ¿cuál es tu teoría?

martes, 21 de agosto de 2012

Cuando los nazis vinieron por los comunistas. Martin Niemöller



Cuando los nazis vinieron por los comunistas
Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas, 
guardé silencio,
porque yo no era comunista.
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas, 
guardé silencio,
porque yo no era socialdemócrata.
Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas, 
no protesté,
porque yo no era sindicalista.
Cuando vinieron a llevarse a los judíos,
no protesté,
porque yo no era judío.
Cuando vinieron a buscarme,
no había nadie más que pudiera protestar.

     Mi última incursión en poesía iba un poco de broma, buscando una sonrisa. Hoy os enseño otra forma muy diferente de hacer poesía, una denuncia. Hoy traigo a mi estantería virtual, Cuando los nazis vinieron por los comunistas.

     Niemöller se graduó como oficial naval, combatiendo en la Primera Guerra Mundial. Estudió teología al terminar la guerra y, como cura, apoyó la política de Hitler. En 1933 reacciona en contra del nazismo y funda la Iglesia Confesante para oponerse a la nazificación de las iglesias alemanas, lo que le supone un arresto y juicio por participación en actividades contra el Estado, permaneciendo en Dachau hasta 1.945.

     En este poema nos habla de las consecuencias de no ofrecer resistencia a las tiranías, vemos como va pasando por los grupos oprimidos en una suerte de acto de contrición de lo que ha sido su vida porque, traicionando al resto, qué podía esperar él... No quedaba ya nadie para defenderlo. Nos deja como testimonio de su vida este amargo poema en el que falta decir que pasó de ultraconservador que apoyaba al kaiser a pacifista, y luego a revolucionario. Las personas reaccionamos de formas muy diversas, en este caso extremas.

      Entiendo que no traigo un poema común, que es posible que no os guste, pero es un poema con una historia detrás. Una historia dura que se escribió con letras de sangre. Y la literatura cumple muchas veces la función de ser testigo de la historia.

     ¿Me podéis recomendar más poemas con historia?

     Gracias

lunes, 20 de agosto de 2012

La princesa prometida. William Goldman



     "Éste es el libro que más me gusta de todos los tiempos, aunque nunca lo he leído.
     ¿Cómo puede pasarme algo así? Haré lo imposible por explicarlo. Cuando era niño, los libros no me interesaban. Detestaba leer, no se me daba nada bien, y, además, ¿cómo dedicarse a la lectura cuando había montones de juegos que me esperaban? El baloncesto, el béisbol, las canicas: era incansable. Incluso llegué a ser bastante bueno. Si me daban una pelota y un patio vacío, era capaz de inventarme triunfos en el último segundo, triunfos que hacían saltar las lágrimas. El colegio era una tortura. La señorita Roginski, que fue mi maestra desde los cursos tercero al quinto, no paraba de decir a mi madre: "Tengo la impresión de que Billy no se esfuerza todo lo que debiera". O:"Cuando le pongo un examen, Billy lo hace realmente muy bien, sobre todo si tenemos en cuenta su actitud en la clase". Incluso, y esto era lo más frecuente: "Señora Goldman, no sé qué vamos a hacer con Billy"."

     Hay cuentos que nos leen de niños que luego recordamos con cariño cuando somos mayores. Algunos incluso se los contamos a nuestros hijos o sobrinos esperando ver en sus ojos la misma fascinación que nos causó la historia en nuestra infancia. Luego no suele suceder así ya que cada niño tiene unos gustos, y nos queda esa espinita que pocas veces sabemos como sacarnos. El libro que hoy traigo a mi estantería virtual nació para sacarse esa espina. Hoy traigo, La princesa prometida.

     La joven doncella Buttercup ha jurado amor eterno a Westley sin saber que iba a ser asesinado por los piratas, así que se compromete obligada al príncipe Humperdinck de Florin, interesado tanto en la caza como en su propia persona. Los enemigos de Florin contratan entonces a tres hombres; al mas listo, al más fuerte y al mejor con la espada, para raptar a la princesa. Sin embargo, un hombre encapuchado los persigue para ir retando a cada uno en su propio terreno.

     El padre de Goldman le contaba a su hijo un cuento escrito por un tal Morgenstern. Era una historia compleja que trataba de criticar los excesos propios de la realeza así que decidió acortarlo para que al niño le resultase interesante. Cuando fue padre decidió que su hijo debía de leer ese libro, si a él le había gustado tanto seguramente a su hijo le iba a entusiasmar... y se equivocaba. Así que decidió escribirle una historia simplificando la que él recordaba, haciéndola más adecuada para los oídos de su hijo. Y así nacen Florin, Guilder y La princesa prometida.
     Por cierto... esto que os acabo de relatar y que nos cuenta el autor en el libro, es mentira. Florin y Guilder son dos tipos de monedas, al menos una extinta, y Goldman jamás tuvo un hijo, sino dos hijas. Pero sirve de muestra la lectura de esta introducción que vamos creyendo a pies juntillas, de lo que nos vamos a encontrar en el libro; una puerta a un mundo.

     Este libro que estuvo en casi constante crecimiento mezcla la historia de la princesa con la metaficción del autor ficticio que inspira al real para mandar la novela que tenemos entre manos a un ficticio editor. Además de eso, el inexistente Morgensten mandaría otra novela para editar.... En fin, que quienes hayáis visto la película, sólo conocéis la mitad de la historia que hoy os traigo. El resto es un trabalenguas divertidísimo por el que, sin perdernos, vamos viendo guiños a las situaciones de este hombre desdoblado.

     ¿Y la otra parte? La otra parte es una fantasía medieval con su princesa en apuros, el amor verdadero, magos héroes, aventuras y espadas. Un mundo precioso salpicado de sentido del humor en el que, efectivamente, vemos implícita una crítica. Un libro catalogado muchas veces de literatura juvenil que gana en significado al leerse en la edad adulta. Hoy os invito a reír con un autor decidido a inmiscuirse en la historia que nos cuenta, y os invito a una aventura en los Acantilados de la Locura, pasando por un Pantano de Fuego y mil aventuras más que nos harán disfrutar como niños, aunque seamos adultos. Sin importar si creemos o no en cuentos de hadas y princesas. Y con un prólogo inolvidable lleno de frases para enmarcar.

     Qué me decís, ¿os animáis con un cuento de princesas?

     Gracias

sábado, 18 de agosto de 2012

Pasaje de terror entre libros de autoayuda



     Siempre ha habido una serie de cosas que no he logrado entender. Ya de pequeña, no entendía por qué Aladino no le pedía al genio que se cumplieran todos sus deseos terminando con el eterno dilema que existe por sólo poder pedir tres.  A medida que crecí, ví que los genios no eran del todo sinceros a la hora de conceder deseos, así que me preguntaba.. ¿por qué no piden en primer lugar que sean sinceros? Pero nada, parece ser que mi mente tomaba derroteros diferentes a los habituales. Tampoco entiendo por qué en las películas de miedo la gente huye hacia los áticos en lugar de hacia el garaje que tiene una puerta mucho más grande. Ni por qué los adivinos no son señores millonarios a los que toca la lotería todos los años. Son cosas que, francamente, no terminan de entrarme en la cabeza.

     Y os preguntaréis, ¿esto a qué viene?, ¿se ha golpeado Mientrasleo la cabeza?
     Pues no. viene a pie de los libros de autoayuda. No los entiendo. Es un género relativamente joven que viene a explicarnos la receta mágica de un Caldo de pollo para el alma que lo tonifique cuando está resfriado. No me entendáis mal, si eso existiera, estaría tan codiciado como nos contaban en El secreto o en El secreto de la felicidad, o el de la dicha extrema, el de vivir bien sin preocuparse... y al final, cuando me paseo entre esos estantes que están a rebosar de libros que afirman poseer ese bendito secreto que hará que no recuerde que me duele una muela, que tengo que ir a hacer papeleo al banco o que hay alguien enfermo en mi entorno (para mí la felicidad sería la ausencia de preocupaciones), no puedo hacer otra cosa que sentirme un tanto idiota. ¡Parece que haya cientos, cuando no miles, de personas que conocen un secreto que yo ni siquiera acierto a imaginar! Y no sólo eso, que ya de por sí sería preocupante, sino que además y a juzgar por sus portadas, existen más personas aún que, al leerlos, han comprendido cual es ese secreto mientras que yo sólo he visto un montón de tópicos sobre conocerse a uno mismo, sentirse bien y un montón más de palabrería habitual.

     Al final, empiezo a mirar los títulos de los libros bastante preocupada, noto un sudor frío que me baja por la espalda mientras se me erizan el vello de la nuca sintiéndome una extraña entre libros, temor casi de pesadilla para alguien como yo. Ellos están ahí posados y me miran señalándome mientras se murmuran unos a otros con el suave rumor de las páginas que pasan deprisa sin apenas abrirse; Mirala, esta es la que no nos entiende, no conoce nuestro secreto, no conoce nuestro secreto, noconocenuestrosecreto....
Y, como vosotros comprenderéis, pese a ser una gran aficionada a las novelas de terror, no me apetece vivirlo en mis propias carnes. Así que los miro desafiante, y, como esto no es una película de serie Z, decido que el rincón poco iluminado del fondo no es el mejor lugar para huir. Mejor me giro y me dirijo tranquilamente hacia otra zona de la librería. Allí veo que me esperan los libros de Stephen King, Poe y Ajvide Lindqvist... parece un lugar mucho más tranquilo. Y muchísimo más seguro. No sea que me quede más rato por aquí y me tropiece con esos que ayudan a superar nuestros miedos.

     Y a vosotros, ¿os gustan los libros de autoayuda?

     Gracias

viernes, 17 de agosto de 2012

El hombre que quiso matarme. Shuichi Yoshida




     "¿A quién quería ver ella?
     La nacional 263 es una carretera de 48 kilómetros que une de norte a sur las ciudades de Fukuoka y Saga, atravesando la cordillera de Sefuri por el puerto de Mitsuse. 
     La carretera nace en el cruce de Arae, situado en el barrio de Sawara, en Fukuoka. No se trata de un cruce que merezca especial atención, puesto que se encuentra en un barrio que, desde la década de los sesenta, se ha convertido en una ciudad dormitorio. Está rodeado de edificios grandes y medianos, y al este se erige la enorme urbanización de Arae."

     Cuando vi que la prensa hablaba del nuevo Larson refiriéndose a Yoshida me quedé perpleja. Lo primero porque no sabía si el mundo estaba preparado para enormes títulos de mujeres un tanto andróginas con tendencias pirómanas, y lo segundo por curiosidad. He leído Out y me encantó, pero no es un tipo de literatura que prolifere o al que, al menos, se le de demasiada publicidad, como ya he dicho alguna vez, la literatura negra de moda, viene del norte. Hoy traigo un tipo de lectura asiática diferente al que acostumbro, traigo a mi estantería virtual, El hombre que quiso matarme.

     Yoshino Ishibashi aparece estrangulada en el puerto de Mitsuse, un lugar sobre el que se cierne una leyenda negra de fantasmas y apariciones. La policía parece creer que ya tiene el asesino, hasta que la investigación llega a un punto complicado en que víctimas y verdugos se mezclan mientras se destapan secretos y dobles vidas en esta apasionante novela negra.

     Como corresponde a los autores orientales, Yoshida nos ofrece un comienzo lento y meticuloso. Todo le importa y todo nos lo cuenta. Así conocemos a Yuichi, un joven solitario con problemas de adaptación que vive una pasión por los coches, a Mitsuyo que se apoyará en él y a la que será detonante de la historia, la víctima y sus secretos. Vamos adentrándonos poco a poco en la cabeza de cada personaje consiguiendo sentir angustia, casi asfixia a medida que avanzamos la novela. Pero no sólo eso, sino que comprenderemos un poco mejor el Japón actual de las pequeñas poblaciones,El autor deja pasar por esta población a sus personajes dándoles libertad para hablar de sus cosas, aparentemente inconexas hasta que vamos jugando versiones.

     Llegada la mitad del libro la segunda mitad se me escurrió de entre las manos y no me duró apenas nada.
Nos dan además referencias cinematográficas en la edición de Destino que nos pueden ayudar a orientarnos.
Un estilo claro y pausado que va recorriendo su camino sin prisa pero sin detenerse son otro de los sellos que nos deja el autor en esta novela. Una obra que me ha sorprendido tanto como agradado. Un autor con el que espero repetir para hacer una lectura de verano de esas que te entretienen tanto, que cualquiera diría que te robaron el tiempo cuando no mirabas.

     Y vosotros, ¿conocéis ya la literatura que viene de los países asiáticos? ¿os gusta la novela negra?

     Gracias

jueves, 16 de agosto de 2012

Enfrentamientos seguros en inexistentes cafés.




     Y se levanta de una silla en mitad de un café literario un hombre y declama a la multitud:

     “Ërase un hombre a una nariz pegado,
érase una nariz superlativa,
érase una nariz sayón y escriba,
érase un peje espada muy barbado.
(Quevedo)

     Se hace el silencio mientras los concurrentes se miran unos a otros, se atisban sus narices intentando adivinar quien es el destinatario de esos hirientes versos, mientras se mueve una silla sin vacilar y otro hombre, ciertamente un tanto narigudo, se pone en pie diciendo:

     “Anacreonte español, no hay quien os tope.
Que no diga con mucha cortesía,
que ya vuestros pies son de elegía,
que vuestras suavidades son de arrope.

¿No imitaréis al terenciano Lope,
que al de Belerofonte cada día,
sobre zuecos de cómica poesía
se calza espuelas y le da un galope?”
(Góngora)

     -En verdad –se dicen dos mujeres entre cuchicheos-, tiene los pies grandes ese tal Quevedo.
Oyéndolo este, levanta la voz una octava más, como si con eso creciera dos palmos en supremacía contra este hombre que lo insulta, y dice:

     "Quien quiere ser Góngora en un día
la jeri (aprenderá)gonza siguiente:
fulgores, arrogar, joven, presiente
candor, construye, métrica, armonía;
poco, mucho, si, no, purpuracía,
neutralidad, conculca, erige, mente,
pulsa, ostenta, librar, adolescente,
señas, traslada, pira, frustra, harpía."
 (Quevedo)

     ¡Diga Dios si eso no merece una respuesta!

     “Cierto poeta, en forma peregrina
cuanto devota, se metió a romero,
con quien pudiera bien todo barbero
lavar la más llagada disciplina.”
(Góngora)

     El murmullo aumenta mientras todos miran de esquina en esquina al improvisado dueto….

     “Yo untaré mis obras con tocino
porque no me las muerdas, Gongorilla,
perro de los ingenios de Castilla,
docto en pullas, cual mozo de camino”
(Quevedo)

     “Este cíclope, no siciliano,
del microcosmo sí, orbe postrero;
esta antípoda faz, cuyo hemisferio
zona divide en término italiano”
(Quevedo)

     Y sin apenas darle tiempo a terminar su frase, el señor Quevedo clamó al cielo…
     “Con tus versos cansas aún a Job”

     Y así siguieron por mucho tiempo, incluso hoy discuten en las páginas de los libros que osan colocarles juntos, separados por apenas un par de párrafos, este par de poetas que jamás se encontraron declamando sus creaciones en un café. Lo que si se dedicaron fue estos versos entre otros muchos insultos,  Quevedo compró además la casa en la que residía Góngora y así lo expulsó a la calle para contarlo en un poema, hubo epitafios de mofa, nada escapaba a sus ágiles plumas y feroces lenguas. Salvo, tal vez, la sensatez. Así sucede que hoy si queremos ver la casa de Góngora tenemos que pasar por la calle de Quevedo y llegar a una esquina que explica en una placa que es la casa de Quevedo…. Góngora vivió allí casi una década antes de ser expulsado. Queda, supongo, de muestra del carácter de ambos poetas. Como lo hace este ejemplo casi jocoso que os traigo, demostrando que la poesía es una lengua viva, que no todo lo que rima trata de recuerdos y amor…. Y que el carácter español poco ha cambiado para algunas cosas.

     Hoy espero, al menos, haber sacado una sonrisa de cada uno de vosotros. Aunque me conformo con uno de cada tres. Qué decís, ¿lo he conseguido?

     Gracias

miércoles, 15 de agosto de 2012

Sostiene Pereira. Antonio Tabucchi




     "Sostiene Pereira que le conoció un día de verano. Una magnífica jornada veraniega, soleada y aireada, y Lisboa resplandecía. Parece que Pereira se hallaba en la redacción, sin saber qué hacer, el director estaba de vacaciones, él se encontraba en el aprieto de organizar la página cultural, porque el Lisboa contaba ya con una página cultural, y se la habían encomendado a él. Y él, Pereira, reflexionaba sobre la muerte. En aquel hermoso día de verano, con aquella brisa atlántica que acariciaba las copas de los árboles y un sol resplandeciente, y con una ciudad que refulgía, que literalmente refulgía bajo su ventana, y un azul, un azul nunca visto, sostiene Pereira, de una nitidez que casi hería los ojos, él se puso a pensar en la muerte."

     Cuando se publicó este título a mediados de los noventa sucedió algo casi inaudito, crítica y lectores coincidieron en su valoración, provocando que sus ventas alcanzasen una progresión pasmosa. Ha sido de esas novelas llevadas al cine con más o menos éxito dependiendo de a quien se le pregunte. Pero no cabe duda de que es un título conocido por todos. Hace no demasiado me tropecé con él y, sin darme tiempo a pensarlo, me lo traje a casa. hoy traigo a mi estantería virtual, Sostiene Pereira.

     Conocemos a Pereira, un periodista encargado de la sección cultural en Lisboa. Es un hombre anclado en el pasado, casi pesimista, que habla siempre de autores fallecidos y literatura escrita hace ya tiempo. Necesitado de ayuda contrata al joven Monteiro Rossi, un hombre apasionado por la vida que dejará junto a su novia, una huella imborrable en la vida de Pereira.

     Tengo que confesar que me enamoró Pereira. Pero no de la forma que lo hacen los galanes de cine, no. Mi Pereira es un hombre solitario que habla a un retrato. Un periodista que vive en un pasado que lo aprisiona, haciéndolo sudar de forma literal, y que vive un presente reprimido también por un régimen político. Un intelectual que observa un cambio político creciente en Europa y que conoce a quien perfectamente podría ser su hijo. Es un hombre humano y tierno que nos muestra su vida en Lisboa entre el amor a las letras  y el arte y con un ojo puesto en la Guerra Civil del país vecino. Sin tener claro quien nos cuenta la historia nos encontramos acompañando al que pronto es nuestro querido amigo Pereira, un personaje que, según cuenta el epílogo, se le presentó al autor para imponerle su historia de limonadas y tortillas. Poco a poco vamos viendo como este hombre mira lo que sucede a su alrededor y, lejos de cerrar los ojos, empieza a adquirir una suerte de conciencia que lo lleva por caminos que jamás hubiera sospechado.

     Una ambientación magnífica, un Monteiro que, tal vez por celos míos o sobreprotección a mi buen amigo Pereira, tardó en caerme bien y un libro que demuestra que una historia conmovedora, triste incluso, puede ser hermosa. No diré que es la historia más hermosa que he leído, pero si que es una de esas que guardo dentro porque me caló un poco más de lo habitual.
     Tampoco haré más extensa mi opinión, puesto que lo hace el autor al final del libro y competir con su genialidad estaría del todo fuera de mi alcance. En todo caso os dejo mi recomendación, una historia de un hombre aletargado que necesita despertar. Un título conocido pero imperdible, con una coletilla inolvidable, os invito a conocer qué es lo que sostiene Pereira.

     Igual sólo me pasa a mí, pero.. ¿no hay personajes que os resultan enternecedores o inolvidables por algún motivo?

     Gracias

martes, 14 de agosto de 2012

Robin Hood.Anónimo




     "Hace cientos de años, los vikingos realizaron contínuas campañas de conquista por toda Europa.
Estos audaces guerreros -daneses, noruegos o suecos-, tuvieron atemorizado a medio mundo durante tres siglos.
     Sus aventuras parecían no tener límites geográficos: Alemania, Francia, España, Portugal o Rusia fueron visitados por los feroces vikingos".

     Es curioso los motivos que tiene nuestra mente para recordarnos lecturas o momentos. hace unos días estuve haciendo eso que ahora llaman deporte de aventura y que nos recuerda que ya no somos tan jóvenes como pensábamos. entre las actividades que se realizaban había casi de todo, desde tirarse de alturas insospechadas amarrado a unas gomas hasta escalar paredes agarrados a unos minúsculos apoyos de colores. Y entre ellas, tiro con arco. De algún modo, mientras demostraba que la puntería y yo no íbamos a ser buenas amigas nunca, recordé este libro. Por eso hoy traigo a mi estantería virtual, Robin Hood.

     Roberto Fitz se va a casar con Mariana, hija del barón de Arlongford. O eso piensa él, porque la ceremonia se ve interrumpida por los hombres del príncipe Juan que declaran al novio proscrito. Roberto escapa y se refugia en Sherwood dándose a conocer como Robin Hood, mientras que Mariana es encerrada por su padre, custodiada hasta que logra huir para buscar unirse con su amada. El príncipe Juan, enamorado de ella, iniciará una búsqueda desesperada en la que no permitirá que nada se interponga.

     Este libro, cortito, habla de una de las leyendas más famosas que han sobrevivido hasta nuestros días. Robin Hood robaba a los ricos para dárselo a los pobres, nada que no sepamos... aunque lo que no sabemos a ciencia cierta es si realmente existió. Se conoce a un Hood en York que podría ser, y a otro hombre llamado Thomas de Lancaster que contaba entre sus súbditos a un Bob Hood quien, alzándose contra Eduardo II tuvo que refugiarse en el bosque lindante con Sherwood. Otros se amparan en el Robin histórico que dice que existió durante el reinado de Ricardo Corazón de León. No sólo eso, sino que estuvo en los bosques hasta que, herido de muerte, se refugiaría en el convento de Kirklees y desde una ventana disparó su última flecha. La que marcaría el lugar en que sería sepultado al morir poco después.
     Sea uno u otro, nos situamos en el reinado de Ricardo Corazón de León quien, yendo a combatir en las cruzadas, dejó el poder en manos de Juan sin Tierra, un mandatario mucho menos sensato instigando de revueltas y subiendo impuestos. En este caldo de cultivo aparecen rebeliones, y es cuando aparece nuestro Robin, conocido por todos ya sea por cuentos, cine, libros o leyendas.

     Fidelidad, amor, lealtad y traición se unen en esta historia conocida por casi todos que se nos descubre en este libro como mucho más que una simple historia de buenos y malos. El contexto histórico es apasionante, así como la vida que queda reflejada entre sus páginas aparecidas por primera vez hace más de 5 siglos. Una historia que leí con ojos de casi adolescente en busca de un mito de los libros de aventuras, pero con la mente de un adulto que me permitió recoger cada matiz de la historia. Ya lo había conocido de forma literaria en Ivanhoe y, de la forma más inesperada, cobró interés este héroe de toda la vida del que sólo sabía que robaba a los ricos para dárselo a los pobres. Pero la historia escondía mucho más.

     Esta vez lo fácil sería hablar de la crisis, de lo mucho que tienen unos pocos y lo poco que tienen los muchos. Fantasear incluso con la posibilidad de que apareciera una persona con ese espíritu para ayudarnos a todos. Pero no, prefiero coger otro camino y hablar de esas historias que, por resultarnos excesivamente familiares, dejamos de lado sin darnos cuenta que son grandes nombres y grandes títulos de la literatura. Porque todo el mundo los conoce, todos sabemos quien es Robin Hood y apenas un puñado de nosotros se anima a leerlo. y digo yo, ¿aquellas historias que hemos oído mil veces las asumimos como ya conocidas y por ello quedan descartadas de nuestras lecturas?

     Gracias

lunes, 13 de agosto de 2012

Delicioso suicidio en grupo. Arto Paasilinna


     "El enemigo más poderoso de los finlandeses es la oscuridad, la apatía sin fin. La melancolía flota sobre el desgraciado pueblo y durante miles de años lo ha mantenido bajo su yugo con tal fuerza, que el alma de éste ha terminado por volverse tenebrosa y grave. Tal es el peso de la congoja, que muchos finlandeses ven la muerte como única salida a su angustia."

     ¿Verdad que llama mucho la atención el título? Eso me pasó a mí, y así descubrí a un autor que no me canso de recomendar. Hoy traigo la novela por la que lo conocí y la que me ha gustado más hasta la fecha. Traigo a mi estantería virtual, Delicioso suicidio en grupo.

     Renollen es gerente de una empresa que ha quebrado. No lo he dicho, pero es finlandés; es decir que proviene de un país en el que se suicidan miles de personas todos los años. y esta noche lo hará él. Sin embargo el azar hará que conozca al coronel Kemppainen que ha tenido la misma idea y prácticamente en el mismo lugar. Así que se ponen a hablar, a beber... y a seguir hablando y acaban por formar una asociación de aspirantes a suicidas. Por medio de la prensa se reunen treinta personas en un autobús de futuros suicidas que recorrerá Europa buscando el lugar adecuado.

     Tengo que decir que es un libro diferente, aunque eso ya lo habréis notado por el argumento. Es un libro en el que las personas se juntan por tener un fin común, aunque ese fin sea precisamente la muerte. Un libro lleno de historias sencillas que nos van contando sus protagonistas, a veces duras, otras tremendamente trágicas y, sobre todo, historias humanas.
Y sin embargo no es pesimista sino que tiene el punto justo de ironía que hace que lo leamos con una sonrisa mientras La muerte rueda veloz por las carreteras. Sin más preocupación que la búsqueda del lugar adecuado, sus ocupantes comenzarán a tomarse la vida de otro modo. Liberados empezarán juergas, broncas y amoríos entre discusiones sobre el acantilado más adecuado como fin de viaje.

     Contado con suma sencillez nos descubre crueldades acompañadas de absurdos que no frivolizan el tema de la muerte, pero que nos obligan a reír. Nos habla de temas importantes como la amistad, la solidaridad y el compañerismo y nos enseña los extremos que podemos encontrarnos en la vida. En este caso nos enseña como un puñado de personas con ganas de morir, puede verse arrastrado por la alegría de estar vivos.

     Hoy traigo un libro diferente, con un argumento propio de la mejor comedia francesa, que nos hará reflexionar y mucho entre risa y risa. Ojo, no os invito a subir al autobús, sólo a leer el libro.

     Y sin llegar a este extremo tan tremendista... vosotros, ¿sois capaces de liberaros de todas las preocupaciones y disfrutar, aunque sea sólo en temporada vacacional?

     Gracias  

sábado, 11 de agosto de 2012

La Casquería. Mercado de San Fernando

Vista de La casquería cogida de su página web
     Madrid es una gran ciudad, cosmopolita y con una población flotante tremenda. En esta ciudad encontramos desde las tiendas más cotizadas hasta las librerías de viejo más escondidas. Recientemente se sabía que el emblemático edificio de la Puerta del Sol, coronado con el archiconocido cartel del Tío Pepe será en el futuro una enorme Apple Store, causando una revolución entre todos los fanáticos de la tecnología de la manzana. Y, sin embargo, apenas unas semanas después esa noticia quedaba eclipsada por la apertura de una librería en un mercado. Y es que Madrid tiene tradición de carrito de dos ruedas para meter la compra y salidas a los mercados municipales. Esos edificios llenos de puestos y gente amable que a los pocos días de vernos hacer la compra nos llaman por nuestro nombre y saben si nos gustan más las manzanas apple, o las granny smith.
     En estos lugares está el verdadero sabor castizo de la ciudad, en los barrios y sus gentes.

     Si cogemos el metro desde cualquier punto y nos apeamos en Embajadores, subiendo por la calle homónima, llegamos al Mercado de San Fernando, en pleno barrio de Lavapiés. Hace unos meses se juntaron media docena de jóvenes con ganas de trabajar y, viendo que los locales eran muy caros, se plantearon una aventura un tanto insólita. Coger un par de puestos en el mercado y utilizarlos para abrir una librería. Ubicados en lo que fue una pollería y una casquería, de ahí el curioso nombre que lleva su librería, reciclaron balanzas y mostradores y abrieron su negocio con mucha ilusión y ganas de trabajar. Y así nace la librería que hoy os enseño. En tiempos de crisis la imaginación ayuda y aquí, hay para dar y regalar. Mientras unos compran alimentos para el cuerpo ellos los venden para la mente en forma de papel; por supuesto al peso, al módico precio de 10 euros el kilo literario que será pesado religiosamente en una de las balanzas que tienen repartidas. Y con un límite, 8 euros por libro, para que podamos tranquilamente llevarnos a casa a Tolstoi o Thomas Mann sin temor a que su contenido literario se nos atragante en el bolsillo.

      No aparecerá en esos fantásticos artículos que nos enseñan librerías de ensueño, concebidas para deslumbrar, no es ese su fin. Aquí, entre estantes y cajas se juntan unos cuatromil volúmenes que esperan su turno para ser llevados a casa dentro o fuera de uno de esos sempiternos carritos de la compra. Libros nuevos, viejos, donados o llegados allí con una historia detrás y otra entre sus páginas y, como suele suceder en estos sitios, colocados al azar entre algún tesoro que está esperando a los lectores curiosos que pasean sus dedos por el lomo de los libros esperando percibir a través de las gastadas cubiertas ese contacto eléctrico que sólo perciben los amantes de la literatura. Esa conexión que se establece entre lector y libro y que hace que nos llevemos a casa un título que no conocíamos con la absoluta convicción de estar acertando sin tener muy claro el motivo.

     Desde el 14 de abril la cultura se puede comprar al peso, y para esta amante de los libros tiene un regusto poético el poder acercarse a preguntar cuanto cuesta medio kilo de Benedetti, o comprar Las flores del mal por su peso y no por la cantidad de flores incluidas en el ramo. Saber si La insoportable levedad del ser era tan tenue como su título decía o si el alma que pesaba 21 gramos en su historia lo hace realmente cuando tenemos el libro en una bolsa, conocer El peso de la verdad, o el de la paja de Terenci Moix, y acercarme para saber por fin, tras mil y un títulos anunciándolo, cuál es exactamente El peso perfecto.

     Por mi parte, acabo de pesar El juego del ángel y os puedo asegurar que pesa un kilo y un poco más. Lo que si que pesa es la cultura y las iniciativas para darle salida. Por eso hoy os acerco esta librería, os invito a conocerla.

     Y vosotros, ¿tenéis algún lugar preferido para ir a ver o comprar libros?

     Gracias

     PD. Si os decidís a acercaros, es el puesto que lleva de nombre La casquería. ¿O pensábais que se me había olvidado ponerlo?