Páginas

viernes, 26 de septiembre de 2014

La cena de los infieles. Beryl Bainbrigde




     "Durante la cena de socios, el viejo Gifford charló sobre la cuenta de Rawlinson: algo sobre que el nuevo que había entrado en la junta no tenía demasiadas luces, que no estaba a la altura. A cada tanto el hombro de Gifford se hundía por debajo del nivel del mantel, como si se le hubiera caído algo. Gatters, del departamento de internacional, contó una anécdota sobre un médico y una paciente que oía música pop cada vez que su marido le hacía el amor. Edward Freeman, que estaba sentado frente a él, se perdió la frase clave."

     Buscando, supongo, airearme un poco de mis temáticas recurrentes, me puse a dar vueltas por google hasta tropezarme con Beryl Bainbrigde. Humor negro, sutilidad, agilidad, inteligencia... sonaba irresistible. Así que no tardé en buscar su obra, y por eso, hoy traigo a mis estantería virtual La cena de los infieles.

     Conocemos a Edward, un hombre de mediana edad casado con su novia de toda la vida, una mujer culta y amble, que se ve aburrido. Así cuando conoce a Binny, se enamora tontamente y comienzan una relación extramatrimonial. Él cauto, siempre con el reloj pegado y la excusa en la boca, ella en cambio comienza a reclamarle un lugar en su vida, un hueco que no dependa de los ratos libres de Helen (la esposa). Y así es como Edward se ve en una cena, con su amante de anfitriona, y un matrimonio al que apenas conoce. Será esta incómoda situación la que vivamos con ellos, situación que se verá agravada cuando unos atracadores irrumpan en la casa de Binny tomando a los comensales como rehenes.

     Y si el otro día hablaba de los libros que por ser comedias ocultan simpleza, hay otros que por su mordacidad, por el uso del lenguaje, por la originalidad, son auténticos descubrimientos. Y ese es justo el caso del libro del que hablo hoy. La autora despliega su sentido del humor desde las primeras páginas, utilizando el cliché del hombre de mediana edad tranquilo y casero para colocarlo frente a la viuda y vulgar Binny. A partir de este extraño emparejamiento, busca los clichés para llevarlos al extremo. Ella no es hermosa ni lo fue tampoco de joven; ni amable siquiera o limpia. El se empeña en mantener su estado del bienestar, le preocupa ser descubierto y se ve en una relación en la que su amante no tiene ningún miedo a ello, a fin de cuentas es viuda, ¿qué puede temer? Y se deja empujar.
De este modo y en una cena nos los va presentando poco a poco junto a la otra pareja de improvisados acompañantes. Al colocarlos en una situación límite, con la llegada de los atracadores, cada uno va mostrando realmente como es. Pero sin dramatismos, porque esta mujer es todo sentido del humor y una no puede evitar reírse cuando, con los atracadores delante y todo el lío montado, descubrimos al podre Edward preocupadísimo por la excusa que tendrá que darle a su mujer para explicar su tardanza.

    Afilar la lengua y sacar punta a todo y todos parece la especialidad de Bainbrigde en este libro cuyo humor oscila entre lo negro y lo absurdo pero sin resultar tan directo como para parecer un gag, cosa que le agradezco profundamente. Se muestra implacable en su crítica a las apariencias y nos deja ver los pensamientos que definen a las personas, lo que son realmente debajo de los trajes o las medias bien colocadas. La novela, que se lee en un par de tardes, promete risas que no carcajadas, y yo puedo aseguraros que la sonrisa la mantuve durante prácticamente toda su lectura.

     Si os fijáis, he procurado no hablar de los atracadores, ni del momento rehén dando detalles porque creo que eso es mejor que lo descubráis no sea que empiece el libro por el final y os robe el encanto de esta lectura. Lo que si puedo deciros es que, tras una lectura entre sonrisas, y aprovechando el buen tiempo, fueron sus últimos momentos los que me hicieron soltar un par de carcajadas que mis vecinos de parque pueden confirmar.

     Me gusta leer fuera de casa, sobre todo en el parque, a la sombra. Aunque eso suponga que me ría sentada debajo de un árbol y me miren con cara de extrañeza. Pero es uno de mis pequeños placeres, y esos hay que cuidarlos. Y vosotros, ¿leéis también fuera de casa?

     Gracias

60 comentarios:

  1. Así a primer contacto no me tienta excesivamente. Creo que fuiste tu el otro día que comentaste lo díficil que es hacer reír con un libro y a mí pocos me han hecho reir abiertamente.

    ResponderEliminar
  2. No lo conocía, tomo nota. Sí que leo fuera, normalmente en cafeterías, me he reído, pero he llorado más veces, una de ellas en el tren, qué bochorno oye. Un beso!

    ResponderEliminar
  3. Hola!!! pues la verdad es que me gusta leer en cualquier parte, aunque por desgracia saco poco tiempo, mucho menos del que me gustaría. Respecto al libro que hoy nos presentas, no lo conocía ni tampoco a su autor. Pero tiene buena pinta. Siempre es agradable que las palabras te saquen sonrisas
    Besos

    ResponderEliminar
  4. Hola!!! pues la verdad es que me gusta leer en cualquier parte, aunque por desgracia saco poco tiempo, mucho menos del que me gustaría. Respecto al libro que hoy nos presentas, no lo conocía ni tampoco a su autor. Pero tiene buena pinta. Siempre es agradable que las palabras te saquen sonrisas
    Besos

    ResponderEliminar
  5. Pues yo leo sobre todo en el tranvía y alguna vez me he saltado la parada...
    No sabía nada de este libro y me parece muy interesante. Lo apunto. Gracias por la reseña

    ResponderEliminar
  6. Conocía el libro y me has recordado que quería leerlo me lo vuelvo a apuntar. Me encanta leer fuera de casa en parques y sobre todo en la piscina y en la playa. Muchos besos.

    ResponderEliminar
  7. Me has enganchado con esta reseña...quiero leerlo ya!!!! :)
    Gracias!!
    Saludos

    ResponderEliminar
  8. Hola Silvia... el título de esta novela ya demuestra el humor de su autora
    Creo que no será una cena muy agradable... para Edward sobre todo
    Nunca leo fuera de casa, pero me parece estupendo que lo hagas si te supone un pequeño placer
    Yo he visto a gente reírse por la calle y no me ha parecido extraño... y no estaban leyendo
    Besos

    ResponderEliminar
  9. Me recuerda un poco a mi actual lectura, La cena de los caníbales :D

    ResponderEliminar
  10. Hoy no tengo dudas, este se va para el saco aunque tarde en encontrar un hueco seguro que le llega tarde o temprano. Me gusta tener novelas de este estilo en reserva para tirar de ellas en el momento en el que necesito precisamente eso... reirme.

    Leer fuera de casa, todos los días, en el transporte público, mientros lo espero o en su interior. En la playa, en la piscina, en un descanso del trabajo... Me encanta leer al aire libre y levantar de vez en cuando la vista y recrearme en el entorno.

    Besos

    ResponderEliminar
  11. Lo tengo muy pendiente desde hace tiempo. Yo suelo leer de vez en cuando en un parque que hay al lado de mi casa, me puedo pasar media tarde allí tranquilamente si el tiempo lo permite. Saludos! :)

    ResponderEliminar
  12. Me la apunto, por lo que comentas tiene buena pinta.
    Leo donde puedo, o mejor donde me dejan jeje. En el parque no, no vaya a ser que me despiste y a alguno se le de por merendar tierra ;-)
    ¡Un beso!

    ResponderEliminar
  13. Me lo llevo. Parece justo de la clase de humor que más me gusta y me viene muy bien para despejar un poquito la mente de lecturas más espesas (como bien apuntas). Dices bien, hay que saber dosificar las reseñas, que a veces explicas demasiado y fastidias al lector.
    ¿Si me gusta leer fuera de casa? Pues sí, me gusta muchísimo. Además resulta "la prueba del siete" para cualquier novela: ¿consigue retener mi atención pese a las distracciones que me rodean? Bss

    ResponderEliminar
  14. Bueno, ahora porque ya no hace tiempo (vueeeelta a la lluvia, maldito norte) pero yo en el parque tengo un arbol que es MI arbol, al que salgo por las mañanas y me siento un par de horas a leer bajo sus sombra. Y no te preocupes, porque la gente ya suele mirar raro cuando ve a alguien leyendo porque sí asi que si te ries tampoco empeora la cosa :) Besos

    ResponderEliminar
  15. Pues habrá que tenerlo en cuenta, que hace mucho que no leo humor (por increíble que parezca...). Yo leo dentro de casita. Antes me llevaba el libro para leer en el camino al trabajo pero ahora tardo unos cinco minutos y no tiene mucho sentido llevarlo. Un besote!!!

    ResponderEliminar
  16. Me encanta la reseña de hoy, voy a apuntármelo.Soy bastante de humor negro y de situaciones absurdas.

    Me encanta la imagen de leer en el exterior, parque, campo, lago...
    Pero a mi me cuesta mucho... No dejo de observar personas que entran y salen de mi visión. Eso sí en el jardín leo que da gusto, es mi paraíso y a pesar de que ahora hace un tiempo más inglés por aquí me sigue encantando ponerme mi chaquetita y estar fuera.

    Besos!

    ResponderEliminar
  17. Ay, este libro lo leí hace un par de años y todavía me acuerdo lo que disfruté con él. Tiene un humor de esos que me gusta a mi :)

    Besos!

    ResponderEliminar
  18. Siempre llevo un libro en el bolso por lo que pueda pasar. Leo cuando voy al médico, en el tren, en el autobús... cualquier lugar es bueno para leer. Besos.

    ResponderEliminar
  19. Me cuesta un poco leer afuera, me distraigo. Quizá éste se preste para el caso... Un abrazo.

    ResponderEliminar
  20. Jo, qué buena pinta! Me lo apunto. Para leer en casa. Fuera de mi rinconcito junto al fuego me cuesta concentrarme XD
    Besos!

    ResponderEliminar
  21. Esto tiene una pinta buenísima. Ay, ay, que me estoy haciendo demasiadas ilusiones. Es que a mí este humor ácido, me encanta.

    También el blanco, pero el corrosivo, cuando no se pasa, me entusiasma.

    Sí, leo básicamente en los medios de transporte, así que lloro en el Metro cuando leo los desastres de la guerra que se produjeron en el sitio de Zaragoza, así... sin más.

    ResponderEliminar
  22. A mi me gusta leer en cualquier parte, aunque fuera de casa no suelo tener ocasión. Antes leía mucho en el transporte público, pero ahora como tengo que ir a trabajar en coche ya no puedo...
    Me apunto la novela.
    Besos!

    ResponderEliminar
  23. Bainbrigde... pues ni idea, la verdad. Pero las lenguas afiladas son mi especialidad y mi debilidad así que tomo buena nota.

    Leo dentro de casa, fuera de casa y en los umbrales ;)

    Gracias por el descubrimiento. ¡Besos!

    ResponderEliminar
  24. Creo que este libro no es para mí, no lo conocía pero me quedo con la sensación de que no me gustaría
    Besos

    ResponderEliminar
  25. Se ve muy bien, lo del humor negro me tienta mucho; gracias por la recomendación. Y acerca de leer fuera de casa, bueno, de hecho que sí, especialmente en el bus; pero sin duda me quedo con mi lugar favorito en casa :)

    Besos.

    ResponderEliminar
  26. Una novela interesante, yo hasta cuando voy al médico me llevo un libro para leer mientras espero.....últimamente donde menos leo es en casa por culpa de mi portátil:-)) Besicos

    ResponderEliminar
  27. Parece interesante. Lo que más me llama la atención es la parte crítica escondida bajo esta supuesta comedia. De todas formas, si te soy sincera, ahora mismo me apetece más leer otras cosas.
    Yo rara vez leo fuera de casa.
    Besos!!

    ResponderEliminar
  28. Parece entretenida... pero tengo tal retraso lector debido al veraneo que no creo que lo pueda leer. Y esto que leer algo que me haga reír me gusta.
    Yo, contrariamente a ti, no puedo leer en un parque ni en la playa: necesito mi sillón favorito aunque hubo una época en que leía a todas horas y en todas partes. Ahora, cuando estoy al aire libre, me llaman otras cosas ;)
    Besos, Sil. Y sonrisa.:)

    ResponderEliminar
  29. Me encanta leer fuera de casa y este libro me lo llevaría con gusto al parque, aunque me traten de loca si me ven riendo a carcajadas... 1beso!

    ResponderEliminar
  30. Vaya, lo pintas de rechupete. Pero es una lástima que ya tenga como cinco libros recomendados por leer. Si no fuese así buscaría éste con todo el apetito del mundo.

    Yo también leo fuera de mi casa, pero últimamente, como la lluvia no deja de asomarse, prefiero estar junto a mi ventana.

    No dejan de impresionarme tus reseñas. Siempre suelo leer varias a la vez, pero no te dejo comentarios en todas por, sinceramente, gandulería. Tú quédate con que me encantan tus reseñas, y si algún día tenemos la oportunidad de hablar de libros, me encantaría que me recomendases las lecturas que más amas.

    Una lectora viajera de tu blog, que va y viene, pero te sigue siendo fiel. <3

    Saludos

    ResponderEliminar
  31. MUCHAS GRACIAS POR COMPARTIR TUS CONOCIMIENTOS.
    UN ABRAZO

    ResponderEliminar
  32. Pues me río poco por lo general cuando leo, así que no sé si pensar que este será capaz de conseguirlo, aunque la situación que cuentas da para anécdotas, desde luego.
    Suelo leer en casa o en el metro. Para leer en un parque tiene que ser uno tranquilo, de otra forma no creo que me concentrase. Alguna vez de forma excepcional (porque no me pilla muy cerca) me he dado el capricho de leer bajo un árbol del Retiro.
    ¡Besos!

    ResponderEliminar
  33. Me han entrado ganas de leerlo, ya estoy en su búsqueda. Si a mi también me gusta leer cuando estoy fuera de casa, besos.

    ResponderEliminar
  34. Sí, leo bastante fuera de casa, sobre todo en otoño. Y creo que este libro es de los que me gustaría leer al aire libre, así que tomo buena nota de lo que nos cuentas. Gracias y abrazos.

    ResponderEliminar
  35. Hola ¿qué tal? Gracias por tu comentario en el blog de La lectora en la ciudad. Qué bien que te haya gustado el poema de Tamara. Te mando un abrazo.

    ResponderEliminar
  36. Fíjate que a mí lo de leer fuera de casa me cuesta un poco. No sé, es como si necesitase un poco mi espacio de confort para concentrarme y sentirme cómodo. Sí que leo fuera, tomando el café o en las salas de espera, pero siempre con la sensación de no estar "tan" metido en la historia.

    La que hoy nos traes no la conocía y me parece tentadora. Para despertar la sonrisa y desconectar un par de tardes pinta fenomenal.

    Besotes!

    ResponderEliminar
  37. La verdad es que promete. Quiero leer libros así puro humor inglés, aunque intenté leer a Flora Poste (que es otro del género) y lo tuve que posponer. Ya caerá. Y éste, espero que también.

    Y yo suelo leer fuera, Al menos, intentarlo. Casi siempre llevo un libro por si me da tiempo y ganas de leer.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  38. Yo leo mucho mucho fuera de casa!

    ResponderEliminar
  39. Pues no tiene mala pinta. Y si al menos asegura las risas no me importaría leerlo.
    Besotes!!!

    ResponderEliminar
  40. En principio el libro no me llama la atencion pero no lo descarto del todo. Yo tambien leo donde sea para aprovechar el tiempo pero donde mas comoda leo es en la cama rodeada de cojines.

    Saludos

    ResponderEliminar
  41. Me encanta, ya sabes, reírme con libros, dobles sentidos, ironías aunque este no lo conocía pero me lo llevo. Y sí, voy siempre cargado ccon el Kindle y leo mientras espero jajaja. Besos :)

    ResponderEliminar
  42. Uy parece genial adoro los libros ligeros que te hacen reír. Respondiendo a tu pregunta, si me gusta leer afuera cuando puedo. Te mando un beso.

    ResponderEliminar
  43. ¡Hola!
    Pues a simple vista no me llama mucho la atención, su trama no me termina de enganchar y es una pena, ya que este estilo en los libros, suele picarme. Quizás aún así lo apunte para pasar el rato luego.
    A mí me gusta leer de noche, por lo que no puedo estar en el parque o fuera de casa, haciendo excepción en las veces que leo en clases, cuando no hay profesor y tenemos horas libres, prefiero aislarme a leer, aunque luego ni me dejan.
    ¡Besos! :*

    ResponderEliminar
  44. Sí, leo en el tren y en el metro :)

    Esta no me la apunto, no me ha llamado suficiente la atención.

    Besos.

    ResponderEliminar
  45. Pues tiene buena pinta, me lo apunto :)

    ResponderEliminar
  46. Cada vez leo menos fuera de casa pero sí, me gusta leer en el exterior. Me llevo el título apuntado que me ha gustado lo que has contado.

    Besos y feliz sábado!

    ResponderEliminar
  47. Que buena pinta! No soy muy dada a los libros de humor pero de este me fío.
    Besos

    ResponderEliminar
  48. En estos momentos no me apetece leer novela de humor aunque me la apunto para otra ocasión.
    Yo leo en cualquier lado. Llevo siempre el ebook en el bolso para aprovechar los tiempos de espera en cualquier sitio :)

    Bs.

    ResponderEliminar
  49. Claro que leo fuera de casa!!
    En el gimnasio (es un coooñazo y hay que amenizar), en el Retiro, en la cafetería =)

    Apunto este!

    Besotes

    ResponderEliminar
  50. Otro libro que ha despertado mi curiosidad. Si tuviera mas tiempo lo haría sin duda, pero de momento solo puedo leer en el transporte de ida i vuelta del trabajo. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  51. Jejeje.. ¿qué pensarían tus vecinos de parque? Me gusta este Silvia, así que me lo llevo. Ya es el segundo que te "robo" en poco tiempo. Un besote.

    ResponderEliminar
  52. ¡Me has conquistado! Me lo llevo :)
    No suelo reírme mucho con los libros (sonreír sí, pero hacer reír creo que es más difícil que hacer llorar), así que me lo apunto, tiene muy buena pinta.

    Yo leo mucho fuera de casa, pero no en un parque, si no en el transporte público. Y cuando te emocionas con un libro, te miran raro, pero tampoco me fijo mucho, estoy abstraída en otro mundo, jeje.

    Un beso!

    ResponderEliminar
  53. Como ya te dije, lo tengo entre el montón de los que esperan desesperados su turno. Es inevitable que quiera pasar por él, habiendo ironía (y además inglesa) de por medio.

    Me da igual el lugar donde leer: cualquier hueco que me permita sentarme, acurrucarme o doblarme con mi libro entre las manos es suficiente para perderme entre las letras.

    Besucos.

    ResponderEliminar
  54. Leo en el bus! Y en la playa en verano. Y esa novela (que no conocía), me la apunto bien!

    ResponderEliminar
  55. Me gustan los libros así, tengo dos o tres para leer, espero que en breve caiga alguno ávido por lo menos ;-) y sí, leo en cualquier parte aunque últimamente me cuesta concentrarme, no creas ¿me estaré haciendo mayor?
    Besos!

    ResponderEliminar
  56. Suelo leer de noche, cuando estoy mas relajada.

    Aunque en los viajes, siempre llevo un libro.
    Besos

    ResponderEliminar
  57. Algo de humor negro me gusta. Me gustó esta sinopsis.
    Yo solo leo fuera de casa...
    Saludos.

    ResponderEliminar
  58. Con esta reseña me has convencido definitivamente para leer este libro, ahora mismo voy a ver si lo tienen en la biblioteca porque creo que merece la pena leerlo. Yo también prefiero una sonrisa constante a una solitaria carcajada.

    ResponderEliminar
  59. Me gusta mucho leer en los trenes y mientras esperas, en la consulta de los médicos.

    Besos.

    ResponderEliminar
  60. Atrapante reseña, Mientras Leo.
    Agendo título y autora.
    Soy de leer siempre dentro de mi casa, nunca (o casi nunca) fuera de sus paredes.
    ¡Saludos!

    ResponderEliminar

Deja tu comentario con respeto hacia todos y recuerda:
NO hace falta verificar.
Al dejar un comentario estás aceptando La nueva LOPD y Privacidad
http://entremontonesdelibros.blogspot.com.es/p/aviso-legal-privacidad-y-lopd_59.html
Gracias por venir.