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sábado, 21 de mayo de 2016

El lector superficial


    "No juzgues a un libro por su cubierta"
     Refrán popular.

     Los lectores, como cualquier otra persona, tenemos nuestros gustos y nuestros placeres. Y también tenemos nuestra gotita de hipocresía, seamos sinceros. Se nos llena la boca diciendo eso de no juzgar un libro por su portada y luego asistimos con un morboso espanto a los diseños que nos dejan encima de algunas mesas. Y movemos la cabeza de un lado a otro horrorizados mientras nos decimos eso de "en qué estarían pensando para poner esto". Aunque luego podamos cambiar de... bueno, mejor pongamos un ejemplo, será mucho más fácil de entender.
     Recuerdo perfectamente la primera vez que vi esta portada. Ahora nos parece incluso normal y representativa la imagen de una trilogía que ya es tetralogía y no nos espantamos tanto de esa suerte de señorita deforme a la que no sabes si tirar pan antes o después de salir corriendo. Y luego nos escandalizamos con las chicas delgadas de los anuncios, me río yo. Pero nos acostumbramos a verlo, lo vimos tanto que ahora no nos llama particularmente la atención. Incluso hemos olvidado que lleva un título que parece una protesta por los 140 caracteres que admite twitter si queremos contarlo. Y eso que no dije nada del Drácula que abre la entrada, porque es casi tan ofensivo para el clásico como la existencia de vampiros con el cuerpo lleno de purpurina que dan abrazos y no mordiscos a la yugular.

Luego están las reediciones. Esas en las que uno se pregunta si tocar lo que ya existe es siempre una buena idea. Si Nabokov levantara la cabeza y viera que han convertido la Lolita que tanta guerra le dio en una suerte de anuncio de picaduras de mosquito, y eso siendo generosa por no hacer otro tipo de elucubraciones... ¡no quiero ni saber la opinión de su esposa!

     Pero ahí está, y nos hemos ido acostumbrando a casi todo. Y si digo casi es porque hay cosas por las que no paso, por ejemplo jamás me compraré un libro que tenga en su cubierta más abdominales que letras. Y eso no es negociable bajo ningún concepto. Y tampoco me gustan... veamos... ¡Bah! En realidad más allá de la crítica y la superficialidad poco importa la portada de un libro para llevárnoslo a casa. Porque lo abrimos y leemos el interior, y Lolita es una obra maestra y la saga antes nombrada un best seller y Drácula... Drácula es Drácula y seguirá poblando las noches hasta el fin de los tiempos.

     En realidad... debería de haber empezado diciendo eso de: Me enamoré mirándole a los ojos formados por letras sin haberme fijado en el resto de su cara y, quizás por ese motivo, jamás pude decir que fuera feo. O si lo dije fue con cariño de quien ya se ha enamorado y me apresuré a añadir todas las virtudes que escondía en su interior. Pasó de feo a llamativo, característico, ¡original! Bonita palabra esa de original que nos permite describir casi cualquier cosa sin perder la compostura. Incluso desarrollamos una suerte de hábito que nos lleva a mirar dos veces las portadas feas en las mesas de las librerías. No todas, sólo algunas, pero las miramos con curiosidad pensando que tal vez no necesitan llevar más, como aquellos libros de antaño en los que dominaba el blanco en su cubierta, porque el interior habla por sí mismo. Así descubrí yo precisamente mi libro de ayer, y lo comentaba en la reseña.

     Y aunque no entendamos qué pinta esa especie de señora disfrazada de señor mayor con una expresión digna de Eva Hache en un libro de Vila-Matas (nada menos), o estemos hartos de ver ositos, patitos y dibujitos de chicas con pinta de nerd cool en los últimos tiempos en las librerías haciéndonos dudar sobre sin libros o agendas de adolescente, les damos una oportunidad. Y descubrimos grandes historias. Y lo seguiremos haciendo porque juzgamos, sí, pero acudimos. Regresamos y damos una oportunidad tras otra a las historias sabiendo que una vez que lo abrimos, poco importa el diseño elegido por un señor que se quedó con las ganas de saber "a qué huelen las nubes" y decidió que ya era hora de que una señora se agarrase a una para meter la nariz.

Las cubiertas son cuestión de gustos y posiblemente a alguien le haya entusiasmado alguna de las que ilustran esta entrada, de eso no me cabe duda. Y sí, son una forma más de llegar hasta el lector y conseguir que nos llevemos un libro (nunca me he encontrado una que me haya desanimado de comprar un titulo que ya hubiera decidido leer de antemano). Pero además, seamos sinceros, es la mar de divertido ponerse a despotricar sobre las cubiertas de determinados libros. Y reconozcamos una cosa... algunos parece que los hicieron a posta.

     Y vosotros, ¿recordáis algún libro que os pareciera feo y os diera una grata sorpresa?

     Gracias

     PD. También hay libros que provocan la sonrisa... del adulto. Que aquí no se salva nadie.


35 comentarios:

  1. La portada es lo primero que se ve. Pero si nos fiamos sólo de eso, apañados estamos. Estoy cansado de leer en blogs supuestamente literarios lo bonitas que son las portadas y que, con una portada así, seguro que el libro es bueno. Pues no.

    Es cierto que algunas editoriales deberían cuidarlas un poco más, al menos no hacer de ellas algo contradictorio con el contenido. En caso contrario, más vale la sobriedad: título y autor. Alfaguara era modélica en eso hace años con sus hermosos libros sin colorines y buen papel. En Alianza fue legendaria la época de Daniel Gil, que era un maestro del diseño de portadas, de decir sin reventar, de inspirarse en el texto. Parecía conocerlos, no como lo que muestras sobre "Drácula", como para despedir a todo el equipo.

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  2. Cuando he querido un libro ni me he fijado en la portada. Lo he comprado y ya.
    Cuando dudas es verdad que la portada, o la contraportada, pueden ayudar. Pienso en los Ineludibles, o Anagrama, todas iguales, unas con más información que otras.
    No le hago mucho caso a la portada, de hecho, si es sobrecubierta para leer siempre la quito...

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  3. Jajajaja. La verdad es que ls portadas de algunos libros dan para hablar largo y tendido. Es cierto que para gustos se hicieron los colores pero es que hay algunas que dañan los ojos. O que no te explican a qué vienen. ¡Gracias por una entrada tan divertida (a la par que profunda)! Un beso

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  4. Aunque no debería, sí que me fijo mucho en las portadas, aunque me di cuenta hace tiempo de que no tiene mucho sentido hacerlo, pues como dices, te llevas sorpresas. Aunque reconozco que las portadas tipo "vintage" me encantan :)
    Besos!

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  5. Tengo una edición de Alianza de Tess de los d'Urberville que es particularmente horrenda porque parece una especie de reclamo porno-chic que tanto se da en los últimos años en ciertos géneros (efectivamente, en el porno-chic) luego te enseño una imagen via twitter. Me parece fea y fuera de contexto que implica la sexualización de la mujer, cuando Tess pretende ser cualquier cosa menos sexualizada, bastante tiene la pobre con lo que tiene.

    Y la portada de A Little Life aunque es adecuada a la historia que cuenta, da toda la grima del mundo.

    Aunque ciertamente no da tanta grima como esos hombres ultra-mega-dopados de anabolizantes en el gimnasio que se da tanto en cierto género (el porno-chic de nuevo)

    pd. la portadita de los animalicos es que tambien tela... ¿es que nadie va a pensar en los niños?

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  6. Las portadas son la primera impresión de un libro, pero ¿qué buscan? entiendo que tras un análisis de target se selecciona la que en principio debe resultar atractiva con la esperanza de que sea capaz de saltar sobre las barreras que la propia elección ha levantado.
    Los libros electrónicos han hecho a mi entender que tengan menos importancia, cediendo el protagonismo a las reseñas, críticas y comentarios en las redes, pero desde luego las hay que solo consiguen que no quieras ver el libro en tus manos.
    A pesar de todo, hay algunas, pocas que te miran desde la mesa o la estantería y sabes que se van a casa contigo.
    Un beso

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  7. Yo soy de los que para coger un libro de la librería o centro comercial me tiene que llamar mucho su portada o el título. Ante tu pregunta de si me ha sorprendido un libro por su portada, es un SI, sobre todo para mal. Por ejemplo El Alquimista. Me llamaba mucho la atención su particular portada tan colorida y luego pues no era para tanto. Al revés me pasó con Noah Gordon, las portadas de la colección de este autor que mi padre me compró me daban grima, con decirte que intenté postponer lo máximo posible el leerlos...pero una vez que lo hice acabé encantado, sorprendido y hasta el punto que es uno de mis autores favoritos. Con Camilla Lackberg me pasó algo parecido, me llamó tanto la atención la portada y el título de su primer libro que me lo compré y de ahí ya no he podido parar de pedirla de regalo o comprarla yo mismo porque es una autora que me encandila.

    Kiss

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  8. No hay que juzgar un libro por la portada. Cuando vi "El Papa de Hitler" con una foto en la cubierta en la que se veía a Pacelli al lado de guardias con uniforme prusiano, me pareció que el título y la portada eran engañosos y malintencionados y, al leerlo, descubrí que era una investigación seria.

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  9. El delos animalitos jajajajajaja
    la verdad a mi no me suele interesar tanto si la portada es bonita o no. Y mir aque las portadas de anagrama no son divinas pero a mi me gustan.

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  10. Yo suelo ser muy superficial para esas cosas. Quiero decir, una mala portada puede hacer que ni me acerque. En el caso de que haya leído reseñas muy positivas y el libro sea actual, pues me lo tendré que comprar con portada horrible sí o sí. Pero en el caso de que sea un clásico, prefiero leerlo aunque sea de la biblioteca y esperar a que salga otra edición que me atraiga más.
    Lo que hacen con Drácula no tiene nombre xD Lo peor es que seguramente esa que enseñas no sea la más fea que he visto :(

    Buena entrada ;)
    Besos

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  11. Ante todo me encanta tu estupenda reflexión para una tarde de sabado. Debo de seguir diciendo que tienes una manera de atraparnos con tu elocuente forma de escribir que me encanta. Dicho esto ( El talón me lo endosas en la cuenta bancaria de siempre ) :-))) Creo que nunca me he tenido la experiencia de comprar un libro cuya portada no me gustase, a no ser que fuese recomendado por algun amigo, en cuyo caso me daba igual su exterior. Pero si, soy de los que cuando compro compulsivamente sin conocer el autor, hasta el dia de hoy siempre he dado en el clavo. Mi ultima adquisición solo por su portada " El librero de Kabul" de Asne Seierstad en su versión bolsillo. Chao !!! Feliz finde Silvia. Besos !!!

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  12. Esta edición de "Drácula" y "El gato con botas" son espantosos...
    besos

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  13. Pues si que es verdad, mira que hay portadas horrorosas ahora mismo no me viene ninguna a la mente pero haberlas haylas jejeje. Un besote

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  14. No se si decir feos, con los años las caratulas cambian, es lo logico para atraer a los lectores actuales (hablo de reediciones)
    Y a los nuevos bueno lo compro si es un tema que me agrada leer y sobre el dibujante alla el.
    Cariños y buen fin de semana

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  15. Es verdad que rechazar un libro por su portada puede hacernos perder grandes obras. Aunque es verdad que la portada junto al título es lo primero que nos llama la atención. La portada de Drácula y la de Lolita tienen delito. Y qué risa con la del libro infantil, jaja.
    Besitos

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  16. La verdad es que yo también sería incapaz de comprar un libro ilustrado solo con el típico torso desnudo de hombre musculoso. Típico de novelas románticas algo simples. Pero quizás debo aplicar eso de: nunca digas nunca.
    También me parecieron curiosas las portadas de los libros de Stieg Larsson, pero como ya tenía pensado leerlos, no me pudo echar para atrás la portada.

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  17. Cuando he dedicido leer un libro, la portada nunca me desanima. Pero sí es cierto que cuando vas a una librería a cotillear, es imposible no fijarte en esa portada bonita... O en esa portada tan fea. Que sí, que en ambos casos yo creo que lo hacen adrede. Porque por una razón u otra, al final terminas fijándote en el libro. Otra cosa ya es que te lo lleves.
    Besotes!!!

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  18. ¡Jajajaja! Genial lo del título que parece una protesta o los vampiros brillantes. Me lo he pasado en grande, esta entrada prometía. Me he quedado horrorizada con la portada de "lolita", me da hasta asco, fíjate.
    No importa lo mucho que prediquemos sobre que juzgar a un libro por su portada es demasiado superficial: lo seguimos haciendo, aunque sea solo un poquito y a regañadientes. Y por eso es habitual encontrar en las estanterías nuevas ediciones de estos últimos años de clásicos de toda la vida: como las preciocisísimas que está editando Austral de la novelas de Austen y las de Austral de Shakespeare. Y se agradecen un montón. Yo creo que hasta están haciendo una labor cultural importante y lectores que tenían miedo de los clásicos se atreven a llevárselos a casa y a leerlos gracias a portadas tan bonitas.
    Portada fea y libro maravilloso... pues seguramente ediciones antiguas de Cumbres borrascosas, pero es que a mí este libro como si me lo pones envuelto en papel de diario, me lo llevo igual :-))

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  19. ¡Hola! ^^
    Yo he leído libros con portadas horrorosas que me han gustado mucho. Antes era más superficial en ese aspecto, pero ahora no le doy tanta importancia. De las que has puesto se salva la de "Los hombres que no amaban a las mujeres", que tiene un pase, pero el resto no hay por donde cogerlas xD

    Besos!

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  20. Uy tienes razón pero por ejemplo si hubiera visto la portada de Lolita no la compraba y lo mismo me pasara con drácula y ambos libros los he leído. Te mando un beso y te me cuidas mucho

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  21. Si. Respirar por la herida. Cuando lo vi pasó meses en la estantería porque la portada me parecía muy fea. Me dejo llevar mucho por las portadas. No puedo evitarlo.

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  22. A veces he comprado un libro, además de por el título, por su portada. Es verdad que es lo primero que se ve y las editoriales deberían cuidar su diseño, como dicen más arriba. Pero tampoco es oro todo lo que reluce. A veces un buen libro tiene una portada horrenda, y uno malo, tiene una portada maravillosa.
    Por lo general sí me suelo "dejar llevar" por las portadas.
    Un beso.

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  23. Si que me guío mucho por las portadas, aunque no debería. Tanto en un sentido como en el otro. Des de un libro que me enamora la portada y solo por eso me lo llevo, hasta uno que me echa para atrás por lo mismo.
    Un beso ;)

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  24. A mí las cubiertan me llaman mucho la atención, a veces para bien y otras todo lo contrario, me ocucurre también con los títulos.Besicos

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  25. jajaja, lo has hecho!!! De verdad que somos la monda. Aunque no deberíamos, estoy de acuerdo en que nos dejamos arrastrar por lo bonito, atractivo, los colores y las portadas más sosas, las dejamos de lado y perdemos buenas lecturas. Tú eres el ejemplo de que no debemos hacerlo!!! De que no hay que rechazarlo. Ahora te estarás riendo, pero a menudo traes libros con portadas que, a mi personalmente me parecen horrorosas o cuando menos insulsas y al final me los llevo anotados.

    Un besote.

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  26. ¡Ah! Mea culpa... Soy totalmente superficial en esto: la portada es lo primero en lo que me fijo, luego en el autor y por último en el título. Si la sinopsis de la contraportada me convence, entonces me lo llevo. Así de simple soy yo.

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  27. A pesar de todo lo dicho. Confieso que soy un convencido de que una portada llamativa y bien diseñada es una vendedora gratuita del libro

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  28. Hola. Jajaja, es cierto que nos llenamos la boca con decir que no juzgamos un libro por su portada, pero lo cierto es que hay libros que namás viendo la portada no te dan ganas de leerlo. Y yo tengo esa edición de Drácula, es una cosa horrible :(

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  29. Me ha encantado esta entrada jajajaja Eso de despotricar contra las portadas será verdad que es muy divertido, porque a ver si conoces una más fea que esta de mi edición de Vícimas http://unlibrojuntoalfuego.blogspot.com.es/2016/02/victimas-dean-koontz-resena.html

    A mí las portadas bonitas me encantan (como a todos, supongo) y a veces es lo que me hace fijarme en un libro, pero por eso no compro o dejo de comprar un libro... bueno, no es del todo verdad, con las llenas de hombres musculosos tampoco puedo, pero es que ya sé que la historia del interior no me va a gustar XD

    Besos.

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  30. Hola! Yo a veces soy muy superficial, demasiado superficial con las portadas, jajaja. Eso sí, si la sinopsis no me llama, no me lo llevo. Si que me ha pasado alguna vez el que la portada fuese muy fea y el libro me encantase, pero ahora mismo no me acuerdo de ningún título...
    Besos!

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  31. Qué complicado. Es imposible tener la seguridad de con qué te vas a encontrar con solo ver una portada. Y los gustos son algo de cada uno. Una buena portada para mí puede ser una porquería para otro y viceversa, y lo mismo aplica para el contenido. Yo me compro lo de los autores que sé que me gustan, el resto viene por recomendación o regalo.
    Saludos.

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  32. pues yo debo ser extraña...normalmente lo que hago es darle la vuelta al libro y si lo que explica la contraportada me atrae me lo llevo, sino, sea como sea la portada no tiene nada que hacer.Pero me ha gustado mucho la entrada.
    un saludo.

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  33. Hola :) Aunque sigue habiendo casos realmente esperpenticos por el panorama de las cubiertas, creo que se ha mejorado sensiblemente en este aspecto o, nos hemos acostumbrado a cualquier cosa. Particularmente, al igual que tu, si me he decidido a leer un libro no me importa su portada, aunque admito que ayuda a la hora de fijarse en nuevos títulos que desconozco. Creo que es algo que debe cuidarse, pero claramente, no puede estar nunca al gusto de todos, es imposible. Un abrazo^^

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  34. Me meo con el último xDDD

    Soy muy de portadas, lo he dicho en varias reseñas, muchas veces es un acierto seguir a mi vena superficial, otras no. Ahí está el encanto también.
    Igualmente hay muchos libros que no los he catado por lo mismo, me tiran para atrás una barbaridad (los de la trilo-tetrlogía Millenium, por ejemplo, las portadas me parecen un espanto y aún no los he leído).

    Interesante entrada =)

    Besotes

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  35. Pues sí, nos fijamos demasiado en las portadas. Deberían ser todas blancas, como antes...Un libro con una portada muy fea es el de ¿Quién es ella? Estuve a punto de no leerla pero al final se convirtió en una de mis lacturas favoritas

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