Páginas
▼
miércoles, 9 de diciembre de 2015
El puñal. Jorge Fernández Díaz
"Aquel sábado fue un día realmente duro: después de haber acribillado a cinco o seis en la retirada, un francotirador inglés con una mira infrarroja me paró en seco y me abrió un buraco en la barriga. Fue en el combate de Monte Longdon. Y cuando desperté estaba todo remendado en una tienda de campaña: nos habíamos rendido. Al volver me dieron tres medallas y me encerraron en una sala psiquiátrica del Hospital Militar."
Es muy difícil no fijarse en esa mirada que parece taladrar, y que ilustra la cubierta de este libro. Cuando pasas por delante, en cualquier librería, se van los ojos a esa mujer de oscurísima mirada y labios rojos. Y, al final, bajo esa atracción, el libro suele terminar en casa. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, El puñal.
Conocemos a Remil, un excombatiente de Malvinas que trabaja para una agencia secreta. Su último encargo consistirá en vigilar a una abogada española que acabará por obsesionarle. Una mujer que parece llegar con intención de buscar empresas para trabajar con vinos, pero cuyas intenciones distan mucho de quedarse ahí.
Lo primero que llama la atención de El Puñal es el narrador. La historia que nos cuenta el propio Remil, tiene mucho de espontánea cuando en realidad nos relata un mundo oscuro y violento. Una historia dura que habla de política y de amor: de poder. Una relación nada sana y llena de pasión y un mundo plagado de corrupción son los dos pilares en los que se apoya esta historia; pilares que no flaquean y que no conceden tregua alguna al ser humano. al menos no en el Argentina que nos dibuja el autor. Dos protagonistas que no buscan ni van a redimirse, y una ambientación bárbara en la que los argentinismos no suponen un escollo para avanzar son el resto de los ingredientes de esta historia en la que si alguien puede ser corrupto, lo es. Sin treguas ni concesiones.
En un momento en el que las novelas de narcos parecen estar de moda, el autor salta de las calles y esferas medias a aquellas que son realmente altas para mostrar la parte más oscura de aquéllos que ostentan el poder. Un poder podrido que no tiene ningún reparo en mostrar en una historia que, a ratos, nos suena demasiado por haber leído algo aquí y allá en páginas de noticias. Tal vez sea eso o el tono descarnado que utiliza el narrador, lo que hace que la novela destile realismo por los cuatro costados. Y precisamentente por eso, no tardamos mucho en darnos cuenta de que estamos ante una novela genial. A medida que avanzamos entramos en una historia que no da tregua a un lector que avanza por esa trascienda negra negrísima que dibuja Jorge Fernández Díaz. Una oscuridad que no queda redimida por el amor, porque no es ese tipo de amor el que presenta. La atracción entre Remil y Nuria no podía ser de ese tipo, son dos personajes rudos, curtidos cada uno a su modo; él a golpes, ella en esa otra vida un par de escalones más arriba. Si juntas a ambos... la crueldad y los instintos no pueden tardar en aflorar.
Dice el autor, y él es periodista, que un periodista solo puede publicar un 10% de lo que sabe. Y si uno coge este libro conociendo esa afirmación, es precisamente cuando lo negro se torna casi estremecedor, porque esa realidad que intuímos se dibuja, y esos personajes que hemos mirado y encontrado en sus páginas empiezan a dibujar sus caras con otros rostros o nombres.
Una historia francamente buena que ha resultado todo un descubrimiento. Narcopolítica a golpe de letra en una novela que me ha durado apenas un par de tardes. Tened en cuenta este título.
Y vosotros, ¿cuál ha sido vuestra lectura durante el Puente de la Constitución?
Gracias
PD. No olvidéis esta vez leer los agradecimientos, con anécdota sobreactuada incluída.
A mi el tema de los narcos no me va demasiado. La dejo pasar.
ResponderEliminarLa verdad es que llevo tiempo escuchando solo buenas palabras de esta novela, supongo que habrá que darle una oportunidad... Saludos!
ResponderEliminarNo me importaría leerlo. Un besote
ResponderEliminarEste no me lo llevo , pero gracias por tu reseña.
ResponderEliminarUn beso ^^
Esta va derechita a mi biblioteca. Me atrae la reseña. Y el narrador protagonista. Besitos. No he leído nada, he trabajado este puente, incluyendo festivos. Arggg
ResponderEliminarMe echaba para atrás que en la radio dijeran que era más política que negra, por eso te estaba esperando :) Ahora ya estoy convencida.
ResponderEliminarEn el #NoPuente leí, bueno... me quedan 100 páginas que espero leer hoy de Estación Once. Un besazo!
Este no es un libro para mí...
ResponderEliminarUn beso :)
Puf... narcopolítica son dos temas que no me gustan nada así que lo dejo pasar. Yo he estado con Sarah Lark y ahora con el nuevo de Kate Morton.
ResponderEliminarBesotes.
Una historia muy argentina, con la corrupción como la principal protagonista. Me la apunto pero no sé si la leeré.
ResponderEliminarbesos
Pues aunque el tema no nos llame mucho, con la reseña que has escrito nos ha entrado la curiosidad.
ResponderEliminarPues creo que esta vez dejo pasar tu recomendación.
ResponderEliminarEste puente he empezado los Diarios de Thoreau :-)
Besos!
A mi en esta ocasión no me resulta tan atractiva. Los narcotraficantes no son lo mío.
ResponderEliminarBesos
Pues no lo descarto, aunque con el pedazo de lista que pendientes que tengo no sé cuándo lo leería, la verdad. Jajajaja. Besotes!!!
ResponderEliminarYa te he dicho varias veces... que me vas a terminar cayendo mal.
ResponderEliminarMe lo anoté cuando vi esa portada... y tu reseña confirma que me gustará.
Besos.
Ya me había fijado en esta novela, y sí que voy a tener en cuenta este título. Besos.
ResponderEliminarPues gracias por darnos a conocer esta novela, solo con el título ya te deja en una intriga.
ResponderEliminarTe deseo unas Felices Fiestas Navideñas.
Vuelvo después de todas las fiestas.
Un gran abrazo.
Sor. Cecilia
La portada impresiona, imagino esa mirada en la vidriera, siguiéndote... Tiene buena pinta, no lo conocía y de hecho que me gustaría leerlo. ¡Gracias por la reseña!
ResponderEliminarBesos.
Pues no me hubiera fijado en este libro y ahora voy a tener que apuntarlo. Este finde he devorado Mortal y rosa de Umbral.
ResponderEliminarBesotes!!!
No es mi tipo de lecturas pero no pinta mal.
ResponderEliminarQue ganas de leer esta novela, cada día me apetece más!!
ResponderEliminarPues a pesar de que a priori no es el tipo de historia que me suele atraer, esta tiene algo que ha conseguido llamar mi atención. Me la apunto!
ResponderEliminarYo en el puente de la constitución no he leído apenas nada la verdad. Descanso lector :)
Besos!
ciertamente esto de los narcos está de moda aunque ya lleva décadas en paises de latinoamérica....
ResponderEliminartodo vicio parece que sobrevive y fructifica igual que las cucarachas
:(
Pues si no llega a ser porque dices que te ha gustado y que se desmarca la verdad es que ni me habría fijado, no me atraía nada, ahora ya sí. El tema es interesante desde luego, publicar el 10% de lo que saben y el juego que escinde de ahí bajo la figura periodística además que sí, que parece que las novelas de narcos van cogiendo terreno, no sé, me lo apunto de momento pero más que nada porque tú me has convencido.
ResponderEliminarEn el puente, Clara Uson ;) bastante bien aunque con fallitos :)
Un beso :)
Hey, yo ahora estoy leyendo sueños de piedra, aunque me he leído la reseña entera sigue sin llamarme, gracias y besos :3
ResponderEliminarHe tenido un puente un tanto ajetreado con una nieta enferma en casa así que ni lecturas ni nada pues la verdad que la preocupación me lo ha impedido.Besicos
ResponderEliminar¡Hola!
ResponderEliminarDefinitivamente,el libro me llama. A ver si encuentro un hueco para leerlo.
Muy buena reseña.
¡Nos leemos! :-)
No lo conocía pero me has convencido con la reseña
ResponderEliminarapuntado queda
un beesito
Hola! Tengo curiosidad por este libro, así que me lo llevo anotado.
ResponderEliminarYo estoy días estoy con Conflicto de intereses, 365 días con la chica de Los Planetas y con la relectura de Persiguiendo a Silvia.
Besos!
Muy buena reseña, pero el tema no me llama nada. Lo dejo pasar.
ResponderEliminarEste libro no es para mi, asi que lo dejo pasar. Durante el puente he leido Ruina y ascenso, La maldicion del ganador y Hojas de dedalera que es mi actual lectura.
ResponderEliminarSaludos
Una propuesta muy muy interesante =)
ResponderEliminarMe lo apunto.
Besotes
Uy se ve interesante, capaz me animo . Te mando un beso
ResponderEliminarAnoto este título.
ResponderEliminarNo he podido leer en este puente. He regresado a Madrid después del fallecimiento de mi madre. Después de casi año y medio sin venir, tengo muchas cosas que hacer en casa.
Un beso.
Política, poder y corrupción, desde luego la cosa pinta más a realidad que a ficción, así que es más que lógica esa impresión que te ha dejado al final. Me has dejado con curiosidad con lo de la anécdota sobreactuada, por cierto.
ResponderEliminarBesines!!
Política, amor, poder: tres ingredientes de lo más atractivos. Sin duda esa portada atrapa y tu reseña también. Me lo llevo. 1beso!
ResponderEliminarTengo poco autor argentino en mi haber. La verdad es que no me atrae ninguno, salvo Dolina, y hasta ahí. Sería cuestión de darle la oportunidad a alguno. Esta novela no pinta mal.
ResponderEliminarSaludos.
No me llama mucho esta vez Silvia. Besos.
ResponderEliminarNo voy a negar que me atrae esa portada, pero tampoco te voy a negar que me asustan esos argentinismos que para ti no son un escollo, pero a mi me han arruinado varias lecturas y varios autores, ahora me quedó con ese tremendo dilema, porque me atrae mucho, pero la temo a partes iguales
ResponderEliminarMe llama el tema, me intriga la portada. Menos mal que ya lo tenía apuntado para futuras lecturas.
ResponderEliminarbesos
Lo voy a dejar pasar. Aunque como me tope con él en la biblioteca me lo traigo para casa.
ResponderEliminarbesos
habré leído, como mucho 1 ó 2 novelas de narcos en mi vida y la verdad es que la experiencia estuvo muy bien! así que no me importaría probar con esta.
ResponderEliminarbesos.