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viernes, 22 de junio de 2012

Lo mejor que le puede pasar a un cruasán. Pablo Tusset



     "Lo mejor que le puede pasar a un cruasán es que lo unten con mantequilla; eso pensé mientras rellenaba uno abierto por la mitad con margarina vegetal de oferta, me acuerdo. Y me acuerdo también de que estaba a punto de hincarle el diente cuando sonó el teléfono.
     Lo hice, a sabiendas de que tendría que contestar con la boca llena:
     ...."

     Aprovechando que la editorial Destino saca una edición conmemorativa con una portada que me parece preciosa, y aprovechando también que en este momento hay pocas cosas que nos hagan reír (sobre todo si vemos las noticias), hoy traigo un libro divertidísimo que descubrí por casualidad hace un tiempo. Hoy traigo a mi estantería virtual el curioso título que poco a poco se nos fue haciendo familiar a todos, Lo mejor que le puede pasar a un cruasán.

     Conocemos a Pablo Baloo Miralles, un treintañero portador de todas las virtudes. Es holgazán, misógino, filósofo a ratos en la red, asiduo visitante de prostíbulos y con un sentido del humor irreverente. Su hermano, el triunfador, desaparece y se embarcará en una historia de intriga. Lo que empezó siendo una búsqueda sencilla de una posible fuga amorosa acabará conduciéndonos por las calles de Barcelona en una divertida historia.

     Pablo Tussets es el pseudónimo de David Homedes Carneo, un autor que también me era totalmente desconocido. Él mismo cuenta que tardó más de dos años en escribir el libro y recibió muchas negativas antes de toparse con una editorial que se arriesgara con una historia a todas luces diferente. La novela resultó un éxito de ventas, se llevo el Premio Tigre Juan a autores noveles y ha sido traducida a 17 idiomas.

     Estamos ante un libro cuya característica principal es la cercanía del lenguaje utilizado por el autor, lo que en un primer momento nos resulta chocante por los términos mundanos, casi vulgares, se nos termina antojando normal. La descripción del personaje principal es el mejor ejemplo de ello; un hombre con todos los defectos posibles incluyendo una lengua mordaz y certera puntería en sus comentarios, que va ganando el afecto del lector que, lejos de buscar sentirse identificado con el protagonista, lo adopta consintiendo sus salidas de tono y se sorprende asintiendo ante alguna de sus afirmaciones. Está ambientado en una Barcelona urbana, actual, casi una jungla por la que nos podemos ver caminando pese que no abundan las descripciones.

     Es una novela refrescante e ingeniosa que me sacó la sonrisa desde la primera página. No es Mendoza como muchos se empeñan, y tampoco creo que esa sea la intención del autor al escribir la historia. Es, sin más pretensiones, un libro muy entretenido que sorprende a ratos con una carcajada fácil y que te gana en las primeras páginas. La visión del mundo a través de Miralles no tiene desperdicio, os lo aseguro.

     Y ahora viene la parte más complicada. Pese a que el libro te gana en las primeras páginas y su lectura se hace ágil flojea en el final. Y, como todos los libros cuyo final no es el esperado, llega la controversia que pasa desde la crítica más feroz a un final convertido en despropósito hasta los elogios más ardientes alabando precisamente eso. Si me preguntan a mí no es el mejor de los finales, tal vez cogido un poco por los pelos en algunos puntos, pero se le perdona. Porque lo que se disfruta de este libro es el conjunto, el ingenio, y no la trama que no deja de ser una excusa para contar una historia.

     Ahora que ha entrado el verano hay veces que solo buscamos libros divertidos, que nos entretengan sin complicarnos mucho y , si nos sacan una sonrisa, pues mejor que mejor. Además... todos conocemos a alguien que nos recuerda vagamente al "Torrente" de turno, aunque no sea policía ni del Atlético de Madrid ¿verdad?

     Gracias