miércoles, 7 de enero de 2026

Realidades a medida. Brandon Sanderson

 


     "Anthony Davis, una de las dos únicas personas reales en una ciudad de veinte millones de habitantes, atrapó el burrito que su compañero le había lanzado. 
      —¿Qué punta es la que lleva mostaza? —preguntó. 
      —¿Cómo que mostaza? —dijo Chaz—. ¿Quién le echa mostaza a un burrito? 
      —Tú. ¿En qué punta? 
      Chaz sonrió, mostrando unos dientes blancos perfectos. Eran falsos".
Instantánea

     Hablar de Brandon Sanderson es hablar de un gigante de la literatura. Conocido principalmente por ser el creador del Cosmere, es uno de esos escritores con los que uno muchas veces no sabe cómo empezar. Hoy elijo relatos, ya seguiré trayendo más cosas, así que coloco en mi estantería virtual, Realidades a medida.

     Siempre digo que reseñar un libro de relatos es infinitamente más difícil que hablar de una novela, ya que hay que tener cuidado no desvelar demasiado, pero al mismo tiempo dar una idea no solo general, sino también un poco centrada de lo que un lector va a encontrarse en el libro. En este caso nos encontramos una decena de relatos de fantasía y ciencia ficción que, tal y como nos indica la cubierta del libro, incluye Momento cero. Esta incluye un posfacio en el que el propio Sanderson habla de la novela y de por qué aparece destacada en la cubierta del libro ya que, como él mismo explica, se trata de una novela corta que quiso añadir como broche a un recopilatorio en el que la extensión y temática de los relatos es variable. No solo eso sino que además da pinceladas de su nacimiento, ya que dice que el hecho de tener un personaje capaz de avanzar en el tiempo apenas unos días junto con otro que retrocediera en el tiempo a la vez y enfrentar a ambos a ese momento cero en el que tienen que intervenir, le resultó demasiado atractivo como para dejarlo pasar. Y creedme si os digo que lo comprendo perfectamente, tanto eso como la cantidad de notas que dice haber necesitado para configurar esta historia que, a mi, me ha parecido absolutamente fascinante y que contiene algunos elementos más que omitiré por eso de dejar la sorpresa durante la lectura. Y si tanto me ha gustado, ¿por qué abro la reseña en cambio con un fragmento de Instantánea? Bien, podría decir que ambos títulos tienen aspectos comunes (ejem, detectives...), pero eso también lo voy a dejar para quienes ya se hayan sumergido en la lectura.
     
     El volumen, que yo empujaría más hacia la ciencia ficción que hacia la fantasía, recorre distintos momentos de la literatura del autor, y en él podemos encontrarnos acción, sorpresas, dragones y, por supuesto, una dosis de su sentido del humor que, en uno de los relatos en particular, carga especialmente. Por supuesto y pese a que haya dicho que son de distinta extensión, no tenemos que olvidar que se trata de Sanderson, así que nadie se va a extrañar si los relatos tienen su propia división capitular, porque ya sabemos que lo de explicar las cosas es uno de sus mejores vicios y de nuestros mayores deleites, al darnos siempre las herramientas para comprender cada uno de sus mundos o dinámicas. 
     Pero retomo, ya que hice un poco de trampa al empezar la reseña y centrarla en la novela corta con la que finaliza el recopilatorio. Argumentos a un lado, extensiones y capitulaciones explicadas, me ha gustado particularmente el tema de los posfacios. Y es que Sanderson ha incluído uno por cada uno de sus diez títulos, y en ellos sitúa al lector dándole pinceladas de eso que tanto nos gusta y que es la mente del autor en el momento de la concepción de la historia o tal vez en el de su construcción y el por qué sí o por qué no incluir alguna de sus partes. Una delicia en este caso no solo para sus fans, también para cualquier aficionado a la literatura del género, o a la escritura en general, que permite el acceso a una parcela generalmente privada de la creación literaria y que en este caso nos invita a sentirnos parte de ello sin importar el tiempo que hace que fue escrito. En cuanto a los relatos en sí he encontrado mucho y bueno durante la lectura: frente a lo que os contaba de los viajes en el tiempo en la misma dirección pero distintos sentidos, hay también tecnologías que permiten recrear días en los que suceden cosas específicas (algo así como Minority Report pero sin ser Minority Report), otras las podríamos relacionar con algún título ya publicado del autor (pero tranquilos, esta lectura es como una cita rápida, no pide haber leído antes ningún título y tampoco compromete a nada), hay mundos creados y zonas virtuales y, en definitiva, un cuarto de siglo de un Sanderson que escribe como siempre pero se adentra en zonas diferentes a las habituales (vuelvo a mencionar aquí el tema detectivesco).
  
      Realidades a medida me ha parecido un gran título, tanto para los aficionados a Sanderson como a aquellos que pueden sentirse intimidados por el Cosmere y no saben por dónde empezar. Muy disfrutable y con una parte comentada que pone un broche perfecto al recopilatorio.

     Decidme, ¿os han regalado libros estas Navidades?

     Gracias.

lunes, 5 de enero de 2026

Soñadores. Gilbert Adair

 


“La Cinémathèque Française está situada en el 16éme arrondissement, entre la explanada del Trocadéro y la avenida Albert-de-Mun. La monumentalidad mussoliniana del Palais de Chaillot en el que está alojada impresiona tanto al cinéfilo que la visita por vez primera que le llena de alegría vivir en un país donde se concede tal honor a la que, en otros sitios, tiende a ser la menos respetada de las artes…”

     Gilbert Adair escribió Los Santos Inocentes en 1988. En ella, narraba la historia de tres jóvenes cinéfilos en París durante mayo del 68, inspirándose para ello en la obra de Cocteau titulada Les Enfants Terribles. La novela fue adaptada al cine como Los Soñadores y así, tras este largo camino, nació la reescritura de la novela que hoy traigo a mi estantería digital.

     Conocemos a Matthew, Theo e Isabelle. El primero es un estudiante estadounidense cursando en París y los dos últimos son gemelos hijos de un poeta. Todos ellos se conocen por su afición al cine, al que acuden de forma semanal, y además Matthew está enamorado de los gemelos. Sucede entonces que el cine cierra y Matthew decide llamar a los gemelos. No solo eso, además, los gemelos se quedan solos en París sin supervisión y los tres jóvenes comienzan a encontrarse y deciden llevar el juego del cine a otro nivel.

     Esta es una de esas novelas de personajes, en la que ellos mismos son además la sociedad que representan y donde cada una de sus aristas es importante que sea reconocida. Matthew, de 18 años, es un joven estadounidense de costumbres conservadoras y con un padre castrante que no acepta sus gustos sexuales. Frente a él, los gemelos están rozando la mayoría de edad y tienen unos padres que los ignoran ya sea por mirarse solo su creador ombligo o por, directamente, apenas existir. Como en una representación del momento en el que se desarrolla la historia, los tres se dejan llevar por sueños que llegan a ser pesadillas, olvidando que existe el mundo exterior a las cuatro paredes que confinan sus juegos y lo que empieza siendo divertido y casi vivir un sueño se va tornando en una pesadilla de seres alienados que pierden el contacto con la realidad hasta que esta les golpea rompiendo su endeble barrera de cristal (una ventana). Con un profundo contenido sexual, la novela desarrolla los gustos de Matthew dirigiéndolo hacia el enamoramiento de dos personas a las que ve como un todo, como una zona gris del deseo que puede romperse si esa unión lo hace. 

      Sorprende la prosa del autor, cuidada e incluso delicada, en los momentos más perturbadores tanto como en los más sencillos, dejando que el lector sea transportado por las palabras y confundiéndolo en cuanto a las sensaciones percibidas por lo que nos está narrando. La atmósfera de la novela se pervierte hasta convertirse en un lugar oscuro que hace al lector temerse el peor de los finales, mientras transita a velocidad vertiginosa a lo que no deja de ser una oda al cine y sus pasiones.

    Soñadores es una novela perturbadora cuyo descubrimiento me ha hecho pensar en buscar la película, algo que haré durante estos primeros días del año.

     Y vosotros, ¿con qué libro habéis comenzado el año?

     Gracias.

lunes, 22 de diciembre de 2025

Trilogía Caraval. Stephanie Garber

     "¡Bienvenidos a Caraval!"

      Se abre el periodo navideño y con él la búsqueda del regalo perfecto. Ahora que están de moda los romantasy y los dragones, elfos (faes ahora pero si no son lo mismo, se le parecen mucho) y demás, uno puede encontrarse en la situación de no tener muy claro si lo que está regalando incluye o no una sesión sexual des estas que se han puesto de moda y son un cruce entre los gemelos que reforman casas y una clase suave de calistenia. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, Caraval.

     Conocemos a Scarlett y a Tella, dos hermanas que viven bajo el yugo de un padre autoritario que dispone de sus vidas como si fueran de su propiedad y que las ha criado él solo tras la ausencia de una madre a la que la hermana pequeña ni siquiera recuerda.  Como buenas hermanas de cuento, porque esto es un cuento de hadas, son de carácteres opuestos: Scarlett es más tranquila, ahora incluso va a casarse con un hombre la que no conoce pero con el que se cartea y del que se ha enamorado ya; mientras que Tella es rebelde y su mayor objetivo parece ser salir de allí. Ambas concen Caraval, el mayor espectáculo mágico que existe, y de hecho una de las hermanas ha escrito cartas durante 7 años para ir, pero no será hasta este último año, cuando avisa de que es su último intento porque va a casarse, que reciba respuesta e invitación para acudir si consigue salir de la isla en la que viven. Y así, gracias a Tella, ambas hermanas huyen y se enfrentan al espectáculo más maravilloso y al concurso más peculiar de sus vidas, cuyo premio para un único ganador es un deseo cumplido.
 


     Así empieza una novela que da pie a una trilogía y media, hay otro tomo que no es exactamente la trilogía pero vale, en la que uno puede parar de leer cuando quiera, pero que apetece terminar. Concebida como un cuento de hadas que ha conocido a Tim Burton pero la ha coloreado Lacombe, Caraval ofrece magia, aventura y humor sin olvidar tampoco el componente romántico o sentimental que lleva a sus lectores a seguir las aventuras de Scarlett para poder encontrar a Tella, porque sí, Tella de repente... bueno, no doy detalles. El caso es que estaríamos en un punto en el que el amor rivaliza con la historia que hay entre estas hermanas que no son malas, pero tampoco buenas del todo y que tienen una relación tirando a regular sin que ello haga que deje de ser ¿enternecedora? o algo así. A fin de cuentas quién entiende las relaciones entre hermanos salvo ellos mismos.

      La estética y ambientación es lo más destacable, ya que la autora consigue que creamos estar en el país de las Maravillas de Alicia, en un parque te atracciones tematizado en el medievo o quizás en una carpa propia de Big Fish. No necesita ser original, solo ser diferente y exagerado para que funcione. Y en esta ocasión lo hace incluso en la caracterización de los personajes secundarios que se van retorciendo para sorprender al lector y que no quiera quedarse en la lectura del primer tomo. Además, tengo que añadir que estamos ante una lectura de zona segura. Señores, aquí no se empotra a nadie, el amor se siente, se pasea, hay besos y romance... pero nada de calzón quitado, lo que hace que sea una muy buena opción para quien tenga que buscar un regalo del género para un lector no tan adulto o, simplemente, para quien le apetezca moverse en este espectro romántico más clásico.

     Si no he hablado de las dos entregas posteriores es solo por un motivo: no quiero hacer ningún spoiler del primero. Solo diré que hay hermanas, príncipes, magia, padres, prometidos sorprendentes y marineros que también lo son. Hay criaturas de todo tipo y no todos son los que parecen, de hecho casi ninguno es lo que parece. Y además, la clave de toda la trilogía la encuentra uno en las primeras páginas. No solo eso, uno la lee, la repite y jamás la olvida. Solo que no sabe que es la clave hasta que no se lo explican. Un poco como cuando buscas las gafas y acabas descubriendo que las llevas puestas sobre la cabeza... Y no, decir esto no hará que vayáis a daros cuenta. Esa es la magia de Caraval. Realmente estás allí.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias.

lunes, 15 de diciembre de 2025

Horrorstör. Grady Hendrix

 


     (El fragmento está en la imagen que cierra la reseña).

     Si entras en mi casa, verás que sobre la mesa de la sala tengo siempre el catálogo de Ikea. Solo que, si te fijas un poco más, podrás ver que en realidad ni es un catálogo, ni es de Ikea. Se trata de la novela que traigo a mi estantería virtual, hoy traigo Horrorstör.

     Conocemos Orsk, una tienda que es un clon de Ikea (pero no Ikea, recordemos). Sus tiendas están repartidas por Estados Unidos y son grandes locales, o naves, exactamente iguales, en las que de distribuyen los muebles de forma similar y cómoda para que los compradores se pierdan en sus cuidadosamente diseñados laberintos y paguen por salir, con un cargo en forma de mesa o estantería, por poner un ejemplo. De todas esas tiendas, nos vamos a fijar en la que más vende pese a llevar abierta menos de un año, y es la de Cuyahoga, Ohio, pero no lo haremos pensando en números, no. Nos vamos a fijar en ella, porque está embrujada.

     Y, de verdad, no os hacéis una idea el problema que puede ser trabajar en una tienda embrujada, porque allí los inventarios cambian solos, algunas cosas también, las cámaras se desconectan por la noche y, el pobre empleado al que le toca ir de mañana, ya sabe que se va a encontrar con un montón de material con daños. Y Basil dice que son vándalos, que se cuelan por la noche. Basil es, por cierto, el gerente o encargado de la tienda. Y ahora solo está preocupado por la evaluación de la misma, así que ha pensado que lo mejor será pasar la noche en el local junto a dos empleados: Ruth, la cajera feliz, y Amy, que está en ese trabajo de paso y así la importa a que solo la impulsa a doblar turno el dinero. Lo que Basil no sabe es que otros dos empleados han decidido quedarse también Matt y Trinity. Para que nos entendamos Matt quiere acostarse con Trinity y ella grabar fantasmas, así que Matt va con la cámara para ver si así... ya me entendéis. Y a partir de aquí, como buena novela de terror, solo me resta deciros que algo hubo, y no fue un cementerio, construido donde ahora se encuentra la tienda. Un clásico revestido de imagen moderna de forma literal, como podéis ver.

     Tengo que decir que lo único en lo que Basil tiene razón es en que había alguien en la tienda por la noche, aunque no fuera su culpa lo que estaba sucediendo. Y es que al César lo que es del César. Y ya no cuento más. Al menos de forma directa. Lo que si puedo decir es que Hendrix hace una comparativa de lo que supone un trabajo que no gusta o llena en el que hay que hacer lo que a uno le ordenan mientras solo puede pensar en la hora en la que al fin se sienta libre de alejarse de allí todo lo posible. De hecho, poco a poco las imágenes se fusionan y los muebles se convierten en algo mucho más terrorífico (algo que me ha hecho reír ya que montar algunos muebles puede ser una experiencia bastante cercana al horror) y la novela se va tornando en una experiencia desagradable con ratas incluidas (sí, Hendrix, he nombrado las ratas): La novela comienza en un tono ligero, o tal vez sea la novedad del entorno y la premisa y forma de la historia, que poco a poco se va volviendo más seria y oscura acercándose al horror clásico de una forma un tanto peculiar, como viene siendo costumbre en el autor. Al final nunca sabes si a la vuelta de la esquina de un pasillo vas a encontrarte con un fantasma o con una carcajada, pero la novela incluye un par de sustos efectistas y una atmósfera opresiva que la hacen salir muy bien parada en el género.

     Horrorstör es una invención, una sátira salvaje que vira al terror para señalar en lo que se convierte la vida de adulto. Y, sobre todo, es diversión pura y dura. Solo hay que leer las descripciones de los muebles que aparecen en este falso catálogo y, una vez que nos haya parecido ridículo, compararlas con las de la tienda real. ¡Sorpresa!

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias.


     Hoy tengo que mencionar la magnífica edición de Editorial Hidra.

lunes, 1 de diciembre de 2025

Los pájaros. Tarjei Vesaas


      "Mattis se asomó para ver si aquella tarde el cielo estaba limpio y despejado, y en efecto, lo estaba. Entonces le dijo a Hege, a su hermana, para animarla:

     -Eres como un rayo -le dijo".

     Conocía el nombre del autor pero no su obra, y tenía ganas de acercarme a ella. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, Los pájaros.

     Conocemos a Mattis, de 40 años. No termina de entender por qué lo llaman el Simplón. Su hermana lo llama así y también los vecinos. Y su hermana, Hege, que es quien siempre ha estado con él y lo ha cuidado, no parece feliz. Y ahora, por lo que él puede entender, las cosas van a cambiar.

     Pocas veces hice una sinopsis tan poco explicativa, pero es que en este caso cualquier cosa que diga va unida a los sentimientos que me ha generado, y prefería ponerlo por separado.  Los pájaros es una novela tremendamente triste y hermosa y Mattis, es a todas luces inolvidable. Él tiene problemas para comunicarse y eso lleva a todos a pensar que tiene algún tipo de discapacidad mental. Las pocas veces que se relaciona de forma directa con alguien se acaba sintiendo, con razón, insultado, por lo que vive mejor aislado, sin hablar. Y esto, a su vez, cimenta las opiniones del resto. Lo que sucede es que a Mattis realmente le gustaría que lo escucharan y contarle a alguien todo lo que piensa, pero nadie parece tener el tiempo ni la disposición necesarios para hacerlo. Por eso cualquier tipo de interacción es importante. Un pájaro que vuela es un cambio, un roce casual, una conversación a medias en la que confunde su nombre. Busca trabajos que salen mal, el prometido de su hermana (algo sí iba a cambiar) intenta enseñarlo a ser leñador, pero tampoco funciona. Nada parece funcionar para él. Y así sucede que Matti se queda aislado en un mundo sin mujeres, sin hombres y sin empleo en el que nadie tiene tiempo para pararse.

     Y ahora viene la segunda parte de la lectura, que no del libro. La grandeza de esta novela está en el punto de vista. El autor nos ha presentado a una persona con una clara discapacidad pero también con un don, el de la observación. Y por eso solo estamos abiertos al punto de vista de Matti en esta suerte de cuento, porque más allá de vivir sus frustraciones, también somos testigos de su maravilla. Observa el mundo con unos ojos que ya hemos perdido corriendo de un lado a otro, y lo que ve le maravilla, como por ejemplo los pájaros. Matti es testigo de la perfección de un mundo en el que a veces olvidamos que transitamos, solo que no hay nadie para escucharle todo lo que ve. Mattis se abre en el bosque, y deja que todas esas conexiones que se enmarañan en el mundo de las personas, se extienden para dejarlo relacionarse con su entorno. Y, donde nadie lo había escuchado, Vesaas le prestó su pluma, y Nórdica nos convirtió en sus "oyentes". 
 
      Vesaas era un hombre de pocas palabras, al menos en las entrevistas. Renunció a su herencia, una granja en un entorno que recuerda al de Matti, para ser escritor, y también a la residencia honoraria de artistas de su país. Y no fue a lo único. "No está en mi naturaleza", decía. Escribió un libro por año a lo largo de más de cuarenta, ya fueran poesía, cuentos o novelas, y se convirtió en un grande de las letras de su país, candidato al Nobel. 

     Los pájaros es una novela magnífica que trata sobre un hombre que anhela la interacción social pero tiene a su disposición la natural. No he hablado de los pájaros, pero solo es por un motivo que, si os acercáis a esta novela, comprenderéis justo al finalizarla.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias.

lunes, 17 de noviembre de 2025

Alchemised. SenLinYu

 


     Si estáis pensando que me meto en jardines complicados, tenéis toda la razón. Hoy traigo a mi estantería virtual Alchemised.

      Conocemos Manacled. Y en esta ocasión Manacled es una obra de la misma autora que nació antes que Alchemised. Se trata de un fanfic de Harry Potter que usa como motor de inicio El cuento de la criada y en el que se eliminan referencias directas para evitar problemas. Y, si no lo conocíais, pues os lo presento: Manacled-lectores, lectores-Manacled. Bien, pues tuvo tanto éxito que la autora ha dado un salto a la publicación tradicional con esta novela que está inspirada en ese fanfic, que es por definición una obra inspirada en otra ya existente... bueno, me entendéis. Solo que si uno elimina las referencias a la relación Draco y Hermione (Dramione para los amigos), nos hemos limpiado el concepto de fanfic del tirón. Y esto lo comento así de entrada porque las expectativas son muy malas y Alchemised es una novela para ser leída de forma independiente a todo. Bien, vamos a la harina.

     Conocemos a Helena, supuesta alquimista de renombre que ahora está prisionera y con problemas de memoria que luchó y perdió con la Resistencia, aunque ella al menos sigue viva. El mundo en el que vive está dominado por un nuevo régimen, familias poderosas y nigromante y ella está a punto de ser enviada ante un alto nigromante para ver si tiene algo útil en su cabeza, algo como un nuevo plan de la Resistencia. Y para este momento ya hemos conocido a Kane, de pasado tormentoso y presente aún más tormentoso con una fama terrorífica construída durante la guerra pero al que Helena mira... de aquella manera. bien, a partir de aquí hay que explorar el pasado, conocer la verdadera fuerza de Helena y revivir los horrores de una guerra que la joven parece haber olvidado. 

     Lo primero es deciros que no hace falta haber leído Manacled, ni siquiera Harry Potter, para disfrutar de esta novela. Una historia que ha escapado en su clasificación de la etiqueta Young Adult por motivos que me son desconocidos pero puedo adivinar. En primer lugar la crueldad general de la historia. Es cierto que hay muchas escenas que no son vividas como tales sino relatadas por algún personaje, pero aún así percibimos claramente la crueldad de la narración. La ambientación, algo espectacular en esta novela de corte gótico por su oscurantismo y lluvia persistente y la forma en que la autora lo encara para relatarlo. El amor no vertebra la novela y el sexo se funde a negro dejando claro que si eso es lo que buscas, aquí no es. Alchemised es otra cosa. La novela desarrolla un mundo complejo en el que la magia tiene un componente capital y los alquimistas son capaces de manejar muchas más cosas de las que estamos acostumbrados. Buscan, por supuesto, la inmortalidad y para ello transitan en un mundo en el que la magia tiene mucho que decir, particularmente la nigromancia y su opuesta, cuyo nombre dejo que descubráis en la lectura. Tiene también un componente social, que también cabe en la fantasía, reivindicando el lugar de las mujeres en la historia, elemento este cada vez más habitual en los libros del género. Se desarrolla en un ambiente cruel al que deja un breve espacio para la ternura y, si bien destaca en la construcción del mundo, no lo hace en la de personajes que se sienten, particularmente algunos de los secundarios, como trazados a vuela pluma para cubrir un hueco.

      Entonces la pregunta es, ¿me leo este monstuo de más de mil páginas? Mi respuesta es sí, sabiendo lo que sí, me hubiera vuelto a enfrascar en su lectura

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?


miércoles, 12 de noviembre de 2025

El balanceo del Alacrán. Eduardo Fernán López

 


     "Una descarga le recorrió la espalda cuando golpeó por tercera vez el portón de madera. Sin apenas tiempo para interpretar aquella sensación, escuchó una voz ronca al otro lado de la puerta. 
      El septuagenario abrió despacio, tan extrañado como molesto por la intempestiva visita, y el viento racheado y frío del exterior se coló en la vivienda. El anciano en un primer momento ignoró al recién llegado, entretenido en observar como la lluvia lo mojaba todo a su alrededor. La actitud distraída duró apenas los segundos necesarios para que el tipo que acababa de llamar a su puerta pudiera verle la cara con claridad. Una sonrisa de aprobación se le dibujó en la boca".

     Hay que probar. Y por eso me hago de vez en cuando con primeras novelas, ya sean o no de autoeditados. Hoy traigo a mi estantería virtual, El balanceo del Alacrán.

     Conocemos la muerte de Raúl Barros, empresario armador ya anciano. Un nombre más que conocido en Vigo, no ya por el trabajo que da, que también, sino además por el hundimiento de uno de sus barcos, el Alacrán, en circunstancias que aún están siendo investigadas. Los inspectores Tristán Negreira y Virginia Armada serán los encargados de investigar este asesinato que, al igual que sucede con los barcos, esconde mucho debajo de la superficie.

     Fernán López nos deja en esta novela una historia entretenida de esas de asesinato en la primera página, cuya historia se ramifica en una causa presente, la típica lucha de poder, y una pasada, el hundimiento de un barco en circunstancias cuanto menos cuestionables. Esta parte, la del hundimiento y el lugar marcado por la mar, me ha recordado no solo al ambiente en el que he crecido, también a muchas noticias leídas, por desgracia, con demasiada frecuencia. Me ha gustado además que el autor no necesita a inspectores/as que sean cojos, tuertos o con tres orejas para despertar el interés del lector en sus personalidades (gracias y a ver si pasa la moda, que uno empieza a tener ganas de saber cómo sería una eventual foto policial de cualquier cuerpo y comunidad autónoma). No solo eso, sino que realiza una buena presentación de los personajes para esta novela que nace, posiblemente, con vocación de saga, como casi todas hoy en día. El autor no escatima en recursos, y la novela incluye mafia, policías de dudosa reputación, un comisario cabezota y abogados un poco "de aquella manera". Todo listo para hacer pasar unas horas entretenidas a los lectores con una trama que, por una vez, se aleja de los lugares comunes para explorar una zona nueva. Tengo que decir que en este punto me ha parecido particularmente interesante el personaje de Casto Pazos, tanto por su profundidad como por la complejidad de sentimientos que presenta él y su entorno, de forma que enriquecen la narración.

     El balanceo del Alacrán es una novela entretenida pero también para leer con calma y poder disfrutar de las distintas aristas que el autor ha presentado. Tiene, por supuesto, una sorpresa final como corresponde al género y, para quienes tengan curiosidad, un cierto aire a Gellida en sus primeros libros.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias.