miércoles, 10 de junio de 2026

Metro 2033. Dmitri Glukhovsky

 


     "-Quién anda ahí? 
     ¡Ve a verlo, Artyom! Artyom se levantó de mala gana del lugar que ocupaba junto a la hoguera, y con el fusil de asalto en ristre se adentró en la oscuridad. Se detuvo en el margen de la zona iluminada, quitó ruidosamente el seguro del arma y gritó con voz ronca:
     —¡Alto ahí! ¡Contraseña!"

     Hace no mucho me regalaron una novela explicándome que era un título de culto. ¡Por Dios, si incluso hay videojuego!, me dijeron. Y yo sin ver por dónde me pegaba el aire. Así que hoy traigo a mi estantería virtual, Metro 2033.

     Empecemos diciendo que esta novela se escribió en 2002, ya que debido al género me gusta contextualizar siempre el momento de su salida.
 
     El gran resumen sería decir que hubo una gran guerra, holocausto nuclear incluído, todo quedó hecho mierda y los supervivientes de, por ejemplo Moscú, se tuvieron que refugiar bajo tierra. Más concretamente, en las líneas de metro, donde han formado su propia sociedad en un mundo en el que las ciudades fueron un día estaciones. En esta organización han surgido, como no, facciones cuyos nombres dejan bastante claras sus tendencias normalmente y algunas son conocidas por su poder, como Polis o Hansa. Y ahora sí: conocemos a Artyom, recogido por un oficial militar que lo trató como a un hijo, cuando tiene 24 años. Vive en VDNKh, un lugar idílico dentro de lo que es este mundo postapocalíptico, que está siendo atacada por los seres Oscuros. El caso es que, pese a todo, no es un mal lugar, pero estos seres entran por una zona determinada (de la que Artyom tiene algo que decir) y nuestro protagonista tiene que viajar a Polis para dar un mensaje sobre la amenaza. Y de este modo comienza su viaje, casi iniciático, para dar una información vital que acabe con la amenaza. Si llega, lo que sucede en el camino, y las consecuencias de sus actos, forman el grueso de una historia que, si queréis descubrir en profundidad, tendréis que leer.

     Supongo que tengo que empezar con una advertencia; no os dejéis asustar por el comienzo y la cantidad de nombres. en su mayoría son solo eso, nombres que están ahí para situar al lector, pero que no necesita memorizar ni nada parecido. La segunda advertencia es para los claustrofóbicos: el autor logra que te sientas asfixiado en el interior de esos túneles. Estás leyendo tranquilamente en tu casa y, de repente, sudas como si te faltase el aire. Y entonces en la novela se desarrolla una historia en la superficie  y todo es aún peor, ya que el autor maneja perfectamente la ambientación tanto física como psicológica, llegan a rozar el terror en un par de momentos.
     En la novela vamos a seguir el viaje de Artyom y sus compañeros y el autor, gracias a capítulos cortos y acciones precisas, logra construir una novela entretenida que, sin ser particularmente original, es un placer a la lectura. Artyom mata, es condenado a muerte, salvado, camina, tiene sueños o visiones o lo que sea, sube a la superficie, se ve en mitad de luchas políticas, tiene contacto con mutantes, con distintas criaturas, fuerzas físicas y no tan físicas, se hace preguntas buscando respuestas y, sobre todo, crece. Dentro de todo este trajín en el que siempre parecen estar pasando cosas o hablando de cosas que sucedieron en el pasado, Artyom crece lo suficiente como para que el argumento no se le coma y lo convierta en un triste figurantes; y el lector asiste a cada parte de este crecimiento hasta conocer al protagonista como si fuera un amigo muy cercano. Y eso hace que la novela funcione.
Me ha hecho mucha gracia la relación entre los nombres de las estaciones/facciones con el comportamiento de sus seguidores, la verdad. Ya sé que puede sonar a un humor muy básico pero me ha parecido divertido, y lo he disfrutado. Y es que, más que una novela sólida con un mundo que busca ser fiel al básico de "lo que podría suceder si", el autor se ha divertido creando un mundo a una velocidad acelerada para llenarlo de aventuras pensada seguramente para lectores jóvenes o aquellos que son capaces de dejarse llevar y simplemente disfrutar.
En mi caso lo ha conseguido.

     Metro 2033 es una novela entretenida para leer sin pensar demasiado. 

    Y vosotros, ¿conocíais la novela?

     Gracias

   

  

  De todo lo que os he contado solo he omitido que conocía perfectamente el juego, o mejor dicho, la saga. Quién me iba a mi a decir que estaba basada en una serie de novelas. Esta de aquí fue su primera cara.






   
    Y esta de aquí será la última, hasta el momento. Y, si tenéis curiosidad, solo hay que pinchar AQUÍ.





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