Mostrando entradas con la etiqueta 22/11/63. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 22/11/63. Mostrar todas las entradas

lunes, 7 de mayo de 2012

22/11/63. Stephen King



     "¿Sabéis cuando, en un día soleado, cerráis los ojos y podéis ver en la retina una imagen remanente de lo que fuese que estuvierais mirando? Era parecido a eso. Cuando me miraba el pie, lo veía en el suelo, pero cuando pestañeaba —no sabría decir si un milisegundo antes o un milisegundo después de cerrar los ojos—, captaba fugazmente la visión de mi pie en un peldaño de madera. Y no se hallaba bajo la tenue luz de una bombilla de sesenta vatios. Se hallaba bajo un sol radiante.
     Me quedé petrificado."


     Me gusta el terror, desde siempre. Supongo que no he superado mi fase adolescente, pero confieso desde hace años sin pudor alguno, ser la orgullosa poseedora de una colección de obras de King de un espantoso color dorado que hice semana a semana en un quiosco cerca de mi casa. Me siento y paso la tarde leyendo un clásico y también lo hago, por qué no decirlo, con el último cómic de Walking Dead o una obra de zombies que vienen para tomar el mundo. Pero si hablamos de terror, supongo que es inevitable que salga este hombre y, dentro de sus obras, esta me sorprendió por su temática desde el momento en que se anunció su salida. Hoy traigo a mi estantería virtual 22/11/63.


     Conocemos a Jake Epping, un profesor de Maine. Un amigo lo enseña un portal en el tiempo que le lleva a 1958, y decide usarlo para inflitrarse y evitar el asesinato más famoso de la historia estadounidense. El de John F. Kennedy.

     Es curioso que os hable de la literatura de terror, cuando este libro precisamente se aleja bastante de ese concepto. Esta vez Stephen King nos cuenta una historia, jugando como ya hizo Wells, se monta en la máquina del tiempo para enseñarnos cómo eran las cosas a finales de los 50, una vida entre conflictos de tintes racistas y con banda sonora de Elvis. Lo hace a su modo, de forma tranquila y detallada, con personajes complejos que se nos antojan reales a cada palabra.

     Supongo que el asesinado de Kennedy es una de esas fechas en las que todos pensamos al recitar días señalados. Y justo eso hace King, jugar a ser Dios y cambiar la historia en forma de thriller para dejarnos con una advertencia... No son datos reales, no os voy a descubrir a un asesino escondido, este libro es ficción.
Pero da igual, caemos en la tentación de tomarlo como tal e investigar mirando sobre nuestro hombro cada vez que se acerca un sospechoso en esta adictiva historia.

     Dicen, y yo lo juzgué con excepticismo precisamente por no ser terror, que en 22/11/63 el autor recupera las formas de sus primeras obras. No puedo decir si eso es cierto, pero si que me ha gustado más que mis últimas adquisiciones suyas. Es una novela muy entretenida que te atrapa entre conspiraciones y suposiciones, para terminar sin aliento cerrando el libro y pensando sorprendidos lo poco que nos ha durado pese a su considerable grosor.

     Si os gusta King, volveréis a veros dentro de su universo de Maine, plagado de personajes que van componiendo la imagen de esta pequeña ciudad que, quien más quien menos, ha ido visitando presa de la curiosidad. Si, por el contrario, habéis rechazado al autor precisamente por la temática de sus obras, esta es la adecuada para ello.

     en definitiva, de esos libros que, ahora que de acerca el verano, son perfectos para ir de campo y playa y pasar un rato ajenos al mundo.
     Y vosotros, ¿de qué tratan vuestros libros de playa?

     Gracias