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martes, 30 de julio de 2013

El mayor Pettigrew se enamora. Helen Simonson




     "El mayor Pettigrew seguía tan alterado por la llamada de su cuñada que, al oír el timbre, abrió la puerta sin pensar. Era la señora Ali, de la tienda del pueblo, de pie sobre los ladrillos mojados del sendero. Ella reaccionó con un leve respingo, enarcando una ceja con un gesto casi imperceptible. Un súbito rubor tiñó las mejillas del mayor que sólo atinó a alisarse inútilmente las solapas de su bata escarlata estampada de flores con unas manos que se le antojaron palas."

     Hoy toca un libro amable, de esos que lees con calma y terminas con una sonrisa. De los que gustas recomendar simplemente por el placer que proporciona leerlo. Hoy traigo a mi estantería virtual, El mayor Pettigrew se enamora.

     Conocemos a Ernests Pettigrew, un militar retirado que vive en un pueblecito inglés resistiéndose al paso del tiempo y conservando vestigios de viejas tradiciones. La súbita muerte de su hermano genera que se acerque a Ali, una mujer paquistaní también viuda y tendera del pueblo. Las múltiples afinidades entre ambos y su acercamiento causarán un pequeño revuelo tanto en el pueblo como en las familias de ambos.

     No soy de libros románticos, así que algo más tienen que aportarme para que me gusten que una simple historia de amor. En este caso es así. El libro no sólo nos cuenta una historia de amor a una edad avanzada que se va fraguando poco a poco sino que nos habla de la vida en una pequeña comunidad y se va cargando de historias adyacentes. Nos presenta un lugar del que vamos conociendo a partir de dos personas, a los vecinos y también a las curiosas leyes sociales que rigen el lugar. Desde la bruja cotilla y su séquito hasta el club elitista, nos enseña un pueblo al que todos terminamos queriendo visitar. Dotado de un cierto sentido del humor y unas pequeñas dosis de ironía va consiguiendo que nos encariñemos con Ernest, un hombre entrañable, con un sentido del honor de los que ya no quedan y un tanto testarudo que tiene que ir cambiando alguna de las ideas que le han acompañado toda una vida. Y también conocemos a su hijo Roger, que pese a no despertarnos simpatía alguna, al ir avanzando el libro no podemos evitar medirlo con su padre buscando rasgos comunes y sorprendiéndonos incluso al encontrarlos. Porque poco a poco, al abrirse el abanico nos vamos encontrando con otros personajes dignos de consideración que también van desarrollando sus historias de forma entremezclada. Nos encontraremos por ejemplo con una segunda historia de amor que se va desarrollando también hasta las últimas páginas.

     Este tipo de libros que nos presentan la vida en pequeñas comunidades que parece quieran permanecer aisladas a la evolución y los cambios, siempre me resultan amables de algún modo. En este caso va acompañada de un buen desarrollo de los personajes que poco a poco dejan de ser blancos o negros para abrirse a una escala de grises que nos permitan disfrutar de sus matices. Las descripciones cuidadas y los diálogos muchas veces salpicados con la dosis justa de sentido del humor inglés convierten este libro en una lectura apta para casi cualquier tipo de público. Como decía al principio, una historia de amor y un buen acompañamiento.

     Y a vosotros, ¿os gustan las historias románticas?

     Gracias