lunes, 22 de junio de 2020

El club de lectura del final de tu vida. Will Schwalbe


     "Mi hermana, mi hermano y yo disfrutamos de conversaciones y momento extraordinarios con mi madre a lo largo de toda su vida, y también durante sus últimos años. Mi padre pasó con ella más tiempo que nadie -en el transcurso de décadas de matrimonio y al final-, y tanto su manera de cuidarla como el amor que se profesaban nos sirvieron de inspiración a todos nosotros." 

      Durante este confinamiento he aprovechado a releer. No todo ha sido nuevo ni todo ha sido digital, y es porque disfruto de las relecturas. Hoy traigo a mi estantería virtual una de esas relecturas, se trata de El club de lectura del final de tu vida. 

      Mary Anne, la madre del propio Will, regresa de un viaje con lo que parece una hepatitis. Sin embargo no tardará en descubrir que se trata de un cáncer de páncreas, además ya bastante avanzado. Durante sus dos últimos años la acompañaremos junto a su familia y, sobre todo, descubriremos las lecturas que hace junto a su hijo y como las utilizan como vía de comunicación para lo que no saben expresar con sus propias palabras.

      Me suele costar acercarme a este tipo de libros por miedo a encontrarme sentimentalismo fácil, pero al final todo me empujaba a ello. Y me lo leí sabiendo que era un homenaje del autor a su madre en un libro que recordaba esas conversaciones en una sala de espera que comienzan para aligerar el tiempo y terminan siendo una parte casi vital en la relación. Lo primero que me encontré es que ya de entrada descubre a la enfermedad de ese halo de dramatismo tan habitual. No busca la lágrima del lector sino que nos cuenta una historia cuyo final ya conocemos de antemano para poder entrar de lleno en la verdadera historia: la de los libros. Libros leídos, libros compartidos, libros comentados... todos ellos. Convierte de este modo el libro en un homenaje también para los lectores que verán los títulos y las sensaciones que provocaron durante su lectura. De hecho, los capítulos comienzan con el título de un libro.

      Nos acerca así temas como el ateísmo, el valor o la calidad humana mezclados entre títulos ya leídos y otros que nos apresuraremos a apuntar. Larsson, Bolaño, Tolkien, Wallace, todos ellos desfilan por este club de lectores que disfrutan con los libros al que bien puedo pertenecer yo y, a buen seguro muchos de vosotros. A fin de cuentas quien no ha preguntado eso de "¿qué estás leyendo?".

     Es un libro sencillo, de esos que van calando hondo y que contagian esa admiración que siente un hijo por su madre y la pasión que ambos sienten por la literatura. Un libro que nos demuestra que hay historias hermosas en los lugares menos esperados. Historias que nos hacen pensar y nos acompañan durante mucho tiempo. Justo como esta.
     Como comenzaba diciendo los libros que tocan estas temáticas me cuestan, los miro con recelo, casi temor a la forma en que los traten. En este caso me encontré una historia cercana contada por un hijo que añora a su madre y que comparte con un amigo esa relación especial que todos tenemos con nuestras madres. Y lo hace a través de las letras.

      Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias.

12 comentarios:

Ariel dijo... [Responder]

Lo cierto es que el título del libro no me atraía en absoluto pero tu fantástica reseña me ha despertado la curiosidad. Muchas gracias.

Estoy actualmente con La Fada Negra, de Xavier Theros, justo en ese momento en que no sabes si la lectura va a elevarse o, por el contrario, se hundirà.

Besos

Ariel dijo... [Responder]

Lo cierto es que el título del libro no me atraía en absoluto pero tu fantástica reseña me ha despertado la curiosidad. Muchas gracias.

Estoy actualmente con La Fada Negra, de Xavier Theros, justo en ese momento en que no sabes si la lectura va a elevarse o, por el contrario, se hundirà.

Besos

Lonely Books Club dijo... [Responder]

¡Hola! La verdad es que es un libro que tiene una pinta increíble y por lo que veo en tu reseña lo has conseguido disfrutar. Coincido en que en muchas ocasiones estos libros suelen optar por el sentimentalismo fácil y eso es algo de lo que personalmente no disfruto. Sin embargo, y a pesar de lo interesante de la premisa, en esta ocasión no me voy a animar, ya que trata un tema que me toca bastante de cerca.

¡Nos leemos!

Rachelín The Cure dijo... [Responder]

¡Hola!
No lo conocía, pero me lo apunto. Me siento bastante identificada, porque, aunque solo fue un año así, también me pasaba las tardes en el hospital recomendándome libros con mi madre. De todas maneras, ella era más de novela negra clásica, fan total de Agatha Christie, Arthur Conan Doyle, y así más modernito Stephen King XD
La pena fue que el último que se leyó fue La chica del tren, ya que no le gustó mucho, que digamos.
Y esta semana empiezo con Lectura fácil, de Cristina Morales.
¡Un saludo!

CHARO dijo... [Responder]

En las circunstancias que me encuentro sería incapaz de leer un libro cómo este.Quiero leer cosas agradables con finales felices, no quiero dramas o historias tristes.Besicos

Margari dijo... [Responder]

Pues no conocía este libro así que apuntado me lo llevo. Creo que lo disfrutaría mucho. Me pillas esta semana empezando Cenizas de plata y sangre de Almudena de Arteaga y con La niña del cuaderno de Bart Van Es.
Besotes!!!

David Rubio Sánchez dijo... [Responder]

Hola, MientrasLeo. Parece una de esas propuestas que, como mencionas, no suelen ser nuestra primera opción de lectura, pero que al leerlas las disfrutas. Anotada queda, saludos!

Neftis dijo... [Responder]

No tiene mala pinta, pero por ahora no entra en mis planes de lectura.

Saludos

buscandomiequilibrio dijo... [Responder]

¡No conocía este libro! Lo anoto.

Yo también he releído dos o tres títulos, no sé, por esa nostalgia de estar confinado y apetecer sentirse "como en casa".

También es cierto que mi ritmo lector (y bloguero) ha bajado un montón porque con el confinamiento el trabajo se disparó, y de momento parece que no baja. Y a veces al llegar a casa el alma me pide una práctica de yoga o ver una serie.

Besos.

Inmaculada dijo... [Responder]

A mí también me cuesta ponerme con este tipo de libros; temo el exceso de sentimentalismo y como tiendan a la autoayuda y al "todo es posible si se desea con fuerza" entonces ya estamos listos, ja, ja.
Yo empiezo la semana con La red púrpura, menos sentimental, ya ves.
Saludos.

Shorby dijo... [Responder]

Le tengo ganazas a este =)

Por aquí empiezo con Matar a un ruiseñor!

Besotes

Rosa dijo... [Responder]

Me encanta lo que cuentas de este libro, aunque yo también miro un poco con recelo los libros que hablan de estos temas. Me alegro de que no sea demasiado sentimental ni morboso. Me lo apunto. ¡Buen fin de semana!