El punto de las librerías de segunda mano es que son el lugar perfecto para encontrar ese libro que se nos pasó cuando estuvo de moda y que luego no ha resistido en la librería. Hoy traigo a mi estantería virtual, El tiempo es un canalla.
Esta vez la reseña va a ser un poco disfuncional ya que el libro lo pide. En primer lugar, comentar que estamos ante un libro cuyo narrador puede estar en primera o en tercera persona (además de la S en segunda), y que no sigue una línea argumental como tal. Son más bien trece episodios de la vida de un grupo de personas interrelacionadas cuyo momento vital las sitúa de diferentes formas. algo así como una novela desestructurada, ya que aunque se habló de si eran relatos en el momento de su publicación, están demasiado unidos y con una significancia común tan marcada, que yo creo que no lo son.
La novela podría decirse que gira en torno a Lou, un productor musical de los 70 con vicios muy feos, que acoge a Bennie, un joven sin mucho talento que acabará por convertirse también en productor musical y contratando a Shasha, la novia (?) de Alex. Alex es contratado por Bennie, pero no por la música sino para buscar a su amigo Scott, cuya vida se ha vuelto un poco... bueno imagináos su vida si terminó llevando un pez al trabajo de Bennie... Por cierto, el pez lo pescó en el mismo sitio en el que a Alex le pasó una vez algo nada bueno. Con Alex también ha trabajado Lulu, la hija de una publicista que resulta ser la esposa de Bennie.... y todo así.
Conocemos a todos ellos, sobre todo a Bennie, y la novela no para de enredarse extendiendo sus tentáculos para relacionar a sus personajes de forma estable, en el caso de los personajes principales, o aleatoria, porque aparecen evidentemente más personajes. Cada capítulo tiene un tono diferente, una estructura diferente, en muchos casos fragmentaria, con un humor incorrecto o directamente cancelable, incluye charlas, narrativa en incluso presentaciones de un diario.
De todo ello se tiene una experiencia fragmentaria hasta cierto punto interesante pero que no ha soportado bien el paso del tiempo, posiblemente porque no ha pasado el suficiente y aún se siente más anticuada que atemporal, ya que incluso con este problema se sigue sintiendo como una historia que merece la pena ser conocida, aunque solo sea por lo original de su disposición.
El tiempo es un canalla me ha gustado, gira en torno al tiempo, efectivamente, pero también en torno a la música y un grupo de personas a las que, al final, les coges cierto aprecio.
Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?
Gracias.

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