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lunes, 17 de febrero de 2020

Breve crónica del Breve

Raquel Taranilla. Fotografía de Abel García Roure
   
     Todos sabemos que febrero se caracteriza porque un lunes se otorga el Premio Biblioteca Breve, este año en su edición número 62. Por eso muchos somos los que acudimos al evento, este año el día 10 de febrero para ver quién se lleva el llamado Planeta Literario. Allí reunidos nos dijeron que este año se había llegado casi a los 1000 manuscritos y que la Novela Negra había sido el género más  habitual.
     Este año un jurado formado por Lola Larumbe, Fernando León de Aranoa, Clara Usón, Pere Gimferrer y Elena Ramírez, habían otorgado por unanimidad el galardón, y os 30.000 euros que lo acompañan, a Raquel Taranilla, por su novela "Noche y océano".
   
     El jurado explica las virtudes de la novela que la hicieron merecedora del premio destacando su originalidad, la poderosa voz de la narradora, la experimentación conceptual y la creación tanto literaria como cultural, así como el desencanto y la excentricidad de la narración. El juego de verdades o mentiras, la exageración casi paródica, la ironía y nombres de escritores como Joyce o Foster Wallace salieron durante las palabras del jurado ante una escritora que parecía casi asustada ante tanta atención.
"Noche y océano" parte, nos dicen, del robo del cráneo del mítico director de cine Murneau y, ante la lectura de la noticia, la protagonista y narradora de la novela, una profesora universitaria llamada Bea, está segura de conocer al culpable. Bea señala a Quirós, otro cineasta.

     Con todos estos datos era el turno de conocer a la ganadora, Raquel Taranilla, un misterio hasta ese momento para todos. Raquel nos dijo que se presentó al premio "hastiada" y que fue una sorpresa para ella el habérselo llevado. También nos habló de las cosas que comparte con la protagonista de su novela, ya que ambas son profesoras universitarias, y lectoras obedientes que, pese a tener una nutrida maleta de lecturas, apenas la han elegido salvo por ser lo que tocaba, y seguramente tampoco la hayan aprovechado. Habló de la precariedad que hay en nuestro país para quienes siguen la carrera académica. Una precariedad que ella misma ha vivido y que refleja en Bea. Una precariedad que le lleva a pensar en si es adecuado decir a sus alumnos que es una gran opción cuando ella sabe que es "una mierda" y que tiene a muchos compañeros completando su trabajo con el de camareros para así completar un sueldo que no les permite formar una familia en condiciones normales. Taranilla habla de sus lecturas, no tiene problema en decir que no ve su novela como una película, algo que parece ser de un tiempo a esta parte la meta de todo escritor, y desgrana poco a poco su visión de un mundo que, por exceso de información ha provocado que vivamos entre ruido más que mejor informados.
"Noche y océano", dice, toma su título de una obra de Benety le gusta porque su unión refleja el punto más oscuro. Y también le gusta la portada elegida, instando a la prensa a leer la novela para que comprendan por qué, aunque apunta que es perfecta para la voz casi desquiciada de su protagonista. Habla entonces de uno de los escritores estrella de Seix Barral y afirma que su novela es una respuesta a "Aires de Dylan" de Vila-Matas, que le sentó "como una patada en la cara" porque el reflejo de su generación que daba era injusto además de equivocado. Así que frente a la pareja de la novela de Vila-Matas, ella propone a Bea y Quirós y lo hace en un intento de obligar al escritor a mirar de otro modo y ver la lectura que Taranilla hizo de su famosa novela, y así recapacitar. Por supuesto, explicó, eso no significa que no le guste Vila-Matas, al contrario, disfruta de sus libros. Pero exactamente igual que su anterior libro nació de su propia experiencia en un hospital, este lo hace de la molestia y el malestar que le provoca ese título en particular.

     Los allí presentes descubrimos a Raquel Taranilla y vimos a una chica tímida, que yo me preguntaba cómo podía enfrentarse a dar clases con esa voz tenue, y la vimos crecer en cuestión de minutos hasta captar el interés de todos los presentes con una voz firme que no le temblaba al hablar de aquello que le parecía importante señalar y que nos dejó, diría que a todos, con las ganas de leer su libro. Pero para eso tendremos que esperar al 10 de marzo.

     Gracias.

lunes, 12 de febrero de 2018

Agustín Fernández Mallo. Premio Biblioteca Breve 2018


     El 14 de junio de 1958 se fallaba en Sitges el primer Premio Biblioteca Breve promovido por la editorial Seix Barral. Luis Goytisolo con su obra "Las afueras" y el jurado lo formaron José María Castellet, José María Valverde, Juan Petit, Victor Seix y Carlos Barral. El premio se mantuvo hasta el año 1973 en que dejó de convocarse hasta su vuelta en 1999, año en que ganaría la novela de Jorge Volpi "En busca de Klingsor". El pasado lunes, sesenta años después de que se entregara ese primer premio, nos encontrábamos a la espera de saber quién se llevaría el galardón este año y no tardamos en descubrir que se trataba de "Trilogía de la guerra" del gallego Agustín Fernández Mallo. 30.000 euros y el respaldo de un prestigioso premio es lo que le han concedido un jurado formado por Pere Gimferrer, Manuel Longares, Ricardo Menéndez Salmón, Edurne Portela y Elena Ramirez, y ellos junto al ganador fueron los encargados de presentarnos la novela en una rueda de prensa.

      "Trilogía de la guerra" son tres historias, de ahí su nombre, marcadas por una contienda en la que los personajes reales se mezclan con la imaginación del autor quien dijo que es más una historia de Europa que una historia de guerra. La novela ganadora se articula en tres partes diferenciadas; una primera "La isla de San Simón (Combustibles fósiles)" un escritor viaja a esa isla de San Simón situada frente a la costa gallega y que fue un campo de concentración durante la Guerra Civil. Una segunda parte, "Estados Unidos de América (Mickey Mouse ha crecido y ahora es una vaca)" nos presenta a Kurt, un supuesto cuarto astronauta que formó parte de la expedición Apolo XI al que nunca vimos por ser el encargado de la cámara y que años más tarde sería piloto de caza en la guerra de Vietnam, recordando toda su vida años después. Y una tercera parte, "Normandía (Los amos de la noche)", un relato en el que una mujer recorre esa playa en la que murieron miles de hombres en un largo paseo que le lleva a pisar no solo un paraje que quedó cubierto de sangre, sino a cruzarse con personas que son la prueba viviente de los cambios del mundo.


      Afirmaba Menéndez Salmón al presentar la obra, que "La escritura de Fernández Mallo es muy plástica, urgente, mutante, tras darse cuenta de que ciertas formas de narrar ya no sirven para describir esta realidad de hoy." y es que si en algo coincidieron todos los miembros del jurado al hablar del libro (elegido dicho sea de paso, de forma unánime como ganador), es en el lirismo y la poética, la plasticidad de la obra. Pero también en lo diferente en la forma de narrar. No en vano el propio autor diría minutos más tarde "no me interesan demasiado las tramas, me interesa el mensaje, las formas, la posibilidad de encontrar una historia y transformarla". Pere Gimferrer incidía en la diferencia existente entre la obra del autor de "Nocilla Dream" con la forma habitual de concebir la literatura "Por estructura, tema y ambición es algo insólito y reconfortante en estas latitudes". Con un entusiasmo palpable en las palabras de todos los miembros del jurado, ya solo nos faltaba saber lo que tenía que decirnos el nuevo ganador, quien comenzó expresando su gratitud y emoción por recibir el premio. Confesaba además, que hizo una visita a la isla de San Simón y esa experiencia, la de pisar un lugar cuyas paredes albergaban esa historia, fue tan impactante, que ese mismo día comenzó a escribir, dando comienzo así lo que el 6 de marzo llegará a las librerías bajo el título "Trilogía de la guerra". Fernández Mallo, que no duda en describir su novela como caleidoscópica, reflexiona sobre la vida y la muerte como conceptos no tan alejados, para él "un escritor finge ser un muerto para poder escribir ya que solo la muerte pasa la vida a limpio" y continúa "Los muertos nunca están muertos del todo, ni los vivos, vivos del todo." Y la frase, que puede parecer enrevesada, es sencilla en el fondo de comprender, al igual que sucede con la obra de Fernández Mallo "mis libros -nos dice - son complejos, pero cristalinos para el lector; muchas veces escribo sin entender todo el fenómeno que me funciona como disparador". Nos habla además de la extrañeza de lo único y también de lo extraño que resultaría tener un doble, quizás partiendo de la mujer de la última parte de su novela, que teoriza sobre disparos que tomaran otro camino. Y no tiene inconveniente en reconocer sus obsesiones como escritor que se aproximan a lo contemporáneo, la vida inmediata que llevamos, la basura generada y también, y sobre este último punto incidió, el reciclaje, llegando a hablar del reciclaje total que sería el que se realizan las personas cuando avanzan pretendiendo olvidar todo lo vivido y haciendo una reflexión sobre lo poco que conoceríamos de nuestro pasado si los arqueólogos no hubieran tenido restos para estudiar. Reconoce que, tal y como comentaba la editora de Seix Barral Elena Ramírez, puedan existir en su novela ecos de Pynchon o Houellebecq, pero no duda en darnos sus influencias, "Mis dos referencias básicas aquí han sido Sebald y Lynch, como si se hubieran unido en mi cabeza para que así yo consiguiera narrar este libro" y tampoco niega, por supuesto, a Dalí y a Lorca, que aparecen en la novela, cobrando de hecho importancia un poema perdido del segundo.

      Reconozco que consiguió despertar el interés de todos los allí presentes, no ya por el premio y la calidad que le avalan tantos años de camino, sino por la obra en sí. Por esa mezcla de experimento y novela que no dudaron los que la habían leído y estaban allí presentes, como algo excepcional y de una gran capacidad literaria. Así que ahora nos toca esperar hasta marzo para poder tenerla entre las manos.



     Gracias a la editorial por invitarme y también a todos los que pasáis por aquí dejando vuestras impresiones.