viernes, 16 de noviembre de 2018

Permafrost. Eva Baltasar


     "Se está bien aquí- Por fin. Las alturas tienen eso: cien metros de vidrio vertical. El aire es aire en un estado superior de pureza, y por eso, además, parece más duro, por momentos casi compacto. Se cierne cierto olor a ferretería. La capa de ruido pesa como hollín y se mantiene latente, allí abajo, como un ojo de petróleo finísimo, crujiente, una suerte de regalo negro y brillante".

     Hay libros que llaman la atención desde el primer momento y uno sabe que no tardará en leerlo. Eso me sucedió con el libro que hoy traigo a mi estantería virtual. Se trata de Permafrost.

     Conocemos a una mujer sin nombre que nos relata su vida en primera persona. No nos contará los hechos que han ido sucediéndose en su vida, pero si su evolución personal, sus dudas, pulsiones y descubrimientos en un monólogo con saltos temporales que permitirá al lector conocerla.

     Permafrost, publicado bajo el título Permagel en catalán, con el que obtuvo el Premi Llibreter 2018, hace referencia en ambos idiomas a la capa de tierra que, sin necesitar estar cubierta de hielo, permanece congelada. Algo así supongo es la intención de la protagonista, quien opta por protegerse del mundo a la vez que lo explora.

     Narrado en primera persona, no necesita la autora ni quiere tampoco poner un nombre a su protagonista para conseguir de este modo que cualquier lector encuentre un resquicio propio entre sus pliegues. Y así es como descubrimos a la protagonista, una mujer asfixiada por el mundo, con miedo a defraudar a su madre, esa eterna mujer que todo "lo sabía" una vez sucedido, todo lo controla mientras está sucediendo y "todo lo sufrió" en el pasado. Y es que nuestra protagonista quería estudiar arte, algo que le supuso casi tanto placer como cargo de conciencia asumido por las reacciones familiares. A fin de cuentas, su familia es tan diferente a ella que no sabemos si la rechaza o simplemente se aleja en un intento de no quitarse esa coraza que le vamos viendo relumbrar página tras página. Ella, que no encaja con su hermana, su opuesta, recuerda cuando un día quiso tener otro hermano, tal vez para no sentirse tan sola. Ella que no permite que nadie se le acerque, que piensa en la muerte como fin último de la vida, como halcón que acecha o tal vez como puerta de salida cuando las cosas se pongan peligrosas para alguien que parece empeñado en no sentir. Así es ella. Y la vemos descubrir el sexo, su homosexualidad que no pasa en este caso por ninguno de los traumas que vienen siendo comunes en la literatura, si que se convierte en una búsqueda constante del sentimiento de estar vida, y también en una huida cuando la otra parte se acerca demasiado a ella, quizás por temor a que esa coraza suya llamada permafrost se ablande. Ya en la primera parte del libro Eva Baltasar desnuda a su protagonista cuando se compara con un hermoso pez que decora las mesas de un restaurante en una pequeña pecera decorativa que a veces acaba siendo utilizada a modo de cenicero. Pocas veces he visto una imagen tan certera y un desnudo tan integral de todo aquello que se va a desarrollar en las páginas siguientes. Y también, por qué no decirlo, de los miedos comunes, acercarse a la posibilidad de que alguien nos dañe de verdad. Quizás por eso la protagonista parece no temer a la muerte, incluso la busca en una suerte de tendencias suicidas que a mi no me ha quedado claro si no son en realidad un mantra que le otorga la falsa seguridad de una salida rápida  fácil si las cosas se ponen "peligrosas".

     Permafrost es una de esas historias de vida que crecen y se interpretan a gusto del lector, que se sentirá más o menos unido a la protagonista en función de las partes compartidas. Escrita de una forma sencilla pero extremadamente cuidada, es fácil caer en la tentación de comprender a su protagonista y defenderla, una mujer que es más dura de lo que puede parecer, pero no por tratar de blindarse al mundo, sino por mostrar en estas páginas sus miedos y debilidades.
Una primera novela muy prometedora que obliga a tomar buena nota del nombre de su autora.

     Leía esta semana sobre la diferencia para el lector entre libros escritos en primera o tercera persona. Decidme, ¿qué preferís vosotros?

     Gracias.

16 comentarios:

Buscando mi equilibrio dijo... [Responder]

Ya te dije que me llamaba muchísimo la atención, así que cuestión de tiempo que le meta mano yo a estas páginas.
¿Primera o tercera persona? Me da exactamente igual el narrador, creo que lo importante radica en el estilo de narración, en que sea fluida o densa, pero que te atrape.
BEsos.

Mónica-serendipia dijo... [Responder]

Como lectora prefiero un narrador en tercera persona, pero reconozco que la primera persona es insuperable para trasmitir emoción y reflexión. Hace tiempo que esta novela me llama la atención, pero era por su título, "Permagel" (en mi tierra), por eso me he detenido en el párrafo en el que cuentas por qué ese nombre. Me ha encantado la explicación, la entiendo bien, ese vivir congelado... Y me he quedado también con lo de que estudiar arte le supone el mismo placer que aceptar la carga de decepción que supone para su familia. Ah, la presión de la familia en las decisiones vitales... Me gusta. Besos.

CHARO dijo... [Responder]

Aunque me gustan los libros escritos en primera persona este que nos presentas hoy no me ha llamado la atención.Besicos

Bajolapieldeunlector Cris.R.B. dijo... [Responder]

Leí el otro día una reseña muy bonita en instagram sobre esta novela y enseguida me la apunté, con la tuya me reafirmo en que hice bien. Lo único que no me gusta es que sean tres libros.

Besitos

Margari dijo... [Responder]

Pues no me sonaba de nada. Así que me la apunto bien, que tiene muy buena pinta. A tu pregunta esta vez no sé qué contestarte. No es algo que me influya mucho a la hora de conectar o no con un libro. Es que son tantos los aspectos que pueden hacer que disfrutes o no con una novela.
Besotes!!!

Tamara López dijo... [Responder]

Esta vez no me convence :/
¡Besos!

J.P. Alexander dijo... [Responder]

Se ve interesante, yo prefiero los libros narrados en tercera persona. Te mando un beso

Neftis dijo... [Responder]

Me alegra que te haya gustado pero la voy a dejar pasar.

Saludos

Al calor de los libros dijo... [Responder]

Me gusta lo que has contado. Y el que esté narrado en primera persona creo que hace más cercano al personaje.
Un abrazo

Ariel dijo... [Responder]

Qué reseña más interesante, me has llamado la atención sobre el libro.

Si primera o tercera persona? La primera persona siempre lo hace más íntimo y más reconocible aunque no creo que la estructura o la voz sea lo importante, sino la calidad del escritor.

Besos

AMALIA dijo... [Responder]

Seguiré tu recomendación y me tomaré interés por este libro.

Un beso.

Mi Álter Ego dijo... [Responder]

Pinta bien. Parece uno de esos libros con los que todos podemos sentirnos identificados en un aspecto u otro.

No sé si prefiero la primera o la tercera persona. Supongo que, en libros más intimistas, la primera persona es más efectiva mientras que hay otros en los que es mejor sentirse espectador. Besotes!!!

Karolina M dijo... [Responder]

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Carla dijo... [Responder]

Últimamente lo estoy viendo mucho por ahí, a mi personalmente no me llama, a pesar de las buenas opiniones que esta cosechando
Besos

Shorby dijo... [Responder]

Me gustan los libros en primera persona, me parece un tipo de narración muy interesante.
Lo anoto.

Besotes

Rachelin TheCure dijo... [Responder]

No lo conocía, pero sí que me llama mucho la atención. Me copio el título, ¡gracias!
En cuanto a tu pregunta, la verdad es que me gusta más la primera persona con mucho monólogo interior, me encanta conocer en profundidad al prota.
¡Un saludo!