miércoles, 29 de enero de 2020

El peso de la nieve. Christian Guay-Poliquin


     "Mira. Es un lugar más vasto que cualquier vida humana. Quien trate de huir está condenado a volver sobre sus pasos. Quien piense avanzar en línea recta estará en realidad andando en círculos concéntricos. Aquí, todo escapa al control de las manos y de la mirada. Aquí, el olvido del mundo exterior es más fuerte que cualquier recuerdo. Mira de nuevo. Este laberinto carece de salida. Se extiende dondequiera que posemos los ojos. Mira bien. No hay ningún monstruo, ninguna bestia hambrienta que merodee por estos dédalos. Pero estamos atrapados. O esperamos a que los días y las noches acaben con nosotros, o nos hacemos unas alas y escapamos volando".

     Hay un tipo de novelas por las que me siento atraída. Se trata de esas en las que, aparentemente, no sucede nada. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, El peso de la nieve.

     Un hombre se dirige a un pueblo a ver a su padre y por el camino tiene un accidente de tráfico. Su coche da varias vueltas de campana y sus piernas acaban prisioneras bajo el peso del vehículo. El hombre tiene las piernas destrozadas. Estaba ya muy cerca del pueblo, de hecho le llevan hasta allí,un lugar remoto y nevado, casi incomunicado. Su estado es muy grave y el pueblo sufre con el aislamiento, ni siquiera tienen electricidad. Por eso esta hombre acaba en la cabaña de Matthias, que le cuidará a cambio de víveres... y de la oportunidad de salir hacia la ciudad en primavera. Quiere irse lo antes posible para encontrarse con su mujer. Pero aún es otoño...

     Es el hombre accidentado quien nos narra la historia de su confinamiento durante su recuperación. Un confinamiento provocado tanto por sus lesiones como por la nieve, de hecho de no ser por la nieve, su cuidador no estaría ahí. Con él. Será ese cautiverio obligado durante su recuperación el que nos vaya narrando en esta novela que se torna angustiosa a medida que avanzamos centímetro a centímetro de nieve caída.

     El peso de la nieve recibe sus influencias con los brazos abiertos, sin esconderlas. Si el protagonista tiene rotas las piernas y le regalan un catalejo, lo usará para mirar por la ventana (en este caso no indiscreta) una y otra vez. Y si hay dos hombres que no se conocen conviviendo, no hace falta que esperen El Sunset limited para que el lector vea ecos de McCarthy en la novela. Y luego está el invierno, ese gran protagonista con su manto blanco que cae de forma silenciosa pero implacable, hermosa pero tal vez letal. Esa será la angustia del lector que se ve sorprendido cuando, donde debiera aparecer un 1 anunciando el primer capítulo, el autor ha escrito "TREINTA Y OCHO". Así, con mayúsculas. Y pasa la página desconcertado pensando que tal vez sean capítulos decrecientes y descubre "TREINTA Y NUEVE" y después "CUARENTA Y UNO". Pero para ese momento ya sabemos de lo que nos hablan. No es un orden numeral para los capítulos, son los centímetros de nieve gracias a un palo clavado por Matthias. Como dice el protagonista:
     "Genial. Ya tenemos algo con lo que medir nuestra angustia".
     En este libro, Matthias lee, el protagonista no. Matthias cuida con esmero al protagonista que al principio ni siquiera habla, solo sufre dolor. Matthias quiere huir, volver a la ciudad tiene un destino esperándole. El protagonista en cambio ha llegado ya a su destino para descubrir que ahora nadie lo espera. Efectivamente, son blanco y negro obligados a vivir confinados en una casa comiendo sopa y pan negro. Nos e ha acabado el mundo ni estamos ante una novela postapocalíptica, pero a veces no hace falta ser tan extremista para vivir situaciones extremas. Y la verosimilitud gana al más fantástico escenario a la hora de comprender y creer. Sin saltos de fe esta vez, solo creer.

     El peso de la nieve es una novela potente en la que copo a copo y centímetro a centímetro sentimos la angustia de sus protagonistas. Es una novela de tesón y de lucha, de objetivos vitales y muebles quemados al fuego. Y sí, es una novela en la que la nieve es la gran protagonista; hermosa y letal.

     Y vosotros, ¿qué tipo de novelas son las que os atraen más, así de entrada?

     Gracias.

6 comentarios:

odel dijo... [Responder]

Parece que tiene buena pinta,, lo pondre en mi lista de pendientes, pero no se cuanda pueda leerlo tengo bastantes libros que quiero leer y no doy abasto, mi estanteria de pendientes en vez de bajar va subiendo por que siempre encuentro libros que me recomendais y me entra el gusanillo de comprarlos

Chica Sombra dijo... [Responder]

No la conocía, pero me ha llamado la atención. Tomo buena nota ^^

CHARO dijo... [Responder]

Esta novela me ha atraído muchísimo, me la apunto por si cae cuando pueda ir a Logroño ya que en el pueblo donde vivo no hay librerías y ahora mismo estoy demasiado "atada".Besicos

buscandomiequilibrio dijo... [Responder]

Jolín, lo quiero lo quiero. Me has trasladado esa angustia con tu reseña. No conocía el libro y me has tentado un montón.

Bss.

Rachelín The Cure dijo... [Responder]

¡Hola!
No lo había visto antes, pero me lo anoto. Nunca antes había leído sobre una historia así, tan extrema sin ser post-apocalíptica. Me ha recordado a la peli basada en hechos reales del hombre que se queda atrapado en las montañas.
Y en cuanto a tu pregunta, me atraen las narrativas que pueden ser reales, con pocos personajes pero muy bien dibujados.
¡Un saludo!

Keren Verna dijo... [Responder]

Hola, la terminé hace una hora y estaba buscando reseñas. También me recordó a la película, pero sobre todo al videojuego The long dark. Bien parece la historia de unos personajes de ese juego.
Gracias por la reseña. Me sacaste la duda de los números de los capítulos. Besos