lunes, 16 de noviembre de 2020

Glanbeigh. Colin Barrett

 


     "No conoces mi pueblo pero seguro que te suena".

     Los libros son como los limpiaparabrisas con música, si el lector se esfuerza lo suficiente, siempre acaba encontrando la forma de relacionar dos títulos de forma armónica. En este caso sin ir más lejos a mi me resulta una casualidad casi, casi asombrosa (aunque sé que está en mi cabeza principalmente) que Glanbeigh no existe en realidad y se convierte en el lugar sobre el que el autor escribe como ya hiciera Ray Pollock con Knockemstiff y descubrir entonces que Barrett es de un lugar llamado Knockmore. Que diréis y por qué, pues porque mi cerebro me muestra que los nombres se parecen y a saber qué sinapsis ha saltado a la comba pero tengo curiosidad por Knockmore y miro y no veo nada y me llevo mi pequeña decepción. Pero vamos al libro, que para eso estamos aquí. Hoy traigo a mi estantería virtual, Glanbeigh.

     Glanbeigh está formado por siete relatos y el prólogo e un hombre que sabía demasiado. No me malinterpretéis, da gusto ver un texto en el que su autor no solo ha leído la obra, además tiene una opinión sobre ella que quiere compartir. Pero quizás en el epílogo daría al lector una visión más adecuada, tras la opinión propia, en la que mover su lectura ya hecha sobre la base de otra para recibir una visión a veces diferente que nos vaya complementando. Los relatos (hola, cerebro) muestran un pueblucho miserable con gente miserable que lleva, como no podía ser de otro modo, vidas bastante miserables. Hay noces de billar y relaciones entre amigos que no deberían de serlo. Hay ganas de incordiarse pero más de hacerlo con los demás, y hay, sobre todo, mucha sensación de lugar olvidado que no importa a nadie. Quizás ni a sus propios habitantes que se abandonan tanto como las calles que transitan y e que Glanbeigh no es la puerta del infierno que era Knockemstiff, ni se aproxima, pero es un agujero en el mundo. Y quizás sea En su propio pellejo el relato que mejor aborda esa sensación de dejadez, y por eso es el que me ha gustado más. 

     Ahora que ya he caído en la trampa de dar el título de uno de los relatos os tengo que hablar de Tranquilo entre caballos, unas cien páginas que abordan las relaciones que se establecen dentro de los vínculos importantes en estos agujeros: las familias y los amigos. Es cierto que pudo ser una novela corta, casi mínima, y no un relato, pero también lo es que al no ser mi favorito no lo he otorgado un mayor interés que al resto. Porque en realidad a mi lo que me ha gustado es el bloque, el lugar que muestran sus propios habitantes y que lo enseñan sin ánimo de absolutamente nada. Aquí nadie te dice que lugar más pobre, sucio o decadente, simplemente es lo que hay, es lo que tienen y es como son. Y todo ellos con una pluma diestra a la hora de contarlo que hace que el lector se sienta cómodo y tal vez mire dos veces uno de esos pueblos sin nombre que vemos a lo lejos cuando nos desviamos de la autopista para echar gasolina. Pero eso, solo tal vez.

     Glanbeigh me ha gustado. Y os diré más, me gusta la editorial que lo publica que busca libros rudos de esos que ahora dicen masculinos pero que yo me empeño en llamar directos y los críticos tratan de emular diciendo que sus frases son puñetazos o que tienen algo de telúrico. Cada cual sabrá decirlo a su manera, pero todos entendemos a qué tipo de tonos me refiero. Quedan pocos, guardémoslos. Y la forma de hacerlo es leerlos.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias.

7 comentarios:

CHARO dijo... [Responder]

Me gustan los relatos así que esta reseña es interesante.Besicos

Shorby dijo... [Responder]

La verdad es que, si bien no soy muy lectora de relatos, sí es muy "el típico libro de relatos a por el que me lanzaría" por esa premisa inicial.
Anotado.

Besotes

Margari dijo... [Responder]

No conocía libro ni autor. Y gustándome leer relatos, no me lo pienso ni me lo apunto.
Esta semana me pillas con El asesinato de Platón.
Besotes!!!

Neftis dijo... [Responder]

Me alegro que te haya gustado pero lo voy a dejar pasar que no es para mi. Esta semana la empiezo con un batiburrillo de lecturas a la vez y cada una a su tiempo. A ver con cuantas llego al final de semana.

Saludos

Anabel Samani dijo... [Responder]

Hola, Mientras Leo:
No me veo yo con estos relatos, a pesar de que ya sabes que me gustan.
Estoy leyendo "El sonido de un caracol salvaje al comer" y el último libro de la trilogía "Todos los muertos" ;-)
Un beso.

Librero de Urgencia dijo... [Responder]

Si tiene vinculación con Knockemstiff, pues merece una oportunidad. Seguro.

Muchas gracias por la reseña!

jjose712 dijo... [Responder]

Yo llevaba tiempo con ganas de leerlo y me animé este verano. La asociación con Ray Pollock es bastante habitual, aunque por lo que he oído (todavía no he leído a Pollock) el estadounidense es bastante más bestia.

Mi problema con Glanbeigh es que para mí fue de más a menos, y sobre todo que el relato más largo (Calma con caballos) no me gustó especialmente.

Puede haber sido una cuestión de espectativas, pero me esperaba más.

Aunque es muy probable que cuando vuelva a publicar algo (se está tomando su tiempo el buen hombre, porque este libro es del 2014) me anime a leerlo