«Las erratas son tan útiles y necesarios como el pan, y a menudo incluso hasta bonitas», decía Gianni Rodari.
Tengo la sensación de que el gran autor y pedagogo suizo no trabajó nunca como corrector de pruebas. Estoy convencido de que, si hubiese dedicado los mejores años de su vida a corregir errores de escritores malísimos mucho mejor pagados que él, mi relación con las erratas no habría sido tan idilica.
Me paso media semana corrigiendo erratas en el segundo piso del edificio modernista donde tiene su sede Ursula, la editorial en la que trabajo a media jornada, y la otra media corrigiendo erratas en el apartamento de veintitres metros cuadrados donde vivo, como autónomo.
El total de mis sudores laborales genera unos ingresos de unos 1.600 euros mensuales de media que, segundo se mire y una vez añadidos impuestos, alquiler, gastos, transporte y bienes de primera necesidad, apenas me permiten ya no digo vivir, si no sobrevivir en esta acojedora y tan humana ciudad llamada Milán.
¿Sabéis cuál es el único error que un corrector de pruebas nunca sabe cómo emmendar? El trabajo que ha elegido".
Hoy vengo con un libro que me ha encantado. Una novela que se mueve entre el misterio, el juego y la diversión y que se titula Pruebas sin corregir.
Voy a tener mucho cuidado al hablar de este libro, voy a explicar el juego pero no la solución y tampoco la última parte de la historia. Es una cosa tremenda lo que os voy a contar
El narrador de este libro es totalmente intrusivo pero acaba por caer bien. Es corrector y empezó como lector. Así fue como conoció a Niccolo Errante, con quien se intercambiaba mensajes desde hacía años. En ellos jugaban y se contaban cotilleos o tonterías, pero de forma escondida, tenían su juego y consistía en introducir erratas que el narrador debía de encontrar. Solo la muerte de Errante interrumpió el juego. Los hechos dicen que el 20 de mayo de 205 Errante se reunió con gente de la editorial para poder ultimar la salida de su última novela. Esa noche Errante se emborrachó y horas después saltó desde el balcón de su casa. El narrador no cree que Errante se suicidara, así que ha decidido investigar (como haría Luna, uno de los personajes más famosos del fallecido escritor).
Lo que tenemos ahora entre manos es la recreación de la noche pero no de forma lineal, sino tras las preguntas y completándose con distintas versiones que han sido recogidas hablando con las personas implicadas. Pero es mucho más que eso, el narrador ha continuado con el juego empezado con Errante.
Reglas del juego:
a. Si la correctora de pruebas ha trabajado bien, cada uno de los cien capítulos de este libro contiene exactamente nueve errores.
b. Las erratas ocultan un mensaje. Eso sí, solo una por cada capítlo forma parte del mensaje oculto.
c. El mensaje no está formado por los errores, sino por las correcciones. Si en el texto encontráis la palabra eletanfe, la que debéis anotar es la correcta: elefante.
d. Si la corrección es una mera supresión (como en la frase ""Heidi ha vivido en el el siglo XV) significa que aquella corrección, obviamente, no formará parte del mensaje.
f.
El mensaje oculto, entre otras cosas, te conducirá a un lugar donde podréis encontrar la solución,
La novela tiene una última zona para ir anotando las erratas y un último misterio para resolver con ellas que es el que dará la verdadera solución al libro, pero esto me lo guardo para que seáis vosotros quienes lo vayáis descubriendo. Solo diré que, además de la historia, el narrador irá explicando muchos detalles de la literatura, las correcciones y las erratas, intercalando con la historia vivencias propias o ajenas en forma de fragmentos de otros escritores, ya sean conocidos o no.
El resultado es un juego divertido, y a veces retorcido o endiablado, que me ha proporcionado una diversión inesperada y, para qué mentir, me ha hecho reír. No ha impedido el juego que pueda acceder a las versiones y vaya formándose en mi cabeza lo que pudo ocurrir al margen del juego, algo que es muy de agradecer ya que, erratas a un lado, se puede leer de forma normal y coherente.
Pruebas sin corregir es una lectura diferente y original con la que he disfrutado más de lo que pensaba. Si uno mira en redes, debería de buscar Bozze non corrette, ya que en su idioma original ha sido un fenómeno literario. Los lectores han hecho grupos de Telegram, de Facebook, hilos en reddit y casi cualquier cosa que uno pudiera imaginar para así poner en común los errores que encontraban e intercambiarse aquellos que se les estaban escapando. Todo el mundo quiere resolver el enigma. Ya lo dice El Principito: "cuando el misterio es demasiado impresionante, es imposible desobedecer".
Suerte a todos.
Gracias.
- Fe de erratas del fragmento: idilica, Ursula, veintitres, acojedora, emmendar.
- Las erratas de las reglas las buscáis vosotros.
- Por si, pese a todo buscáis la solución: El autor recomienda leer dos veces la novela para encontrar todas las soluciones. Si necesita ayuda, las encontrará al final del libro. Proceda bajo su propia responsabilidad.
¿Qué esperábais? incluso en esta reseña hay una pequeña trampa.

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