lunes, 27 de septiembre de 2021

La historia de Shuggie Bain. Douglas Stuart

 


     Hay épocas que me atraen poderosamente y una es en la que se ambienta esta novela. Hoy traigo a mi estantería virtual, La historia de Shuggie Bain.

     Cuando conocemos a Shuggie vive en una habitación, es adolescente y sabemos que lo ha pasado mal. Esta es la historia de cómo llegó a una habitación en la que evita oir a otros inquilinos y lucha por seguir adelante.

     Shuggie es hijo de una familia pobre. El padre es un mujeriego, su madre una alcohólica que quiere dar una imagen distinta a la real y su familia es pobre y vive en una zona miserable en la que los abusos son una constante. Estamos en Glasgow y el cierre de las minas sume en la miseria a muchas familias, tantas, que parece algo normal en ese mundo que es su universo. Se trasladan entonces a una aldea aún más miserable y no ayuda que Shuggie sea distinto a los demás, gay, y con una dicción y unos gustos que no lo ayudan a integrarse. Ahora vive pensando en si su día será bueno o malo en función de las latas de cerveza que se encuentre al llegar a casa ya que su padre se ha ido con otra mujer y su madre ha caído nuevamente en la bebida. Si es que alguna vez salió.

     Dicho así podría parecer la terrible historia de un niño que se alza y se convierte en un héroe pero estamos en realidad ante la historia de amor de un hijo hacia su madre, a la que cuida con total abnegación y eso hace que compartamos con él el sufrimiento de verla caer cada vez en un estado deplorable que condiciona su vida. Shuggie es fuerte, lo vemos en cada gesto de amor que realiza cada día y el lector siente una corriente de empatía que sabe no está llamada a ser recompensada con un final feliz y edulcorado como suelen hacerse en estas novelas. Aquí la mugre de las calles y la lluvia del ambiente empapa corazones y se traslada al lector en el tacto de las páginas. Además Stuart contribuye a ello con pasajes de especial lirismo en el que las minas quedan por fuera en montañas negras que toman el paisaje y en miradas que, como la del niño de la cubierta, miran a un futuro cercano más que a una utopía de fin de trayecto.

     Anggie es el personaje a destacar. Estamos acostumbrados a los Shuggies de las novelas pero no tanto a las madres que caen una y otra vez sin esperanza de levantarse y alzar el vuelo. Lo trágico está en este personaje que forma el carácter y condiciona la vida de su hijo, el que se queda, otro se va. Y el lector se pregunta una y otra vez cómo es posible un corazón como el de su hijo pequeño y cómo puede sobrevivir en un mundo lleno de espinas. La novela es el resultado de un realismo lírico en el que ambas parts se equilibran para dar lugar a una novela sobresaliente, de esas que uno encuentra por casualidad y gracia al buen hacer de quienes las descubren y que, una vez leídas, recomienda por activa y pasiva como si de un tesoro secreto se tratara. Pero no es un tesoro, ojo, es una novela premiada. Una primera novela para ser exactos, lo que equivale a la promesa de estar ante un nombre a recordar.

     La historia de Shuggie Bain es una novela magnífica de la que se disfruta a pequeños sorbos y cuyos personajes se convierten en compañeros inolvidables. Pero es, sobre todo, el reflejo de un colectivo que ha existido y que aún se recupera mientras que una gran parte de la sociedad ni siquiera miraba hacia otro lado, simplemente los ignoraba. Leed su historia, hablemos de Anggie. Hablemos de Shuggie.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias.

3 comentarios:

Lady Aliena dijo... [Responder]

Ahora mismo tengo en mis manos. " La plata de Britania".
Besos.

CHARO dijo... [Responder]

Me ha gustado la reseña, parece una lectura interesante.Besicos

Margari dijo... [Responder]

No me sonaba y creo que me gustaría, pero ahora mismo le va a tocar esperar, que tengo mucho pendiente.
Besotes!!!