lunes, 16 de mayo de 2022

Philip Roth. Blake Bailey

 


     ¿Cómo decir que un escritor te resulta fascinante sin decir que un escritor te resulta fascinante? Hoy traigo a mi estantería virtual un libro que sale a la venta el jueves en nuestro país y que yo me leí impaciente apenas salió a la venta en EEUU. Se trata de La biografía de Philip Roth escrita por Blake Bailey.

     Roth estuvo escribiendo durante más de medio siglo, nos dejó más de treinta libros (31 juraría), y fue polémico en ellos y fuera de ellos. Dio nombre a un trastorno gracias a una novela hilarante, habló de historia en clave de distopía aliando a los Estados Unidos con los nazis, habló de sexo, de muertes, de judíos un poco como Allen pero sin tener nada que ver con él. Era un tipo raro, deslenguado, inteligente y no se le ponía nada por delante para decir a la prensa que otros mucho peores que él se habían llevado el Nobel, por lo que a él ya no le parecía que tuviera gracia obtenerlo. Lo hemos leído en sus libros como Philip Roth, como Zuckerman, o Kepesche y lo hemos leído también en un libro sacado hace no mucho por una antigua relación que tuvo. Y aún así, muchos somos los lectores que queremos saber más sobre él, y otros tantos que no lo han leído también encontrarán interesante esta biografía de un hombre que estuvo permanentemente respondiendo a la pregunta "y si..." en sus novelas y que experimento las distintas formas de darle respuesta.

      No hace ni cinco años que Roth murió y aparece su biografía autorizada en forma de cuasi ladrillo dando con ello muestra de todo lo que se puede contar sobre él. Ya sea literatura, familia, divorcios o política, Roth fue una mente inquieta que Bailey, experimentado en esto de contar la vida de otros y ahora también perseguido por la polémica, nos desnuda en su último libro. Hasta donde yo sé Bailey se presentó ante Roth en 2012 y salió sorprendentemente bien parado de la entrevista en la que le expuso su propuesta ya que tuvo acceso a sus documentos y gran parte de su vida. Y su vida empieza, por supuesto, en Newark en los años cuarenta, hijo de judíos con pasiones varias entre las que se encontraban las chicas y el béisbol para estar marcada, poco después, por el dolor físico. No tarda en empezar a alzar la voz en cuentos levantando ríos de pólvora con su irreverencia, que cristalizaría sin tardar en El lamento de Portnoy convirtiendo al autor en alguien famoso de la noche a la mañana. De alguna manera su vida se ve marcada por ello tanto como por la provocación y nos enseña el autor que no solo se trata de retratar la sociedad americana vista o temida en sus novelas, también se trata de vivir de algún modo sin atender a esas mismas reglas sociales. Por eso es un libro que no elude el sexo, porque parece ser que era una parte importante para Roth (nada extraordinario a botepronto). Bailey nos muestra a un hombre marcado por las contradicciones, un hombre que reflexiona sobre ser judío sin tolerar que otros lo hagan, que no cree en psiconadas pero se psicoanaliza y que tiene rarezas como para llenar, al menos, el doble de páginas de las que ha rellenado su biógrafo. Incluye, por supuesto, mucha literatura. nos cuenta cómo escribe y cómo no lo hace, la forma en que busca los argumentos y en la que desempodera las críticas por importantes que sean (cuando uno debuta con Portnoy supongo que hace una suerte de bautizo de fuego frente a cualquier crítica literaria futura), era bueno y malo, egoísta y desprendido y más amante que amado pese a que su vida estuvo marcada por sus dos matrimonios.

      Todo esto y un montón de cosas más es lo que nos cuenta Bailey en su magna biografía de un hombre al que no duda en marcar por el sexo y del que uno cierra su vida pensando que ahora, por fin, dejará de sentir deseo. Y aunque esto pueda parecer a priori uno de los puntos más importantes del libro, tengo que decir que yo me quedo con la forma en que coloca a sus otros "yo", los literarios cuyos nombres conocemos, y los dibuja diciendo que son la peor versión del escritor. Como si fuera posible que uno se dibujara mal o descentrado, o como si no hiciera falta ser un genio para realizar un trabajo semejante y defenderlo diciendo que la literatura no es un concurso de belleza moral. Y es que Bailey cuenta, en definitiva, la vida de un genio literario. Y si alguien cree que esta afirmación es fruto de la pasión no tiene más que recorrer brevemente varios de sus títulos y echar un vistazo a las sinopsis.

    La biografía de Philip Roth es un libro agudo que descubre al autor que muchos ya conocemos pero que deja un buen puñado de frases brillantes que todos podemos anotar. Y más de una enseñanza. Y si no os gustan las biografías, coged uno de sus títulos. Bien merece una buena lectura.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

    Gracias.

     Con vuestro permiso...  "Que entre el repelente" (Bienvenido Alexander, estás en tu casa).

miércoles, 11 de mayo de 2022

La conjura contra América. Philip Roth

 


     "El temor gobierna estas memorias, un temor perpetuo. Por supuesto, no hay infancia sin terrores, pero me pregunto si no habría sido yo un niño menos asustado de no haber tenido a Lindbergh por presidente o de no haber sido vástago de judíos".

     Philip Roth es uno de mis escritores contemporáneos favoritos. De hecho pienso como él cuando dijo que no necesitaba que le dieran un Nobel cuando se lo estaban dando a peores escritores. Hoy traigo a mi estantería personal, La conjura contra América.

     En una versión paralela de la historia que vivimos, en Estados Unidos Lindbergh ha ganado las elecciones aplastando a Roosevelt. Lindbergh ya había realizado declaraciones en contra de la población judía acusándoles de ser los culpables de obligar al país a entrar en una guerra. Pero ahora ha firmado un acuerdo con Hitler y rápidamente adopta sus políticas antisemitas. Este libro trata de lo que allí sucedió.

     Philip Roth ha escrito una novela terrorífica en la que las calles de Estados Unidos están tomadas por antisemitas mientras los judíos de clase media se esconden en sus apartamentos mirando con miedo hacia la una Casa Blanca habitada por amigos de Hitler. Roth cuenta una historia en la que el antisemitismo de los años 40 no se queda en Europa, si no que avanza hasta Estados Unidos y lo hace utilizando una de las mayores armas que tiene ese país: el patriotismo. ¿Qué pasa cuando un condecorado héroe de guerra se presenta a unas elecciones en un país con el sentimiento patriótico de Estados Unidos en muchos de sus estados? pregunta Roth. ¿Realmente es tan descabellado que salga? Y aquí usa la fuerza de su narrador que recuerda los tiempos en que Lindbergh era admirado como un héroe, recuerda que aceptó una medalla de Hitler y también que sustituyó al que iba a ser el postulante contra Roosevelt arropado por la admiración de muchos norteamericanos. Incluso el narrador nos lo describe desde la admiración logrando seducir al lector al hablar de una intervención sorpresa, escuchamos al público gritar su nombre emocionado. La gente, recordamos, necesita héroes.
     La novela avanza y el lector se enfada tanto como el propio narrador. Roth nos habla de una situación inconcebible en la que América lucha con Canadá y nos somete a la misma incredulidad que domina a Alvin quien no duda en unirse a la lucha contra un país, el suyo, que ha puesto a su familia en un punto de mira. Y es en ese momento en el que la tristeza aparece también en su voz. El niño Alvin ha crecido y el país se desmorona desde sus cimientos: su propia familia. Las ilusiones que su padre intentaba que mantuviera ahora ya no sirven de nada porque no se las cree. Ahora las cosas han cambiado, en realidad no hace falta tanto para que las cosas cambien, estamos hartos de verlo en nuestra propia sociedad (si es que miramos). Venga, dice Roth, esta vez no vamos a recluir al pueblo judío, vamos a separarlos, es lo que se hace en la sociedad contemporánea, evitar las uniones que dan  una opinión fuerte y una voz clara. Y Roth, porque ese es el apellido de la familia protagonista con un Philip incluido, no puede evitar un toque de positivismo que me hizo sonreír mientras asistía al campo de batalla político y a la nueva vuelta de tuerca de la sociedad basada en el mismo sentimiento, las mismas creencias, la misma falta de criter... bueno, eso será mejor que lo decidáis vosotros.

     La conjura contra América es un libro magnífico. Y tras esta afirmación poco más puede añadirse.

     Y vosotros, ¿sois lectores de distopías, ucronías o similar?

     Gracias.

lunes, 9 de mayo de 2022

El viaje de la humanidad. Oder Galor

 


     "Al ascender por el sinuoso sendero que conduce a las cuevas del Monte Carmelo en el Israel de hoy, se puede percibir el majestuoso paisaje que debió de rodear este lugar en la prehistoria. El clima mediterráneo debía de ser agradable durante todo el año, con variaciones moderadas de temperatura. El arroyo que discurre por las montañas en el verde valle contiguo debió de ser una fuente de agua potable. Los bosques junto a la cordillera debieron de ser propicios para cazar ciervos, gacelas, rinocerontes y jabalíes, y en las tierras salvajes, en las áreas abiertas junto a la llanura costera y las montañas de Samaria debieron de crecer variedades prehistóricas de cereales y árboles frutales".

     Desde Sapiens se ha disparado el interés por este tipo de libros así que yo, que no soy fan de Sapiens, también he decidido darle una oportunidad al tema. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, El viaje de la humanidad.

     En este ensayo el objetivo es explicar el desarrollo del ser humano desde la aparición del Homo Sapiens hasta nuestros días. Se hace especial hincapié, además, en el hecho de que, si bien el hombre lleva miles de años sobre la faz de la tierra, han sido los dos últimos siglos los que han puesto una mayor revolución y un avance más marcado. Y se busca el motivo de todo ello.

     Oder Galor es economista y, sin embargo, esto no es un tratado de economía. Desarrolla en su libro el hecho de que el ser humano se ha pasado la mayor parte de su existencia en una suerte de pobreza de vida, de tal manera que un aumento de la producción que llegaba gracias a algún tipo de mejora, generaba un aumento del nivel de vida, de la población, que automáticamente suponía una mayor demanda y una vuelta al estado inicial de carencias. Un estancamiento al final en el nivel de vida al que se podía aspirar. Pero esto, nos dice el autor, cambia con la Revolución Industrial. Y es que es a partir de ese momento cuando se observa una mayor evolución del hombre. Ahora no se trataba de vivir mejor y tener más hijos, de repente, era muy importante que tuvieran una formación adecuada para realizar trabajos más especializados, y eso hacía que el dinero se consumiera también en educación y no solo en alimentos y familias mayores. La población crece menos y no se come las ganancias, su esperanza de vida mejora al tener una mejor vida y, además, salen mejor preparados.
Bien, explicado el punto de inflexión, Galor retrocede hasta los comienzos del ser humano para explicar, con una profusión de ejemplos y curiosidades que amenizan la lectura, cómo ha sido realmente la evolución social y económica y la firme unión que hay entre ambas partes. Me ha sorprendido por ejemplo, cuando explica que la división de tareas por sexos que tanto afectaría a la organización social, empezó con la agricultura, que iba marcando los esfuerzos necesarios y la fisionomía de quienes los tenían que realizar. Como añade el autor, las innovaciones tecnológicas son uno de los factores más importantes para el desarrollo económico-social ya que marcan no solo la inteligencia o agudeza, también la capacidad para mejorar las condiciones de vida, aumentar la producción o incluso el grado en el que las políticas se implican y la importancia que tiene esto como impulso.
     También explica los principales problemas que arrastran al mundo en el que vivimos a una desigualdad global que, evidentemente, existe: y habla de geografía, migraciones, política, cultura y, por supuesto, enfermedades. Intenta dar respuesta a estos problemas y también a por qué fue Europa y no Asia el lugar elegido para la mejora exponencial que hizo que se tomara la delantera a otros continentes, marcando una sociedad actual en la que aún podemos ver las marcas de la desigualdad, y es que, del Renacimiento a la Revolución Industrial o las primeras grandes rutas comerciales, está claro el camino que el autor nos marca para que veamos el mundo que nos rodea ya que hay pruebas de que incluso antes de dicha revolución ya se estaban produciendo microrrevoluciones a lo largo y ancho del continente.
     Galor lo tiene claro, entender el pasado sirve para mejorar el futuro. Si hoy somos capaces de analizar lo sucedido y a dónde nos ha llevado, también seremos capaces de utilizar esos conocimientos para que nuestro futuro avance a la misma velocidad. La natalidad controlada que en el pasado ayudó a quela sociedad mantuviera su bienestar por un exceso de producción, ahora además reducirá el impacto ambiental de nuestra existencia y dará aún más tiempo para la formación de especialistas que estarán mejor capacitados para nuevos descubrimientos. Una suerte de bucle infinito de progreso.

     El viaje de la humanidad es una revisión optimista de la historia del ser humano cuya lectura viene amenizada tanto por el lenguaje como por los ejemplos. Un recorrido amable que me ha dado un puñado de datos que no sabía y una forma diferente de ver tanto el pasado, como el futuro.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias.

lunes, 2 de mayo de 2022

El último juego. J. D. Barker

 


     "—¡Venga ya, no me jodas! —Jordan Briggs estampó la palma de la mano sobre el claxon del coche y sacó el dedo corazón por el techo solar abierto de su Audi R8. Se había visto obligada a clavar los frenos, y se le partió el tacón del zapato en el instante en que fue a mover el pie de nuevo al acelerador—. ¡Son mis Louboutin favoritos, cabrón de mierda! 
       En respuesta, un brazo musculoso salió por la ventanilla del camión de la basura y le enseñó el dedo con un leve balanceo.
     —¿A quién le gritas, Jordie?"

    Desde que leí El cuarto mono reconozco que no me he perdido uno solo de los títulos de este autor. Por eso, hoy traigo a mi estantería personal, El último juego.

     Jordan Briggs tiene un mal día. Es locutora de radio y está a punto de llegar tarde a su programa. No solo eso, además va a llegar tarde por un atasco provocado por la competencia. Por eso abandona su coche ante la mirada atónita del policía Cole y sale corriendo a la emisora. Llega por un pelo y allí el día se vuelve aún más difícil cuando recibe la llamada de un hombre llamado Bernie que le habla de una casa en la que está y le pregunta si prefiere un taxi o un Uber. Jordan responde que ella siempre elige taxi: en ese momento el taxi situado detrás de Cole, explota. Y luego hay otra explosión... Mientras, un taxista tiene una bomba adosada a los bajos y Jordan recibe otra en forma de paquete entregado en la emisora. Un compañero llama entonces a Cole para decirle que ha habido un doble asesinato que es necesario que vea y Bernie le da a Jordan una sangrienta tarea. 
     El día empezó siendo malo. Ahora es una pesadilla.

     Uno de los mejores motivos para leer, es divertirse. La literatura forma parte del ocio por mucho que algunos se empeñen en decirnos lo mucho que se aprende leyendo y que leer te abre la mente (creedme si os digo que hay personas para las que la única oportunidad de tener la mente abierta mediante la literatura es lanzándoles un libro a la cabeza con buena puntería) y, como tal, todos queremos libros divertidos y amenos que nos entretengan. En este sentido Barker ha sido de mis últimos descubrimientos. Un escritor que logra que me termine su libro sin saber cuántas páginas tiene, ya ha ganado un punto a su favor y, en este caso concreto, puedo aseguraros que se ha cumplido esa máxima.
El lector se sienta y en apenas un rato ya tiene montado el escenario central con bombas, momentos de angustia de quien parece saber que va a morir, el testigo implicado, la locutora a la que le van a temblar los tacones y un crimen que, evidentemente, también está relacionado. Entonces es cuando Barker da el pistoletazo de salida y el lector se sumerge en una novela cuya principal característica reside en lo visual de sus descripciones, algo que provoca que las páginas se recorran sin esfuerzo alguno buscando un rato extra para seguir leyendo y ver cómo termina la historia. Me he tomado además un descanso del típico detective torturado con tensión sexual no resuelta con alguna compañera y compañero envidioso lo que me ha supuesto un alivio y, si me apuran, una novedad. Y es que hemos pasado de peculiaridades extraordinarias a academia de peculiaridades sin habernos despeinado.

     Como ya sucediera con otros libros del autor, la novela viene marcada por su ritmo tanto como por "el malo", algo en lo que Barker parece haberse especializado novela a novela y uno no puede evitar sentirse intrigado por Bernie tanto como por su historia desde el principio. Al final resulta que te compras el libro, te sientas a leerlo el sábado y, para cuando llega el domingo, te lo has terminado. Como comenzaba diciendo, puro entretenimiento. Pura evasión.

     El último juego es una novela francamente entretenida que se lee tan rápido como tiempo del que disponga el lector.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias.

lunes, 25 de abril de 2022

El peligro de estar cuerda. Rosa Montero

 


     "Siempre he sabido que algo no funcionaba bien dentro de mi cabeza".

     Ley universal en Entre montones de libros: "Si Rosa Montero saca un libro, se lee". Hoy traigo a mi estantería virtual, El peligro de estar cuerda.

     Rosa Montero tiene dos vertientes principales. Una es la ficción, allí domina Bruna, es la dueña del lugar y lo ha demostrado novela tras novela. La otra es la terrenal, la pura vida en la que la autora se desnuda para acercarse al lector y hablar de esas cosas cotidianas haciéndole sentirse cómodo. Hemos hablado, sí porque uno se siente casi como en un diálogo, del duelo, de la edad, de la vida en general... y con su último título, vamos a hablar de locura. Aunque no sea exactamente de locura. O, mejor dicho, vamos a hablar de esa locura asequible para cualquiera (esta frase estoy segura de que es de lo más incorrecta).

     Montero descubre sus excentricidades, sus manías, y las señala. No solo las suyas, también las de otros artistas; desfilan ristras de nombres marcados por eso que antes se llamaba peculiaridades y ahora quedan señaladas a velocidad de vértigo por la pluma de la autora. Señala, a medida que avanzamos, esa suerte de comunión entre la genialidad creativa y la locura y señala que "las personas etiquetadas como normales cometen más actos de violencia que los lunáticos" . Lo entendemos, es el peligro de estar cuerdo. Aunque no es ese el peligro que señala, más bien se refiere a la falta de creatividad. O a morir de tedio. El caso es que cuaja de referencias y anécdotas un texto por lo demás ameno independientemente de si uno comulga o no con la premisa que presenta. Personalmente, dudo mucho de ella y más bien creo que a todo el mundo le gusta tener un componente de unicidad y que romantizar la creación, sea del tipo que sea, muchas veces esconde el duro trabajo que supone para la mayor parte de los creadores el estar ahí. Además, ¿serán ellos excéntricos y por eso crean o simplemente sucede que llegado un nivel de fama sus vidas son miradas con lupa buscando una explicación a lo que posiblemente no la tiene?

     Bien, como podéis ver, Montero logra un diálogo ficticio con el lector que no puede evitar responder a las ideas que señala mientras se empapa de conceptos, de procesos creativos y de la magnifica capacidad que tiene la autora para resultar amena sea cual sea el tema que trate. Algo que, si os digo la verdad, es justamente lo que voy buscando cuando abro un libro suyo y también es lo que me encuentro título tras título.

     El peligro de estar cuerdo es un buen libro para quienes disfrutamos de la prosa de la autora.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias.

miércoles, 20 de abril de 2022

La extraña. Sándor Márai

 


     A veces uno descubre que ha pasado por alto un título de un autor del que suele disfrutar. Y eso se convierte en motivo de alegría, en volver a sus letras de improviso... un poco como un encuentro con un viejo amigo al que hace tiempo que uno no ve. Hoy traigo a mi estantería virtual, La extraña.

     Conocemos a Viktor Henrik mientras pasa cuatro días en la costa dálmata, concretamente en el Hotel Argentina. Es una suerte de refugiado que se recompone de su vida, que pretende olvidar a Elise, una bailarina a la que acaba de dejar, tanto como a su propia familia.

     La extraña es un libro en el que el protagonista tiene esa edad a la que el tópico dice que los hombres entran en crisis. Literato y profesor, al cumplir 47 Viktor abandona a su mujer y se muda con Elise, a quien no conoce demasiado ni desde hace demasiado tiempo, lo que le lleva a una relación que le produce más vacío que lleno. De un modo poético, o tal vez con un poco de mala leche, Viktor termina en un hotel por el que los años han pasado dejando la impronta de pérdida de brillo correspondiente y es precisamente en esta parte, el comienzo de la novela, en la que Márai despliega todo su arte. Porque el comienzo de la novela es hermoso, realmente espectacular, y promete al lector un disfrute que poco a poco, al igual que le sucede al Argentina con el paso del tiempo, va perdiendo su lustre. Sin avanzar demasiado en lo que sucede, diré Márai bucea en el protagonista buscando algo más profundo en esa crisis tan manida como aceptada y que los flashbacks se convierten en su moneda de cambio. El problema es que el lector llega abrumado por el Argentina, por los huéspedes, las descripciones... el autor nos ha deslumbrado y Viktor no parece lograr estar a la altura. Se recrea en el personaje, nos cuenta anécdotas, describe, explica... y logra una suerte de estado de embotamiento o de confusión que desluce la novela y que no conseguí remontar ni siquiera con el final.

     La novela se carga de sentimientos, Viktor evoluciona ante los ojos del lector que sigue pensando en el dibujo social que podría haberle regalado. He visto los sentimientos, las partes oscuras, he visto incluso los destellos de humor. Lo he visto todo sabiendo que lo tenía que apreciar y que verlo sin que me lo señalen es señal de que lo hago. Pero aún así no he logrado conectar con la historia. Supongo que a veces pasa, en esta ocasión me he sentido deslumbrada por un fogonazo que, al irse apagando, dejaba un paisaje ante mis ojos que no llamaba para nada mi atención.

     Me ha gustado leer La extraña y seguramente lo vuelva a leer. Cuando me sucede con un libro lo que me ha pasado con este, tiendo a volver a su lectura. y es que a veces los libros nos llegan en el momento adecuado y sus letras te llenan. Y otras la sensación que te queda es justo la contraria y no sabes si es el libro o es aquello de no eres tú, soy yo. Así las cosas, volveré.

     Y vosotros, ¿también ha cambiado vuestra apreciación de un libro según el momento de la lectura?

     Gracias.

miércoles, 6 de abril de 2022

Norma. Sofi Oksanen

 

     "Después del entierro nada volvió a ser como antes, pese a que Norma aún lo creía posible en el momento en que dejó atrás al grupo de asistentes al funeral y se escabulló por el camino que llevaba a la verja del cementerio".

     Al igual que muchos conocía a Oksanen con la durísima "Purga" y he venido leyendo su obra desde entonces. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, Norma.

     Primero conocemos a Anita Naaka, la madre de Normal. Es la mujer que muere atropellada por el metro dejando huérfana a la propia Norma. De hecho deja huérfana a Norma pero acompañada de su mayor secreto: su pelo. 

     Y ahora que parece que me he plantado en esta sinopsis, empiezo por contaros el secreto de Norma: su pelo es algo sobrenatural. Crece mucho, es muy resistente (y carísimo) y tiene propiedades sobrenaturales que van desde alisarse solo, parecer que flota y conseguir una extraordinaria dureza, hasta poder utilizarse como una potente droga en caso de ser fumado. Y el pelo de Norma no cree que Anita se haya suicidado. En el funeral de Anita se presenta un hombre llamado Max Lambert, que dice tener que tratar asuntos desagradables y que abre la puerta a su clan, comenzando una historia que se enturbia entre mafias. No cabe duda que algo quiere relacionado con el cabello que la mujer vendía, pero Oksanen también nos introduce en una historia de vientres alquilados y mujeres explotadas que no termina de resultar angustiosa porque... bueno, porque el pelo es mágico. La novela, marcada por el género femenino tanto en sus personajes como en los temas que se suceden, critica duramente muchas situaciones actuales llevadas o no al extremo y lo hace de una forma peculiar que hubiera podido resultar refrescante pero que se convierte en un batiburrillo inconexo de situaciones peculiares que no permiten al lector introducirse del todo en la trama. Siendo sincera a menudo estaban Norma, Max, la amiga de la madre, y todos los demás... esos. Y esto sucede porque me faltaban datos que me sirvieran para diferenciar a unos de otros e identificarlos (no hablemos ya de identificarme con ellos).

     No quiere decir esto que no haya visto la trama oscura, las granjas, la forma de valorar a las mujeres basándose en lo que producen e incluso el valor que esta última afirmación le otorga a la protagonista. Incluso aprecio la fantasía del cabello. Pero entre tanta trama secundaria y personaje de cartón acabé perdiendo interés. Veo la metáfora, veo la importancia de los temas... y, ¿ahora qué? Pues ahora me he quedado con las ganas de Purga.

     Norma no me ha convencido. Y, aunque estoy dispuesta a entonar el viejo "no eres tú, soy yo" me gustaría saber si he sido la única.

     Una novela es personaje y tramas, ¿cuál ha sido la última que no llegó a cumplir?

      Gracias.