lunes, 24 de agosto de 2026

Disolución. Nicholas Binge

 


     "Te quedan once horas antes del reinicio. Tienes que decirme exactamente qué ha pasado. 
      ¿Dónde estoy? ¿Cómo que «no es importante»? Ni siquiera sé dónde estoy. No sé quién eres. ¿Cómo no va a ser importante? No... Es decir, sí. Creo. El nombre me suena. 
      Nos... nos conocemos, ¿verdad? 
     ¿Dónde está Stanley? ¿Se encuentra bien? 
     ¿Qué quieres decir con eso? Dios santo, ¿le ha pasado algo? ¿Está a salvo? 
     Estamos en... ¿Esto es una piscina vacía? 
    ¿Qué narices está pasando?"

     Me atrajo la sinopsis. Parecía partir de un punto común para luego retorcerlo y tuve curiosidad. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, Disolución.

     Conocemos a Maggie, una mujer que está felizmente casada con un hombre llamado Stanley que está perdiendo la memoria. Ella ve como poco a poco el hombre va olvidando y se va desdibujando y, con él, toda su historia juntos. Desolador. Entonces entra en escena Hassan, que contacta con Maggie para decirle que su marido no está perdiendo la memoria, alguien la está borrando. En lugar de tener Alzheimer está sufriendo un borrado que se produce en la misma residencia en la que está ingresado para recibir cuidados, y esto sucede porque alguien está buscando algo entre sus recuerdos y, para encontrarlo, está realizando un borrado selectivo. De hecho lo que buscan está en la infancia de Stanley. Guiada por Hassan, Maggie se mete de lleno en la memoria de Stanley pero no está preparada para lo que va a encontrar ni el alcance de sus descubrimientos.

     Hay que decir que Disolución se adentra dentro de la ciencia ficción especulativa mientras que le plantea al lector preguntas  sobre su propia existencia. El alzheimer es desgarrador porque somos aquello que nos forma y la pérdida de la memoria supone también la pérdida de amores, sueños y logros. Y deja a quien tenemos al lado con una profunda sensación de soledad. Y frente a ello se adentra a ritmo de thriller en una historia sobre expansión de memoria, niños que se vuelven superdotados y un descubrimiento increíble cuyas repercusiones solo podemos imaginar. Y es que Binge nos pide que tengamos fe en su novela. Que esperemos, que no nos importe si la premisa inicial nos parece manida o si el comienzo es particularmente lento, que lo es. Nos hablará de aperión, de viajes en el tiempo, creación y extinción, veremos amigos y también traidores, científicos locos y otros sin escrúpulos y también, por supuesto, amor.
La novela utiliza dos líneas temporales, una de horas y otra que sigue la vida de Stanley. A través de ellas leeremos bastante ciencia, pero nada que exija conocimientos en particular o que resulte abrumadora para el lector, y tendremos la sensación de perdernos y encontrarnos varias veces. Sin embargo Binge escribe una novela en la que cada parte y cada dato tiene un propósito. Construye una trama que poco a poco va obsesionando al lector que siente la necesidad de avanzar y no soltar el libro hasta descubrir la última parte. Y es que, pese al esfuerzo inicial, la novela merece la pena y uno la termina despeinado, agotado y más que satisfecho.

     Disolución es una novela de ciencia ficción especulativa con todos los ingredientes para gustar a lectores de todo tipo ya sean, o no, aficionados al género.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias.

lunes, 17 de agosto de 2026

Yesteryear. Caro Claire Burke

 


     "Este es el último día de la vida que imaginé para mi".

     Tengo que reconocer que me llamó la atención desde el primer día, y eso que tampoco es que fuera particularmente original. Hoy traigo a mi estantería virtual, Yestyear.

     Conocemos a Natalie, de profesión Influencer. Su cuenta de instagram se corresponde con lo que llamamos trad wife, es decir, una mujer convertida en el ama de casa perfecta, la madre de familia tradicional, bella y disponible que todo el mundo adora en redes. Ella vive con su familia en un rancho, su marido es un vaquero moderno, con su huerta, sus gallinas y su imagen impecable de la felicidad. Representa la vida perfecta para una legión de seguidores, sacrificando su personalidad, la verdadera imagen de su casa (ya que esconde cualquier signo de modernidad como pueden ser los electrodomésticos) y, por supuesto, ahogando su verdadera personalidad. Es la representación perfecta 24/7 algo que, desde las primeras páginas, se intuye peligroso para la salud mental. Y de repente Natalie despierta en 1855 y se ve obligada a vivir como había estado fingiendo.

     La novela es divertida pero no en la forma banal que uno puede considerar. Si estás esperando que no sea capaz de nada y estar ante una suerte de gag encadenados, no es aquí. Burke tira de ironía, cuando no sarcasmo, durante la mayor parte de la novela y la mujer que adoraba sus hermosas gallinas, que pronto mataría, se ve totalmente superada por la situación. La duda es si la situación que la supera es el vivir en una representación eterna que la hizo perder la cabeza o si realmente ha viajado en el tiempo. A fin de cuentas, cuando uno tiene tantos seguidores y contrata a un equipo de edición, puede descubrirse haciendo extrañas peticiones y Natalie había pedido en varias ocasiones una máquina del tiempo que le hiciera vivir en la realidad su sueño conservador de familia perfecta. Natalie se va poco a poco descomponiendo, la mujer que adora ser madre pero no soporta los niños, la que no se fía del feminismo pero reniega de su situación que la sitúa, pese a ser el cerebro de un imperio, justo por debajo de su marido... no puede con todo. Natalie se rompe, se ahoga, y el lector no está del topo preparado para la resolución de la novela.

     Burke aborda una crítica feroz hacia prácticamente casi todo, sin embargo me gustaría señalar que, más allá del feminismo, los valores y todos estos temas tradicionales que se han abordado en la novela y en la mayor parte de sus reseñas, la autora nos recuerda que lo que vemos en redes no es real. Esa persona a la que sigues y cuya vida crees conocer, solo está representando un papel que ha ido construyendo a conveniencia para sacarle el mayor partido posible mientras iba sacrificando la realidad ya sea para no exponer su privacidad o para adaptarse convenientemente a alguna moda. Cuanto más se muestra del día a día, menos fiable es en este Show de Truman eterno formado por influencers empeñados en hacernos creer que ese es su día a día. Nada nuevo y tampoco nada que no supiéramos en realidad, pero Burke lo hace divertido al enfocarlo desde la perspectiva: cuidado con lo que dices que deseas, no vaya a convertirse en realidad.

     Yestyear es una novela ligera y francamente divertida con una protagonista desquiciada que uno no sabe si apreciar u odiar y una trama que hará a muchos lectores recordar nombres que conocemos de redes. No por nada, sino porque están ahí, en el día a día de su legión de seguidores.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias.

lunes, 10 de agosto de 2026

Bajo mi piel. T. J. Klune

 


     "No lo vais a entender, o no de inmediato. Pero no pasa nada. Incluso es posible que me toméis por una embustera, pero tampoco pasa nada. Solo os pido que me escuchéis hasta el final antes de juzgarme. Tengo una historia que contaros. Una historia sobre un lugar situado bajo una Montaña. Sobre la mente de los hombres. Sobre lo que significa ser humanos y construir un hogar donde jamás debería haber existido uno. Sobre lo que el futuro nos depara. A mí, a vosotros, a todos nosotros".

     Mi primer contacto con Klune fue La casa del mar más azul y me encantó. Desde entonces busco en todos sus títulos las mismas sensaciones. Por eso hoy traigo a mi estantería virtual, Bajo mi piel.

     Conocemos a Nate, un periodista que está atravesando un mal momento. Acaba de perder su trabajo en el Washintgon Post y, además, ha perdido a sus padres, que le han dejado como herencia una vieja furgoneta y una cabaña perdida que le recuerda momentos de su infancia. Decide entonces que esta cabaña en Oregón puede ser el lugar perfecto para encontrarse a si mismo, así que empaqueta sus pocas pertenencias y pone rumbo hacia allí. Sin embargo al llegar se encuentra con que dos personas están viviendo en la cabaña, la niña de diez años Artemis Darth Vader, pronto tiene claro que ese no es su nombre real, y un hombre adulto y aparentemente herido al que la niña llama su Alex. Nate se espanta, hay unos momentos de tensión, pero finalmente se queda en lo que no puede llamarse decisión consciente, para descubrir que Art es todo menos una niña normal. Pronto tiene la impresión de que huyen de algo, y poco a poco va estableciendo una relación de cuidado y rutina con ellos que empiezan a confiarle una historia que Nate prefiere no saber y que desemboca en un ataque a la cabaña que le obligará a elegir si quiere unirse a ellos o dejarlos pasar de largo por su vida.

     Para quienes hayan leído a Klune no resulta tan extraño el punto de partida, ya que parece especialista en situaciones singulares, sin embargo estamos ante una novela trágica. no solo por las pérdidas de Nate, sino también porque es la segunda vez que pierde a su familia. La primera fue porque ellos no aceptaron que era gay. Además siente una atracción inmediata por Alex que se llega incluso a superponer al miedo inicial que le provoca el hombre, y a esto hay que unirle a la peculiar Art, que tendría unos razonamientos de una madurez increíble si no fuera por su desconocimiento de las cosas más simples. Ni siquiera sabe lo que es una tostada o cómo se hace, mucho menos de donde viene el bacon, pese a que pueda convertirse en uno de sus platos favoritos. Y es que la intriga en torno a esta niña, despega desde los primeros minutos en que aparece. Se adentra con esta intriga en una historia sobre secretos gubernamentales, desapariciones y cautiverios que se mezcla con el sentimiento de desarraigo y también con el de pertenencia a una familia, la que elegimos, ya que Nate no podrá evitar ir sintiéndose parte de algo junto a sus dos huéspedes improvisados. Klune mezcla la acción, la ternura y el romance en una novela entretenida que, al igual sucede en el resto de sus títulos, destila un mensaje de esperanza y positivismo que puede llegar a conmover a los lectores en la última parte.

     Si buscamos definir la novela, se acerca a la ciencia ficción, y puede que haya muchos que recuerden a Stranger Things en algunos momentos, pero el corazón de la historia está en los lazos que los tres protagonistas van forjando y que son incluso más importantes que la relación entre Alex y Nate. 

     Bajo mi piel es una novela tierna y esperanzadora llena de diálogos divertidos, y algunos (bastantes) momentos absurdos que logra entretener al lector y dejarle un buen sabor de boca al pasar la última página.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias.

lunes, 3 de agosto de 2026

Foto por privado. Simon Chevrier

 


     "Mis ojos son verdes. A veces el verde se mezcla con el gris, el gris con el azul y el azul con el verde. Mi nariz es larga y estrecha. Mis labios, púrpura, con frecuencia agrietados por el frío".

     Uno de los premios que más respeto es el Goncourt, por eso año tras año los leo. Esta novela lo ganó en 2025. Hoy traigo a mi estantería virtual, Foto por privado.

     Conocemos a Simon, un veinteañero con una vida amorosa más o menos normal. O una vida en general. Simon sale, usa Grindr, tiene amigos... Un mundo en el que conocer gente y tener citas es más fácil que nunca pero en el que tener una relación es... algo mucho más difícil. El lector junto con Simon descubre que el ya nos vemos, el mantengámonos en contacto... son las nuevas palabras para romper el camino a una relación estable. Y entonces llega Víctor a la vida de Simon y con él Louis. Una vida en la que el SIDA es una sombra constante. En cuanto a la parte práctica de la vida, está el cómo sobrevive, algo que su propia familia se pregunta. Simon es estudiante de idiomas, amante a medida, envía fotos, da precios. Eso es Simon y todo esto es la novela, una sucesión de capas con una cubierta de un chico chupándose un pie cuyo misterio también es importante.

     Chevrier escribe una novela ambientada, como tantas, en los años 80 para así poder hacer un seguimiento a la sociedad y su mirada al mundo lgtb así como los cambios que los gays han ido sufriendo en sus vidas. Incluso diría que llega a mucho más que eso, ya que el lector aprecia todos los cambios que ha ido sufriendo una sociedad que no observa tan meticulosamente por estar inmerso en ella. Quién podía decir hace unos años que compartir piso no sería motivo de preocupación sino normalidad impuesta por los precios de la vivienda... Pero sigamos sumando. La novela no trata solo de amor, de aplicaciones de citas, de supervivencia o de la sociedad. Ni siquiera se trata solo de la foto. Hay una ausencia que sobrevuela todo el texto y es la del padre del protagonista cuya muerte es una sombra alargada que recubre la novela. Y es que el duelo es importante, y no ya por el miedo al SIDA sino por lo sucedido durante la pandemia. Como podéis ver, suceden muchas cosas en el texto.

     Foto por privado es una novela a tres hilos que se entretejen para formar una historia impactante que no busca la cercanía del drama sino la precisión quirúrgica de la vida. Una primera novela que promete muchas otras. Tiene tantas cosas que hablar de ella es como arriesgarse a perderse en los detalles, pero se lee con la sobriedad y velocidad justa como para convertirse en una buena opción de verano.

      Foto por privado es la historia de un chico que se prostituye para poder llegar a fin de mes.

      Fijaos en todas las cosas que os dije que son esta novela. Ahora sumadlas, comprad el libro y leed.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias.

lunes, 27 de julio de 2026

Inducción por shock. Chuck Palahniuk

 


     "¿Que quieres controlar a otras personas? Uno de los métodos de inducción consiste en provocar el agotamiento mental del sujeto; atiborrar al sujeto con tantos detalles que acabe perdiendo la capacidad de centrarse en uno solo de ellos. 
      Cansarlo hasta que la vista se le enturbie. 
      Si es preciso, imagínate a una persona. Una persona no tan joven como para dar a cada visita a la peluquería el valor de un empezar de cero. Una persona lo bastante mayor como para recordar cuando la parte superior de los parabrisas estaba teñida de azul. ¿Te lo imaginas? Día tras día, un cielo azul. Qué optimismo. 
      Con eso tenemos para empezar".

     Cada vez que este hombre saca libro, corro  a una librería. Hoy traigo a mi estantería virtual, Inducción por shock.

     La nueva novela e Chuck Palahniuk es el gran regreso del autor. En ella se advierte, por cierto, de un envenenamiento usando unas  siglas que uno comprenderá avanzada la historia y que no reproduzco para que nadie haga cábalas.
     Pero bueno, empecemos. Viajamos a 2037 y conocemos a Samantha, una estudiante de secundaria brillante y creativa que procede de un hogar desestructurado. En el instituto de Sam, los estudiantes brillantes desaparecen. Se habla de suicidios, pero la realidad es mucho más oscura: una sociedad que se hace llamar "Green Pastures" vigila de forma férrea a los estudiantes y así grandes empresas y millonarios los eligen y seleccionan para ofrecerles un gran trabajo. Los compran, vaya, así es como se hacen con los talentos más prometedores desde el primer momento en una mercantilización del futuro de unos chicos que creen poder elegir. Dinero vs libertad.
  
     Partiendo de esta premisa, el autor se adentra en una novela de corte experimental que mezcla todo lo que uno pueda imaginar hasta lograr un revoltijo de fragmentos, textos y situaciones, que logran enganchar al lector. La novela es mordaz, efectiva y efectista. Explica el motivo de cada cosa, incluyendo esa magnífica cubierta que el autor ha elegido, y lleva al lector por un camino tortuoso en el que muchas veces se preguntará cuál es la meta.
El autor juega con el lector hasta el punto de romper la cuarta dimensión para aplicar la Inducción por shock en un ejercicio de equilibrista que, superada la mitad del libro, o te gusta o te horroriza sin darte permiso para quedarse en un punto intermedio.
Sam es un personaje magnífico al que el lector tiene que amar antes de conocerla bien  y odiarla, o algo así es lo que nos dice el propio Palahniuk,  y yo ahora me pregunto si esa frase no formaba también parte del juego porque en este momento me parece casi imposible que alguien la odie. Es el personaje de Palahniuk por antonomasia lo mires por donde lo mires: rebelde, con ideales y carácter.

     Inducción por shock me ha parecido el gran regreso de Palahniuk a las librerías. Lo he disfrutado muchísimo estas vacaciones (porque sí, ya se terminaron para mi).

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias.

lunes, 13 de julio de 2026

La sociedad de los objetos extraordinarios. Gareth Brown

 


     "Imelda Sparks se encontraba sola y agotada en los parajes de Nevada y nunca había sido tan feliz.          Se sentó en una roca al borde del sendero de montaña, dejó caer la mochila de bandolera a sus pies y sacó una botella de agua. El sol del atardecer era una intensa mancha naranja justo encima del horizonte y, poco a poco, el cielo que cubría el desierto de la Gran Cuenca iba adquiriendo el color del algodón de azúcar y los melocotones. A lo lejos, los nubarrones se alzaban desde la llanura parda como el humo de una hoguera, e Imelda pensó que aquella era una de las vistas más hermosas que había contemplado en su vida".

     Tuve sentimientos encontrados con El libro de las puertas, pero también la sensación de que el problema era mío, como si me hubiera llegado en un mal momento. Por eso no he dudado en traer este libro a mi estantería virtual. Hoy hablo de La sociedad de los objetos extraordinarios.

     En el mundo que nos presentan existe una sociedad encargada de preservar, pero también de controlar, los objetos mágicos. Cuatro décadas y no ha habido ningún problema, la magia está durmiente y no han aparecido objetos nuevos. Cuatro décadas hasta ahora, porque Frank, el miembro más antiguo de la sociedad, ha descubierto la aparición de un objeto mágico en Hong Kong y Magda, el miembro más reciente, es la elegida para investigar. Una vez allí Magda se topa con un asesino que parece saber tanto de los objetos como la propia sociedad, y que le abre la puerta a un secreto aún mayor que los objetos que custodian: el motivo real de la existencia de esa sociedad. Esto convierte el libro en una novela de viajes y aventuras en la que los secretos, tienen más poder que la magia.

     No hace demasiado me tropecé con una serie que me fascinó. Se titula The Lost Room y vamos a decir que este libro me la ha recordado de alguna manera, supongo que porque en ambos casos hay objetos mágicos que son en realidad cotidianos y que guardan poderes insospechados pero que, por banales que parezcan, han de ser custodiados de la forma adecuada. El caso es que en la novela, que partía de la búsqueda de un nuevo objeto, pronto se gira a buscar a la persona que quiso acabar con la vida de Magda.
Estamos ante una novela de aventuras por derecho propio, los linajes están enraizados con la sociedad, en la que por cierto cada uno tiene su lugar. Magda descubre secretos, propios y de la sociedad, rompe reglas y aprende a utilizar objetos mágicos. Viaja, corre y arriesga su vida al descubrir que, por mucho que la sociedad lo creyera, la magia estaba todo menos contenida.

     La sociedad de los objetos extraordinarios se une a la primera novela del autor. Parecen tener la misión de ir conformando un mundo propio en el que los libros y la magia tienen una importancia absoluta, y este mundo ha cautivado a miles de lectores en todo el mundo. Sin embargo a mi me sigue sucediendo que me siento un poco de vuelta de estas historias. No es que no me haya gustado, es que me apena no habérmelo tropezado cuando tenía 16 o 17 años y mi maleta lectora era mucho menor. Un poco como si la acumulación de experiencias y lecturas me hubiera robado la inocencia que pide esta novela para poder disfrutarla plenamente.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias.

lunes, 29 de junio de 2026

Pruebas sin corregir. Stefano Bartezzagi

 


     «Las erratas son tan útiles y necesarios como el pan, y a menudo incluso hasta bonitas», decía Gianni Rodari. 
     Tengo la sensación de que el gran autor y pedagogo suizo no trabajó nunca como corrector de pruebas. Estoy convencido de que, si hubiese dedicado los mejores años de su vida a corregir errores de escritores malísimos mucho mejor pagados que él, mi relación con las erratas no habría sido tan idilica. 
      Me paso media semana corrigiendo erratas en el segundo piso del edificio modernista donde tiene su sede Ursula, la editorial en la que trabajo a media jornada, y la otra media corrigiendo erratas en el apartamento de veintitres metros cuadrados donde vivo, como autónomo. 
      El total de mis sudores laborales genera unos ingresos de unos 1.600 euros mensuales de media que, segundo se mire y una vez añadidos impuestos, alquiler, gastos, transporte y bienes de primera necesidad, apenas me permiten ya no digo vivir, si no sobrevivir en esta acojedora y tan humana ciudad llamada Milán. 
     ¿Sabéis cuál es el único error que un corrector de pruebas nunca sabe cómo emmendar? El trabajo que ha elegido".

     Hoy vengo con un libro que me ha encantado. Una novela que se mueve entre el misterio, el juego y la diversión y que se titula Pruebas sin corregir.

     Voy a tener mucho cuidado al hablar de este libro, voy a explicar el juego pero no la solución y tampoco la última parte de la historia. Es una cosa tremenda lo que os voy a contar

     El narrador de este libro es totalmente intrusivo pero acaba por caer bien. Es corrector y empezó como lector. Así fue como conoció a Niccolo Errante, con quien se intercambiaba mensajes desde hacía años. En ellos jugaban y se contaban cotilleos o tonterías, pero de forma escondida, tenían su juego y consistía en introducir erratas que el narrador debía de encontrar. Solo la muerte de Errante interrumpió el juego. Los hechos dicen que el 20 de mayo de 205 Errante se reunió con gente de la editorial para poder ultimar la salida de su última novela. Esa noche Errante se emborrachó y horas después saltó desde el balcón de su casa. El narrador no cree que Errante se suicidara, así que ha decidido investigar (como haría Luna, uno de los personajes más famosos del fallecido escritor).

     Lo que tenemos ahora entre manos es la recreación de la noche pero no de forma lineal, sino tras las preguntas y completándose con distintas versiones que han sido recogidas hablando con las personas implicadas. Pero es mucho más que eso, el narrador ha continuado con el juego empezado con Errante. 

Reglas del juego:

a. Si la correctora de pruebas ha trabajado bien, cada uno de los cien capítulos de este libro contiene exactamente nueve errores.
b. Las erratas ocultan un mensaje. Eso sí, solo una por cada capítlo forma parte del mensaje oculto.
c. El mensaje no está formado por los errores, sino por las correcciones. Si en el texto encontráis la palabra eletanfe, la que debéis anotar es la correcta: elefante.
d. Si la corrección es una mera supresión (como en la frase ""Heidi ha vivido en el  el siglo XV) significa que aquella corrección, obviamente, no formará parte del mensaje.
f. 
El mensaje oculto, entre otras cosas, te conducirá a un lugar donde podréis encontrar la solución,

     La novela tiene una última zona para ir anotando las erratas y un último misterio para resolver con ellas que es el que dará la verdadera solución al libro, pero esto me lo guardo para que seáis vosotros quienes lo vayáis descubriendo. Solo diré que, además de la historia, el narrador irá explicando muchos detalles de la literatura, las correcciones y las erratas, intercalando con la historia vivencias propias o ajenas en forma de fragmentos de otros escritores, ya sean conocidos o no.

     El resultado es un juego divertido, y a veces retorcido o endiablado, que me ha proporcionado una diversión inesperada y, para qué mentir, me ha hecho reír. No ha impedido el juego que pueda acceder a las versiones y vaya formándose en mi cabeza lo que pudo ocurrir al margen del juego, algo que es muy de agradecer ya que, erratas a un lado, se puede leer de forma normal y coherente.

     Pruebas sin corregir es una lectura diferente y original con la que he disfrutado más de lo que pensaba. Si uno mira en redes, debería de buscar Bozze non corrette, ya que en su idioma original ha sido un fenómeno literario. Los lectores han hecho grupos de Telegram, de Facebook, hilos en reddit y casi cualquier cosa que uno pudiera imaginar para así poner en común los errores que encontraban e intercambiarse aquellos que se les estaban escapando. Todo el mundo quiere resolver el enigma. Ya lo dice El Principito: "cuando el misterio es demasiado impresionante, es imposible desobedecer".

     Suerte a todos.

     Gracias.

  • Fe de erratas del fragmento: idilica, Ursula, veintitres, acojedora, emmendar.
  • Las erratas de las reglas las buscáis vosotros.
  • Por si, pese a todo buscáis la solución: El autor recomienda leer dos veces la novela para encontrar todas las soluciones. Si necesita ayuda, las encontrará al final del libro. Proceda bajo su propia responsabilidad.
        ¿Qué esperábais? incluso en esta reseña hay una pequeña trampa.