miércoles, 30 de noviembre de 2022

Zorro 8. George Saunders

 


     Tengo debilidad por los cuentos para adultos. Tanta como la que tengo por Saunders. O por el rojo y el negro como combinación de vida. Era pues inevitable que este libro se viniera conmigo. Hoy traigo a mi estantería virtual, Zorro 8.

    El último libro de Saunder es una fábula concebida para adultos y para niños que lleva entre sus letras una doble lectura en la que el rojo son los sentimientos y la monocromía del mundo  alcanza al lector casi yumano para obligarlo a profundizar en las poco más de cincuenta páginas que tiene la historia. Así conocemos a Zorro 8, que es por supuesto un zorro, que habla más o menos el idioma de los yumanos, término este ya conocido y utilizado por otros escritores como Ursula K Le Guin, y nos introducimos en un cuento en el que los errores tipográficos forman parte importante del conjunto. El caso es que cuando ve peligrar su lugar de residencia y muere algún zorro, 8 se va con 7 a investigar y llega a un centro comercial. Mientras mira entre sorprendido y asustado, atacan a los zorros que mueren y también atacarán a... bueno, no sigo que os cuento el argumento entero, peligro que suelen tener las fábulas cortas.

     De algún modo y volviendo al hecho de estar ante un cuento, el protagonista del libro, que a su vez aprendió el idioma escuchando cuentos, parece un niño de tres años que aún comete errores al comunicarse y que provoca las sonrisas de los adultos al leerlo. Bien, esa es la imagen de nuestro 8. Saunders juega con este elemento que también podría ser una persona aprendiendo el idioma de un país extranjero cuando llega a él (visión esa mucho más fácil de obtener si uno se ciñe al hilo de la historia). De hecho hay interpretaciones varias y es que, cuando se trata de una historia corta, cada línea, cada palabra y cada supuesto error tipográfico están colocados cuidadosamente esperando a ser recogidos por el lector. 

     Zorro 8 es una historia de poder, de habilidades y, por supuesto, una eco-fábula tal y como nos indica la propia editorial en la contra. Hay un zorro donde antes había una manada y un centro comercial donde estaba un bosque, es fácil de ver el camino que va a tomar la historia, estaréis pensando. Nuestro zorro en cambio tiene una admiración por la raza que ve mostrar cariño a los niños, que oye contar historias y con la que aprende a hablar y que le maravilla su talento. Es intrépido sin saberlo ya que reviste de cierta inocencia una mirada que, precisamente por hacerlo sin saber, se va volviendo cada vez más incisiva dando por fin la cara el mensaje y moralina de la historia. Una historia cuyo final es casi un consejo al lector que habrá o no recogido lo que el autor quiso decir pero que en todo caso no ha sido capaz de pasar por alto un mensaje tan directo.

     Zorro 8 es una fábula para adultos que puede ser leída por niños y que se disfruta a distintos niveles. Un librito en el que hay que destacar la labor de Javier Calvo en la traducción tanto como las ilustraciones de Chelsea Cardinal que aportan el complemento perfecto al significado de la historia.

     Y a vosotros, ¿os gustan los cuentos?

     Gracias.

lunes, 28 de noviembre de 2022

Stasiland. Anna Funder


     Resulta curioso como muchas veces se escribe mucho sobre un tema y luego uno se olvida de lo que sucedió inmediatamente después. Y no hay terremoto sin reconstrucción, incendio sin agua ni inundación sin lodos. Lo ismo pasa con las guerras, por eso hoy traigo a mi estantería virtual, Stasiland.

     Cuenta Funder que pretendía escribir una novela cuando comenzó a investigar sobre el tema. Terminada la investigación, en la medida en que siempre se sigue investigando durante el proceso de escritura, le pareció frívolo limitarse a poner esas historias como una ficción. Y así nace Stasiland. De hecho y para ser sinceros, incluso llegó a pensar que la realidad podría no resultar verosímil como ficción, algo más frecuente de lo que nos podemos imaginar. El caso es que para investigar decidió poner un anuncio en el que decía que buscaba a ex-oficiales de la Stasi tanto como a colaboradores y que garantizaba el anonimato. Y así nacen las historias que pueblan su libro Stasi: la de la joven que intenta saltar el muro aún siendo adolescente, la del hombre que muere como tantos otros en una celda, la de quienes quedaron separados por un muro y la de tantos otros que llamaron la atención de la policía secreta. Contacta con ex policía secreta que le habla del proceso de selección y de su trabajo. Y todo esto es lo que refleja en Stasi tanto como la construcción del muro de Berlín, punto que se trata de forma casi apresurada ya que la misión de Funder es contar historias fuertes, conmovedoras  y que dejen su impronta en el lector.

La RDA bajo las historias relatadas se transforma en un lugar latiente que se aleja de la visión que podríamos tener hasta ese momento y, sin embargo, el libro no termina de funcionar. No se trata ya de errores de nombres y lugares, que los tiene, si no del hecho de que uno acaba pensando que las cosas caen siempre hacia el mismo lado. Me han faltado hombres que sufran, historias que dieran una visión más completa, más de grupo, más, en definitiva, realista de una situación que vivieron todos. No digo que sea un mal libro, no lo es, al contrario. Pero le ha faltado un punto de amplitud para que me pareciera redondo.

     Stasiland avanza de la historia ya conocida para adentrarse en esta policía que ya conocemos pero desde un ángulo privado y lleno de historias terribles y conmovedoras.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias.


 

lunes, 21 de noviembre de 2022

Sinsonte. Walter Tevis

 


     "Mientras recorre a pie la Quinta Avenida a medianoche, Spofforth arranca a silbar. Desconoce el título de la melodía y tampoco le interesa; es compleja, la silba a menudo cuando está solo. Lleva el torso desnudo y los pies descalzos, solo viste unos pantalones caquis; siente el pavimento viejo y deteriorado bajo los pies. Camina por el centro de la ancha avenida; hay parches de hierba y maleza alta a ambos costados, donde las aceras se agrietaron y luego se deshicieron hace ya mucho tiempo, y así continúan, a la espera de unas reparaciones que no llegarán nunca. En los parches de vegetación, Spofforth oye un variopinto coro de chasquidos y del roce de las alas de los insectos. El sonido lo inquieta, como siempre en esa época del año: la primavera. Hunde sus grandes manos en los bolsillos. De inmediato, incómodo, las vuelve a sacar y comienza un trote largo, ligero, atlético, en dirección a la enorme silueta del Empire State".

     Veamos si no me pasa como en la librería que pedí Sinsajo tres veces antes de encontrar el libro que traigo hoy a mi estantería virtual. Hoy traigo, Sinsonte.

     Viajamos al futuro y nos encontramos un futro postapocalíptico en el que el ser humano ha sido sometido de algún modo por los robots. La cosa es que quedan pocos seres humanos, pero los robots tampoco es que hayan tenido mucha más suerte. En este mundo conocemos a Bob, un robot que algo hizo y que hay otra cosa que no puede hacer (suicidarse, esto os lo cuento porque así es como crea una suerte de fantasía para la que necesita a uno de los dos humanos protagonistas). Convive con Bentley y Mary que parecen ser de los pocos humanos que quedan vivos. Él que pensaba enseñar a leer y que ha visto como le han designado a hacer algo muy diferente, la ve inteligente y decide enseñarla a leer...

     Sinsonte es una distopía en la que los robots han sido generados con una tendencia suicida menos el protagonista. Un mundo en el que un hombre sabe leer pero no es inteligente y otros que si lo eran no han llegado a crecer y en el que una mujer destaca y escapó a la criba para aparecer en un zoo de animales robóticos. Un lugar en el que no es legal leer y aprender y pueden detenerte y también obligarte a mantener la farsa del sueño de un androide. Es todo eso, sí, pero también es un conjunto de referencias al género, un lugar de películas que son un testimonio de lo que fuimos y un cierto análisis social en el que aparecen temas habituales como la desnaturalización, la superpoblación, la ausencia de niños o el control total por parte de entidades artificiales. Con todos estos elementos Trevis deja un relato lúcido en el que el futuro parece empujar a una vuelta al pasado que permita llegar a un final lo más feliz posible en un futuro no tan lejano. Como sucede en otras obras del género, los robots tienen el control, solo que aquí se les ha dado, es lo cómodo, eludir no solo tareas, si no también responsabilidades. De tal forma que el peso recae sobre la improbable figura del robótico protagonista. El que, como ya dije, no se pudo suicidar.
     Destaco el giro final que no voy a comentar por razones evidentes pero que me hizo parar la lectura y pensar con una sonrisa en la mente del autor. Y es que es el broche perfecto para la decadencia que representa en la novela.

     Sinsonte es una novela francamente entretenida que se lee de forma fluida y que hará disfrutar a los aficionados al género, que verán un clásico, tanto como a los que estén empezando a entrar en él.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias.

     PD. Me siento orgullosa de haber terminado esta reseña sin hablar de Un mundo feliz, por poner un ejemplo, o hacer aclaraciones sobre las drogas que se toman en esta.

miércoles, 9 de noviembre de 2022

El libro del sepulturero. Olivier Pötzsch

 


     "El potente haz de la linterna de petróleo se movía a tientas en la noche como un tentáculo fino y alargado. Su sigiloso revoloteo atravesó arbustos y árboles, recorrió un par de puestos de salchichas y tiovivos en la lejanía, palpó la elevada cúpula de la Rotonda y la pared trasera de un colorido teatrillo de títeres de cachiporra y se detuvo finalmente sobre la berlina de caja negra que se aproximaba desde el Prater a gran velocidad. El cochero refrenó los dos caballos y el carruaje se detuvo con las ruedas rechinando sobre la avenida principal del parque".

     Como regalo hay que decir que un libro es un objeto bastante socorrido que muchas veces hace que el futuro lector tenga entre manos un título que jamás hubiera mirado. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, El libro del sepulturero.

     Hoy nos trasladamos a Viena a finales del s XIX. Y conocemos a Leo, un policía judío que es partidario de las nuevas tendencias en criminalística. Y también vamos a conocer a Augustin, sepulturero, de ilustre familia de sepultureros y un musico reconocido, August trabaja en el cementerio y escribe un libro sobre la muerte, lo que le hace poseedor de grandes conocimientos al respecto. Y también vamos a conocer a Julia, mujer valiente con una hija sordomuda y un curioso lugar de residencia. Ahora avancemos hacia una ciudad que crece rápidamente, con altos y bajos fondos muy separados entre si y empecemos a dejar cadáveres, sociedades secretas, música y pongamos como música de fondo a la familia de un ilustre compositor. O pongamos el violín del sepulturero, que cada cual elija.

     Las novelas históricas con asesinatos siempre se me antojan llenas de descripciones de época capaces de aburrir a un santo, y no siempre es así. Por eso suelo tender a evitarlas y tiene que pasar algo extraordinario, como un regalo, para que me termine animando a leerlas. En esta ocasión tengo que decir que precisamente la ambientación es buena sin que por ello se me haya hecho pesada una lectura de naturaleza entretenida en la que el toque de gracia le ha puesto la familia del compositor y ese leve aire feminista que le otorga la protagonista femenina, mucho mas interesante que Leo. La trama en cambio y pese a estar bien llevada, me ha resultado poco original, un tanto manida, y eso que le veo las partes que efectivamente no lo son, así que no tengo claro si es culpa del narrador o mía, ya sabéis ese clásico de "no eres tu, soy yo" que a veces se cumple con los libros. El hecho es que no me ha terminado de cuajar y donde el autor veía originalidad y ritmo en aumento a mi empezaba a dejarme la novela con la sensación de estar perdiéndome algo, porque el final me ha costado un pelín. No  porque no cuadre, simplemente me resulto...excesivo, teatral. Y, mirad, ahora que lo expreso en voz alta, el resto de la novela también me pareció teatral. Quiero decir, no hace falta que el sepulturero parezca una suerte de mendigo del inframundo, o que el entorno de julia sea tan peculiar e incluso su hija sea peculiar, o lo que hace en su tiempo libre. O que la otra familia, la que protagoniza una parte de la novela... En fin, que no hace falta, que a veces menos es más y que no por poner mucho se tiene garantía de originalidad, como en este caso. De hecho, si tengo que quedarme con un personaje, posiblemente sea Anna, y si tengo que elegir un lugar va a ser el propio cementerio hacinado y oscuro de una gran ciudad.

     El libro del sepulturero es una novela entretenida que tampoco tiene pretensiones de pasar a la historia de la literatura, pero con la que yo no he terminado de encajar. Eso no significa que a vosotros no pueda encantaros, todo libro tiene su lector.

     Y vosotros, ¿sois lectores de thriller histórico?

     "Si ardiera una vela sobre cada tumba de una víctima de asesinato, nuestros cementerios estarían alumbrados por las noches".

     Gracias.

     Gracias.

lunes, 7 de noviembre de 2022

Los secretos de la biblioteca de la Quinta Avenida. Fiona Davis


     "Debía contárselo a Jack, aunque no le iba a hacer ni pizca de gracia. 
     Mientras Laura Lyons regresaba de hacer unos recados, dándole vueltas a las posibles reacciones de su marido cuando se enterara de la noticia, vislumbró a la mendiga apostada de nuevo en el primer peldaño de la escalinata de granito que conducía a su hogar: siete habitaciones en las profundidades de la palatina Biblioteca Pública de Nueva York. Esta vez la presencia de la mendiga no le generó lástima, sino un miedo atávico. Era ciertamente algún tipo de mal augurio que hizo que a Laura se le acelerara el corazón. Una mujer al borde de la ruina, sola y sin recursos. Sin amor".

     Pues aquí estamos, leyendo una vez más sobre libros y sobre bibliotecas. Y es que ya sé que tengo un problema de temas recurrentes, pero así soy. Y por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, Los secretos de la biblioteca de la Quinta Avenida.

     Corre el año 1913 y conocemos a Laura Lyons, casada con el superintendente de la Biblioteca Pública de Nueva York. Vive con él junto a sus dos hijos en un apartamento dentro del edificio y, mientras su marido escribe la gran novela, ella comienza a estudiar periodismo y a sentirse atraída por un mundo en el que tiene un mayor poder sobre sí misma. Cuando su vida empieza a cambiar se descubre que están robando ejemplares de la biblioteca, pero no libros cualquiera, son aquellos valiosos que se guardan en una zona especial y que ponen el ojo sobre la familia de Laura, que tendrá que elegir sus prioridades.

     Ochenta años más tarde conocemos a Sadie, la nieta de Laura, también bibliotecaria. Cuando la conocemos está preparando una exhibición sobre su abuela, convertida en una reconocida ensayista social. Curiosamente ella ha ocultado su parentesco con Laura pero también se ve envuelta en una trama de robo de libros y, por si fuera poco, un detective designado para investigar los sucesos hace tambalearse a Sadie.

     La novela tiene dos tramas que se unen por la familia y por los libros y el amor a la literatura tanto como por el carácter de dos mujeres fuertes. Ambas tramas se complementan dando lugar a un drama que el lector vive casi en primera persona y que da a conocer una historia familiar que bien se podría aplicar a la época actual relacionada con los sentimientos. Precisamente por eso la autora opta por un desequilibrio equilibrado en el que hay un hilo más complejo y el otro más sensitivo, una trama que se imbrica y otra que simplemente habla de cómo se siente la protagonista con todo lo que sucede a su alrededor. Y todo esto lo adereza con el romanticismo de vivir en un importante templo, en el que ciertamente vivía una familia en aquel momento, y en los procesos para cuidar y preservar los incunables, algo que, a los que somos aficionados a la literatura, nos supone un punto extra.

     El feminismo y su nacimiento y lugares de crecimiento y acción es otro de los temas que cruzan la novela en el que la autora aprovecha para dejar personajes que existieron y situaciones que me eran totalmente desconocidas. Dando lugar a momentos entretenidos y reflexivos. Sin embargo, si tengo que elegir un personaje, me quedo con Harry. Aunque no desvele quién es.

     Los secretos de la biblioteca de la Quinta Avenida me ha parecido una lectura amable y francamente entretenida.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias.

     PD. Esta novela pertenece a una serie de libros de la autora que se ambientan en edificios emblemáticos de la ciudad de Nueva York. Y a mi me parece una maravillosa manera de hacer turismo. Escritores españoles, tomen nota.


miércoles, 2 de noviembre de 2022

La raíz del mal. Hakan Nesser

 


     "El inspector de la policía criminal Gunnar Barbarotti titubeó un instante. Luego giró la llave en la cerradura de siete puntos. 
      No era habitual. A veces ni siquiera se molestaba en cerrar la puerta con llave. Si quieren entrar, lo harán de todos modos, solía pensar, no hay ninguna necesidad de que, además, causen un destrozo".

     De las últimas series que he empezado ha sido la de Barbarotti. De algún modo este hombre que tiene tantas dudas y una relación con dios de lo más personal, me pareció entretenido y llamó mi atención. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual. La raíz del mal.

     Gunnar se está preparando para irse de vacaciones cuando le llega una carta en la que se le avisa de que se va a producir un asesinato en Malingre. No quiere darle crédito a la carta, pero no puede evitar regresar a su ciudad y allí, efectivamente, aparece un hombre muerto. Esta carta solo será la primera de las que reciba y el asesino sigue, efectivamente, dando el nombre de las próximas víctimas convirtiendo la investigación en una carrera contra reloj que proteja a quienes llevan ese nombre mientras intentan encontrar un nexo de unión entre todas ellas.

     Frente a la avalancha de novelas negras basadas en el manido término "trepidante" a mi me llamó la atención que Barbarotti fuera más deductivo, más tranquilo. Y esta novela a doble hilo no iba a ser una excepción. De hecho, recuerdo que desde casi las primeras páginas, había un personaje (una niña) que me ponía los pelos de punta hasta el punto de descartarla directamente por exceso de obviedad. Y eso sucede porque nada se deja al azar en las novelas de Nesser. Hace que el lector se involucre pensando hasta el punto de evitar lo que crees que el autor quiere que pienses. Punto para él. 
Y aquí nos deja un hilo en el que se habla de un viaje sucedido en un momento no del todo precisado pero anterior a Gunnar, algunas anotaciones que dan la tensión a la trama y luego la trama presente de los asesinatos, con un policía que sigue rehaciendo su vida sin deshacer sus dudas. Tanto es así que aquí el detective incluso piensa en cambiar de empleo con este caso estancado. El policía ajado y cansado llevada a su máxima expresión. O tal vez el cansancio que proporciona el pensar qué tiene un asesino contra uno como para que decida enviarle cartas con el nombre de sus víctimas (añadamos aquí que lo de dar el nombre y encontrar a la persona va a depender de lo común que sean ese nombre y apellido unidos en el país en el que se desarrolla la historia, no vayamos a pensar que se lo dan todo hecho). Me gusta también la presencia de Eva evitando la típica tensión que acaba en cama entre los dos compañeros de policía y, por supuesto, del equipo policial me quedo con el retrato que el autor hace del superior de policía a que me quedo con la sensación de que los protagonistas tal vez no lo estén valorando en la medida que se merece (luego continuará la saga y tendré que comerme mis palabras. Me lo veo venir).

     Añadiré que estamos ante una segunda entrega de una serie en la que no hay un solo personaje de la trama de la primera que se repita con la excepción del cuerpo policial y su periferia. Esto supone que salvo un dato que realmente no tiene mucha relevancia y que es referido a la vida personal de Gunnar, no se desvela nada de la primera entrega. Así pues, uno puede llegar y leer esta entrega y luego decidir, o no, leer la anterior sin que ello influya o mejor la comprensión de la historia. Este punto que puede parecer una tontería es importante para mi ya que a veces tengo la sensación de que no soy capaz de descubrir una saga que no vaya por lo menos por la quinta o sexta entrega y, no os engaño, me da bastante pereza empezar a leer el libro que quiero por una suerte de precuela (para mi que acabo de descubrir el libro lo es) publicada diez años antes. Me queda la sensación de que nunca voy a ponerme al día y siempre voy a ir retrasada en esa asignat... digo... lectura.

     La raíz del mal es una novela solvente cuya trama he disfrutado y que me ha dejado satisfecha con la resolución a la vez de dejarme también con la certeza de que habrá una tercera entrega. Seguiremos ahí.

     Y vosotros, ¿también os da pereza comenzar series que ya van muy avanzadas?

     Gracias.

     PD. La primera entrega se titula La noche más oscura.

lunes, 31 de octubre de 2022

El polaco. J. M. Coetzee

 


     De Coetzee a estas alturas me gusta casi todo lo que he leído. También es cierto que cuando uno escribe Esperando a los bárbaros ya deja buena muestra de su nivel. Y hoy traigo a mi estantería virtual, El polaco.

     El polaco cuenta la historia de un pianista polaco ya de cierta edad (ronda los 70) e intérprete de Chopín llamado Witolz W. que se enamora de una mujer catalana llamada Beatriz que, si bien es amante de la música, no puede decirse que Chopín figure entre sus favoritos. Podría añadir como curiosidad que la novela se ambienta en Barcelona.

     Coetzee tiene un placer manifiesto en su obra a referenciar otras de algún modo en sus creaciones, así nos encontramos a Robinson Crusoe en Foe o a Buzatti en la ya citada Esperando a los bárbaros, por lo que no debería extrañarnos el enfoque romántico que realiza en esta obra. Y es que Beatriz, la parte moderna, la que deja que sea su yo racional el que mire el amor, sería la Beatrice de Dante mientras que el pianista viajero será más la relación entre George Sand y Chopin. Ciertamente Coetzee no nos lo pone muy difícil a la hora de encontrar sus referencias en su obra dejando de este modo un disfrute extra al alcance de todos los lectores. Resulta además curioso en esta novela el hecho de que su traducción al español haya visto la luz antes que el original al inglés, algo que, según el propio autor, es importante para él por su simbolismo (y lo dice aquí). De este modo la traducción es importante tanto dentro como fuera de la novela a la hora de llegar por primera vez al público y eso es, opino, metaliteratura al alcance de unos pocos.

     Coetzee nos presenta en su novela al amante, el pianista, y al amado, Beatriz. Y nos muestra en su novela y sin necesidad de llamarse experimental las anotaciones que Beatriz hace sobre lo que está sucediendo de forma numerada, la practicidad, ¿recordáis? Además, por si alguien se preguntaba cómo era posible la relación planteada, ni el pianista habla castellano ni la mujer habla polaco así que ambos se comunican como pueden en un tercer idioma que actúa de intermediario: el inglés. Idioma que además crea otra desigualdad y es que si bien ella es capaz de dominarlo, el pianista se va a encontrar siempre cojo ante él. Esto hace que la barrera presentada a la hora de entender el enamoramiento sea además tangible en las traducciones a veces erráticas que de algún modo llevan a Beatriz a una posición que no se verá movida hasta su parte final dejando de este modo el autor claro que la comunicación es importante, pero la sensibilidad es vital. De hecho tengo que decir que el final me ha sorprendido mucho ya que, por el desarrollo y también por la brevedad de la obra, esperaba algo bastante más drástico y aséptico, algo más propio de... Coetzee en realidad, y es que en su concepción formal lo podemos encontrar en cada párrafo y cada explicación de la novela.

     El polaco es una novela sobre la importancia de comunicarse, las distintas formas en las que las personas entienden la pasión y el deseo y, sobre todo, lo difícil que es que la otra persona nos conozca y nos vea realmente entendiendo cómo somos, sin intentar traducirnos a su propia versión. Invita de algún modo a derribar barreras y lo hace de una forma excepcional.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias.

     PD: No puedo resistirme, ya que de idiomas y traducciones se trata, a comentar el título, El Polaco, que habréis pensado eso de, pues claro, polaco es el pianista y polaco el libro. Pero se da el caso de que en el idioma original el libro se titula The Pole y yo, que soy una loca de los idiomas, he encontrado también dentro de la novela una explicación para este título. En el segundo capítulo. Y no digo más.