miércoles, 19 de enero de 2022

La señora March. Virginia Feito

 


     La superexposición que vivimos a que alguien nos grabe en tiktok diciendo a saber qué tontería, un amigo relate una anécdota nuestra o a cualquier otra cosa que atente contra nuestra intimidad, fue lo que me llevó a este libro. Hoy traigo a mi estantería virtual, La señora March.

     La Sra. March lleva una vida estupenda en el Upper East Side junto a su marido, un conocido novelista cuyo último libro se ha convertido en un fenómeno de ventas. Un día, la Sra. March entra en la pastelería que frecuenta y la dependienta la felicita ya que, según le dice, esta vez el éxito de George también es suyo. A fin de cuentas escribe sobre ella.

      Bien, ya lo dice la famosa frase: enamora a un escritor y te hará inmortal. El problema en este caso es que la supuesta Sra. March de la novela de George, Johanna, es un mal bicho, una mala puta. Y eso en los años 50 o 60 en un buen barrio de USA y con un grupo que se fija en las apariencias tanto como lo hace la Sra. March, es prácticamente una hecatombe. A partir de ese momento la Sra. March se agrieta, se fractura, y deja ver una pulsión debajo de su perfecta apariencia que hace que el lector se sienta atraído por una historia en la que empezamos a buscar a Johanna realmente dentro de la Sra. March, cuyo nombre permanece oculto como si la repetición de su cargo nos diera la pista de una revelación sobre lo poco que se la llega a conocer. El lector se ve arrastrado de forma imparable por la paranoia de esta mujer que se derrumba entre el miedo a ser y la ilusión de convertirse pero, sobre todo, es el juicio ajeno lo que parece aterrorizarla cuando es ella quien lo ha estado practicando. La Sra. March vive en un mundo controlado en el que todo es apariencia y todo se mide, no solo eso, si algo se le acerca, por ejemplo unos guantes que no son del color que ella hubiera elegido, rápidamente se ubica como un piropo sobre la seguridad en sí misma que tiene para usarlos. Y ese es el mundo que Feito dibuja con tiralíneas y en el que introduce una variación que hace que su protagonista cambie mientras lucha por su identidad: la Sra. March encuentra un recorte sobre una desaparición que teme esté vinculada a su esposo. Este es el segundo punto de ruptura que se convierte en un nuevo motor y a la vez en una ventana para que el lector observe como todo va cayendo mientras se dirige a un final que, sin ser particularmente sorprendente, sí que es impactante.

     Otro de los puntos fuertes de la historia es la forma en que la autora ha elegido contarla. Con un cierto tono pasado de moda, con un fino humor negro que recuerda a aquellas películas como Arsénico por compasión en las que la muerte o lo terrible parecían sacar una sonrisa y con una innegable influencia, gracias a esa ama de llaves que nosotros si que vemos reflejada en cualquier otra que sea siniestra, de Daphne Du Marie.

     Como iba diciendo, vivimos unos tiempos en los que la intimidad es un bien preciado, casi un tesoro. Y Virginia Feito lo sabe y juega con miedos presentes llevándolos a tiempos pretéritos para dejar una estupenda novela. La señora March es muy divertido. Y siniestro. Léanlo.

     Dicen que es más difícil reír que llorar con un libro, ¿qué opináis?

     Gracias.

8 comentarios:

Rosa dijo... [Responder]

Veo mucho este libro en las redes últimamente. No sabía qué pensar, pero tu reseña me ha convencido. Me lo apunto.
¡Besos!

Irene M dijo... [Responder]

¡Holaaaa!

No lo conocía pero después de tu opinión me dejas con curiosidad ;)
Ese humor negro, ese estilo un poco a lo antiguo, esa mezcla entre divertido y siniestro... en fin, que me ha llamado la atención.

¡besotes!

Anónimo dijo... [Responder]

Pues a mi no me ha gustado nada, la señora March es un refrito de otras mujeres bien descritas en otros libros, no se rompe cuando descubre que la heroina del libro de su marido puede estar basado en ella, es una mujer que arrastra carencias afectivas y complejos y malos comportamientos desde la niñez. Y además es una pesada.
Las editoriales son muy muy poderosas parece, nos han metido este libro hasta en la sopa y es bastante regular me parece a mi.
Es solo una opinión, claro.
Saludos

Margari dijo... [Responder]

PUes sí, muchísimo más difícil reír que llorar. Pero me has dejado con curiosidad por este libro. TOmo nota.
Besotes!!!

Conxi dijo... [Responder]

Le eché un vistazo y en seguida te das cuenta de las carencias

hetoru2s dijo... [Responder]

Una historia esposa abnegada-escritor famoso que ya se ha desgastado. La maquinaria publicitaria ha causado un efecto de ansiedad por leerla. Después de los 3 primeros capítulos -muy breves- se anticipa un argumento poco atractivo. Lo terminé a regañadientes. 3 de 10 puntos.

Ana Durá Gómez dijo... [Responder]

La acabo de terminar y, sinceramente, veo gato encerrado en todo esto porque la novela no es para tanto. Mosquea que la autora se dejase todo para escribir el libro en 2019 siendo una novel como la copa de un pino, mosquea que dos años después ya estuviese publicada y encima a lo grande, mosquea que sea española y escriba en inglés lo que engrandece todavía más esta estrambótica hazaña que veo muy marketingniana. Me parece que está muy en la línea de 'Agnes' de Javier Peña, pero ni por asomo esta última ha llegado a tales cotas de endiosamiento. Por supuesto, es mi opinión y mis sospechas.

Mar dijo... [Responder]

A mi me ocurrió lo mismo,para nada el suspense de Patricia Hightmit. Descripciones insultas, trama que nunca arranca, repetitivo, en ocasiones incluso mal traducido. Lo terminé para emitir una crítica. Desde luego que los lectores somos influenciados por las editoriales y críticos como ingenuos