lunes, 19 de enero de 2026

Elantris. Brandon Sanderson

 


     "ELANTRIS fue hermosa, en otro tiempo. La llamaban la ciudad de los dioses, un lugar de poder, esplendor y magia. Los visitantes dicen que las piedras mismas brillaban con una luz interior, y que la ciudad contenía maravillosos portentos arcanos. De noche, Elantris resplandecía como un fuego plateado, visible incluso desde una gran distancia. 
      Sin embargo, por magnífica que fuera Elantris, sus habitantes lo eran todavía más. Con el pelo de un blanco esplendoroso, la piel casi de un plateado metálico, los elantrinos refulgían como la ciudad misma".

     Sanderson y su Cosmere son tan extensos que se corresponden perfectamente con el meme del hombre que encuentra un genio y, pudiendo pedir un deseo le pide olvidar lo leído de Sanderson para poder disfrutarlo desde cero. El genio concede el deseo a nuestro hombre que, ajeno a lo que Sanderson le había hecho disfrutar, llega a la librería y ante la gran cantidad de títulos que componen el Cosmere se dice: "puf, qué pereza", y jamás llega a disfrutar tanto como lo había hecho antes de conocer al genio. La moraleja de la historia es que los genios hacen trampa y las personas también. Y por eso a veces nos perdemos grandes cosas. Para que eso no os suceda o, por si tenéis curiosidad, hoy traigo a mi estantería virtual, Elantris.

    Conocemos Elantris, ese lugar magnífico habitado por seres aún más magníficos que son capaces de llegar a convertirse en dioses. No todos, claro. Sin embargo sobre la ciudad ha caído una maldición que pesa sobre los elantrinos, ahora seres cetrinos sin rastro de grandeza o divinidad. Elantris cae y Arelon sigue su camino. Y allí llega la princesa Sarene para casarse con el príncipe Raoden. Su sorpresa al llegar es encontrarse con que es considerada su viuda y, como tal tiene que defender Arelon de la amenaza que supone el imperio Fjordell y, más concretamente, del sacerdote Hrathen. Después de todo esto, solo hace falta saber una cosa: Raoden está vivo.

     Si alguien me pregunta por dónde empezar con Sanderson siempre digo que Elantris. No en vano fue su primer título publicado hace ahora veinte años, así que, quién soy yo para cambiarlo? Y si alguien piensa que por ser el primero no va a encontrarse el desarrollo de mundo, las leyes de la magia o los personajes perfectamente posicionados a los que Sanderson nos ha ido acostumbrando, se puede ir olvidando del tema. En el trío protagonista está su héroe habitual, vestido con todas y cada una de sus capas; el personaje femenino fuerte pero que es capaz de infundir ternura en muchos momentos.... y Hrathen, que ya decida cada uno si lo ama o lo odia en cada una de las páginas, ya que lo que no dije es que la misión de este sacerdote tiene una fecha de caducidad en la que, si no ha logrado la conversión, acabará en exterminio. Es decir, empezamos a girar entre lo malo, lo menos malo, lo no tan malo y aquello otro de quizás... Y con ellos desarrolla un mundo lleno de magia, reglas y heroicidades, porque encontramos política, alguien a quien salvar y algo en lo que creer. Y todo ello con tres nombres y tres primeras personas. Pareciera que, al tratarse de un libro autoconclusivo, una pequeña puerta, también ha decidido limitar el número de personajes que intervienen para así hacernos más fácil el comienzo de la ruta. Porque hay una ruta llena de descubrimientos. Hay que saber qué es la Shaod, esa especie de maldición que convierte a las personas en lo que es ahora el príncipe: en eso. Y para ello hay que adentrarse en el mundo de la magia y, por supuesto, de la fé.

     Llegado este punto podría ponerme a explicar que es una primera novela, que si llegas a ella después de haber leído Mistborn le vas a ver carencias o que en un futuro Sanderson va mejorando cualquier "pero" que puedas encontrar aquí. Sin embargo el viaje (guiño, guiño) es importante. Y descubrir uno mismo el mundo, el detalle, los sistemas mágicos y tener la puerta para entrar no ya al Cosmere sino a la creación de un universo que, como el nuestro, sigue en expansión, no requiere justificación o defensa. Solo ganas de adentrarse en él. Y si os da miedo escénico el paralizar vuestra lista de lecturas (aquí tengo que decir que son mucho más valientes las lectoras que empiezan con Sarah J. Maas metiéndose de cabeza y sin tomar aire), Elantris es la elección adecuada. Y si salís sabiendo de Aons y de AonDor, ya os anticipo que estáis en el camino de tirar y empujar. Aunque ahora no os diga a qué me refiero.

     Elantris es una gran entrada al mundo del Cosmere y, si ni siquiera te has planteado entrar, entonces es una buena novela fantástica. Muy disfrutable.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias.

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