sábado, 21 de noviembre de 2015

Entrevista a Santiago Álvarez


Imagen: web del autor
   Santiago Álvarez nace en Murcia en el año 1973 y actualmente es director de contenidos del festival de género Valencia Negra. Sus comienzos en la literatura fueron a través de los relatos, aunque también ha dirigido y protagonizado musicales y obras dramáticas ya que otra de sus grandes pasiones es la música. Profesor de Scrivener con quien realiza talleres presenciales, hace poco presentó su primera novela, La ciudad de la memoria, abriendo con ella una saga protagonizada por el detective Mejías.

- Cada vez vemos más novelas negras dentro de nuestras fronteras y el mediterráneo es una localización que comienza a tener un peso en la literatura actual, ¿por qué te decantaste por ambientar tu novela en Valencia?
- Yo soy murciano, y Valencia siempre me ha fascinado. Cuando vine hace 15 años pensé que llegaba a una de las ciudades más modernas de Europa (eso nos vendieron entonces) y me encontré, muy al contrario, con una urbe con profundas huellas del pasado. Se trata de una ciudad de contradicciones y paradojas, lo millòr del mòn pero ahora cercado por la corrupción, una paleta fascinante que funciona como amplificador de lo que somos. Desde entonces siempre quise escribir una historia en esta ciudad y ahora lo he conseguido.
- Seguimos con la novela negra, no sólo como escritor sino también por ser uno de los organizadores de Valencia Negra, ¿cómo ves la salud de este género literario? ¿Crees que es una moda que está empezando a apagarse?
- Vaya por delante que soy de los que piensa que el número de festivales no dinamita la cultura de nuestro país, sino más bien lo contrario. Los festivales suelen funcionar de manera local, y la gente de cada ciudad necesita que le acerquen la cultura, y no solo aquella que se ve en los grandes escaparates. Por otro lado, no aprendemos de, por ejemplo, nuestro país vecino, Francia, donde los festivales son un modelo de cultura, y no una excusa para vender libros que nadie ve, asistir a conferencias de autores desconocidos para el gran público o asistir a un rutinario programa que explora las mismas cuestiones. Debemos trabajar para la animación a la lectura y menos para el show, en nuestro país estamos intentando explotar este caballo ganador que es la novela negra en lugar de perpetuarlo, pero hay alguno que trabajan en ello. Todavía no está muy claro quién ganará.
- Cada novela tiene un momento en el que la historia aparece en la mente del autor, y germina hasta convertirse en una idea. ¿En qué momento nace lo que luego sería La ciudad de la memoria?
- Mi novela nació de un sueño, literalmente. Una noche, soñé que un tipo bajito y enclenque, una mezcla de Woody Allen y Alfredo Landa, se metía en la casa de Geoger (que aparece en El Sueño Eterno) para pelear contra los malos y que de alguna forma salía indemne. Escribí esa misma madrugada tres o cuatro páginas sobre ese personaje antes de volver a acostarme, y eso fue el inicio. Mejías se convirtió, con el paso del tiempo, en el individuo perfecto para transitar entre trincheras, para abordar el pasado, para enfrentarse al peligro de manera descabellada y romántica, es decir, para poder aplicar muchas de las cuestiones que me rondaban por entonces.
- Berta y Mejías son una pareja de protagonistas que se complementan de muchos modos, tanto en las formas como en ideales, ¿de dónde bebe el autor para crearlos, cuáles fueron tus fuentes de inspiración a la hora de construir personajes?
- Mejías nace del cine y esto me sirve para explorar la fina linea que separa a la realidad de la ficción.Se trata de una especie de Alonso Quijano que, tras haber visionado demasiadas películas de género negro de los 40, decide que su modelo de comportamiento es Humphrey Bogart, lo cual provocará un sinfín de calamidades y sincronías. Berta surge como un Sancho Panza moderno, una chica brillante e idealista, una mujer muy alejada del estereotipo de belleza femenina, que es exactamente todo lo que Mejías no es.
- Dijo Amos Oz que era un error buscar al escritor en sus personajes, y no dudo que sea cierto, pero, ¿cuánto queda después de los personajes creados en el autor?
- Pienso igual: transmutarse uno mismo en literatura creo que solo debe interesarle a uno mismo. Los autores debemos buscar cuestiones más ambiciosas y universales. Creo que cada vez que un escritor arma una historia, lo que hace es montar una especie de maqueta del mundo, un universo a escala. Cuando escribimos una historia le estamos diciendo al lector “yo creo que el mundo es así”. Por lo tanto, el autor está impregnado en todo lo que selecciona: los personajes, los ambientes, los temas, pero no de manera autoindulgente, sino ocupado en la creación de cuestiones y dudas que asalten e intriguen al lector. Escribir es una manera maravillosa de intentar ordenar la caótica realidad que nos rodea para intentar mostrar algún tipo de orden que nos dé pistas sobre qué hacemos aquí.
- En un momento dado en la novela se lanza una pregunta sobre el cine, por eso precisamente me gustaría saber qué es para ti el cine.
- ¡Ninguna de mis respuesta dejaría satisfecho a Mejías! El cine y, en general, todo lo audiovisual, han hecho presa en todos nosotros de manera tremenda, muchas veces coartando nuestra capacidad de imaginar, ya que las imágenes nos vienen dadas. La literatura sigue siendo mágica en ese sentido, y deben escribirse novelas que expresen lo que solo puede expresase en prosa. Pero el cine, y sobre todo el cine de los grandes estudios de los años 40 y 50, posee el aroma de lo legendario, del fotograma cincelado entre sombras, de la figura mítica que emerge del celuloide para ofrecernos algún atisbo de verdad. Estas cuestiones quizás emocionen a Mejías. A mí desde luego me intrigan.
- La ciudad de la memoria viene con un protagonista que sí que bucea mucho en la memoria, en el pasado, y lo hace incluso en su forma de ser, ¿es importante para ti no perder la memoria?
- No me acuerdo de quien es la cita, aunque suele decirlo a menudo: “Es curioso el pasado. Camina siempre junto a nosotros”. Es como algo pegajoso, de lo que uno no puede separarse, por mucho que lo intente. Por ello el mejor remedio contra el pasado es perder la memoria. Mejías es un tipo que lucha por recuperar la memoria, tanto la suya en tanto en cuanto ser humano como el recuerdo de las cuestiones terribles que se hicieron. Y es coherente, puesto que él piensa que el pasado brilla con la fuerza de lo auténtico; para él se trata de una apuesta vital. El presente, con sus prisas y sus modernidades es algo frío y caduco, sin pizca de estilo. De esta manera, el mundo entero se transforma en un inmenso decorado donde probar en cada momento, si la vida es una sucesión de escenas, como lo fue en el Hollywood dorado.
- Mejías es un personaje francamente interesante del que he copiado, lo confieso, un montón de frases durante la lectura de tu novela, ¿podrías explicarnos un poco cómo es Mejías?
- Bueno, de todo lo anterior algo debe saberse. Yo suelo decir que es un tipo que vive entre las trincheras de la vida: en lugar de elegir un bando y parapetarse con unos compañeros en un tiroteo infinito y cruel, él elige caminar por esa tierra de nadie, en el fuego cruzado, con una mueca divertida y amaga en los labios, ignorando la prudencia que aconseja tirarse al suelo hasta que todo esto pase. Es una actitud descabella y enfermiza, aunque honesta. Berta le ayudará a no perder del todo el camino.
- Y ya que estamos con Mejías, has comentado que estás escribiendo la siguiente entrega, ¿podrías adelantarnos lo que vamos a encontrar?
- Espero terminar en enero el primer borrador y tener listo para verano de 2016 el manuscrito terminado de la continuación. Encontraremos a Mejías y a Berta en nuevos desafíos, de los que prefiero reservarme su contenido por los lectores. Siempre uso temas enraizados en el pasado, con resonancia en el presente, y profunda y universalmente valencianos. Ese modelo sí que lo repetiré.
- Toda novela negra incluye siempre un fondo de denuncia o de crítica social, ¿qué se expone en este sentido en tu libro?
- Creo que la mejor denuncia social es la que se desprende de la narración honesta en la cual ponemos sobre el tablero narrativo personajes poderosos junto a personajes humildes. Esa es la lucha desde que el hombre es hombre. Intentar ajustar cuentas con la realidad suele salir más, puesto que se nos ve venir. Creo que centrando la narrativa en la cuestiones mas universalmente humanas en un entorno urbano y contemporáneo, aparece esos temas que ahora denominamos “crítica social”, y que en el fondo no es más que otro cliché. Pienso que el único tema de la literatura es la naturaleza humana, y a eso, a investigar quienes somos y porqué hacemos lo que hacemos, dedico yo mis fuerzas en la prosa.
- Y si antes te preguntaba por Valencia Negra, ahora quiero preguntarte por otra de tus pasiones: la música. ¿De dónde sacas tiempo para compaginarlo todo?
- Sinceramente, no lo sé. He hecho musicales, he grabado discos, he hecho obras de teatro y decenas de relatos. Básicamente creo que el secreto es apasionarse por algo, morderlo fuerte y no soltarlo hasta haber separado toda la carne del hueso. Creo que esta no es una vida corta, sin una vida que nos pasa demasiado deprisa porque no dejamos de empujarla. Intentar apasionarse por distintas cuestiones, tener proyectos y realizar sueños nos ayuda a perpetuarnos como seres humanos. Y en el intento estamos… aunque como dice Woody Allen: “Me gustaría alcanzar la inmortalidad, pero, simplemente, no muriendo”.
- Por último, me gustaría saber qué libro estás leyendo en este momento.
- Ahora mismo estoy leyendo “Tras las huellas de Heródoto”, de Antonio Penadés.
- Muchísimas gracias por tu tiempo.
- Gracias a vosotros, ha sido un placer.

     Y gracias, como siempre, a todos los que os pasáis por este blog a diario. O tal vez de forma esporádica.

     Bibliografía:
     - La ciudad de la memoria



24 comentarios:

Marina Cordoba dijo... [Responder]

Tuve el inmenso placer de conocer a Santiago cuando asistí, hace poco, a unas jornadas de Novela Negra que se celebraron en Córdoba. Es un tío muy majo y coherente. Cuando le firmó el libro a mi amiga me demostró que le gusta la cercanía con sus lectores.
Preciosa entrevista.
Besos

Tamara López dijo... [Responder]

No conocía al autor, así que muchas gracias por la entrevista.
Un beso ^^

Atalanta dijo... [Responder]

Muchas gracias por la entrevista, Mientras Leo, aunque de momento no creo que me anime a conocer al autor.
Besos!

Lady Aliena dijo... [Responder]

No le conocía, así que gracias por las presentaciones. Besos.

Juan Carlos Galan dijo... [Responder]

Una entrevista muy entretenida. No sabía nada de este murciano-valenciano y me han interesado sus opiniones sobre las Semanas Negras, sobre el Cine ym sobre todo, naturalmente, lo qye dice sovre su novela y ese detective suyo, Mejías, tan curioso.
Pienso que tu entrevista meha inoculado las ganas de leer a Santiago Alvarez. Mucgas gracias por ello.
Un abrazo

CHARO dijo... [Responder]

Una entrevista muy interesante donde he descubierto a un escritor muy polifacético.Besicos

Aglaia Callia dijo... [Responder]

Qué entrevista más interesante; algo había leído acerca del autor y me ha gustado conocerlo un poquito más a fondo.

Besos.

Javier Huertas dijo... [Responder]

Q buena entrevista, que profesional y enriquecedora, estaremos atentos a este autor. No lo conocia y he tenido la grata sorpresa de conocerlo a traves de esta estupenda entrevista. Enhorabuena!!!

Libros Eris dijo... [Responder]

Genial entrevista. Tengo muchas ganas de leer su novela y gracias a ti ya me llevo un trocito de él por adelantado. Un besazo!

Neftis dijo... [Responder]

Una entrevista de lo mas interesante. No conocia al autor pero es a tener en cuenta.

Saludos

AMALIA dijo... [Responder]

Muchas gracias por compartir esta buena entrevista.
Un beso. Feliz fin de semana.

Joaquín Galán dijo... [Responder]

Interesante entrevista que nos permite conocer a autores noveles de nuestro país que son muchos y buenos.Gracias por traerla a tu blog y compartirla con nosotros.

Un abrazo

Mi tarde junto a un libro dijo... [Responder]

Hola! Muchas gracias por la entrevista, me han encantado tanto las preguntas como las respuestas. Te felicito por ello :)
Besos!

Aydita dijo... [Responder]

Maravillosa!
Besos

Shiro Okomura dijo... [Responder]

Una entrevista muy interesante, no conocía al autor pero supongo que ahora lo conoceré un porquito mejor jaja, gracias, besos :3

Margari dijo... [Responder]

No conocía al autor, así que gracias por esta estupenda entrevista. Y voy a tener que empezar a buscar su novela, que tieen muy buena pinta.
Besote!!!

Yossi Barzilai dijo... [Responder]

Más novela negra nacional, bueno, sin embargo, estoy de acuerdo con la descripción de Valencia, me encanta ese balance de antiguo y moderno que tiene, lo de la corrupción es nacional y universal, así que.... Besos.

J.P. Alexander dijo... [Responder]

Genial entrevista te mando un beso

albanta dijo... [Responder]

GRacias por la entrevista. Me ha resultado muy interesante.

Violeta dijo... [Responder]

Hola!
Gracias por la entrevista me ha gustado mucho, me gusta la novela negra, así que me apunto su novela, para darle una oportunidad más adelante. Besotes

Buscando- mi -equilibrio dijo... [Responder]

Lo he dicho muchas veces, me gusta conocer un poquito a los escritores. Gracias por traernos esta entrevista hoy. El libro ya lo tenía anotado.

Besos.

amparo puig dijo... [Responder]

Interesantísima la entrevista. Y, desde luego, Valencia es un buen lugar para ambientar la novela, os lo aseguro.

Mientras Leo dijo... [Responder]

@Yossi Barzilai
Yo valoro la defensa de cualquier tipo de iniciativa cultural que incluya lo literario, no tengo duda al respecto.
Si hay reseña, pica en el título en la bibliografía y verás que es la del viernes pasado. Interrumpí el ciclo el sábado proque estaba a cosas más importantes: prioridades que no mezclo...
Besos

Marisa G. dijo... [Responder]

Ay, qué buena! Tengo mucho que aprender en cuanto a entrevistas se refiere. No conocía el libro pero a mí me tira mucho la novela negra, así que la tendré en cuenta. Yo pienso que es un género muy entretenido y adictivo en muchos casos y eso siempre es un aliciente para el lector. Besos