martes, 27 de junio de 2017

El jugador. Fiódor Dostoievski


     "Pero, en fin, había recibido su encargo: ganar a la ruleta de la manera que fuese. No tenía tiempo para pensar con qué fin y con cuánta rapidez era menester ganar y qué nuevas combinaciones surgían en aquella cabeza siempre entregada al cálculo. Además, en los últimos quince días habían entrado en juego nuevos factores, de los cuales aún no tenía idea. Era preciso averiguar todo ello, adentrarse en muchas cuestiones y cuanto antes mejor. Pero de momento no había tiempo. Tenía que ir a la ruleta."

     La satisfacción de ir a lo seguro es la que me lleva a "los rusos". Sé que pueden ser intimidantes, pero una vez los conoces se convierten en ese amigo al que sabes puedes confiar tus secretos: si coges un libro suyo, no te van a defraudar. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, El jugador.

     Será en la ciudad-balneario de Ruletenburgo, y si me lo permitís, le voy a reír la gracia del nombre al señor Dostoievski,  el lugar en el que conozcamos a Alexéi Ivánovich, contratado como tutor para un general ruso y su hijastra, Polina, con la que tendrá una historia de amor, y que esperan heredar una fortuna tras la muerte de su anciana tía. Sin embargo, una visita de la tía con el consiguiente descubrimiento del tipo de persona que es su sobrino, provocará que la anciana decida jugarse su fortuna en el casino.

      A veces, conocer un poco la vida de un escritor, explica el sentido de alguna de sus obras. Incluso las sobrepasa. Dostoievski por ejemplo, llevó toda su vida la marca de haber tenido un padre médico, trrible, que fue asesinado y torturado por un grupo de campesinos cuando él contaba con dieciocho años. Tal era el carácter del padre, que Dostoievski se sintió culpable por haber deseado su muerte antes de que esta sucediera, y tanto le marcó, que este fue uno de los gérmenes de Crimen y Castigo. Muchos años más tarde de esta muerte, siendo ya un escritor en la cuarentena y habiendo ya conocido el exilio Siberiano, paró en Wiesbaden, donde el sonido de una ruleta, le hizo detenerse ante una mesa de juego... y ganar diez mil francos. La ganancia fácil se transforma en pérdida terrible y dostoievski, convertido en ludópata, juega sin control alguno y se arruina en Baden-Baden. Y así, arruinado, jugador, y necesitado de dinero, comienza a escribir El jugador, consciente una vez más de saber de qué hablaba en su obra ya que la tuvo que escribir en menos de un mes, como consecuencia de una apuesta con su editor, para con el dinero que percibiera por esta obra, saldar sus deudas de juego.

     Decir que El jugador es una obra menor, tanto en calidad como en extensión, dentro de la producción de Dostoievski es tan cierto como injusto. Incomparable, porque no hay obra que soporte la comparación, con Crimen y Castigo, esta tiene motivos suficientes como para brillar por sí misma. Sobre todo desde la mitad del libro con la aparición de la abuela, o su parte final con la conclusión de la obra, es un deleite para cualquier lector, sea o no habitual de las letras rusas. Quizás, no voy a negarlo, resulte un poco apresurada la prosa de Fiódor en algunos momentos, pero es no quita que brille de foram casi permanente a lo largo de toda esta historia que es, como no podía ser de otro modo, mucho más que la historia de un hombre embaucado y arruinado en muchos sentidos.
     Alexéi muestra en primera persona las pasiones humanas, la compulsión del juego, pero a través de esta historia también somos testigos de lo que se esconde debajo del oropel de esa alta sociedad que se agrupaba en torno a este tipo de establecimientos. No solo eso, sino que el autor consigue en muchos momentos, que percibamos el sonido de la ruleta, casi despertar en el lector las ganas de estar ahí,y  quizás por eso, deja que estalle el ambiente con la irrupción de ese maravilloso personaje que es la abuela. Y lo hace cuando ya hemos sido presas de la locura de Alexéis y hemos sufrido y sudado con él sintiendo como se nos aceleraba el pulso en cada mano de juego. No es, además, la primera vez que el autor encarna la nobleza en su protagonista, para destapar el engaño y la hipocresía de esa sociedad rusa burguesa consiguiendo un retrato por el que, pese a todo, no pasa el tiempo.Como tampoco es la primera vez que tememos por uno de los protagonistas de la obra de Dostoievski y nos sorprendemos diciendo, en este caso, ¡pobre Alexéi!

     Me ha gustado el jugador, me han gustado Alexéi, la abuela, la relación con Polina y me ha sorprendido ese punto cómico del que ya nos advierte el autor al poner el nombre a la ficticia ciudad en la que se encuentran sus personajes. Desde luego, no es su mejor obra, pero si que me parece una gran opción para acercarse a sus letras.

     Y vosotros, ¿sois de los que os dejáis intimidar por los rusos?

     Gracias.

26 comentarios:

JuanCarlosG dijo... [Responder]

Pues sí. Eso es, miedo a los rusos. Tengo desde hace años Crimen y Castigo, Los endemoniados y El jugador. Las compré porque sabía que debían estar en la estantería pero todavía no me he atrevido. Están ahí esperando, y antes o después las leeré. O eso espero.
Un saludo

Inés dijo... [Responder]

Lo leí hace muchos años y me gustó mucho también. Dostoievski tiene obras menores? Igual los críticos sesudos digan eso yo como lectora no lo creo.
Un beso

Alejandra (Acabo de Leer) dijo... [Responder]

¡Culpable! Me intimida bastante la literatura rusa y es por eso que aún no me he iniciado con ella. No hace relativamente mucho me compré un libro de Tolstoi, tras la insistencia de mi hermano, pero aún no le he dado prioridad de lectura y ahí está cogiendo polvo. La verdad es que no sé porqué me intimida, porque las reseñas que leo siempre son muy positivas. Creo que como meta este año me voy a proponer a leer ese librillo que tengo en mi estantería. Buenísima reseña, Un saludo!

Mary-chan dijo... [Responder]

¡Hola! ^^
Ahora mismo con el calor que hace no tengo yo la cabeza para leer un libro como este. Para ser sincera, me intimida mucho xD

Besos!

Aydita dijo... [Responder]

Si que es verdad que la vida de cada autor influye muchísimo
Besos

Laura Brownieysuscosas dijo... [Responder]

Pues yo si, la verdad, me apetece ponerme con este autor, o con Tolstoi, pero nunca encuentro el momento :)
Besos!

susana palacios dijo... [Responder]

La verdad que sí que me intimida, no sé si conectaríamos...Besotes

Mi Álter Ego dijo... [Responder]

Pues sí, me dejo intimidar. Lo reconozco... A ver si con éste venzo el miedo. Besotes!!!

Carla dijo... [Responder]

Pues sí, los rusos me dan respetito, así que ya veremos
Besos

Rocío dijo... [Responder]

Una buena opción para empezar con este autor al que todavía no me he acercado. A ver si con tu reseña me animo, un beso

Margari dijo... [Responder]

Sí que me dejo intimidar, pese a que cuando me enfrento a su lectura, termino disfrutándolo. Precisamente esta novela lleva tiempo entre mis pendientes. A ver si me animo.
Besotes!!!

CHARO dijo... [Responder]

La verdad es que esta reseña no me ha llamado la atención.Besicos

Irene Marijuán dijo... [Responder]

¡Hola!

Pues desde que leí Crimen y castigo y casi me mata de aburrimiento me ha dado miedo acercarme de nuevo a este autor, aunque igual con una de sus obras menores tenga mejor suerte.

¡besos!

Mi tarde junto a un libro dijo... [Responder]

Hola! Tiene muy buena pinta, aparte de que creo que a mi padre también le puede llegar a gustar, así que anotado queda.
Besos!

Sandra Cronistera dijo... [Responder]

Hola!
Qué ganas tengo de ampliar mis lecturas de Dostoyevski, "Crimen y castigo" me encantó y "El jugador" es el eterno pendiente... algún día le llegará el turno.
No me dan miedo los rusos, de hecho me gustan bastante 😀
Un abrazo

Yani dijo... [Responder]

Una vez me sentí injusta calificando este libro de Dostoievski y te doy la razón: es muy buena opción para empezar con este autor.
Los rusos me intimidan pero aprendí a respetarlos, más que nada. Tolstoi me causa más miedo XD

Bajolapieldeunlector Cris.R.B. dijo... [Responder]

Sí que intimidan un poco los rusos...pero supongo que es encontrar el momento y probar. Yo tengo sólo Ana Karenina y estoy esperando el momento porque es un tocho importante.

Este me lo llevo, además desconocía que su autor había tenido problemas con el juego.

Besitos

J.P. Alexander dijo... [Responder]

A mi me gusto más crimen y castigo aunque esta también es una gran obra y si la abuela es genial . Te mando un beso

Patt dijo... [Responder]

¡Hola!

Ay, los autores rusos son mis grandes pendientes. Hasta ahora solo me he adentrado en la literatura (tanto narrativa como teatral) de Chéjov y la verdad es que él y yo no terminamos de encajar. Aún así, hay muchas cosas de sus historias que sí me gustan. Tengo ganas de leer a Dostoievski y creo que esta obra puede ser un buen inicio, ¿no te parece? Al menos yo lo veo como una mejor opción que "Crimen y castigo", que es un señor tocho. Tolstói es otro gran pendiente para mí.

¿Qué otros autores rusos me recomiendas?

Un saludo imaginativo...

Patt

AMALIA dijo... [Responder]

Leí este libro. La verdad es que me gustó bastante.

Un beso.

Raúl Omar García dijo... [Responder]

Creo que tengo tres libros de Dostoievski, pero no me llama leerlo. Tendría que atreverme.
De Rusia solo leía a Anna Starobinets.
Saludos.

Aglaia Callia dijo... [Responder]

Hola

Ay, "los rusos". Es que intimidan, sí, pero desde que conocí a Tolstói en mi caso como que ya no tanto, ya vamos con un poco más de confianza, aunque todavía voy con tiento ;)

Besos.

Ana Blasfuemia dijo... [Responder]

Es verdad que la literatura rusa es ligeramente intimidante... No diría yo tampoco que "El jugador" es una obra menor, salvo que la compares con la obra del propio Dostoievski.

Un abrazo

Jose Docavo dijo... [Responder]

Gracias por tus recomendaciones. Después un parón de varios meses ya he reunido fuerzas para volver a leer, y los rusos son de mis favoritos. Saludos

Ariel dijo... [Responder]

Enorme Dostoievski.

Así de fácil, en dos palabras.

Lagarto verde dijo... [Responder]

Es muy curioso... tengo "El jugador" en una edición de Montblanc (se regalaban con ciertas plumas de escritores, y bueno, me quedé unos cuantos libros).
Sé que lo leí en la ESO, lo sé porque recuerdo hasta la portada del libro, pero no recordaba su lectura. Creo que esta es la consecuencia de leer ciertos títulos que ahora me muero por descubrir, pero que en aquel momento no tenía capacidad de comprender (ojo! Igual ahora tampoco...)
Crimen y Castigo, ídem. Lo que me recuerda... que tengo que comprarme un ejemplar, pero en este caso, en la libre, para toquitear las distintas ediciones que haya, su peso, el tamaño de la letra, y por qué no, quizá en Re. Read y en ese caso valore su cubierta y su olor.....
Besos.