martes, 5 de junio de 2018

La chica del cumpleaños. Haruki Murakami



     "En el día de su vigésimo cumpleaños también trabajó de camarera, como de costumbre. Le tocaba todos los viernes, pero, de hecho, aquel viernes por la noche no debería haber trabajado".

     Me encantan los libros ilustrados. Y me encanta Haruki Murakami. Así que hoy traigo a mi estantería virtual, La chica del cumpleaños.

     Una chica, de la que solo sabemos que es camarera y que cumple veinte años, ve como su plan de celebrarlo con su novio se ve frustrado por una discusión. En un descalabre continuado recibe una llamada y tiene que trabajar esa noche, noche en que el encargado enferma y es ella quien tiene que subir la cena al misterioso dueño del local. Allí, esta chica pidió un deseo.

     Este relato fue publicado en un primer momento en el periódico The Guardian, allá por el año 2006. En España lo vimos en el volumen Sauce ciego, mujer dormida y ahora es la editorial Tusquets la que se ha unido a unas ediciones bellamente ilustradas de los cuentos de este escritor que van apareciendo en las librerías en estos últimos años.

     La chica del cumpleaños no tiene nombre en este cuento de Murakami, solo sabemos que es camarera. En realidad nadie tiene nombre, ni importa. Solo sabemos que ahora es adulta y que poco queda de aquella muchacha que trabajaba por horas en un restaurante, y que el día de su vigésimo cumpleaños, pidió un deseo. Pero tampoco se nos dice el deseo que pidió. Y, al igual que sucede con su nombre, tampoco importa demasiado. Poco afecta al relato lo que pidiera porque nos deja claro aquello que no se le ocurrió pedir: la chica no pide dones directos porque no sabe de qué le van a servir para el resto de la vida. Y esa es precisamente la parte central de la historia: las elecciones, las espontáneas y las meditadas, lo que queremos hacer con la vida y la mirada atrás hacia aquellas que un día tomamos. ¿Cuándo podemos asegurar que hemos fallado al tomar una decisión? Pocas veces en realidad, ya que somos el resultado de cada decisión tomada y, si hubiéramos cambiado una sola, no estaríamos ahora aquí hablando de Haruki Murakami.
     Al estar ante un cuento corto, el autor entra rápido en materia mostrando sus cartas habituales: ese punto excéntrico, casi mágico, pero que no se despega en este caso de la realidad. La incertidumbre ante el futuro, el futuro que existe siempre hasta el último momento de nuestras vidas y las vidas cuyas marcas son como las abolladuras en el parachoques del coche. Pero para eso están los parachoques, así es la vida y, por muchos avisos que nos den, es imposible salir sin uno solo de ella.

     Me ha gustado La chica del cumpleaños. Lo que es un bello cuento en una primera lectura, va ganando en profundidad y mensaje a medida que uno vuelve a leer las palabras, que deja pasar el tiempo entre línea y línea. Y, por si fuera poco, la edición se acompaña de unas bellísimas ilustraciones que convierten el libro en una joya. Y de un relato autobiográfico en el que el autor nos habla de su propio cumpleaños, de las fechas compartidas y cómo hay quien puede buscar lazos en ellas. 

     Murakami, eterno candidato al Nobel, con una legión de seguidores y temido por otros por sus rarezas a la hora de escribir deja así una historia al alcance de todos. Una pequeña muestra que bien puede servir de toma de contacto con el autor.

     Y vosotros, ¿sois de los lectores que cruzan los dedos cada años (menos este) pidiendo el Nobel para Murakami?

     Gracias.

20 comentarios:

Cris dijo... [Responder]

Creo que el formato relato corto le viene a Murakami que ni pintado. No he leído ninguno suyo por ahora pero creo que será mi siguiente paso así que gracias por la recomendación. Me encantó Tokio Blues. Sputnik mi amor también aunque un poco menos. Kafka en la orilla iba de camino de ser mi libro favoritísimo suyo pero la final me dejó un poco con la miel en los labios. Tenemos una relación extraña, Murakami y yo. Como las de sus libros. Y lo del Nobel... no sé si se lo daría a él pero ¡qué pena que nos hayamos quedado esperando este año!

Lesincele dijo... [Responder]

Adorto los ilustrados y me gusta mucho el autor así que este se va directo a mi lista de deseos para cuando se acerque una celebración.
Un beso!

Atalanta dijo... [Responder]

No, a mí no me gusta este autor, así que cruzo los dedos por otros autores XD
Besos.

Jani dijo... [Responder]

No he leído nada de Murakami, lo sé, no tengo vergüenza... Es de esos autores que me llaman la atención y me intimidan al mismo nivel y no se por dónde empezar con él la verdad.

Buscando mi equilibrio dijo... [Responder]

La edición es preciosa, eso suma puntos. Las ilustraciones realmente descriptivas, otro plus. El relato, entretenido. Me ha gustado.
Ahora.... 15 €, es atraco a mano armada. Me parece que esta vez se han columpiado, y como no podemos reprimirnos...
BEsos.

Mi tarde junto a un libro dijo... [Responder]

Hola! No he leído nada suyo y la verdad es que en principio no creo que lo haga, no termino de verlo demasiado de mi estilo y no sé si disfrutaría de estas lecturas. En principio lo dejo pasar.
Besos!

Norah Bennett dijo... [Responder]

Hala!!! Entonces lo tengo. Y mira que le cogí manía a ese libro de relatos que incluso dejé sin terminar. Tengo que leerlo.
Aunque esa edición es tan bonita...
De esa serie tengo uno y es precioso.
Nunca pienso en lo del Nobel pero sí los cruzo para que su novela nueva sea de las que me fascina.
Besos

Bajolapieldeunlector Cris.R.B. dijo... [Responder]

No he leído nada de Murakami, pero que esta sea una historia más apta para los que tenemos miedo me anima. Además la edición es una preciosidad ;)

Besitos

Anónimo dijo... [Responder]

Tengo sentimientos encontrados con Murakami: empecé a leer un libro suyo (no recuerdo el título) pero no lo terminé. Su estilo me pareció lento, y aún así creo que después de leer tu reseña, me animaré a leerlo porque tengo la sensación de estar perdiéndome un gran autor.

Mi Álter Ego dijo... [Responder]

Aún no he leído nada de Murakami. No sé por qué, me da mucho respeto, como todos los autores orientales... Besotes!!!

Margari dijo... [Responder]

Todavía no me he estrenado con este autor. A ver cuándo le pongo remedio. No me importaría hacerlo con este libro que nos traes, que creo podría gustarme.
Besotes!!!

Lorena Álvarez González dijo... [Responder]

Pues justo este año que he descubierto a Murakami, nos hemos quedado sin Nobel de Literatura. Así que no podré cruzar mis dedos por él.
Sí me parece este libro indicado como toma de contacto con el autor. No lo he leído pero sí otras ediciones ilustradas de algunos de sus relatos que van en la misma línea.
Besos

Tamara López dijo... [Responder]

No he leído nada de Murakami, pero algún día tendré que hacerlo :)

AMALIA dijo... [Responder]

Pues tomo buena nota de este libro.

Muchas gracias.

Besos

Shorby dijo... [Responder]

Te puedes creer que todavía no he leído nada de este hombre???

Besotes

Rachelin TheCure dijo... [Responder]

¡Hola!
Hace poco leí la edición ilustrada de otro de sus cuentos, La biblioteca secreta, y me gustó mucho. Nunca antes había leído nada de él, así que, sin duda, fue un gran incentivo para continuar. Este, por lo que dices, podría gustarme.
En cuanto a la pregunta, no he leído casi nada como para asegurar que me gustaría que le dieran el Nobel, tendré que adentrarme más en su obra ;-)
¡Un saludoo!

J.P. Alexander dijo... [Responder]

No me atrevido a leerlo , pero creo que lo hare pronto con este cuento. Te mando un beso

Carla dijo... [Responder]

Me estrené con el autor con una de sus obras más accesibles, Tokio Blues, y la verdad es que me dejó un poco que no supe decir si bien o mal, me dije que lo volvería a intentar con él, pero desde entonces no lo he hecho, quién sabe, quizá algún día
Besos

Kasioles dijo... [Responder]

He leído algo de él, me gusta su estilo.
Anoto el título de este libro que comentas.Agradecida.
Cariños.
kasioles

Marc Peig dijo... [Responder]

He leído casi todo lompublicado de Murakami y, aunque los últimos libros no están al nivel habitual de su obra, en mi lista de libros absolutamente imprescindibles siempre tendrá un lugar «1Q84». Es inmenso (y no lo digo solo por el tamaño, que también).
Saludos
Marc