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lunes, 7 de septiembre de 2026

El llanto de los muertos. Camilla Läckberg

 


    Después de muchos años y de pasar por otras series, Camilla Läckberg ha regresado al lugar en el que la conocimos. Hoy traigo a mi estantería virtual, El llano de los muertos.

     Volvemos a Fjällbacka, ese lugar de nombre impronunciable que jamás aprenderemos a escribir sin comprobar que está bien puesto. Allí desapareció la joven Sofie hace treinta años conmocionando a la zona: una joven guapa y popular que acababa de empezar el instituto, desaparece sin dejar rastro... el resto lo podéis imaginar. Ahora una mujer confiesa un crimen y eso hace que tenga que realizar una exhumación que lleva a un descubrimiento que provoca que el caso de Sofie se reabra. Y allí regresa Erika, a meter las narices. Nada ha cambiado.

     Creo que he puesto un pelín más de lo que aparece en la contra (sé que es así) pro es que por una vez me parece que han sido tan escuetos como para quedarse cortos. Es cierto que la novela busca el entretenimiento puro y duro y que eso supone ir sorprendiendo al lector cada poca páginas, pero hay un punto en el que necesitamos un punto de apoyo para saber de qué trata la historia. Sobre todo porque al principio vamos a tener un poco de caos en la cabeza para saber cuál es "la buena", la que manda. Pero una vez hecho y recordados a Patrik y Erika, todo va sobre ruedas en este pasapáginas que más que correr en su lectura, vuela. Si que es cierto que he tenido la sensación de que sus personajes no avanzan, por mucho que pase el tiempo y avance la saga, parecen estar en una pausa que hace que sean prácticamente iguales a la primera entrega y que caigan en los mismos clichés, pero como les tengo cierto cariño, se les perdona. En cuanto al caso, como ha sucedido en las entregas anteriores, el protagonista principal son los giros y los secretos que todo el mundo parece tener y es que el lado oscuro de las personas se va acercando a lo largo de la novela hasta dejarnos en un final que proclama a gritos que este no ha sido ni con mucho el último título de la saga.

     Läckberg repite el esquema de doble historia con teorías que se suceden junto a revelaciones impactantes en una fórmula que ha quedado claro que, para muchos lectores, funciona.

     El llanto de los muertos es exactamente lo que quiere leer cualquier fan que conociera a Läckberg por esta saga.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias.

lunes, 31 de agosto de 2026

El último de la estirpe. Fleur Jaeggy



     "Soy el hermano de XX. Soy el niño del que ella hablaba. Y soy el escritor del que ella nunca ha hablado. Tan solo mencionado. Mencionó mi cuaderno negro. Escribió sobre mí. Contó incluso conversaciones en casa. En familia. Cómo podía saber que sentada a nuestra mesa había una espía. Que había una espía en casa. Pues era ella, mi hermana. Tiene siete años más que yo. Ella observaba a mi madre, la nuestra, a mi padre, el nuestro, y a mí. No me importaba que mi hermana nos observara. A todos nosotros. Y que luego fuera por ahí a contarlo. Una vez, cuando tenía ocho años, la abuela me preguntó: ¿qué quieres hacer cuando seas mayor? Y le contesté: quiero morir. De mayor quiero morir. Quiero morir pronto. Y creo que a mi hermana le gustó muchísimo mi respuesta. Nos conocimos tarde, ella y yo. Más o menos cuando yo tenía ocho años".

     Poco a poco iré trayendo mis lecturas de verano. Hoy, por ejemplo, traigo a mi estantería virtual, El último de la estirpe.

     Esta vez estamos ante un libro de relatos, tengo que añadir además que no conocía a la autora, y sus títulos me han acompañado a lo largo de un mes ya que los iba leyendo poco a poco. Me encontré con una veintena de relatos, a veces extraños, otras superficiales, algunos como si solamente enfocasen una parte del relato completo o de la vida, que tenían un hilo conductor general basado en una sensación de tristeza. Cuando son tantos los relatos se corre el riesgo de caer en una enumeración, empezar diciendo que el primero es el que más me gustó y dar una sucesión de títulos que, en este caso, no tendrían mucho que aportar, ya que salvo las trabas que le pone la autora a los protagonistas, enfrentándolos a una realidad antipática, carece de valor la anécdota puntual de lo que en ellos suceda. el plan de vida de un niño es la muerte, vivir es una suerte de pesadilla y la soledad aparece en cada esquina.
    
     No siempre son fáciles, ni siquiera son siempre relatos que resulten atractivos, pero sus letras son en todos ellos una carga efectiva que actúa en contra del lector. Hay una belleza latente, no siempre apreciada pero siempre recogida una vez que finaliza la lectura, que deja una sensación desigual.
No sé si me ha gustado. A veces pasa.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias.

lunes, 24 de agosto de 2026

Disolución. Nicholas Binge

 


     "Te quedan once horas antes del reinicio. Tienes que decirme exactamente qué ha pasado. 
      ¿Dónde estoy? ¿Cómo que «no es importante»? Ni siquiera sé dónde estoy. No sé quién eres. ¿Cómo no va a ser importante? No... Es decir, sí. Creo. El nombre me suena. 
      Nos... nos conocemos, ¿verdad? 
     ¿Dónde está Stanley? ¿Se encuentra bien? 
     ¿Qué quieres decir con eso? Dios santo, ¿le ha pasado algo? ¿Está a salvo? 
     Estamos en... ¿Esto es una piscina vacía? 
    ¿Qué narices está pasando?"

     Me atrajo la sinopsis. Parecía partir de un punto común para luego retorcerlo y tuve curiosidad. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, Disolución.

     Conocemos a Maggie, una mujer que está felizmente casada con un hombre llamado Stanley que está perdiendo la memoria. Ella ve como poco a poco el hombre va olvidando y se va desdibujando y, con él, toda su historia juntos. Desolador. Entonces entra en escena Hassan, que contacta con Maggie para decirle que su marido no está perdiendo la memoria, alguien la está borrando. En lugar de tener Alzheimer está sufriendo un borrado que se produce en la misma residencia en la que está ingresado para recibir cuidados, y esto sucede porque alguien está buscando algo entre sus recuerdos y, para encontrarlo, está realizando un borrado selectivo. De hecho lo que buscan está en la infancia de Stanley. Guiada por Hassan, Maggie se mete de lleno en la memoria de Stanley pero no está preparada para lo que va a encontrar ni el alcance de sus descubrimientos.

     Hay que decir que Disolución se adentra dentro de la ciencia ficción especulativa mientras que le plantea al lector preguntas  sobre su propia existencia. El alzheimer es desgarrador porque somos aquello que nos forma y la pérdida de la memoria supone también la pérdida de amores, sueños y logros. Y deja a quien tenemos al lado con una profunda sensación de soledad. Y frente a ello se adentra a ritmo de thriller en una historia sobre expansión de memoria, niños que se vuelven superdotados y un descubrimiento increíble cuyas repercusiones solo podemos imaginar. Y es que Binge nos pide que tengamos fe en su novela. Que esperemos, que no nos importe si la premisa inicial nos parece manida o si el comienzo es particularmente lento, que lo es. Nos hablará de aperión, de viajes en el tiempo, creación y extinción, veremos amigos y también traidores, científicos locos y otros sin escrúpulos y también, por supuesto, amor.
La novela utiliza dos líneas temporales, una de horas y otra que sigue la vida de Stanley. A través de ellas leeremos bastante ciencia, pero nada que exija conocimientos en particular o que resulte abrumadora para el lector, y tendremos la sensación de perdernos y encontrarnos varias veces. Sin embargo Binge escribe una novela en la que cada parte y cada dato tiene un propósito. Construye una trama que poco a poco va obsesionando al lector que siente la necesidad de avanzar y no soltar el libro hasta descubrir la última parte. Y es que, pese al esfuerzo inicial, la novela merece la pena y uno la termina despeinado, agotado y más que satisfecho.

     Disolución es una novela de ciencia ficción especulativa con todos los ingredientes para gustar a lectores de todo tipo ya sean, o no, aficionados al género.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias.

lunes, 10 de agosto de 2026

Bajo mi piel. T. J. Klune

 


     "No lo vais a entender, o no de inmediato. Pero no pasa nada. Incluso es posible que me toméis por una embustera, pero tampoco pasa nada. Solo os pido que me escuchéis hasta el final antes de juzgarme. Tengo una historia que contaros. Una historia sobre un lugar situado bajo una Montaña. Sobre la mente de los hombres. Sobre lo que significa ser humanos y construir un hogar donde jamás debería haber existido uno. Sobre lo que el futuro nos depara. A mí, a vosotros, a todos nosotros".

     Mi primer contacto con Klune fue La casa del mar más azul y me encantó. Desde entonces busco en todos sus títulos las mismas sensaciones. Por eso hoy traigo a mi estantería virtual, Bajo mi piel.

     Conocemos a Nate, un periodista que está atravesando un mal momento. Acaba de perder su trabajo en el Washintgon Post y, además, ha perdido a sus padres, que le han dejado como herencia una vieja furgoneta y una cabaña perdida que le recuerda momentos de su infancia. Decide entonces que esta cabaña en Oregón puede ser el lugar perfecto para encontrarse a si mismo, así que empaqueta sus pocas pertenencias y pone rumbo hacia allí. Sin embargo al llegar se encuentra con que dos personas están viviendo en la cabaña, la niña de diez años Artemis Darth Vader, pronto tiene claro que ese no es su nombre real, y un hombre adulto y aparentemente herido al que la niña llama su Alex. Nate se espanta, hay unos momentos de tensión, pero finalmente se queda en lo que no puede llamarse decisión consciente, para descubrir que Art es todo menos una niña normal. Pronto tiene la impresión de que huyen de algo, y poco a poco va estableciendo una relación de cuidado y rutina con ellos que empiezan a confiarle una historia que Nate prefiere no saber y que desemboca en un ataque a la cabaña que le obligará a elegir si quiere unirse a ellos o dejarlos pasar de largo por su vida.

     Para quienes hayan leído a Klune no resulta tan extraño el punto de partida, ya que parece especialista en situaciones singulares, sin embargo estamos ante una novela trágica. no solo por las pérdidas de Nate, sino también porque es la segunda vez que pierde a su familia. La primera fue porque ellos no aceptaron que era gay. Además siente una atracción inmediata por Alex que se llega incluso a superponer al miedo inicial que le provoca el hombre, y a esto hay que unirle a la peculiar Art, que tendría unos razonamientos de una madurez increíble si no fuera por su desconocimiento de las cosas más simples. Ni siquiera sabe lo que es una tostada o cómo se hace, mucho menos de donde viene el bacon, pese a que pueda convertirse en uno de sus platos favoritos. Y es que la intriga en torno a esta niña, despega desde los primeros minutos en que aparece. Se adentra con esta intriga en una historia sobre secretos gubernamentales, desapariciones y cautiverios que se mezcla con el sentimiento de desarraigo y también con el de pertenencia a una familia, la que elegimos, ya que Nate no podrá evitar ir sintiéndose parte de algo junto a sus dos huéspedes improvisados. Klune mezcla la acción, la ternura y el romance en una novela entretenida que, al igual sucede en el resto de sus títulos, destila un mensaje de esperanza y positivismo que puede llegar a conmover a los lectores en la última parte.

     Si buscamos definir la novela, se acerca a la ciencia ficción, y puede que haya muchos que recuerden a Stranger Things en algunos momentos, pero el corazón de la historia está en los lazos que los tres protagonistas van forjando y que son incluso más importantes que la relación entre Alex y Nate. 

     Bajo mi piel es una novela tierna y esperanzadora llena de diálogos divertidos, y algunos (bastantes) momentos absurdos que logra entretener al lector y dejarle un buen sabor de boca al pasar la última página.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias.

lunes, 29 de junio de 2026

Pruebas sin corregir. Stefano Bartezzagi

 


     «Las erratas son tan útiles y necesarios como el pan, y a menudo incluso hasta bonitas», decía Gianni Rodari. 
     Tengo la sensación de que el gran autor y pedagogo suizo no trabajó nunca como corrector de pruebas. Estoy convencido de que, si hubiese dedicado los mejores años de su vida a corregir errores de escritores malísimos mucho mejor pagados que él, mi relación con las erratas no habría sido tan idilica. 
      Me paso media semana corrigiendo erratas en el segundo piso del edificio modernista donde tiene su sede Ursula, la editorial en la que trabajo a media jornada, y la otra media corrigiendo erratas en el apartamento de veintitres metros cuadrados donde vivo, como autónomo. 
      El total de mis sudores laborales genera unos ingresos de unos 1.600 euros mensuales de media que, segundo se mire y una vez añadidos impuestos, alquiler, gastos, transporte y bienes de primera necesidad, apenas me permiten ya no digo vivir, si no sobrevivir en esta acojedora y tan humana ciudad llamada Milán. 
     ¿Sabéis cuál es el único error que un corrector de pruebas nunca sabe cómo emmendar? El trabajo que ha elegido".

     Hoy vengo con un libro que me ha encantado. Una novela que se mueve entre el misterio, el juego y la diversión y que se titula Pruebas sin corregir.

     Voy a tener mucho cuidado al hablar de este libro, voy a explicar el juego pero no la solución y tampoco la última parte de la historia. Es una cosa tremenda lo que os voy a contar

     El narrador de este libro es totalmente intrusivo pero acaba por caer bien. Es corrector y empezó como lector. Así fue como conoció a Niccolo Errante, con quien se intercambiaba mensajes desde hacía años. En ellos jugaban y se contaban cotilleos o tonterías, pero de forma escondida, tenían su juego y consistía en introducir erratas que el narrador debía de encontrar. Solo la muerte de Errante interrumpió el juego. Los hechos dicen que el 20 de mayo de 205 Errante se reunió con gente de la editorial para poder ultimar la salida de su última novela. Esa noche Errante se emborrachó y horas después saltó desde el balcón de su casa. El narrador no cree que Errante se suicidara, así que ha decidido investigar (como haría Luna, uno de los personajes más famosos del fallecido escritor).

     Lo que tenemos ahora entre manos es la recreación de la noche pero no de forma lineal, sino tras las preguntas y completándose con distintas versiones que han sido recogidas hablando con las personas implicadas. Pero es mucho más que eso, el narrador ha continuado con el juego empezado con Errante. 

Reglas del juego:

a. Si la correctora de pruebas ha trabajado bien, cada uno de los cien capítulos de este libro contiene exactamente nueve errores.
b. Las erratas ocultan un mensaje. Eso sí, solo una por cada capítlo forma parte del mensaje oculto.
c. El mensaje no está formado por los errores, sino por las correcciones. Si en el texto encontráis la palabra eletanfe, la que debéis anotar es la correcta: elefante.
d. Si la corrección es una mera supresión (como en la frase ""Heidi ha vivido en el  el siglo XV) significa que aquella corrección, obviamente, no formará parte del mensaje.
f. 
El mensaje oculto, entre otras cosas, te conducirá a un lugar donde podréis encontrar la solución,

     La novela tiene una última zona para ir anotando las erratas y un último misterio para resolver con ellas que es el que dará la verdadera solución al libro, pero esto me lo guardo para que seáis vosotros quienes lo vayáis descubriendo. Solo diré que, además de la historia, el narrador irá explicando muchos detalles de la literatura, las correcciones y las erratas, intercalando con la historia vivencias propias o ajenas en forma de fragmentos de otros escritores, ya sean conocidos o no.

     El resultado es un juego divertido, y a veces retorcido o endiablado, que me ha proporcionado una diversión inesperada y, para qué mentir, me ha hecho reír. No ha impedido el juego que pueda acceder a las versiones y vaya formándose en mi cabeza lo que pudo ocurrir al margen del juego, algo que es muy de agradecer ya que, erratas a un lado, se puede leer de forma normal y coherente.

     Pruebas sin corregir es una lectura diferente y original con la que he disfrutado más de lo que pensaba. Si uno mira en redes, debería de buscar Bozze non corrette, ya que en su idioma original ha sido un fenómeno literario. Los lectores han hecho grupos de Telegram, de Facebook, hilos en reddit y casi cualquier cosa que uno pudiera imaginar para así poner en común los errores que encontraban e intercambiarse aquellos que se les estaban escapando. Todo el mundo quiere resolver el enigma. Ya lo dice El Principito: "cuando el misterio es demasiado impresionante, es imposible desobedecer".

     Suerte a todos.

     Gracias.

  • Fe de erratas del fragmento: idilica, Ursula, veintitres, acojedora, emmendar.
  • Las erratas de las reglas las buscáis vosotros.
  • Por si, pese a todo buscáis la solución: El autor recomienda leer dos veces la novela para encontrar todas las soluciones. Si necesita ayuda, las encontrará al final del libro. Proceda bajo su propia responsabilidad.
        ¿Qué esperábais? incluso en esta reseña hay una pequeña trampa.

lunes, 25 de mayo de 2026

El trofeo. Gaea Schoeters

 


     "Hendiendo un cielo tiznado de negro, el avión se lanza en picado cual ave rapaz y a continuación se refrena, quedando aparentemente suspendido en el aire un breve instante antes de iniciar un amplio movimiento circular, como si dudara entre dos posibles presas y aún no hubiera decidido sobre cuál de ellas arrojarse. Abajo, en la distancia, se vislumbran largas guirnaldas de luz que dividen la oscuridad en franjas sobre las cuales, arracimándose y volviendo a dispersarse, se mueven como hormigas otras lucecitas más pequeñas. En torno a ese núcleo moteado de luces está todo sumido en una oscuridad impenetrable, hasta el punto de que es imposible determinar si aquellas tierras son llanas o presentan alguna forma de relieve".

     El otro día estaba con un grupo de amigos y, por algún motivo que no recuerdo, acabaron hablando de reservas animales. Y como Google se ha cargado todas las discusiones, tirando de internet apareció que una de ellas era famosa por "los cinco grandes". Inmediatamente pensé en esta novela, que sí, la tenía reciente, pero me ha dejado una huella que difícilmente será borrada. Hoy traigo a mi estantería virtual, El trofeo.

     Conocemos a Hunter White, y en esta novela nada es al azar. Es todo lo que su nombre implica, pero todo lo peor, y está acostumbrado a sobresalir. Y ahora quiere finalizar "Los Cinco Grandes" o lo que es lo mismo, quiere cazar los cinco mamíferos más emblemáticos de África: león, leopardo, elefante, búfalo y rinoceronte. Y a él le falta solo este último, así que la tarea no parece muy compleja, sobre todo si se va con un viaje organizado en el que a uno le sirven en bandeja la presa. Sin embargo esto es África y unos furtivos le arrebatan la presa y con ello la gloria de un momento por el que él ya había pagado una gran suma de dinero que el organizador del viaje no quiere devolver, así que se plantea una perversión: el único mamífero realmente dominante en todo el mundo, es el ser humano. ¿Y si caza un ser humano en medio de un lugar sin ley?

     Ante esta aberración, Hunter se plantea un dilema moral. A fin de cuentas, es Hunter White, corredor, poderoso con una mujer a la que ni pone nombre y está en un continente en el que él mismo no valora a los seres humanos autóctonos más allá de las habilidades que ponen a su servicio. En realidad son poco más que animales. Y está lo prohibido, que se pelea con esa mínima parte de conciencia que tiene, más de cazador que respeta las normas que de persona con una ética y moral normales, así que, ya os lo anticipo, acepta y con ello da comienzo una nueva pesadilla que va de la mano con un tono sombrío que la autora permite se impregne de las ideas del protagonista, llevando al lector por un camino mucho más oscuro de lo que hubiera podido imaginar. El Trofeo no es inquietante por lo que plantea, sino porque hay momentos, por pequeños que sean, en los que el pensamiento de hunter se acerca demasiado al lector. Y esa es la verdadera pesadilla. Una pesadilla que se ve amplificada porque vivimos en un mundo en el que las cacerías clandestinas han sido noticia hace poco por la posibilidad de haber introducido alguna vez un ser humano en sus listas. Una pesadilla porque algo tan irreal se torna real cuando sale en la prensa y porque muchas veces la labor más difícil del escritor es convertir la realidad en la que todos vivimos en algo verosímil.

     Me ha gustado mucho El trofeo. Me ha hecho creer aún menos en la naturaleza humana y, sobre todo, ha vuelto a mi mente varias veces tras su lectura. Porque es ficción, pero en realidad... bueno, ya me entendéis.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias.

lunes, 18 de mayo de 2026

Murdoku. Manuel Garand

 


     Hoy vengo con una entrada un poco diferente. De cara al verano, todos buscamos entretenimiento para las vacaciones, la playa o la piscina. Hoy traigo a mi estantería virtual, Murdoku.

     Todos conocemos los Sudokus, ese tipo de rompecabezas que se extendió rápidamente entre la gente logrando jugadores de todas las edades y que se ha quedado a vivir en nuestra sociedad, uniéndose a los pasatiempos de los periódicos y apareciendo mil y un juegos online, además de cuadernillos especializados. 

      Bien, pues ahora llega Murdoku con la misma mecánica, y nacido de la prensa como una variación del Sudoku tradicional. En este cuaderno, se nos da un escenario repartido en habitaciones y celdas y un grupo de personas con una frase sobre cada una de ellas. A partir de ahí, hay que colocar a cada persona en el lugar correspondiente siguiendo la mecánica tradicional de no coincidencia en fila o columna. Y el juego y el misterio está servido.

      Como contar esto hace que parezca complicado, mejor os pongo el puzzle 9 del libro:

           

     Aquí tenemos a las personas que forman parte de este puzzle y, por supuesto a la víctima, que compartirá habitación con su asesino.

     Tenemos las pistas que nos dan sobre cada uno de los personajes. Ahora solo hay que encontrar la primera línea de razonamiento que nos otorgue la primera ubicación. Y no os la voy a dar, claro, pero si una pequeña pista. Fijáos en E...

     A partir de ahí solo hay que seguir rellenando las casillas, tachando en las que no puede haber nadie y terminando la clave.

     ¿El asesino? Lo siento, pero no os puedo decir quién es, sería imperdonable estropearos la diversión. Pero podéis buscarme aquí y por MD os paso la solución sin problemas. Mientras tanto, disfrutad de la solución. 


 

      Esta es la plantilla para poder solucionarlo. Y aquí tenéis la página web, lo siento, no está en castellano, con algunos puzzles incluídos por si queréis seguir jugando.

     En cualquier caso, os he presentado una forma de jugar que, tengo que reconocerlo, a mi me ha parecido muy entretenida. Lo he disfrutado un montón,

     Bienvenidos a Murdoku.


     Gracias
                                                                        


lunes, 4 de mayo de 2026

Frankie. J. M. Gutsch & Maxim Leo

 


     "Me han dicho que una historia se empieza por el principio. Desde cero. Pero yo soy un gato y no sé nada de principios ni de ceros. Los humanos tienen un montón de normas para todo en la vida. Haz esto, haz lo otro. ¿Sinceramente? Es aburrido. Agotador. No es para mí. Por eso voy a empezar esta historia por otra parte. Quizá dé la casualidad de que es por el principio. O desde cero".

     Los gatos parecen haberse convertido en la compañía indispensable para cualquier lector. Esto significa que, en la ficción, no hay lector sin gato, librería sin gato o, nuestra favorita, cafebrería sin gato. Y e ahí el salto a los propios libros ha sido de forma natural o viral, dependiendo de a quién se pregunte. Hoy traigo a mi estantería virtual, Frankie.

    Bien, pues conocemos a Frankie, un gato bastante malhumorado, con un sentido del humor cuestionable y un ego nada cuestionable. Frankie es un gato que habla, tanto con otros animales como con los humanos que le parece, y le parece que merece muy poco la pena hablar con humanos, entre otras cosas, porque flipan. El caso es que, para hablar con tan poca gente, Frankie parece tener una opinión sobre todo y, como es el narrador de esta historia, nos la va a contar. Y es que esta es la historia de como Frankie se encontró con Richard... y se quedó.

     Cuando conocemos a Frankie su anterior dueño ha fallecido y se encuentra viviendo en la calle, donde ha hecho amistad con una ardilla y un perro. Es, por lo tanto, un gato callejero. Un día Frankie ve a un humano, Richard, jugando con una cuerda (se iba a ahorcar, pero qué sabe un gato), y decide interrumpirlo. Richard no se pone contento y Frankie no es precisamente uno de esos adorables gatitos de Instagram, pero la cosa funciona y Frankie se convierte en lo que Richard necesitaba y él a su vez también es un soporte para el gato.
     Con todo este es complicado saber qué se va a encontrar uno en la novela, pero lo cierto es que la historia funciona. Frankie no entiende a los humanos y hace preguntas, millones, sin saber si debe o no hacerlas porque un gato no tiene aptitudes sociales como las nuestras. Él va a preguntar cosas que nosotros jamás preguntaríamos y también se va a fijar en detalles que va a interpretar a su manera. Frankie es un gato molesto y egoísta, si tienes un gato, seguramente reconozcas en sus palabras actitudes del tuyo y, si no lo tienes, te va a parecer igual de genuino. Y por eso le vas cogiendo cariño y, antes de darte cuenta, te has sumergido en una complicada historia de duelo y superación de los momentos difíciles. Porque, amigo, no lo sabías pero es justo aquí donde estás.

     Frankie es una novela encantadora y conmovedora repleta de temas tan duros como el suicidio o la muerte. Una historia que fluye y presenta a un gato al que todos querríamos conocer.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias.

lunes, 30 de marzo de 2026

Mis lunes con aroma a matcha. Michiko Aoyama

 


     "Junté las manos para pedir que me ocurriera algo bueno. 
      Pero ¿a dónde había ido a parar aquella plegaria? Me encontraba en un santuario sintoísta, así que supuse que a alguno de los dioses de dicha religión. Era lo más probable. 
       Pero ¿dónde estaban los dioses sintoístas? ¿Detrás de la caja de ofrendas? ¿En el cielo? A saber. 
       Estábamos casi a mitad de enero, pero hasta entonces no había podido hacer la tradicional visita de Año Nuevo a un templo".

     No me había yo adentrado en este tipo de libros que ahora proliferan. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, Mis lunes con aroma a matcha.

     Estamos, y esta vez me salto la estructura habitual, ante una de esas novelas puzzle en la que todos los personajes van encajando unos con otros en torno a un establecimiento. Y ahora sí, empezamos.

       Conocemos el Café Marble, un lugar pequeño y acogedor que, un lunes cualquiera, ha decidido dedicarlo al matcha, una bebida amarga (y ahora de moda en nuestro país). Allí llega por ejemplo Miho que tiene un mal día y se fija en el camarero que tampoco parece estar demasiado a gusto. Sin embargo cuando se mancha el camarero le presta un pañuelo y se entera, gracias al propietario del local, que el camarero se llama Kippei que que se mudará pronto. También ha pasado por allí una pareja que discutió por una carta de amor que él no recordaba haber escrito a su esposa. Decide entonces el marido volver al café en el que tomaron Matcha para comprar el que tanto le había gustado a ella para así poder hacer las paces, aunque no lo hay y eso hace que conozca una tienda en frente que vende el mismo té que el local. Así es como entra la dueña de la tienda, y la autora desarrolla la forma en que el éxito ha modificado sus metas de vida, y a esa tienda también va una joven que recuerda cuando la dependienta, que ahora sabemos es la dueña, estaba ubicada en otro lugar y le gustaba más lo que vendía.

     Podría seguir y destripar la novela, sería bastante sencillo hacerlo ya que se estructura por meses en los que vamos viendo como estas personas se cruzan o regresan, todas orbitando en torno al mismo café y todas ellas en torno a aquel día en el que se decidió dedicar el local al matcha. Se consigue de esta forma una familiaridad acompañada del descubrimiento al saber quién es cada uno cuando se les observa desde un prisma diferente. La novela da valor a las sensaciones de los personajes, al confort de la bebida caliente y a sus variedades como reflejo de su situación vital. Se adentra en algunas costumbres orientales, no de forma abrumadora, pero si a modo de pinceladas, en muchos casos ya viejas conocidas de los lectores. Pero, sobre todo, es una novela sobre la importancia de la amabilidad de la gente y como un buen gesto, aunque parezca trivial, puede ser vital para quien lo recibe.
     
     Mis lunes con aroma a matcha es una novela amable, de esas en las que uno entra sin prisa y sale con un buen sentimiento interior, como cuando te tomas, efectivamente, una bebida caliente en un día frío y sientes que templa todo tu cuerpo. En este caso la bebida elegida es el matcha, amarga, como algunos momentos de la vida.

     Una novela amable para leer sin más pretensiones que las de disfrutar de un rato de comfort.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias.

miércoles, 18 de febrero de 2026

El sacrificio. Henrik Fexeus

 


     "Me quedo detrás de la persiana para que no me vean. Me siento fatal porque sé que soy yo quien lo ha hecho mal. Pero ha sido sin querer. La gravilla cruje bajo sus pies cuando se dirigen hacia los coches en el patio. Ojalá se marcharan de una vez; así se me quitaría este nudo en el estómago. 
      Suelo comerme un helado cuando acabo, pero hoy mamá se ha enfadado. Ha dicho que lo estropeo cuando hago cosas diferentes. Tengo que hacer siempre lo mismo cuando sus amigos miran. No lo entiendo, porque puedo hacer varias cosas a la vez; es más divertido. Sin embargo, a mamá no se lo parece. 
      Así que hoy no hay helado que valga".

     Al igual que la mayoría, conocía a Henrik Fexeus por su colaboración con Läckberg, pero ya vi en esos libros un punto de distinción respecto a su obra habitual, tenían más ritmo, eran más visuales. Así que me senté y esperé. Y al fin, hoy traigo a mi estantería virtual, la primera novela en solitario del autor. Se trata de El sacrificio.

     Conocemos David cuando recibe un mail de una mujer llamada Paulina que dice necesitar verlo para hablarle de su infancia. No sabe muy bien qué pensar, ya que no recuerda nada de sus primeros años de vida, así que tarda en responder al mensaje. En realidad, su vida está marcada por esa laguna y David acude a ver al su psicólogo y amigo Johan, con la intención de superarlo y, además, está comenzando una relación con Florence. Finalmente David decide responder el mail para acordar una llamada telefónica a la que Paulina jamás llega a responder. La joven ha desaparecido y el registro de llamadas apunta a David, que se convierte en sospechoso. Florence por su parte es contratada por un hombre poderoso para proteger a David de una amenaza cada vez más certera.
     El pasado ha regresado y hay alguien que parece dispuesto a hacer lo que sea necesario para que David no recuerde.

     Bastan un puñado de páginas para darnos cuenta de que El sacrificio es una novela en la que el valor lo dan los personajes. El autor nos presenta como si fuera una metralleta a David y Florence tras acostarse y él recibe el mail para inmediatamente comenzar con las familias de uno y otro. Incluso la mujer que envía el mail tiene una historia familiar con su madre, que es quien le ha dado esas instrucciones que cumple tras haber perdido a su progenitora. Es decir, aquí todos tienen su historia. Hasta el psicólogo/amigo tiene cáncer. Todos tienen algo. Y ese algo forma parte importante de lo que engancha de esta novela. David, el protagonista, es un programador que teletrabaja. No tiene grandes relaciones sociales y su vida al final se limita a tres amigos y una mala relación con una madre que siempre lo ha tratado de forma fría y distante aunque tampoco sabe por qué. Y es que El sacrificio rescata aquella máxima de "pobre hombre que no entiende nada" pero que se siente impulsado a seguir avanzando, porque llega un momento en el que pararse es peor. Esto, unido a lo ya dicho sobre el resto de personajes, hace que sea una lectura rápida en la que es difícil aburrirse. El único reto que queda es sorprender. Y por eso Fexeus se la juega a medida que llega al final. Hoy en día hay que subir la apuesta y lo sabe. Por eso entra en una suerte de espiral de giros que comienzan cuando la voz del pasado nos empieza a sonar "rara" y se mantienen hasta un final que, claramente, se prorroga hasta la siguiente entrega, ya que opta por resolver lo inmediato y dejar abiertas las historias generales de cara a manteneros en nómina como lectores.

    El sacrificio es una novela que he disfrutado y en la que hay tiempo para la acción, la intriga y la crítica social que va más allá de lo básico hasta señalar culpables de algunos males sociales. Me ha durado dos asaltos y me ha dejado con ganas de encontrarme con la siguiente entrega. Repetiré.

     Y vosotros, ¿sois de los que esperáis libros de autores ya leídos con interés o los olvidáis en el tiempo y pasáis inmediatamente al siguiente?

     Gracias.

lunes, 16 de febrero de 2026

El pozo. Hye-young Pyun

 


     "Ogi abrió los ojos despacio. La claridad lo deslumbró. Entre la neblina, vio un brillo blanco. Cerró los ojos y los abrió de nuevo. El esfuerzo de este gesto lo reconfortó: quería decir que estaba vivo; la resistencia física a abrir los ojos o tener que entrecerrarlos por la luz eran prueba de ello. 

      Observó el techo, de pladur con filas de lámparas fluorescentes. Todas las luces estaban encendidas. Debía de estar en un hospital; era el único lugar que necesitaba tanta iluminación. 

      Intentó girar la cabeza, pero no lo consiguió. Al menos, podía mover las pupilas".

     Había leído comparativas de esta novela con Misery, así que ni lo dudé. Hoy traigo a mi estantería virtual, El pozo.

     Conocemos a Oghi, un hombre de 47 años, cuando despierta en un hospital de Seúl tras haber estado en coma como consecuencia de un grave accidente de coche. Poco a poco Oghi se va situando hasta descubrir que su esposa falleció en el accidente, dejándolo hecho polvo ya no solo física, también psicológicamente. Sin embargo Oghi se va a ir recuperando, y, un día, el hospital le da el alta y lo manda a casa bajo la supervisión de alguien con quien conviva. Ese viene a ser uno de los problemas, que Oghi no era precisamente un animal social, así que su suegra será quien se haga cargo, llegando a mudarse con él.  ¿Por qué haría algo así? Pues esa es la pregunta que va permeando en la mente de Ogi que empieza a repasar su matrimonio y lo que puede saber su suegra que, por cierto, parece estar cavando un agujero en el jardín mientras su vida se limita a estar ahí tirado en la cama y sin poder comunicarse debido al estado de su mandíbula.

     Vale, si habéis leído Misery, entendemos todos que la comparación es bastante fácil. Lo que pasa es que en esta novela, la incapacidad del inválido y su impotencia ocupan muchas páginas. Demasiadas. Oghi es dejado solo, humillado durante las visitas y arrinconado hasta el punto de parecer un secuestro. La suegra mientras tanto se va convirtiendo en un personaje cada vez más siniestro y el lector... bueno, poco a poco va viendo que en realidad su protagonista no es tan bueno. Y aquí, si nos queremos poner literarios, están los simbolismos: Oghi encerrado en su cuerpo sin poder moverse ni comunicarse vs Oghi encerrado en la casa. El vacío de la vida tras el duelo que es como un agujero que se nos hace dentro y el agujero del jardín o tal vez este último sea como la vida del protagonista, vacía y sin nada. 

Una diferencia con Misery es que aquí el protagonista nos cae mal. Que no diré yo que se lo merezca, pero bueno no era y su difunta esposa que lo acusaba de ser un estirado bien hubiera podido acusarlo de gilipollas, porque ni siquiera le importa a nivel personal cómo se comportaba con ella, solo le preocupa de cara a su presente. Otra es que no hay una explicación para la actitud de la suegra a la que vemos cavar de forma visceral. Y poco más hay en realidad. Una pena.

     El pozo es una novela corta que se llega a hacer pesada ya que no sucede nada en realidad. Más que terror psicológico yo diría que es una novela poco confortable si es que esa etiqueta existe, a la que le hace un flaco favor la publicidad que se le ha dado.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias.

miércoles, 12 de noviembre de 2025

El balanceo del Alacrán. Eduardo Fernán López

 


     "Una descarga le recorrió la espalda cuando golpeó por tercera vez el portón de madera. Sin apenas tiempo para interpretar aquella sensación, escuchó una voz ronca al otro lado de la puerta. 
      El septuagenario abrió despacio, tan extrañado como molesto por la intempestiva visita, y el viento racheado y frío del exterior se coló en la vivienda. El anciano en un primer momento ignoró al recién llegado, entretenido en observar como la lluvia lo mojaba todo a su alrededor. La actitud distraída duró apenas los segundos necesarios para que el tipo que acababa de llamar a su puerta pudiera verle la cara con claridad. Una sonrisa de aprobación se le dibujó en la boca".

     Hay que probar. Y por eso me hago de vez en cuando con primeras novelas, ya sean o no de autoeditados. Hoy traigo a mi estantería virtual, El balanceo del Alacrán.

     Conocemos la muerte de Raúl Barros, empresario armador ya anciano. Un nombre más que conocido en Vigo, no ya por el trabajo que da, que también, sino además por el hundimiento de uno de sus barcos, el Alacrán, en circunstancias que aún están siendo investigadas. Los inspectores Tristán Negreira y Virginia Armada serán los encargados de investigar este asesinato que, al igual que sucede con los barcos, esconde mucho debajo de la superficie.

     Fernán López nos deja en esta novela una historia entretenida de esas de asesinato en la primera página, cuya historia se ramifica en una causa presente, la típica lucha de poder, y una pasada, el hundimiento de un barco en circunstancias cuanto menos cuestionables. Esta parte, la del hundimiento y el lugar marcado por la mar, me ha recordado no solo al ambiente en el que he crecido, también a muchas noticias leídas, por desgracia, con demasiada frecuencia. Me ha gustado además que el autor no necesita a inspectores/as que sean cojos, tuertos o con tres orejas para despertar el interés del lector en sus personalidades (gracias y a ver si pasa la moda, que uno empieza a tener ganas de saber cómo sería una eventual foto policial de cualquier cuerpo y comunidad autónoma). No solo eso, sino que realiza una buena presentación de los personajes para esta novela que nace, posiblemente, con vocación de saga, como casi todas hoy en día. El autor no escatima en recursos, y la novela incluye mafia, policías de dudosa reputación, un comisario cabezota y abogados un poco "de aquella manera". Todo listo para hacer pasar unas horas entretenidas a los lectores con una trama que, por una vez, se aleja de los lugares comunes para explorar una zona nueva. Tengo que decir que en este punto me ha parecido particularmente interesante el personaje de Casto Pazos, tanto por su profundidad como por la complejidad de sentimientos que presenta él y su entorno, de forma que enriquecen la narración.

     El balanceo del Alacrán es una novela entretenida pero también para leer con calma y poder disfrutar de las distintas aristas que el autor ha presentado. Tiene, por supuesto, una sorpresa final como corresponde al género y, para quienes tengan curiosidad, un cierto aire a Gellida en sus primeros libros.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias.

lunes, 10 de noviembre de 2025

El Puma. Alberto Val

 


     "Guiomar Aguilera no soporta el frío del cercano invierno, el claxon de los coches en un atasco ni el fétido olor de las alcantarillas. Pero no puede evitar cruzarse con todo ello cada vez que va al trabajo y, por mucho que sea rutinario, nunca logra acostumbrarse".

     Me gustó La Perra, me pareció entretenido. Por eso he decidido seguir con esa serie cuyas portadas son personajes con caretas de animales. Hoy traigo a mi estantería virtual, El Puma.

     Para quienes no conozcan a Guiomar Aguilera, les diré que ella y su equipo tuvieron mucho éxito en La Perra, o lo que es lo mismo, en la resolución del caso más complicado que habían visto las islas. Ahora ha aparecido muerto Liberio Melgar, flotando en la piscina de su casa, y su pareja, que sería la persona sospechosa con más motivos, parece tener una coartada firme. El mayor problema es que se trata de un caso frío, ya que el homicidio sucedió más de un año antes, pero el equipo de Guiomar no tarda en darse cuenta de las carencias de la investigación oficial. Ahora hace falta saber si esas carencias fueron intencionadas.

     Uno no tarda en darse cuenta de que el autor de La Perra ha optado por autorreplicarse en esta novela, lo que hace que de unas líneas de estilo fácilmente reconocibles y que, en caso de éxito, se conviertan en identificativas. En este caso un ejemplo es la peculiar forma de comenzar un montón de párrafos y que, en esta entrega, lo hacen como se puede ver en el fragmento que os he dejado. Y si en la primera entrega el comienzo mostraba a un hombre siendo dado de alimento a los cerdos en estado consciente, en este caso es un hombre sobre una camilla que recibe directamente a su asesino que ya lleva puesta la máscara de puma, y que culmina con una advertencia. Sin embargo, y esto sirva ya de ejemplo, no es la primera escena y no es tan contundente como el comienzo de su predecesora, optando el autor por un principio más común en las novelas del género. Esto sucede porque al convertirse en saga, seamos un poco realistas, no podemos llenar las islas paradisíacas de pirados malhablados con perfiles tan altos, y porque a veces, no viene mal dar un paso atrás y comprender las decisiones del autor. Los que siguen siendo como siempre son los cuatro investigadores principales, que siguen repartidos entre Aguilera y Román y Morales y Santos. La historia de la víctima se reconoce como peculiar y la novela no tarda en dirigir la mirada del lector hacia el tráfico de animales exóticos, un mundo que me es totalmente desconocido y que se presenta como de grandes conexiones y mejores beneficios. Descubriremos la consabida relación personal con el caso y, sobre todo, la policial, ya que se pone en duda el buen hacer de algunos compañeros del cuerpo o, mejor dicho, se muestran los escrúpulos que puede suponer el investigar a un compañero y amigo.

    Val escribe una novela entretenida con un voltaje más bajo que su predecesora, algo cada vez más habitual en un mundo en el que los libros nacen con esperanza de éxito y vocación de serie, pero aún así logra su propósito principal. Sigue pareciéndome más interesante el hilo personal que vincula a Santos y Morales que la vida de Guiomar, ahora con perro, y terminé con la sensación de que esta relación con las islas se iba a dilatar en el tiempo.

     El Puma es un libro entretenido y autoconclusivo que recomiendo leer a quienes hayan leído La Perra, ya que aporta información de su primera entrega. Me quedo esperando cuál será el tercer animal.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias.

lunes, 28 de julio de 2025

Estás en mis ojos. Angélica Morales

 


     "París, 27 de enero de 1985 
     En los labios de Hélène Roger-Viollet bailaba una sonrisa. 
     Estaba un poco ebria porque se había pasado la mañana mezclando los ansiolíticos con la ginebra y moviéndose al compás de las canciones de Édith Piaf. El vaso medio vacío sobre la mesa; en el aire, el olor del sudor y ese aroma rancio de las casas mal ventiladas, que se mezclaba con las voces de Los tres mosqueteros que surgían de la televisión. Hélène había puesto un vídeo de una de sus películas favoritas; la versión clásica, naturalmente, ya que le horrorizaba la crudeza del color. Desde niña había navegado en la melancolía del blanco y negro y nadie podía sacarla de allí. Por eso todas las fotografías de la agencia Roger-Viollet eran eso, luces y sombras que se habían multiplicado en el tiempo hasta convertirse en ese patrimonio ingente que amenazaba con devorarlos".

     Suelo acercarme a los libros que novelan biografías que me parecen interesantes, de personas desconocidas que, tal vez, hicieron algo sorprendente. Hoy traigo a mi estantería virtual, Estás en mis ojos.

     Conocemos a Hélène Roger. O, para ser exactos, se encuentra su cuerpo. Hélène es una fotógrafa muy conocida con una brillante trayectoria y fundadora de una prestigiosa agencia de noticias. Casada en un matrimonio un poco peculiar, la investigación sobre su muerte recae sobre Isabel, que se ve fascinada por la figura de la difunta. Y, ahora sí, conocemos a Hélène, ya que serán sus memorias las que recorran las páginas de la novela más allá de la investigación del asesinato.

     Siempre resulta interesante descubrir cómo figuras internacionales llegaron a serlo. En mi caso reconozco que no conocía a la protagonista de la novela, pero aún así me ha gustado transitar por su pasión, el momento en que decide abrir un estudio fotográfico y la transición del estudio a agencia. Hélène acompañada de su amor, que como suele pasar no es tan idílico como dejan ver a un mero observador, lucha contra las adversidades casi de forma literal. Y la primera de ellas es, por supuesto, ser mujer. La novela torna casi en novela de aventuras por distintos escenarios y con secundarios que llegan a brillar más que los protagonistas, que la autora va desnudando poco a poco en una tormentosa intimidad. Y, sin embargo, lo que más me ha gustado es ver el tránsito a una concepción moderna de la fotografía, un mundo que cambió y que sigue cambiando ahora con los programas de edición. Ahí crece Hélène casi como una última romántica, lo que provoca reacciones encontradas y muestra una cara quizás no tan benévola pero en  la que la credibilidad aumenta, porque somos personas y nos reconocemos entre nosotros.
     La novela es amena, hay que tener claro que no se trata de una investigación trepidante para coger al asesino con la lengua fuera tras una carrera y dos luchas, aquí se trata de descubrir la figura protagonista de una forma más pausada y dominada por la narración. Si el lector llega esperando la trama policial, algo que puede pasar tras la escenificación del hallazgo del cuerpo, posiblemente se lleve una decepción, así que mejor ir sabiendo que se trata de un viaje muy diferente para rescatar un nombre del olvido que, si uno lo pone en Google, seguramente le de un par de pequeñas sorpresas.

     Estás en mis ojos es una novela entretenida que deja ese regusto a haber descubierto algo. Seguiré leyendo a Angélica Morales.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias.

miércoles, 16 de julio de 2025

La flor de sal. Tabea Bach

 


      "Julia probó la salsa, cerró los ojos y, por un momento, la reluciente cocina de acero cromado y su equipo pasaron a un segundo plano. En la lengua de Julia estalló un verdadero ramillete de sabores: pimienta, frutas y un sutil toque amargo que solo percibían los que sabían distinguirlo. Luego, una pizca de canela, cilantro y (ahí estaba el secreto) vainilla. La pulpa de medio tomate ananás aportaba el mismo grado de acidez que de dulzura. Tenía que saber así, justo así. La cantidad de sal, de la mejor variedad procedente del Himalaya, por supuesto, también era de lo más adecuada. El término salsa, al fin y al cabo, provenía del latín salsus y significaba «salado». Aunque las que preparaba Julia eran mucho más que simplemente saladas, puesto que daban a sus platos un matiz inconfundible".

     Por una vez me apetecía llegar la primera, no como con otras trilogías de esta línea que acabo cansada de ver reseñas y se me acumulan a la espera de verlas por todas partes. Además, que estuviera ambientada en Canarias, me llamaba la atención. Hoy traigo a mi estantería virtual, La flor de sal.

     Conocemos a Julia, chef de un restaurante con estrella Michelin que, si bien ha alcanzado la fama por los platos que ella crea, no es suyo. Esto supone un ambiente con rencillas, celos y todo lo que uno pueda imaginar. Julia está a punto de romperse, no tiene vida. Y entonces recibe una llamada de auxilio de su sobrino, que está muy a disgusto en el internado en el que su padre le ha metido para así poder empezar una nueva vida junto a su nueva pareja. Esto hace que Julia decida irse unos días para llevar a su sobrino a La Palma, donde reside el padre, e intentar limar asperezas entre ellos. Lo que Julia no sabe es que su sobrino la necesita tanto, que su hermano se ha vuelto una persona hostil y que La Palma será el oxígeno que necesita. Allí el azar la lleva hasta un restaurante abandonado maravilloso que está a la venta por un precio razonable y también a conocer a un hombre que llama su atención. Él único problema es que algo parece escapar de las manos de Julia porque, cuando cree que ha encontrado su sitio, todo se vuelve hostil. 

     Esta novela es un paseo por La Palma dejando de lado los lugares turísticos. Es conocer la tradición de los jardines de sal, esos lugares en los que la sal queda sobre tocas planas y forma cristales únicos, las flores, cuando el agua se evapora. Entra en una tradición totalmente desconocida que recuerda a Un paseo por las nubes, con anocheceres llenos de un romanticismo que viene de antaño que se mezcla con un trabajo tan duro como frágil que nos es desconocido. También presenta los lugares que siguen a parte de los complejos turísticos, esos pueblos que siguen a la sombra de tradiciones; unas hermosas y otras duras de sobrellevar, que hablan en lenguas propias, resuenan en cuevas naturales y ven como el turismo amenaza con arrasarlos igual que hizo con tantas zonas costeras.
     Frente a ello está la parte desconocida del trabajo de un chef. No todos tienen su propio restaurante, el estrés, la autoexigencia que choca con la que pide el propietario y el miedo a no estar a la altura ante la mesa equivocada se mezcla con la rivalidad entre el personal de un equipo que sabe hacia donde se dirige pero, muchas veces, también se agrieta debido a las ambiciones personales de cada uno de sus integrantes.
     Y luego está la novela de Julia, la de una mujer que ha alcanzado el éxito con el que todos sueñan para darse cuenta de que no es feliz. Si el dinero no da la felicidad, el éxito puede transformarse en soledad. Es la historia de una mujer que busca su sitio y necesita del calor humano más que de los aplausos y de cómo descubre lo que necesita mientras se descubre a sí misma.

     La flor de sal es una novela para viajar sin moverse del sillón y también para descubrir una isla, La Palma, totalmente desconocida para la mayor parte de nosotros.

    Y vosotros, ¿también dejáis enfriar las novedades que se ven por todas partes?

     Gracias.

lunes, 14 de julio de 2025

Las abandonadas. J. D. Barker

 


     "El frío de la noche se le clavaba en la piel ante el aullido del viento que pasaba en un quejido entre las ramas desnudas justo al otro lado de la ventana. Rachael tiró de las sábanas, se las ciñó alrededor del cuello y se deslizó hacia el lado de su marido en la cama en busca de su calor. No estaba allí, sin embargo. Descubrió que estaba sola. 
     —¿Thad? — dijo en un suspiro. 
     "La habitación le respondió con otro susurro cargado con toda la furia de la tormenta en aquella noche, un susurro duro y amargo teñido del tono hueco de un lugar que carece de vida, desprovisto de la seguridad que proporciona el hecho de saber que tienes cerca a un ser querido".

     Aunque la mayor parte de nosotros llegamos a este autor por El cuarto mono, lo cierto es que hubo vida antes de esa novela. Hoy traigo a mi estantería virtual su primera novela, que llega ahora a nuestras librerías. Se trata de Las abandonadas.

     Conocemos a Thad, escritor. Acaba de terminar su última novela y la verdad, le ha resultado casi que demasiado fácil escribirla. Trata de los juicios de Salem y ahora se va a Nueva York a promocionarla sin saber el peligro que corre. Y también conocemos a Rachel, su esposa. No lo acompaña porque va a tener a su segundo hijo, así que se queda con la que será su hija mayor. Tampoco saben el peligro que corren. Y finalmente conoceremos el peligro, que data de la época en la que se ambienta la novela de Thad.

     Barker en esta novela se acerca más al terror, no olvidemos que escribió una continuación de Drácula por estas fechas. Y así se nota desde las primeras páginas con las pesadillas de corte clásico en el género. Mujer embarazada sueña que le reclaman a su futuro hijo... bien, lo que destaca es obviamente la capacidad descriptiva del autor, que logra crear una atmósfera adecuada en apenas un puñado de páginas. Esta historia presente se desarrolla en unos pocos días y se alterna con el hilo pasado que corresponde no solo a la novela que ha escrito Thad, también es el origen de todo lo que sucede (amén de una promesa realizada).
     Como podéis ver, nada original en realidad, pero lo cierto es que la novela es  un ejercicio muy visual con personajes trabajados para que encajen en el papel que representan, particularmente el narrador de los juicios, y con un ritmo que hace que las páginas vuelen sin que uno apenas se de cuenta.
No se si os pasa como a mi, pero Barker me gustaba más cuando lo descubrí que en sus últimas historias, que he visto más convencionales y en las que apenas corre riesgos. Si os pasa, descubriréis aquí que no solo se trata de correr riesgos, hay algo más en la frescura con la que está escrita esta novela que ahora se le escurre entre las manos.

     Las abandonadas me ha parecido una novela francamente entretenida para leer este verano a la sombra.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias,

lunes, 7 de julio de 2025

Noventa y nueve cuentos divinos. Joy Williams

 


     "Una mujer que sentía devoción por su madre y había llorado su muerte todos los días durante años encontró unas postales en una tienda de antigüedades y trastos viejos. Las postales mostraban panorámicas sin mayor interés, pero aún así le llamaron la atención y compró unas cuantas con playas vírgenes y caminos de bosque. Al llegar a casa, sintió la irrefrenable necesidad de enviarle una postal a su madre. 
     Lo que le escribió no era importante. La necesidad de hacerlo sí lo era. 
     Metió la postal en un sobre y la envió a la última dirección terrenal de su madre, una humilde casa de labranza que se había vendido hacía años y que con toda probabilidad ya había vuelto a cambiar de manos. En el plazo de una semana recibió una carta; la letra del sobre era sin lugar a dudas la de su madre. Hasta la tinta verde que tanto le gustaba a su madre era la misma. 
     La mujer nunca abrió la carta y tampoco envió más postales a esa dirección. 
     La carta, andando el tiempo, si bien su existencia solo era un rumor, provocó entre sus hijos, si bien ya eran mayores, una gran preocupación.

     LA POSTAL"

     Joy Williams es una de las mejores cuentistas del panorama literario. Hoy traigo a mi estantería virtual, Noventa y nueve cuentos divinos.

     Supongo que muchos estaréis pensando cómo se habla de 99 cuentos o cómo se publican sin que se convierta en un pesado volumen casi imposible de levantar del suelo. Y además el divinos ese, ¿qué pinta ahí?
     Noventa y nueve cuentos divinos tiene media verdad en su título y es la palabra cuentos. Joy Williams escribe cuentos, sí, pero brevísimos y que en muchos casos funcionan como aforismos, ideas que encienden una mecha en la mente del lector, que le hacen pensar. Puntos a unir en nuestra cabeza que no necesitan ser desarrollados. Como en el que os puse en la cabecera: lo que escribió no era importante. La necesidad de hacerlo sí lo era. Hay otra historia sobre un cerdo que salva una vida que se mezcla con un matadero. La idea, la vida. Y es que los cuentos de Williams son divinos por definición más que por la calidad, que también. Es un divino basado en creencias y en naturalezas. Y si hablamos de naturalezas tal vez sea la naturalez humana aquella a la que muestra menos agrado e interés. Dios aparece porque es importante para el pensamiento, también para el individual, sin importar el nombre que se le de. La metafísica de Williams, tan común a toda su obra en la que no hace falta ponerle un nombre para que exista. El todo repartido en este caso en forma de relatos mínimos que están pensados para durar en el tiempo, no para ser consumidos del tirón. No es un menú degustación, es el plato completo. Por eso a medida que se avanza en la lectura se descubren patrones, ideas generales que sobreviven a textos con personajes cuyo nombre no nos importa. Las ideas, los pensamientos, no tienen fronteras, pero quizás se las ponen aquellos que los reciben, por eso hay locos.
     También hay relatos un poco más largos, da para mucho el libro. Hay referencias literarias más o menos encubiertas en los títulos o acciones y otras mucho más directas que se aprecian a simple vista durante la lectura. Hay, en realidad, un poco de todo. Y aún así es capaz de dar la sensación de unidad en un gran collage resumible en una cadena formada por el final en mayúsculas de cada uno de sus cuentos.

     Noventa y nueve cuentos divinos es una pequeña joya que esconde mucho más de lo que soy capaz de explicar.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias.
     

     

miércoles, 2 de julio de 2025

La biblioteca de la niebla. Kai Meyer

 


     "Sentía a Mara en toda la casa, aunque se había marchado hacía tiempo. Sentía su presencia en los pasillos de techos altos igual que notaría una corriente de aire, veía su silueta en los pliegues de las cortinas de brocado, oía sus pasos en las salas barrocas y en la escalinata de mármol. 
     Pero en ningún sitio se me antojaba tan cerca como en la biblioteca de mi tío, un fantasma en el laberinto de libros".

     Ya lo he dicho más veces, pero es que es cierto que los aficionados a la lectura nos sentimos particularmente atraídos por aquellos libros que tratan sobre libros o bibliotecas. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, La biblioteca de la niebla.

     Conocemos a Arthur en 1917. Es un joven apasionado de los libros en un país convulso. Hay manifestantes y saqueadores por todas partes y la Orjana no tarda en poner la vista sobre su familia. Un día llega a casa y se los han llevado a todos, él sabe que están muertos pero no quiere creerlo. Pero si quiere salvarse tendrá que huir y así lo hace con ayuda de un amigo que le pide a cambio que lleve un manuscrito a Alemania y lo entregue sin hacer preguntas. Arthur acepta en parte movido por la necesidad de volver a ver a la mujer que ama, solo que cuando llega la situación es un poco diferente a la que él esperaba.
     En otro lugar y otra época, 1928, conocemos a una niña llamada Liette que vive con su tío en el hotel familiar tras haber perdido a sus padres en un accidente. Liette solo se relaciona con un librero ambulante y apenas sale salvo a una casa abandonada en la que hay una biblioteca que llama poderosamente su atención. Hasta que otra cosa lo hace, una maleta que encuentra en el desván del hotel. Su tío le dice que muchas familias rusas veranearon durante un tiempo allí y que dejaban sus cosas de un año a otro. Cosas que quedaron abandonadas cuando la situación de su país hizo que no regresaran.

     Visto hasta aquí tenemos dos historias interesantes que el autor sabe equilibrar para mantener el interés en ambas. Por un lado está Arthur y su disfuncional familia, particularmente su tía. La relación que tiene con su prima y la aparición de Mara, una virtuosa de la pintura y cómo afecta a todos los que la conocen. Como ya habréis supuesto, veranean en el hotel del segundo hilo. En este Liette pronto se gana el cariño del lector gracias a una historia de corte clásico sobre una huérfana en peligro que mantiene un punto de romántica inocencia.
Entonces, ¿cuál es el verdadero punto de unión?
Para llegar a él el autor nos abre un tercer hilo en los años 50 en el que Liette, ya adulta, es la propietaria del hotel familiar. Sigue obsesionada con la casa, que está aún más en ruinas, y con su biblioteca, que siempre percibe entre niebla. Necesita encontrar a Mara, y para eso contrata a un periodista llamado Thomas Jansen especialista en usar los medios que sean necesarios en sus investigaciones.

      Como podéis ver el misterio está servido y hay que tener mucho cuidado con no desvelar nada para que el lector se vaya sorprendiendo con cada una de las revelaciones. Si os puedo decir que los tres hilos tienen su propia trama con misterios correspondientes que, ya sea unidos o bien parte de la forja de los personajes, mantienen siempre al lector pegado a las páginas y que, si bien hay partes que el autor permite anticipar, hay otras que al ser reveladas generan un aluvión de piezas sueltas encajando hasta llegar a un final que se mueve entre lo perturbador y la tranquilidad.
     Lo sé, no he dicho nada en sí. Pero si hubiese explicado que hay muertes, asesinatos, encubrimiento, política, relaciones turbias, envidias, problemas mentales, libros y un colgante, tampoco creáis que os hubiera aclarado demasiado.

     En definitiva, La biblioteca de la niebla es una novela entretenida que se siente en muchos momentos como un homenaje a aquellas películas americanas de los años 70.

      Y vosotros, ¿os sentís atraídos por libros que tratan sobre libros?

     Gracias.

lunes, 16 de junio de 2025

El caso de la víctima silenciada. Pierre Martin

 


     "En el periodo napoleónico, a un asesino le podían condonar la pena de muerte si, en el momento de cometer el crimen, había perdido la cabeza por culpa del mistral. Y si se engendraba un niño en una noche estrellada mientras el fuerte viento provenzal sacudía los postigos, la gente temía que pudiese nacer con retraso mental".

     El desembarco de Isabelle en Fragolín me resultó agradable (podéis ver la reseña aquí), tengo que decir que en gran parte por Apollinaire, por eso me traje a casa la segunda entrega. Hoy traigo a mi estantería virtual. El caso de la víctima silenciada.

      Para quienes no la conozcan Isabelle tenía un puesto importante en París, estaba de hecho a cargo de la seguridad del presidente. Tras un feo incidente que costó la vida a uno de sus hombres y que la dejó herida, se tomó un periodo de descanso en Fragolín, un lugar al que la une su infancia pero al que no ha regresado desde la muerte de sus padres siendo niña. Poco después de llegar, un amigo, y alto cargo del gobierno, le pide que dirija un caso, para lo que la otorgará el cargo de comisaria. Y así es como aparecen las rencillas con la policía local, con la nacional porque ella ha llegado de la nada, y aparece Apollinaire como el torpe ayudante que la envían para que la "desayude".
Y aún así, se quedó.
     En esta ocasión aparece un cadáver salvajemente mutilado que da a entender algo sexual. La comisaria será la encargada del caso, para lo que reclamará en este caso para siempre (gracias Isabelle), a Apollinaire y se ponen manos a la obra. Y sí, también aparece su amigo para solicitar un favor: que permita la envíen a un hombre que se encuentra bajo protección porque es testigo vital en un juicio importante. Y ella, por supuesto, acepta, lo que supone la llegada de un personaje muy particular y que parece difícil vaya a pasar desapercibido. Y con estos dos puntos, tenemos montado el argumento.

     Por supuesto en la novela hay más muertes, hay una investigación en la que irán apareciendo más vecinos, algunos la conocen de su infancia y otros no, y el caso se enroscará y se retorcerá mientras el huésped misterioso le complica la vida a la comisaria (una especie de galán trasnochado con aires de truhán simpático). Y para cuando uno se quiere dar cuenta, se ha terminado el libro como quien ha visto una película de sobremesa. Sin embargo hay que decir que pese a la ligereza la novela contiene una fuerte denuncia social respecto a las agresiones sexuales. Desde las mujeres que viven en poblaciones pequeñas y no denuncian para no ser señaladas, a la denominación de "sobón" que se escuchaba hace unos años normalizando un comportamiento que tiene de todo menos de normalidad. Porque el "ya sabes cómo es" suele cambiar dependiendo de la cercanía del culo que haya tocado. Además, y por si eso fuera poco, el autor deja que el lector decida y juzgue, componiendo de este modo una situación realista en la que se desdibujan los límites de la justicia y también, porque eso es la vida, los del castigo. ¿Quién te dice a ti que si crees que la justicia no hace nada y te la tomas tú por tu mano no va a pensar otra persona exactamente lo mismo del acto que has cometido? Como digo, es interesante. Sobre todo en el quiebro final, del que por supuesto no os hablaré.
     El resultado de todo esto es una novela ligera de esas destinadas a bolsa de playa o piscina porque mantienen el ritmo sin hacer pensar y se disfrutan entre sol y baño. 

     El caso de la víctima silenciada me ha parecido una historia entretenida y, como siempre digo, eso ya es muchísimo habida cuenta de con todo lo que un libro tiene que competir hoy en día.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias.

miércoles, 4 de junio de 2025

La espada fulgurante. Lev Grossman

 


     "Con la espada bien asida en el guantelete, Collum golpeó con el pomo en el rostro del otro caballero, tan fuerte que dejó marcados los nudillos en el metal oscuro labrado. Aun así, su oponente no dio la menor muestra de tambalearse ni de rendirse ante él. Susurró un juramento e insistió con una patada hacia el tobillo, pero falló, estuvo a punto de caerse, y el otro caballero giró con elegancia y le arreó tal mamporro en la cabeza que le zumbaron los oídos. Habría dado un millar de libras por poder enjugarse el sudor de los ojos, pero tampoco es que las tuviese. Sus posesiones sumaban tres chelines y dos peniques de plata, exactamente".

     Estoy bastante segura de que el tema de los Caballeros de la Mesa Redonda tiene tantos seguidores como detractores, yo estoy entre los primeros, y es que se ha tratado muchas veces en todos los formatos. sin embargo fue leer que Lev Grossman se iba a meter de lleno y querer tener el libro en mis manos. Hoy traigo a mi estantería virtual, La espada fulgurante.

     Conocemos a Collum, férreo admirador de Arturo y los Caballeros de su Mesa Redonda. No puede desear otra cosa que pertenecer a ella, así que decide seguir su sueño e ir a Camelot. El problema es que llega tarde, Arturo ha muerto hace un par de semanas en Camlann sin designar heredero y los caballeros que quedan, que no son precisamente los mejores, parecen un grupo decrépito sin interés en nada y están acompañados de Nimue, una aprendiz que tuvo el mago Merlín. Y, contra todo pronóstico, acogen a Collum. A fin de cuentas Arturo llegó de una forma un tanto peculiar y todos saben en quién se convirtió. El caso es que ahora Gran Bretaña se ha dividido y la magia parece regresar por culpa de Morgan mientras el trono sigue a la espera de ser ocupado. Quizás sea hora de una última misión de los caballeros y tal vez Collum sea vital para el devenir del mundo.

     La novela combina las leyendas artúricas con la mitología británica para dar al lector una novela diferente sobre una historia habitual, con un pie anclado en el género fantástico. Si estamos cada vez más habituados a novelas de este género que recrean mundos medievales, en esta ocasión la historia lo hace por derecho propio ya que las gestas de caballeros son vitales para la historia. El autor, en sus más de 700 páginas, no da tregua al lector en esta historia clásica de niño con un sueño, antihéroe o como cada lector lo quiera ver, que sigue los pasos del que fuera considerado casi un dios, logrando que dudemos de si la historia tal vez vaya a repetirse. Y es que uno de los puntos fuertes de la novela, es el lograr hacer algo distinto con los mismos elementos. 
     Me voy a mover en el pantanoso terreno de intentar contar lo más posible sin desvelar nada y os voy a decir que la primera imagen de los caballeros me pareció francamente divertida. Viejas peleas de viejas glorias que hacen que parezcan todos gruñones, casi caballeros de asilo, a los que llega Collum que parece llevar la intención de hacerles mover el culo. Hasta ahí, bien. Pero es que para ese momento ya hemos tenido dos encuentros que dan el aviso de que estamos ante algo bueno: uno con un caballero extraño y otro con una joven más extraña todavía. Y el viaje no ha hecho más que comenzar. A partir de ahí descubriremos la verdadera cara de Merlín, las luchas internas y externas, el rostro de Arturo y qué pasó con el famoso caballero Lancelot y esos amores de los que todos hemos oído hablar. También tendremos la historia de Bedivere, porque todos los grandes hombres tienen una mano derecha ejecutora, y Bedivere se convierte en el perfecto acompañante que todo lo sabe y todo lo ve.
Los personajes despiertan y se desarrollan negándose a permanecer en los márgenes que todos conocemos, con claroscuros que cambian en función del momento y de los intereses propios, a los que se unen los ficticios que llevan el peso de la narración.

     La espada fulgurante es más que una buena historia, es una novela entretenida con un buen equilibrio entre sus dos voces que me mantuvo pegada a sus hojas y me llevó a un viaje imposible para dejarme con ganas de más. Porque hasta ahora no lo había dicho, pero esta es, evidentemente, una novela en la  que hay un viaje. Y he disfrutado el camino.

     "Hace una hora no era nadie, después fui un héroe y ahora soy un asesino".
     Os presento a Collum, haced buen uso de esta amistad.

     Y vosotros, ¿os gusta la novela fantástica?

     Gracias.