![]() |
| Fuente:http://frankyhome2010.blogspot.com.es/2011/01/don-juan-tenorio.html |
¡Ah! ¿No es cierto, ángel de amor,
que en esta apartada orilla
más pura la luna brilla
y se respira mejor?
Esta aura que vaga llena
de los sencillos olores
de las campesinas flores
que brota esa orilla amena;
esa agua limpia y serena
que atraviesa sin temor
la barca del pescador
que espera cantando el día,
¿no es cierto, paloma mía,
que están respirando amor?
Estaba pensando en traer un clásico. Como siempre me pasa en estos casos se me agolpan los títulos que aún no llegaron a pasar por aquí, pienso en los que aún no han pasado por mis manos, y acabo planificando mis siguientes lecturas. Entonces me despisto un segundo con el ruido de la televisión y sale un actor, el guapo de turno con el gimnasio adecuado y el filtro de imagen equivalente al photoshop para resultar atractivo al personal y caigo en el personaje que no ha pasado por estos lares. Está claro, aún no ha venido Don Juan.
Mi Don Juan es un libertino, disfruta además de su pose y condición. Un ligón de turno llevado a la Edad Media que, despojado de epítetos más modernos se conforma con este que le puse y con el que hace gala de su promiscuidad y seductor encanto entre el género femenino. Fue Tirso de Molina quien nos lo presentó en El burlador de Sevilla: aquí lo vimos seducir a la hija de un jefe militar. Muerto este, invita a la estatua funeraria del difunto a una cena en la que cobra vida siendo así El convidado de piedra, para invitar a su asesino al infierno. Pobre seductor, permanecería ahí hasta reaparecer en Francia, donde Molière lo rescataría de las garras del olvido para subirlo a las tablas del teatro. Ahí permaneció condenado a repetir su efectiva pantomima ante las mujeres hasta que Goldoni lo denominó El castigado y, más aún, una ópera nos lo recordase de la mano de Mozart. Hablo por supuesto de Don Giovanni.
¿Pero qué fue realmente de nuestro Don Juan? Hizo falta la llegada del romanticismo para que llegara a ser comprendida su figura como un rebelde amente de la libertad. El Don Juan de Lord Byron, tal vez el más famoso de todos, estaba dotado de personalidad propia, un poco más fanfarrón y menos inocente, si es que alguna vez lo fue.
Pobre Don Juan, ni así terminaba cumpliendo su sueño, porque ahora Don Juan se enamora finalmente, y conoce lo que es suspirar por la persona amada. Sin embargo, aunque rescatado hace años ya de los infiernos, tuvo que esperar la muerte de la pluma de Zorrilla para disfrutar del amor. Aquí el mito se engrandece, el amor triunfa y convierte lo que toca. Pareciera que ya nada más le puede suceder a este personaje ya querido por todas y envidiado por ellos.
Hoy os acerco a Don Juan, amante, seductor, conquistador y burlador de mujeres que acaba siendo juzgado de forma implacable por la justicia divina. Hombre al fin y al cabo condenado por su actitud en vida que sufrió las consecuencias en cada adaptación, se vió empobrecido, rebelde y, finalmente sensible cayó a los pies de Doña Inés. Porque no hay Don Juan sin Doña Inés que lo convierta en antihéroe, que lo convierta con su naturaleza virtuosa y no dejé el sabor entre los labios del romanticismo imperante del momento.
Un personaje clásico en la literatura reinventado una y mil veces, que todos conocemos de manera formal o coloquial y cuyas adaptaciones han ido evolucionando cada día hasta llegar a verlo en forma de actor, cantante o vecino del quinto.
Y es por eso que yo os pregunto:
¿Quién es para vosotros un Don Juan? ¿Conocéis alguno?
Gracias
PD. Adaptaciones de Don Juan, os dejo esta canción:
