Mostrando entradas con la etiqueta Javier Sierra. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Javier Sierra. Mostrar todas las entradas

lunes, 11 de marzo de 2013

El maestro del Prado. Javier Sierra




     "Este relato comienza con los primeros fríos de diciembre de 1990. He dudado mucho, muchísimo, sobre la conveniencia de publicarlo, sobre todo porque se trata de una aventura de fuertes connotaciones personales. Es, en definitiva, la pequeña historia de cómo un aprendiz de escritor fue enseñado a mirar un cuadro."

     Cuando abrí el libro que os traigo lo hice al azar, es una costumbre. Esta vez el libro viene no sólo con ilustraciones, sino también con láminas de cuadros a color en brillo. Precisamente la fiel reproducción de una de esas láminas hizo que se abriera justamente en ella, El jardín de las delicias, uno de mis cuadros favoritos. En ese momento supe que el autor ya tenía media partida ganada conmigo. Hoy traigo a mi estantería virtual, El maestro del Prado.

     Un jovencísimo Javier Sierra aún estudiante se pasea por el Prado admirando cuadros. Ya tiene las inquietudes que hoy lo han hecho famoso y un carácter inquisitivo. Parado delante de un cuadro junto a un hombre, escucha como su acompañante le dice: "¿Conoces esa frase que dice que el buen maestro llega sólo cuando el discípulo está preparado?". Esa frase será el comienzo de una aventura hacia el significado de las imágenes estáticas que muestran los cuadros de mano de ese improvisado maestro. Sin embargo, la curiosidad de Javier también se dirigirá hacia la identidad de su improvisado mentor.

     Esta vez Javier Sierra no pretende que corramos detrás de un misterio, no se trata de eso. Tampoco hay perseguidores y perseguidos portadores de un secreto que vaya a cambiar el mundo, no. Esta vez no. En El maestro del Prado Javier juega con el lector hasta convertirlo en protagonista de sus historias. Nos invita a compartir una pasión por las historias que se esconden detrás de los libros y, en este caso, los cuadros. A través de las palabras de Luis Fovel conoceremos los secretos que se esconden entre las paredes del museo, lo que no vemos de los cuadros, las miradas perdidas de las figuras que nos resultan esquivas al ponernos delante. Y sus significados. Nos dice Javier que es una historia real, que le sucedió a él hace años; y nos lo creemos. Y nos enseña autorretratos escondidos, gemelos en lugar de un niño en las Sagradas Familias, y nos habla de campanas y elegidos en las escrituras que también son representados. Y nos lo argumenta de tal forma que también nos lo creemos. Y nos pregunta si queremos creer, si queremos saber... porque él mismo sabe el juego que nos está proponiendo y sabe que estamos deseosos de sumergirnos en él.

     Como ya he dicho no se trata de una trama trepidante. Hay un verdadero alud de datos y un misterio en torno a la figura del maestro que Javier quiere resolver, pero sin dejar de aprender los secretos del museo, descubrir sus "arcanos". Es un libro que desvela una pasión que va más allá por la pintura, y es la pasión por saber, por no quedarse en lo habitual sino en buscar más allá. Escrito de una forma ágil, sin vocabulario complejo ni tecnicismos nos permite seguir perfectamente el curso de su investigación en este libro que es más Javier Sierra que nunca mientras nos vamos preguntando cuánto puede haber de cierto en estas letras.

     Un libro de pasiones, que no son todas sentimentales. Yo dibujo, me ha gustado siempre la pintura y de hecho comparto un momento con el protagonista del libro, que es el momento en que te muestran el exterior cerrado de El jardín de las delicias consiguiendo que tu visión del cuadro cambie radicalmente.Y vosotros, ¿cuáles son vuestras "otras" pasiones?

     Gracias

      PD. Os invito al museo, el book tráiler


sábado, 15 de septiembre de 2012

Entrevista a Javier Sierra


          Javier Sierra pertenece a ese pequeño grupo de personas que han sabido a lo que querían dedicarse desde siempre. Ya con doce años conducía su propio programa radiofónico en radio Heraldo y con dieciséis colaboraba regularmente en prensa. Con sólo dieciocho fue uno de los fundadores de Año Cero y a los veintisiete estaba dirigiendo más Allá de la ciencia. Sabido esto, no sorprende que se dedicara a estudiar Ciencias de la Información, ni que haya salido en programas como Crónicas Marcianas, Milenio 3 o La rosa de los Vientos. Su segunda pasión confesable es viajar, ha visitado más de una veintena de países y siempre se ha sentido atraído por los misterios. Hoy tiene un nombre consolidado y multitud de fans entre el colectivo lector.

     - Apasionado del misterio de toda la vida, ¿en qué momento se das cuenta que la pasión de un niño por los enigmas va a convertirse en el camino que siga el adulto?
     - Creo que eso ocurrió en 1989 cuando, meses antes de empezar mis estudios de periodismo en Madrid, el Dr. Fernando Jiménez del Oso abanderó la primera gran revista profesional de temas ocultos del país: Más Allá. A diferencia de notables predecesoras como Karma 7 o Mundo Desconocido, ésta era una publicación en la que pesaba mucho el diseño, el color y el buen hacer periodístico. Vi ese lanzamiento desde la barrera pero creo que fue la primera vez que pensé que se podía combinar periodismo y misterio de un modo serio.
     -   Cuarto milenio, Más Allá… está claro lo que le atrae. Si pudiera elegir un enigma para investigar libremente y esclarecerlo, ¿Con qué se quedaría?
     - La búsqueda de vida inteligente extraterrestre sigue pareciéndome el gran reto. Saber si estamos solos me intriga.
     - Tras varias publicaciones llegó La cena secreta con un éxito arrollador, su séptima obra, podría decirse que no le cogía de nuevo, pero aún así ¿se espera uno un éxito semejante?
     -  Lo cierto es que no. La cena secreta fue un libro difícil de escribir. Tenía sobre la mesa tantas fuentes de información, tantas perspectivas contradictorias sobre el célebre mural de Da Vinci, que finalmente tuve que hacer un trabajo de campo, in situ, en Milán, que me llevó meses. Cuando al final logré encontrar un sentido global a la obra, novedoso, e incorporarlo a la novela, supe que tenía en las manos un buen libro. Pero, ¿qué pensaría el lector? ¿Apreciaría ese esfuerzo? El tiempo ha respondido a esas dos preguntas mejor de lo que entonces soñé…
     -  Leyendo sus libros se tiene la percepción de que no es todo ficción, ni mucho menos.  Esa duda razonable que hace que nos creamos la historia supongo que se consiga con mucha documentación, ¿cuánto tarda en documentarse aproximadamente?
     -  Cada proyecto es diferente y tiene sus propias necesidades. La cena secreta llevó dos años largos de documentación, pero El ángel perdido me ocupó más del doble. Creo que lo importante es no tener prisa y dar por finalizados los proyectos cuando están realmente acabados.
     - El ángel perdido tiene un cambio sutil en las formas, es mucho más cinematográfico que dicen ahora, ¿es una invitación?, ¿ve su obra en la pantalla?
     - Es cierto que esa novela tiene un lenguaje más cinematográfico, pero eso es una exigencia de los tiempos que corren. Los lectores del siglo XXI están muy influidos por el séptimo arte y conocen sus códigos. Y los escritores también. Cosa distinta es que el libro llegue a la gran pantalla. Creo que ese momento tardará…
     -  Muy cerca de las tecnologías, los blogs… ¿cómo ve el mercado del libro digital en nuestro país?
     - Con preocupación. Siento decir esto, pero creo que las administraciones y las editoriales deben hacer un esfuerzo por dar satisfacción a la enorme demanda de contenidos digitales que hay en España si no queremos que la piratería lo devore todo y destruya la creación. Se necesitan plataformas de distribución eficaces, precios más bajos, un IVA para los eBooks que no sea del 21% sino del 4%, como el del libro de papel, y una persecución legal seria a quienes distribuyen ilegalmente contenidos que no les pertenecen. Pero, sobre todo, se requiere un gran esfuerzo educativo para que robar un eBook contemporáneo sea algo que la sociedad desprecie.
     -  Alguna vez ha comentado que hay lectores que se le acercan con historias, por si le interesan, ¿nos lo puedes explicar un poco?
     -  Ese es el lado inmensamente positivo de las tecnologías: los lectores pueden aproximarse a los escritores y compartir con ellos inquietudes. Algunos llegan más lejos y proponen incluso temas sobre los que le gustaría leer. Yo los atiendo a todos, aunque todos entendemos que la decisión final sobre un libro sólo le corresponde al escritor.
     - ¿Qué busca en una historia para que le atraiga hasta llevarla al papel?
     - Que me enseñe algo, que me descubra mundos nuevos y que me haga vibrar. Casi nada.
     - Recordando sus comienzos, ¿Qué le recomendaría  a quienes están empezando?
     -  Que se pregunten primero en qué creen. Con qué tema o enfoque se sienten verdaderamente comprometidos, hasta el punto de poner su vida al servicio de esa idea. Y después, que perseveren.
     -  Y ahora, ¿Qué tiene entre manos?, ¿Cómo será la próxima historia de Javier Sierra?
     -  Vuelvo a escribir mucho sobre arte. Pero aún no sé si será lo siguiente que publique. Ruego paciencia. Cada uno de mis libros tiene su tiempo.
     - Finalmente, no puedo desaprovechar la oportunidad de pregunta qué está leyendo en este momento.
     - Ahora leo por trabajo. En estos días he terminado la colosal biografía que Geoffrey Parker le dedicó a Felipe II
     - Muchas gracias por permitirme asomarme al otro lado del libro, ha sido un verdadero placer.
     - Gracias a ti.

     Y, no quiero dejar pasar una semana mas la oportunidad de daros las gracias a todos vosotros, por pasar, por comentar y, sobre todo, por leer. esta es vuestra casa.

     Bibliografía:
     - Roswell, secreto de Estado
     - La España extraña
     - La Dama azul
     - Las puertas templarias
     - En busca de la Edad de Oro
     - El secreto egipcio de Napoleón
     - La cena secreta
     - La ruta prohibida
     - El ángel perdido

viernes, 14 de septiembre de 2012

La cena secreta. Javier Sierra




     "Nadie se dio cuenta.
     Ninguno de los vendedores, cambistas o frailes que deambulaban aquel ocaso por los alrededores de San Francesco el Grande se fijó en el sujeto desgarbado y malvestido que penetró a toda prisa en la iglesia de los franciscanos. Era víspera de fiesta, día del mercado, y bastante tenían los milaneses con aprovisionarse de viandas y enseres para los días de duelo oficial que se avecinaban. En semejantes circunstancias, era lógico que un vagabundo más o menos les trajera sin cuidado.
     Pero aquellos necios, sin embargo, se equivocaron una vez más. El mendigo que había entrado en San Francesco no era uno cualquiera."

     Hay un montón de libros que se lanzan al mercado y contienen los ingredientes adecuados para convertirse en un éxito. Unos llegan, como El código Da Vinci, otros no, como..........(no recuerdo el título) e indudablemente, la inmensa mayoría son duramente criticados por su calidad literaria. Hoy he decidido acercar uno de esos libros pero de producción propia, parece que siempre acudimos al mercado extranjero para referirnos a estos libros y sagas que baten ventas desde su salida cuando también los hay en nuestro país. Uno de los primeros ejemplos es el libro que hoy traigo a mi estantería virtual, se trata de La cena secreta.

     Conocemos a Fray Agustín Leyre, inquisidor dominico que se dedica a descifrar mensajes. Cuando Leonardo está a punto de terminar su hoy famoso cuadro La última cena, es enviado a Milán a supervisar su obra, ya que se han recibido unas cartas anónimas que advierten que el propio autor se ha retratado en el cuadro dando la espalda a Jesús con un oculto significado.

     Tengo que decir que es una novela, ante todo, entretenida. Javier Sierra parte de una base real, un formato fácilmente visible y en el que podemos comprobar que existe todo aquello que él nos dice. Eso hace que sus interpretaciones e hipótesis, incluso las palabras que pone en boca del propio Leonardo, tomen consistencia en la mente del lector. Evidentemente es inevitable hacer comparaciones, sobre todo con el ya nombrado Código por popularidad, y es que la figura de Leonardo ha dado para muchas novelas de ficción y otras tantas que, a buen seguro, quedan por escribirse.

     La novela engancha, hay que reconocérselo a Javier, así como la capacidad que tiene para que dudemos de la veromisilitud de aquello que nos está presentando, pese a que sabemos que estamos ante una obra de ficción. Esto hace que las páginas vuelen en cuanto la historia empieza a moverse, haciéndonos sonreir en algún momento mientras recordamos a los frailes de El nombre de la Rosa. Un misterio cuyo final buscamos con avidez, como corresponde en este tipo de libros, y que no nos decepciona en el resultado, dejando la sensación propia de quien queda satisfecho tras una buena mesa (si me permitís la broma ya que hablamos de cenas).

     En este caso la conclusión es exactamente igual al resultado, es decir, un éxito de ventas de un libro concebido como un Bestseller y que no decepciona como tal. Un libro que se sigue vendiendo porque las intrigas entre monjes, evangelios, vaticanos y sectas siguen resultándonos atractivas. Y todos nos paramos un segundo cada vez que en algún lugar vemos que se refieren a los archivos Secretos de El Vaticano o cualquiera de esos "grandes misterios de la humanidad". ¿O soy yo la única que me paro?

     Gracias


sábado, 6 de agosto de 2011

El ángel perdido. Javier Sierra



"- ¿Ha visto lo que sostiene en sus manos?
-¿Es...?- El fiel militar amagó un gesto de profunda inquietud-. ¿Es lo que imagino, señor?
-Lo es.
Nick Allen frunció los labios como si no diera crédito a lo que veía. Se acercó todo lo que pudo a la pantalla y se fijó mejor.
-Si no me equivoco, señor, ésa es sólo una de las piedras que necesitamos."

     Soy, lo confieso, lectora asidua de libros que hablan sobre libros. Me gustan las tramas en bibliotecas, que me hablen de libros que están leyendo sus protagonistas, ya sean niños que pasan por página de fantasía o ratas que se alimentan de ficciones, y, entre todos esos libros, últimamente proliferan aquellos que pretenden enseñarnos a escribir bestsellers. Se cargan las plumas y empieza la crítica hacia esa fórmula literaria de libro que, por tener muchas ventas, o por estar prefabricado con ese fin, recibe la denominación de bestseller. Así que hoy he decidido traer un ejemplo de bestseller, El ángel perdido.

     Si miramos el resumen nos queda claro que estamos ante una historia rápida. Empieza en la noche de Todos los Santos cuando Julia, restauradora, se encuentra con un desconocido que le habla en otro idioma pero, antes de entenderse, huye de los disparos de un hombre. Éste, dice ser agente de Estados Unidos que esta buscando a su marido y, de paso, le advierte que ella también corre peligro. A partir de ahí Julia se embarca en la búsqueda de su cónyuge y de dos piedras que parecen ser claves para encontrarlo. Nos enredamos con sectas, sospechas y tiroteos y lo sazonamos un poco con un par de mitos que se acercan a la magia, salvar el mundo incluso, y ya tenemos el argumento. Bueno no, habla también de brujas y satélites y Noé.. pero no voy a destriparos el libro, ¿no?

     Es un libro comparado mil veces con El código DaVinci y, un primer vistazo es más que suficiente para comprender el motivo. Javier Sierra, que ha realizado muy buenos trabajos de investigación, deja clara su intención en esta obra, entretener. Para ello usa capítulos cortos, acciones rápidas y documentación escasa a la hora de llevarnos por su historia que pretende en algunos momentos hacer pasar, según mi opinión, por algo un poco más histórico de lo que resulta ser. Ese afán hace que pierda verosimilitud, la novela cojea ahí. No nos importa leer fantasía, todos tenemos claro que es ficción y, intentar encajar fragmentos por muy documentados que nos digas que está en un hilo, puede hacer que le falte coherencia.
     Si nos centramos en los personajes, así como últimamente venía reseñando obras que era de alabar el trabajo realizado con ellos para que los enfocásemos, no puedo decir lo mismo aquí. Nos encontramos con una protagonista que apenas es capaz de trasmitirnos nada, y eso que se deja conducir por situaciones a cual más peligrosa, llevándonos a pensar que, en lugar de valentía, carece de criterio propio. Sabemos que es licenciada, que sabe de armas, que necesita demasiadas explicaciones para ser restauradora.., pero bueno, para eso están sus acompañantes que la ilustran para explicarnos a nosotros, los lectores, sin percatarse del lugar en el que la están dejando. Aunque no todo es historia en este libro, también hay espías y presidentes, todo vale para dar agilidad a una trama pensada claramente para un público determinado que busca entretenimiento. Como una de esas películas que todo el mundo califica de "americanadas" pero que luego nos los encontramos en la cola de las palomitas del cine.

     Y como para gustos se hicieron los colores, le pondré una única pega, desde mi criterio personal, al libro. Para ser una novela de aventuras,en la parte central me pareció que se estancaba, intentaba abarcar demasiados frentes y me aburrió. Y eso, a un bestseller, no se lo puedo dejar pasar.

     Gracias