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viernes, 16 de diciembre de 2011
La habitación. Hubert Selby Jr.
"La misma mierda, una y otra vez. Ves, si no funciona de esta manera, ¿por qué no lo haces de esta otra? Es superior a ellos, ¿es que no pueden ocuparse de sus propios asuntos? Siempre encima, diciéndote lo que has de hacer y cómo, sin darte el menor respiro, esperando siempre el fallo para caerte encima y joderte. Todo lo que hagas a tu manera está siempre mal, la suya es la única forma correcta, la única posible. Siempre están ahí para decirte lo que tienes que hacer, para volverte loco y forzarte a cometer un error y a la primera de cambio zas, ya estás jodido. No hay escapatoria. No hay solución."
Esta vez ya conocía la fama del libro antes de empezar a buscarlo. Me había llamado la atención. Así que no hay historia de casualidades ni de azar ni de ningún otro tipo. Lo encargué y me lo trajeron con retraso, y me dispuse a leerlo. Resultó ser más de lo que esperaba. Hoy traigo a mi estantería virtual La habitación.
Conocemos a un hombre encerrado en una celda a la espera de juicio. Él afirma, como muchos en situaciones similares, que es inocente. Iremos acompañándolo descubriendo que pasa de verdad por este delincuente iracundo, egoísta y malhumorado.
Dicho así no parece mucho. Pero realmente nos metemos en la cabeza de este hombre. Dudamos de su culpabilidad, también de su inocencia. Incluso pudiendo ver su cabeza. Aunque pronto dejó de importarme su crimen y su supuesta inocencia... o culpabilidad.
Su autor, reconocido hoy en día, fue diagnosticado de tuberculosis con poco menos de veinte años. desde ese momento todos sus esfuerzos pasaron por prorrogar una vida por la que nadie apostaba. entre medicinas y adicciones y con una vida totalmente limitada es cuando empieza a escribir. Naciendo el autor de renombre admirado hoy en día por crítica y público.
No es un libro fácil, su historia viene contada de una forma directa y detallada. Tal y como pasa por la mente del protagonista, que consigue ponernos los pelos de punta con su infancia y sus recuerdos. Pero no nos confundamos, no se trata de la historia de un hombre deprimido y encerrado, nada más lejos. En realidad es un viaje a través de la mente de un hombre amargado, que odia todo cuanto le rodea y que, disfrazándolo de justicia por haber sido encerrado, desea el mal. A través de un protagonista al que no tenemos cariño y le perdemos toda la compasión, Selby nos enseña su situación que valoramos de forma implacable a medida que avanzamos en la lectura, hasta que nos vamos dando cuenta de la soledad y la incomprensión a la que puede verse sometida una persona. Asistimos como público privilegiado, incluso partícipe, a un proceso de pérdida vital a través de las palabras a menudo vomitadas por su protagonista.
Un libro difícil, del que no pude apartar la vista, salvo por no querer ver alguno de los hechos que narraba, durísimos en contenido y formas, y que me llevó volando hasta el final.
Gracias
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