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lunes, 11 de mayo de 2026

Alguien en quien anidar. John Wiswell

 


    "Todos los años, cuando Shesheshen hibernaba, soñaba con el nido de su niñez".

     Hay libros que llaman la atención desde el primer momento y un caso claro es este. Hoy traigo a mi estantería virtual, Alguien en quien anidar.

     Conocemos a Shesheshen cuando despierta, quizás de forma un tanto prematura, del invierno. Han entrado varios hombres en su guarida y tienen la firme intención de... ¡matarla! Se trata de unos cazadores de monstruos que han llegado con la firme intención de acabar con ella y Shesheshen, hambrienta y aún un poco amodorrada, tiene que empezar a modificar la forma de su cuerpo para poder defenderse. Al menos así consigue un primer alimento... y una fea herida. Así empieza la aventura de este monstruo cambiaformas que se alimenta de carne, preferiblemente humana, y es capaz de integrar en su cuerpo huesos y músculos para fingir ser ella misma una persona. Herida y huyendo cae por un acantilado segura de haber encontrado la muerte, pero recupera la consciencia y conoce a Homilia, una extraña mujer que la rescata y la cuida como si fuera una persona y no un monstruo, para sorpresa de Shesheshen, que decide esperar para comérsela... antes de que todo se empiece a complicar.

     Alguien en quien anidar es una novela divertida, ¿es terror? Evidente. ¿Hay amor? Pues resulta que sí. ¿Es entonces cozy terror? Pues posiblemente. Pero es, sobre todo, original. Y todo ello empezando por la voz de la protagonista, un monstruo que hace lo que tiene que hacer debido a su naturaleza pero que a su vez tiene una mirada casi inocente porque en realidad no sabe nada de la vida, y menos de la vida de los humanos, esos seres que le han servido de alimento y cuyas interacciones va a empezar a observar con una mirada distinta. Me ha parecido fascinante la morfología de Shesheshen, perfectamente explicada en cada crujido de cada hueso, tanto como su mentalidad, incluída su sorpresa al verse cuidada por una mujer, y es que ese es precisamente el mayor atractivo de la novela; una suerte de estudio sobre la naturaleza humana que incluye también la de aquello que consideramos un simple monstruo con el que acabar. Además, y eso explica el título, Homilía sería el lugar perfecto para que la protagonista anidara y pusiera sus huevos, pero claro, se da el caso de que es Homilía, la mujer que está a su lado y la cuida y la trata con cariño, algo a lo que Shesheshen no está acostumbrada, pero que le gusta (ni siquiera a un cambiaformas le amarga un dulce) y entonces viene el dilema sobre qué hacer. Para una ese es un acto de amor, para otra eso significaría una muerte muy poco plácida, y, por supuesto, esas cosas hay que hacerlas con consentimiento, somos monstruos pero no con M mayúscula. Y además, se da el caso de que hay una maldición sobre la familia de Homilía que tampoco estaría mal solucionar.

Wiswell nos deja ver dónde están los verdaderos monstruos, nos empuja a juzgar todo y a todos y también, por qué no decirlo, se guarda un par de sorpresas de las que no pienso hablar. Shesheshen es en muchos casos entrañable, adorable quizás sería excesivo, Homilía se convierte en alguien a quien proteger incluso para quien podría ser su mayor depredador y la novela, llena de momentos de acción no vayamos a pensar lo contrario, ha resultado una experiencia divertida, atractiva y que me ha dejado con ganas de volver a leer a este escritor.

     Alguien en quien anidar es una novela que recomiendo ya seas o no aficionado al género.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias.


viernes, 8 de abril de 2016

La saga de Hrolf Kraki. Poul Anderson


     "Había un hombre llamado Eyrind el Rojo, que vivía en el Danelaw de Inglaterra cuando era rey Aethelstan. Su padre era Svein Kolbeinsson, que había llegado allí procedente de Dinamarca y a menudo había vuelto en viajes comerciales. Cuando fue suficientemente mayor, Eyrind se marchó. Sin embargo, como era más inquieto y ambicionaba más que Svein hacerse un nombre, al final entró al servicio del rey."

     De vez en cuando uno se aleja totalmente de las lecturas habituales para embarcarse en libros que sabe de antemano van a gustarle. Historias, por ejemplo, de vikingos. Eso me sucedió con este libro incluso antes de abrirlo. Hoy traigo a mi estantería virtual, La saga de Hrolf Kraki.

     Una joven danesa que se ve empujada a hacer un viaje acompañando a su marido y este a su vez al rey, se gana a las damas que la acompañan en la travesía relatando historias. Cuando esto llega a los oídos del rey, la manda llamar para solicitar escuchar también sus relatos. Estamos en el siglo X y esta mujer, Gunnvor, comienza a hablar al rey de la historia de Hrolf Kraki que se remonta tres siglos atrás.

     Ahora que parece que las sagas y las grandes historias han de estar formadas por un mínimo de tres libros voluminosos, llega Runas y reedita este título de Poul Anderson que apenas supera las 300 demostrando que no es necesaria tanta extensión. Comenzando por un prólogo del propio autor en el que cita fuentes y orienta al lector y con un primer capítulo introductorio que nos explica por qué la narración tiene esa estructura, Anderson pronto entra en faena en este libro vestido de leyendas.

     La historia, de corte clásico, casi épico en algunos momentos, echa también mano de leyendas fantásticas y maleficios y dioses. No habla solamente del citado Hrolf Kakri, habla de su familia empezando por la historia de sus antepasados, a cada cual más interesante, para seguir avanzando hasta él. Anderson no se entretiene en descripciones, pese a lo cual hay momentos de sorprendente hermosura en sus palabras, otros en los que, con apenas media docena, nos ha dejado clarísima la situación. Sin embargo, no será la profundidad de los personajes ni las páginas llenas de largas descripciones de las luchas lo que caractericen esta historia. Y tampoco le hace falta, puede ir perfectamente al grano y aligerar además el lenguaje que se puede suponer a este tipo de leyendas puesto que está siendo relatada mucho tiempo después a un hombre que, además, desconoce los lugares en los que sucedieron, al igual que el lector que agradece determinadas explicaciones. De este modo elimina trabas para la lectura, facilitando al lector su avance y también, salvando a los más puristas, su disfrute.

     Concebido casi como un conjunto de sucesivas historias, es fácil quedarse enganchado a sus letras, casi inevitable, ya que hay luchas, traiciones, más luchas, ideales, magia, lealtad... y uno acaba sintiéndose presa de cada historia, de cada personaje. En apenas unas pinceladas, hemos pasado de un libro en el que los nombres se nos habían antojado extraños en las primeras páginas, a caer rendidos ante padres, hijos o hermanos sabiendo perfectamente a quién nos referimos.

     He disfrutado mucho de esta novela, a la que no puedo apear el regusto a historia clásica, a cuento a la luz de la luna en la que todo es posible y van apareciendo brujas e incluso osos, y me he dejado llevar por las letras de Anderson. No he querido meterme mucho más en el argumento ni dar detalles que puedan dejaron sin una de esas historias con las que una dama entretuvo a un rey sobre la saga de un hombre que muchos compararon con el Rey Arturo. Lo que si hago es recomendaros que le deis una oportunidad. Y que os dejéis llevar por la voz del autor.

     Como comenzaba diciendo a veces uno se sorprende al asomarse a un lugar totalmente insospechado. Yo en este caso os propongo vikingos, que seguro os ha extrañado a muchos en un primer momento, pero si uno no se arriesga de vez en cuando, tampoco amplía sus lecturas. Así que hoy la pregunta es fácil, ¿recordáis ese libro que os pilló por sorpresa y os encantó?

     Gracias.