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jueves, 8 de agosto de 2013

La casa de la seda. Anthony Horowitz




     "A menudo he reflexionado acerca de la extraña cadena de acontecimientos que me condujo a una prolongada relación con uno de los personajes más singulares y notables de mi época. Si estuviera en un estado de ánimo más filosófico, me podría preguntar hasta qué punto controlamos nuestro propio destino, o si acaso podemos predecir las consecuencias más lejanas de actos que, en su momento, pensamos que carecían de importancia."

     Escepticismo. Justo esa es la palabra que me viene a la cabeza. Hay ciertos títulos que me producen escepticismo. Al menos hasta que los leo. Y eso sucedía justamente con el libro que hoy os traigo debido a su protagonista "resucitado". Hoy traigo a mi estantería virtual, La casa de la seda.

     Ha pasado un año desde que Holmes muriera. Watson decide entonces escribir sobre dos casos en los que se vieron involucrados y advierte sobre lo truculento de las historias, por eso pide que se guarde durante cien años el manuscrito que estamos leyendo.

     Holmes y Watson están tomando un té cuando un marchante de arte llamado Carstairs aparece relatándoles que alguien lo sigue. Entramos así en la primera de las tramas en las que nos hablan de cuadros, El caso de la gorra plana. Sin embargo, en el curso de la investigación pronto se toparán con una frase, La casa de la seda, que abrirá otra trama aún más truculenta. Ahora sólo nos queda saber quién es quién en esta historia y como pueden relacionarse ambos casos.

     Holmes es posiblemente uno de mis personajes literarios favoritos. Eso supone que he dado tumbos por series e historias con resultados desiguales, pero me acerco a cada una. Cuando apareció este libro me pasé días mirándolo con recelo. Sabía que había sido la Fundación Doyle quien "encargó" una continuación, o eso al menos se rumoreaba, pero aún así el título y yo nos miramos varias semanas antes de decidir venirnos juntos a casa. Pero ambos sabíamos que era inevitable. Lo tenía que leer.

     Me encontré con una historia que recordaba incluso en el estilo al autor original. Un libro en el que van apareciendo personajes habituales en las novelas de Holmes y que busca que nos impliquemos en el proceso de sus deducciones. Y lo consigue. Entre sorpresas por reencuentros con personajes como Lestrade o Hudson nos vamos involucrando en la historia de Carstairs con la sabiduría de quien ha leído a Doyle y sospechando de todos, incluidos él y su esposa que me tuvo intrigadísima una gran parte de la novela.
     Si  os fijáis no he querido desvelar la trama propiamente dicha, porque me da miedo decir cualquier cosa que pueda poner sobre la pista al futuro lector. Si os puedo adelantar que La casa de la seda es bastante truculenta como advierte el propio Watson, pero no me pidáis que os desvele nada más. Es una historia que de disfruta paso a paso, en la que no echamos nada en falta y que, pese a seguir las directrices del autor original, tiene el estilo propio de Horowitz, así que no tenemos la sensación de encontrarnos ante una imitación.

     Reconozco que echaba de menos una buena historia de detectives. Echaba de menos a Holmes y a Watson, sospechar de todo el mundo y descubrir que buenos y malos tienen grandes zonas de color gris. Cualquiera puede ser culpable.
     Me ha gustado, me ha parecido una historia muy entretenida con un final en el que no queda ni un sólo cabo suelto por donde podamos desmontarla. Apta tanto para fans como para no iniciados.

     Y vosotros, ¿os gusta Holmes o por el contrario pertenecéis al grupo de quienes se sienten irritados por su personalidad?

     Gracias

domingo, 18 de diciembre de 2011

Sherlock Holmes. Arthur Conan Doyle

     Ayer fuí al cine. Hice una cola espantosa, pagué un dineral por algo que no deja de ser maíz como el que comen las gallinas y ví una película mediocre que la crítica ponía por las nubes. Salí contenta, eso sí, porque entre los ratos de diálogos interminables estuve pensando en los trailers que habían puesto al comienzo. Uno de ellos era el de la nueva película sobre Sherlock Holmes. Impresionante, me pareció muy visual y me dejó perpleja el uso de armas y explosivos que desplegaban en apenas 3 minutos. Desde luego si su misión es que uno lo recuerde y se le quede en la cabeza conmigo pueden estar satisfechos. Tanto es así que hoy traigo a mi estantería virtual a este famoso detective, Sherlock Holmes.

     Allá por el año 1883 un joven Doyle envía el manuscrito de su primera novela, al igual que muchos no recibe respuesta y el libro se pierde hasta hace poco. Por supuesto nunca esperó que El sabueso de los Baskerville o Sherlock Holmes contra Moriarty por poner un ejemplo, fueran a llegar al lugar que ocupan hoy. No sería justo hablar de un sólo título cuando el verdadero protagonista es nuestro ya conocido detective.

     Mr Sherlock Holmes vivió en el número 221 bis de Baker Street. Es más, si le preguntan a el cartero habitual de la zona, podría decirnos la cantidad de correspondencia que llegó a recibir este hombre. Muchas personas trataron de ponerse en contacto con él utilizando este medio, olvidando que era un personaje. Acrecentando así la leyenda en torno a él hasta convertirlo en un misterio. Y algo de razón tenían al sospechar. No existía Sherlock Holmes pero si estaba su reflejo en el mundo real, la persona en quien se basa el autor. y no es otro que Joseph Bell, un médico de Edimburgo. Cirujano para más datos, y famoso por sus diagnósticos intuitivos. Doyle lo conoce como su profesor primero y luego al trabajar de ayudante suyo. Como si se tratara de un Watson cualquiera, se dedicó a dar citas y resumir casos, con síntomas a modo de pistas que luego eran expuestos al resto del alumnado. Al final, presa de su admiración, decidió comunicarle su deseo de convertirlo en detective y, con un poco de Bell y otro poco de Dupin nació nuestro admirado Sherrinford, cuyo nombre cambió a Holmes.

     Holmes se convirtió en detective privado, asesor, delgado, frío e ingenioso y con una capacidad intelectual desbordante. Pero si me tengo que ceñir a una descripción, mejor me quedo con las palabras de Watson que, como todos sabemos, se trata de la persona que mejor lo llegó a conocer

     "Su estatura sobrepasaba los seis pies, y era tan extraordinariamente enjuto, que producía la impresión de ser aún más alto. Tenía la mirada aguda y penetrante, [...] y su nariz, fina y aguileña, daba al conjunto de sus facciones un aire de viveza y de resolución"


     Hijo de un hacendado inglés destaca pronto por sus habilidades como investigador, principalmente por la capacidad que tiene para gestionar las informaciones que recibe, colocarlas hasta que encajan de forma perfecta llevándolo al final del misterio. Rehusa al título de Sir y se dedica a investigar 23 años, acompañado por Watson durante más de 15. Una mente inquieta, objetiva y razonada. Principalmente científica que va mejorando en sus conocimientos a medida que aumenta su experiencia. Un hombre amable con las mujeres, de trato brusco con los hombres y que cautivó durante años a los lectores. Y capaz de seguir haciéndolo hoy en día. Estamos, en definitiva, ante el nacimiento del detective clásico y, tras todas estas líneas, me doy cuenta de que realmente no necesitaba ninguna presentación.

     Os presento, en todo caso, a Holmes, Sherlock Holmes.


     Gracias