lunes, 7 de noviembre de 2011
Nada que no sabías. Alex Declercq
"La casa de las palabras son los libros pero desde que hay inmobiliarias y se negocian los conocimientos, los escribanos editan que los hechos ya no buscan piso. Nadie le compra a las palabras y hasta se alquilan amigos. Las avenidas están vacías y la soledad es un regocijo.
Uso los párrafos como almohadas. Si no dicen nada al menos tendré un sueño vacío"
Soy una persona curiosa. De no ser así creo que este libro me hubiera pasado de largo. No digo que eso sea mejor ni peor, mi vida hubiese continuado exactamente igual, pero la curiosidad muchas veces me lleva a conocer lugares insospechados, probar comidas diferentes, leer libros inclasificables o escuchar mezclas de música originales.
En este caso me llevó hasta Nada que no sabías, un libro del que lo único que había oído decir es que era justamente eso, inclasificable. No puede ser, pensé, todos los libros lo son o, al menos, deberían de poder serlo. Y me puse con él con la esperanza de desvelar el misterio de este libro anónimo para mí hasta ese momento.
Esta vez no hay resumen válido del libro, si tenemos en cuenta que es la primera vez que me salto esa parte.. es evidente que estamos ante algo distinto a lo habitual. Estamos ante un libro de reflexiones, de la calle, hechas de viva voz a un ritmo mantenido y, a ratos, contenido, en el que el autor toma una referencia cualquiera de la vida para desarrollar una idea a su alrededor.
A medida que iba leyendo no podía evitar ponerle de fondo esa música que dicen que es la poesía de la calle, me sonaba a hip-hop del bueno, del que cuenta historias de barrios y de personas, el que suena a golpe de ritmo y muchas veces de lírica, y que se vale de ello para hacerse notar. Pero esta vez ha pasado al papel en forma de textos cortos, ordenados a ratos solamente, y que esconden entre sus letras metáforas insospechadas en apenas una página por tema.
Cierto es que no pertenece a ninguno de los géneros habituales, aunque hay ritmo no es poesía, hay viajes, hay muchos momentos para dejarse llevar y filosofar sobre las cuestiones mundanas, que suelen ser más cercanas que las divinas, hay líneas fragmentadas y otras que parecen apilarse.. en definitiva, hay un trozo de la mente del autor a la que se ha dejado llegar a su mano para contarnos los pensamientos de un hombre que, al igual que los nuestros, no siempre son ordenados, pero si que siempre siguen un orden.
Después de leerlo despacio, está bien dividido para permitir una lectura fragmentada, que creo que es como mejor se disfruta, sin dar tiempo a los ojos a quedarse en lo distinto y desenfocar las letras, no me queda más remedio que coincidir en que es un libro diferente. Me alegra haberlo descubierto.
Gracias
domingo, 6 de noviembre de 2011
El temor de un hombre sabio. Patrick Rothfuss
"Dominaba todo tipo de magias secretas... sabía seis palabras que, susurradas al oído de un caballo, le hacían correr ciento cincuenta kilómetros sin parar. Podía convertir el hierro en oro y atrapar un rayo en una jarra de litro para utilizarlo más tarde. Sabía una canción que abría cualquier cerrojo, y podía romper una puerta de roble macizo con una sola mano..."
Tras leer El nombre del viento pensé que estaba ante un descubrimiento prodigioso, un autor que tenía una forma de narrar extraordinaria. No deja de ser una obra moderna a la que vemos sombras clásicas en muchas de sus partes. Eligió la fantasía para desarrollar su carrera y ha demostrado que es metódico, tardó 14 años en finalizar el primer libro, y otros cuatro en dejarnos leer el segundo. Tras conocer a Kvothe, estaba deseando tener en mis manos el segundo día de su historia, eso es El temor de un hombre sabio.
Retomamos la historia de Kvothe, el Asesino de Reyes, aquí se tiene que ir de la universidad, se va por hacer un favor a un hombre muy importante esperando que así se convierta en su patrón. Allí se reencuentra con Dena, aunque la casualidad se empeña en separarlos cuando Kvothe comienza una aventura que pondrá a prueba su poder, conocimientos y habilidades.
Kvothe continúa su narración en la posada, que tuve la suerte de leer antes de la traducción y, viendo el volumen del libro, ya supuse que nos íbamos a encontrar ante una obra "de peso". Bien, terminada de leer la traducción puedo decir que supera por poco las mil páginas. Bastante más extensa que su primera parte. Y eso es justo lo malo, que pese a su extensión no avanza demasiado la historia de su protagonista.
Volvemos al mundo de la magia, más mágico que nunca esta vez. y nos encontramos con la Universidad, sus profesores, compañeros.. todos están de vuelta en este libro. Es un libro más cotidiano, su narrador se recrea en la vida diaria en la universidad, supongo que por algún motivo o tal vez por la nostalgia propia del estudiante salido de la facultad de estudios. Hay lugares nuevos, conoceremos por ejemplo los cuatro rincones de la Civilización a través de su viaje y nos adentraremos aún más en sus orígenes de músico ambulante. ¿Recordáis los Edena Ruh? Ellos también vuelven para recordar a sus padres asesinados y tal vez darnos pistas.
Es un libro de asentamiento de conceptos, toca perfilar los personajes que van a ser importantes en la historia, presentarlos como lo que son y contarnos un poco más del carácter de Kovthe. Ahora, visto hacia atrás, seguramente sea un protagonista demasiado bueno, honrado, temperamental, poderoso.. pero durante la lectura no vemos estas cosas sino que sólo somos capaces de ver el mundo fantástico de Rothfuss. Página tras página, al igual que en el primer volumen, vamos avanzando por la historia y tomando nota mental de todo lo que sabemos que tiene que suceder y que aún no ha sucedido. Sabemos que tiene que asesinar a un rey, desarrollar su magia... incluso nos resta la expulsión de la universidad. Y todo eso queda para el tercer volumen que, eso es seguro, se hará esperar.
Supongo que restando todo esto la pregunta es fácil ¿qué cuenta Kvothe en este segundo día de su historia? Bien, os puedo decir que cuenta mucho. Da pena avanzar y ver que las páginas que nos quedan por leer son cada vez menos. Os animo a emprender este viaje que, aviso, pasa por un mundo lleno de magia y peligros en cada sombra.
Gracias
Pd. Os dejo el booktrailer
sábado, 5 de noviembre de 2011
Marianela. Benito Pérez Galdós
"-No, señor. Yo no sirvo para nada -replicó sin alzar del suelo los ojos.
-Pues a fe que tienes modestia.
Teodoro se inclinó para mirarle el rostro. Este era delgado, muy pecoso, todo salpicado de menudas manchitas parduzcas. Tenía pequeña la frente, picudilla y no falta de gracia la nariz, negros y vividores los ojos; pero comúnmente brillaba en ellos una luz de tristeza. Su cabello dorado-oscuro había perdido el hermoso color nativo por la incuria y su continua exposición al aire, al sol y al polvo. Sus labios apenas se veían de puro chicos, y siempre estaban sonriendo; pero aquella sonrisa era semejante a la imperceptible de algunos muertos cuando han dejado de vivir pensando en el cielo. La boca de la Nela, estéticamente hablando, era desabrida, fea; pero quizás podía merecer elogios, aplicándole el verso de Polo de Medina: «es tan linda su boca que no pide». En efecto; ni hablando, ni mirando, ni sonriendo revelaba aquella miserable el hábito degradante de la mendicidad callejera."
Hay libros que no podemos evitar recordar a ratos. A mi me pasa con este, mi primer contacto con el autor y me encontré con este título tan sorprendente y su emotiva historia. Hoy traigo a mi estantería, Marianela.
Conocemos la historia de Pablo, un joven invidente cuya percepción de la vida viene no sólo de sus manos sino de las lecturas y palabras de su padre y de las de su acompañante Marianela. Desconoce el aspecto deforme de la pobrísima muchacha y sabiéndola enamorada, decide confesarle la reciprocidad de sus sentimientos. Sin embargo con la llegada al pueblo de un médico dispuesto a devolver la vista a Pablo la historia cambia.
Pese a esta lectura tan superficial la obra encierra muchas otras cosas entre sus letras. Nos muestra una relación en la que prima la ternura, pero que irá desvelando la verdadera naturaleza humana que todos llevamos dentro. Además Galdós tiene el acierto de ambientarla en una zona rural, lo que calificó su obra de naturalista por las descripciones de las duras condiciones de vida en la zona y las desigualdades sociales existentes. Sus descripciones de los trabajos en las minas son memorables, donde hombres y bestias se confunden a la hora de realizar su tarea diaria. Para salir de ello nos enseña la puerta de la educación, como única vía para prosperar dejando el pueblo atrás para ir a la ciudad.
Es una magnífica radiografía de la sociedad Española en muchos puntos de su geografía, hoy incluso seguimos siendo presa de los convencionalismos sociales y de las apariencias exactamente igual que le sucede a nuestra joven protagonista. No busca esta vez el autor enseñarnos el interior de los personajes que nos va presentando sino, tal vez, el de la sociedad en que se mueven y la sujección invisible a la que les somete.
Es una novela corta excelente, en la que Galdós hace gala de su mejor prosa para dar forma a estos personajes aparentemente simples pero que vamos conociendo dentro de sus roles, típicos incluso, como si fuéramos un vecino más del pueblo. Si no habéis leído nada del autor, os recomiendo este título. Es cortito, ideal para una primera toma de contacto.
Gracias
viernes, 4 de noviembre de 2011
La montaña mágica. Thomas Mann
"A la derecha, entre la puerta y la mampara, estaba situada la garita del portero. De ella salió a su encuentro, vestido con la misma librea gris que el hombre cojo de la estación, un criado de tipo francés que, sentado ante el teléfono, leía unos periódicos. Les acompañó a través del vestíbulo bien alumbrado, a la derecha del cual se encontraban los salones. Al pasar, Hans Castorp lanzó una mirada y notó que se hallaban vacíos.
- ¿Dónde están los huéspedes? - preguntó a su primo.
-Hacen la cura de reposo - respondió éste -. Yo tengo permiso para salir hoy, pues quería ir a recibirte. Normalmente también estoy tendido en la galería, después de la comida.
Faltó poco para que la risa se apoderara de nuevo de Hans Castorp.
- ¡Cómo! ¿En noche oscura y con niebla os hayáis tendidos en el balcón? - preguntó con voz vacilante.
- Sí, es lo ordenado. Desde las ocho hasta las diez. Pero ven ahora a ver tu cuarto y a lavarte."
Hoy vuelvo a los clásicos, sin desmerecer la literatura contemporánea es aquí donde mejor me manejo. entre páginas de hace años, cuando no siglos, que llevan recorriendo el mundo esperando ser leídas. No podía faltar aquí Thomas Mann. Cuentan, dicen, que estuvo a punto de conseguir el Premio Nobel de Literatura dos veces, si es cierto o no queda para aquellos que se dedican a la documentación y nos lo quieran esclarecer yo, de momento, os cuento el rumor (ya sabéis, las anécdotas me pierden). Y, por cierto, el título esta vez es La Montaña Mágica.
Nos cuenta esta obra la vida en un sanatorio de tuberculosis en el que coinciden dos primos antagónicos. Allí reunidos junto con una tropa de burgueses nos irán mostrando las vidas interiores y exteriores de los curiosos huéspedes con los que comparten residencia.
Estoy segura que os parecerá, de entrada, un libro extensísimo. Pero si os cuento que es una novela de amor, enfermedades y guerra, política, arte e historia empezaréis a pensar que le faltan páginas. Es cierto también que contiene pasajes cargados de elucubraciones mentales de los personajes que a muchos les pueden parecer un tanto tediosas pero, si empezáis a conocer a los personajes estáis irremediablemente perdidos.
Nos encontramos ante una auténtica avalancha de personajes, cada uno con sus peculiaridades sus virtudes y defectos y, sobre todo, sus rarezas. Entramos en el Berghoff y, al igual que sus huéspedes, ya somos incapaces de alejarnos de él lo cual nos genera un leve resentimiento hacia Mann por hacernos sentir a ratos como un personaje más de la historia. Compartiremos hotel con apariencia de sanatorio, o tal vez lo contrario, con sus otros huéspedes y nos descubriremos atrapados en esta dura novela, condicionados por el personaje que en ese momento sea el dueño de las páginas del libro. Exactamente igual que nos puede influir el estado de ánimo aquella gente que entra y sale de nuestro entorno. No es tarea fácil la de Mann conseguir que no nos sintamos perdidos, y la logra de forma brillante en esta obra opresiva que hará que busquemos los secretos que se esconden tras las paredes. A ratos incluso me descubrí buscando sombras fantasma que nunca llegaron a aparecer y me lo justificaba a mi misma diciendo que por la época en que se escribió el libro era imposible que trataran el sexo. cúantas veces quise empujar a su protagonista por las puertas del sanatorio y temía al mismo tiempo que se marchara dejando el libro a la mitad. Todas esas cosas lo convierten en una obra memorable e imprescindible en esta mi biblioteca virtual.
Aprovechando que Halloween acaba de pasar os diré que, al igual que otras obras que traje, La montaña mágica no admite un término medio. O te apasiona y la recuerdas una y mil veces con una sonrisa por las mil anécdotas que allí sucedieron, o la aborreces porque te resultó un ladrillo aburridísimo. Pero, y esta es la parte temible, en cualquiera de los casos... no importa si la has terminado o no... es un libro que te acompañará el resto de tu vida. Sólo por eso merece la pena que lo descubráis.
Gracias.
jueves, 3 de noviembre de 2011
El Capitán Alatriste y los libros por los que fue pasando. Arturo Pérez Reverte
«No era el hombre más honesto ni el más piadoso, pero era un hombre valiente.»
Así comienza la primera novela de una de las sagas más famosas de la literatura española, la que cuenta la vida del Capitán Alatriste de boca de su eterno acompañante Íñigo Balboa. Hemos ido pasando por todas sus aventuras, despacio, han pasado años tanto dentro como fuera de los libros, y este mes nos ha sorprendido con El puente de los asesinos, obra que he finalizado hace apenas unas horas.
En esta entrega nos vamos a Venecia. Alatriste recibe un encargo peligroso. Asesinar al dogo de Venecia en Navidad..
No voy a contar más del argumento porque creo que es de los que hay que descubrir entre sus páginas, que siguen la misma línea que sus predecesores, con ambientaciones cuidadas y personajes perfectamente dibujados, procurando imprimir cada vez más carácter a su protagonista. Protagonista que ahora no somos capaces de ver con otra cara que la de Vigo Mortensen.
Tengo que decir que hace tiempo que no leía nada de este señor, lo conocí con El maestro de esgrima que, pese a no nombrar al asesino, me dejó buen sabor de boca. Poco a poco fuí pasando por sus libros, unos mejores que otros, pero todos ellos manteniendo el ritmo de aventuras, hasta que descubrí a su autor.
De verdad, si algo hizo que dejase de leer las obras de Reverte fue ver al propio Reverte en su salsa llamando gilipollas a quien tuviera delante, y pensado que por hacerlo desde un asiento en la RAE, ya no era una palabra poco apropiada al medio en el que la estaba empleando. No me importa leer libros con sexo, con vocabulario más o menos duro, sangre, asesinatos.. pero la vulgaridad es algo que me molesta. Y eso es en lo que se está convirtiendo este autor venerado por una multitud de lectores y críticos, en una persona que se siente facultada para decir lo que le viene en gana sin cuidar las formas ni la persona a la que se dirige. Y a mí, me parece molesto. Vale que es hasta simpático tener a una persona que te diga "las cosas claras" con un toque de chulería, pero no hay que confundir las cosas claras con la mala educación y el señor Reverte lo hace pensando además que queda por encima de quien sea su foco de atención esa semana, lo mismo da si hizo algo o simplemente pasaba por allí y tiró al suelo un envoltorio de chicle.
Bien, expuestos mis motivos, hace unos meses me puse con Alatriste. Cada vez que salía el tema siempre había alguien que me decía, "ya, pero no has leído El capitán Alatriste" y como no me gusta quedarme sin respuestas... me puse a ello. Diré que son libros entretenidos, seguramente no para leerlos en tan poco tiempo como hice yo, y que el que más me gustó fue El sol de Breda, sin duda una buena representación del cuadro de Velazquez con veteranos de las guerras de Nápoles como Sebastian Copons o Pedro de la Daga.
Sin embargo hay que leerlos con una clara perspectiva, no es novela histórica. No llevan la documentación necesaria ni representan personajes reales en situaciones pasadas. Es ficción y como tal hay que tomársela, sólo de ese modo se puede disfrutar y, aún así, a mí se me empieza a hacer demasiado larga. Al final, mas que una novela empiezan a sonar a Episodios Nacionales y se le van quedando cortos los hechos a Reverte para poder alargar las aventuras de su, con diferencia, más famoso protagonista.
Gracias
PD. Lo se, lo se, no he nombrado a Q. pero ha sido de forma voluntaria, no me parecía bien unir estos dos nombres.
miércoles, 2 de noviembre de 2011
El ocho. El fuego. Katherine Neville
"Una bandada de monjas cruzó la carretera y sus almidonados griñones revolotearon sobre sus cabezas como las alas de las grandes aves marinas. Cuando atravesaron las grandes puertas de piedra de la ciudad, gallinas y gansos abandonaron prestamente el sendero, aleteando y chapoteando en los charcos de barro. Todas las mañanas las monjas se desplazaban por la niebla oscura que rodeaba el valle y, en mudas parejas, se dirigían hacia el sonido de la grave campana que llamaba desde las colinas.
Designaban a esa primavera "Le Printemps Sanglant", la primavera sangrienta."
El ocho
Voy, lo primero de todo, a situarme.
Estamos en el año 2.011 saturados de libros sobre sectas que mezclan lo esotérico con protagonistas inverosímiles y que tienen un más que dudoso estilo literario, además de alguna que otra demanda por plagio a la que se procura no dar demasiada publicidad. Bien, si este libro viera hoy la luz seguramente esta entrada sería una "quema" pública, precisamente eso es lo que me impide hablar de Dan Brown, prefiero hacer reseñas positivas a negativas, eso se lo dejo a los críticos, historiadores y cristianos que pensaron que sus libros atacaban a la iglesia y que cuando los leyeron quedaron parcialmente confundidos.
Prefiero colocarme en 1.988 y hablar de un libro que inicialmente partía de las mismas premisas, con una portada igualmente mediática y que batió ventas, El ocho, de Katherine Neville.
Este libro nos cuenta el ajedrez de Montglane, el resto es un mero accesorio. Catherine, la protagonista encargada de conseguir las piezas de este antiguo ajedrez nos lleva por un camino de asesinos, misterios y masones en insospechadas partidas de ajedrez jugadas en plena calle.
No nos engañemos, el libro es un bestseller no una obra maestra. Pero mantiene perfectamente el interés, está escrito de tal forma que nos consigue meter en una trama que nos lleva a leer sus páginas de forma apresurada, buscando signos entre sus líneas para descubrirlos un segundo antes que su protagonista. A ratos empujamos letras intentando acelerar la carrera para conseguir un ajedrez que incluso dudas que sea ficticio.
Es una historia con un salto en el tiempo, vas casi descolocado, pero sabiendo que nunca se detiene el avance de la novela. Juega al despiste y una mujer elegante puede ser una torre y un bajito calvo un rey, nada es lo que parece para llevarnos por un camino de horas de entretenimiento que no aspiran a otra cosa que a tenernos pegados al libro. En eso consiste un Bestseller, ¿no?
Años después la autora se lanzó a continuar la historia con El Fuego, una historia que retoma la Partida con Alexandra, que no es otra que la hija de nuestra conocida Cat Velis (Catherine en El ocho). Recibe una invitación suya pero su madre parece haber desaparecido, en su lugar aparece una visita muy diferente.
Este libro siempre he dudado si apareció para cerrar una historia o para redondear unas ventas. El caso es que no lograba generar esa adicción, la historia no terminó de engancharme. Y que saliera a la venta en fechas Navideñas ayuda a dudar sobre los motivos de seguir escribiendo una historia que había funcionado tan bien. Lo cierto es que si se pregunta a a legión de seguidores de la primera parte, la mayoría nos dirán que resulta decepcionante, que no era lo que esperaban, incluso que no lo terminaron y sólo unos pocos nos hablarán de la historia que contiene. En mi opinión la mayor diferencia entre ambos es la pérdida de frescura en su argumento, ya es algo visto, no nos sorprende y, por lo tanto, corremos el riesgo de aburrirnos si su autor no introduce elementos que dinamicen la lectura.
En todo caso os pregunto.. ¿también pensáis que hay veces que las segundas partes están de más? Y pregunto esto porque recuerdo Un mundo sin fin, que salía a la venta otras navidades, por poner un ejemplo.
Gracias
martes, 1 de noviembre de 2011
Una soledad demasiado ruidosa. Bohumil Hrabal
"Hace treinta y cinco años que trabajo con papel viejo y ésta es mi love story. Hace treinta y cinco años que prenso libros y papel viejo, treinta y cinco años que me embadurno con letras, hasta el punto de parecer una enciclopedia, una más entre las muchas de las cuales, durante todo este tiempo, habré comprimido alrededor de treinta toneladas, soy una jarra llena de agua viva y agua muerta, basta que me incline un poco para que me rebosen los más bellos pensamientos, soy culto a pesar de mí mismo y ya no sé qué ideas son mías, surgidas propiamente de mí, y cuáles he adquirido leyendo, y es que durante estos treinta y cinco años me he amalgamado con el mundo que me rodea porque yo, cuando leo, de hecho no leo, sino que tomo una frase bella en el pico y la chupo como un caramelo, la sorbo como una copita de licor, la saboreo hasta que, como el alcohol, se disuelve en mí, la saboreo durante tanto tiempo que acaba no sólo penetrando mi cerebro y mi corazón, sino que circula por mis venas hasta las raíces mismas de los vasos sanguíneos."
Cuando la lectura se empieza a hacer adulta coqueteamos todos con autores que nos suenan como tales, cultos, diferentes, y pasamos por alemanes, rusos, ingleses.. como si estuviéramos en un viaje de estudios por el viejo continente. Saltamos tímidamente el charco para buscar algún clásico como Capote, pero no, normalmente el viaje suele centrarse aquí. Hoy traigo un autor, tal vez no tan conocido como Kafka o Kundera, pero al que merece la pena echar un ojo, abrir un libro suyo y cerrarlo pensando que has descubierto un tesoro, sin ser consciente de que lo descubrieron mil personas antes o otras tantas lo harán después en apenas unos días. Y muchos de ellos tendrán esa sensación de "tesoro".
En Una soledad demasiado ruidosa conocemos a Hanta, un hombre que trabaja en un sótano triturando libros y reproducciones de cuadros. Está solo, es el último eslabón en el régimen, el que impide que determinada cultura llegue al pueblo de Praga. Pero salva alguna obra y lee muchos más. Y que lleva una existencia que podemos casi catalogar de feliz.
Este autor, uno de los referentes europeos tras la Segunda Guerra mundial, me cautivó desde que cayó en mis manos el primer título. Nos enseña los cambios, por supuesto, con una crítica a aquello que no comparte, pero hay mucho más en sus letras. Hrabal cuida a sus personajes como hijos, siempre se respira un gran respeto entre sus obras dentro del tono sencillo que le caracteriza. Me encontré además unas dosis de humor que no me esperaba en una obra que, antes de comenzarla, se me antojaba triste y gris. Me confundí también en esto último. Si que hay una trituradora, un sótano repleto de caminos de ratas y también hay libros que se destruyen, pero, de alguna manera, el protagonista se convierte en constructor. Toda esta destrucción y el entorno en que trabaja lo llevan a aprender, cultivarse y reflexionar para crear belleza, o vivirla en su interior.
Dijo su autor al terminar esta obra... "He vivido solo para escribir este libro" y tengo que decir, una vez terminado el libro, que a mi no me importaría en absoluto resumir los logros de mi vida en una obra como esta.Cargada de reflexiones y de historia, en menos de doscientas páginas. A ratos me llevó sin respiración entre párrafos que, al recuperarlos ahora, me han vuelto a producir el mismo vértigo. No he podido elegir uno para abrir la reseña, así que traje el comienzo del libro. Valga este ejemplo como muestra de la calidad literaria de la obra.
Apunto finalmente que no todo el libro es sótano, ni todo es prensa. La historia tiene bastante más y finaliza de un modo impecable, pese a revolverme su final tengo que decir que no alcanzo a imaginar uno que la mejore. Magnífico libro, sin duda.
Gracias
PD. Sí, cuando vi el comienzo de Wall-e yo también me acordé de este libro, y digo también porque no soy la única.
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Bohumil Hrabal,
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