miércoles, 13 de febrero de 2013
El sueño del otro. Juan Jacinto Muñoz Rengel
"Tenía miedo de salir a la calle. Y tenía miedo de quedarse allí solo, en aquella casa, en casa. Por esa razón había invitado a cenar a unos compañeros de trabajo. Pero había cerrado la puerta de la entrada dando una doble vuelta y no encontraba la llave. Ahora no podría salir. Tampoco nadie iba a poder entrar.
No era de extrañar que la hubiera perdido. Aquella misma mañana había estado reordenándolo todo, porque últimamente las cosas no estaban donde debían estar. Nada lo estaba."
Descubrí a este autor de mano de El asesino hipocondríaco. Un libro divertido y fresco que se desmarcaba de las temáticas habituales. Me sorprendió y me prometí seguir la pista a esta autor que no conocía y que, de repente, se había posicionado en muchas publicaciones literarias. Cuando hace unas semanas descubrí que salía a la venta el libro que hoy os traigo, no dudé ni un momento, tenía que leerlo. Y hoy lo traigo a mi estantería virtual. Hoy traigo a mi estantería virtual, El sueño del otro.
Conocemos a Xavier, un profesor divorciado con una vida bastante pasiva, casi apática y a André Bodoc un hombre de éxito en el mundo de la comunicación, y también en la cama. Cuando uno se acuesta el otro se levanta. Porque ambos sueñan con la vida del otro y ambos son conscientes de sus sueños, así que... uno de ellos ha de ser el sueño del otro.
Si con su primera novela os contaba que hubo momentos que me hicieron sonreír (aún me río con el "momento pastillas perdidas") en este caso tengo que decir que no me reí ni una sola vez. Más bien al contrario me iba sintiendo intranquila, angustiada por no encontrar la respuesta a la gran pregunta que plantea el libro. La barrera entre lo cierto y lo falso, la realidad y la ficción.
A golpe de capítulos cortos vamos viviendo una rutina en la que uno se acuesta y otro se levanta. Cuando Xavier abre los ojos, es porque André los cierra y cuando uno vive algo, le repercute al otro. Poco a poco vamos viendo los mismos paralelismos que ellos, incluso más. Vemos un mundo lleno de verdades a medias y momentos que se desmoronan y también como el hacerse conscientes uno del otro les va cambiando, ayudando a tomar las riendas de determinadas decisiones. Hasta que aparece la necesidad de saber, de tener la certeza sobre la realidad y esa necesidad se instala en el lector que busca relaciones más allá de las que el autor nos señala. Asistimos atónitos a la invención de la noticia, la farsa informativa y las frases sueltas recogidas aparentemente al azar que provocan nuestra duda más allá del libro. Asistimos a sucesos y casualidades, suicidios y actos incomprensibles que razonamos buscando una explicación, necesitando una respuesta y eso hace que volemos por sus páginas.
Y con todo, entre dudas y búsquedas, destaca por su sencillez. no se pierde en filosofías inalcanzables ni explicaciones enrevesadas, sino que nos conduce a un final que a mi me dejó satisfecha y que da para una muy larga conversación. Pero eso, evidentemente, sería un spoiler. Y es un libro para descubrir paso a paso, giro a giro, sueño a sueño.
Una historia que os invito a descubrir a lo largo de trescientas páginas con un convencimiento: no os dejará indiferentes.
Y tu, ¿con qué personaje sueñas ser?
Gracias
lunes, 11 de febrero de 2013
Reina Lucía. E. F. Benson
"A pesar de que aquella mañana de julio hacía un sol abrasador, la señora Lucas prefirió recorrer a pie la media milla que había entre la estación y su casa, enviando a la doncella y el equipaje en la calesa que su marido había mandado para recogerla. Después de cuatro horas metida en el tren, pensó que un breve paseo resultaría muy agradable; pero existía otro motivo, inconscientemente alimentado, que la impelía a semejante ejercicio, aunque procuró apartarlo de su pensamiento. Por supuesto, todos sus amigos de Riseholme sabían que su regreso se produciría ese día preciso a las 12:26, y a esa hora las calles del pueblo a buen seguro estarían llenas de gente. Así, todos verían cómo la calesa con el equipaje se detendría a la puerta de The Hurts, y nadie, salvo la doncella, bajaría de ella."
Hoy traigo la primera entrega de una saga de seis novelas que cuentan con una gran cantidad de seguidores y que destila humor británico. Hoy traigo a mi estantería virtual, Reina Lucía.
Conocemos a Emmeline Lucas, Lucía para los amigos, una mujer casada con un rico de provincias que vive y reina en el pueblo de Riseholme. Nada sucede sin que ella se entere o tenga algo que decir. Hasta que aparece Olga Braceley que amenaza con quitarla su reinado y ante eso... hay que tomar posiciones.
Es curioso como hay autores que de repente nos sorprenden. Esta novela la descubrí sin darme cuenta de que ya conocía al autor. Claro que lo conocía por sus relatos de terror. Y esta novela tenía visos de hacer reír. Así era difícil que los relacionase. Por eso mi sorpresa fue mayúscula al encajar la pieza, justo antes de comenzar el libro. Y me llevé toda una sorpresa, vaya que sí.
Es un libro muy dinámico cargado de ironía que nos sumerge en un pueblo pintoresco a más no poder. Sus personajes son todos diferentes, y todos gozan de sus propias particularidades que van mostrando sin pudor alguno. Lucía se desmarca desde las primeras líneas como la excentricidad personalizada y es imposible no reírse cuando nos habla de Shakespeare o de Claro de Luna. Además está acompañada de personajes como Georgie o ese curioso gurú que nos trae de cabeza. Esta escrito de una manera muy ágil, de tal forma que, aunque no soltemos una carcajada, si que se conjugan la risa y la curiosidad sobre lo próximo que sucederá en Riseholme. Y eso nos lleva por las páginas a velocidad de vértigo. Es de esos libros que decimos "se lee solo". Y es que no viene mal de vez en cuando un libro que nos haga sonreír, incluso reír a carcajadas viendo entrar a dos hermanas por la ventana y a su hermano atizador en mano. Contiene la dosis justa de comedimiento para no caer en ser una simple sucesión de chistes, de hecho se ve claramente la crítica al snobismo y la burguesía con un humor inglés apto para todos tipo de lectores. Además, y pese a ser varios volúmenes, no hace falta leer el resto.
Hoy es lunes, y me apetecía empezar la semana sonriendo de la mano de Reina Lucía. Y vosotros, ¿Qué libro os acompaña hoy lunes?
Gracias
PD. Hoy sí, el book tráiler.
sábado, 9 de febrero de 2013
Entrevista a Juan Manuel de Prada
| Fuente: http://www.juanmanueldeprada.com/ |
- Como muchos, lo conocí con La tempestad, y he ido siguiendo su trayectoria literaria y sus publicaciones hasta que, tras 5 años sin publicar nada, he podido leer su último título, Me hallará la muerte. Es el intervalo más largo, ¿por qué tanto tiempo?
- La razón fundamental radica en que no he querido ponerme a escribir una novela hasta que tuviera en la cabeza una historia que a mí me pareciese lo suficientemente interesante y atractiva como para plasmarla en una novela. Por otra parte, he de decir que también he atravesado por una etapa de cierto descreimiento y escepticismo acerca del sentido que puede tener escribir novelas, pues creo que las grandes obras ya están escritas y en estos aproximadamente cinco años de barbecho creativo me he cuestionado en profundidad si verdaderamente puedo aportar algo con mi modesta producción literaria. Al final me puse a escribir, quizá porque no pude evitarlo.
- Además es usted un hombre que nos ha acostumbrado a hacernos partícipes de su opinión sobre la realidad, la actualidad... ¿cuál cree que es la actualidad literaria entre papel, digital, pirateos y demás?
- Creo que el mundo editorial, en general (incluyo la prensa escrita), está llegando a su fin tal y como lo conocemos, pues internet, y las nuevas modalidades de edición digital, están ocupando el lugar que ha tenido hasta hoy la edición en papel. Quizá este fenómeno no plantearía mayor problema si se respetase la propiedad intelectual, cosa que actualmente no está ocurriendo. Yo, desde luego, soy partidario de la edición en formato libro tradicional, pues para mí el libro es un objeto digno de culto; no me imagino una casa sin libros impresos (no, desde luego, la mía), ni un mundo sin bibliotecas y librerías tal y como las conocemos todavía.
- Veamos, el título… ¿por qué elige precisamente este título, un verso de Cara al sol? ¿Es algo que puede interpretarse como provocación o tal vez asume que mucha gente no lo va a relacionar al verlo?
- La verdad es que ni lo uno ni no otro. Simplemente elegí este verso del Cara al Sol como título de la novela porque, lejos de pretender una exaltación de todo lo que dicho himno significa, el citado verso tiene mucho que ver con lo que ocurre en la novela. Tenga en cuenta que el alistamiento del protagonista en la División Azul es un episodio clave en “Me hallará la muerte”.
- Cuando uno se acerca al libro no puede evitar pensar en “otro más” sin embargo se ha desmarcado con una historia en la que La División Azul es protagonista tomando así un rumbo diferente del habitual, ¿por qué la división azul?
- Pero lo cierto es que no se han escrito mucho libros o muchas novelas acerca de la División Azul, aunque sí sobre la Guerra Civil. Ahora bien, “Me hallará la muerte” no es en absoluto una novela sobre la Guerra Civil, ni tampoco sobre la División Azul (que protagonizó, en el frente ruso de la Segunda Guerra Mundial, algunos de los episodios militares más heroicos de nuestra historia reciente). El asunto de la División Azul me procuraba la coartada argumental necesaria para que el protagonista (o los protagonistas, si tenemos en cuenta la dualidad que plantea la novela) estuviese muchos años (concretamente doce) ausente de nuestro país y muy alejado de la gente y el ambiente que frecuentó, así como de las cuentas que dejó pendientes antes de su marcha.
- ¿Cómo surge Me hallará la muerte, cómo nace Antonio Expósito?
- Nace de la necesidad -digámoslo así- de recrear una historia sobre suplantación de personalidad que, a su vez, me sirviera para indagar en asuntos que me interesan especialmente como temas de mis novelas. Algunos de ellos son la dualidad o incluso el carácter poliédrico de la personalidad; la línea tan difusa que, en ocasiones, separa el acto heroico de la vileza; la culpa y, sobre todo, la idea de que sobre la base de un mal, no se puede obtener un bien. Básicamente así surge el personaje que dará vida a la trama.
- Y, tras leer la novela, es imposible no preguntarse por el tiempo que se tarda en escribir un libro en el que un hombre intenta ser otro, una historia sobre historia olvidada, una época…
- Pues entre la labor de documentación, la escritura, el transcribir mi manuscrito (pues mi escritura es de puño y letra), y la corrección, unos dos años.
- En casi todos sus libros, por no decir en todos, el lector reflexiona sobre lo que lee, como si usted buscase precisamente eso por encima del acto lúdico que es la lectura. ¿Cuál sería la reflexión buscada en Me hallará la muerte?
- Efectivamente, en mis novelas, además de contar una trama protagonizada por unos personajes, me interesa reflexionar sobre algún asunto que aparece como clave en la obra, y con ello, como es lógico, me interesa también animar al lector a esa misma reflexión. En “Me hallará la muerte”, lo que planteo es, además de todos los grandes temas a los que ya hemos hecho alusión en esta entrevista, la idea de que el mal nunca nos puede conducir a algo bueno; más bien todo lo contrario, el mal va degradando y envileciendo a los personajes y también a las sociedades. Lo dice uno de los protagonistas de la novela, refiriéndose al tema de Macbeth: “Fíjate en Macbeth: pensó que entre él y la corona de Escocia no había más obstáculo que el cuerpo durmiente de Duncan. Y decidió matarlo, creyendo que así lograría alcanzar un mayor bien. Pero la vida es una unidad, el ser humano acaba siempre pagando el precio de las consecuencias de sus actos malos. Y lo mismo les ocurre a las sociedades y a las naciones. […]”
- ¿Cómo recuerda sus comienzos en el mundo literario?, ¿ha quedado algo de aquel Juan Manuel de Prada?
- De mis comienzos en el mundo literario, como es natural, tengo el recuerdo del deslumbramiento inicial que te produce el poder verte de pronto en el lugar en el que antes veías a los autores de los libros que leías. Pasas de buscar y contemplar libros y escritores entre los anaqueles de las bibliotecas o las librerías a verte a ti mismo junto a todos esos nombres que tanto ocuparon tu tiempo de lectura. Por lo demás, y como creo que también es natural, el deslumbramiento viene del hecho de llegar -o creer haber llegado- adonde tanto anhelaste, que no es otra cosa que el poder vivir de la escritura.
- ¿Es una vuelta en toda regla a la literatura? ¿Está en su cabeza o tal vez sobre el papel alguna nueva historia?
- “Me hallará la muerte” es, desde luego, una vuelta a la novela o, si lo prefiere, una vuelta a la literatura, que, en realidad, yo nunca había abandonado. En cuanto a la segunda pregunta, sí tengo alguna historia en la cabeza, pero son varias cosas y no merece la pena hablar ahora sobre ellas; quizá sea demasiado pronto, y lo más conveniente es dejar madurar todo un poco. Ya veremos.
- Por último, me gustaría saber cuáles son sus favoritos literarios, y qué libro está leyendo actualmente.
- Pues, aunque suene tópico decirlo, mi favorito de verdad es Cervantes. Creo que después del Quijote, todo lo demás no es sino añadidura; pero no es necesario ponerse tan radical. Lo cierto es que me gustan los grandes autores de la literatura universal y que pueden estar en la mente de todos: desde Homero o Virgilio hasta nuestros días. Puedo destacar, cómo no, a los grandes novelistas del siglo XIX, como Víctor Hugo o Dostoievski. También a Henri James o a Marcel Proust. Entre los autores contemporáneos destacaría a Don de Lillo, Paul Auster (especialmente el “primer” Paul Auster) o a James Ellroy
Quede mi agradecimiento a Juan Manuel de Prada por haberse acercado a este blog y haber respondido tan amablemente a las preguntas y, como no, gracias a todos los que venís cada día por aquí.
-Bibliografía:
- El silencio del patinador
- Coños
- Las máscaras del héroe
- La tempestad
- Reserva natural
- Animales de compañía
- Las esquinas del aire. En busca de Ana María Martínez Sagi
- Desgarrados y excéntricos
- La vida invisible
- El séptimo velo
- La nueva tiranía
- Me hallará la muerte
viernes, 8 de febrero de 2013
Me hallará la muerte. Juan Manuel de Prada
¿Cuán cerca puede estar un héroe de ser un villano?
¿Qué separa la epopeya de la farsa?
Hoy no pongo un fragmento de la novela, de hecho comienzo con la frase que acompaña al texto escrito y lo hago porque es la pregunta que hizo que me llevase el libro a casa. Una pregunta formulada mil veces de mil formas diferentes, pero que sigue teniendo tirón. Con ella recuperé a un autor que creía perdido y que me había cautivado hace años. Por eso hoy traigo a mi estantería virtual, Me hallará la muerte.
En Madrid a principios de los años 40 conocemos a Antonio y a Carmen, delincuente de no demasiada monta que "trabaja" en el Retiro. Esos delitos le llevan a tropezarse con la justicia y el tropiezo a su vez a alistarse en la División Azul y a dar con sus huesos en Rusia y en un gulag. La vida le da la oportunidad de regresar vivo a su país, pero no sólo eso, sino que también le da la oportunidad de regresar a una nueva vida convertido en otro hombre, a no ser que le descubran.
Conocí a este autor con La tempestad, una obra que devoré en cuestión de horas y me que dejó un poso perenne durante meses. Me encantó. Incluso hoy pertenece a ese tipo de libros que se recuerdan a media sonrisa. Así que llevada por ese placer recordado me fui acercando a todas las obras del autor hasta hace cinco años. En ese momento se desvaneció de las librerías y hasta hace poco tiempo no volví a tener noticias suyas y de su regreso con una obra nueva así que acudí a la librería con curiosidad. Como comentaba al comienzo, esa pregunta hizo que el libro se viniera conmigo el primer día y me invitó a descubrir una historia completísima. La de Antonio Expósito.
Estamos ante un novelón, con mayúsculas. Una historia dividida en tres partes en las que acompañaremos a Antonio a lo largo de su vida y su evolución. En la primera lo conocemos, abandonado de pillastre a delincuente, es un hombre con poco escrúpulo que se ve acompañado por Carmen. Avanzamos en la novela para llegar a la División Azul, la parte que puede echar atrás a muchos lectores pensando en otra novela de guerra. Allí Antonio conoce a Gabriel, un hombre al que se parece extraordinariamente aunque sólo en su capa exterior y yo conocí la dureza el frente, la captura y el horror del gulag. Y así llegamos a la última parte, en la que Antonio regresa pensando que alcanzará la tranquilidad en su nueva vida y se verá acosado por las sombras de su propio secreto. Así nos descubriremos leyendo una novela negra. Porque hay un poco de todo en este último título de Prada y ya sabéis que no me gustan las etiquetas literarias, casi ninguna etiqueta en realidad, y aquí nos movemos en una novela histórica, bélica, negra... dependiendo del momento.
Prada es uno de esos autores con estilo propio a la hora de contarnos historias y en este título lo mantiene. Hay descripciones tremendas salpicadas de reflexiones y opiniones vertidas por el narrador, juicios que nos quedan claros y que no buscan denigrar a unos para ensalzar a otros. Porque no se ensalza a nadie en un libro que trata de las oportunidades y de la forma en que se pagan los actos. Porque aquí el fin no justifica los medios si estos son malos, y la maldad no queda limpia si no se purga. Eso me quedó claro.
Si esta semana hablaba de novelas cortas hoy traigo una de casi seiscientas páginas llena de personajes potentes. Por eso termino haciendo una mención a las mujeres en Me hallará la muerte, porque en este libro caben amores y pasiones también. Y ya que termino hablando de personajes y puesto que ayer preguntaba por un libro del año pasado, hoy me gustaría saber qué personaje es el que descubristeis el año pasado y aún recordáis.
Gracias
PD. Mañana entrevistamos al autor
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Me hallará la muerte
jueves, 7 de febrero de 2013
Intemperie. Jesús Carrasco
"Desde su agujero de arcilla escuchó el eco de las voces que lo llamaban y, como si de grillos se tratara, intentó ubicar a cada hombre dentro de los límites del olivar. Berreos como jaras calcinadas. Tumbado sobre un costado, su cuerpo en forma de zeta se encajaba en el hoyo sin dejarle apenas espacio para moverse. Los brazos envolviendo las rodillas o sirviendo de almohada, y tan sólo una mínima hornacina para el morral de las provisiones."
Es curioso como existen distintos tipos de fenómenos editoriales. Por un lado tenemos los que nos llegan producto de la controversia y copan los primeros puestos de las listas durante meses (vease pornomamá), por otro están los que llegan con una campaña de marketing en la que hablan de los contenidos del libro, y que logran impulsaros a las listas de ventas (seguro que se os ocurren muchos ejemplos) y luego están los menos habituales. Esos que aparecen de vez en cuando y que nos cuentan que ha llegado un gran autor, una maravillosa pluma salida de la nada, y que todo lector cae rendido a sus pies. El libro que hoy traigo pertenece a estos últimos. Hoy traigo a mi estantería virtual, Intemperie.
Intemperie nos cuenta la historia de un niño que huye de su vida. La que le ha tocado. Y lo hace en un entorno hostil marcado por el hambre y la sequía. En su camino, del cual él mismo dice que lo peor que puede pasarle es "dar la vuelta al mundo y acabar de vuelta en el pueblo" se encuentra con un pastor de ovejas que será su improvisado maestro y compañero de viaje.
Si algo tiene este título es que es absolutamente definitorio. A la intemperie es como queda el jovencísimo protagonista de esta historia. Dejado, abandonado en su propio plan de huida, a las inclemencias del tiempo, el hambre, el sol... y de la vida.
Tengo que decir que tras comentar el libro con @gancedo, @Offuscatio y @manel2071 tuve que confesar tener miedo escénico a no estar a la altura del que muchos han bautizado ya como mejor libro del año, y acabamos de empezar. Suele pasarme que cuando veo estas etiquetas entregadas casi de forma unánime me echo a temblar. Pensad que mi última experiencia con autor que empieza y todos dicen que es una maravilla... no estuvo demasiado bien.
En este caso coincido en que su obra recuerda a McCarthy, tal vez por lo feo del panorama, seguro que por el viaje adulto/niño en el que dudas que vayan a sobrevivir.. y coincido también en que nos lo recuerda con un estilo más cercano a Delibes. Es lógico, todo sucede por aquí cerca, y no hay un fin del mundo. Es sólo una sequía, pero hay que sobrevivir. Y nos compone una dura historia que no deja de ser conmovedora sin arrastrarnos al sentimentalismo y que está afianzada en unos personajes sólidos que buscan dejar huella en el lector.
Dicho esto, y aunque coincido que es un buen libro, y que la historia me ha gustado, no he podido evitar notar cierto tono forzado, como de artificio rebuscado en algunos momentos. Como si todos esos ecos a obras ya consagradas fueran intencionados y medidos por parte del autor. Hay frases brillantes, destellos de genialidad a la hora de elegir las palabras, pero me ha rechinado a ratos el tono, como si el narrador engolase la voz para hacerse notar en esta historia sin nombres y con apenas diálogos. Y eso, en mi caso, ha empañado una gran lectura, porque lo es. Lo que no comparto, es que vaya a ser la mejor lectura del año.
Estoy segura de que las habrá mejores, al menos para mí. O tal vez eran ciertos mis temores y no estoy a la altura.
Y vosotros, este año que acaba de empezar no, pero del año pasado ¿Cuál fue vuestra mejor lectura?
Gracias
miércoles, 6 de febrero de 2013
Noches blancas. Fíodor Dostoyevski
"Y no he vuelto a ver a Nástenka. ¿Entristecer con mi presencia su felicidad, ser un reproche, marchitar las flores que se puso en los cabellos para ir al altar? ¡Jamás, jamás! ¡Que su cielo sea sereno, que su sonrisa sea clara! Yo te bendigo por el instante de alegría que diste al transeúnte melancólico, extraño, solitario... ¡Dios mío! ¿Un instante de felicidad no es suficiente para toda una vida?"
Hay ciudades, y tal vez San Petersburgo sea la mas importante, en las que se produce el llamado sol de medianoche. Durante unos días el sol no llega a pasar por debajo del horizonte y en la ciudad parece que el tiempo se detiene para brindar 24 horas de luz y atardecer y madrugada se confunden en los relojes. Un fenómeno de esa naturaleza ha aparecido de forma recurrente en la literatura en narraciones y poemas. Hoy traigo a mi estantería virtual un libro que lo toma como título; hoy traigo, Noches blancas.
Conocemos a un joven pobre y solitario; un soñador tímido que imagina su futuro aún inmerso en su perenne soledad solamente rota por su imaginación. Este hombre conoce a una adolescente, Nastenka, que aparece en su vida entre lágrimas relatándole que está esperando al hombre que ama. Es irremediable, él se enamora de Nastenka... e intenta ayudarla.
Ya he comentado alguna vez que hay autores que intimidan. Por eso es muy importante saber a qué lectura nos queremos enfrentar de entrada y, precisamente por eso, es bueno tener opciones que, aunque no sean tan conocidas, nos pueden resultar más afines. Hoy traigo a mi estantería una novela corta o relato largo de un nombre impresncindible de la literatura. Su segunda novela en realidad. En ella apreciamos aún una influencia romántica, ya que el argumento es una historia romántica al uso. Y también podemos vislumbrar una época en la que el autor era un soñador que quería dedicarse a escribir, más o menos a la edad del protagonista. Y todo ellos disfrutando de una forma de escribir en la que ya se apreciaba al genio de su posterior creación literaria.
Una mujer, dos hombres, un par de cartas, una decisión y una gran historia de amor y desamor que acompañamos sintiéndonos afines al protagonista, que es quien nos relata la historia. Vemos sus sueños y temores y, poco a poco, nos enamoramos de esa mujer a la que ayuda deseando que no salga bien... que el amado no regrese de su viaje para poder tener la oportunidad de estar con ella. Para atrevernos a soñar. Y a veces el destino nos deja esa posibilidad abierta en esta historia que se desarrolla en apenas unos días. Viviremos pendientes de sus letras para saber si se enamoran o si el pretendido regresa. Para saber, en definitiva, que le espera a nuestro ya querido narrador que parece depender de una palabra de esta joven. Porque si algo consigue el autor es que en un puñado de páginas se agolpen los sentimientos del lector; un lector que juzga, que comprende, que se enfada, sonríe, se entristece... y eso, según mi opinión, es lo que hace grande un libro. Y no tiene que ver con el número de páginas que hayan impreso.
Hoy os dejo una opción para acercaros a uno de esos nombres que intimidan, Dostoyevski, y una ventana para asomaros a una hermosa historia con un final redondo. Porque esta historia, no podía tener otro final.
Y vosotros, ¿sois más de libros largos o historias cortas?
Gracias
martes, 5 de febrero de 2013
Respirar por la herida. Víctor del Árbol
"El paisaje no miente pero la mirada los disfraza, de modo que cada vez el mismo lugar es distinto, como si lo que vemos fuera un reflejo de nuestro estado de ánimo.
Una señal desdibujada junto a la carretera de Toledo indicaba la entrada del pueblo. No era bonito, ni siquiera tenía la iglesia románica que al menos tienen todos los pueblos feos. Pero estaba en el mapa y existía."
Conocí a Víctor del Árbol con La tristeza del samurái, un título que me encantó y que luego resultaría ganador del Prix du Polar Européen. Y me quedé con su nombre. Era inevitable que su siguiente libro cayera en mis manos, por eso hoy traigo a mi estantería virtual Respirar por la herida.
Conocemos a Eduardo. Un pintor marcado por la pérdida de su mujer y su hija en un accidente de tráfico. Le han quedado secuelas físicas también, pero son menos importantes que la herida que lleva dentro. En otro tiempo, en otra vida, era un pintor admirado; hoy hace retratos que su marchante le consigue. Y bebe. El último encargo lo lleva a conocer a una mujer, Gloria, con la que comparte soledad, pérdida y desesperación. El encargo que recibe será el más raro que jamás haya escuchado, quiere el retrato del hombre que mató a su hijo.
Tengo que decir que lo primero que me perturbó del libro fue la portada. Pareciera que el hombre del cuadro se inclina con dolor y suficiencia para ser él quien tiene una mejor perspectiva de nosotros. No puedo evitar la sensación de estar inclinándome para apreciar mejor las sombras que cruzan su cara con gruesos trazos. Entonces miré el título, Respirar por la herida, casi tan gráfico como la portada. Según el diccionario significa "Manifestar una persona un sentimiento, especialmente negativo, que mantenía oculto." Tal vez entre las pinceladas de esa portada, había que leer este título.
Víctor del Árbol hace un ejercicio tremendo en esta novela en la que hay muertes, pero no investigadores policiales que enseñan su brillante placa; hay miedos, terrores, pero alejados del género; hay sentimientos, pero no es un drama al uso; y hay, sobre todo, personas. Porque es una historia de personas que ven como la vida les trata bien, llevan vidas felices y tranquilas, y de repente todo cambia y pierden aquello que tanto querían. Y la vida se convierte en un tormento y soledad en la que nada parezca merecer la pena, ni nada importe demasiado. Ni siquiera el motivo por el cual nuestra marchante de arte nos sigue buscando trabajos. Y es en este estado en el que se conocen Eduardo y Gloria, en un momento en el que, como dice el propio autor, "sus soledades chocan para volver a alejarse". Comparten la pérdida de un hijo en un accidente y ahora ella quiere un retrato del conductor. Y Eduardo accede sin saber que con ello abrirá un camino para todos sus fantasmas abriendo una puerta que será imposible cerrar.
Fiel a su estilo directo nos enseña a todos sus personajes colocándonos en situación, vemos las cicatrices el cuerpo y las del alma, las marcas que la vida les ha ido dejando. A todos, al joven chino, a la casera, al compañero de celda, al conductor... porque todos ellos son los que nos enseñan que la vida es muy dura para algunas personas y que el mal puede teñirlo todo. Y observamos la venganza, la lealtad, el resentimiento, la dejadez... en un mundo teñido de colores oscuros que nos atrapa en sus redes generando la necesidad de saber hasta donde llegan en sus caminos de sexo pagado, venganzas y secretos. Caminos en los que aparecerán también la lealtad y la compañía que se hacen los que se comprenden, aunque sea un momento, y caminos que se tejen de una forma tremenda para llevarnos poco a poco al tema central: la vida. Porque estamos ante un libro de la vida, una vida que no es hermosa pero que es la que hay que vivir, en la que se sigue adelante por costumbre, por dejadez, agarrados a un recuerdo, al dolor, a una botella, lo mismo da. La opción es peor, así que seguimos viviendo. Y tal vez eso convierta a nuestros personajes en eso que llaman "supervivientes".
Me ha gustado mucho este libro, el estilo desprovisto de florituras innecesarias, las rases certeras sin ser escuetas, y los temas que trata que se desmarcan de los comunes, han hecho que su autor sea uno de los que siga de cerca. Si aún no lo habéis descubierto, os recomiendo cualquiera de los dos títulos aquí nombrados.
Hoy mi pregunta es un poco diferente, no preguntaré por gustos o pareceres, sino por lo que llamó mi atención desde el primer momento. ¿Qué os parece la portada de este libro?
Gracias
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