lunes, 4 de mayo de 2020

Nueve perfectos desconocidos. Liane Moriarty


     "Yao       

Estoy bien —dijo la mujer—. No me pasa nada. 
       A Yao no le parecía que estuviese bien. 
       Era su primer día como enfermero de emergencias en prácticas. Su tercera visita a domicilio. Yao no estaba nervioso, pero se encontraba en un estado de alerta extrema porque no podía soportar cometer siquiera un error insignificante. De niño, los errores le hacían llorar sin consuelo y aún le provocaban calambres en el estómago.  
      Una única gota de sudor se deslizaba por el rostro de la mujer, dejando un rastro de baba de caracol por encima de su maquillaje. Yao se preguntó por qué las mujeres se pintaban de naranja la cara, pero eso no era relevante. 
      —Estoy bien. Quizá no sea más que un virus de veinticuatro horas —añadió ella con un leve acento de Europa del Este.  
      «Fíjate bien en tu paciente y en su entorno», le había dicho Finn, el supervisor de Yao. «Piensa que eres un agente secreto en busca de pistas para realizar un diagnóstico».
     Debo de ser de las pocas personas de este mundo que no han visto Big Little Lies, pero es cierto que tanto ver el título en boca de todo el mundo me llamó la atención, así que hice lo propio: buscar el libro. Al final no me tropecé con el que daba nombre a la serie, pero sí con una opción de la misma autora. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, Nueve perfectos desconocidos.

     Conocemos Tranquilium House un complejo que, según su propia propaganda, puede cambiar la vida de sus huéspedes en sólo diez días. El lugar está regentado por Masha, una inmigrante rusa que guiará a nueve perfectos desconocidos en el camino del cambio a traves de ayunos, paseis, análisis y batidos.

     He contado una brevísima sinopsis y no he hablado en ella de lo más importante del libro: los huéspedes. Y es que Masha es, evidentemente, un personaje principal, pero los huéspedes forman la segunda parte de la novela. Así es como conocemos a Frances, esa gran novelista que se ha visto trastocada tras un triple rechazo y que pondrá el toque de ironía a la novela, el matrimonio formado por Jessica y Ben, Tony, el futbolista que perdió su forma física, el matrimonio formado por Heather y Napoleón, que acude junto a su hija Zoe para intentar sobrevivir a la muerte del hermano gemelo de esta y un par de huéspedes más que cubren el resto de "diversidad adecuada para un libro de entretenimiento", a saber: la mujer cuyo marido abandona por otro más joven y el abogado gay.

     Con estos ingredientes y un lento comienzo la autora se balancea entre hacernos preguntas existenciales o buscar que las respondamos como si fuéramos integrantes del spa, entretenernos e incluso sacarnos alguna sonrisa y no sé si sorprendernos ya que, aunque la novela tiene giros, estos resultan bastante predecibles.
     Moriarty lleva a estos urbanitas a un balneario, recurso ya utilizado y famoso en la literatura, para componer un retrato de grupo al que le falta convicción pero muy entretenido. Supongo que si ahora me pongo a pensar de qué trata la novela en realidad, poco puedo añadir a lo que puse en la sinopsis, y es esa falta de fuerza lo que caracteriza la historia. Pero, también hay que decirlo, que son a veces esos libros que parecen no tratar de nada, los que nos llevan hasta las últimas páginas sin que nos demos cuenta. Y eso es lo que sucede con Nueve perfectos desconocidos, es una lectura amable y entretenida que aporta poco al lector salvo ese entretenimiento. De hecho he leído no hace mucho que, siguiendo la estela de Big..., esta novela también va a tener su adaptación a la pequeña pantalla, y seguramente en ese formato sea mucho más atractiva. He dejado una pequeña pista respecto a uno de los puntos relevantes de la trama, pero no desvelaré cual. Aunque aquellos que la hayan leído, estoy segura de que han recogido claramente la huella del lodo.

     Nueve perfectos desconocidos es una opción agradable para pasar un rato entretenido. Sin más.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias.

0 comentarios: