lunes, 11 de mayo de 2020

Plegarias atendidas. Truman Capote



     "No puedo olvidarla, sentada en su salón perfectamente decorado, con sus bellos ojos enrojecidos por la ginebra y las lágrimas, asintiendo y asintiendo con la cabeza una y otra vez, tragándose cada una de las palabras mezquinas que me inspiraba la ginebra y todas las culpas que yo le echaba por el fracaso de mi libro, por mi derrota, por mi frío infierno. Y ella asentía y asentía con la cabeza una y otra vez, mordiéndose los labios, conteniendo cualquier muestra de venganza y tragando, porque, mientras ella era fuerte porque estaba segura de sus dones, yo era débil y paranoico porque no estaba seguro de los míos, y porque ella sabía que una verdad repentina que me dijese sería mortal " 

     Si ahora llego y digo que Truman Capote es uno de is escritores favoritos no sorprendo a nadie. La única opción que me queda es sorprender con títulos suyos menos conocidos. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, Plegarias atendidas.

      Capote mezcla ficción y realidad en un libro en el que un huérfano se las ingenia para codearse con la alta sociedad (suciedad), para ya sea en clave o de forma totalmente reconocible, mostrarnos las idas y venidas en el mundo de nuestro protagonista; que pasa desde pobre huérfano hasta puta de alta gama. No deja títere con cabeza en un libro cuyo pago se dice que fue tan elevado que tuvo que realizarse en acciones.
     Ya desde la salida a la luz de los primeros capítulos no dejó a nadie indiferente, granjeándolo tremendas enemistades y odios. Jones es, sin duda alguna, un personaje para recordar, pese que no estamos frente a un libro del calibre de "A sangre fría", nos encontramos con un hombre frío y manipulador dispuesto a lograr su objetivo a cualquier precio en una obra por la que desfilan mil y un personajes que reconocemos rodeados de otros que creemos reconocer, deleitándonos con cada toque personal que imprime a todos sus libros.
 "Se derraman más lágrimas por las plegarias atendidas que por las no atendidas", 
     Capote cita a Santa Teresa, siendo el único personaje santo del libro. De hecho es más que fácil dejarse llevar por las opiniones e impresiones del autor, que no duda en dejar claro su parecer sobre cualquiera que asome por sus páginas y hacer una crítica directa a un mundo que no sabría decir si era realmente así o, en caso de serlo, si ha cambiado algo. Eso es ya una cuestión personal, pero lo que queda lejos de cualquier duda es que estamos ante un libro francamente divertido, por mucho que su protagonista nos muestre su tendencia al drama desde la primera página.

     Plegarias atendidas no es el mejor libro de Capote, pero me he divertido mucho releyéndolo durante la cuarentena.

     Y vosotros, ¿con qué libro empezáis la semana?

      Gracias

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