sábado, 11 de febrero de 2012

Entrevista con Inma Chacón. Finalista Premio Planeta 2.011



     Inma Chacón es la hermana de la fallecida Dulce Chacón. Doctorada en Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, ha sido profesora en la Universidad Europea, decana de la Facultad de Comunicación y Humanidades y fundadora y directora de la revista Binaria, profesora de la Universidad Rey Juan Carlos I en Madrid así como en El País, El Mundo, El Periódico de Extremadura y colaboradora frecuente de tertulias radiofónicas. Detrás de esta polifacética mujer encontramos a la Finalista del Premio Planeta 2.011 con Tiempo de arena y, sobre todo, a una mujer cercana y amable de sonrisa permanente.

     - Me gustaría empezar explicando en tres líneas como Tiempo de arena cuenta las primeras décadas del siglo XX a partir de tres mujeres, Mariana, Munda y Alejandra en una sociedad que tenía claro lo que esperaba de ellas, así como los diferentes modos de enfocar la situación de la mujer hace un siglo que tuvieron:
     - Quise investigar el origen del sufragismo en España, pero me dí cuenta de que antes que el voto, las mujeres demandaban otros derechos, como la educación, la mayoría de edad para las mujeres casadas y la seguridad en el trabajo. En Tiempo de arena retrato una época en la que las mujeres carecían prácticamente de derechos. Cada una de las protagonistas adoptan una postura diferente en la lucha por la emancipación femenina. Mariana, conservadora; Munda progresista pero algo utópica; y Alejandra, progresista también, pero más apegada a la realidad, ella quiere cambiar el mundo con las leyes en la mano.
     - Hasta hace poco, tu nombre siempre iba unido al de tu hermana, las comparaciones muchas veces son inevitables supongo. ¿No te parece que con este premio vamos a conocer un poco más a Inma?
No digo que tengamos que dejar de lado a Dulce, hasta donde yo se, siempre estuvisteis muy unidas. Ella quería ser escritora y tú profesora. ¿En qué momento se produce el cambio que te lleva al mundo de la literatura?
      - Estoy muy orgullosa de que se me asocie siempre con Dulce. Gracias a ella entré en este mundo de la literatura, en el que no había pensado entrar nunca. Pero la vida me puso un reto que he conseguido superar escribiendo. Escribir es una forma de hacerse preguntas, de indagar en uno mismo y también en los demás. Creo que es un ejercicio de introspección muy sano.
     - ¿Por qué La flor de Nilad, representa algo? ¿Y Manila?
     - Manila significa “Donde hay nilad”. El nilad es un arbusto que da unas flores blancas muy olorosas. En España se le llama celinda. Por eso elegí ese título para presentarme al premio. Las flores de nilad están muy presentes en la novela.
     - ¿Cómo surge Tiempo de arena y qué pretendes contar con ella? La historia detrás de la historia.
     - Cuando terminé mi anterior novela, Las filipinianas, me quedé con ganas de desarrollar algunos personajes que tenían más recorrido que el que les dí. De ahí surgió la idea de Tiempo de arena. Son dos novelas independientes, con tramas diferentes y tiempos y espacios diferentes, pero la una empieza donde acaba la otra.
     - Entonces.. ¿cambia la vida ser finalista de un premio como Planeta? No hablo sólo de ediciones, que por cierto va por la cuarta, enhorabuena.
     - En realidad, va por la quinta, estoy muy contenta. La vida cambia en el sentido de que ahora tengo muchos compromisos que requieren viajar. Pero mi vida me gusta mucho, no quisiera que me cambiase.
     - Eres una autora muy polifacética, tenemos en las librerías Nick, una obra juvenil, y ahora me han dicho que estás pensando en teatro, ¿es cierto?
     - Tengo dos obras de teatro escritas. Las escribí para Sole y Gracia Olayo, pero todavía no se han estrenado. Dentro de poco voy a hacer una lectura dramatizada de una de ellas, El laberinto y la urdimbre, en Llerena (Badajoz), a beneficio de una asociación de apoyo a enfermos de cáncer.
     - ¿De donde nacen entonces la chispa de tus ideas?
     - Todas mis obras tienen un germen de realidad. Siempre parto de algo real que luego ficciono.
     - Te preguntaría por las redes sociales, muy utilizadas por muchos autores, pero esa respuesta ya la sé. Además Nick es una historia justo de eso, redes y mentiras. ¿Cómo se te ocurre una historia así en un momento en que casi todas las historias de redes pasan por romanticismos directos?
     - Está basada en una historia real, que le ocurrió a mi hija pequeña. Ella utilizó un nick falso para enamorar a un chico que le gustaba, y lo consiguió, estuvieron cinco años juntos.
     - Por último, y para no abusar me gustaría saber qué estás leyendo ahora, Inma.
     - He empezado a leer Lo bello y lo triste de Yasunari Kawabata, lo empecé ayer.
     - Muchas gracias Inma por responder a mis preguntas de una forma tan natural y cercana. Ha sido más que un placer hablar contigo, enhorabuena por el galardón y por las ventas y aceptación de tu obra y espero seguir leyéndote nuevos proyectos. Un beso.
     - Muchas gracias por la entrevista y mucha suerte con tu blog.
     Un beso

     Y, como siempre os digo, muchas gracias a todos vosotros por pasar por aquí. Sois los que hacéis el blog.

     Obras de Inma Chacón:
- La princesa india.
- Las filipianas.
- Nick
- Tiempo de arena
Fotografía: Inma Chacón en la Fnac

viernes, 10 de febrero de 2012

Tiempo de arena. Inma Chacón



     "Las últimas palabras de María Francisca fueron para sus hijos. Ninguno de los que rodeaba la cama de la enferma conocía la existencia de aquellos niños, pero, para sorpresa de todos, María Francisca no dejaba de repetir.
     - ¡Mis hijos! ¡Mis hijos!
     Murió como siempre había vivido, bajo la mirada atenta de Mariana, su madre, tratando de evadirse de la presión de su mano y sabiendo que la defraudaba una vez más, como tantas otras a lo largo de su vida, con aquella muerte que dejaba el marquesado de Sotoñal sin heredero legítimo, una cadena que la amordazaba desde que abrió los ojos en Filipinas hacía veintinueve años, cuando el archipiélago aún pertenecía a la Corona de España."


     Se que ganar o ser finalista de un premio como es el Planeta otorga una publicidad y unos lectores de forma inmediata. En mi caso me acerco al libro como a cualquier otro, dispuesta a leer su sinopsis y más o menos decidirme tras un primer vistazo. En este caso tuvo más peso el título, tras unos cuantos títulos relacionados con la palabra "tiempo", no pude evitar sonreirme y decidir comprarlo. No me confundí, por eso traigo hoy a mi estantería virtual, Tiempo de arena.

     Conocemos a tres hermanas, Mariana, Munda y Alejandra. Todas ellas con un carácter muy marcado y diferentes entre sí. A todas ellas les ha tocado vivir una época de lucha y conflicto por los derechos femeninos y lo enfocarán cada una a su manera.

     Sin embargo tengo que decir que esta novela comienza con una mujer llamando a sus hijos. Una intriga que irá acompañándonos a lo largo de esta historia reflejo de la sociedad española de finales del siglo XIX y el XX. Nos encontraremos con modas, sufragios femeninos y permisos que se solicitaban para que las mujeres pudieran viajar. Pero no debemos de quedarnos en eso y limitar la historia. Es la búsqueda de la verdad sobre la existencia o no de esos niños la que nos irá revelando las vicisitudes de una familia adinerada y con carácter en una novela tierna cuyos personajes nos van ganando letra a letra.

     Alcanza Inma un tono casi melancólico a la hora de plasmar la vida de sus personajes, cargando la historia de secundarios memorables para componer un cuadro que se nos antoja real y en movimiento. Y justo ese es el encanto de este libro, la veracidad que nos transmite. Llegamos a conocer a sus tres protagonistas como si fueran amistades nuestras, incluso somos capaces de predecir sus reacciones basándonos en su forma de ser, guiada por la pluma de su autora. Una novela que me pareció amena y sencilla de leer pese a contener saltos en el tiempo de un capítulo a otro, en la que me encontré sorpresas, misterios, intrigas y mucho sentimiento que hicieron de su lectura un placer. Una sociedad cambiante que penalizaba a las mujeres que no se plegaban a los convencionalismos que, en este caso y a diferencia de la obra de ayer, consiguen que el lector se sienta inclinado a ayudar a esta familia que porta un secreto.

     Un libro que merece la pena descubrir, mañana os presentaré a su autora.

     Y vosotros, ¿os inclináis por un título si este ha obtenido un galardón relevante?

     Gracias

jueves, 9 de febrero de 2012

Casa de muñecas. Henrik Ibsen





     "Nunca me quisisteis. Os resultaba divertido encapricharos por mí, nada más [...] Vivía de hacer piruetas para divertirte, Torvaldo. Como tú querías. Tú y papá habéis cometido un gran error conmigo: sois culpables de que no haya llegado a ser nada [...] He sido una muñeca grande en esta casa, como fui muñeca pequeña en casa de papá. Y a su vez los niños han sido mis muñecos"


     Teatro, un género al que casi nadie se aventura si no es sentado en un palco, patio o platea. Se nos antoja perezoso leer sobre escenas y movimientos y, en cambio, no tenemos el menor reparo en que nos describan brizna a brizna las hierbas del camino en una novela. Y pese a eso nos plegamos todos ante el talento de grandes dramaturgos como Shakespeare, Hoy traigo una de las grandes obras de teatro, pionera en muchos aspectos, se trata de Casa de muñecas.

     Nos presenta a Nora Helmer, a quien llegaremos a conocer bien, una joven educada para cumplir con su rol social. Primero como hija y luego como esposa. Lleva casada ocho años y tiene tres hijos, una vida aparentemente perfecta bajo la que se esconde un secreto que ahora amenaza con ser descubierto. Poco importa que el pecado de Nora sirviera para salvar la vida de el hombre al que ama.

     Ibsen, cuyo nombre se escribe con letras grandes, era ya en su época un reconocido dramaturgo, junto a su gran rival, Strindberg, que lo acusaba de copiar su trabajo. Por contra Ibsen acusaba a este último de ser un psicótico, cosa probable puesto que amenazaba con cuchillos a enemigos invisibles, mientras él escribía con un retrato de su enemigo a sus espaldas, "para que le viera escribir".

     Se afirma siempre que esta obra es pionera dentro del feminismo literario. Precisamente ese ha sido el motivo que me ha hecho mantenerme lejos de ella durante mucho tiempo. Me repelen bastante las etiquetas, y más aún estas que me despistan no sabiendo si me voy a encontrar con un texto cabal o un panfleto carente de todo valor literario. Sin embargo, tras ver el libro en casa durante mucho tiempo, me puse con él. Me encontré un libro bastante actual en el que el dinero es el eje iniciático que provoca el primer choque entre machismo y ese feminismo que llaman los críticos en un momento en que Nora es una mujer sumisa. Sus roles son repartidos y adecuados y en el momento que se produce el cambio es cuando parece que se trata de una novela reivindicativa.

     En esta obra Ibsen nos presenta a una mujer que busca su libertad y la lucha. A finales del siglo XIX, cuando la sociedad se veía avanzada, igual que hoy nos vemos a nosotros mismos, no resultaba en absoluto comprensible que una mujer abandonara su hogar por insatisfacción. Yo creo que precisamente por usar ese motivo tan cotidiano hoy y tan chocante en aquel momento, este autor se sale de la norma al unir dos generaciones separadas por muchos años. No sólo eso, sino que lo que fue revolucionario hoy lo vuelve a ser por habitual. Es una obra repleta de personajes que buscan su propio bienestar y satisfacción sin preocuparse del resto, sólo a Nora le cabe la posibilidad de destacar por su carácter y su sufrimiento ante la posibilidad de verse descubierta en lo que ella no considera una falta. Desde luego si me preguntan a mí, es una historia sobre las consecuencias del hastío y la insatisfacción llevadas al límite en un momento en que nadie había imaginado una situación semejante.

     Una obra referente para otras mil que llegaron detrás y mil más que van apareciendo, mucho más que feminismo. Y sí, es teatro.

     Y vosotros, ¿os gusta leer teatro?

     Gracias

miércoles, 8 de febrero de 2012

Un mundo feliz. Aldous Huxley




     "-Y ésta - dijo el director, abriendo la puerta - es la Sala de Fecundación.
     Inclinados sobre sus instrumentos, trescientos Fecundadores se hallaban entregados a su trabajo, cuando el director de Incubación y Condicionamiento entró en la sala, sumidos en un absoluto silencio, sólo interrumpido por el distraído canturreo o silboteo solitario de quien se halla concentrado y abstraído en su labor. Un grupo de estudiantes recién ingresados, muy jóvenes, rubicundos e imberbes, seguía con excitación, casi abyectamente, al director, pisándole los talones. Cada uno de ellos llevaba un bloc de notas en el cual, cada vez que el gran hombre hablaba, garrapateaba desesperadamente."


     Hoy traigo un libro que conocí en mi adolescencia (allá cuando la vida era en blanco y negro) y que he releído no hace mucho. Me fascinan los libros que se aventuran en el futuro y no se les modifica. Cuando nos decían lo que iba a pasar en 2.001 y el placer de verlo ahora, once años después, comprobando no lo que se acierta sino la imaginación del autor en un momento mucho anterior al nuestro. Con este libro me pasa un poco eso, me fascina la mente que en 1.932 fue capaz de generar un universo al que tal vez nos aproximamos en la realidad, pero que cada vez es más recurrente en las creaciones cinematográficas y literarias actuales.
Hoy traigo un libro cuyo título ya conocemos todos, Un mundo feliz.


     En este libro el autor nos presenta justamente eso, un mundo en el que todo el mundo es feliz, aunque vivan sometidos a la dependencia de una droga llamada Soma, aunque estén confinados en una suerte de colonias si no siguen los comportamientos adecuados, donde la genética impera y los niños se conciben condicionados para pertenecer a las categorías ideales para mantener una población. Una sociedad a la carta para servir unos intereses. Un mundo dominado mediante el ocio.

     En esta fábula solidamente construida el autor va proyectando la sociedad libercapitalista que conoce, forzándola hasta sus últimas consecuencias a través de una dura crítica al cientifismo. Nos presenta una sociedad que vive presa del consumismo y el placer a través de personajes como Marx, y la otra cara de la moneda, los descontentos. Ahí es donde conocemos a John, el verdadero artífice de la crítica brutal ante cada muestra de nuevos valores que le proporciona la sociedad que lo ha tocado vivir.

     Nada deja al azar el autor y consigue mantener el interés con temas tan controvertidos como la religión o las relaciones y la política. Temas que, si bien todos tenemos asumidos que son polémicos y pueden ser causantes de guerras y discusiones, al verlos sometidos a este duro control, nos hacen reflexionar sobre la necesidad de elegir libremente. Es un libro que exige atención y, al mismo tiempo, dispersa la mente del lector que no puede evitar colocarse en los supuestos planteados y jugar a adivinar hasta que punto es soportable este modo de vida que, a cambio de lo que poco a poco se nos antojan como grandes sacrificios, promete la más absoluta felicidad.

     Comunismos, capitalismos, consumismos, deshumanización.. todas las formas de pensamiento tienen cabida en la mente del lector mientras se pasea por el mundo de Huxley. Y, en mi caso, todas me llevaron a la misma conclusión. Los seres humanos necesitamos una seña de identidad que nos haga individuales, y cualquier medio que la suprima, por mucho que nos ofrezca, nos acabará por resultar insoportable.

     ¿Qué opináis?

     Besos

martes, 7 de febrero de 2012

La habitación de piedra. Sonia Iglesias González




En lo más profundo de mi pecho
Siento cómo se agranda un agujero
Al que echo todos los besos
Que no tengo a quien dar en mi tiempo
¿Qué ocurre cuando te vas al cielo?
¿Quedará lleno el hueco de besos?


    Hoy vengo con otro libro debajo del brazo, como cada día. Esta vez es un libro que me regalaron con una advertencia a media voz, me dijeron... "es largo". Me gustan los libros largos y este no es de los que yo llamo libros de envergadura. Apenas 500 páginas. Pero si es largo de contar y de leer por todo lo que se vive entre sus páginas. Curioso, a mi se me hizo corto. Se trata de La habitación de piedra.

     Os presento a Ángela, una mujer joven que lleva una vida estable y feliz. Un trabajo, una familia, un marido, amigos.. si acaso un cierto problema para conciliar el sueño debido a unas pesadillas recurrentes que lleva como puede, leyendo cada día su libro favorito una y otra vez. Sin embargo toda su vida cambia, junto con la de su entorno, al sufrir un accidente de tráfico y quedar en coma.

     Pocas veces he resumido tanto un libro en el que suceden tantas cosas. Esta historia esta contada en dos líneas temporales que buscan un punto de unión sin descanso desde las primeras páginas. Primero empujadas por el lector y luego por los mismos personajes. No se trata en absoluto de un libro sobre las penas de sufrir un accidente, apenas hay hueco para la compasión por el sufrimiento, que existe, sino que nos dirigimos más hacia una de esas incómodas preguntas que se llevan años formulando y que apenas nos quedan esperanzas de obtener respuesta. ¿Qué sucede cuando una persona está en coma? y aquí la autora da un giro de tuerca a la pregunta planteándonos un coma en el que existen reacciones físicas por parte de la paciente. Haciendo que nos preguntemos dónde quiere llegar, acompañando al marido, la madre, el hermano, el médico.. buscando la respuesta. Cada uno a su modo actuarán intentando llegar a buen puerto, buscando la resolución feliz de lo que nadie les garantiza que vaya a solucionarse.

     Y la segunda historia, desconcertante y adictiva, la desgracia de una mujer privada de su libertad, de sus hijos y viviendo bajo la sombra de la duda sobre su cordura. Estamos en pleno Renacimiento y nos relatan la cara menos amable de una historia conocida por todos, la de Juana.

     Es muy difícil llevar a buen término un libro escrito no ya a dos voces, sino con un salto temporal entre sus historias. Lo habitual es que una interese y la otra se pase de forma más liviana, deseando llegar al hilo que siempre consideramos principal. En este caso sería difícil decidirse. La protagonista es sin duda la historia de Ángela, y sin embargo consigue interesarnos igualmente en todas sus páginas, no desvelándonos nada que no haya que descubrir antes de tiempo. De esta forma nos mantenemos atentos a cualquier signo que creamos percibir, cualquier nexo que nos indique que somos más listos que sus propios protagonistas, reflexionando, haciendo cábalas mientras cerramos el libro un instante para volver a sus líneas.

     A caballo entre la intriga, la ficción y la novela histórica, con un ritmo fluído y personajes sólidos, la autora ha conseguido torturarme intentando adivinar la relación que puede tener una mujer del Renacimiento con  una joven cualquiera postrada en una cama.  Para estos días fríos os propongo no buscar quién fué, sino algo mucho más enrevesado: adivinar un "por qué".

     No me he parado a contar, pero me han salido unas cuantas preguntas a lo largo de esta pequeña entrada. Todas esas dudas, y unas cuantas más fueron las culpables de que se me hiciera corto el libro. Y no me dejó ni una sola pregunta sin respuesta. Todo un mérito.

    Y vosotros, ¿también jugáis a resolver el misterio cuando leéis?

     Gracias


   

lunes, 6 de febrero de 2012

Matadero 5. Kurt Vonnegut


   "—¡Entonces no erais más que niños!
     —¿Qué? —pregunté. 
     —Durante la guerra no erais más que unos niños, como los que ahora juegan arriba.
      Asentí. Era cierto, durante la guerra no éramos más que unos necios e ingenuos bebés, recién sacados del regazo de la madre. 
     —Pero no lo escribirás así, claro —prosiguió. No era una pregunta; era una acusación.
      —Yo... no sé —balbucí. 
     —Pues yo sí que lo sé —exclamó—. Pretenderás hacer creer que erais verdaderos hombres, no unos niños, y un día seréis representados en el cine por Frank Sinatra, John Wayne o cualquier otro de los encantadores y guerreros galanes de la pantalla. Y la guerra parecerá algo tan maravilloso que tendremos muchas más. Y la harán unos niños como los que están jugando arriba. Entonces comprendí. Era la guerra lo que la ponía fuera de sí. No quería que sus hijos ni los hijos de nadie murieran en la guerra. Y creía que las guerras eran promovidas y alentadas, en parte, por los libros y el cine. Así pues, levanté mi mano derecha y le hice una promesa. 
     —Mary —dije—, no creo que nunca llegue a terminar ese libro. Hasta este momento habré escrito por lo menos cinco mil cuartillas, y todas las he quemado. Sin embargo, si algún día lo termino, te doy mi palabra de honor de que no habrá ningún papel para Frank Sinatra o John Wayne... Y además —añadí—, lo llamaré La Cruzada de los Inocentes. Después de eso, Mary O'Hare fue amiga mía.”


     En estos meses han pasado por aquí muchos libros, siempre es difícil hablar de ellos. Me dejo cosas, procuro no contar demasiado y a veces me emociono y se me escapan trazos o diserto sobre el autor para publicarlo y, al día siguiente pensar que podía haber puesto tal cosa o aquella otra. Y muchas veces he comentado que un título era difícil de explicar por algún motivo en concreto. Bien, hoy traigo uno de mis títulos favoritos y, pese a estar ya escribiendo, aún no tengo claro si voy a ser capaz de explicar todo lo que encierra este extraño título. Sea como fuere, hoy traigo a mi estantería virtual, Matadero 5 o La cruzada de los niños.


     Bienvenidos a la dresdenización. El ser humano inventa palabras para todo, y con este término se designó la destrucción total y absoluta de Dresden durante la Segunda Guerra Mundial por parte de los aliados, pese a no ser objetivo militar. Corría el año 1945 y , entre supervivientes y civiles, estaba un prisionero del ejército americano llamado Kurt Vonnegut, escondido en el Matadero 5 junto a otros seis soldados. Tuvieron que pasar muchos años para que uno de ellos pudiera finalizar una historia coherente sobre lo sucedido, aunque según el propio autor, poco hay que decir de una matanza.

     Si  os habéis fijado hablo del autor y no del argumento. Decir el argumento de esta novela sin dar pie a confusión es complicado. Cuenta la historia de Bill Pilgrim, un hombre capaz de viajar en el tiempo, pero sólo de su propia vida. Es decir que conoce todo lo que le va a suceder incluída su muerte, y aún así se ve arrastrado por los acontecimientos sin poder cambiar nada. Sin embargo es mucho más que eso, podría decirse que así se sentía mientras esperaba en el matadero, en el centro de un sinsentido plasmado en una historia de autores famosos, extraterrestres, viajes y mucho, mucho sentido del humor. Y entre todo este supuesto caos que compone la novela, se erige una idea central que queda clara al lector, la estupidez humana y el horror de la guerra, vistos desde un ángulo irrepetible. Por eso es una de las grandes novelas norteamericanas del siglo XX.

     Pilgrim es un personaje irrepetible, superviviente a un bombardeo de proporciones catastróficas que vuelve a su país para hacer fortuna con unas curiosas enseñanzas recibidas... Y así podría seguir dando cada vez un esbozo de dos líneas que llevara a pensar que estamos ante un título diferente de esta novela antibelicista. Con un formato intrincado y moderno me deslumbró hasta el punto de repetir su lectura, descubriendo nuevas aristas, nuevos matices en ese humor negro, negrísimo, que impregna la historia y también lo que ha sido la tragedia de muchos sin resultar por ello irreverente en modo alguno.

     La gran novela americana del siglo XX tal vez no merezca ser descubierta por todos puesto que es un título que se otorga a varios libros al año en función de quien opine, pero este libro es, además, una pura curiosidad en si mismo, una experiencia que es imposible deje a alguien indiferente. Y menos aún a los aficionados a los cómics.

     ¿Qué me decís?

     Gracias

domingo, 5 de febrero de 2012

El psicoanalista. John Katzenbach




     "Feliz 53 cumpleaños, doctor. Bienvenido al primer día de su muerte. 
Pertenezco a algún momento de su pasado.
 Usted arruinó mi vida. Quizá no sepa cómo por qué o cuándo, pero lo hizo. Llenó todos mis instantes de desastre y tristeza. Arruinó mi vida. Y ahora estoy decidido a arruinar la suya.
Al principio pensé que debería matarlo para ajustarle las cuentas, sencillamente. Pero me di cuenta de que eso era demasiado sencillo. Es un objetivo patéticamente fácil, doctor. De día, no cierra las puertas con llave. Da siempre el mismo paseo por la misma ruta de lunes a viernes. Los fines de semana sigue siendo de lo más predecible, hasta la salida del domingo por la mañana para comprar el Times y tomar un bollo y un café con dos terrones de azúcar y sin leche en el moderno bar situado dos calles más abajo de su casa. Demasiado fácil. Acecharlo y matarlo no habría supuesto ningún desafío. Y, dada la facilidad de ese asesinato, no estaba seguro de que me proporcionara la satisfacción necesaria. He decidido que prefiero que se suicide."


     Con este libro descubrí al autor. Me lo regalaron hará unos 9 años y tardé tiempo en cogerlo. Cuando lo hice, me lo terminé en apenas unos días y salí presta a comprar más libros del hombre de apellido casi impronunciable del cual no había oído nada salvo este título. Tengo que decir que ninguno alcanzó el nivel del que hoy traigo, pero este resultó un descubrimiento. Hoy traigo El psicoanalista.
     
     El doctor Fredrerick Starks, psicoanalista, recibe una carta anónima cuyo comienzo es el fragmento que abre esta entrada.. Tiene quince días para averiguar quien le manda la carta, entonces tendrá que elegir, suicidarse o ver morir a quien aprecia..

     Es un libro ameno y de ritmo ágil que deja que nos identifiquemos con el protagonista, una persona racional, para colocarlo en una situación límite y ver sus reacciones. Nos mantiene pegados a sus páginas con unos capítulos muy visuales y un giro argumental que provoca un interés renovado en la historia. No es la típica novela lineal que nos aporta una única acción sino que se desdobla obligándonos a seguir pegados a su historia hasta concluirla.

     Al más puro estilo del mejor cine negro, este autor supo entrar con fuerza en las listas de ventas con su psicoanalista, a caballo entre el thriller y la novela negra hoy os propongo una lectura con la que acompañar estas tardes de invierno al calor en casa, o de verano a la sombra con una buena bebida fría. Evidentemente, todo depende del lugar del que nos estéis visitando. De lo que no cabe duda es de que cualquier excusa es buena para pasar un rato perdido entre las páginas de un buen libro. Y digo yo..
¿Os deja indiferentes un comienzo como el que traje hoy?

     Gracias