lunes, 25 de mayo de 2026

El trofeo. Gaea Schoeters

 


     "Hendiendo un cielo tiznado de negro, el avión se lanza en picado cual ave rapaz y a continuación se refrena, quedando aparentemente suspendido en el aire un breve instante antes de iniciar un amplio movimiento circular, como si dudara entre dos posibles presas y aún no hubiera decidido sobre cuál de ellas arrojarse. Abajo, en la distancia, se vislumbran largas guirnaldas de luz que dividen la oscuridad en franjas sobre las cuales, arracimándose y volviendo a dispersarse, se mueven como hormigas otras lucecitas más pequeñas. En torno a ese núcleo moteado de luces está todo sumido en una oscuridad impenetrable, hasta el punto de que es imposible determinar si aquellas tierras son llanas o presentan alguna forma de relieve".

     El otro día estaba con un grupo de amigos y, por algún motivo que no recuerdo, acabaron hablando de reservas animales. Y como Google se ha cargado todas las discusiones, tirando de internet apareció que una de ellas era famosa por "los cinco grandes". Inmediatamente pensé en esta novela, que sí, la tenía reciente, pero me ha dejado una huella que difícilmente será borrada. Hoy traigo a mi estantería virtual, El trofeo.

     Conocemos a Hunter White, y en esta novela nada es al azar. Es todo lo que su nombre implica, pero todo lo peor, y está acostumbrado a sobresalir. Y ahora quiere finalizar "Los Cinco Grandes" o lo que es lo mismo, quiere cazar los cinco mamíferos más emblemáticos de África: león, leopardo, elefante, búfalo y rinoceronte. Y a él le falta solo este último, así que la tarea no parece muy compleja, sobre todo si se va con un viaje organizado en el que a uno le sirven en bandeja la presa. Sin embargo esto es África y unos furtivos le arrebatan la presa y con ello la gloria de un momento por el que él ya había pagado una gran suma de dinero que el organizador del viaje no quiere devolver, así que se plantea una perversión: el único mamífero realmente dominante en todo el mundo, es el ser humano. ¿Y si caza un ser humano en medio de un lugar sin ley?

     Ante esta aberración, Hunter se plantea un dilema moral. A fin de cuentas, es Hunter White, corredor, poderoso con una mujer a la que ni pone nombre y está en un continente en el que él mismo no valora a los seres humanos autóctonos más allá de las habilidades que ponen a su servicio. En realidad son poco más que animales. Y está lo prohibido, que se pelea con esa mínima parte de conciencia que tiene, más de cazador que respeta las normas que de persona con una ética y moral normales, así que, ya os lo anticipo, acepta y con ello da comienzo una nueva pesadilla que va de la mano con un tono sombrío que la autora permite se impregne de las ideas del protagonista, llevando al lector por un camino mucho más oscuro de lo que hubiera podido imaginar. El Trofeo no es inquietante por lo que plantea, sino porque hay momentos, por pequeños que sean, en los que el pensamiento de hunter se acerca demasiado al lector. Y esa es la verdadera pesadilla. Una pesadilla que se ve amplificada porque vivimos en un mundo en el que las cacerías clandestinas han sido noticia hace poco por la posibilidad de haber introducido alguna vez un ser humano en sus listas. Una pesadilla porque algo tan irreal se torna real cuando sale en la prensa y porque muchas veces la labor más difícil del escritor es convertir la realidad en la que todos vivimos en algo verosímil.

     Me ha gustado mucho El trofeo. Me ha hecho creer aún menos en la naturaleza humana y, sobre todo, ha vuelto a mi mente varias veces tras su lectura. Porque es ficción, pero en realidad... bueno, ya me entendéis.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias.

1 comentarios:

Goizeder Lamariano Martín dijo... [Responder]

Muchas gracias por tu reseña. No lo conocía pero parece muy interesante, creo que puede gustarme así que tomo nota. Un abrazo.