lunes, 21 de septiembre de 2026

El gato del jardinero. Thomas Schlesser

 


     Tras Los ojos de Mona tenía curiosidad por seguir leyendo a Schlesser. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, El gato del jardinero.

     Empecemos conociendo a Louis, el joven jardinero que vive preocupado por su gatita enferma. Cuando llegamos a la novela una gran tormenta asola el lugar y Louis comienza un curioso intercambio con una vecina: él se encargará de arreglar su jardín y ella le enseñará a amar la poesía. Estamos en la zona de Provenza, un lugar que muchos consideramos casi idílico, y la gatita del jardinero es un pobre animal sin nombre con una enfermedad que lo llevará a la tumba y que entristece a su dueño mucho antes de que eso suceda.

      Una profesora jubilada, un músico encantador y un jardín tan destrozado como el corazón del protagonista. Un personaje empeñado en hablar en verso y otro sensible y triste que contrasta con la alegría de sus vecinos. Donde la vecina tiende la mano a Louise para proporcionarle en la poesía un refugio para sus sentimientos, él se convierte en el lugar seguro del jardín.
     Es un libro complicado con el que no siempre se conecta debido al poco realismo que desprende, por eso hay que entender que estamos ante una suerte de fábula que no necesita convencernos de la realidad de lo que nos cuenta. La poesía se convierte en algo terapéutico, como un recetario para cada momento que hace que el jardinero salga de su timidez de  una forma relativa (recitar a los árboles no es lo mismo que socializar). Esto hace que las citas, las explicaciones y el conocimiento sobre la poesía aparezcan de forma constante en la novela (por algo tendrá que organizar la enorme biblioteca de su vecina) y que terminan de completarse con la aparición de un perro. Con todos estos elementos que por separado se sienten dulces, románticos y destinados a gustar a los lectores, ¿qué puede salir mal? Pues en realidad todo, o casi.  Me ha sobrado erudición, me ha sobrado azúcar y me han sobrado muchas cosas de la novela para que consiguiera emocionarme en la forma que el lector pretende. como novela me ha parecido más afectada que sensible y aún así y con todo esto le ha faltado una prosa con un lenguaje que se acercase un poco más a aquello que pretende representar.

Entiendo que, pese a que sigue la línea de su anterior título y por lo que parece el autor se siente cómodo en el mundo del arte, esta vez no ha sido para mi, o no me ha pillado en el momento adecuado.
Pero como siempre digo, lo mío es la simple opinión de una lectora y cada libro tiene su público, así que si os llama la atención o lo habéis leído y os gustó o quizás cuando lo terminéis de leer en un futuro... no dudéis en hacérmelo saber. A fin de cuentas los lectores tenemos tres grandes placeres que no son lo mismo en absoluto:
1. comprar libros
2. leer libros
3. hablar de los libros que hemos leído

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias.

lunes, 14 de septiembre de 2026

La inquilina. Freida McFadden

 


     "Hace seis meses, alguien se plantó en este mismo sitio —en el piso veinticinco del rascacielos donde se encuentra Coble & Roy, la firma de marketing en Manhattan donde trabajo— y trató de saltar al vacío".
 
     No seré yo quien diga que le va mal a esta mujer, pero, seamos sinceros, el fenómeno de La asistenta es difícilmente repetible por mucho que títulos y formas intenten seguir su estela. Hoy traigo a mi estantería virtual, La inquilina.

     Conocemos a Blake Porter, la definición de triunfador con casa soñada, hipoteca y prometida. Lo tiene todo... hasta una carta de despido. El dinero es un problema  y más cuando los pagos se empiezan a acumular así que alquilan una habitación a Whitney, que parece perfecta. Y entonces todo se desmorona porque, además, no cabe duda de que el vecindario es particular.

     Si estáis buscando alta literatura, aquí no es. Eso os lo digo desde este momento. También tengo que decir que la autora replica demasiado su gran éxito, incluso en las formas, y eso hace que sus novelas hayan ido sacrificando el frescor por las ventas, aunque creo que las ventas también se acabarán por resentir. Lo que nos coloca esta vez es a un personaje masculino, que no termina de caer bien, con una prometida a la que infantiliza hasta convertirla en un cliché. Le añade alguna de sus peculiaridades que uno no sabe muy bien cómo colocar si habla de ellas tras haber leído la novela, pero que durante le lectura le parecen ocurrentes, y al final todo se resuelve de forma entretenida. Si esto fuera una película creo que tendría mis dudas sobre si los protagonistas son adolescentes, imaginad una pelea por un pez porque es como cuidar un huevo cuando el huevo es un hijo en un trabajo escolar, y que todo sea una tragedia a su alrededor (por no hablar de dedos y frutas podridas). Y esto es la parte más normal. No entro más en detalles porque cualquier cosa que diga puede, y lo hará, estropear la lectura, pero es cuanto menos peculiar.

     La inquilina es un libro entretenido al que no hay que buscar nada, empezando por verosimilitud. Es como una bolsa de takis: sabes que son azules y que es imposible que algo comestible sea de ese color. Te mancha los dedos, es demasiado fuerte y puede destrozarte el estómago, pero incluso con todo eso hay mucha gente que los disfruta o que los añaden a comidas más serias (supongo que el equivalente es leer esto entre dos novelas "serias"). Y es que al final las lecturas son gustos y es entretenimiento y esta novela ha sido escrita para hacer pasar un buen rato, como mucho dos ya que la lectura va como un tiro.
Y hasta aquí.

    Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias.


lunes, 7 de septiembre de 2026

El llanto de los muertos. Camilla Läckberg

 


    Después de muchos años y de pasar por otras series, Camilla Läckberg ha regresado al lugar en el que la conocimos. Hoy traigo a mi estantería virtual, El llano de los muertos.

     Volvemos a Fjällbacka, ese lugar de nombre impronunciable que jamás aprenderemos a escribir sin comprobar que está bien puesto. Allí desapareció la joven Sofie hace treinta años conmocionando a la zona: una joven guapa y popular que acababa de empezar el instituto, desaparece sin dejar rastro... el resto lo podéis imaginar. Ahora una mujer confiesa un crimen y eso hace que tenga que realizar una exhumación que lleva a un descubrimiento que provoca que el caso de Sofie se reabra. Y allí regresa Erika, a meter las narices. Nada ha cambiado.

     Creo que he puesto un pelín más de lo que aparece en la contra (sé que es así) pro es que por una vez me parece que han sido tan escuetos como para quedarse cortos. Es cierto que la novela busca el entretenimiento puro y duro y que eso supone ir sorprendiendo al lector cada poca páginas, pero hay un punto en el que necesitamos un punto de apoyo para saber de qué trata la historia. Sobre todo porque al principio vamos a tener un poco de caos en la cabeza para saber cuál es "la buena", la que manda. Pero una vez hecho y recordados a Patrik y Erika, todo va sobre ruedas en este pasapáginas que más que correr en su lectura, vuela. Si que es cierto que he tenido la sensación de que sus personajes no avanzan, por mucho que pase el tiempo y avance la saga, parecen estar en una pausa que hace que sean prácticamente iguales a la primera entrega y que caigan en los mismos clichés, pero como les tengo cierto cariño, se les perdona. En cuanto al caso, como ha sucedido en las entregas anteriores, el protagonista principal son los giros y los secretos que todo el mundo parece tener y es que el lado oscuro de las personas se va acercando a lo largo de la novela hasta dejarnos en un final que proclama a gritos que este no ha sido ni con mucho el último título de la saga.

     Läckberg repite el esquema de doble historia con teorías que se suceden junto a revelaciones impactantes en una fórmula que ha quedado claro que, para muchos lectores, funciona.

     El llanto de los muertos es exactamente lo que quiere leer cualquier fan que conociera a Läckberg por esta saga.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias.