No necesitamos a Peter Jackson para saber que Gandalf vestía una túnica y una larga barba, ni para ponerle las arrugas de la edad, y la vitalidad del carácter. Tampoco necesitamos a Tim Burton para definir la musculatura de Batman, ni a tantos otros que nos dieron la pista visual del personaje ya conocido. Sin embargo otras veces si que nos han sido de ayuda. Tuvo que ser John Hillcoat quien pusiera rostro a los protagonistas de La carretera de McCarthy y otras tantas veces nos ha pasado eso. El apoyo visual. Además, ¿quién no sentiría la curiosidad de verle la cara a uno de los personajes de Murakami, o al mismísimo Ignatius de La conjura de los necios?
Bien, hoy os presento una curiosidad, que ya he dicho muchas veces que me pierden, The Composites, un lugar en el que, partiendo de las descripciones de los personajes literarios e incluyendo los pasajes en que se les describen, realizan los retratos de nuestros personajes. Desconozco el software que se utiliza pero si que os puedo decir que he descubierto la cara de alguno de mis compañeros de fatigas entre páginas y me he llevado alguna sorpresa. Se pueden dejar sugerencias, y decidme una cosa... ¿Quien puede resistir la tentación que supone verle la cara a un personaje cuya obra no ha sido llevada al cine? o mejor aún, ¿Cómo es el Sam Spade que nos contaba el autor? Si lo contrastamos con Bogart... ¿ha vencido el cine al libro?
No cabe duda que la informática va ganando terrenos a pasos agigantados, y que cada vez hay más puntos de unión con la literatura. Lo que hoy os traigo puede pasar por curiosidad, arte, tontería o pasatiempo. Yo os lo ofrezco como simple divertimento, como tentación y como crítica hacia lo que imaginamos cuando fuimos testigos de las aventuras de cualquiera de los personajes allí representados. A fin de cuentas también se puede jugar con los libros, y esta no deja de ser otra forma.
Dicen que cuando uno lee un libro, una parte de este, aunque sólo sea una falta de ortografía que ya no se cometerá, queda con el lector hasta el momento de su muerte. ¿Quién dice que esté mal querer ver las caras de alguno de estos extraños compañeros?
Los que me conocen lo saben, yo he puesto cara a Ignaius J. Reilly y sí, se parecía a mi personaje imaginado. Aquí lo podéis ver.
Quiero ver a Holden Caulfield en Nueva York a través de los ojos de Salinger, ya lo sugerí..
Y vosotros, ¿con quién os gustaría veros las caras?
Gracias