Hoy os acerco a una mujer estupenda, Ángela Vallvey.
Esta mujer es licenciada en Historia Contemporánea y, pese a su juventud, se puede decir que lleva escribiendo una vida entera. Su carrera empezó con novela juvenil en 1995, para ya demostrar su talento en 1999 al ganar el Premio Jaén de Poesía por su obra El tamaño del universo. Sin embargo, sus obras más famosas son Los estados carenciales, por la que obtuvo el Premio Nadal de Novela en 2002 y Muerte entre poetas con la que quedaría finalista del Premio Planeta en el año 2.008.
Ahora, además de en sus libros la podemos encontrar en los programas Herrera en la onda, Madrid opina y Las mañanas de cuatro. Desde luego estamos ante una polifacética mujer.
Ante un curriculum tan impresionante me costó acercarme a ella pero, cual fue mi sorpresa cuando me encontré con una persona amable y cálida que, desde el primer momento me hizo sentir cómoda.
- Muchas gracias por acceder a esta entrevista Ángela. La primera pregunta es bastante sencilla ¿Sigues siendo conocida como la autora de Los estados carenciales?
- No lo creo. Pero me gusta la idea de poder serlo...
- Muchos autores comentan que ganar un premio te ayuda, pero luego, te deja desprotegido exactamente igual de rápido que llegó, ¿lo viviste así?
- Sí. Vivimos en un mundo que va a toda velocidad. Así son las cosas. Si no hay trabajo y constancia no se puede avanzar, ni siquiera permanecer, pese a los premios o a la buena suerte. Eso ocurre en la literatura y en todo lo demás.
- En realidad llevas escribiendo mucho más tiempo, Kippel y la mirada electrónica es de 1995. ¿Cómo recuerdas esos momentos ahora?
- Con simpatía, con ternura. La ilusión era más importante para mí entonces que cualquier otra cosa. Y tener ilusión es como tener un tesoro. Yo entonces era rica y no lo sabía.
- Y ¿Qué recomendarías a quien está empezando?
- Que trabaje, que trabaje y que trabaje.
- Ahora tenemos El hombre del corazón negro, un libro duro de asumir, fruto de un largo trabajo de tres años y que tiene parte de realidad pese a ser ficción. ¿De qué modo te afecta escribir una obra como esta?
- Me ha dejado agotada. Me ha abierto ventanas con vistas a un mundo que no conocía que es triste y desolador.
- Tiene que ser difícil de trasladar al papel lo que has ido recopilando durante tu investigación, supongo que te han quedado muchas cosas por contar.
- Sí, muchas cosas han quedado en el tintero, pero es que en el tintero hay que dejar muchas cosas para que las que se cuentan tengan vida de verdad.
- Al menos espero que te hayas encontrado con algún policía como Sigrid o jueces en la línea de Marcos Drabina. No va a ser todo negativo.
- Sí, los he encontrado. Menos mal.
- Pese a lo serio del tema podemos percibir ese tono irónico que te va caracterizando y que, particularmente en este tipo de libros, que vamos pasando las páginas con el corazón encogido, agradecemos enormemente.
- Yo también agradezco que me lo digas. De corazón.
- Por último, comprenderás que te pregunte ahora si tienes algo entre manos.
- Tengo muchas cosas en la palma de la mano, pero pocas en las manos. Hay que seguir trabajando y... un día de estos, algo saldrá.
- Muchas gracias de nuevo por dedicarme tu tiempo y un abrazo.
- Muchas gracias a ti, un gran abrazo, Silvia
Os ajunto su bibliografía:
- Kippel y la mirada electrónica (1995)
- Capitales de tiniebla (1997)
- Vida sentimental de Bugs Bunny (1997)
- Donde todos somos John Wayne (1997)
- El tamaño del universo (Premio Jaén de Poesía 1998)
- A la caza del último hombre salvaje (1999)
- enlared.com (2000)Vías de extinción (2000)
- Extraños en el paraíso (2001)
- Los estados carenciales (2002). Ganadora del LVIII Premio Nadal
- No lo llames amor (2004), Editorial Destino
- La ciudad del diablo (2005), Editorial Destino
- Todas las muñecas son carnívoras (2006), Editorial Destino
- Muerte entre poetas (2008), finalista del Premio Planeta
- El hombre del corazón negro (2011)
Reitero mi agradecimiento a esta gran mujer por dedicarme su tiempo ypor las horas que me ha hecho pasar sumida en su libros. Si no la conocéis aún, os recomiendo cualquiera de sus libros, en cada uno de ellos deja un pedacito para el lector.
Y, como siempre, gracias a todos vosotros.
Mostrando entradas con la etiqueta Ángela Vallvey. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ángela Vallvey. Mostrar todas las entradas
domingo, 25 de septiembre de 2011
El hombre del corazón negro. Ángela Vallvey
"- Rondaría los mil dólares al mes.
¡Mil dólares! El corazón de Polina, que se había parado durante un segundo, volvió a ponerse en marcha con la fuerza del de un cachorro de tigre.
Tomó nota de la dirección en una esquina del periódico con un lápiz mordisqueado del colegio, y se despidió hasta el día siguiente dándole a la mujer las gracias una docena de veces.
Aquella noche no pudo pegar ojo.
Por fin el futuro había llamado a su puerta.
Se iba a comer el mundo bocado a bocado"
Parece que durante el verano salen noticias más crueles de desapariciones y raptos que pasan al olvido en pocos días, meses, años si se tiene buena memoria. Para mí este verano fue el verano de Polina y su historia. Una de tantas que salen en las noticias y que hoy me he decidido a compartir con vosotros. Si por algo me ha costado es porque al terminar el libro, sentía la historia pegada a mí, real y tangible como sus protagonistas.
En El hombre del corazón negro, Ángela nos da cifras espeluznantes, 70.000 mujeres son engañadas en Europa para acabar sometidas a cualquier tipo de esclavitud sexual. Después coge esa cifra y la concentra en una sola chica, Polina, que parte de Moldavia con ilusiones y la encontramos en Estambul, en un sótano.
Desde ahí nos lleva a las afueras de Madrid donde la desaparición de unos gatos llevarán a Sigrid Azadoras a investigar al barrio, esta policía cuya carrera ha frenado en seco, se tropezará con sospechas de vecinos y, al investigar, entrará en el peligroso mundo de las mafias rusas y su complicado entramado que se extiende por Europa hasta llegar a nuestro país. Nos presenta también a Misha, que se dedica al blanqueo de dinero y a Marcos Drabina, un juez dispuesto a ayudar a Sigrid y, como no, a Feruza, del que prefiero no hablar pero que, sin querer, nos acerca a los liquidadores de Chernobyl recordándonos a los que hacían esa misma labor hace apenas unas semanas.
Me encontré con una novela sólida, documentada con tal minuciosidad que no dejaba un resquicio por el cual se nos escapase la historia. Una historia dura, en la que su autora no intenta esconder nada de lo que descubrió durante su investigación. Me sentó cerca de las niñas traídas y maltratadas tanto en sus ilusiones como en sus carnes, y también junto a la policía, autentica protagonista del libro que nos conduce por este mundo. Atravesamos Europa por su lado más feo en una novela trepidante que nos lleva capítulo tras capítulo, entre historias, conteniendo el aliento por lo que sabemos ocurre detrás de muchas puertas. Las historias se alternan pero no nos dan tregua ante la realidad que presentan.
Tengo que reconocer que me enganché desde el primer capítulo, viendo una historia a saltos, contada entre páginas que describían con total nitidez los lugares y personas que las poblaban. No es que no haya unidad sino que la historia se va escribiendo para ir encajando, dándonos momentos para intentar tomar aire mientras nos aproximamos al último capítulo que yo, empecé a temer. Es complicado encontrar un buen final en determinado tipo de historias. Supongo que sabéis a lo que me refiero. Bien, Ángela no decepciona ahí, cierra una novela magnífica que encierra, como dije al principio, una historia que es la de demasiadas personas sin nombre. Esta mujer eligió uno, Polina.
Gracias.
Pd. Esta tarde os acercaré a su autora.
Etiquetas:
Ángela Vallvey,
El hombre del corazón negro
Suscribirse a:
Entradas (Atom)