Mostrando entradas con la etiqueta Daniel López Valle. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Daniel López Valle. Mostrar todas las entradas

miércoles, 22 de julio de 2015

Cuaderno de vacaciones para adultos. Daniel López Valle & Cristóbal Fortúnez



     "Manifiesto cuadernista
     Vestidos de sol, como en un día de fiesta, salimos de nuevo a los campos y a los caminos, a las plazas y a las playas, a los ríos y al mar, corriendo más que el día y el viento. Atrás dejamos el frío cansado, la áspera sucesión del tiempo, la tiranía de la necesidad del triunfo, y nos entregamos transformados al juego y al júbilo en mañanas de luz y noches de calma, cuando cualquier cosa puede suceder porque todo brilla y todo quema..."

     Hay cosas que sólo suceden en verano. Por ejemplo, aquí, en Invernalia, incluso pueden pasar cinco días seguidos sin llover. Y precisamente como es verano, la editorial Blackie Books saca su ya famoso Cuaderno de vacaciones para adultos.

     Como si tuviéramos una regresión a esos años en los que sufríamos los cuadernillos vacacionales (yo nunca entendí por qué había que hacerlos independientemente de si se aprobaba o no), estos chicos nos desafían a hacerlo ahora por placer. Echan mano de la nostalgia, lo hicieron mucho antes de que comenzaran a aparecer libros hablándonos de colecciones de cromos y cintas que se rebobinaban, y apuestan por utilizar en nuestra contra ese fatídico momento en el que nuestra madre aparecía en casa, cuaderno en mano, y nos decía... "pero si se ve que es muy divertido".
     Bien, los creadores del cuadernillo de este año, han cogido esa última frase y se la han puesto por montera, dejando bien claro que puede ser muy divertido embarcarse en uno de estos cuadernillos.

     Como siempre, no falta de nada en él: pasatiempos, comida, música, sexo, cine, series o literatura se reparten unas páginas plagadas de caricaturas desternillantes que están muy al hilo de la actualidad en nuestro país, ya sea social, política o cutre. Consiguen, como viene siendo habitual, que uno comience el cuaderno solo y no tarde ni 5 minutos en acudir diciendo: "mira, mira..." como si, una vez más, tuviéramos esa regresión infantil en la que todo hay que enseñarlo. Sin ir más lejos, yo no he podido evitar ponerlos las fotos de un par de jeroglíficos que buscan una película y una serie, os he mostrado una pregunta de literatura, un laberinto de pelos literario... y más que hubiera enseñado. Porque además es un cuaderno para compartir.

     Esta vez no vengo con libros sesudos, adictivos, cultos o trepidantes. Esta vez traigo un cuaderno para hacer solo pero que se termina haciendo en compañía.. o al menos hablando de él. Una propuesta que llega cada año para divertir a los lectores habituales y a los ocasionales. Hoy vengo por el pasillo, cuaderno en mano, y os lo enseño diciendo: ·Venga, animaros... será divertido". Y esta vez es de verdad, porque yo también hice el mío.

     Y vosotros, ¿recordáis los cuadernos de vacaciones que se hacen en la infancia?

     Gracias

     PD. Conste que la pregunta perfecta para la entrada de hoy era saber si habíais pasado de ser torturados con esos cuadernos infantiles, a torturadores. Pero...

jueves, 28 de agosto de 2014

Cuaderno de vacaciones para adultos. Daniel López Valle & Cristóbal Fortúnez



     "Hay miradas que contienen el universo. Hay palabras de plata que ofrecen el bello pánico de los desconocido. Hay sonidos que construyen el tiempo, imágenes en las que vivimos hasta extinguirnos, bailes tan preciosos como un torbellino de fuego, historias que nos elevan más allá de lo posible, asaltos efímeros que sin embargo dan significado a todo, instantes en los que llegamos a sentir el mundo como trascendencia."

     La verdad es que el fragmento se las trae. Parecería que es algo serísimo y todo, lo que vengo a enseñaros hoy. Sin embargo, y puesto que el verano empieza a enseñarnos su final, hoy vengo con una propuesta desenfadada. Se trata del Cuaderno de vacaciones para adultos.

     Recuerdo que allá cuando la vida era en blanco y negro, salieron los cuaderno de vacaciones que mis padres me compraban esperando que los recibiera con alegría. Para que no se te olvide lo aprendido durante el curso, me decían. Y yo me quedaba con una sonrisa congelada mientras pensaba que los restantes nueve meses no se me olvidaba hacer castillos de arena, jugar a las palas o cualquier otra de las actividades limitadas al periodo estival. Y que eso les preocupaba bastante menos.  De hecho una vez les aseguré que seguía recordando los nombres de familiares que veía una vez al año, como muestra de mi gran memoria y la inutilidad del dichoso cuadernito.... pero no sirvió. ¡Quién me iba a decir que años más tarde me compraría un cuaderno de vacaciones por pura diversión y que me acompañaría a la playa o piscina!

     Pues justo eso es lo que ha pasado. Lleno de actividades cortas que no superan la página y con dibujos desternillantes, la propuesta de Blackie es que lo pasemos literalmente como niños. Para ello estructuran el cuaderno en temáticas: música, España, comida, series, sexo, misterios, literatura, deporte, ciencia, cine y, para los tramposos, soluciones.
     Y abrimos el cuaderno. Empezamos con música, y unimos la cabeza y el cuerpo de esos músicos estrafalarios o ayudamos a hacer rimas a Piqué, enamorado de Shakira y al que lo mejor que se le ocurre es: Eres más preciosa que la Intercontinental, Estoy enfermo de amor, llevadme a la clínica. Está claro, nos necesita. En España nos encontramos con Kiko Rivera, con canciones una vez más y con las vacaciones en Benidorm, un clásico donde los haya. Y si Benidorm es un clásico también lo es la paella, y los cupcakes que aparecen en comida, para después de comer ponernos a ver unas series. Y allí nos espera True detective, como no podía ser de otro modo, para que encontremos las diferencias justo antes de ver escudos de familias pujantes en ese Juego de Tronos. A estas alturas ya os garantizo unas cuantas risas, algún momento de esos en los que piensas... pero si yo creí que lo sabía, y cierto toque de nostalgia por temas que nos recuerdan de hace unos años. Y para cuando nos queremos dar cuenta llegamos al sexo, que no os pienso contar, y más relajados y divertidos a la literatura, deporte, cine... Adivinaremos qué libros leen unos chicos en un parque, uniremos títulos y autores, veremos culos de tenistas que sorprendentemente reconoceremos y asentiremos antes resúmenes de apenas una frase corta de películas archiconocidas mientras nos sonreímos cada vez que acertamos. Es más, puede que incluso utilicemos alguna de estas frases para hacernos los ingeniosos cuando hablemos entre amigos. Porque ese es el efecto secundario que tiene este cuaderno y es mejor que os lo diga. Sobre todo porque han ajustado el precio mucho y eso ha provocado que se venda... y podemos encontrarnos con un compañero de cuaderno en cualquier momento que reconozca la frase.

     Soy consciente de lo insólito de la propuesta, de las miradas de extrañeza en la piscina que pueden incluso a provocar que alguien se acerque a preguntar (creedme, me ha pasado) y de que esta vez buscaréis compañía para hacer sus actividades para así poder comenzar las frases diciendo eso de: mira, mira qué bueno... Pero es verano, y los veranos son para pasarlo bien en vacaciones. Ah, y para aprender... lo que sea que se aprenda.

     Y vosotros, ¿también sufristeis esos cuadernos vacacionales infantiles que nos vendían como divertidos?
Porque esta es la revancha.

     Gracias

     PD: Mira, mira...