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viernes, 21 de febrero de 2014

Y las montañas hablaron. Khaled Hosseini




     "Muy bien, si queréis una historia, os contaré una historia. Pero sólo una. Que ninguno de los dos me pida más. Ya es tarde, y tú y yo tenemos un largo día de viaje por delante, Pari. Esta noche tendrás que dormir. Y tú también, Abdulá. Cuento contigo, hijo, mientras tu hermana y yo estemos lejos. Y tu madre también. Vamos a ver. Una historia. Escuchadme los dos, escuchadme bien y no me interrumpáis."

     Al igual que muchos estaba esperando un nuevo libro de Hosseini. Ya había leído sus dos títulos publicados y tenía curiosidad por el tercero, así que no lo dejé reposar más de dos o tres días en la mesa de novedades antes de traérmelo a casa. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, Y las montañas hablaron.

     Conocemos a la familia de Sabur, un hombre que se enfrenta a una difícil decisión en su aldea de Afganistan: va a dar a su hija Pari a una pareja acaudalada de Kabul, quedándose con Abdulá, su hijo mayor. Recorreremos en el libro tanto el pasado que lleva a esta decisión como el futuro que provoca para ambos niños.

     Khaled Hosseini se ha convertido en un fenómeno de masas. Más de treinta y ocho millones de sus dos primeros libros vendidos y colas de más de cinco horas en las librerías de Estados Unidos el día de la salida a la venta de este tercero, nos demuestran que conecta con el lector. Toma en este caso el título de un poema de William Blake, "Canto a la nodriza", dotando al libro de un lirismo en su nombre que es aún más palpable en su interior.

     En esta novela el autor cambia de estilo. Siguiendo en Afganistán, esta vez opta por contarnos varias historias unidas fuertemente en torno a los hermanos Abdulá y Pari. Introduce más personajes y no sólo eso, sino que se mueve en el tiempo para hacernos un retrato que va desde los años cincuenta hasta el momento actual. Nos queda así una historia coral que es un fiel reflejo de la situación en Afganistán, como si de una crónica se tratase en la que vemos reflejadas las distintas situaciones y clases sociales que allí se dan.
Conoceremos así a Sabur, el camino hacia su matrimonio actual, el nacimiento de sus hijos y las ramificaciones que se van abriendo en torno a su vida. Seguiremos a estos dos hermanos separados, y a lo largo de sus vidas recordaremos una y mil veces ese escueto razonamiento dado por los padres de los niños al hermano mayor para justificar su separación: "Tenía que ser ella. El dedo cortado para salvar la mano."

     No cabe duda que es un tema duro, que es una región dura y que esa ausencia marca a nuestros personajes, sin embargo no he notado esta vez el peso de lo narrado como en sus libros anteriores. Quizás por ser una historia coral que dispersa y aligera el ambiente, no ha conseguido emocionarme como hiciera con Cometas en el cielo. El resultado de esto es una buena novela, pero con mucha menos profundidad que deja al lector satisfecho pero con la sensación de haber podido tener más. Es una novela que nos aporta diferentes perspectivas, diferentes historias y que nos presenta muchos más personajes de los que estamos acostumbrados en el autor. Y lo hace bien. Conectando estas historias para darnos una visión conjunta de la vida de estos hermanos, pero me faltó ese punto que convierte a una novela en algo inolvidable. Tal vez, no niego que sea cierto, el mayor fallo de esta novela es la comparación con sus predecesoras, pero las comparaciones son inevitables ente libros de un mismo autor aunque éste se haya esforzado en cambiar sus formas.
     Hoy traigo un libro que hay que leer con calma, llegar a él sin pensar en soles o en cometas y así dejar que Hosseini nos cuente su historia, igual que hace Sabur en las primeras páginas.

     Y vosotros, ¿habéis leído alguno de los libros de Hosseini?

     Gracias

   

jueves, 27 de septiembre de 2012

Mil soles espléndidos. Khaled Hosseini




     "Es mejor ser herido por una verdad que consolado con una mentira (...) Parece casi increíble que la vida de todos los afganos esté marcada por la muerte y un sufrimiento inimaginable. Y, sin embargo, también veo que la gente encuentra el modo de sobrevivir y seguir adelante."

     Confieso que tardé en leer Cometas en el cielo. De hecho leí primero este segundo título. Cuando vi el éxito tremendo que tuvo nada más salir por ser "la segunda obra del autor de Cometas en el cielo", en lugar de pensar en comprar su primera obra, decidí que empezaba por el último. Así sabría si su primera obra fue suerte. Porque la suerte se tiene una vez, pero no dos. Hoy traigo a mi estantería virtual, Mil soles espléndidos.

     Conocemos a Mariam, una mujer criada con su madre en una vivienda a las afueras de Herat hasta los quince años, momento en que su padre la envía a Kabul a casarse con un zapatero que la supera en treinta años. Veinte años después, el zapatero encuentra en las calles de la ciudad a Laila, una jovencísima madre de quince años a la que invita a su casa, propiciando así la fuerte relación que se establece entre ambas mujeres.

     Es un libro que acerca la situación vivida en Afganistán, mucho más que su anterior obra Cometas en el cielo. Vivimos muchas veces en una especie de sopor consciente que hace que nos lleguen noticias de conflictos y situaciones vividas como a través de una neblina que nos va inmunizando. Entonces llegan autores como Hosseini y nos cuentan historias dulces y conmovedoras, duras y tremendamente injustas que hablan de la guerra en Afganistán y de la religión y la situación de la mujer. Y hacen con sus historias que recapacitemos, sonriamos, y nos emocionemos avisando a la gente de la dureza de sus palabras. No hay escuela para la niña, hay burka, y no se enseñan los pies... desde las primeras páginas sabemos que es una historia que va a revolvernos. Y más aquí, con niñas.

          Esa es la fuerza narrativa del autor, no necesita descripciones interminables ni diálogos en que los personajes se cuenten sus intimidades para saber cómo se sienten. Porque nosotros lo percibimos porque los conocemos, por sus gestos, sus actos... y porque nos podemos poner en su situación, las dulces y las amargas, que la vida tiene de todo. Y muchas veces, el sabor de la vida que te toca viene determinado por el sitio en que naces.

     Hoy traigo un libro emotivo, de esos que se escriben para tocar la fibra sensible del lector y una vez la encuentran la estrujan. Pero ni así dejamos de leer, o quizás cuando nos tropezamos un libro que hace precisamente esto es cuando lo leemos con más velocidad, no lo sé. Y vosotros, ¿cuál es la última historia que os conmovió?

     Gracias
   

jueves, 8 de diciembre de 2011

Cometas en el cielo. Khaled Hosseini




     "Me convertí en lo que hoy soy a los doce años. Era un frío y encapotado día de invierno de 1975. Recuerdo el momento exacto: estaba agazapado detrás de una pared de adobe desmoronada, observando a hurtadillas el callejón próximo al riachuelo helado. De eso hace muchos años, pero con el tiempo he descubierto que lo que dicen del pasado, que es posible enterrarlo, no es cierto, porque el pasado se abre paso a zarpazos. Ahora que lo recuerdo, me doy cuenta de que llevo los últimos veintiséis años observando a hurtadillas ese callejón desierto.
     Mi amigo Rahim Kan me llamó desde Pakistán un día del verano pasado para pedirme que fuera a verlo. De pie en la cocina, con el auricular pegado al oído, yo sabía que no era sólo Rahim Kan quien estaba al otro lado de la línea. Era mi pasado de pecados no expiados. "



     Diré antes de nada que no he visto la película. Una obra maestra.... pero no la he visto. No me ha surgido ocasión, o lo he dejado pasar, o no pude, quise.. el caso es que no la ví. Tampoco hubiera leído el libro de no habérmelo regalado, estoy segura de ello. Hubiera sido una lástima, por eso lo traigo hoy aquí, merece a pena que todos descubramos este libro. Hoy traigo Cometas en el cielo.


     Estamos en Afganistán, y vamos a conocer a dos padres y sus respectivos hijos antes de la convulsión del país. A través de la relación de clases entre ambas pareas y de la tradición de volar cometas del país asistiremos a una traición.

     Me resultaron curiosas esas cometas voladas a modo de improvisadas cuádrigas con fragmentos de cristales en sus colas, que se hacían chocar para ver cual quedaba volando sola. Una metáfora muy visual para un libro en el vemos almas torturadas por secretos, miserias, cobardías y de amistad y redención.
     Vemos una sociedad que oprime y que cambia para oprimir aún más, no olvidemos que es el momento más complejo de la historia reciente de Afganistán y no se olvida el dominio talibán en el libro. Y vemos los convencionalismos sociales y como se reflejan en la condición humana todo ello narrado con gran sencillez, sin complicaciones en busca de la palabra perfecta para otorgar armoniosidad. Tal vez por eso la historia resulta tan empática, porque cualquiera lo hubiéramos expresado de una forma similar, o eso es lo que el autor consigue que pensemos. Pero es difícil creer que cualquiera podamos escribir una obra que ha hecho reir y llorar a millones de personas. Porque eso es lo que ha conseguido este sencillo libro con su historia de niños adultos y países que ven como su normalidad desaparece entre cascotes por el suelo y vidas destrozadas.

     Y, no lo olvidemos, un libro de nobleza y amistad donde sólo hace falta na llamada, una única llamada.
Enternecedor, duro,sin buscar la compasión recreándose en los momentos cruentos, estamos ante un libro hermoso que nos obliga a cerrarlo despacio y mirar al cielo un rato. No para buscar cometas, sino para coger aire. Si no lo habéis leído.. es toda una opción para estas Navidades.

     Gracias

     PD. La traidición de volar cometas en Afganistán existe, hay luchas de cometas fabricadas de seda y bambú enormes. Se vuelan con un hilo llamado Tar y fabricado a partir de trozos de cristal pegados a él. Esto significa que es un hilo extremadamente cortante.
     Lo elaboran los propios participantes guardando el secreto de la forma para que nadie pueda copiarles. Son cometas sin cola y giran a enorme velocidad en estas competiciones sin reglas destinadas a la participación masculina y cuya victoria es celebrada en la casa del participante ganador.