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jueves, 4 de junio de 2015

Entrevista a Claudio Mazza

     Claudio Mazza nace en Buenos Aires, en 1963. Estudió arquitectura en la Universidad de Buenos aires, en la que también desempeñó el papel de docente. También estudió pintura y escenografía y, desde 1990 reside en nuestro país.
Actualmente, además de dirigir un estudio de arquitectura, es colaborador activo de varias publicaciones literarias on line. Aunque su primera novela es Suburbana, podemos encontrar cuentos, reseñas y algún microrrelato escrito por él.


     - ¿Cuál era tu relación con el mundo literario antes de Suburbana? ¿Qué te impulsa a escribir esta novela?
     - Como lector constante y apasionado, la fantasía de escribir siempre existió pero me parecía un atrevimiento y no pasaba de escribir pequeños textos que terminaban en un cajón en la basura. La literatura era algo demasiado importante para meterle mano. Cuando murió mi padre escribí un texto corto que poco a poco fue creciendo y terminó convirtiéndose, después de muchos avatares, en Suburbana.
     - Es tu primera novela, cuéntanos un poco de tu experiencia. ¿Ha sido muy difícil llegar a las librerías?
     - Ha sido difícil y apasionante. He disfrutado mucho de cada etapa porque nunca supuse que la siguiente existiría. Empecé a escribir sin saber que la acabaría y un día, de repente, te encuentras decidiendo la portada o dónde vas a presentarla o parado en un escaparate viendo tu novela junto a escritores consagrados y admirados.
     - Con tanta crisis lectora que nos cuentan, tanto pirateo... ¿cómo se aterriza en este mundo?
     - Cuando decidí ponerme a escribir en serio acudí a talleres literarios (Fuentecaja; Hotel Kafka; Billar de Letras) y, además de la formación y las herramientas específicas que puedas aprender, el contacto con el sector que allí consigues, con escritores y editores, es fundamental para saber cómo moverte y por dónde. Te enteras de las nuevas editoriales, de su línea de trabajo y de si tu texto puede ser interesante para una u otra. Allí supe de la aparición de la Editorial Dos Bigotes, les mandé Suburbana y, a los pocos meses, recibí un mensaje que decía: "Acabamos de terminar de leer Suburbana. estamos muy emocionados. Tenemos que hablar." Así comenzó el proceso de edición. Ha sido un lujo trabajar con ellos.
     - El título de la novela me ha llamado mucho la atención, ¿por qué lo elegiste?
     - El título y epígrafe de Borges fueron las dos cosas que más claras tuve cuando supe sobre lo que escribiría: los héroes anónimos que habitan en los suburbios de la Historia.
     Suburbana me parece un título específico y a la vez sugerente, describe tanto la mera trama de la novela como sus lecturas más profundas.
     - Leyendo un poco tu biografía, se impone la pregunta, ¿cuanto has dejado de ti en tu novela?
     - Escribir es escribirse y mi novela partió de dos o tres hechos autobiográficos para luego crecer en la ficción. La realidad no es creíble. En la vida real las tramas no cierran, los personajes no resuelven siempre sus conflictos. Al escribir se parte de hechos conocidos y, con sus pocos mimbres, hay que tejer la literatura.
     - Hay un reflejo social de los últimos 40 años en Argentina, ¿cómo ha cambiado la sociedad allí en este tiempo?¿ Y en España?
     - Creo que Argentina es hoy un país más maduro, que la democracia es un valor incuestionable que ya nadie arriesgaría y que es un país muy movilizado política y socialmente, y eso es muy bueno. Argentina es un país fascinante y caótico, apasionado y hermoso. Nunca es previsible. España está hoy mismo en un proceso similar al de la Argentina de 2001-2002 y ver a la gente en la calle, a los jóvenes comprometidos y militando activamente en política es un lujo que no podíamos soñar hace ocho o nueve años. El bienestar desmoviliza y, por el contrario, el atropello político y la marginación social sacan lo mejor de la gente y la convencen de que sólo con el compromiso se pueden cambiar las cosas.
    - Para la gente que no sabe qué se va a encontrar en tu novela, ¿cómo la describirías en apenas una frase, sin sinopsis?
     - Es una historia de gente común que se enfrenta a la importancia de cada acto cotidiano.
     - Siempre me intrigan las rutinas, los procesos de documentación... ¿Cómo fue el proceso de Suburbana?
     - La historia la tenía muy conocida pero, al ligar todos los recuerdos de Renzo a una fecha en concreto (los 9 de julio de diversos años) tuve que elegir los hechos históricos próximos a esas fechas que me permitieran crear ese velo socio-político que está en el trasfondo de las historias. Esa documentación era parte fundamental y muy interesante del proceso. Fue increíble descubrir que esa fecha, que no podía cambiar, era perfecta para coser los momentos históricos de Renzo y su familia.
     - Es muy difícil llegar a conseguir esa intimidad que llega a forjarse entre personajes y lector en tu novela, tengo que darte la enhorabuena por ello.
     - Muchísimas gracias. Para mí era fundamental trabajar con los sentimientos sin caer en lo cursi, por lo que el manejo de la intensidad y la carga emocional fue un desafío permanente del texto. Al crear personajes tan eclécticos, con tantas caras y tan poco rígidos me parece que se consigue una cercanía y una verosimilitud que engancha al lector. El hecho de que la política no sea el tema primordial de la novela, aunque esté siempre presente, también acerca la historia a los lectores.
     - Y, como ocurre cuando uno lee una primera novela, llega la gran pregunta. ¿Habrá más?, ¿tienes alguna historia rondándote la cabeza?
     - Sí, trabajo en mi segunda novela. Es una historia negra, muy intensa, protagonizada por un sicario, un asesino a sueldo con un pasado muy oscuro y deplorable, y una travesti de Malasaña que es su contrapunto, un  personaje absolutamente ético, justo y transparente. Es una especie de road-movie hispano-argentina.
     - Bueno, por último un clásico ya en esta casa. Dime, ¿qué estás leyendo en este momento?
     - Acabo de terminar los excelentes Modelos Animales, de Aixa de la Cruz. Y ahora estoy a la vez con los cuentos cubanos de Mañana hablarán de nosotros también de Editorial Dos Bigotes, y releyendo la estupenda novela Porque nos hace falta, de mi talentosísimo amigo Juan M. Sánchez, publicada en Amazon.
     - Muchísimas gracias por tu amabilidad, ha sido todo un placer leerte.
     - Gracias a ti por tu trabajo, por tu pasión por la literatura y por apoyar a las nuevas editoriales y a los escritores noveles.

     Bibliografía:
     - Suburbana



     Hoy termino diciendo que Claudio Mazza estará en la Feria del Libro de Madrid el sábado 6, firmando su libro de 18.00 a 20.00.
     Acercaos. Merece la pena el libro, y también saludar al autor.

     Y gracias, como siempre, a todos los que os pasáis por este espacio cada día.


miércoles, 27 de mayo de 2015

Suburbana. Claudio Mazza



     "Mi bisabuelo Dante llegó a la vieja casa del barrio de Balvanera con un niño de pocas semanas en brazos. Cuando entró al dormitorio y se plantó frente a su mujer diciendo: "Este hijo es mío y a partir de hoy también es tuyo; vas a criarlo junto a los que ya tenemos y lo querrás como si lo hubieras parido", mi bisabuela Otilia se quedó mirándolo un buen rato, sin hablar, sin pestañear. Luego tomó al niño en sus brazos, lo besó en la frente y lo acostó en la cuna junto al hijo que acababa de parir unos días antes."

     La historia está llena de héroes que nunca llegaron a los libros, personas que lucharon por sus familias y que son recordados en sus casas porque ni siquiera en la puerta de al lado conocen su historia. Estas historias me atraen y por eso me fijé en este libro. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, Suburbana.

     Conocemos a Renzo, un joven argentino que lleva viviendo exiliado en España 12 años. Tiene una vida montada, un trabajo, una pareja y apenas sabe lo que sucede en su país natal a pie de calle. Una llamada avisándole de la cercana muerte de su padre le lleva hasta Argentina, junto a una cama en un hospital, recuperando levemente a su familia rota ante la inminente muerte de el Viejo. Una familia que apenas conoce, una hermana, Alma, cuya existencia desconocía y una historia intercambiada en un sucio bar cerca del hospital le llevarán a descubrirse.

     Suburbana es un libro público sobre vidas privadas. El autor opta por dar un tono realista basado sobre todo en un contexto cuidado y que abarca desde finales de los años sesenta hasta principios de nuestro siglo. Durante esos años, en España y sobre todo en Argentina, la sociedad ha visto pasar muchos cambios delante de sus ojos, los ha sufrido muchas veces y ha vivido un período convulso sobre el que ya se han escrito muchas letras. Por eso Claudio lo utiliza como ambientación, como excusa, como detonante en muchos casos de decisiones ya tomadas, pero sin escribir un libro político. Lo que nos deja es un libro "de vida", sobre la vida de cada uno y lo que no vemos de nosotros mismos. Nos deja, en realidad, una historia entrañable de personas que llegaron a un país buscando algo mejor, familias que se reunen de forma tradicional y silencios.

     La narración es pausada, nos desgrana la historia de un hermano y una  hermana recién conocida, hijos de un padre a punto de morir y que pueden haber conocido dos versiones de su padre. Y se sientan y se cuentan historias que tal vez rompan silencios que llevan años instaurados, dejándonos en pequeños detalles, un reflejo de lo que se vivió en una época. Y con las palabras los descubrimientos, las grandes historias que ignoramos poseer porque no somos capaces de mirarnos como nos ven los demás. Renzo es un gran personaje que se huele como ha podido ser la vida de esta hermana recién descubierta, y la quiere saber aunque ella tenga que recurrir a un cuaderno para compartirla. Renzo es quien descubre, quien se redescubre, quien no se calla... el protagonista de una novela en la que priman, pese a lo que acabo de decir, las mujeres. Mujeres fuertes, como Alma, o su madre; sabias como Fedra; luchadoras, como la madre del propio Renzo. Personajes que parecen empeñados en que descubramos el secreto de sus silencios.
     Ahora debería de hablaros del final, un final en el que la vida da un último empujón a Renzo para ver, para conocer.. Un punto final que se clava como un alfiler que deja una gota de sangre, porque en esta vida no hay "finales perfectos" y el lector, al igual que su protagonista, pasa la última página y se queda pensando.

     Una emotiva historia que nos deja con la sensación de que podemos ser más de lo que creemos. Claudio Mazza debuta con esta novela a la que, me aventuro, seguirán otras.

     Hay veces en las que uno cierra un libro con la sensación de conocer a los personajes. A mi me ha sucedido con esta historia. Decidme, ¿con qué libro os pasó la última vez?

     Gracias