jueves, 16 de julio de 2015

Monteperdido. Agustín Martínez



     "-Deja que las niñas jueguen -le dijo Raquel.
     Su hija había escalado un pequeño montínulo hundiendo las manos en la nieve. Las huellas de su ascenso se habían convertido en diminutos agujeros negros. Una vez arriba, intentaba ponerse en pie sin perder el equilibrio. Extendía sus brazos en cruz, inestable. Amenazaba con caer al suelo en cualquier momento y bajar rodando por la nieve. Se reía.
     Se reía como si fuera víctima de un ataque de cosquillas."

     Hay libros que, de repente, aparecen en todas las mesas de las librerías, y te acabas fijando. El que hoy traigo es uno. Además tiene un diseño que me resultó llamativo, por eso aproveché a llevármelo de vacaciones, parecía una novela que se prestaba a ello, ágil. Y por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, Monteperdido.

     Monteperdido es un pueblo de los Pirineos situado entre montañas que parece casi una pequeña reserva enclaustrada en el mundo a salvo de todo lo externo. Allí desaparecen Lucía y Ana, dos niñas de 11 años,conmocionando a todos los vecinos. Cuando cinco años después Ana aparece en un coche accidentado en el que el conductor muere, el pueblo vuelve a verse sacudido por las circunstancias: sigue faltando Lucía. Y allí llegan Sara Campos y Santiago Baín, que junto al cabo local Víctor, comenzarán una investigación intentando desvelar el paradero de la niña que falta y atrapar al culpable de tan atroz secuestro.

     La primera novela de Agustín Martínez parte de un argumento francamente llamativo. El secuestro de dos niñas y la posterior aparición de una junto a un hombre que muere en el accidente que provoca su encuentro. Una niña, Ana, que parece no recordar tanto como les gustaría a los investigadores, o que tal vez haya bloqueado algún recuerdo. La intriga está servida, hay que desvelar quién es el malo, si pertenece al pueblo y además intentar encontrar viva a Lucía, su compañera de cautiverio. Al moverse en un entorno tan reducido, pronto salen todas esas rencillas y problemas que acontecen en este tipo de pueblos. Además, el autor se ocupa de dar mucha fuerza a los padres de las niñas y a los sentimientos encontrados que provoca la alegría del regreso de una de ellas. De hecho, a medida que iba leyendo reacciones, me parecía que esa parte del libro estaba trabajadísima otorgando un realismo por encima de cualquier convencionalismo habitual a la hora de caracterizar a un personaje.
     Tenemos por otro lado a los investigadores, Agustín y Sara, extraños en un lugar en el que todos se conocen. Con las ventajas y desventajas que esa afirmación tiene: miradas limpias de quien proviene de fuera frente a la suspicacia de quien no tiene interés en que vengan a su pueblo. Investigadores además con carácter propio, con sus miedos y fantasmas rondándoles que verán en el cabo local la posibilidad de un enlace con los habitantes del lugar.
     Y luego están los vecinos, que irán ganando o perdiendo importancia pero que componen un variado elenco de acompañantes que finalizan de dar vida a la novela.

      Más allá de los personajes, está la trama, francamente cuidada hasta el detalle y bien urdida. El autor se preocupa de que no haya momentos estáticos y, si bien en la parte media el libro se ralentiza bastante, lo compensa con un final realmente llamativo que llega como una tromba sorprendiendo al lector y colocando cada cosa en su sitio sin dar tiempo a pestañear antes de que se acabe el libro. Como una tormenta de verano que empieza de golpe y finaliza igualmente.

     Monteperdido es una novela que funciona. Partiendo de un argumento atractivo y con unos personajes centrales sólidos que consiguen despertar filias y fobias en el lector, la novela no sólo es capaz de recuperarse de esa meseta en su zona intermedia, sino que lo hace con un final francamente sorprendente. Una primera novela muy trabajada del guionista de Crematorio que cumple perfectamente su función.

     Y vosotros, ¿qué libro es ese que os atrae a la vista ahora mismo de las mesas libreras?

     Gracias

   

miércoles, 15 de julio de 2015

La mujer de gris. Anna María Villalonga



     "La mujer no tenía ningún atractivo especial. ni guapa ni fea, ni alta ni baja, ni joven ni vieja. Un personaje gris entre la masa gris. Con un pañuelo al cuello.
     La idea se le metió en la cabeza sin previo aviso, pero enseguida le gustó. Se dijo que, al fin y al cabo, se trataba de una actividad inocua. Quizá alguien podría considerar que coqueteaba con el límite de la ley o, como mínimo, con aquello tan repetido hoy en día: la violación de la intimidad. Sin embargo, no le importó."

     Había visto alguna opinión de este libro cuando fue publicado en catalán que me había llamado la atención. Por eso, y porque en mi lugar de residencia es difícil conseguir libros en este idioma, fue una alegría descubrirlo en castellano. No tardé en leerlo, y es por eso que hoy traigo a mi estantería virtual, La mujer de gris.

     El mundo está poblado por personas que nos rodean ajenas a nuestras vidas, gente con la que nos cruzamos cada día, personas grises, ni las miramos. Así es el protagonista de esta historia, un hombre cualquiera con una rutina en la que apenas sale de casa, un día una mujer cualquiera pierde un pañuelo y para él es una señal, la señal de que algo cambia. en ese momento decide seguirla, no se ve acosador, simplemente sigue señales, la sigue a ella; su visa, su rutina, su entorno... todo cambia girando en torno a ese nuevo motor para levantarse cada día. Pero claro, él no se ve como un acosador... el sigue la pista, la referencia cinéfila, la explica, la escribe, apunta.. se agacha, escucha... la sigue.

     Siempre he pensado que la vida diaria puede ser perturbadora. Si los mejores momentos de felicidad pueden ser horas o instantes que atesoramos, también bastan un instante para que las cosas cambien... aunque no nos demos cuenta. La autora juega precisamente con ello al presentar una novela con apenas un puñado de personajes, y todos ellos son personas normales prácticamente indiferenciables de un vecino, amigo o incluso nosotros. Escrita a dos voces, aunque domina el narrador omnisciente que se fija en el protagonista, sabe el momento exacto en el que cambiar para terminar de meternos en su piel. Para terminar de convertir una historia de apariencia normal en algo absolutamente perturbador.
      Definir lo normal es complicado. Para cada uno de nosotros, lo que hacemos es normal, nuestras rutinas lo son y, si alguna se desvía un poco, podemos justificar nuestra propia anormalidad dentro de lo que consideramos normal. Por eso el protagonista de esta historia nos intranquiliza, consiguiendo que sintamos que pervierte ese concepto tan importante para nuestras vidas. Y lo hace sin necesidad de legar a las doscientas páginas, instalándose cómodamente en nuestra conciencia y dejando que juzguemos cada acto, cada motivo.

     La mujer de gris es una historia corta que, pese a contener giros, no busca sorprender al lector a cada página, pero logra que no sintamos fascinados por un protagonista que irá haciendo cambiar nuestra mirada a medida que avanzamos. Un buen descubrimiento, no cabe duda, buscaré más títulos de esta autora.

     Y vosotros, ¿os gustan las historias cotidianas, o sois más de "superproducciones literarias"?

    Gracias
   

martes, 14 de julio de 2015

Wayward Pines. El paraíso. Blake Crouch


     "Se dio la vuelta y se quedó tumbado de espaldas. El sol le daba en la cara y podía oír el murmullo de un río cercano. Sintió una punzada en el nervio óptico y una constante e indolora palpitación en la base del cráneo. El lejano trueno de una migraña se acercaba. Tras colocarse de costado, se incorporó y puso la cabeza entre las rodillas. Sintió la inestabilidad del mundo mucho antes de abrir los ojos, como si el eje de la Tierra se hubiera soltado y ahora él se balanceara de un lado a otro."

     Lo cierto es que conocí este libro porque anunciaban una serie, y yo no veo televisión, pero si que leo novelas de los guionistas o las historias que reflejan. Me pareció un argumento llamativo, y busqué el libro. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, Wayward Pines. El paraíso.

     Conocemos al agente federal Ethan Burke cuando se despierta en Wayward Pines. Ha ido allí en busca de dos compañeros desaparecidos en el pueblo. Descubre que ha tenido un accidente, le falta la documentación y que no tiene dinero. Wayward Pines se le desvela como un idílico lugar, el típico pueblo en el que parece que brilla el sol y la gente sonríe a los viandantes, aunque pronto comienza a sospechar que algo no anda bien. Quizás Wayward Pines no sea el paraíso que parece.

     Como comenzaba diciendo, este libro es la novela en la que se basa la nueva serie de M. Night Shyamalan de la FOX, como reclamo es francamente bueno, pero si además pronto comparan la serie con Twin Peaks, los que tenemos una edad ya nos sentimos irremediablemente atraídos. Sin embargo, tengo que decir que pasadas las primeras páginas, el parecido con esta última simplemente se apoya en un par de rasgos laterales.

     Wayward Pines es una novela con la que hay que tener especial cuidado a la hora de dar datos, pertenece  a ese tipo de tramas que, cualquier pista dada al azar, puede conseguir dar al traste con gran parte del atractivo de la historia. Y eso es porque su historia se basa en la originalidad y la información aportada con cuentagotas al lector. A pasitos cortos y siguiendo la pista al protagonista iremos descubriendo los secretos del lugar, con cierta incredulidad, no voy a negar eso, y con la curiosidad de saber si el autor consigue cerrar la trama con sentido.
     La historia, que abre una trilogía ya escrita y que supongo que la editorial continuará publicando, aunque de momento es un punto que desconozco, puede ser leída y no deja cabos sueltos como para necesitar el siguiente volumen, lo cual siempre considero una ventaja. Reúne, además, todos los ingredientes necesarios para hacer disfrutar durante unas horas: suspense, misterios, amor, ficción... así que está claramente orientada al entretenimiento puro y duro. Descripciones medidas, diálogos rápidos y la aparición de la mujer del agente en un segundo hilo, son las señas de este puzzle que tendremos que ir resolviendo poco a poco.
     Si uno se para a pensar en cada detalle, podría sacar una lista de defectos, pero el autor en este caso, y para ello procura mantener un ritmo constante en el que no faltan las sorpresas, centra su empeño en que la lectura se disfrute precisamente sin pausa. De hecho es el único "esfuerzo" que se le pide al lector, dejarse llevar a Wayward Pines, y cada uno tiene que saber si está dispuesto a ello. Por mi parte, confesaré que me lo he pasado bien con la novela.

     Una historia concebida como entretenimiento, para ser un best seller de esos que se disfrutan y olvidan pero que pueden hacer pasar un buen rato si uno no se para en los detalles y se deja llevar por una trama original y un cierto regusto a tiempos pasados en la estética que desprende. Confesaré que me ha dejado con las ganas de acercarme a la serie. Y eso que yo no soy de ver televisión.

     Y vosotros, ¿tenéis historias televisadas en vuestros estantes? (Y cada vez que alguien nombre Canción de Hielo y Fuego: chupito)

     Gracias

     PD: Hoy os dejo el tráiler de la serie, pero con una advertencia.
     Cuidado... cualquier cosa que os desvelen puede hacer que no sea lo mismo.



   

lunes, 13 de julio de 2015

El último paraíso. Antonio Garrido


     "Jack Beilis se adentró por los callejones de Danielsburg con la desesperación de un chacal acorralado. De vez en cuando, la mortecina luz de una farola iluminaba su rostro enjuto macerado por el hambre, en el que destacaban unos ojos azules sin rastro de brillo. Mientras avanzaba, rebuscó en los bolsillos los restos de algún mendrugo, en un gesto vano, por lo repetido. Su estómago protestó. Durante el año que llevaba en Brooklyn, sus ahorros le habían permitido soslayar las colas de la beneficencia, pero la crisis los había ido devorando del mismo modo en que su cuerpo había consumido hasta las últimas onzas de grasa."

     Este año el Premio de Novela Fernando Lara recayó sobre Antonio Garrido. No entraré en el viejo y desgastado dilema de "premios sí, premios no" pero diré que leído el argumento, me llamó la atención desde el primer momento. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, El último paraíso.

     La familia de Jack Beilis había emigrado a los Estados Unidos para conseguir una vida mejor a la que tenían en Rusia. Y así era, Jack llevaba una buena vida, acomodada incluso, hasta que llegó la terrible crisis del 29. Perdió todo lo que tenía y tuvo que regresar a la casa de su padre, un hombre hundido que derrochaba lo poco que tenía en bebida en lugar de pagar el alquiler, hasta que se vio empujado al suicidio. Desahuciado, sin familia ni dinero y perseguido por un crimen, Jack no encuentra otro camino que el de embarcar junto a su viejo amigo Andrew y la novia de este a la Unión Soviética. Un lugar que se vendía como la tierra de la prosperidad, el crecimiento de una gran nación en la que todo el mundo podía disfrutar de empleo y casa propia... y cuya propaganda despertaba alarmas en Jack. Una vez en el lugar de destino, al trío protagonista les recibirá un panorama muy diferente del esperado y una lucha permanente día a día.

     La Gran Depresión es el punto de partida de esta fantástica novela histórica cuya cuidada documentación y ambientación se percibe página tras página. La pobreza y el hambre llevan a nuestros protagonistas a embarcarse en un viaje a la Unión Soviética tras la promesa de una vida mejor y un trabajo. El objetivo del viaje no es otro que un puesto de trabajo en Autozavod, pero pronto descubrirán que no todo es como les habían prometido. Familias hacinadas, miedos, frío y hambre viajarán con ellos para descubrir una tierra en la que las libertades son tan utópicas como las recordaban. Llegados al destino comienza una trama de espionaje y amor en la que la solvencia del autor, que ya había quedado demostrada en El lector de cadáveres, queda patente al mezclar pequeñas tramas que nos harán conocer mejor un momento histórico irrepetible que vivieron miles de personas. Miedo, solidaridad, afán de poder o dinero serán los motores de una historia que tiene mucho corazón en sus letras. Hay un espacio no sólo para el amor, también para el compañerismo y la solidaridad que se crea entre quienes tienen que sobrevivir a las circunstancias. Pasiones, envidias y un sin fin de situaciones en las Jack tendrá que demostrar que es un superviviente por encima de todo, un hombre herido en busca de una vida mejor que persigue una meta.

     Creo que no hace falta decir que el libro me ha parecido una novela estupenda en la que se muestra lo mejor y lo peor del ser humano. Una historia francamente buena que no puedo dejar de recomendaros.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias

miércoles, 8 de julio de 2015

Las dos señoras Grenville. Dominick Dunne



     "La habitación desprendía un asfixiante aroma a rosas marchitas. Los pétalos rosados que habían ido cayendo de aquellas rosas reventonas colocadas en un jarrón chino se diseminaban sobre la pulida superficie del escritorio de bronce dorado. A pesar de ser de día, las lámparas de pantalla rosada estaban encendidas y las cortinas, también del mismo tono, cayendo en pesados pliegues, bien cerradas y dispuestas para la noche, aún permanecían corridas. Alquien debía de haberse estirado a descansar sobre la cama, pero no debía de haber dormido: toda la ropa de cama, rosada, aún estaba inmaculada y no se veía ni una arruga."

     Cuando me enteré de que se editaba este título, me llevé una pequeña alegría. Tenía ganas de leer algo de Dunne. Por eso no lo dudé a la hora de comprarlo, y por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, Las dos señoras Grenville.

     Billy Grenville pertenece a una de las fortunas más conocidas de Nueva York. Estamos en los años 40 y el cauto y responsable joven, cae a los pies de la corista Ann Arden desde el momento en que pone sus ojos sobre ella. Pronto deja claro que lo suyo es más que un encaprichamiento y, para desgracia de su madre y hermanas, decide casarse con ella. Ann obsesionada por ocultar sus orígenes, decide convertirse en una depredadora social, sobresalir como meta sin importarle nada más. Traiciones, un matrimonio que hace aguas, una muerte violenta y una aceptación imposible en la familia del marido serán los caminos que le toque recorrer a esta mujer que opta por callar durante sus últimos años.

     La novela está basada en hechos reales, la muerte de William Woodward Jr. por el que fue llamado "el disparo del siglo", fueron noveladas por este cronista de la alta sociedad que utilizaría como narrador a un escritor que se encuentra a la señora Grenville ya anciana e intenta sonsacarla lo que sucedió realmente la noche en que falleciera Billy.
     Nos regala Dunne un retrato magnífico de esa alta sociedad del Upper East Side en la que figurar en las listas adecuadas y destacar "como un Vanderbilt" podían ser la gran meta para muchas familias cuyos matrimonios se acordaban ya en los primeros años. Se aprecia perfectamente como las clases miran por encima del hombro  siguen afianzadas a sus costumbres, mientras poco a poco, un pequeño grupo de "cenicientas" empiezan a acceder a este status social.
     Nos presenta el misterio desde las primeras páginas, Billy muere al recibir un disparo y las miradas se centran en su mujer, que es absuelta por la justicia más que por la sociedad y opta por un hermético silencio. A partir de ahí retrocederemos al comienzo de la historia, para ir conociendo a esta mujer que consiguió salir de las clases bajas y codearse con la alta sociedad neoyorquina.

     La novela consigue que el lector vaya conociendo a esta mujer y las circunstancias que la acompañaron, dejando además la libertad de juzgarla a medida que la vamos viendo cambiar al introducirse en un mundo que la deslumbró desde el primer momento. Tardaremos en saber lo sucedido esa noche, pero incluso tras conocerlo, no decae el interés que sentimos por la vida de Anne, un personaje sólido y fuerte que no siempre actúa correctamente, pero cuyos errores ayudan a dar credibilidad a los hechos que se nos van mostrando. Anne es una mujer fuerte y luchadora que tiene muy claras sus metas, de grandes aciertos a tremendos errores la vemos levantarse y caer para terminar temiéndonos un final que se aproxima certero desde mediada la historia. Y la madre de Billy, su eterna rival en la lucha, no se queda atrás, consiguiendo incluso en algunas batallas, dar reveses incluso al lector. No hay buenos y malos, pero sí víctimas y verdugos que van cambiando de lado porque la naturaleza humana es contradictoria.

     Un libro con el que he disfrutado mucho, no tiene desperdicio.

     Y vosotros, ¿alguna vez os acercáis a libros basados en historias reales.

     Gracias

     PD. Hoy no os dejo un book tráiler, pero sí la imagen del matrimonio que protagonizó la noticia real.


     Las vueltas son mejores si se hacen poco a poco, nos vemos el lunes y ya retomamos el ritmo normal.

martes, 7 de julio de 2015

No está solo. Sandrone Dazieri


     "El mundo es una pared curvada de cemento gris. El mundo tiene sonidos amortiguados y ecos. El mundo es un círculo que de ancho mide dos veces sus brazos extendidos. Lo primero que el muchacho aprendió en este mundo circular fueron sus nuevos nombres. Tiene dos. Hijo es el nombre que prefiere. Tiene derecho al mismo cuando hace las cosas, cuando obedece, cuando sus pensamientos son límpidos y rápidos. En caso contrario su nombre es Bestia. Cuando se llama Bestia, el muchacho tiene hambre y frío. Cuando se llama Bestia, el mundo circular apesta.
     Si Hijo no quiere convertirse en Bestia, tiene que recordar el lugar correcto de las cosas que le han sido encomendadas y cuidar de ellas."

     Cuando llega el verano busco lecturas ligeras para los viajes, y este libro era un firma candidato. Lo que no esperaba es que me durase apenas el viaje por no dejarme levantar la vista de sus hojas. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, No está solo.

     Un niño y su madre desparecen en un parque, mientras todas las miradas se vuelven al padre, la mujer aparece decapitada no muy lejos del lugar en que desaparecieron. Caselli es una policía joven marcada por un "desastre" que está apartada del trabajo de forma temporal, mientras se recupera; sin embargo, esta desaparición provoca una llamada que hace que se ponga al frente de un caso que no quiere, aunque sea de forma no oficial. Con sus métodos y su olfato se dirige a Dante, un hombre que vivió un infierno en un secuestro que duró años y le dejó profundas secuelas físicas y emocionales. Sin embargo, también le otorgó la capacidad de observar a la gente de una forma mucho más meticulosa, convirtiéndolo en una llave determinante en muchas ocasiones. Ambos emprenderán la búsqueda de un niño entrando de cabeza en un caso mucho más complicado de lo que creían.

     En este caso, más allá de la trama en la que veremos una alternancia en tiempos que nos dará pistas sobre lo que sucede, la fuerza está en los personajes. Una novela cuyos personajes son personas marcadas a fuego por la vida, que arrastran esas cicatrices incapaces de liberarse del peso de las circunstancias. Caselli es una mujer fuerte acostumbrada a demostrar lo que vale en un mundo eminentemente masculino que sufre las consecuencias de un suceso del que no se debe de hablar, aplastada tanto por lo sucedido como por el secreto. Dante, agorafóbico, maniático y genial, jamás podrá olvidar los años de cautiverio en los que luchaba por no ser la Bestia. Ambos lograrán un equilibrio en el que las carencias son comprendidas y cubiertas a base de empujones para seguir adelante ante un caso que se va complicando. Dos luchadores que buscarán la respuesta cueste lo que cueste.
     La trama se desarrolla con una velocidad creciente hasta llegar a su parte final en la que el autor no ahorra en giros bien razonados para buscar la sorpresa de un lector convertido en cómplice que se deja llevar sin demasiadas preguntas. Consigue de este modo que la sensación final sea más que satisfactoria y termina una novela que perfectamente se puede leer en un par de días, ya que es difícil despegarse de la necesidad de avanzar un poco más, recoger la siguiente pista: saber. Trama resulta de forma satisfactoria, el autor nos deja un final en el que contenemos la respiración un segundo, nos adaptamos al lugar en el que estamos leyendo y cerramos el libro con una intuición clara: continuará.

     Una novela francamente entretenida, perfecta para los días de verano en los que lo único que buscamos es dejarnos llevar.

     Y vosotros, ¿qué libro no os ha durado nada últimamente?

     Gracias


 
   

lunes, 6 de julio de 2015

Número Cero. Umberto Eco



     "Esta mañana no salía agua del grifo.
     Glu, glu, dos eructillos de recién nacido, y nada más.
     He llamado a la puerta de la vecina: en su casa todo bien. Habrá cerrado usted la llave de paso, me ha dicho. ¿?Yo? ¨Ni siquiera sé dónde está, hace poco que vivo aquí, ya sabe usted, y vuelvo a casa que ya es de noche. Dios mío, ¿y cuándo se va una semana fuera no cierra ni el agua ni el gas? Yo no. Menuda imprudencia, déjeme entrar, que ya le enseño yo."

     Umberto Eco tiene toda mi admiración desde su magnífico El nombre de la rosa. Puede que ningún otro título suyo me haya gustado tanto, pero muchas veces sucede que las comparaciones son las encargadas de recordarnos que empezamos por lo mejor. En cualquier caso sigo disfrutando de sus títulos, y por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, Número Cero.

     El protagonista de Número Cero cree que alguien ha entrado en su casa, que alguien puede estar siguiendo su pista y buscando las notas que ha ido tomando. Pero no es un espía, no. Es un hombre sin demasiada fortuna en la vida que ya se ha aposentado en la cincuentena sin haber tenido ninguna posibilidad real de demostrar su valía como escritor. Echa la vista atrás a las últimas semanas, a los motivos que pudiera tener alguien para entrar en su casa, y ahí arranca realmente la trama del libro. Un periódico ficticio con una redacción real y un puñado de periodistas sin demasiada fortuna que serán dirigidos y entrenados sobre la forma adecuada de enfocar una noticia para que funcione.

     Número Cero tiene una trama propia en la que hay un misterio, hay amor,e incluso un muerto. De hecho arranca directamente con un misterio como si se tratara de una novela negra. Umberto Eco nos regala esa trama para lanzarnos un anzuelo en el que es fácil picar: el del juego de la información. Hay un escritor, un libro y varios periodistas que se dedicarán a perfilar las noticias que aparecerían, de existir, en un diario fantasma. Y qué utilidad puede tener un diario fantasma, os estaréis preguntando: bien, alguien dijo hace ya tiempo que la información es poder, y el poder de la información es justo lo que se maneja en una redacción sin necesidad incluso de que esa información aparezca. Así se nos descubre la existencia de este diario con el que luego poder demostrar lo que se haría en caso de permitirse su salida a la venta, o se nos habla también de esos famosos dossiers usados para conseguir tal o cual información a cambio de no desvelar esa otra que no le interesa al protagonista de la noticia. Todo muy turbio, todo muy real. Con una ironía directa, el autor nos enfrenta a frases en las que se explica que el público no tiene una tendencia, o no sabe que la tiene hasta que no la lee en las páginas de un diario. Y tal vez nos ofendamos, porque ya formamos parte de este juego magistral en el que el lector entra y sopesa cada línea leída durante años en las páginas de prensa pensando en la intención con la que fue escrita. Las noticias se vetan si no interesan a quien paga, si hablan de la mafia o enfrentan al propietario con un sector con el que no debería hacerlo. Y se vetan incluso aunque ya hayan sucedido y se trate de un simple recordatorio. Y las que se aceptan sufren un proceso de deconstrucción en el que cada una de sus partes son marcadas para dirigir al público justo al sector que más les interesa; sí, acariciamos con la lengua la palabra manipular...

     Pero el libro es de Umberto Eco, no se trata simplemente de las discusiones en una redacción de un periódico extinto antes de ser publicado. Eco utiliza a uno de los periodistas, Braggadocio, para adentrarse en la historia de Italia. Aparece una de esas conspiraciones que han marcado muchos de los libros del autor y que gira en torno a Mussolini, metiendo a jueces y políticos para mantener al lector entretenido en una historia en la que nadie parece salir limpio de esta novela. Es imposible levantar la vista de esta conspiración cuyos tentáculos parecen extenderse de forma infinita en la boca de un periodista que, como bien dice el protagonista y narrador del libro, parece saber el momento justo en el que parar a tomar aire y dejarnos con la intriga.

     Número Cero es una crítica feroz al mundo en el que nos movemos a diario, el que nos informa, el que nos dice lo que sucede y también a todas las personas que están detrás moviendo los hilos. Un título francamente bueno. Para leer y pensar,

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?
 
     Gracias