martes, 11 de agosto de 2015

Código Rojo. Luis Gonzalo Segura



     "Eran cerca de las tres de la tarde y el día había sido agotador. Martina, exhausta, caminaba cargada con el cubo de basura mientras el aire helado que cabalgaba enfurecido por la calle del Arsenal lanzaba con toda su furia una descarga de agua que la hizo refugiarse en sí misma, amurallarse. Aquella andanada de frío y agua le pareció un mal augurio. Todo sucedió junto al vertedero al que tantas veces tenía que irse a lo largo del día."

     Debe de haber un millón de motivos para acercarse a un libro, siendo la curiosidad el más común de todos. Y fue precisamente la curiosidad tras Un paso al frente, la que hizo que me acercara a este título. Hoy traigo a mi estantería virtual, Código Rojo.

     Tras una primera muerte espeluznante con nota que avisa de la posibilidad de una segunda, conocemos a Sira y Fernando. Las muertes son dentro del ejército así que los investigadores también. Sira es una teniente brillante que se ha visto frenada en su ascenso por su condición femenina y Fernando es un hombre cuyas condiciones de homosexual y sindicalista tampoco le han sido de gran ayuda. En un primer momento, parece que hay más interés en tapar estas muertes que en descubrir al asesino, sin embargo, la pareja protagonista ayudados por un antiguo militar expulsado llamado Guillermo, no cejarán en su empeño relacionando estas muertes con una historia de corrupción actual y tragedias pasadas.

     Es algo común el uso de la literatura para realizar denuncias sociales. De hecho, hoy en día es muy común en el género negro que los autores reflejen realidades que de otro modo no veríamos mezcladas en sus tramas. Por eso, y por su anterior obra, Un paso al frente, decir que el autor utiliza este nuevo título para poner sobre la mesa hechos desconocidos que bien podrían ponernos los pelos de punta, no resulta una novedad. Luis Gonzalo Segura avisa al final del libro, es un ejercicio de ficción y sus personajes son ficticios, pero eso no implica que haya un tono de denuncia durante prácticamente toda la narración. Pero dejemos de lado este punto y concentrémonos en la trama.

     Código Rojo es, ante todo, una novela negra ambientada en el ejército. Aparentemente y tras una primera muerte, puede existir un asesino en serie. Una nota hallada junto al cadáver parece indicar que será el primero de una cadena de, posiblemente, cinco. Y así conocemos a la pareja protagonista que se dedicará a investigar el crimen. Hay una lucha por el protagonismo entre Sira y Fernando, cuyos movimientos y reacciones están perfectamente equilibrados a lo largo de la novela para que el lector consiga verlos como un todo: ella más escéptica, él más temperamental, y ambos un equipo. Equipo que aumenta al colaborar Guillermo, un joven militar expulsado por sus declaraciones (punto este que nos recuerda al autor). Será además por boca de Guillermo, por quien conoceremos casos de corrupción, suicidios o abusos que las Fuerzas Armadas se encargan de que no salgan a la luz.

     No nos olvidemos que es una novela, y por lo tanto ficción, y así debemos de leerla. Luego ya que cada cual dude de lo que hay de verdad en el libro, que investigue y que opine. Pero dirigirse a ella buscando un ensayo testimonial es un error que impediría disfrutar de una historia que recuerda a los asesinos norteamericanos escrupulosos en las puestas en escena. Además, es excepcional prácticamente el entorno en el que el autor ha decidido situar los hechos, no abundan las novelas ambientadas en las Fuerzas Armadas, y esta nos da opción de asomarnos un poco a ese mundo. La trama contiene datos del pasado, pistas perdidas que hay que buscar en la historia (o google, no olvidemos que estamos en el siglo XXI) y también los giros necesarios como para mantener al lector entretenido hasta sus últimas páginas en una novela que, por ponerle un pero, a veces se ve un poco lastrada por el exceso de datos que quiere darnos el autor en sus razonamientos.

     Código Rojo es una novela entretenida con una trama bien urdida y una base de denuncia a la que ya nos tiene acostumbrados el autor.

    Y vosotros, que ayer no os pregunté, ¿con qué libro estáis esta semana?

     Gracias

lunes, 10 de agosto de 2015

House of Cards. Michael Dobbs


     "Nada dura para siempre. Ni la risa, ni la lujuria, ni siquiera la vida en sí. Para siempre, no. Por eso le sacamos el máximo jugo a lo que tenemos.
¿Por qué desperdiciar la vida buscando un epitafio? "Te recordamos con cariño." ¿Quién salvo un idiota quiere algo así cincelado sobre su cabeza? No es más que incontinencia sentimental. Enfrentémonos a los hechos: la vida es un juego que suma cero y es mediante la política como decidimos quién gana y quién pierde. Y, nos guste o no, todos somos jugadores.
"Respetado por cuantos le conocían." Otro lloriqueo monumental. No quiero eso en mi lápida. No es el respeto, sino el miedo lo que motiva a un hombre; así se construyen imperios y se ponen en marcha revoluciones. Ése es el secreto de los grandes hombres. Cuando un hombre tiene miedo de que lo aplastes, de que lo destruyas por completo, su respeto siempre vendrá detrás. El temor más elemental siempre es embriagador, abrumador, liberador. Siempre es más intenso que el respeto.
Siempre."
   
     A veces, conocemos una novela siguiendo la estela de su éxito en el cine o la televisión. A veces, suponemos que haber visto esa adaptación, va a provocar que no disfrutemos igual del libro. Y, a veces, nos equivocamos al creerlo. Hoy traigo a mi estantería virtual, House of Cards.

     Conocemos a Francis Urqhart, whip del partido Conservador inglés. Su trabajo como whip consiste en asegurar la disciplina entre los diputados del propio partido, lo que en la práctica suele significar conocer sus secretos. La reelección como Primer Ministro de Collingridge parece su gran oportunidad para conseguir un puesto relevante en el partido, cuenta con la promesa del propio Collingrigde. Sin embargo, éste se ampara en los pocos votos conseguidos en lo que ha sido una victoria con tintes de réquiem para faltar a su palabra. Francis se siente engañado, ultrajado, desposeído de un puesto que no llegó a disfrutar, y tiene una cosa clara; merece dejar de estar en un segundo plano. Se lo deben. La ambición y el poder que le proporciona su puesto serán sus armas para conseguir su propósito. Sólo tiene que comenzar el juego que mejor domina; los secretos políticos.

    Esta novela aparece originalmente en 1989 con un éxito más que considerable. De hecho, poco tardó en ver la luz una adaptación en forma de miniserie para la BBC que se vio recompensada con varios premios. Hace poco, esta vez desde Estados Unidos, ha llegado una nueva adaptación del libro protagonizada por Kevin Spacey. Una cosa estaba clara, la historia es buena. Como no voy a hacer de esta reseña una comparación entre adaptación y libro, me limitaré a decir que sería una pena perderse el texto escrito por haber visto la serie. Tiene muchas diferencias. Las suficientes.

     La novela es un thriller político llevado con un pulso magistral por un protagonista como pocas veces me he encontrado. Francis es sencillamente maestro, uno de esos personajes difíciles de olvidar que cruza la línea de lo maquiavélico a lo malvado y aún así consigue poner de su parte a un lector que es plenamente consciente de la naturaleza de sus acciones. Cuajado de frases a modo de reflexiones del propio protagonista, pronto nos descubrimos sonriendo ante la mordacidad de las flechas que lanza sobre un mundo político que reconocemos perfectamente como nuestro. Comenzamos el libro con cautela, temerosos de perdernos en la maraña de cargos que van quedando despejados y colocados con una eficacia milimétrica  para ahorrarnos el camino, y vamos descubriendo las flaquezas de cada uno. Francis es malo, sí, pero no un malo cualquiera... es malo de verdad, de esos que serán capaces de lo que haga falta por conseguir su propósito: un tiburón en un mundo de tiburones. Y nos enseña los dientes mientras comenzamos a dudar de si queremos que triunfe realmente el bien, porque a fin de cuentas ¿qué es el bien dentro de ese mundo podrido?, ¿quién no haría lo mismo ante una traición?
      La historia crece a un ritmo endiablado mientras comenzamos a temer que se desmorone ese castillo de naipes que nos anunciaban en los títulos, aunque en realidad ya no lo tememos, lo deseamos. Una trama que nos hipnotiza, llena de letras magnéticas que nos obligan a avanzar un poco más. Francis estará además acompañado por Mattie, una mujer que comienza en el mundo del periodismo y que lucha con otro tipo de ambición por abrirse paso en un difícil mundo de hombres. Dispuesta a todo, como él, dispuesta a llegar a él, nos llevará a preguntarnos quién usa a quién. Pero no nos confundamos buscando buenos... porque posiblemente nuestra búsqueda será en vano.
     El juego a comenzado, y como decía un famoso locutor: si parpadeas te lo pierdes.

     House of Cards es una novela que no puedo dejar de recomendaros. Olvidad las series, olvidad lo que habéis visto, porque os sorprenderá igualmente. No hay que dejarla pasar.

      Y vosotros, ¿os resulta difícil acudir a un libro si antes habéis visto su adaptación a la pequeña o gran pantalla?

     Gracias

viernes, 7 de agosto de 2015

Invasión. David Monteagudo


     "La primera vez que vio a un gigante, García estaba tomando una cerveza en la terraza de un bar. Entonces no lo identificó como tal, tan sólo pensó que se trataba de una persona anormalmente alta; pero lo cierto es que, ya aquella primera vez, la visión le produjo un indenifible malestar, no tanto por la desmesurada altura del gigante, como por el hecho, insólito y sorprendente, de que nadie pareció rearar en su presencia."

     Así comienza la nueva novela del autor de Fin, un libro que cosechó éxito literario y cinematográfico y cuyo final me resultó decepcionante. Monteagudo había publicado algún título más, todos anteriores, pero cuando apareció su nueva novela "de verdad" me picó la curiosidad. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, Invasión.

     Conocemos a García, un hombre normal que vive en una ciudad cualquiera, con una pareja rutinaria y un trabajo aún más rutinario. Su vida se ve profundamente trastocada desde el momento en que comienza a ver gigantes, o más concretamente cuando empieza a percibir como gigantes a personas de su entorno. Al darse cuenta de que él es el único al que le sucede, le hará pensar que se está volviendo loco mientras su mundo se ve invadido por estas personas de enorme tamaño.

     Vivimos en un mundo terriblemente rutinario que nos vuelve grises e indiferenciables. Somos presas de unos horarios y unos convencionalismos a los que incluso llamamos hobbies, que nos hacen previsibles en nuestras vidas, aficiones, horarios, amistades... y eso nos hace sentir cómodos. Es como un caparazón que nos envuelve y protege de posibles eventualidades. O al menos esa es la percepción del mundo que nos presenta Monteagudo y en el que García, su protagonista de apellido poco singular, se siente cómodo y feliz. O al menos, eso que uno entiende por felicidad y que puede acompañarle toda una vida si no descubre por el camino que hay algo mejor. Pero García, un día, ve un gigante. Dicho así parece una tontería, pero la visión de este ser en el que nadie parece reparar le resulta intranquilizadora hasta el punto de llegar a dudar de si es cierto lo que vio. Eso hasta que ve al siguiente, y luego otro más y otro... que van desestabilizando ese mundo seguro en el que se encontraba. Porque el autor lo que realmente nos propone no es una invasión de extraños seres, ni siquiera esa transformación en sí, no, lo que nos pone delante es la mente de su protagonista, García.
     Un hombre que comienza a dudar de su cordura, a verse empequeñecido en su entorno a medida que le van rodeando estos seres de tamaño colosal que parecen no reparar en su tamaño enorme. Y entonces se agarra a la lógica y llega a la más terrible de las conclusiones; ¿y si me estoy volviendo loco? Y decide acudir a un psiquiatra, enfrentarse a ese profundo terror que lleva atado la palabra locura. Una palabra tan terrible que le hace plantearse si no es mejor llegar a ella en solitario para no verse marcado, somo si su locura fuera tan visible para los demás, como lo son para él esas personas que superan los tres metros de altura.
     García lucha con el terror que le producen estas visiones, se intenta integrar nuevamente en ese mundo en el que vivía hasta hace poco mientras analiza qué parte de su vida ha podido llevar a su cerebro a imaginar eso. su trabajo, su pareja.. todo parece verse afectado por este estado mental. Y García recuerda ese tiempo en el que vivía feliz, y busca desesperadamente volver a integrarse en una sociedad que se mueve como una manada. Se angustia ante su nuevo estado logrando hacer lo propio con el lector.

     En su nueva novela, David Monteagudo enreda al lector en una trama fantástica, o en una alucinación con tintes murakanianos, en la que el lector se revuelve incómodo buscando una solución lógica a lo que allí sucede. Es imposible permanecer ajeno a la mente de García, no preguntarse qué está pasando realmente, sobre todo cuando se nos pone a prueba aumentando poco a poco la fiabilidad de esas "visiones", aportando datos, detalles puestos específicamente para que nosotros reparemos en ellos preguntándonos si esta vez el final estará a la altura. Y resuelve, ahora sí, de una forma tan lógica como impecable, que parece puesta allí para hacernos pensar una vez cerrado el libro si era eso lo que queríamos realmente. Lo que queremos realmente. Y lo pensamos mientras cerramos el libro mirando con suspicacia nuestro entorno, porque Invasión es un libro que intranquiliza durante su lectura y cuya sombra se proyecta durante varios días después de haberlo terminado.

     Invasión es una lectura diferente, más que recomendable y que nos deja regusto a algún título ya clásico.

     Si hay algo que no perdono a un libro, es un final que no esté a la altura de lo relatado, me siento como si me hubieran robado el tiempo que dediqué a esa lectura. Por eso esta vez ha sido tan satisfactorio el título que os traigo. Pero si pienso justo en el lado contrario, y casi por curarme en salud... ¿recordáis algún título cuyo final os pareciera decepcionante?

     Gracias

jueves, 6 de agosto de 2015

Cenital. Emilio Bueso


     "Toda revolución comienza con el sueño de un hombre corriente. Todo hombre corriente despierta a menudo de una pesadilla.
     Esta es la historia de un hombre excepcional, de su sueño. De su pesadilla. De su fortaleza.
     Comienza con un despertar. Con el día en que Destral abre los ojos y descubre que la pesadilla es real."

     Muchas veces digo que me gusta dar tiempo a algunos libros. Bien, pues ahora que ha sido Celsius, me he leído el premio de 2013. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, Cenital.

     Conocemos a Destral, un hombre que empezó a creer hace años en la posibilidad de que las energías no renovables se terminen. Todos lo hemos escuchado alguna vez, pero el lo creyó y se dedicó a prepararse para el momento en que dejaran de ser viables.
No demasiado tiempo después, Destral y un grupo de personas viven en una de las pocas ecoaldeas que se autoabastecen. Parece que tenía razón y el futuro no es nada halagüeño. Ni siquiera el futuro inmediato.

     Hay que reciclar, hay que cuidar el planeta, hay que hacer un consumo responsable, apaga la luz, usa bolsas reutilizables, papel reciclado...  estoy segura de una cosa: a todos nos suenan esas cantinelas. Las llevamos escuchando desde pequeños. El mundo se agota, dicen los apocalípticos, y empieza el juego de fechas. Y también hace años que se viene jugando con estos mundos post apocalípticos en la literatura, presentando futuros desalentadores en los que ha sucedido alguna desgracia natural para dar una lección al ser humano.
      Bien, Emilio Bueso se coloca del lado de quienes afirman que la tierra puede agotarse en la trama de este libro. Y lo hace de una forma realmente aterradora. Porque, ¿que hay más terrorífico que la realidad? Podemos asustarnos de sombras o fantasmas, pero sabemos que no existen. El autor lo sabe, y por eso nos plantea un mundo que se agota. Las reservas de crudo se agotan y no estamos preparados para ello, las energías renovables con caras y no proporcionan energía suficiente. Por no hablar de todo lo que lleva este producto en su fabricación. La humanidad se ha hecho dependiente de un producto agonizante y Bueso nos lo pone delante de los ojos sin contemplaciones.

     El libro presenta una estructura lejos de ser lineal. Tenemos por un lado a Destral, que comienza a escribir en un blog sobre algo que él cree que es inminente. Con un tono casi mesiánico avisa de lo que se avecina buscando que más personas se unan a él. Esta parte queda enfatizada con fragmentos de obras reales, de recortes, de estudios, que poco a poco dotan de un intranquilizador realismo a la trama. La historia actual, se desarrolla en la ecoaldea que han formado y que Destral parece dirigir, es la parte más rápida del libro, con una acción corta y directa que comienza con la llegada a las puertas de dos personas tras mucho tiempo sin ver a nadie. Y finalmente, tenemos fragmentos en los que se van presentando a los miembros más destacados de dicha ecoaldea: cómo llegaron, cómo evolucionaron y cómo son en la actualidad. Al igual que sucede con las dos primeras partes, estas también se complementan, ya que la mejor forma de comprender los hechos presentes, es conociendo un poco del pasado.

     Estas partes se alternan barajadas en un desorden perfectamente ordenado que evita que incluso el lector menos avezado se pierda. Realmente es sencillo ir avanzando con el corazón encogido por la duda que nos recuerda a cada paso Bueso: "Y si...." Una duda que nos va martilleando a lo largo de una historia que bien puede catalogarse dentro del terror. Supongo que ahora debería de decir que aprendemos, y que la vida es fantástica... pero en ese caso no estaríamos ante una novela de terror. El autor nos deja una novela hostil, pero de la que es imposible apartar la mirada; como una pequeña catástrofe que nos vuelve morbosos. Es más, ni siquiera los personajes nos dan un respiro para la sonrisa y el relax; están demasiado ocupados en el día tras día. De no ser así, no nos los creeríamos.

     Y vosotros, ¿sois de los que dais tiempo a los libros que resuenan mucho u os lanzáis en plancha a los éxitos que aparecen en cada escaparate?

     Gracias

martes, 4 de agosto de 2015

El pequeño Arquímedes. Aldous Huxley



     "Al final fue la vista lo que nos hizo escoger aquel sitio. Cierto, la casa tenía sus inconvenientes. Quedaba muy lejos de la ciudad y carecía de teléfono. El alquiler era desproporcionadamente algo, la fontanería funcionaba mal. Por la noche, si había viento, cuando las hijas de las ventanas, que no terminaban de cerrar bien, temblaban con tal furia que te parecía estar en el ómnibus de transporte del hotel, la luz eléctrica se desconectaba invariablemente por alguna razón misteriosa y nos dejaba en la más ruidosa oscuridad."

     Hay escritores a los que conocemos por un título o dos y casi nos sorprende descubrir algún otro libro suyo. Una tontería, si uno lo piensa, ya que si el título que conocemos ha alcanzado una determinada cota de notoriedad, lógico sería que hubiéramos buscado otro. Hoy traigo a mi estantería virtual uno de esos títulos que se descubren de casualidad y cuyo autor sorprende por ese motivo. Se trata de El pequeño Arquímedes.
  
    El protagonista de nuestra historia nos cuenta lo vivido hace un tiempo. Recuerda como su mujer y él alquilaron una casa, motivados por las magníficas vistas, a la que se mudaron con su hijo pequeño. Nos habla de esas vistas, de los caseros, las rencillas, y también del hijo de unos campesinos. El niño, llamado Guido y de apenas un par de años más que su propio hijo, les pareció singular desde el primer momento. Ya a primera vista era guapo y paciente, pero no se esperaban que además se tratara de un pequeño genio.

      Hoy traigo uno de esos libritos de apenas ochenta páginas que consiguen conmover al lector casi por sorpresa. El autor da la palabra a uno de los protagonistas de la historia, convirtiéndolo en un narrador que comienza hablando en tono ligero de una casa que alquiló con su familia tiempo atrás. Es fácil imaginar la emoción, la casa y los pequeños problemas y rencillas con los caseros que nos relata, y hacerlo además con una sonrisa. Sin embargo en su relato se cuela pronto un pequeño de seis años llamado Guido que capta nuestra atención. Guido es la flor que crece entre la nieve y nadie está allí para apreciarla. Un pequeño genio que siente fascinación por la música y en el que nadie había reparado  hasta llegar esta familia. Un niño modélico, quizás un poco retraído, que se hace amigo del hijo de la pareja protagonista. Imposible no caer rendidos a los pies de Guido cuando incluso el narrador lo hace, se fija en él, y descubre su increíble capacidad. Y si nosotros nos fijamos en él, imaginaos el resto de los presentes en la historia. Cómo no mirar a Guido...

     La historia se torna tierna, después de todo tal vez las cosas cambien para este niño. Se convierte en un relato entrañable que consigue abrirse paso al corazón del lector que, incapaz de levantar la vista de las letras, termina la historia el mismo día que la comienza. Es inevitable caer rendido ante esta historia relatada de una forma que se antoja sencilla. Porque no hay nada más complicado, que conseguir que una historia parezca sencilla al lector. Bueno sí, es más complicado conseguir además conmover a quien lo está leyendo.

     El pequeño Arquímedes es un relato conmovedor sobre los talentos ocultos y la fragilidad de las cosas. Una pequeña joya narrada con sumo cuidado que no podemos perdernos.

    Y vosotros, ¿también hay escritores a los que conocéis por una obra y no se os ha ocurrido acercaros a más?

    Gracias

lunes, 3 de agosto de 2015

La casa de las miniaturas. Jessie Burton


     "El entierro debería haber sido una ceremonia íntima, ya que la difunta no tenía amigos. Sin embargo, en Ámsterdam las palabras son como el agua, inundan los oídos y ceden paso a la podredumbre, de modo que el rincón oriental de la iglesia está abarrotado. La mujer presencia la escena desde una silla del coro, sin que nadie la vea, mientras los miembros de los gremios y sus esposas se acercan a la tumba abierta como hormigas atraídas por la miel."

     Hay libros que parecen partir con un halo de misterio y éxito, y eso hace que nos fijemos en ellos directamente. Por eso me fijé en este título y por eso, hoy traigo a mi estantería virtual La casa de las miniaturas.

     Conocemos a Nella Oortman en 1686, el día que llama a la puerta de su nuevo hogar en Ámsterdam. Con 18 años se ha casado con un comerciante llamado Johannes Brandt y se presenta en el que será su nuevo hogar sin conocer ni a su marido, ni a ninguno de los moradores de esa vivienda. Sintiéndose como una extraña, recibe de su marido una casa de muñecas colosal que copia a la perfección su nueva residencia, un regalo de boda que parece decir a Nella que sigue siendo una niña. Sin embargo, cuando comienza a recibir miniaturas para decorar la casa, el pasatiempo que no pidió parece ir avisando de peligros que acechan a Nella en su nueva vida.

     Hubo una época en la que las mujeres regalaban a sus hijas casas de muñecas como si, con ello, pudieran entrenarlas para su futura vida de amas de casas. En otras ocasiones fueron las propias damas quienes competían para tener en su salón la casa de muñecas más ostentosa como si se tratara de una magnífica y lujosa segunda residencia que mostrar a las visitas. De entre todos los creadores de casas de muñecas, destacó Petronella Oortman, a quien rinde un claro homenaje la autora en esta obra. De hecho, aún se pueden admirar creaciones suyas en el museo Rijksmuseum de Ámsterdam.

      La autora, dando el nombre de esta famosa mujer a la protagonista del libro, nos regala un relato vibrante que refleja la sociedad gremial de la época en una ciudad y un momento en el que parecía que cualquiera podía enriquecerse. Una ciudad que hubiera debido ser moderna y abierta para la época, pero que seguía reprimida en muchos modos por convencionalismos y viejas creencias; con calles en las que las mujeres podían pasear sin compañía, pero que luego no toleraba comportamientos mucho más ordinarios en aquel momento.
     Y es en este interesante contexto en el que Nella llega a su nuevo hogar. Un hogar marcado por la distancia y los secretos, que la demostrará que estaba muy equivocada con las ideas que traía del pueblo. Un marido que parece no saber cómo tratarla, una cuñada distante y un servicio que sabe más que ella serán quienes la reciban en una casa que dista mucho de parecerle un hogar. Y, como si un juego de muñecas rusas se tratara, aparece una casa dentro de la casa. Un juguete para niñas para una mujer que se niega a que la traten como una niña. Un juguete que pronto deja de serlo para convertirse en algo muy diferente. Será a partir de este regalo, que la autora comience a dar forma a una trama llena de secretos por descubrir. El lector, tan ciego como la propia protagonista, asistirá a la entrega de unos paquetes que portan pistas sobre esa nueva vida y el misterio de cómo es posible que exista alguien capaz de realizarlos. Paso a paso, pista a pista y misterio a misterio nos meteremos dentro de una historia intranquilizadora con tintes de novelón en el que no faltan las tragedias.

     La novela está marcada por personajes femeninos en un mundo que, paradójicamente, bien hubiéramos podido pensar que es de hombres. Su protagonista, Petronella es una mujer que descubre una fortaleza que desconocía tener, convirtiéndose en una heroína que nos recuerda a esos personajes femeninos de Jane Austen; Marin, la cuñada, es una mujer fuerte llena de claroscuros por descubrir; la criada parece esconder también su propia marca... Todas mujeres, todas luchadoras. Y luego está el Miniaturista, el enigma de la historia que parece encerrar algún tipo de clave.

     La casa de las miniaturas es una novela francamente entretenida, un mosaico cubierto de pequeños detalles que conducen al lector, sin apenas darse cuenta, por un entramado que le muestra la sociedad del siglo XVII como si se tratara de un juego en el que presentar la vida dentro de una casa de muñecas.

     Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?

     Gracias

Pd. Os dejo una imagen de la casa de muñecas que construyó Petronella Oortman.


sábado, 1 de agosto de 2015

Entrevista a Jordi Llobregat

    Jordi Llobregat es un apasionado por la historia relacionada con la evolución y transformación de las ciudades. Se inició en la escritura con doce años tras ver la película Le magnifique. En la actualidad, compagina la escritura con la dirección de una empresa dedicada a la realización de proyectos de investigación y desarrollo comunitario y empresarial. Es, además co-creador y director de Valencia Negra.
     El secreto de Vesalio, debut literario del autor ya ha vendido los derechos a 18 países.

- Lo primero de todo, cuéntanos la historia de El secreto de Vesalio, en qué momento comienza a formarse la idea de escribir un libro, ese instante en que ves lo que quieres hacer.
- Todo empieza en un aeropuerto de Londres. En los aeropuertos me encanta meterme en las librerías y cotillear. Allí me doy cuenta de la importante cantidad de títulos de género gótico, colonial o sobre la época victoriana..., que se editan en inglés. Se trata de lecturas que a mi me apasionan y que creo que le gustan a mucha gente en nuestro país. Entonces, empiezo a preguntarme por qué no escribir una novela de ese estilo pero que ocurra aquí. Más o menos ;-), así fue el principio, aunque en realidad es una anécdota que no conforma por si sola el inicio de la novela. Hay muchos otros "principios" (por ejemplo, cuando decido que la acción transcurra en Barcelona, o cuando descubro a Vesalio, o cuando decido que sean tres y no un protagonista...). Escribir resulta siempre una toma de decisiones continua, un empezar una y otra vez, que termina solo cuando escribes la palabra fin en el manuscrito.
- Por qué Barcelona, y, sobre todo, por qué ese momento tan particular de la historia de la ciudad. ¿No te dio miedo perderte entre tanto cambio que reflejar?
- Hay varios motivos por los cuales elijo Barcelona. Uno de ellos es personal. Yo soy valenciano, pero mi madre era de Barcelona. Para mi, visitar la ciudad para documentarme es algo muy especial pues, cada vez que voy, vuelvo a encontrarme con mi madre en los gestos de la gente, el ambiente de las calles, en cada conversación,... Por otro lado, es justamente ese momento histórico peculiar, tan de transición, el que realmente me importa y me atrae para construir la novela. Barcelona a final  del siglo XIX es una ciudad que está dando los primeros pasos hacia la modernidad, al tiempo que todavía vive entre las tinieblas propias de la época. Se dan circunstancias tan antagónicas como la pujante burguesía y la miseria de la clase obrera, la iluminación de la ciencia frente a la superstición más oscura... Elijo Barcelona por todo eso. Y desde luego, he estado muy preocupado por no cometer algún desliz. Ha supuesto muchas horas de revisión.
- Cómo se siente uno cuando le dicen que su primera novela será publicada en 18 países, ¿recuerdas el momento?
- Muy feliz, por supuesto. La mayoría de las ofertas llegaron en el transcurso de un par de meses. Me encanta viajar, conocer nuevas culturas..., con lo que se trata de un sueño hecho realidad. ¡Menuda frase tópica! Pero no por ello menos cierta. Algo así solo lo sueñas y cuando ocurre te parece que sigue siendo un sueño. Ahora me sirve de motivación para intentar escribir más y mejor.
- Has dicho alguna vez que en tu historia tenía que estar presente la medicina, ¿por qué?
- Me atrae mucho esa frontera entre la vida y la muerte que tanto visita la medicina. Actualmente, a pesar de todos los avances de la ciencia, la muerte sigue siendo igual de terrible y definitiva. Del mismo modo que ocurre con la historia de la ciudad, a finales de siglo XIX, la medicina se encuentra también en un momento de transición muy interesante: se avanza enormemente en el conocimiento del cuerpo humano, se empieza a consolidar la práctica quirúrgica de la asepsia y la antisepsia, está a punto de descubrirse los Rayos X.
- Un pequeño apunte, para quien aún duda, ¿quién fue Vesalio?
- Alguien excepcional. Un anatomista del siglo XVI que puso en cuestión el status quo del conocimiento médico de su época y que, con ello, marcó el principio de la Anatomía moderna a través de su obra De Humanis Corporis Fabrica. Y lo hizo poniendo en peligro su posición, prestigio y casi su vida. Gracias a personas como él, la humanidad ha conseguido progresar. Le debemos mucho. Desde luego, animo a cualquiera que sienta curiosidad, a que se adentre en su obra y en el personaje. Es fascinante.
- El secreto de Vesalio es más que un secreto, también es el de Pau o el de cualquiera de sus personajes, ¿cuesta mucho conseguir plasmar estos grises que definen el interior de las personas, no hacer buenos y malos simplemente?
- Los secretos me fascinan. ¿Te das cuenta de que cualquier persona con la que nos relacionamos esconde algún secreto? Es una idea muy sugerente y que me gusta mucho desarrollar en la novela. Relacionado con esto, yo creo que todos somos capaces de ejercer el Mal, depende de las circunstancias. Por ese motivo, las circunstancias de los personajes de mi novela son muy importantes e intento justificar sus acciones, por muy rechazables que parezcan. En consecuencia, eso me obliga a dibujar los "grises" que comentas, en caso contrario los personajes pierden credibilidad.
- La documentación para una novela como la tuya ha debido de ser tremenda, ¿cuánto tiempo ha podido llevarte desde el proceso de documentación hasta el día que decides no revisar más?
- No estoy seguro, quizás un par de años. Aunque empiezo unos meses antes de ponerte a escribir, luego te acompaña la tarea de documentación durante toda la redacción y más allá incluso. No dejé de documentarme ni cuando la novela ya estaba en la imprenta. Es difícil detenerse pues los temas son muchos y lógicamente, me siguen resultando atractivos.
- Conoces el mundo de la literatura, por ejemplo estás detrás de Valencia Negra, un festival con cada vez más público, ¿eso te ha hecho sentirte más seguro a la hora de entrar en este mundo?
- La verdad es que no. El Festival, que es algo maravilloso, siempre lo he considerado de manera independiente y en paralelo a mi actividad como escritor. Yo empecé a escribir antes de que existiera VLC NEGRA y posiblemente lo siga haciendo cuando no tenga nada que ver con él (dentro, de más o menos, de cien años).
- Precisamente por Valencia Negra y ahora también como escritor me gustaría saber tu opinión sobre el género en nuestro país, ya que hay quien empieza a señalar que las modas pasan que es una moda, ¿goza la novela negra, el thriller, de buena salud?
- Yo creo que las buenas historias siempre gozan de  excelente salud. Ahora mismo podemos disfrutar de autores españoles ( y también internacionales) sobresalientes, increíbles, y no paran de surgir nuevos talentos... Deberíamos celebrarlo, disfrutarlo y dejar de preguntarnos cuándo va a desfallecer este fenómeno. En realidad, las modas duran bastante menos que lo que está durando esta gran época del género, por lo que lo descarto totalmente. Esto no es una moda, el género negro "ha llegado" (al igual que el género histórico), para quedarse.
- Y el público lector, ¿es tan pasivo como lo pintan?, ¿qué respuesta estás teniendo con ellos en las redes o presentaciones?
- Jamás pensaría en los lectores como alguien pasivo. Suelen ser muy exigentes (como es natural, pues, ni más ni menos, van a dedicar unas horas de su vida a leerte) y ahora, gracias a las redes, pueden ser más participativos. Yo tengo una web de la novela y mantengo personalmente una página de Facebook, una cuenta de Twitter y otra de Instagram. A través de estos canales observo, comparto, intercambio la experiencia de la lectura de El secreto de Vesalio con mucha gente. Y también me permite compartir anécdotas, datos curiosos, documentación que tengo de la novela, pero que no aparece en ella... Es una gozada, además de muy enriquecedor como escritor. La respuesta a la novela está siendo maravillosa. Reseñas preciosas y comentarios fabulosos. Sólo puedo dar las gracias y ponerme a escribir.
- Cuando uno lee El secreto de Vesalio, se da cuenta de que sobre todo es una novela divertida, difícil de soltar, llena de acción, ¿es difícil encontrar ese punto dinámico que hace que el lector quiera avanzar un poco más cada vez?
- Como lector, me gusta mucho la sensación de estar en el trabajo u ocupado con alguna gestión matutina y pensar con una sonrisa en el libro que me espera al finalizar el día. Deseo volver a casa para ponerme a leer y continuar la aventura que dejé inacabada la noche anterior. Creo que cualquier escritor debe aspirar a provocar esa sensación. Para mi es fundamental.
- Sé que ahora apenas dispondrás de tiempo, pero dicen que cuando uno se convierte en escritor, comienza a vivir historias, ¿piensas en la siguiente novela?
- Sí, en la siguiente, y en la siguiente de la siguiente... :-) Siempre estoy pensando en otras historias. Además soy un lector muy ecléctico, es decir, que me gusta leer casi de todo y en consecuencia, también escribirlo, lo que amplía mucho las posibilidades de nuevas historias.
- Me gustaría, por último, saber qué libro estás leyendo en este momento y en tu caso, que pasan tantos autores y libros por delante de tus ojos, saber si me puedes recomendar un título, bajo palabra de hacerte caso.
- Ahora mismo estoy leyendo 22/11/63 de Stephen King (lo tenía pendiente) tras terminar el último de Connolly, que fue estupendo. 
Las recomendaciones son una gran responsabilidad, pero puedo intentarlo. Si deseas leer una novela negra con tintes clásicos y con un personaje muy singular, te puedo recomendar La Ciudad de la Memoria de Santiago Álvarez, en el apartado de autores del Festival, cualquiera de sus obras son más que recomendables. En caso contrario, no los traeríamos ;-)

     Tengo que agradecer a Jordi su amabilidad conmigo desde el primer momento en que le propuse esta entrevista que fue, si no recuerdo mal, incluso antes de que El secreto de Vesalio viera la luz. También sus comentarios en las redes a la lectura a medida que se realizaba.
     Y, como siempre, gracias a todos los que pasáis por aquí.

     Bibliografía:

     - El secreto de Vesalio