viernes, 12 de enero de 2018

El corazón de los hombres. Nickolas Butler


     "Al Corneta no le hace falta despertador. En la cerrada oscuridad de moho y lona, sus manitas buscan a tientas las cerillas, raspan la punta sulfurosa de una contra la caja, la cerilla prende y arde, y, por fin, el farol, con su dorada luz de queroseno, la mecha, que quema como un pulmón ardiente. Bosteza; se quita el sueño de los ojos a restregones. Con esta luz nueva, busca las gafas y las encuentra, y ahora distingue los detalles de la tienda, sus sombras, sus cosas. Un búho ulula desde la copa de un arce cercano mientras el chico abre los faldones de la tienda y se estremece en el frío que precede al alba. Sus pies descalzos avanzan ligeros sobre esa tierra del campamento que tantos han pisado ya. Se baja los calzoncillos blancos y, temblando, proyecta un arco de pis sobre las frondas grandes y tolerantes de los helechos ocultos. Es un sonido agradable. Como el de la lluvia que rebota en un toldo de lona. Y vuelve a meterse en la tienda, que ahora, con la llama del Coleman, está mucho más calentita. Hasta el alba, una carrera."

       Leí Canciones de amor a quemarropa y no lo disfruté tanto como debería, a juzgar por las opiniones que fui viendo en mi entorno. Y eso me dejó la agridulce sensación de no haber sabido apreciar la novela, por eso tenía ganas de leer algo más de su autor. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, El corazón de los hombres.

     Estmos en 1962, es verano y conocemos a Nelson en el Campamento Chippewa. Nelson no es buen deportista, saca buenas notas y no tiene amigos. Quiere conseguir todas las insignias y eso no le ayuda a ser precisamente popular. Tan solo un niño llamado Jonathan se posiciona a su lado, al menos parcialmente, ya que lo incita a participar en un juego que perderán y del que acabará siendo Nelson el "pagador". Como siempre.
En 1997 Nelson es Jefe de tropa en el campamento. Su pericia de boy scout le fue finalmente útil en la vida, en Vietnam. Jonathan reaparece también al llevar a su hijo Trevor al campamento, un hijo con el que tiene una relación horrible aderezado con un poco de crisis de los cuarenta.
Finalmente llegamos al año 2019. Ahora es Rachel, la nuera de Jonathan, la que lleva a su hijo al mismo campamento. Nelson a sus ya 70 años añora otra vida, otros tiempos.

     Y estos son los tres tiempos en los que se divide la nueva novela de Butler cuya primera parte es francamente buena. es fácil leer su prosa que no se traba en complicadas descripciones sino que se antoja tan sencilla como la historia que cuenta. Ni siquiera en las peores escenas, como la de la apuesta perdida y el terrible descenso a unas letrinas, pierde una pizca de estilo o musicalidad, dando incluso la sensación de ser menos terrible lo relatado por la forma en que está hecho.

     Nelson es el gran protagonista de la historia. Con un padre que no le acepta y una madre que se convierte en su gran apoyo, dirige su admiración paterna hacia Wilbur Whiteside, jefe del campamento. Pero ni esa persona parece la adecuada para protegerle cuando llega el momento. De hecho, ni siquiera es un buen jefe de campamento, ya que Chippewa nos recuerda en algunos momentos a la isla de El señor de las moscas, con sus jerarquías y sus castigos deliberadamente crueles, y pronto somos conscientes de que Wilbur, al igual que le sucediera en su pasado, tampoco va a estar a la altura de lo que se necesita de él. Aún así, la evolución de Nelson parece tender a convertirse en un Wilbur, dejando atrás a una madre de la que poco o nada llegamos a saber para terminar en una última parte en la que he tenido la sensación de que Butler había perdido el rumbo. Entiendo las denuncias que hace, pero no justifico el final.
     En cuanto a Jonathan, que al igual que Nelson es parcialmente opaco para el lector, mantiene ese juego a medias tintas para acabar desapareciendo y así ceder su espacio en la novela a Rachel, única mujer que parece tener importancia en esta novela eminentemente masculina.

     Quiero suponer que la intención de Butler es hablar de valores, utilizando una suerte de epopeya de vida. Sin embargo fracasa de forma estrepitosa al quedarse, pese a dos o tes escenas, en una historia tibia. ni la relación madre-hijo, ni esa amistad que yo no terminé de ver como tal, tienen la fuerza necesaria para convertir esta novela en una gran historia, y tampoco sus personajes son inolvidables. De hecho, a medida que pasa el tiempo, y pese a tener claro que es un libro sobre traiciones, abandonos y valores, se va desdibujando hasta darme la certeza de que ha sido, simplemente, un libro más. Posiblemente si hubiera seguido la senda de esa primera parte, sin cambios de narrador y estilo, hubiera sido muy distinta mi percepción de esta historia que pasa de cruda a edulcorada en un puñado de páginas. Y es que, al final, Nelson jamás tuvo a nadie a su lado en la forma que anhelaba en las primeras páginas, ni siquiera a su propio creador.

     Empiezo a estar convencida de que, a medida que leemos, somos más exigentes en nuestros criterios. Así que decidme, ¿cuál ha sido vuestra última decepción?

     Gracias.

22 comentarios:

Dorothy dijo... [Responder]

Leí la anterior noticia de Butler hace mucho tiempo, ya casi ni me acuerdo, pero recuerdo que fue una lectura que disfruté muchísimo. Tengo éste anotado en la lista, pero después de leer tu reseña me da un poco de miedo que no me guste tanto como espero. ¡Ya veré!

Besines.

shaka lectora dijo... [Responder]

Mi última decepción fue a finales del año pasado con "La librería", de Penelope Fitzgerald. Todo el mundo la pintaba como un novelón imperdible y a mí me dejó bastante fría.

Un beso.

Mi tarde junto a un libro dijo... [Responder]

Hola! En esta ocasión no me llama nada la atención así que lo voy a dejar pasar porque también tengo demasiados pendientes. Mis últimas decepciones son varias y ni siquiera he terminado los libros, con lo que no sé si es que ya no sé elegir mis lecturas, me he vuelto demasiado exigente o estoy pasando por un buen bloqueo, jejeje.
Besos!

Tamara López dijo... [Responder]

La sinopsis me atrae, así que no lo descarto :)

Mi Álter Ego dijo... [Responder]

Pues al principio me estaba llamando la atención pero, definitivamente, creo que no lo leeré.
No me he llevado grandes decepciones últimamente. A lo mejor es que yo me vuelvo cada vez menos exigente y sólo busco que me entretengan. Jajajaja. Besotes!!!

Twins dijo... [Responder]

¡Hola!
No nos llama mucho el libro. Qué pena que te haya decepcionado... A una de nosotras (la otra todavía no se lo ha leído) le decepcionó "Promise" de Wendy Wunder, no fue para nada lo que esperaba. Da pena encontrarse en esa situación, sobre todo cuando se tienen ciertas expectativas que luego no se cumplen en absoluto.

Saludos :)

CHARO dijo... [Responder]

Hay ocasiones en que es verdad que te defrauda tanto una novela al extremo de no poder terminarla.Besicos

J.P. Alexander dijo... [Responder]

Tal vez le de una oportunidad tal vez no por el momento . te mando un beso

Neftis dijo... [Responder]

Lo voy a dejar pasar que no me termina de convencer y veo que no me pierdo gran cosa.

Saludos

Buscando mi equilibrio dijo... [Responder]

Con este tengo mis dudas, y casi prefiero que tú me digas si crees que puede gustarme o no.
Oye, esta semana te has puesto las pilas eh.
Besitos.

AMALIA dijo... [Responder]

Es cierto que se sufren decepciones.
A mí "La chica del tren" no me gustó.

Un beso. Feliz fin de semana.

Tatty dijo... [Responder]

No he leído nada del autor pero con este no me animaré
Besos

Conxi dijo... [Responder]

Menos mal que no te ha gustado jajaja, yo también pienso que soy una lectora exigente pero son muchos años leyendo... Me gustó el comienzo del libro, la historia del niño superdotado e inadaptado pero en cuanto crece... Lo dejé, me niego a perder el tiempo en lecturas que no ocupan mi interés.

Aglaia Callia dijo... [Responder]

Hola,

No he leído nada del autor, pero la verdad que no me siento muy tentada a cambiar eso; quizá me anime si me topo con uno de sus libros, a lo mejor y lo disfruto mucho. Respecto a decepciones, diría que son más bien pocas; en todo caso, no llegan a tanto, aunque puedo pensar en lo mal que lo pasé con Como agua para chocolate aunque casi siempre lo ponen por las nubes.

Besos.

Rocío CazaEstrellas dijo... [Responder]

Vaya, pues parece que este escritor no es paar ti. Todavía no puedo opinar, no he leído nada, ni el anterior ni nada, así que ya veremos.En mi caso, más que en alguien concreto pienso en literatura en general, la japonesa, que creo, de momento, que no va conmigo. Un beso!

Ana Meyling dijo... [Responder]

Holaaaaaaaaaa!
No conocía la novela y no he leído nada del autor... pero por lo que veo, con esta no me pierdo mucho por lo que comentas de que es un libro más... La dejo pasar.
Un besito,nos leemos^^

Camino F. dijo... [Responder]

¡Hola!
Me encantan tus reseñas: me parecen de lo más completas y esclarecedoras.
En este caso no he leído el libro del que hablas, pero me parece (y viendo tu reseña más) que no me interesa mucho.
¡Un besazo!

Mjinn d.A. dijo... [Responder]

Hola, tenía ganas de leer Canciones de amor a quemarropa por todas las buenas críticas que me había encontrado y algo parecido me pasó con esta novela. Pero, por lo que cuentas, creo que ninguna de las dos iba a gustarme demasiado, así que de momento no voy a darle prioridad a esas lecturas. Gracias por compartir.

Abuela Ciber dijo... [Responder]

Personas como tu ayudan a que nos decepcionemos menos
Compartes tus lecturas y nos permites realizar nuetra eleccion
Cariños y buena semana

Shorby dijo... [Responder]

Pues lo dejo pasar... no he leído nada del autor, pero buscaré otro de momento xD

Besotes

Rebeca Favila~ dijo... [Responder]

¡Hola!
Después de lo que has comentado creo que puedo dejar pasar este libro. Creo que mi última decepción ha sido la obra de teatro que sacaron de Harry Potter.
Saludos Infinitos.

Narayani dijo... [Responder]

Jo, Silvia, ¡vaya día me estás dando! jaja Si hace un rato te decía que tenía las expectativas altas con el libro de Celeste Ng, ahora te digo que tengo este libro en casa y que esperaba disfrutarlo tanto como Canciones de amor a quemarropa (a mí sí me gustó mucho)

Creo que por hoy ya he leído suficiente en tu blog, jajaja :-p

Y sí, estoy contigo en que nos volvemos más exigentes. Es lo que toca, ¿no crees?

Besos!