"Hace seis meses, alguien se plantó en este mismo sitio —en el piso veinticinco del rascacielos donde se encuentra Coble & Roy, la firma de marketing en Manhattan donde trabajo— y trató de saltar al vacío".
Después de muchos años y de pasar por otras series, Camilla Läckberg ha regresado al lugar en el que la conocimos. Hoy traigo a mi estantería virtual, El llano de los muertos.
Volvemos a Fjällbacka, ese lugar de nombre impronunciable que jamás aprenderemos a escribir sin comprobar que está bien puesto. Allí desapareció la joven Sofie hace treinta años conmocionando a la zona: una joven guapa y popular que acababa de empezar el instituto, desaparece sin dejar rastro... el resto lo podéis imaginar. Ahora una mujer confiesa un crimen y eso hace que tenga que realizar una exhumación que lleva a un descubrimiento que provoca que el caso de Sofie se reabra. Y allí regresa Erika, a meter las narices. Nada ha cambiado.
Creo que he puesto un pelín más de lo que aparece en la contra (sé que es así) pro es que por una vez me parece que han sido tan escuetos como para quedarse cortos. Es cierto que la novela busca el entretenimiento puro y duro y que eso supone ir sorprendiendo al lector cada poca páginas, pero hay un punto en el que necesitamos un punto de apoyo para saber de qué trata la historia. Sobre todo porque al principio vamos a tener un poco de caos en la cabeza para saber cuál es "la buena", la que manda. Pero una vez hecho y recordados a Patrik y Erika, todo va sobre ruedas en este pasapáginas que más que correr en su lectura, vuela. Si que es cierto que he tenido la sensación de que sus personajes no avanzan, por mucho que pase el tiempo y avance la saga, parecen estar en una pausa que hace que sean prácticamente iguales a la primera entrega y que caigan en los mismos clichés, pero como les tengo cierto cariño, se les perdona. En cuanto al caso, como ha sucedido en las entregas anteriores, el protagonista principal son los giros y los secretos que todo el mundo parece tener y es que el lado oscuro de las personas se va acercando a lo largo de la novela hasta dejarnos en un final que proclama a gritos que este no ha sido ni con mucho el último título de la saga.
Läckberg repite el esquema de doble historia con teorías que se suceden junto a revelaciones impactantes en una fórmula que ha quedado claro que, para muchos lectores, funciona.
El llanto de los muertos es exactamente lo que quiere leer cualquier fan que conociera a Läckberg por esta saga.
Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?
Gracias.
Tengo que reconocer que me llamó la atención desde el primer día, y eso que tampoco es que fuera particularmente original. Hoy traigo a mi estantería virtual, Yestyear.
Conocemos a Natalie, de profesión Influencer. Su cuenta de instagram se corresponde con lo que llamamos trad wife, es decir, una mujer convertida en el ama de casa perfecta, la madre de familia tradicional, bella y disponible que todo el mundo adora en redes. Ella vive con su familia en un rancho, su marido es un vaquero moderno, con su huerta, sus gallinas y su imagen impecable de la felicidad. Representa la vida perfecta para una legión de seguidores, sacrificando su personalidad, la verdadera imagen de su casa (ya que esconde cualquier signo de modernidad como pueden ser los electrodomésticos) y, por supuesto, ahogando su verdadera personalidad. Es la representación perfecta 24/7 algo que, desde las primeras páginas, se intuye peligroso para la salud mental. Y de repente Natalie despierta en 1855 y se ve obligada a vivir como había estado fingiendo.
La novela es divertida pero no en la forma banal que uno puede considerar. Si estás esperando que no sea capaz de nada y estar ante una suerte de gag encadenados, no es aquí. Burke tira de ironía, cuando no sarcasmo, durante la mayor parte de la novela y la mujer que adoraba sus hermosas gallinas, que pronto mataría, se ve totalmente superada por la situación. La duda es si la situación que la supera es el vivir en una representación eterna que la hizo perder la cabeza o si realmente ha viajado en el tiempo. A fin de cuentas, cuando uno tiene tantos seguidores y contrata a un equipo de edición, puede descubrirse haciendo extrañas peticiones y Natalie había pedido en varias ocasiones una máquina del tiempo que le hiciera vivir en la realidad su sueño conservador de familia perfecta. Natalie se va poco a poco descomponiendo, la mujer que adora ser madre pero no soporta los niños, la que no se fía del feminismo pero reniega de su situación que la sitúa, pese a ser el cerebro de un imperio, justo por debajo de su marido... no puede con todo. Natalie se rompe, se ahoga, y el lector no está del topo preparado para la resolución de la novela.
Burke aborda una crítica feroz hacia prácticamente casi todo, sin embargo me gustaría señalar que, más allá del feminismo, los valores y todos estos temas tradicionales que se han abordado en la novela y en la mayor parte de sus reseñas, la autora nos recuerda que lo que vemos en redes no es real. Esa persona a la que sigues y cuya vida crees conocer, solo está representando un papel que ha ido construyendo a conveniencia para sacarle el mayor partido posible mientras iba sacrificando la realidad ya sea para no exponer su privacidad o para adaptarse convenientemente a alguna moda. Cuanto más se muestra del día a día, menos fiable es en este Show de Truman eterno formado por influencers empeñados en hacernos creer que ese es su día a día. Nada nuevo y tampoco nada que no supiéramos en realidad, pero Burke lo hace divertido al enfocarlo desde la perspectiva: cuidado con lo que dices que deseas, no vaya a convertirse en realidad.
Yestyear es una novela ligera y francamente divertida con una protagonista desquiciada que uno no sabe si apreciar u odiar y una trama que hará a muchos lectores recordar nombres que conocemos de redes. No por nada, sino porque están ahí, en el día a día de su legión de seguidores.
Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?
Gracias.
"Mis ojos son verdes. A veces el verde se mezcla con el gris, el gris con el azul y el azul con el verde. Mi nariz es larga y estrecha. Mis labios, púrpura, con frecuencia agrietados por el frío".
Uno de los premios que más respeto es el Goncourt, por eso año tras año los leo. Esta novela lo ganó en 2025. Hoy traigo a mi estantería virtual, Foto por privado.
Conocemos a Simon, un veinteañero con una vida amorosa más o menos normal. O una vida en general. Simon sale, usa Grindr, tiene amigos... Un mundo en el que conocer gente y tener citas es más fácil que nunca pero en el que tener una relación es... algo mucho más difícil. El lector junto con Simon descubre que el ya nos vemos, el mantengámonos en contacto... son las nuevas palabras para romper el camino a una relación estable. Y entonces llega Víctor a la vida de Simon y con él Louis. Una vida en la que el SIDA es una sombra constante. En cuanto a la parte práctica de la vida, está el cómo sobrevive, algo que su propia familia se pregunta. Simon es estudiante de idiomas, amante a medida, envía fotos, da precios. Eso es Simon y todo esto es la novela, una sucesión de capas con una cubierta de un chico chupándose un pie cuyo misterio también es importante.
Chevrier escribe una novela ambientada, como tantas, en los años 80 para así poder hacer un seguimiento a la sociedad y su mirada al mundo lgtb así como los cambios que los gays han ido sufriendo en sus vidas. Incluso diría que llega a mucho más que eso, ya que el lector aprecia todos los cambios que ha ido sufriendo una sociedad que no observa tan meticulosamente por estar inmerso en ella. Quién podía decir hace unos años que compartir piso no sería motivo de preocupación sino normalidad impuesta por los precios de la vivienda... Pero sigamos sumando. La novela no trata solo de amor, de aplicaciones de citas, de supervivencia o de la sociedad. Ni siquiera se trata solo de la foto. Hay una ausencia que sobrevuela todo el texto y es la del padre del protagonista cuya muerte es una sombra alargada que recubre la novela. Y es que el duelo es importante, y no ya por el miedo al SIDA sino por lo sucedido durante la pandemia. Como podéis ver, suceden muchas cosas en el texto.
Foto por privado es una novela a tres hilos que se entretejen para formar una historia impactante que no busca la cercanía del drama sino la precisión quirúrgica de la vida. Una primera novela que promete muchas otras. Tiene tantas cosas que hablar de ella es como arriesgarse a perderse en los detalles, pero se lee con la sobriedad y velocidad justa como para convertirse en una buena opción de verano.
Foto por privado es la historia de un chico que se prostituye para poder llegar a fin de mes.
Fijaos en todas las cosas que os dije que son esta novela. Ahora sumadlas, comprad el libro y leed.
Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?
Gracias.
Hoy vengo con una entrada un poco diferente. De cara al verano, todos buscamos entretenimiento para las vacaciones, la playa o la piscina. Hoy traigo a mi estantería virtual, Murdoku.
Todos conocemos los Sudokus, ese tipo de rompecabezas que se extendió rápidamente entre la gente logrando jugadores de todas las edades y que se ha quedado a vivir en nuestra sociedad, uniéndose a los pasatiempos de los periódicos y apareciendo mil y un juegos online, además de cuadernillos especializados.
Bien, pues ahora llega Murdoku con la misma mecánica, y nacido de la prensa como una variación del Sudoku tradicional. En este cuaderno, se nos da un escenario repartido en habitaciones y celdas y un grupo de personas con una frase sobre cada una de ellas. A partir de ahí, hay que colocar a cada persona en el lugar correspondiente siguiendo la mecánica tradicional de no coincidencia en fila o columna. Y el juego y el misterio está servido.
Como contar esto hace que parezca complicado, mejor os pongo el puzzle 9 del libro:
Aquí tenemos a las personas que forman parte de este puzzle y, por supuesto a la víctima, que compartirá habitación con su asesino.
Tenemos las pistas que nos dan sobre cada uno de los personajes. Ahora solo hay que encontrar la primera línea de razonamiento que nos otorgue la primera ubicación. Y no os la voy a dar, claro, pero si una pequeña pista. Fijáos en E...
A partir de ahí solo hay que seguir rellenando las casillas, tachando en las que no puede haber nadie y terminando la clave.
¿El asesino? Lo siento, pero no os puedo decir quién es, sería imperdonable estropearos la diversión. Pero podéis buscarme aquí y por MD os paso la solución sin problemas. Mientras tanto, disfrutad de la solución.
Esta es la plantilla para poder solucionarlo. Y aquí tenéis la página web, lo siento, no está en castellano, con algunos puzzles incluídos por si queréis seguir jugando.
En cualquier caso, os he presentado una forma de jugar que, tengo que reconocerlo, a mi me ha parecido muy entretenida. Lo he disfrutado un montón,
Bienvenidos a Murdoku.
Gracias
Esta parte nos la sabemos todos: Por la autora de La Asistenta con unas cifras de ventas tan indecentes como envidiables, llega blablabla... Hoy llega a mi estantería virtual, Querida Debbie.
Conocemos a Debbie. Nadie diría que hace tres décadas estudiaba en el MIT y tenía grandes sueños. Ahora es una ama de casa que disfruta de la jardinería y da consejos a la gente en una columna de un periódico local. En realidad ella tampoco, y eso hace que se sienta un poco vacía y frustrada. Imagináos que su punto destacable del mes sea la selección de su jardín para una revista... Pues lo es. Al menos hasta que la revista decide suprimir ese artículo y poner en su lugar las rosas del rival de Debbie. Y sumad que le cancelan la columna semanal, llaman gorda a una hija, la otra no es suficiente y su marido... Bueno, imaginad un mal día. Y a una columnista estresada y enfadada dando consejos.
Eso que os he puesto es Querida Debbie. Sin duda con un poco más de "chicha", claro, estamos hablando de Freida McFadden, lo que significa que lo importante es lo que se cuenta y la velocidad a la que puede conseguir que lo leamos. No va a haber un gran desarrollo de personajes, no va a hacer que te encariñes particularmente de ninguno y, desde luego, no va a ser una lectura inolvidable. Pero va a ser divertido, no va a tener piedad con sus personajes y va a intentar sorprenderte al final. Porque eso es lo que uno espera de un libro de esta autora y ella siempre lo da, aunque para ello tenga que ir sacrificando cosas, o personajes. En esta ocasión pasa lo mismo, los personajes existen para el papel que desempeñan y la ubicación tampoco es importante, la autora no pierde tiempo en tonterías cuando lo que realmente quiere hacer es contarte la historia de Debbie y lo que pasa por su cabeza.
Porque, por supuesto, Debbie tiene un secreto. Y, por supuesto, Debbie recibe cartas de alguien de su pasado que conoce su secreto mucho mejor que tú, lector. O que los vecinos, y esos no pueden enterarse de la verdad sobre Debbie, tiene que impedirlo como sea, ¡cueste lo que cueste!
Como podéis ver, Querida Debbie es una novela entretenida, algo que es mucho y que suele ser poco valorado por la crítica pero muy aplaudido por los lectores. Una elección piscinera sencilla que, sin llegar ni a la sombra de La Asistenta, permite unas horas de relax y desconexión. Y, aunque a veces lo olvidemos, ¡la lectura es diversión y entretenimiento!
Y vosotros, ¿buscáis libros piscineros para el verano?
Gracias.
"Todos los años, cuando Shesheshen hibernaba, soñaba con el nido de su niñez".
Hay libros que llaman la atención desde el primer momento y un caso claro es este. Hoy traigo a mi estantería virtual, Alguien en quien anidar.
Conocemos a Shesheshen cuando despierta, quizás de forma un tanto prematura, del invierno. Han entrado varios hombres en su guarida y tienen la firme intención de... ¡matarla! Se trata de unos cazadores de monstruos que han llegado con la firme intención de acabar con ella y Shesheshen, hambrienta y aún un poco amodorrada, tiene que empezar a modificar la forma de su cuerpo para poder defenderse. Al menos así consigue un primer alimento... y una fea herida. Así empieza la aventura de este monstruo cambiaformas que se alimenta de carne, preferiblemente humana, y es capaz de integrar en su cuerpo huesos y músculos para fingir ser ella misma una persona. Herida y huyendo cae por un acantilado segura de haber encontrado la muerte, pero recupera la consciencia y conoce a Homilia, una extraña mujer que la rescata y la cuida como si fuera una persona y no un monstruo, para sorpresa de Shesheshen, que decide esperar para comérsela... antes de que todo se empiece a complicar.
Alguien en quien anidar es una novela divertida, ¿es terror? Evidente. ¿Hay amor? Pues resulta que sí. ¿Es entonces cozy terror? Pues posiblemente. Pero es, sobre todo, original. Y todo ello empezando por la voz de la protagonista, un monstruo que hace lo que tiene que hacer debido a su naturaleza pero que a su vez tiene una mirada casi inocente porque en realidad no sabe nada de la vida, y menos de la vida de los humanos, esos seres que le han servido de alimento y cuyas interacciones va a empezar a observar con una mirada distinta. Me ha parecido fascinante la morfología de Shesheshen, perfectamente explicada en cada crujido de cada hueso, tanto como su mentalidad, incluída su sorpresa al verse cuidada por una mujer, y es que ese es precisamente el mayor atractivo de la novela; una suerte de estudio sobre la naturaleza humana que incluye también la de aquello que consideramos un simple monstruo con el que acabar. Además, y eso explica el título, Homilía sería el lugar perfecto para que la protagonista anidara y pusiera sus huevos, pero claro, se da el caso de que es Homilía, la mujer que está a su lado y la cuida y la trata con cariño, algo a lo que Shesheshen no está acostumbrada, pero que le gusta (ni siquiera a un cambiaformas le amarga un dulce) y entonces viene el dilema sobre qué hacer. Para una ese es un acto de amor, para otra eso significaría una muerte muy poco plácida, y, por supuesto, esas cosas hay que hacerlas con consentimiento, somos monstruos pero no con M mayúscula. Y además, se da el caso de que hay una maldición sobre la familia de Homilía que tampoco estaría mal solucionar.
Wiswell nos deja ver dónde están los verdaderos monstruos, nos empuja a juzgar todo y a todos y también, por qué no decirlo, se guarda un par de sorpresas de las que no pienso hablar. Shesheshen es en muchos casos entrañable, adorable quizás sería excesivo, Homilía se convierte en alguien a quien proteger incluso para quien podría ser su mayor depredador y la novela, llena de momentos de acción no vayamos a pensar lo contrario, ha resultado una experiencia divertida, atractiva y que me ha dejado con ganas de volver a leer a este escritor.
Alguien en quien anidar es una novela que recomiendo ya seas o no aficionado al género.
Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?
Gracias.