lunes, 30 de marzo de 2026
Mis lunes con aroma a matcha. Michiko Aoyama
lunes, 16 de junio de 2025
El caso de la víctima silenciada. Pierre Martin
"En el periodo napoleónico, a un asesino le podían condonar la pena de muerte si, en el momento de cometer el crimen, había perdido la cabeza por culpa del mistral. Y si se engendraba un niño en una noche estrellada mientras el fuerte viento provenzal sacudía los postigos, la gente temía que pudiese nacer con retraso mental".
lunes, 10 de febrero de 2025
Sueños de bronce. Camilla Läckberg
"Desde su suite en el Grand Hotel, Faye observaba la bahía. En los muelles frente al palacio real, pululaban pequeños grupos de paseantes ligeros de ropa. Se apoyó la mano sobre el pecho y sintió el corazón palpitante. ¿Alguna vez se le había acelerado tanto?
lunes, 18 de noviembre de 2024
El año de la langosta. Terry Hayes
"Una vez fui a matar a un hombre. En otras ocasiones, cuando era más joven, había seguido a mi objetivo por callejones iluminados por letreros de neón de Tokio, había visto el sol ponerse sobre la mezquita de las Nueve Cúpulas y había esperado en el muelle del centro de Estambul mientras las lágrimas de una mujer caían como la lluvia".
Personalmente tengo que decir que veo espías y allá que voy. Además Pilgrim no estuvo mal así que todo eran señales para ir a por este mamotreto. Hoy traigo a mi estantería virtual, El año de la langosta.
En esta ocasión conocemos a Kane. Y digo en esta ocasión porque la narración tiene mucho de la primera obra del autor en cuanto a el tono. Se trata de un excapitán de submarino ahora espía que viaja a Oriente Medio para buscar, obviamente, a un terrorista que había sido dado por muerto y que, como no podía ser de otra manera, planea un gran atentado en suelo americano.
La novela bebe bastante de Pilgrim en los tonos, o eso o bien todos estos hombres hablan como si lo supieran todo, hubieran estado en todas partes y conocieran lo que piensa cualquiera que, en algún momento o no, se hubiera cruzado, o no, en su camino. Para que nos entendamos, el protagonista es un fanfarrón egocéntrico que, por muy bueno que sea, jamás lo será tanto como se vende. No por nada, es solo que es imposible. Y la novela va avanzando hasta llegar a una tercera parte que no me queda del todo claro qué pinta en la novela. Que sí, Hayes, que Kane es buenísimo y salva al mundo todas las veces que haga falta, pero se te ha ido la mano. Sobre todo porque no tienes en cuenta alguna de las reglas fundamentales para los aficionados al género que rozas al final de la historia.
He visto que hay opiniones totalmente encontradas con este título y a estas alturas ya queda claro que yo me sitúo entre los que no salimos nada satisfechos de su lectura. Posiblemente la culpa la tenga el protagonista, que cuenta lo que le ha pasado y que no me ha caído bien en ningún momento, pero tampoco mal como para regodearme en un Ignatius disfrutado en La conjura de los necios. En este caso, simplemente me caía gordo recorriendo el mundo para salvarnos a todos del atentado global. Suena tan grandilocuente... que para cuando llegas a la parte final y toca hacer el salto de fé, me negué en redondo a creerme nada.
El año de la langosta tiene descripciones llamativas, escenas fuertes, un protagonista con carisma y todas esas cosas que provocan que leas las ochocientas páginas con ganas, pero también posee los defectos que hacen que yo, y esto es una opinión totalmente personal, pierda el interés pensando: "venga ya". Todo es tan grandilocuente que cansa y se vuelve banal por un exceso que inmuniza y, finalmente, molesta. El autor ha buscado estar en la cima en todo momento, lo que posiblemente sea el motivo que lo empujó a experimentar en esa segunda parte que, para mi, termina de estropearme la lectura. Y es que si a mi me preguntan, la espera no ha merecido la pena.
Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?
Gracias.
lunes, 7 de octubre de 2024
El último crimen de la escritora Emilia Ward. Claire Douglas
"Emilia está en el autobús que la devolverá a casa, mirando el cielo encapotado por la ventana y pensando que ha comido demasiado, cuando ocurre.
lunes, 17 de junio de 2024
Todos en mi familia han matado a alguien. Benjamin Stevenson
"Un único haz de luz que recorrió las cortinas me anunció que mi hermano acababa de aparcar en la entrada. Cuando salí a la calle, lo primero que percibí fue que el faro izquierdo del coche de Michael estaba apagado. Y lo segundo fue la sangre.
miércoles, 12 de junio de 2024
Todo final es un comienzo. Dolly Alderton
"Razones por las que está bien no estar con Jen
lunes, 8 de abril de 2024
El espejismo. Camilla Läckberg y Henrik Fexeus
"Niklas comía sin prisa, contemplando a su familia al otro lado de la mesa. Todavía estaban a 17 de diciembre y parecía un poco pronto para poner la decoración navideña, pero su hija había decidido empezar ya. Por eso había duendes de porcelana blanca sobre el mantel y el cálido resplandor de las luces de Navidad iluminaba el ambiente. Había pensado que un árbol difícilmente sobreviviría hasta la Nochebuena dentro del apartamento, y por esa razón había colgado de la lámpara una guía de luces, como iluminación principal".
Tengo que decir que llevo años leyendo a Camilla Läckberg buscando el simple divertimento. Por eso la saga que escribe junto a Fexeus se ha convertido en presencia habitual y por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, El Espejismo.
El Ministro de Justicia de Suecia es amenazado de muerte mediante una macabra cuenta atrás. Intenta ocultarlo, particularmente a su hija y a su exmujer Mina Dabiti con quien la manda a vivir. En ese momento Mina está investigando la aparición de un montón de huesos en el metro de Estocolmo, relacionándola con la desaparición de un conocido financiero. El caso le hace recurrir nuevamente al mentalista Vincent sin saber que el hombre está pasando por su propio infierno.
Y entonces aparece un segundo montón de huesos.
La tercera entrega de la saga protagonizada por Mina y Fexeus es, sin duda, la más personal de todas. Sin desvelar nada de tramas anteriores, sobre todo referidas a los culpables, ya que en lo personal hay puntos que son imposibles de salvar, la autora dota de un protagonismo aún más acusado al entorno personal de su dúo principal. Por eso la familia de ambos es una presencia constante. Cathalie y su acercamiento a su madre, las amenazas cuya sombra se alarga hasta señalar directamente a las personas que quieren y, sobre todo, la presencia de las distintas obsesiones que han acompañado a la hasta ahora trilogía, y que bien puede acabar en esta entrega, serán vitales. Quizás por ello los autores se han encargado de que el lector conozca todos los entresijos del equipo policial, de ir atando las dudas que había dejado sembradas en los títulos predecesores y lograr, al ser presencias ya habituales, que haya una relación más directa entre uno y otro lado del libro.
Como me ha sucedido con otros, no voy a decir que sea maravilloso o que vaya a pasar a la historia de la literatura, porque no se trata de eso. Lo que si puedo afirmar es que la novela es entretenida, la mezcla entre lo criminal y lo personal hace que se tire de página para seguir leyendo y, tampoco voy a negar que ese toque mágico que Vincent suele encargarse de desmontar tiene su atractivo. Respecto a esto, esta es la trama más mundana y con menos trucos de la trilogía, teniendo incluso en cuenta los acertijos que se presentan al protagonista como parte de las pistas o de la tortura, dependiendo del enfoque que quieran los autores darle en cada momento.
A grandes rasgos diré que me ha resultado una lectura muy rápida con la que me lo he pasado bien. Y tampoco le estaba pidiendo más, sabía el producto que compraba y lo que me ofrecía de antemano. He recogido los guiños y no han cambiado ni mis filias ni mis fobias con los distintos personajes, algo que agradezco ya que en este tipo de novelas vengo un poco cansada de esos giros increíbles que transforman a buenos en malos y viceversa.
El espejismo es, en resumen, una novela entretenida en el más amplio sentido de la palabra. Algo que a la lectura puede resultar fácil pero estoy segura de que a la escritura es un trabajo harto complicado. A fin de cuentas, se compite con opciones mucho más rápidas, llamativas y visuales.
Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?
Gracias.
lunes, 26 de febrero de 2024
El fotógrafo de Auschwitz. Luca Crippa, Maurizio Onnis
Suelo protestar sobre que se publican demasiados libros sobre la IIGM pero sucede que, a veces alguno me llama la atención. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, El fotógrafo de Auschwitz.
La primera vez que las tropas alemanas intentaron hacer jurar lealtad a Hitler a Wilhelm Brasse fue en 1939 durante su invasión a Polonia. Y esa fue la primera vez que se negó. A partir de ese momento y ya bajo el número 3444 lo intentaron muchas otras veces, y él siempre responderá que es polaco. Así es como Brasse acaba en Auschwitz, donde sus habilidades como fotógrafo lo mantienen vivo mientras deja constancia de los experimentos de Mengele y los horrores del lugar.
De esta novela me llamó poderosamente la atención que su protagonista existió y que si conocemos alguna imagen de este terrorífico lugar, fue gracias a un álbum de fotos suyas que sobrevivió hasta nuestros días y cuya historia, evidentemente, también se cuenta en la novela. Y es que el tesón de Brasse para seguir siendo él mismo, estuvo a punto de ser doblegado por el que fuera su jefe en el campo, Bernahrd Walter, más que por miedo por los horrores que fue obligado a presenciar. Y sin embargo los autores son capaces de reflejar al hombre que se esconde detrás de la cámara con toda la complejidad que supone: es un hombre con privilegios, tiene comida, no realiza trabajos físicos... a cambio de dejar testimonio de experimentos terribles, conocer también el lado más humano de algunos de sus captores que quisieron enviar imágenes a sus familias y que se mezclaban con otros monstruos que eran, en ocasiones, kapos, presos ascendidos de categoría que reflejaban una crueldad en sus actos mayor incluso que la de los oficiales. Y frente a esto, a la desesperanza, también hay una historia de amor. Y una de las que son capaces de conmover por el detalle. Porque cuando uno lee una novela ambientada en un lugar que empieza a ser habitual, lo que marca la diferencia son los detalles y, en este caso, es una fotografía la que hizo que la lectura aumentara en intensidad hasta convertirse en un libro disfrutado al máximo hasta llegar a un final que, si bien me niego a revelaros, sí que os diré que difícilmente vayáis a salir ilesos de él.
Escribir a cuatro manos no cabe duda que tiene que ser difícil. Construir una historia hermosa y terrible a partes iguales; jugar con la esperanza del lector hasta llevarlo a límites que no esperaba al ver la cubierta y dejarlo satisfecho y preguntándose cuánto hay de realidad y qué parte es ficción a lo largo de la lectura, lo es aún más. Tengo que reconocer que mi lectura terminó y me dejó en un mundo en blanco y negro en el que los finales son felices porque hay supervivientes.
El fotógrafo de Auschwitz es una lectura que he disfrutado mucho y no puedo dejar de recomendar a los aficionados a la época.
Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?
Gracias.
miércoles, 9 de noviembre de 2022
El libro del sepulturero. Olivier Pötzsch
"El potente haz de la linterna de petróleo se movía a tientas en la noche como un tentáculo fino y alargado. Su sigiloso revoloteo atravesó arbustos y árboles, recorrió un par de puestos de salchichas y tiovivos en la lejanía, palpó la elevada cúpula de la Rotonda y la pared trasera de un colorido teatrillo de títeres de cachiporra y se detuvo finalmente sobre la berlina de caja negra que se aproximaba desde el Prater a gran velocidad. El cochero refrenó los dos caballos y el carruaje se detuvo con las ruedas rechinando sobre la avenida principal del parque".
lunes, 21 de marzo de 2022
El mentalista. Camilla Läckberg & Henrik Fexeus
"Nerviosa, Tuva tamborilea con los dedos sobre la barra. Todavía está trabajando en la cafetería de Hornstull, aunque en realidad ya debería haber salido. Un cliente que acaba de sentarse en un rincón la observa irritado y ella le lanza una mirada asesina. Se esfuerza por memorizar su cara. La próxima vez que venga, en lugar de un corazón, le dibujará un dedo corazón levantado en la espuma del capuchino".
lunes, 7 de febrero de 2022
Planeta. Susana Martín Gijón
"En la quietud del campo, los sentidos se amplifican y todo se percibe con mayor nitidez. A su nariz llega el aroma a tierra mojada entremezclado con el perfume enmohecido de los hongos. La hojarasca crea un manto que va desde los anaranjados más brillantes hasta un ocre pardo, pasando por toda una gama de tonos herrumbrosos. El crepitar de las ramas con el viento, el sonido de un riachuelo cercano, el canto aflautado del mirlo común o el trino repetitivo de una alondra se funden en una música ancestral. La brisa fría azota su rostro y la incita a respirar profundo, tratando así de no perder la cordura".
lunes, 13 de diciembre de 2021
La comunidad. Helene Flood
"Me preguntas que cuándo conocí a Jørgen. ¿Te puedes creer que no me acuerdo? Debió de ser en el jardín o en la escalera o en el portal de casa, pero no lo recuerdo. Mi hijo había nacido justo después de la mudanza y había sido prematuro. Eran tantas las consultas en el hospital, tantas las cosas que nos preocupaban... No lo digo por eludir el tema. Es la pura verdad. Sencillamente no me acuerdo.
lunes, 19 de octubre de 2020
Siete mentiras. Elizabeth Kay
"—Y así es como la conquisté —dijo sonriendo.
lunes, 31 de agosto de 2020
Liberación. Imogen Kealey
viernes, 12 de junio de 2020
El cielo de tus días. Greta Alonso
"Uno sabe cuándo va a tener un día de mierda. Lo intuye al despertar, sin salir de la cama; lo siente a oscuras, tras los párpados cerrados, al tomar conciencia de sí mismo envuelto entre las sábanas.
Aquel iba a ser un día de mierda".Para los que vivimos en ciudades pequeñas, olvidadas, los libros que se ambientan en territorio conocido tienen algo especial. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, El cielo de tus días.
Conocemos a Natalia y a Alex, policías de la judicial en Bilbao. Él es el jefe. Ambos llevan unas vidas personales rutinarias e insatisfactorias mientras lidian con una atracción en la que no quieren caer y brillan en lo profesional. Alex además lleva encima el peso de la muerte de Alicia, una novia que tuvo de joven a la que no puede olvidar cuyo asesinato se le grabó a fuego marcando su vida. Ahora alguien envía a Natalia un mechón del cabello de Alicia junto a una foto. El pasado a veces acecha, ahora llama a la puerta directamente.
Últimamente casi todas las novelas negras incluyen tensión sexual. Una tontería según mi criterio, pero es evidente que la tontería funciona. En este caso y al igual que sucede con más puntos de la novela, la autora parece condensar lo que otros nos regalan en una trilogía en las casi páginas de este libro. De ese modo articula la novela por un lado en la relación entre ambos policías y por el otro con la investigación puramente policial, que se mezcla inevitablemente con las vidas de ambos jóvenes. Y no solo porque les afecte en el trato entre ellos, aquí cuando algo se mezcla, lo hace de verdad. Esa es la tónica constante de una novela que va ganando fuerza y crudeza a medida que el lector avanza en su lectura hasta convertirse en un enredo en el que todo es posible y nadie está libre de sospecha. Si algo puede complicarse, se complica, y si un personaje puede verse envuelto en problemas, allí estarán los problemas llamando a su puerta. Y es que Greta (que no es el verdadero nombre de la autora) parece divertirse complicándole la vida a cada personaje, sin piedad alguna por ellos ni tampoco por el lector que quizás haya desarrollado una cierta simpatía (y mira que lo pone difícil para que nos caigan bien con sus imperfecciones y dudas).
Ponía antes la sinopsis pensando que no había contado nada. Normalmente cuento poco pero hoy no he hablado de los mails de "Asesino" en los que relata lo que fue la vida de Alicia, ni tampoco de Néstor, que la familia de Alex es para echar de comer a parte, o de Jon y compañía, que forman la familia totalmente tradicional e incluso divertida en sus estrictas normas de Natalia. Tampoco he dicho que hay muertes, disparos, secuestros, piedras, cal viva, cadáveres enterrados y personas ejecutadas, que se habla de mafia y drogas, de prostitución, sexo, lujos y miserias. Efectivamente no he dicho casi nada de esta novela en la que los secretos son la marca de agua que nos acompaña durante lo que ha sido una lectura rápida y entretenida. Del final os diré que no me ha sorprendido, pero a veces, cuando las novelas se complican y giran, uno casi prefiere que el autor sacrifique el giro final a cambio de un discurso placentero no vaya a estropearnos el entretenimiento de los últimos dos o tres días. En este caso, y pese a que hubiera recortado una parte para tal vez un segundo libro, la lectura ha sido divertida. Solo le ha faltado ese puntito que me decía a mi mi abuela: "a veces menos es más". Y es que no hace falta ponerlo todo en un solo libro. De verdad.
El cielo de tus días es una ambiciosa novela negra cuya lectura me ha parecido, sobre todo, divertida.
Y a vosotros, ¿os gusta leer sobre lugares conocidos?
Gracias.
miércoles, 27 de mayo de 2020
Mujeres que no perdonan. Camilla Läckberg
"Cuando su marido entró en el cuarto de estar, Ingrid Steen disimuló el objeto que tenía en la mano y lo escondió entre los cojines del sofá. Tommy pasó de largo.
Tras dedicarle una sonrisa fugaz y mecánica, prosiguió en dirección a la cocina. Ingrid oyó que abría la nevera y buscaba dentro, cantando entre dientes The River, de Bruce Springsteen".
Llegan las novedades y también los nombres sonados, era de esperar tras el confinamiento. Por eso, hoy traigo a mi estantería virtual, "Mujeres que no perdonan".
Conocemos a Birgitta. Ingrid y Victoria. Tres mujeres distintas que se ven unidas por un sentimiento común. Todas se sienten sometidas por sus maridos. Y todas han pensado en la mejor forma de librarse de ellos: el asesinato perfecto.
Esta vez Läckberg se decanta por lo autoconclusivo para relatarnos la historia del asesinato perfecto. Para ello nos presenta a tres mujeres opuestas, una es una joven rusa que huye de su país tras haber tenido un contacto demasiado cercano con la mafia y temer por su vida. a través de una web que pone en contacto a solteros con futuras esposas conoce a su marido, un hombre que no duda en tiranizar la vida de la joven impidiéndola no solo la huída, sino también llevar una vida social normal. Otra es una periodista que ha dejado una brillante carrera para ser madre y esposa y, si bien lo hizo de común acuerdo, ahora no tiene tan claro no haberse equivocado, sobre todo porque su marido es partícipe de una sociedad laboral machista que no la valora y en lo privado tampoco la respeta. La última es una profesora que padece en casa los abusos de su marido mientras da clases a niños enamorándose de cada familia feliz. Tres mujeres, tres historias, un momento social que les permite buscar una liberación y la opción del asesinato como opción elegida. Aquí la autora no duda en dejar claro que son las opciones elegidas y que todas ellas pueden tener opciones mejores y, por supuesto, legales. Será cuestión del lector decidir si son más o menos culpables en sus actos. Porque, eso ya os lo digo, no hay inocentes en la nueva novela de Camilla Läckberg.
Con un desarrollo ingenioso y tres voces que se cruzan nos irá dando cuenta de cada situación para apresurarse en la ejecución de cada crimen. Y es que, si bien es una novela negra, a mi personalmente me ha tenido pendiente de una carambola secundaria. Lo que también os digo es que cada uno se verá libre de enjuiciar a cada protagonista y, como antes comentaba, para mi no hay buenos.
Mujeres que no perdonan es un libro entretenido que se postula como una buena opción para quienes no quieran comenzar una serie. Sirva de acercamiento e incluso como germen para seguir con la autora.
Y vosotros, ¿preferís las sagas o los libros independientes?
Gracias.
martes, 10 de julio de 2018
Sharko. Franck Thilliez
"El hombre había encontrado a su maestro en la escala de los predadores: el tiburón, fruto de millones de años de trabajo de la naturaleza, notable conclusión de una evolución sin fallos. Una máquina con múltiples hileras de dientes, una silueta aerodinámica perfecta, capaz de oler una gota de sangre diluida en una piscina olímpica. Un generador de miedo.
El miedo... Superviviente del fondo de las edades, guardián de la supervivencia de las especies".
Cuando comienzas una serie de libros nunca saber si te van a gustar, pero una vez superado el tercero, es difícil que un lector se plante y deje de leerla. Hoy traigo a mi estantería virtual, Sharko.
Recuperamos a la pareja de policías formada por Sharko y Hennebelle en un momento en el que deberían de ser felices. Sin embargo, Lucille ha entrado en una casa ajena siguiendo la pista de una investigación comenzada por un familiar fallecido y, una vez dentro, se ha visto atacada por su propietario, al que termina por matar. Tras llamar a Sharko y escenificar el crimen, será su departamento el encargado de investigar este homicidio y descubrirán que Lucille ha matado a un verdadero monstruo. Sin embargo, la verdad sigue siendo la misma: ella ha asesinado a un hombre y el peso de la ley puede caer sobre su hogar.
Con una precisión temporal calculada, Thilliez nos ha ido proporcionando su entrega anual de la serie protagonizada por Sharko y Hennebelle. Y así con la misma precisión, la calidad de sus tramas se ha visto afectada. Nada irreparable, nada que haga que sus lectores lo abandonen totalmente. A fin de cuentas, hasta ahora habíamos leído sobre la memoria, amenazas nucleares, epidemias convertidas en pandemias... todos temas que pueden proporcionar una lectura satisfactoria y entretenida en eso que muchos critican pero que a mi me parece perfecto: la literatura lúdica. En esta ocasión y en un libro cuyo indiscutible protagonista ya viene anunciado desde el título, Thilliez habla de la sangre: la atracción por la sangre, los ritos, el vampirismo. Un tema que ha dado ríos de tinta y que seguirá haciéndolo, ya que mezcla sectas, historia, leyenda, atrocidades.. lo tiene todo, se podría decir, para un autor que sepa cómo manejarlo sin caer en lo de siempre.
Thilliez opta por poner a sus dos héroes en la cuerda floja, todo un acierto que evita que tengamos la sensación de repetición en sus novelas. Y es que, con tanta saga y tanta novela negra, uno a veces tiene la sensación de estar ante un capítulo de CSI. Aquí Lucille ha cometido un asesinato e, independientemente de si el muerto era o no un monstruo como así lo certifican los 13 cadáveres encontrados, pasará la novela temerosa de que la ley la descubra. Y Sharko... bueno, como siempre ha cargado con el peso de la crisis y ha sido el encargado de falsificar un escenario del crimen para así intentar evitar que las sospechas caigan sobre ellos. Solo que el departamento 36 es bueno. Lo ha sido a lo largo de toda la saga y ahora, pese a que su jefe esté pasando un mal momento tras el asesinato de su pareja y con una adicción a la cocaína más que preocupante, van a demostrar una vez más que son buenos descubriendo pista a pista quién era la víctima. Qué tipo de monstruo era... y también quién lo mató. De este modo, la novela se divide entre la investigación oficial y los nervios, miedos y temores de la pareja a ser descubiertos.
La trama se me ha quedado coja en más de un momento. Thilliez siempre ha sido de thriller científico así que no le había costado demasiado explicar un poco mejor un par de cosas para ganar credibilidad o tal vez, consciente de su exceso, ha optado por jugar a grises en cuanto a concepción de ideas y algunos momentos de la novela. Por otra parte, y como me suele suceder cuando los creadores deciden enamorar a la pareja protagonista, mi interés en la vida personal de Sharko es entre cero y nulo. Esta vez además he tenido la sensación de que mi desinterés era compartido por el autor, ya que es la parte de la novela en la que más descuida los detalles. Y algo parecido sucede con las relaciones interpersonales del 36, grupo al que he percibido durante la mayor parte del libro totalmente desunido.
Por lo demás ha jugado, tal vez cayendo en el exceso con tanto cuerpo y tantas vueltas, con el tema de la sangre y el vampirismo y construido una novela entretenida de lectura relativamente fácil, en la que podemos observar algún guiño a obras ya conocidas. No está a la altura de aquellos primeros títulos de la serie que uno se leía en dos tardes con prisa por conocer cada detalle, pero sigue siendo una buena opción para pasar páginas sin pensar en más. Y estamos en verano, todos necesitamos cerrar el quiosco de pensar un par de semanas. Además, la literatura de entretenimiento está infravalorada.
Y vosotros, ¿seguís muchas sagas literarias?
Gracias.
jueves, 1 de febrero de 2018
La bailarina de Auschwitz. Edith Eger
"No sabía que llevaba una pistola cargada oculta bajo la camisa, pero, en cuanto el capitán Jason Fuller entró en mi despacho de El Paso un día de verano de 1980, se me encogió el estómago y se me erizó el pelo de la nuca. La guerra me había enseñado a percibir el peligro antes incluso de poder explicar qué me había asustado."
Oootro libro más sobre lo mismo, estaréis pensando. Pero si os digo que está escrito en primera persona porque son las memorias de su autora, quizás capte vuestra atención tanto como captó la mía. Hoy traigo a mi estantería virtual, La bailarina de Auschwitz.
Conocemos a Edith Eger, quien, muchos años después nos abre una puerta a su vida. Cuando tenía dieciséis años, era una niña normal que soñaba con ser bailarina. De hecho comparte en el libro una foto que le tomaron con esa edad. La foto se la hizo su novio Imre, que moriría poco después. Y es que, en el 44, Edith terminó en un campo de concentración, más concretamente en Auschwitz, junto a su madre. Allí vio como Mengele le mentía diciendo que su madre se iba a duchar cuando en realidad se dirigía hacia una muerte segura. Volvería a ver a este hombre cuando, cumpliendo el deber de entretenerle comenzó a bailar ante él. Y así, hasta convertirse en uno de los poco más de 70 supervivientes de ese lugar infernal. Su vida quedaría tan marcada por esa experiencia que ni emigrar le libró de la cicatriz. Lo que si consiguió fue utilizarlo como psicóloga para ayudar a otros en sus traumas.
En contra de lo que uno puede pensar el libro comienza en el presente, cuando la autora está en su consulta y entra un hombre que no reacciona más que a una orden directa, como un robot programado e insensible. Y ella decide que, sin saber lo que le sucede, le podrá ayudar. Porque si de algo sabe, es de heridas y traumas. A partir de aquí, la autora reconstruye su vida. Una vida que nada tiene que ver con aquella que una vez soñó. Y así es como partimos a los recuerdos del horror. Un horror al que llegó acompañada de su madre quien le daría, posiblemente, el consejo más importante de su vida "nadie puede quitarte lo que tienes en tu mente". Y tal vez fue eso lo que le dio fuerzas para bailar en un barracón ante el hombre que llevó a su madre a la muerte. O acaso lo que le ayudó a sobrellevar más de un año en un infierno. Un infierno en el que también se le tendieron manos de ayuda, como aquella vez en que las mismas compañeras que le habían instado a bailar, le ayudaron cuando se encontraba al borde de la muerte.
Y es que Egers, pese a todo, busca en su libro una esperanza y lo llena de mensajes positivos y de reflexiones sobre la culpa y, por qué no decirlo, también sobre la venganza.
La bailarina de Auschwitz se aleja poco a poco del modelo de novela o testimonio de superviviencia para convertirse casi en un libro guía. No diría de autoayuda, pero hay momentos en que tanta reflexión buenista me dejó desconcertada. Supongo que vivimos en un mundo en el que cuesta asimilar que alguien que haya pasado por lo que está mujer, sea capaz de buscar en su interior el lado positivo y ayudar a los demás en base a su terrible experiencia. Es más fácil creer lo malo, estamos más acostumbrados. Pero, si uno rasca un poco en las letras de Eger, se da cuenta del tiempo que tardó en poder hablar de ello, del tiempo que lo escondió... todas esas cosas, más allá de los meses cautiva en el infierno, son los que nos darán la medida de la fortaleza de la autora del libro. Y esa es la parte que a mi me ha llegado dentro. El libro, por lo demás, tengo que decir que no va a pasar a la lista de mis mejores lecturas, le ha faltado, y esto si que es terrible teniendo en cuenta que sé que es una historia real, credibilidad. Como si realmente no se enfrentase del todo a relatar su historia. No lo sé, no lo tengo claro... pero no he llegado a conectar del todo con él. Una verdadera lástima.
Comenzaba diciendo que hay muchos libros sobre estos temas, pero personalmente suelo acercarme a ellos con sumo interés. Y vosotros, ¿tenéis algún tema literario al que os acerquéis con más frecuencia?
Gracias.
martes, 28 de noviembre de 2017
Veinte. Manel Loureiro
"Todo sucedió cinco días antes de Navidad. Nadie parece tener claro dónde comenzó realmente el fenómeno, aunque eso ya es lo de menos. Porque fue rápido, abrupto.
Salvaje.
No podía ser de otra manera."
Loureiro se hizo famoso con su trilogía zombie que, tengo qe reconocer, me resultó muy divertida y original. Me reí. Cuando me dijeron que su última novela era juvenil tuve curiosidad por saber cómo sería, ya que en aquellos primeros libros ya me pareció que podían ser del gusto de este sector. Hoy traigo a mi estantería virtual, Veinte.
Tras una epidemia la población mundial ha quedado reducida al 1%. Los escasos supervivientes, doscientos años después, están formados por herederos de los que no murieron. También heredaron sus conocimientos, que se han ido perdiendo poco a poco. Se hallan repartidos en una serie de poblados que protegen de aquellos a quienes llaman los Hostiles. En uno de estos poblados, llamado La lanza, se sitúa la historia y allí conoceremos a Andrea, una superviviente que por una mutación no envejece convirtiéndola en una testigo de excepción. Pero ni ella puede pensar que la epidemia vaya a regresar.
Con un comienzo muy potente Loureiro se adentra en el mundo de las distopías. Más cercano a El señor de las moscas o incluso Los cien que a Los juegos del hambre, nos habla de una búsqueda capitaneada por jóvenes y de un colapso social en el que las luchas de poder serán casi constantes. Tanto como la lucha por la propia supervivencia. Quizás por estar enfocado al público juvenil, la acción es constante y no permite que sea interrumpida por descripciones largas. Usa en realidad frases más efectivas que generan automáticamente una imagen en el lector posiblemente ayudado por el bombardeo de distopías que hemos sufrido en los últimos tiempos. Y es que me ha quedado claro que Loureiro se ha empapado del género antes de ponerse con esta historia. Ha buscado las partes buenas y deshechado las malas, sin ser por ello su historia un refrito, que no lo es. Sin embargo se nota que ha huído de determinadas constantes denovelas similares, siendo una de ellas, la supervivencia de los personajes que pueblan la novela. Ha optado aquí por no forzar la historia con giros inverosímiles para conseguir que todos lleguen a buen puerto. Y el lector, al menos el lector adulto, lo agradece.
El resultado es una novela que se lee en dos ratos y que, si bien es cierto que hay varios momentos en los que la acción se tambalea, deja cerrada la trama evitando ese momento de temor a la trilogía que vienen provocando este tipo de historias en los últimos meses. Una aportación entretenida para los aficionados al género.
Y vosotros, ¿alguna vez os arrimáis a la novela juvenil?
Gracias.
















