"Me quedo detrás de la persiana para que no me vean. Me siento fatal porque sé que soy yo quien lo ha hecho mal. Pero ha sido sin querer. La gravilla cruje bajo sus pies cuando se dirigen hacia los coches en el patio. Ojalá se marcharan de una vez; así se me quitaría este nudo en el estómago.
Suelo comerme un helado cuando acabo, pero hoy mamá se ha enfadado. Ha dicho que lo estropeo cuando hago cosas diferentes. Tengo que hacer siempre lo mismo cuando sus amigos miran. No lo entiendo, porque puedo hacer varias cosas a la vez; es más divertido. Sin embargo, a mamá no se lo parece.
Así que hoy no hay helado que valga".
Al igual que la mayoría, conocía a Henrik Fexeus por su colaboración con Läckberg, pero ya vi en esos libros un punto de distinción respecto a su obra habitual, tenían más ritmo, eran más visuales. Así que me senté y esperé. Y al fin, hoy traigo a mi estantería virtual, la primera novela en solitario del autor. Se trata de El sacrificio.
Conocemos David cuando recibe un mail de una mujer llamada Paulina que dice necesitar verlo para hablarle de su infancia. No sabe muy bien qué pensar, ya que no recuerda nada de sus primeros años de vida, así que tarda en responder al mensaje. En realidad, su vida está marcada por esa laguna y David acude a ver al su psicólogo y amigo Johan, con la intención de superarlo y, además, está comenzando una relación con Florence. Finalmente David decide responder el mail para acordar una llamada telefónica a la que Paulina jamás llega a responder. La joven ha desaparecido y el registro de llamadas apunta a David, que se convierte en sospechoso. Florence por su parte es contratada por un hombre poderoso para proteger a David de una amenaza cada vez más certera.
El pasado ha regresado y hay alguien que parece dispuesto a hacer lo que sea necesario para que David no recuerde.
Bastan un puñado de páginas para darnos cuenta de que El sacrificio es una novela en la que el valor lo dan los personajes. El autor nos presenta como si fuera una metralleta a David y Florence tras acostarse y él recibe el mail para inmediatamente comenzar con las familias de uno y otro. Incluso la mujer que envía el mail tiene una historia familiar con su madre, que es quien le ha dado esas instrucciones que cumple tras haber perdido a su progenitora. Es decir, aquí todos tienen su historia. Hasta el psicólogo/amigo tiene cáncer. Todos tienen algo. Y ese algo forma parte importante de lo que engancha de esta novela. David, el protagonista, es un programador que teletrabaja. No tiene grandes relaciones sociales y su vida al final se limita a tres amigos y una mala relación con una madre que siempre lo ha tratado de forma fría y distante aunque tampoco sabe por qué. Y es que El sacrificio rescata aquella máxima de "pobre hombre que no entiende nada" pero que se siente impulsado a seguir avanzando, porque llega un momento en el que pararse es peor. Esto, unido a lo ya dicho sobre el resto de personajes, hace que sea una lectura rápida en la que es difícil aburrirse. El único reto que queda es sorprender. Y por eso Fexeus se la juega a medida que llega al final. Hoy en día hay que subir la apuesta y lo sabe. Por eso entra en una suerte de espiral de giros que comienzan cuando la voz del pasado nos empieza a sonar "rara" y se mantienen hasta un final que, claramente, se prorroga hasta la siguiente entrega, ya que opta por resolver lo inmediato y dejar abiertas las historias generales de cara a manteneros en nómina como lectores.
El sacrificio es una novela que he disfrutado y en la que hay tiempo para la acción, la intriga y la crítica social que va más allá de lo básico hasta señalar culpables de algunos males sociales. Me ha durado dos asaltos y me ha dejado con ganas de encontrarme con la siguiente entrega. Repetiré.
Y vosotros, ¿sois de los que esperáis libros de autores ya leídos con interés o los olvidáis en el tiempo y pasáis inmediatamente al siguiente?
Gracias.

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