"No lo vais a entender, o no de inmediato. Pero no pasa nada. Incluso es posible que me toméis por una embustera, pero tampoco pasa nada. Solo os pido que me escuchéis hasta el final antes de juzgarme. Tengo una historia que contaros. Una historia sobre un lugar situado bajo una Montaña. Sobre la mente de los hombres. Sobre lo que significa ser humanos y construir un hogar donde jamás debería haber existido uno. Sobre lo que el futuro nos depara. A mí, a vosotros, a todos nosotros".
Mi primer contacto con Klune fue La casa del mar más azul y me encantó. Desde entonces busco en todos sus títulos las mismas sensaciones. Por eso hoy traigo a mi estantería virtual, Bajo mi piel.
Conocemos a Nate, un periodista que está atravesando un mal momento. Acaba de perder su trabajo en el Washintgon Post y, además, ha perdido a sus padres, que le han dejado como herencia una vieja furgoneta y una cabaña perdida que le recuerda momentos de su infancia. Decide entonces que esta cabaña en Oregón puede ser el lugar perfecto para encontrarse a si mismo, así que empaqueta sus pocas pertenencias y pone rumbo hacia allí. Sin embargo al llegar se encuentra con que dos personas están viviendo en la cabaña, la niña de diez años Artemis Darth Vader, pronto tiene claro que ese no es su nombre real, y un hombre adulto y aparentemente herido al que la niña llama su Alex. Nate se espanta, hay unos momentos de tensión, pero finalmente se queda en lo que no puede llamarse decisión consciente, para descubrir que Art es todo menos una niña normal. Pronto tiene la impresión de que huyen de algo, y poco a poco va estableciendo una relación de cuidado y rutina con ellos que empiezan a confiarle una historia que Nate prefiere no saber y que desemboca en un ataque a la cabaña que le obligará a elegir si quiere unirse a ellos o dejarlos pasar de largo por su vida.
Para quienes hayan leído a Klune no resulta tan extraño el punto de partida, ya que parece especialista en situaciones singulares, sin embargo estamos ante una novela trágica. no solo por las pérdidas de Nate, sino también porque es la segunda vez que pierde a su familia. La primera fue porque ellos no aceptaron que era gay. Además siente una atracción inmediata por Alex que se llega incluso a superponer al miedo inicial que le provoca el hombre, y a esto hay que unirle a la peculiar Art, que tendría unos razonamientos de una madurez increíble si no fuera por su desconocimiento de las cosas más simples. Ni siquiera sabe lo que es una tostada o cómo se hace, mucho menos de donde viene el bacon, pese a que pueda convertirse en uno de sus platos favoritos. Y es que la intriga en torno a esta niña, despega desde los primeros minutos en que aparece. Se adentra con esta intriga en una historia sobre secretos gubernamentales, desapariciones y cautiverios que se mezcla con el sentimiento de desarraigo y también con el de pertenencia a una familia, la que elegimos, ya que Nate no podrá evitar ir sintiéndose parte de algo junto a sus dos huéspedes improvisados. Klune mezcla la acción, la ternura y el romance en una novela entretenida que, al igual sucede en el resto de sus títulos, destila un mensaje de esperanza y positivismo que puede llegar a conmover a los lectores en la última parte.
Si buscamos definir la novela, se acerca a la ciencia ficción, y puede que haya muchos que recuerden a Stranger Things en algunos momentos, pero el corazón de la historia está en los lazos que los tres protagonistas van forjando y que son incluso más importantes que la relación entre Alex y Nate.
Bajo mi piel es una novela tierna y esperanzadora llena de diálogos divertidos, y algunos (bastantes) momentos absurdos que logra entretener al lector y dejarle un buen sabor de boca al pasar la última página.
Y vosotros, ¿con qué libro comenzáis la semana?
Gracias.

1 comentarios:
Muchas gracias por tu reseña. No conocía ni el libro ni el autor, pero creo que no es para mí. Se lo comentaré a mi marido, que es más de su estilo. Un abrazo.
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